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Durante muchos años, he pasado  por la vida nadando en la superficialidad de la acción comercial, a veces a favor y otras en contra de la corriente. Siempre he tenido la inquietud de la sensibilidad por las artes. Siempre he buscado en los entresijos del corazón de las gentes, pero, nunca lo suficiente, nunca en la profundidad  precisa como para conocer lo que atesora cada extraño, cada conocido o cada amigo que he encontrado a lo largo de mi dilatada vida.

Ahora que los años me han apartado de la superficie, estoy aprendiendo a sumergirme y a descubrir los tesoros que están ocultos tras personas sencillas, modestas, humildes, que pasan desapercibidas para el común de las gentes, que  solo con tomarles la mano, se abren de par en par y descubres lo insólito de sus vidas.

Ya los descubrí en Juan, el vendedor de chumbos, al otro Juan, el de Ugíjar, el gitano canastero que me impresionó con su filosofía de la vida, y que hace tiempo no veo, y me preocupa. Personajes que siempre he visto y he pasado ante ellos como si formaran parte del mobiliario urbano. Que miras sin ver. Rutinariamente. Con cataratas sobre el cristalino. Detrás de cada uno de ellos hay una perla. A veces descubres un rubí, y a veces... un diamante.

Hoy he descubierto uno. Es sábado. Acabo de desayunar en el bar nuevo del antiguo Rueda con mi amigo Arturo Palomino. Caminamos unos minutos por el mentidero de los sábados en El Puerto, que son los aledaños del mercado. El mercado es un hervidero de gentes. Las calles, con las terrazas llenas de personas que charlan ante un opíparo desayuno con churros; o los más madrugadores, que lo hacen ante una cerveza y una monumental tapa.
De pronto, se acerca a mi amigo Arturo, con dos libros en la mano ‘el Chigüi’. En un primer momento, --siempre juzgamos la apariencia, el triste efecto iceberg--, pensé que el gitano, porque ‘el Chigüi’ es gitano, quería venderle algo. Permanecí atento.

«--Toma, Arturo, a ver si te gusta». Ni siquiera le oí decir,  ‘lo he escrito yo’.
Dos libros, uno de poesía y otro prosa. Miré con descaro la portada. ‘Alma gitana’ por Salvador Cortés Núñez 'el Chigüi' y su amigo El Perejil. «--¿Puedo echarle un vistazo?», dije yo. Tomo el libro en mis manos, empiezo a leer, sigo leyendo, sigo leyendo… Arturo y ‘el Chigüi’ mirando. Uno pacientemente, el otro impaciente. Pasaron unos minutos, que para ellos debieron ser largos. No tuve más remedio que decirle, emocionado, «--¡Esto es muy bueno!». Acto seguido, leí en voz alta dos o tres poemas que me pusieron los pelos de punta.

LIBERTAD
Un río para lavarme,
un jato para dormir,
un puente para taparme,
y un campo para vivir

Un camino y una senda,
un puerto donde llegar,
y en el costado del viento
un sueño de libertad.

Gitano libre yo soy,
es mi destino el andar,
y en el camino desgrano,
el alma de mi cantar.

Sinsabores y desgracias,
persecuciones y huidas,
me van siguiendo los pasos
y cerrando mis heridas.

En cuero y descalzo vivo,
pero nunca miro atrás,
llevo en las manos grandeza,
y en el alma libertad.

No soy crítico literario, y mis conocimientos son muy limitados, pero los vivarachos ojos de ‘el Chigüi’ me escudriñaban como si lo fuera. «--Chigüi, le dije, ¿los vendes?», «--No, los regalo». «--¿Me regalarías a mi uno?», «--Ahora mismo». Se metió bajo su tenderete, repleto de trajes, medias y pantys, extrajo de un cajón dos ejemplares de los tres libros que ha escrito, y sin más, me los entregó. Le pedí con toda humildad, si me hacía el honor de dedicármelos. Sin el menor asomo de vanidad, me dedicó ambos libros, cuya reproducción reflejo.

Arturo, tenía que irse. Yo me quedé con ‘el Chigüi’. Estuvimos hablando largo tiempo. Le pedí si me permitía hacerle una foto que encabezara el relato que de él pensaba escribir. Aceptó. Después hablamos, hablamos… y tenemos que hablar, porque aun no tengo claro si su amigo ‘el Perejil’ tiene tantos títulos. Si es una pirueta literaria, mezcla realidad y ficción. Si solo ha hecho la ruta de los mercadillos, o ha sido Estados Unidos, Londres, Ciudad del Cabo… Es tanta su prodigiosa imaginación que no sabes dónde termina la realidad y donde empieza la ficción.

Sí sé, que tiene arte en sus manos, que en vez de vivir del cante o del baile, que quizá lo pudo hacer, prefirió aprender un oficio. Oficio de precisión. Tornero ajustador. Y sacó a su familia adelante. Ya me he leído su “Alma gitana”, he leído y releído sus versos. Algunos muy bien retocados, por la maldita culpa de la rima y de la métrica. Pero si les digo amigos, que aunque peor construidos, sus genuinos poemas, los que conservan su impronta, los de su innata frescura, los robados al dolor, esos son los que me han llegado más cerca del corazón. Chigüi, amigo, nos vemos el sábado que viene. (Texto: Alberto Boutellier Caparrós).

Más de Salvador Cortés Núñez, ‘el Chigüi en GdP’:
307. Salvador Cortés. ‘El Chigüi’.
420. Salvador Cortés, ‘El Chigui’ y el burro ‘Liviano’.
528. Salvador Cortés. Nuevo libro: ‘Alma gitana’.

Nació Ángel María Dacarrete Hernández, el 14 de noviembre de 1827, en El Puerto de Santa María. Sus padres: José Luis Dacarrete Ramírez, natural de Cádiz, y María Regla Hernández Samaniego, natural de El Puerto. Pocas, por no decir ninguna, son las noticias que tenemos de la estancia de Ángel María en su ciudad natal.

En 1838, cuando el poeta portuense aún no contaba los once años, se inaugura en Cádiz el Colegio San Felipe Neri, en el edificio que perteneció a la Comunidad del Oratorio del mismo titular, y que fue asimismo el histórico lugar donde se reunieron las cortes de 1812. Este colegio fue «el mejor sin duda que se conocía entonces en España y, a decir verdad, el mejor en su género que ha existido después hasta hoy día de la fecha», al decir del eminente cirujano portuense don Federico Rubio en su libro de memorias; asimismo, y refiriendo nuevamente al colegio, añade: «Poblaron el colegio los hijos de la gente acaudalada». /En la imagen, Andel María Dacarrete, pintado por I. Verdeja, donado por su hija al Museo de Cádiz.

Don Alberto Lista regentó el colegio hasta su marcha a Sevilla en marzo de 1844, sustituyéndolo don Antonio Alcalá Galiano quien solo lo dirigió unos meses, al igual que su sucesor don José Joaquín de Mora. La estancia de don Alberto Lista en el colegio gaditano marcó sin duda una huella indeleble en su vida del poeta portuense quien le llega a dedicar hasta dos poemas al maestro. Uno, fechado el 9 de mayo de 1844, cuando contaba 16 años, que es precisamente el primer poema que conocemos de Dacarrete, y que lo escribió con motivo de la marcha de su maestro a Sevilla. Y otro, después de la muerte de éste, acaecida en 1848, y que se publicó en Sevilla algún tiempo después. Es de suponer, aunque no lo hemos podido comprobar, que sus relaciones con don Alberto Lista continuaron en Sevilla, pues el poeta portuense se traslada a la ciudad hispalense un año después que Lista y ahí permanecerá hasta 1852. /Portada del Colegio San Felipe Neri, en Cádiz.

Aunque no se conocen documentos de la posible relación de Dacarrete con Bécquer, es muy posible que ésta date del periodo sevillano. Téngase en cuenta que ya en la Corona poética a Lista intervienen los dos: Gustavo Adolfo escribió una oda titulada «A la muerte de don Alberto Lista», que curiosamente es la composición más antigua que se conoce del poeta sevillano, y que no se publicó entonces. /En la imagen de la izquierda, Gustavo Adolfo Becquer.

En la década de los cincuenta, y ya instalado en Madrid, es cuando Dacarrete dará lo mejor de sí en cuanto a su faceta literaria se refiere, tanto en poesía como en teatro. El motivo de su marcha a Madrid era el de terminar en su universidad la carrera de Derecho que había comenzado en Sevilla.

Dado que al aspecto poético nos referiremos más adelante, bueno será dar un somero repaso a su obra como dramaturgo. En 1855, cuando contaba 27 años, estrena en Madrid su drama en tres actos y en versos «Magdalena». Un año más tarde representa su zarzuela en un acto y en verso «Mentir a tiempo», a la que puso música el maestro Fernández Caballero. En 1857 escribió la comedia en tres actos y en prosa titulada «Poderoso caballero es don dinero». En 1858 escribió otra comedia también en tres actos y en prosa, «La dulzura del poder» así como la pieza «Al cabo de los años mil» y el drama «Una historia del día». /Portada de 'Poderoso Caballero es don Dinero'. Madrid. 1857.,

Realizó asimismo adaptaciones de otras obras, como la comedia del Calderón de la Barca «Bien vengas, mal, si vienes solo». Tradujo del francés y adaptó las comedia «Gaspar, Melchor y Baltasar» y «El ahijado de todo el mundo» original de Emilio Souvestu. Adaptó también la comedia en tres actos y en prosa, «Les femmes terribles», de Dumanoir, y la farsa cómic en tres actos «Este cuarto se alquila» de Cogniard y Leroux arreglada para la escena junto con su amigo Enrique Cisnero. También en 1858 escribió un drama trágico en cuatro actos, basado en el famoso de Shakespeare «Romeo y Julieta», al que Dacarrete tituló invirtiendo el orden de los nombres de los amantes.

En septiembre de 1864, siendo Oficial del Ministerio de la Gobernación, es nombrado por Real Decreto Gobernador Civil de Valladolid. Unos meses después, en febrero de 1865, es cesado en su cargo de Gobernador de Valladolid, para ser nombrado Gobernador de Burgos, cargo que ostentaría hasta junio del mismo año.

Por estas fechas contrajo matrimonio con la vallisoletana doña Valentina Alvarez Unzueta, de cuyo matrimonio tendrían una hija: María, que sería quién años más tarde, y una vez muerto el poeta, donará al Museo de Cádiz el retrato al óleo de su padre, obra de I. Verdejo, que ilustra esta nótula.

En julio de 1879 fue elegido Diputado a Cortes por el Distrito electoral de Aguadilla en la entonces provincia de Puerto Rico. A primeros de marzo de 1881 es nombrado Consejero de Estado con destino en la Sección de Ultramar. Dos años más tardes pasó de esa Sección a lo de lo Contencioso. Y en 1885, a la Sección de Guerra y Marina.

Entre 1886 y 1888, Dacarrete compendió los mejores recuerdos de su tiempo en las dos conferencias que dio en el Ateneo madrileño, entre la serie de las que integraron La España del siglo XIX. La primera de estas conferencias versó sobre «Martínez de la Rosa. El triunfo de las instituciones representativas. La regencia de Doña María Cristina de Borbón. El Estatuto real y la Constitución del 37. Origen de los partidos». Y la segunda sobre: «La Unión Liberal. El Duque de Tetuán. La revolución de 1854.
La transacción de los partidos. Don Antonio de los Ríos y Rojas. La guerra de Africa y de América. Los antecedentes de la revolución de 1868».

En noviembre de 1887 es nuevamente destinado a la Sección de lo Contencioso, para, unos meses después, en septiembre de 1888 y por Real Decreto, ser nombrado Ministro de Tribunal de lo Contencioso Administrativo. También por Real Decreto, de 1899, se le nombra Presidente de la Sección de Hacienda y Ultramar. /En la imagen de la izquierda, 'El Libro del Amor. Antología. Angel María Dacarrete', prologado en 1986 por el poeta José Luis Tejada y el crítico de arte, Francisco M. Arniz.

El 4 de enero de 1900 fue propuesto para ocupar la vacante por fallecimiento de don Antonio María Fabié, del sillón ‘R’, de la Real Academia Española. La propuesta la firmaron los Sres. don Eduardo Saavedra, don Eduardo Benot y don  Francisco Fernández González. Fue elegido el 1 de febrero de ese mismo año, si bien no llegó a ocupar el sillón, ya que murió «cuando había comenzado a escribir el discurso correspondiente, que no pasó de los primeros párrafos».

El 17 de mayo de 1904 es declarado cesante como Consejero de Estado por reforma del cargo. Días después solicita su jubilación que le es concedida en junio de ese mismo año. Apenas cuatro meses después, el 13 de octubre de 1904, a las dos de la tarde, fallecía en su domicilio madrileño de la Plaza de Colón núm. 2, a consecuencia de «úlcera venal», este hombre de «ideas templadas y de carácter muy apacible» que firmaba como Ángel María Dacarrete Hernández.

Francisco M. Arniz y José Luis Tejada, durante la presentación de 'El Libro del Amor. Antotología. Angel María Dacarrete', editado en 1986 por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

En su poesía se puede señalar una línea evolutiva que, arrancando de su formación neoclásica en su primera juventud, se incorpora muy peculiarmente a un cierto romanticismo tardío, asimilando antes que Bécquer los influjos foráneos (de Musset, Byron, Heine) con el consiguiente gusto por la poesía popular y adelantándose a escribir verdaderas «rimas» en la década de los 50, para recaer luego con otros rumbos más trillados, hasta acabar dejando casi por completo la poesía para consagrarse a la actividad política. (Texto y fotos: Francisco M. Arniz Sanz)

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Vicente González Lechuga nace a las 7 de la mañana en la calle Javier de Burgos, junto al Bar Manolo, el 7 de agosto de 1941, en plena posguerra, hijo mayor con su hermano José Ignacio, del matrimonio formado por los portuenses Vicente González Bruzón y Francisca Lechuga Camacho. Con muy pocos años la familia se fue a vivir a la calle Larga, 57 (antiguo) y a principio de la década de los cincuenta a Larga, 43 (hoy 39), hasta que se casó. Estudió en Inglaterra, trabajó en empresas del Grupo Rumasa y se jubiló en el Servicio de Recaudación de la Diputación Provincial. Fue miembro de la ejecutiva local de Alianza Popular.

Vicente, con sombrero de paja en la playa de La Puntilla, con su madre. La vestida de negro es su tata, Curra Herrera Morón, en julio de 1942.

Desde muy pequeño participó de una vida muy familiar ya que, debido al trabajo de su padre que tenía que viajar mucho, convivió mucho tiempo de su niñez con sus abuelos maternos, ya que los paternos  murieron muy jóvenes, e incluso al paterno ni lo conoció. Su abuelo le sacaba mucho a pasear, dándole largas caminatas desde su casa en Larga 57 hasta la de sus primos en Luna 15, los Valimaña Lechuga, Ignacio y Fosco, que además de primos, se podrían considerar como amigos y les llevaba hacia La Victoria, vía del tren de Rota, por aquél camino de los Enamorados, La Puntilla, ... hasta llegar a casa de sus primos.

Vicente, en 1944, en un coche de caballos, con su madre, su abuela Milagros Bruzón, su tata Milagros y su hermano José Ignacio. 1944.

Como casi todos los niños de aquella fecha el coleccionar cromos fue una de sus aficiones de pequeño, tanto de futbol, como de las películas infantiles de entonces, como Blanca Nieves, Pinocho, etc. Así como los cromos que traían las chocolatines de Nestlé. La que más recuerda fue una colección que salió de Editorial Bruguera que se llamaba “Historia de la Navegación” y que la conservó hasta muy de mayor.

En el Colegio de José María Gago, en la calle Larga, donde hoy está Hacienda. 1950.

ESTUDIOS, ESCUELAS Y COLEGIOS.
Con 2 o 3 años fue al Colegio de Alfonso Cárdenas Felices en la Calle Luna, luego al  de las Hermanas de la Caridad (Asilo de Huérfanas) en la calle Cielo hasta que hizo la primera comunión en 1949, pasando al colegio de José María Gago Puerto, en la Calle Larga donde hoy está la Delegación de Hacienda, cambiando de domicilio este colegio en el curso 1950-51 a donde estuvo telégrafos en la calle Ganado 12, que tomara nueva denominación: Colegio-Academia ‘Nuestra Señora de la Merced’, dado que Gago y su mujer eran de Jerez. Allí estudió hasta Ingreso, cuyo examen pasó en Jerez, en el Colegio San Ignacio, pues en aquella fecha había que ir a dicha ciudad a examinarse. El bachillerato lo inició en el Colegio San José y San Estanislao (Pescadería)  el primer curso, pasando luego interno al Colegio de San Juan Bautista de los Hermanos Marianistas en Jerez en la calle Marqués de Casa Arizón, donde estuvo hasta terminar 4º y Reválida.

La familia González Lechuga.

Muchos de sus amigos de la adolescencia han fallecido como Juan Lerdo, Benito Gago, Guillermo Benvenuty, Juan Luis Bermúdez, Agustín Niño, Rafael de los Santos, Agustín Merello del Cuvillo, así como compañeros de colegio muy queridos por él, José Badillo, Bartolomé Lliteras, un primo de Rafael de los Santos, que ahora no recuerda su nombre y algunos más. Además de estos son amigos Jesús Jiménez Alcazar (traumatólogo en Sevilla); Fernando León García (especialista en aparato digestivo en Córdoba); Alfonso del Cuvillo Jiménez (oncólogo en Sevilla); Juan Osborne Tosar (Ingeniero Técnico Naval), Antonio Lebrón Iturriaga (de este no ha vuelto saber de él ya que se fue de El Puerto y no han tenido contacto ninguno de la reunión, que al menos sepa él), Fernando Bootello Reyes (Igneniero Técnico Industrial), entre otros.

En la Plaza de Isaac Peral, de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo: Vicente González, Juan Morató Payares, Fernando Bootello Reyes, Rafael de los Santos Rodríguez, Fernando Arjona González,  Enrique Esteban Poullet,  Agustín Niño Garrido y Francisco Javier Benjumeda Abreu.14 de abril de 1960.

ESTUDIANTE EN INGLATERRA.
Una vez terminó este periodo y al no querer seguir estudiando le instaron a estudiar inglés, siendo sus profesores Juan de Dios Franco, Francisco Pacheco, ambos de El Puerto y Gonzalo Marín de Jerez. En el curso 1959-60, cuando su padre trabajaba en Jerez como gerente de Williams y Humbert Ltd, se puso en contacto con unos de los ejecutivos de la bodega en Londres, marchando a estudiar el idioma a Inglaterra, donde estuvo desde septiembre hasta mayo de dichos años, en el Coombe House School, (Coombe Lane, New Malden, Surrey).

Vicente, el segundo por la derecha, sentado, miembro del equipo de Rugby del Coombe House School (Inglaterra). El entrenador erra Mr. Cherry quien, a su vez era su profesor de lengua inglesa en el Colegio.

En Londres, el día de la boda de la princesa Margarita de Inglaterra.

Allí estuvo viviendo con la familia Davidson, en la misma ciudad en 285 South Lane, coincidiendo en la misma con un estudiante finés llamado Peter Schoemaker. En el colegio coincidió con compañeros de varios países tales como Kuwait, Japón, Gales y Chile. Durante su estancia en Inglaterra, practicó además del fútbol y el tenis, el rugby deporte que allí era muy popular.

La bodeguita de González Rico, en la calle Misericordia, hoy adaptada en un bloque de viviendas propiedad de Basteiro Hermanos, S.L.

LA BODEGUITA: GONZÁLEZ RICO.
Desde muy pequeño, ayudaba en el negocio de su familia, durante los periodos de vacaciones, bien a cobrar facturas --que era lo que menos le gustaba--, hasta repartir vino a los distintos clientes que tenían. Recuerda que uno de los repartos que más le gustaba hacer era el de servir el vino al Tabernón de Sánchez en la calle Ganado de José Sánchez Aguilar, y posteriormente de sus hijos Antonio y Francisco, el Bar La Viña, de Antonio Aguilar Gutiérrez, porque después de terminar la descarga, los dueños le invitaban a un ‘carajillo’ (moscatel blanco con gaseosa). También era muy buen cliente José Fernández Rodríguez ‘Joselito’ del Bar Jamón en la calle Capillera, así como Tadeo Sánchez, y otros.

También iba al Penal de El Puerto, a suministrar vino para el economato que los reclusos tenían  dentro, y recuerda que cuando el camión llegaba a la puerta del recinto penitenciario, se les montaba un funcionario de prisiones y les acompañaba hasta el último patio y los mismos reclusos eran los que descargaban la mercancía.  Una vez que se dejó de vendimiar en la bodega de la Plaza Juan de la Cosa o Bizcocheros --en la actualidad propiedad de Bodegas Caballero y conocida como ‘la Bodega del Castillo’-- se empezó a hacer la vendimia en la Finca ‘La Josefa’ propiedad de sus tíos Matilde Gómez López y José González Bruzón, y por los años sesenta del siglo pasado, ayudaba a su tío en ella tanto pesando la uvas que los distintos proveedores llevaban como en las labores de bodega.

Acompañando a unos ingleses en una visita en Williams & Humbert, Ltd. 1961.

WILLIAMS & HUMBERT  Y RUMASA.
A su regreso de Inglaterra entró como meritorio en las Bodegas de Williams & Humbert Ltd., sin cobrar durante el periodo de aprendizaje que duró tres meses. En septiembre de 1960 se incorporó en la plantilla como auxiliar administrativo, en el departamento de extranjero, con el sueldo mínimo de aquella fecha: 1800 pesetas mensuales. Estando en dicho departamento ayudaba también en el de Relaciones Públicas, acompañando visitas, a los pocos años ascenderá a Oficial segunda. En 1972 dicha bodega fue adquirida por el grupo Rumasa y en 1977, le propusieron el cargo de Jefe de Compras, cargo que ejerció hasta 1979.

En el escritorio de la Bodega Williams & Humbert, Ltd. en 1965.

En este año le ofrecieron la jefatura del Departamento de Extranjero de Bodegas Misa, también del mismo Grupo, que posteriormente se uniría en lo que fue Bodegas Internacionales, conformada por las bodegas Hijos de Jiménez Varela, Bertola, Pemartín, Otaolarruchi, etc., estando allí hasta 1985, cuando vino la privatización de Rumasa. Recuerda a amigos de trabajo como Antonio Soto de la Calle y su hermano Juan, Manuel Amador Márquez, Bartolomé Morión Vega y otros tantos, que al mismo tiempo eran compañeros del equipo de futbol del Dry Sack C.F. del que formaba parte Vicente.

Con su mujer, Carlota Benjumeda, delante de la Torrre de Belem (Portugal). 1988.

RECAUDACIÓN.
En 1990, tras aprobar sendos exámenes, entrará a formar parte de la plantilla de la Diputación de Cádiz, en la Oficina de Recaudación, donde estuvo hasta su jubilación en 2006. En este periodo, empezó a trabajar es las oficinas que Recaudación tenía junto al Ayuntamiento en la plaza del Polvorista, hasta 1994, año en el que el Ayuntamiento crea su propio servicio de Recaudación y más adelante la empresa municipal SERECOP. Una vez cerrada la oficina de El Puerto, en 1995 lo destinaron a Benalup-Casas Viejas, donde estuvo, la mayor parte del tiempo sólo. Después de mucho solicitar un traslado más cerca de su ciudad natal, no será hasta 1999 cuando lo destinaron a Puerto Real, donde estuvo hasta el día de su jubilación.

Los hijos de Vicente y Carlota, María del Carmen, Vicente, Carlota y Fernando en 1992.

LA FAMILIA.
Contrajo matrimonio con Carlota Benjumeda Abreu el 16 de Octubre de 1967 en la Iglesia de San Joaquín, actuando de celebrante José María Rivas Rodríguez, gran amigo de la familia. Tienen cuatro hijos: Vicente, Carlota, Fernando y María del Carmen. Cuando se casó se fue a vivir a Jerez a la Barriada de ICOVESA, hoy calle Bulería, dado que en El Puerto no había entonces muchas construcciones y por su trabajo, que era de mañana y tarde. En 1971 volvería a vivir en El Puerto, donde actualmente reside.

Tuvo dos grandes amigos médicos ya fallecidos: Juan Fabra Fornos, médico de su familia desde soltero y el ginecólogo Francisco Viseras Alcolea, con quien alumbró sus cuatro hijos su mujer Carlota.

Los González. Imagen tomada en la casa de la Hermandad de Pilas, en la Aldea del Rocío, con motivo de la boda de su sobrina Inmaculada. De arriba hacía abajo: Rafael González Herrero; Rafael Sánchez González; Fernando Arjona González; Vicente González Lechuga; José Antonio González Herrero; Antonio Sánchez González; Antonio González Herrero; José Ignacio González Nieto; Manuel González Herrero; Milagros González Herrero; Agustín Fernández González; José María Arjona González; Vicente González Martín; Miguel Rodríguez González; José Ignacio González Lechuga. 17 de junio de 2006.

LOS DEPORTES.
El fútbol fue uno de sus deportes favoritos, practicándolo prácticamente toda su vida, en aquel desaparecido Campo de la Gimnástica, Escuelitas SAFA, Santa Fe en Jerez, etc., hasta 1985, ya que cuando estaba trabajando en la bodega se hacían campeonatos vinícolas, y siendo socio del Racing desde muy pequeño, yendo a múltiples desplazamientos, algunos de mas de 800 km., ida y vuelta en un día, por ejemplo a Jaen, Granada, Huelva, etc más los comprovincianos, Algeciras, La Línea Jerez, ….

El que más recuerda fue un desplazamiento que hizo a Cartagena, que aquel año era entrenador del Racing Isidro Sánchez, padre de Quique. Precisamente, él fue el técnico del Valencia cuando dicho conjunto jugó ante el Racing la eliminatoria de 1/16 de final de la Copa del Rey en la temporada 2006/2007, de camino que iba para ver a unos amigos en Barcelona, con tan mala suerte que el arbitro del encuentro no se presentó y tuvo que aplazarse el partido para el día siguiente --que por cierto llovió de forma torrencial-- y perdió el Racing por 4 a 0.

Equipo del Dry Sack. En esta ocasión jugaron contra el “Don Zoilo”, en el jerezano Campo de Deportes de Santa Fe, del Colegio de los Hermanos Marianistas de “El Pilar”. De izquierda a derecha:? Vicente González de portero; Juan Luís Rosado, que jugó en el Jerez Industrial y además fue entrenador de futbol; desconocido; Azurmendi; desconocido; Juan Luís Bretón Abrisqueta, gerente de Williams & Humbert  al que todos les llamaban jugando “Don Luís”. Agachados: Manuel Amador Márquez; Gutiérrez; desconocido; Asencio; Manuel Muñoz Cortijo. 25 de junio de 1972.

Como anécdota recuerda que en un partido de los campeonatos vinícolas les tocó jugar contra Palomino y Vergara, y tenían un delantero centro muy joven y muy grande que le decían “Mazinger Z”, y cada vez que se escapaba de la defensa, como él era el portero le parecía aun más grande. Mucho más tarde resultó ser el famoso cantante Bertín Osborne.

También hubo una época, cuando se hizo socio del Club Náutico, del cual formó parte de una de las juntas, practicaba el tenis bien en el mismo club o en casas de amigos que tenían pistas. Entre ellos los campeonatos que organizaban los Basallote en La Ponderosa, o bien en casa de los Cuvillo en la Calle Santa Lucía, cuya pista estaba donde hoy Mercadona, y alguna que otra vez en la casa de los Osborne Lena, en la finca ‘Wenceslao’.

Foto tomada en la puerta del Cine Macario por la Calle Luna. De izquierda a derecha: Fosco Valimaña Lechuga; María Isabel Domínguez de los Reyes; Macario Valimaña Lechuga; Carlota Benjumeda; Vicente González y Antonio Almagro Buhigas. Carnaval 1983.

LA FOTOGRAFÍA.
Desde muy joven e influenciado por su padre es muy aficionado a la fotografía siendo su primera cámara una “Micro” que se compró en Tánger.

En 1993, en el Museo de Cera de Londres, en un descanso cámara en mano.

Desde 2004, aproximadamente, y empujado por su amigo Indalecio Rábago --cabeza de lista de Alianza Popular en las elecciones municipales de 1987-- se compró un ordenador, y empezó a hacer sus pinitos informáticos, y en el trabajo los compañeros le llamaban el abuelo informático, más tarde se compró un escáner y se puso a escanear las fotos que tenía tanto de él como de su padre, y cuando se le acabaron se propuso recuperar fotos antiguas y gracias a la ayuda de sus amigos Miguel Sánchez Lobato, Luis Serrano Romero y Francisco Mata se fue haciendo de una colección de fotos antiguas. Recuerda que un día se encontró con José María Morillo, antes de empezar gentedelpuerto.com, y le preguntó si «--tenía fotos de cuando su padre se dedicaba a hacer obras de teatro y organizar las cabalgatas de reyes». Al poco tiempo le llamó y le facilitó las mismas y le propuso colaborar con él en una página que tenía en mente: Gente del Puerto, de la que es el Jefe de Fotografía, aportando, localizando y escaneando muchas de las imágenes que aparecen en esta página.

Carlota y Vicente, en Moscú, de viaje el pasado año 2010.

Otras de sus aficiones son los viajes, y si es conduciendo mejor, y el buen comer. A lo largo de su vida ha hecho infinidad de viajes: a Inglaterra, Checoslovaquia, Budapest, Viena, Portugal, Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, Tánger, Rusia, Turquía, cruceros por el Báltico, Fiordos Noruegos y por el Mediterráneo. Y por supuesto la península ibérica, conociéndola casi toda.

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Los dos son caras conocidas de las calles de El Puerto. Ambos han tocado con los dedos el éxito y se han codeado con primeras figuras del arte. Los dos, para comer, han hecho de todo, pero en el fondo el artista que llevan dentro siempre sale a la luz. Saben mas que Briján (o Brian, el inglés), no les ha quedado otro remedio que saber. Y han sabido y saben desenvolverse, aún, en el filo de la jubilación que nunca llega. Uno es catedrático de la calle, el otro primer espada que se hizo el nombre a base de bollos y panecillos. Los dos, juntos, una explosión de conocimientos y retranca. Y un montón de risas con sus ocurrencias cuando hablan, ‘ex cátedra’ de las cosas de la vida. Son Gente del Puerto de largo recorrido. (Texto: José María Morillo).

Para saber más:
Francisco Pérez Bernal, ‘el Kako’, nótula núm. 004 en GdP.
Diego Simón Montes, ‘el Bimbo’, nótula núm. 358 en GdP.

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Naturalmente, el título de esta nótula remitirá al lector de forma inmediata a la famosa novela de Robert Graves, “Yo, Claudio”, popularizada por una de las mejores series de la historia de la televisión y ello, sin yo pretenderlo, puede llevar a conclusiones erróneas.

Recordarán que la novela nos contaba en primera persona, adoptando la forma de unas falsas memorias, la historia de Claudio, el emperador que sucedió a Calígula y que consiguió llegar al trono gracias a sus limitaciones, a ser medio idiota, tartamudear y no ser tomado en serio por nadie, lo cual le permitió sobrevivir a las conjuras y a las tramas oscuras que se llevaron a cabo en la Roma Imperial por parte de algunos descendientes de César para conseguir acceder al trono saltando por encima de aquellos a quienes naturalmente les correspondía.

No ocurre esto, evidentemente, con Fernando Gago, el que durante un breve periodo de tiempo fue Alcalde de El Puerto de Santa María, que si por algo se distingue es precisamente por su erudición, su facilidad de palabra, su elegancia y su ingenio, pero no se trata de hacer comparaciones ni yo las hago en este sentido, porque, puestos a comparar, tampoco El Puerto de Santa María es Roma, ni Independientes Portuenses fueron la familia Julia, ni Hernán Diaz Calígula, ni Silvia Gómez Mesalina, ni Juan Gómez Nerón.

Juan Gómez, Hernán Díaz, Silvia Gómez y Fernando Gago, en 2007.

No, no es eso.  Lo que me lleva a poner este título y hacer que el lector se remita a aquel Emperador, es la forma involuntaria e imprevista en que Fernando Gago llegó a ocupar el cargo de Alcalde de El Puerto de Santa María en aquel mandato que seguramente ustedes recordarán, como imprevisto e involuntario fue el nombramiento de Claudio como Emperador y en eso sí coinciden ambos.

Una pancarta en la Plaza de Toros, con la 'Peña Taurina' de Fernando Gago.

Concejal dedicado desde el acceso a la alcaldía de Hernán Díaz a labores no comprometidas, afables, a menesteres lúdicos, fiestas, corridas de toros, presentaciones, homenajes, visitas, recepciones, etc., primero desde su escaño socialista y después desde su pertenencia a Independientes Portuenses, Fernando Gago permaneció en su puesto, haciendo muy bien su trabajo, durante cuatro mandatos, en un cómodo y tranquilo cuarto ó quinto lugar, sin sobresaltos,  sin temores –ni esperanzas- a verse obligado en algún momento a sustituir ó suceder al cabeza de fila de su formación, pero una serie de avatares,  la inhabilitación de Hernán Díaz, el abandono de las filas de I.P. de Enrique Moresco y la retirada de la carrera por la sucesión de Juan Carlos Rodríguez, le puso de pronto, de forma totalmente inesperada en el puesto de sustituto del inhabilitado Hernán Díaz, como Alcalde,  hasta la terminación de aquel mandato.

Y a mí que me encantan las ucronías (como podrían haber sido las cosas si algunos hechos hubieran tenido un desenlace diferente al que tuvieron) y las historias alternas ó contrafactuales, aunque bien pensado, en este caso, se trataría mas bien de una historia futura (como podrían llegar a ser las cosas si antes tuvieran lugar algunos determinados aconteceres) se me ocurrió pensar lo que hubiera podido suceder en un inmediato futuro a aquel momento (lo cual evidentemente no sucedió), si terminado aquel breve periodo provisional, Fernando Gago hubiera ganado las elecciones a las que se presentó terminado aquel periodo, viendo a este hombre solucionar problemas que durante años habían estado enquistados sin buscarles solución, hablando con representantes de asociaciones de la Ciudad a los que se les había negado el diálogo durante años, abriendo las puertas de su despacho a tantos y tantos como intentaron acceder a la alcaldía sin conseguirlo anteriormente, resolviendo pequeños problemas, paralizados durante años por pura desidia cuando no por mantener de forma inflexible una postura equivocada y pensando además, todo hay que tenerlo en cuenta,  en las fotografías de familia que se ha visto obligado a protagonizar como Alcalde provisional inaugurando importantes obras puestas en marcha antes de su acceso a la alcaldía. /Caricatura de Idígoras y Pachi.

Y pensando, pensando he llegado a pensar que, como Claudio, este hombre para el que no estuvo nunca previsto acceder a ese puesto de privilegio, podría haberse convertido por capricho del destino en uno de los mas importantes  alcaldes de la ciudad y cerrado de forma brillante una carrera política marcada por su ‘talante’ conciliador, por su amabilidad, quitando por una vez la razón a quienes opinan que la ‘cosa pública’ requiere mano de hierro, gesto hosco y malas maneras, cosa que evidentemente, no llegó a ocurrir pues las urnas no le confirmaron como Alcalde.

Con posterioridad tampoco sintonizó bien con el nuevo equipo de gobierno de la ciudad y en el último mandato, se retiró voluntariamente gobierno de la Ciudad  que encabezaba Enrique Moresco y abandonó su cargo y la vida pública. Hubiera sido interesante ver lo que hubiera ocurrido si en aquella ocasión en que tuvo la oportunidad de ser Alcalde, las cosas hubieran ocurrido de otra manera… (Texto: Jesús Almendros Fernández).

Más información de Fernando Gago, en la nótula 974 de GdP.

1

Era yo casi un niño. Un niño. Estábamos mis hermanos y yo al amparo y custodia de la tata Manuela, bajo el sombrajo de esparto, en nuestra caseta de la playa de La Puntilla, cuando vi, por primera vez a Augusto Haupold Gay. Ni yo sabía quién era, ni lo supe hasta mucho después. Pero el caso es que vi a un hombre, impecablemente vestido de blanco, bajarse del autobús de Bootello. Su pelo era negro como la endrina; su bigote, cuidado, negro también; su cejas pobladas, negras; y en la mano, un maletín, también negro, de piel. El blanco y el negro fue el contraste que me llamó la atención.

EN BAÑADOR Y CON MALETÍN.
La segunda impresión es que la persona que me llamó la atención siguió llamándomela, porque apareció, desde dentro de una caseta frontera a la nuestra, con enorme un meyba verde y un gorro de baño de goma, sin dejar un solo momento su maletín negro de piel. Sentado en la orilla del canal, por donde había unos letreros de "Prohibido bañarse", "Zona peligrosa", allí aquel hombre sacaba unas hojas de papel y se ponía a escribir. Cuando cesaba de escribir, leía libros pequeños, sin duda de poesía. Porque los libros de poesía son siempre pequeños.

Yo no sé quien ha dictado el tamaño de los libros de poemas. Pero a lo lejos se ve lo que son. A menos que fueran otra cosa: el catecismo Ripalda; la Urbanidad de Edelvives; el libro de mareas; o el Calendario Zaragozano. Definitivamente supe después que lo que aquel hombre sentado en la orilla leía eran necesariamente libros de poemas.Porque aquel hombre era, lo supe mucho después, Augusto Haupold Gay.

¿PRESUMIR DE MADRID O DE EL PUERTO?
De aquellas fechas me enteré que presumía en El Puerto de vivir en Madrid; contaba con gracia y con donosura vida y milagros de las gentes distantes de la capital del Reino, que hacían las delicias de las mujeres, chicas jóvenes, pero mayores que yo, con quienes se trataba. En cambio, supe también, que en Madrid presumía de ser de El Puerto.

POLICÍA SECRETA.
Sorprendía, por otra parte, que Merengue, el guardia municipal, no le llamara la atención a aquel hombre por bañarse en el canal del Guadalete y atravesarlo hasta el coto, llegar al monumento de la Virgen del Carmen, y volverlo a atravesar a nado. Sorprendía, pero tenía su por qué. Y es que aquel hombre enigmático era Policía, de la Policía Secreta, de Madrid. Y, por tanto, un corriente y moliente guardia de la porra se veía como impedido para llamar la atención a todo un Comisario con destino en la capital. Su habla me pareció engolada, como quien pronunciaba las palabras medidas, escogidas y bien pronunciadas, creídas y obradas.

¿Quién aquel hombre, que cuando le parecía, volvía a estar vestido impecablemente de blanco, salía de la caseta con su maletín de piel negra y cogía de nuevo el autobús en la rotonda? Esta es la imagen primera que tuve de este poeta.

A nadie pregunté, me quedé con mis dudas, a veces ni siquiera me acordaba de su imagen y, cada verano, puntualmente, aparecía, por la playa y hacía lo mismo. Leía, escribía, se llevaba de calle a un grupo de muchachas que lo escuchaban atentas, se bañaba en el canal y, acabado el verano, desaparecía.

EN LA CALLE LUNA.
Una vez lo vi salir de una casa, ciertamente señorial de la calle Luna, frente por frente del refino de Lolita Serafina, al lado del estanco llamado de "La Rubia" , más arriba de la Farmacia de Ernesto Jiménez, justo al lado de la casa donde vivió Luichi Alcántara y más abajo de la casa de Luis Cuvillo. Pero no pregunté, por cortedad. Me quedé con mi duda. /Con Mercedes Gay, tía del poeta.

SU VIDA Y MILAGROS.
Hasta muchos años después, luego de haberle visto hacer lo mismo, cíclicamente, en la playa, sin preguntarlo, me enfrenté a Augusto Haupold, poeta. Asistí a un recital suyo y me enteré de su vida y milagros. Abogado, Doctor en Derecho, Comisario del Cuerpo Superior de Policía, y sobre todo poeta.

En aquel recital, ni yo tenía edad para apreciarlo, ni puedo decir qué poemas leyera. Me llevaron. Mi padre lo presentó. Se dijeron que estaban hermanados por el paisanaje, por la fe y la poesía. Salieron a relucir las raíces germánicas de los Haupold, su hombría de bien, de como le fluían los versos como de un manantial inacabable... Pero ni siquiera crucé palabra con él ni yo tenía edad, ni fundamento para poder entablar conversación con un poeta.

Al menos ya sabía algo de la biografía de aquel hombre que todos los años aparecía por la playa. Sin embargo, yo no tenía ni idea de qué era un poeta. Acaso yo había oído, canciones, ensalmos, conjuros, romances en boca de mis tatas, sin saber que eso era poesía. Pero todo va calando y rumiándose, acaba por tener uno, al cabo, un horizonte estético creado, que luego le hará comprender muchas más cosas. Ni siquiera hoy podría decir con propiedad qué es un poeta, ni definir con tino la poesía. Pero es que ni lo voy a intentar.

Augusto Haupold y su primo, Manuel Gay.

LOS LIBROS DE AUGUSTO.
A mi padre le llegaban, de sus amigos poetas, libros y libros escritos, editados que leía con atención. En su biblioteca, vi sin atreverme a cogerlos, libros como "Camarada" o "La Virgen María"... Lo recuerdo, pero nunca los leí. Y no por nada, sino porque no me creí que pudiera comprender lo que decían. Había palabras que eran raras para mí, incapaz de coger un diccionario, o acaso tampoco supiera que existían los diccionarios. Lo mejor era dejarlo.

LAS MIL MEJORES POESÍAS…
Yo no sé cómo terminé por acercarme a la poesía. Pero ya tenía conciencia de que muchos amigos de mi padre eran poetas: José Luis Tejada, Juanín Varela, Augusto Haupold, Manolo Barbadillo... Y yo sin saber qué era ser poeta. En tercero de bachillerato, cuando cayó en mis manos aquella conocidísima antología de "Las mil mejores poesías castellanas", volví a encontrar el nombre de aquel hombre de blanco que conocí en la playa. En esa antología figuraba un impecable soneto de Augusto Haupold Gay, para mayor gloria de las letras portuenses.

Y no sé si por los pacientes y reiterados oficios de mi padre al darnos a mis amigos y a mí clases, los fines de semana, de preceptiva literaria, y de métrica y los siguientes años de comentarios de texto, el caso es que mis amigos y yo comenzamos a tener conciencia de lo que era la poesía y, tímidamente, comenzamos a leer, incluso nos atrevimos a escribir un romance, cuya composición duró todo un verano, y entre tres presuntos alevines de poeta, que publicamos en la revista Cruzados.

CURIOSIDAD E INTERÉS.
Pero fue en "Cruzados", donde pude ver otra vez en letras de molde, a Augusto Haupold. En el anual homenaje poético a la Virgen de los Milagros, la Patrona y Titular de esta Ciudad. Y mientras ello sucedía, Augusto, no era ya para mí un enigmático sujeto que aparecía y desaparecía cada verano, sino que se me iba afirmando como una persona que despertaba en mí muchos más intereses que la mera curiosidad. Mientras tanto, Augusto iba publicando sus libros de poemas y le llegaban a mi padre con puntualidad asombrosa, dedicados; llegaban noticias de sus Premios literarios, de la Flores naturales, de sus éxitos poéticos.

PATRONES DE LA POESÍA.
Augusto, de pronto, promovió una idea en Madrid y su noticia llegó aquí. Y la idea prendió y se hizo realidad. Augusto había propuesto, como Santos Patronos Protectores de los Poetas a Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, las dos figuras más señeras de nuestra poesía mística. Porque Augusto, que fue poeta de innumerables registros, navegaba por las aguas de la poesía mística y de la poesía religiosa como un pez, con la misma naturalidad con que atravesaba el peligroso canal del Guadalete.

DE LA POESÍA AL DRAMA.
Augusto, desciende a lo mínimo cotidiano, a los "Seres ínfimos", un poemario sobre, las mariposas, las hormigas, los ratones, las cucarachas, los canarios, los grillos, los murciélagos... Y se sube a lo más alto en su "Virgen María" o en "La vida y pasión de Jesús". Vive la nostalgia de EL Puerto en sus muchos poemas que reunió en un libro con el nombre de El Puerto de Santa María. Estrena dramas como su "Dos noches", con gran éxito. Es puntual, oferente y votivo en las fiestas patronales de El Puerto, honrando con un poema anual a la Virgen de los Milagros. /Libro de poesías dedicadas a El Puerto de Santa María.

Nunca negó la limosna de un recital, ni aquí, ni en Madrid, ni donde fuera requerido para ello. Aquel hombre, impecablemente vestido de blanco, me llegó a llamar compañero, por lo de Abogado, me honró con su amistad y sus confidencias, me regaló el poderlo oír muchas veces recitar sus versos, a solas, en su casa, me dedicó todos los libros suyos... Cautivador de la belleza, del ritmo, de la luz, de la eternidad... Espejo de cristal de su corazón es su poesía, limpia, llana, ajustada, transparente.

En la imagen de la izquierda, original de 'Y nació la mujer', propiedad de JMM.

Y una constante: El Puerto. Tanto que se valió de sus versos para quien estaba a su vera a la hora de la muerte, su mujer, María, cayera en la cuenta de aquel poema suyo que comienza:

Si hay alguien que a mí me quiera
me lleve a enterrar al Puerto
el día que yo me muera...

Y hubo esa persona que, piadosamente, lo trajo para que su cuerpo se confundiera con su tierra, hasta parecérsele tanto que fuera la misma tierra. (Texto: Luis Suárez Ávila). (Las fotografías han sido facilitadas por Juan Rodríguez, Juan de Winthuyssen).

Más información de Augusto Haupold en la nótula 1.079 en GdP.

8

Pepe Ordóñez García nace el 7 de junio de 1957 en la calle Larga, 8 --en los pisos de Terry--, hijo de Pepe y Teresa, siendo el mayor de cinco hermanos. El mismo día de 114 años antes, en 1843, moría el poeta del romanticismo alemán Friedrich Hölderlin. Casado reincidente, tiene dos hijos de su primera pareja: María, de 23 años --que ya es geógrafa--, y Andrés, de 16, y una de su segunda pareja: Lucia Silvia, que está a punto de cumplir 2 años. Se declara narcisista sin arrogancia.

1957.
El año de su nacimiento se estrenaba en Madrid la versión de Gustavo Pérez Puig de ‘La Venganza de Don Mendo’, con los hermanos Ozores. Nacían, también el pintor Angel Lara Barea;  el escultor Pablo Tejada; el pintor italiano afincado en El Puerto, Franco Policastro; Manolo Morillo, actor. Juan Franco del Valle, maestro coctelero. Fallecían Luisa Butrón, ‘Luisa la del Puerto’ y Norberto Sordo de la Borbolla, uno de los propietarios de la taberna ‘La Burra’, por otro nombre ‘La Andaluza’. Ese año ya existían 16 toros de Osborne en las carreteras españolas.

Francisco García Junquera 'Kiko', Pepe Ordóñez, Díaz y José María Morillo, en una obra de teatro en el colegio La Salle, en el fin de curso de mediados de los sesenta del siglo pasado. /Foto: Rafa. Colección JMM.

Primera Comunión. Fila superior de izquierda a derecha, desconocido, Gatica, Barcala, Juan Luis Pérez Sánchez, Juan Carlos Neva, Manolo Benítez, Rafael García Zarazaga, Cañadilla y Pepe Blanca. Fila central, de izquierda a derecha, Enrique Lechuga, Jarque, Caamaño,  Camacho Barba, Ramón Leal Camacho, Ramos y desconocido. Sentados, Pepe Ordóñez,  los gemelos Luis y Carlos Sánchez, Antonio Galvez Quirós, desconocido, Fernando y tres desconocidos. Sentados en el suelo, Falfosno Sevilla y Couso. 7 de mayo de 1964. /Foto: Rafa: Colección JMM.

DESDE LA AMIGA  A LA UNIVERSIDAD.
Pepe estudió en una ‘amiga’ en la calle Chanca, en el colegio conocido como Asilo de Huérfanas o de San José, en la calle Cielos que, precisamente el año de su nacimiento creaba un internado y medio pensionado bajo los auspicios de la Junta de Protección de Menores. Luego vendría el Colegio La Salle ‘Santa Natalia’ y el Instituto ‘Pedro Muñoz Seca’. “--En todos me calentaron”, recuerda. Luego vendrían las universidades de Sevilla y Granada, en la primera se licenciaría en Filosofía y Ciencias de la Educación, sección Filosofía y en la segunda obtendría el Doctorado en Filosofía. /En la imagen de la izquierda, Pepe en la casa natal de Hegel, durante una estancia en Stuttgart (Alemania)

LA AVENTURA DE LA VIDA.
Se siente suficientemente satisfecho con la vida. Cree que no hay que ponerle exigencias… sólo a los tarugos que habitan entre la clase política. Entre sus inquietudes culturales afirma disfrutar de las normales: “--Ver, gustar, oler, tocar y, sobre todo, escuchar... y que el Cádiz y el Betis se unan y creen el Cabe C.F.”

Ha trabajado para los ayuntamientos de El Puerto y de Tomares (Sevilla); para la editorial sevillana Qüasyeditorial como diseñador gráfico y, por ahora, como profesor en la Universidad de Sevilla. Además, tiene una consulta en la que ejerce como orientador filosófico y como psicoanalistam ya que es socio de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis.

LA FILOSOFÍA: SU FORMA DE ENTENDER LA VIDA.
La Filosofía no sólo es su vocación, es sobre todo su forma de vida: lograr vivir como uno piensa. Admira, entre otros, a Schopenhauer, “ese gran maestro, quien nos dejó muy claro que el mundo no está al margen de nosotros ni más allá de nosotros, sino que es lo que nosotros queremos que sea. Sócrates era un pijo de El Buzo”, comenta Pepe Ordóñez.

PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA.

Es profesor del Departamento de Estética e Historia de la Filosofía de la Universidad de Sevilla, e imparte clases en la Facultad de Filosofía, en la Facultad de Geografía e Historia y en el Aula de la Experiencia de la Universidad de Sevilla.

Es docente en el Master Universitario en Sexología y en el Master Universitario en Profesorado de ESO. También ha impartido clases y conferencias en la Universidad Autónoma de Baja California Sur (La Paz. México), y ha sido investigador y conferenciante invitado en el Institut für Geschichte der Medizin der Robert Bosch Stiftung (Stuttgart. Alemania) y en el Institut für Philosophie (Fakultät für Philosophie und Bildungswissenschaft) de la Universidad de Viena (Austria).

PROYECTOS Y PROGRAMAS.
Es responsable del grupo de investigación "Filosofía Aplicada: sujeto, sufrimiento, sociedad", perteneciente al Plan Andaluz de Investigación, de carácter interdisciplinar; participan médicos, sociólogos, psicoanalistas y por supuesto filósofos. Se creó hace 4 años y su objetivo es abordar el malestar en la sociedad contemporánea desde tres áreas de discusión: medicina y filosofía, psicoanálisis y filosofía y orientación filosófica. También es miembro del Grupo ETOR (Educación, Tratamiento y Orientación Racional), un proyecto del que han surgido un master en filosofía aplicada y la próxima creación de una Universidad Popular cuyo objetivo es llevar la filosofía a la gente de la calle y a su vida cotidiana bajo el lema: "Saber pensar para saber vivir".

Entre sus obras y colaboraciones, destacan, ‘Luis Goytisolo: El espacio de la creación’ (Barcelona, 1995). ‘Destino y Poesía: la encrucijada del hombre moderno’ (Sevilla1996). ‘La voluntad de conservación: Notas sobre Estética contemporánea’ (Sevilla,1996). ‘La memoria romántica’ (Sevilla, 1997). ‘Variaciones sobre el cuerpo’ (Sevilla, 1998). ‘La filosofía a las puertas del tercer milenio’ (Sevilla, 2005). ‘Heidegger y la crisis del nihilismo contemporáneo’ (Sevilla, 2005). Pulsando sobre este enlace, podemos ver su ficha personal en el Vicerectorado de Extensión Universitaria de la Universidad de Sevilla, otros proyectos y publicaciones.

SU MARCHA DE EL PUERTO.
Se fue de El Puerto mucho antes de irse a Sevilla. Empezó a dejarlo por asfixia ya siendo bastante joven.

Con el equipo del CRAP, arriba de izquierda a derecha: Antonio, Juan Borras, Juan Calatayud, Juan Padilla (+), Javier Buhígas, Paco Venegas, Epi, Quino, Antonio Márquez, Antonio Ruiz-Herrera, Mazito y Antonio Ortiz. Agachados: Pepe Sánchez, Rafael Pecci, Pepe Ordóñez, Juan Venegas, Santiago Neva, Juan José Padilla, Manuel Lojo, José Manuel Fernández, Javier Neva, Pepe González y Antonio González.

Afirma que “Hay un rincón de El Puerto que nunca he visto, pero que, sin embargo, sé que existe; lo busqué durante mucho tiempo, incluso en sueños, me obsesioné tanto que llegué a creer que realmente existía. Es un rincón que solía ver de madrugada, una calle que sólo veía cuando la vista me fallaba. Lo busqué durante mucho tiempo, imaginaba que lo veía (o lo bebía)... pero cuanto más cerca parecía estar de él se esfumaba. Sevilla fue ese rincón, y ahora busco también aquí otro rincón extraño, otra calle desconocida. El Puerto y Sevilla; no sé cuándo me vine ni sé de dónde, porque yo soy El Puerto y también soy Sevilla”. --Como ve El Puerto en la distancia? “--Turbio, lo veo turbio”,  nos dice. --Como lo ve cuando vuelve? “--Lejos, lo veo muy lejos”, vuelve a contestarnos.

La fachada de la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, en  la calle Pagador.

LOS MARTES DE LA ACADEMIA.
El pasado año Pepe Ordóñez ofreció una charla dentro del ciclo ‘Los Martes de la Academia’ de Bellas Artes. Así nos lo resume él mismo: “--Fue un verdadero tostón, menos mal que luego hubo copa y tapa. Hablé de las cosas que me interesan: de cómo la técnica no termina de salvarnos de nuestro carácter. Hablé de nuestra arrogancia y nuestra torpeza para vivir mejor y, sobre todo, de no querer saber de nosotros mismos. Creo que me llamaron porque les falló el invitado de turno y no encontraban a nadie de confianza que se prestara a distraer a los jubilados”.

ORDOÑEZ POR EL MUNDO.

Le gusta pasear y cocinar y, sobre todo, el buen vino: “--Tal vez demasiado”, nos dice. Le encanta ir a Portugal a comer pescado con verduras “en esas playas inmensas y sin guiris”. Y nos sorprende con esta otra afición: “También me gusta mucho ver un partido de rugby con mi hijo Andrés, aunque ahora sea sólo por televisión, y explicarle lo hermoso de ese increíble deporte de la vida”. Pepe Ordóñez no es un gran músico, pero nos confiesa que le encanta tocar su guitarra eléctrica a lo bestia o la flamenca para cantar canciones de Hilario Camacho… y viajar, nos dice: “--Ese placer de alejarse, que decía Antonio Machado. Es lo más hermoso, viajar; descubrirse las facultades nunca conocidas: ver, eso es viajar, ver, mirar y asombrarse”.  /En la imagen de la izquierda, junto a la torre en la que vivió el poeta F. Hölderlin, en Tubinga, durante una estancia en Stuttgar (Alemania).

Pepe Ordóñez con su guitarra.

Ha estado en Florencia, Venecia, Siena, Pisa, Roma, Freiburg, Stuttgart, Tübingen, Estambul, La Paz, París, Lisboa y algunas zonas de España… “--Pero no en Marruecos”, comenta, “ése es uno de mis viajes pendientes. Hay que viajar, y mucho. Nos hace respetuosos, abiertos, positivos… y mejores”. Pepe Ordóñez se para, piensa un poco y nos habla: “--Eso sí, sólo se puede viajar en el espacio y gracias a él --y eso si le hacemos caso a Kant y en parte a Einstein-- pero viajar en el tiempo es una auténtica gilipollez. Quien quiera viajar en el tiempo le sugiero que venga a mi consulta, que por un módico precio le vendo un billete”.

Con amigos de la JUFRA (Juventudes Franciscanas), de izquierda a derecha: Pepe Ordóñez, Juan Calatayud, Manolo Polanco, Emilio Aldana y Fini Bejarano, en la Plaza de Isaac Peral delante del monumento a Muñoz Seca.

LA AMISTAD.
Firme defensor de la amistad considera que “--Es una de las cosas más hermosas que uno puede experimentar. Es la relación más libre y más gratificante que puedo vivir. La familia es un imperativo, pero la amistad es un liberativo. Tengo los mejores amigos que pudiera tener, nunca me han fallado, y como dice Alberto, uno de ellos: los amigos son como la Guardia Civil de Tráfico, nunca se les ve, pero siempre están ahí”.

CURIOSO FINAL.
--Profesor Doctor, ¿que es la mayéutica? “--La tradición nos dice, según Platón, que es el arte practicado por Sócrates consistente en ayudar a los otros a sacar a la luz el saber que poseen y que, sin embargo, ignoran. Así es como vulgarmente se entiende el trabajo de la partera.”

--Algo que quiera destacar. “--De pequeño creía que el Papa, los reyes y los curas no cagaban. ¡Ah! Y también que las almejas tenían concha”.

19

Mi nombre es Antonio Cristo Ruiz; me dejé caer por este mundo el 30 de Junio de 1943, en El Puerto. Mis padres: Lino Cristo Charneco, y Carmen Ruiz Camacho; el primero nació en Portugal, en una aldea de pescadores llamada Alagoas, (Faro). Se vino a El Puerto, con quince años, era de profesión marinero y chatarrero, apodado “El Portugués”. Mis abuelos paternos, Carolina y Juan, del mismo pueblo que mi padre. Mi madre nació en Badalona, y se crió de pañales en esta Ciudad. Mis abuelos maternos, Carmen y Antonio, los dos de la vecina San Fernando. Hoy, por desgracia, mis padres no se encuentran entre nosotros, fallecieron con 93 y 89 años. Somos cinco hermanos, dos varones y tres hembras, por orden de edad: Antonio, Juan, María del Carmen, Lina y Consuelo, mis hermanas amas de casa. Mi hermano Juan, hoy jubilado, se dedicó a la compra y venta de chatarra, en la calle de La Rosa, donde siempre tuvimos el negocio.

El pequeño Antoniio, con apenas un año, en 1944.

AÑOS CUARENTA.
Los  años cuarenta  fueron  tiempos  de mucha escasez de  alimentos,  pasaron muchas necesidades las familias portuenses. Afloraron muchas enfermedades, como la tuberculosis pulmonar. Me contaba el hermano de mi madre, mi tío Pepe Ruiz Camacho, muy conocido en el Puerto por ‘El Landa’, (ver nótula núm. 001 en GdP), propietario del kiosco de prensa que había junto al Hospital Municipal en desuso en la calle Micaela Aramburu. Llegó a probar las cascaras de plátanos, como si fueran  berenjenas fritas; le pregunté si estaban buenas de comer, a lo que me contestó: «--Cuando hay hambre se come lo que haga falta».

Antonio, a la izquierda de la imagen, con sus padres y hermanos Carmen, Lina y Juan, en una imagen de la Feria de Ganado, delante de un puesto de atracciones. Año 1955

AMIGOS DE LA INFANCIA.
Nací en la calle Capillera 7, en la casa conocida en aquel tiempo, por la  del Cabo Mulero donde estuvimos hasta 1956. Tengo gratos recuerdo de esta zona alta de El Puerto, mis primeros amigos fueron: Benito Sacaluga, Juan ‘el de los Carros’, Juan ‘de Soledad’, Antonio Iñiguez Macías, padre e hijo, Luis Iñiguez Sanchez, ‘el Teniente’, Carmela y Francisco Iñiguez Sanchez ‘el Boli’, Pedro Gil, Manuel y  Diego González Garrucho ‘Diego Vichera’, que falleció muy joven.

Los conocidos de este equipo de chavales son: Mariano Serrano “Nano”,  Nogués, Antonio Gatica “El Cuca” (con gorra), José Serrano (3º por la derecha); Jesús Carmé (8º por la derecha), de los agachados el 3º por la izquierda su primo Juan Murga Ruiz, a su derecha, Antonio.

Nos íbamos a jugar a la pelota, junto a la pared de la bodega de Luis Caballero, en la calle San Sebastián. Recuerdo cuando oscurecía, brillaba el fuego fatuo, estas luminarias suelen salir donde hay cadáveres enterrados. En esta zona estuvo situado el hospital de San Sebastián donde, posiblemente, hubo un cementerio.

CALLE CAPILLERA.
En frente de mi casa, José Brea ‘Breíta’, gran aficionado al flamenco nacido en Cádiz, tenía una Gallera de pollos ingleses de peleas, que exportaba a Sudamérica. Junto a mi vivienda había una tonelería, de dos socios, ‘el Torero’ y Agustín Álvarez, padre de Antonio Álvarez Herrera, (con nótula núm. 362 en GdP) primer alcalde constitucional en el actual periodo democrático por el Partido Comunista. Había una tienda de comestibles de José Fernández ‘Casa Joselito’ (ver nótula núm. 123 en GdP), gallego, patriarca de una gran familia dedicada a los negocios de la restauración de estómagos.

Casa Joselito en 1948.

ESTUDIOS REGLADOS Y DE LA VIDA.
Con cinco años entre en los Jesuitas, y salí con diez y seis años, con la oficialía de Ajustador. Intenté sacar el bachiller superior pero lo tuve que dejar por los desplazamientos de mi  trabajo por la Península. Hay estudios que te enriquecen, como la universidad de la vida; te aportan datos, que no puedes tomar de los libros, porque hay que vivirlos. Cuarenta años recorriendo casi toda España, y varios países europeos, tratando con sus gentes y costumbres.

CALLE SIERPES.
Con mis abuelos paternos viví varios años --de los cuarenta y cincuenta-- en la calle Sierpes 5. Me vienen recuerdos de la Plaza de Abastos, la Posada de las Columnas, el Bar Milindri, Comestibles el Cañón,  Tienda de comestible de Eloy, Juanito Custodio, El Bar de Pancho, Bar de Juan Rábago, Bar Manolo, del nº 3, Bar Rueda, Bodegón Casa Sancho, ‘Los Dos Pepes’, bar y comestibles, el taller de Cristóbal, que arreglaba ollas y  paraguas, y la carpintería de los hermanos Lobo,  con nótula núm. 159 en GdP.

Personas que conocí en esta zona de aquella época: ‘el Calé’, Manuel Bermúdez Junquera ‘Anzonini’ (ver nótula núm. 523 en GdP), Rafael Moreno Porto ‘el Lengue’ (con nótula 443 en GdP), Ignacio del Bar Milindri, Antonio Jiménez Salguero ‘el Caneco’, Delfín ‘el Montañés’, José de Los Reyes ‘el Negro”, Alonso Suarez de La O ‘Tío Alonso el del Cepillo’, Julio ‘el del Ocaso’, yerno del Cepillo, Francisco Gallardo ‘Paquito’, Sebastián Ganaza Cañas, 'Ojito’ (con nótula 290 en GdP) y ‘el Chumi’, nombre de Manuel Quintero García que da nombre a una peña flamenca. /En la imagen de la izquierda, Antonio Jiménez Salguero, 'el Caneco', limpiabotas de profesión y bailaor que empezaba las bulerías al revés, él mismo se cantaba y jaleaba.

CÁNDIDA LA NEGRA.
Por estas fechas vivía una mujer de piel negra, Cándida Huelva Jiménez  “Candida La Negra”, nacida en Luanda el 22 de Enero 1851 y fallecida en El Puerto en 1951. Falleció a la edad de 110 años. Las madres en aquel tiempo asustaban a los niños cuando no querían comer o dormir, con Cándida, que por cierto era muy buena mujer y le gustaban mucho los niños. Cuando pasaba por la puerta de la casa de mis abuelos, se paraba y echaban un rato de charla con mi abuela la portuguesa, ya que las dos hablaban el mismo idioma. (Ver nótula núm. 214 en GdP). Me contó Maria Morón “La Mona”,  que la escuchó cantar a esta mujer en una ‘Toma de Dichos’. Recordaba que tenía una voz muy  bonita, hacía un cante muy raro, aflamencado, vivía en la parte alta de calle Lechería.

Antonio Cristo con María 'La Morona'. Año 1964.

CALLE CERVANTES.
En 1957, nos trasladamos a la calle Cervantes 4, casa que hizo mi padre con muchos  sacrificios, muy cerca del negoció donde tenía instalada la chatarrería, en la calle de la Rosa, en aquel tiempo conocido como el ‘Barrio de los Gitanos’. En esta zona de El Puerto, me crié y estoy orgulloso de ello.

Tuve grandes amigos como fueron: Alonso Jiménez ‘Churrasca’, Rafael Herrera Arana ‘El Jerezano’, Angustias Flores Suarez, José Antonio Garcia Bernal, Diego Cortes ‘el Alpiste’, Manuel de los Santos ‘el Viejo Agujeta’, Tomasa de los Santos 'Agujeta', Manuel y Antonio Robles Romero ‘Chiculi Hijo’, Antonio Gatica ‘el Cuca’, Rafael Luque ‘el Caga’, Soledad de Los Reyes ‘la Mona’, Manuel de Los Reyes  ‘el de la Monjita’, Rafael Luque de los Reyes ‘el Monstruo’, Diego ‘el Mijita’, Manolo ‘el Avellana’, la familia de ‘la Tormenta’,  Antonia Garcia Moreno ‘la Obispa’, Eduarda Núñez Garcia, Lorenzo Vargas Ortega, Juan Núñez Garcia,  Ramón Núñez ‘Orillo del Puerto’ (con nótula 519 en GdP), Luis Vargas Ortega, José Luque Reyes, Joselito ‘el de La Mona’, Ángela y Ana Martin Gordillo, la familia de ‘Los Sopas’ ‘el Loco Viejo’, la familia Villar, familia de los Linares, familia de los Canteros, Jeromo Morón y Bernardo Morón ‘el Pastillita”, Miguel Jarana, Francisco Suarez ‘el Cohete’, … /En la imagen de la izquierda, agachado, Antonio Cristo, de pié su hermano Juan y Manuel de los Reyes 'el de la Monjita'.

En la imagen, los abuelos de Ramón Nuñez 'Orillo del Puerto', Antonia García Moreno, “Antonia la Obispa” y Ramón Núñez Heredia, “El Obispo”

No me quiero olvidar de Miguel Jarana. Estaba casado con una hija de la ‘Bilili’, de nombre Maria de los Reyes. Este gitano, fue uno de los mejores cantaores y bailaores, que hayan salido de El Puerto. No lo digo yo, lo dicen gentes que todavía están entre nosotros y le conocieron. Para Anzonini, fue el mejor junto a Manolito ‘el Soldao’.

EL PINTOR DE LA LUZ.
Y Juan Lara, el pintor de la luz. De este hombre tengo grandes recuerdos, vivió en la calle Rueda. Bohemio donde los hubiese. Recuerdo una anécdota vivida con Juan y con José de los Reyes ‘el  Negro’. Estábamos tomando café con churros en la cafetería ‘La Vega’, de Jerez, situada junto a la Plaza de Abastos. Juan llevaba un traje blanco de color hueso. José “el Negro”, le  comentaba: «--Juan, cuando me vas pintar a mi solo». Juan le contestaba: «--Pronto Negrito». El Negro, le puso la mano en la rodilla y le dio las gracias. Cuando quitó la mano, tenía una mancha bastante grande y negra en el pantalón, ante lo que exclamó el pintor: «--¿Negrito me has dejado un Tapies, en el pantalón?», siendo la respuesta del Negro: «--Juan, qué coño dices de la tapia, ¿te has vuelto loco?». Juan  y yo nos revolcábamos de la risa. /En la imagen, Juan Lara y José de los Reyes 'el Negro', en la casa del primero en la calle Rueda. Año 1982.

CERVANTES, POR OTRO NOMBRE ‘LECHERÍA’.
Había una fragua en la calle Cervantes, por otro nombre Lechería, frente al Bar Barranco, propiedad del ‘Veneno. Cuando yo la conocí la tenía su hijo Paco Suarez ‘el Cohete”. /En la imagen de la izquierda 'El Veneno', de la familia de los Cepillo.

En el barrio formamos un equipo de fútbol, al que pusimos de nombre ‘Zíngaros’. Les puedo asegurar que en aquel tiempo nadie quería jugar contra nosotros. En el Bar de Paco Barranco, teníamos nuestra sede social, situado en el número 7 de la calle Lechería tuve la suerte de escuchar mucho y muy buen flamenco.  Pido disculpas por no acordarme de todas las familias que vivieron en esta zona de El Puerto, y de algunos apellidos. Han pasado tantos años… que es difícil acordase de todos, posiblemente me deje muchos en el tintero.

Recuerdo en el barrio, entre los años cincuenta y sesenta, estuvo de moda por las necesidades perentorias, los hábitos morados de Jesús el Nazareno. Algo que me impactó y se me viene una letrilla gitana, por ‘Soleá’ que cantó en muchas ocasiones José A. Díaz Fernández ‘Chaquetón’ con quien pasé muy buenos ratos de amistad, que dice como sigue:

Tres hábitos de color morao,
de nuestro Pare El Nazareno,
en mi cuerpo san quemao.

Antonio Cristo con la selección de futbol del Colegio San Luis Gonzaga.

Bonitos recuerdos se agolpan en mi mente de aquellos años, entre 1957 a 1963, con los amigos de la Peña ‘El Troncho’ y de otros equipos de fútbol en los que jugué: ‘El Casamata’, la selección del colegio de San Luis Gonzaga, y otros dirigidos por el ‘Gordo Gatica’, Juan ‘Chiqueté’, Morro, y Antonio ‘el Churra’.

Antonio Cristo, Antonio, Manuel Espinar Fernández, Antonio Bernal, Eduardo Muñoz Luqye, Tomás, en la Estación de FF.CC. con destino a Rota. Año 1969.

LA FAMILIA Y PORTEÑOS EN ROTA.
En 1963 me eché novia en Rota, María Dolores Calderón Ruiz-Mateos, la que sería madre de mis dos hijas. Estas fueron otras vivencias, y otra forma  de enfocar  la vida. Tomé contacto con nuevos amigos de El Puerto, que también tenían novia en la vecina Villa de Rota: Eduardo Muñoz Luque, Manuel Espinar Fernández, Tomas Párralo, Luis Espinar Fernández, Antonio Arévalo y Juan Martin. Un grupo de amigos muy bien cohesionados. Todos los años que podemos nos reunimos y lo celebramos con una comida. Tengo dos hijas y una nieta, Estefanía, Maria Dolores y Cayetana, las que ocupan parte de mi tiempo cuando estoy con ellas.

MUNDO LABORAL.
Los primeros pasos en el mundo del trabajo los realicé con mi padre en la droguería y perfumería que teníamos en la calle Cervantes, y también ayudando en la chatarrería.

En Madrid, en 1984, en su oficina en el Laboratorio Central de Dragados y Geotecnia Cimientos.

No sería hasta 1969 que trabajaría por cuenta ajena, con Dragados y Construcciones, en los accesos al Puente León de Carranza como vigilante de obra.  En 1970, pasamos a la utopista de Sevilla-Cádiz, en el laboratorio, terminando en 1972. En 1973, Autopista del Mediterráneo, tramo de Tarragona, Valencia y Alicante, terminando en 1980, en esta fecha fui trasladado a Madrid, al laboratorio central de Dragados, y Geotecnia  Cimientos, SA,  situado en el polígono Industrial de Coslada. Soy vecino de Alcalá de Henares, donde llevo habitando más de treinta años.

Quiero recodara a muchos amigos de El Puerto, que hemos trabajado en Dragados y Geocisa: José Flores, ayudante ingeniero; Manuel Reinado Ojeda, Técnico de Obras; Ramón Lobo Cortes, Topógrafo; Manuel Bernal, Topógrafo; Juan Mena Alonso (ver nótula 1032 en GdP), Topógrafo; Juan Feria, Topógrafo; Angel Fernández Valimaña, Topógrafo y Federico Arjona Acal, Topógrafo (ver nótula núm. 1.055 en GdP). Nos dejó recientemente, el pasado 13 de mayo. Le recuerdo a él y su mujer, vestidos con el atuendo árabe, en las fiestas de Moros y Cristianos, de Villajoyosa, (Alicante), año 1978.

MARISOL Y ANTONIO GADES.
En este tramo de la Autopista del Mediterráneo, en el de Alicante, conocí a dos grandes artistas de este país:  Pepa Flores ‘Marisol’, y Antonio Gades. Tenían un restaurante en Altea (Alicante) entre los años 1977 y 78. En este tiempo estaban retirados del mundo artístico. Pepa, y  Antonio, dos personas muy agradables, de gran calidad humana y de una sencillez exquisita. Me los presentó un gran aficionado flamenco, y un peso pesado de Dragados y Construcciones de aquellos tiempos.

Antonio, en el Tunel de Alberche (Madrid) en 1996.

OBRAS SON AMORES.
He trabajado en todo tipo de obras que se puedan construir, voy a mencionar algunas: Plataformas Petrolíferas. Paneles para el Puente de Noruega. Hormigonado en el Mar Cantábrico, tubos desagües de la empresa Isobel de Santander. Primer  tramo de de Ave a Sevilla, que se hizo en España, Getafe- Villa Seca. Túnel de Atocha, con calle Alberche, con destino Nueva Estación de Autobuses, de Madrid. Urbanización, Somosaguas,  reposición de tubos, calles, y aglomerado de las mismas, en esta obra como jefe de control de calidad, en las demás jefe de laboratorio. Mi última obra, Presa de Casares de Alba (León), como jefe de laboratorio, (control de calidad). Me jubilé el 30 de Junio del 2008, después de cuarenta años de servicios en la misma empresa. Hoy en día vivo a caballo, entre El Puerto de Santa Maria y Alcalá de Henares.

En el Laboratorio de Geocisa.

REVISTAS Y PUBLICACIONES.
Mi gran afición son el flamenco y las letrillas de este género. Soy socio fundador de la Tertulia Flamenca ‘Tomás el Nitri’. He dado varias conferencias y colaboro en revistas especializadas de flamenco: ‘La Caña’, Asociación Cultural Abierta (Ministerio de Cultura). ‘Revista de Flamencología’. (Cátedra de Flamencología de la Universidad Cádiz). ‘La Nueva Alboreá’. Revista de la Agencia Andaluza de Flamenco, (Consejería de Cultura). ‘El Candil’ Revista de la Peña El Candil (Jaén). ‘Pliegos de la Academia’. Academia de las Bellas Artes Santa Cecilia (El Puerto). Y con esta web ‘Gente del Puerto’.

Colaboro con algunos periodistas amigos en relación a artistas flamencos, actores, actrices, músicos, artistas de variedades, escritores, toreros y  de personajes públicos importantes, recogidos  en mis cuarenta años de investigación en Archivos Históricos, Eclesiásticos y Hemerotecas.

DICCIONARIO ENCICLÓPÉDICO FLAMENCO.
En la presentación del Diccionario Enciclopédico ilustrado Flamenco, con el que ha colaborado, en el Hotel ‘Los Galgos’  de Madrid, tuve el placer de conocer al poeta granadino Luis Rosales y a su esposa; me los presento Fernando Quiñones, del que conservo gratos recuerdos, de  gaditano tan ilustre.

Colaboré en la COPE en el programa de Pedro Sáez, en radio Madrid, durante los años noventa.  Me invitan a muchos eventos y, siempre que puedo participo: el último; ‘Los cien años del Niño Ricardo’, con el inolvidable Ramón de Algeciras.  Antonio Muñoz Cuenca me entrevistó en la desaparecida emisora de TV Tele Puerto, en un programa que hacía con gentes del Puerto. Colaboro con el periodista Fran Pereira, en la página www.jerezhondo.com

INVESTIGADOR.
Me dedico a la investigación de artistas flamencos, actores, actrices, escritores y pintores de los siglos XVII al XIX. Por la mañana me podéis encontrar en Archivos Históricos, dependiendo de la provincia en la que me encuentre. Desde aquí doy las gracias a los archiveros de Madrid, Cádiz, Jerez, Sevilla, y El Puerto, por lo que me aguantan.

Antonio Cristo, su esposa Mª Dolores Calderón y su hija Estefanía, en 1976.

En este magisterio como es el del Flamenco, tengo buenos amigos: Pepe Blas Vega, Luis Suarez Ávila, Félix de Utrera, Fernando Quiñones,  José Fernández ‘ell Chaquetón’, Manuela ‘la Bailaora’, Manolo Heras, Pericón de Cádiz, Antonio Barberán, Fran Pereira, Julio Flores, Antonio Núñez, Gregorio Menor, Antonio Garcia Vélez, Manuel Yerga Lancharos, Joaquín Albert, David Villar, José Manuel Barbadillo, Jesús Núñez, Ramón de Algeciras, Luis Maravilla. Que me perdonen  si me olvidó de algunos. De los mencionados hay algunos  que ya no están en el mundo de los vivos. Era mi obligación y deber sacarlos a la luz, por los buenos ratos pasados con ellos. Tengo la gran satisfacción de tener  amigos por muchos pueblos y ciudades de España. Desde aquí les mando un saludo.   (Texto: Antonio Cristo Ruiz).

Agradecemos el tratamiento infográfico de las fotografías que ilustran esta nótula a Vicente González Lechuga y Luis Serrano Romero su restauración.

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De pié, de izquierda a derecha, Francisco Camacho Carrasco Paco Problemas, encargado de obras del Ayuntamiento; Antonio Rosales Gómez 'Don Puyazo' crítico taurino; Luis Fuentes, Jefe de la Policía Local; Rafael Gómez Ojeda, alcalde de la Ciudad, José Luis Poullet Ramírez, concejal de Unión de Centro Democrático (UCD); Eduardo Pérez, concejal del Partido Socialista de Andalucía (PSA). Agachados, de izquierda a derecha, personal colaborador del coso taurino, Antonio Camacho Carrasco, Carlos Sánchez del Valle, durante muchos años conserje de la Plaza de Toros y José Barrero 'Joselete', el cuarto, desconocido para nosotros. Año 1983. /Foto: Iñiguez.

De nuevo Carlos Sánchez del Valle, a la derecha de la imagen, conserje durante muchos años de la Plaza Real, con algunos miembros del equipo de acomodadores y porteros del emblemático edificio.

1

Tres años antes, en 1891, Isaac Peral había pedido la  baja voluntaria en la  Armada. Sus esfuerzos por implantar el  invento del submarino recibían numerosos obstáculos, sobre todo políticos, dada la  afiliación liberal del marino. Frustrado por los  impedimentos en el ámbito náutico, el emprendedor cartagenero puso los  ojos en uno de las  novedades técnicas que brindaba más posibilidades, la  energía eléctrica.

Apostó por el  futuro y tras su paso por la  compañía alemana Lewy Cohetaler, que estaba instalándose en España, decidió crear su propia empresa, bastante tiempo antes de las  fusiones multinacionales y las  subidas de sopetón en los  recibos. El Puerto  había sido una de las  ciudades que le  ofreció cobijo en sus momentos de incomprensión. Una de las  pruebas de su submarino la  efectuó en aguas del Guadalete y en su truncada carrera política fue elegido diputado por la  ciudad portuense, aunque no llegó a tomar posesión.

Con un grupo de inversores, algunos con intención de desquitarse de las  fuerzas conservadoras, y en nombre del progreso en todos los  órdenes, la  firma Electra-Peral Portuense pedía permiso al Ayuntamiento en enero de 1894 para la  construcción de una central térmica en el  centro de la  población (algo que sería inaudito en estos tiempos por motivos medioambientales, que conste).

Una finca con un amplio patio en calle Larga número 78 fue el  lugar elegido para la  instalación, al lado de lo  que sería precisamente Plaza Peral, y al cabo de tantos años, sala de exposiciones de Caja Inmaculada, allí se instaló la  llamada "fábrica de la  luz".

Varias generaciones fueron a las  oficinas de la  esquina a pagar los  recibos, tanto de la  firma pionera como la  que absorbió el  servicio, Sevillana de Electricidad, hoy Endesa tras su posterior fusión.

El  15 de agosto, día de la Inmaculada de hace 117 años, se hizo una prueba del funcionamiento con la  colocación de un alumbrado extraordinario por las  calles con motivo de la  festividad de la  Asunción (a eso se le  llama ahora marketing).El  día definitivo del enganche fue el  8 de diciembre de 1894: la nueva estación térmica de la calle Larga estrenaba la electricidad en El Puerto, para admiración de los  primeros clientes. En el  hotel Vista Alegre se celebró la  cena donde se brindó por el  futuro de la  electricidad en El Puerto. (Texto: Francisco Andrés Gallardo).


2

José Manuel Herrera Maestre nació en Cádiz el 25 de junio de 1974. Verán por que fue en Cádiz, esta es la curiosa historia: su madre, Francisca Maestre, mientras su padre trabajaba de sol a sol como tantos en aquella época, pasaba muchas horas en el balcón de su casa de la calle Valdés desde donde se veía la Clínica del Dr. Frontela --hoy es Santa María de El Puerto--, y cuenta que veía pasar una ambulancia, y al rato un coche fúnebre, y  así  durante todo el embarazo; por ello, asustada, decidió que su primer hijo viera la luz en la  gaditana Clínica de San Rafael. Tiene dos hermanos mas, hijos de los portuenses Jose Manuel Herrera y Francisca Maestre. No realizó el servicio militar ya que se hizo objetor de conciencia, prestando el Servicio Social sustituitorio en la residencia de la Tercera Edad que Cruz Roja dirigió en la calle Nevería. /Manolo Herrera, en una foto reciente.

1974.
Era alcalde de El Puerto Fernando T. de Terry Galarza.  Se celebran carreras de caballos en Valdelagrana, así como la última edición del Festival del Cante de los Puertos. Se funda la Hermandad de la Entrada de Jesucristo en Jerusalén y Nuestra Señora de la Entrega, vulgo ‘La Borriquita’. El Obispo de Jerez, Monseñor Bellido Caro hace su primera visita oficial a El Puerto al Club Juvenil de la Prioral. La comparsa porteña ‘Nobleza Baturra’, alcanza el 2º Premio Provincial  en el Concurso de las Fiestas Típicas Gaditanas. /El niño Manolito, con pocos años, en la guardería infantil.

ESTUDIOS.
El Colegio Pinar Hondo acogió sus primeros años escolares, donde estudió Educación General Básica (EGB), que terminó en La Gaviota. Luego, Formación Profesional en la rama de la Automoción que  cursó en las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia.

Con su mujer, Macarena, y sus hijas.

SIEMPRE CERCA DE LA PLAZA REAL.
Vivió los primeros años de su infancia en el número 39 de la calle Valdés, parte de su adolescencia en la calle Alberca (en lo que fueron terrenos de la huerta de los Jesuitas) y una vez casado, se trasladó a la calle Molinete, donde aún reside y, como le gusta señalar «siempre cerca de la Plaza Real». Se casó en la iglesia de los Jesuitas con Macarena Moreno Martínez, el 24 de abril de 2004; tienen dos niñas.

Manolo Herrera, sosteniendo el megáfono al exalcalde de Sevilla, Sánchez Monteiserín en presencia del concejal de IU, Pablo Torrijos, al llegar la marcha --andando-- de Delphi a la capital de la comunidad autónoma.

EL MUNDO DEL TRABAJO.
Sus inicios en el mundo laboral se remontan a 1992 en la ya extinguida Delphi, donde permaneció, ocupando diversos puestos, precisamente hasta 2007, el año de su cierre. Posteriormente, en 2009 entró en Alestis, donde aún continúa pero en situación de suspensión por la implantación reciente de un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE).

Toreando al alimón  con el novillero David Cala en la Finca de los Lavi.

EL UNIVERSO DE LOS TOROS.
El universo taurino lo vivió desde pequeño con sus abuelos, el paterno Antonio Herrera, que era un gran aficionado y su abuelo Paco Maestre, 'gallosista por los cuatro costados'. Ellos, junto a su padre, fueron los que acercaron de la mano al pequeño Manolo al mundo del toro, siendo escenario especial para ello el Bar Los Pinchitos, también en las inmediaciones de la Plaza Real, en la barriada de Los Toreros.

Con el aficionado Manuel Figuereo, capataz de pasos y personal auxiliar de la Plaza Real que fue durante muchos años.

Posteriormente, llegaría también el que es ahora su cuñado y amigo, Paco Moreno, con quien termina de fraguarse como aficionado. Y es que, en el caso de este taurino no es una frase hecha eso de «en el toro menos ponerme delante, he hecho casi todo».

Hablando con el maestro Enrique Ponce.

TERTULIA ‘LA GARROCHA’.
Fundó con un grupo de amigos la tertulia ‘La Garrocha’, siendo miembro de su directiva más de diez años. En octubre de 2008 creó como él mismo afirma "con la única intención de aportar un granito de arena al mundo del toro un blog taurino ‘En el Albero’ enelalbero.blogspot.com". Y este granito de arena lleva cerca de tres años siendo un referente para la afición taurina, como centro de información y análisis de lo que ocurre, no sólo en la plaza portuense, sino en todas las españolas y muchas de fuera.

En Ubrique con compañeros de prensa especializada, Javier Bocanegra y acompañante, Emilio Trigo, María Mendoza, Antonio Ojosnegros y señora y Álvaro González.

RADIO PUERTO.
Su incursión en los medios de comunicación comienza en Radio Puerto con Carlos Serrano hace unos diez años, con quien comienza como colaborador de la información taurina de la Ciudad, para luego, tras la marcha de éste, quedarse nuestro protagonista al frente del mismo contando con la colaboración de Álvaro González y Gloria García de Quirós. El programa taurino finalizaría poco antes de la celebración de las elecciones municipales de este año, que compaginaría con la publicación de una columna de opinión en el semanario Noticias Locales, colaboración que duró un corto espacio de tiempo.

DESDE EL CALLEJÓN.
También ha sido, hasta el 2008, corresponsal para El Puerto de la web www.desdeelcallejon.com y, como su afición taurina y su know how periodístico combinan de la mejor manera en Manolo, sigue en la actualidad encargándose de dar información taurina. En esta ocasión a través del diario digital www.espaciodigital.es, en las dos cabeceras impresas del periódico de ED!, para El Puerto y Chipiona; y dirige y presenta cada jueves el programa Espacio Toros que se emite en www.elpuertotv.es, donde trabaja con Enrique Pedregal Cárave y Pedro Payán.

SINDICALISTA.
Antes que en la política, Manolo ha estado muy presente en el mundo sindical, a través de la Unión General de Trabajadores (UGT). Ha pertenecido  al grupo de trabajo de la MCA- UGT creada al cierre de Delphi, y una vez que entra en la empresa aeronáutica Alestis, da los pasos necesarios para crear la sección sindical de UGT en la empresa.

Foto final de la campaña electoral socialista  para los comicios locales 2011.

CANDIDATO SOCIALISTA.
Su ideología de izquierdas y sus fuertes principios demócratas le harán afiliarse al PSOE en el año 2008. Cuenta el propio Manolo que en febrero de 2010, el secretario general del PSOE portuense y candidato a la Alcaldía, Ignacio García de Quirós, “habla conmigo y me explica las bases del proyecto electoral que tiene y que quiere contar con mi persona, no me lo pensé ni un segundo le dije que como socialista me debo a mi partido y si mi partido me necesita ahí estaré. Para mí ha sido todo un orgullo y una suerte estar en las listas del PSOE, poder trabajar para cambiar mi Ciudad pero sobre todo, he tenido la suerte de poder trabajar con un equipo maravilloso de personas con ganas e ilusión y de entre las que quiero destacar a tres en particular: primero una persona con un corazón grande como es Ignacio Garcia de Quirós, la suerte de aprender mucho con el maestro Joaquín Corredera y a otras que, aunque en el anonimato, trabajan con pasión como es el caso de Alexandra García”.

En la presentación del Homenaje a Victor Manuel Coronado, el 24 de noviembre de 2010 en el Hotel Pinomar. A la izquierda María José Coronado, Manolo y los matadores de toros, José Luis Moreno, Jesuli de Torrecera y Juan Pedro Galán.

Entrevistando a Jesús Neva, uno de los actuales presidentes de la Plaza de Toros de El Puerto.

AFICIONES.
En 1996, vivió una curiosa anécdota en la finca del ganadero Luis Pérez Pacheco. Iban además del titular de la ganadería y del propio Manolo, José Cañas ‘Cañita’ y Paco Moreno, a ver una novillada de las que la tertulia ‘La Garrocha’  montaba en el Poblado de Doña Blanca. Iban en un Land Rover y cuando estaban en medio de la camada de erales, el ganadero saca la mano por la ventanilla con tan mala fortuna que se le cae el puro que fumaba, y al querer cogerlo el todoterreno se paró y, como no contaba con puesta en marcha, tuvieron que empujar para arrancarlo.

En los tendidos de la Plaza Real, a la izquierda de Manolo Herrera, Eduardo Duarte y Antonio Ojosnegros, a la derecha, Ignacio García de Quirós, su hija Gloria, Ana Pedrero, Javier Bocanegra, José Manuel Rojas, Raul Rincón, Miguel Ángel Arellano y con sombrero de ala ancha Manuel García de Quirós Domínguez, con nótula núm. 207 en GdP.

Por si no lo han notado, es aficionado  a los toros, a las tertulias de amigos bien sea para hablar de toros o de política, a la lectura y a la música, pero en español.

Os invito a recordar mis tiempos mozos cuando yo formaba un revuelo en la playa de Valdelagrana de El Puerto de Santa María. Yo me arrancaba con arte y era un auténtico espectáculo porque yo tenía entonces una buena mata de pelo, mis bañadores meyba y una belleza internacional.

El retrato pertenece a otra época muy distinta, un franquismo lleno de prohibiciones y de censura pero el verano permitía "ciertas" licencias y la gente humilde y con arte sabía disfrutar del mariconeo y del compás en una playa de pueblo, que era los más fresquito que teniamos los jerezanos por aquel entonces.

Recuerdo a familias enteras de jerezanos en el ferrobus de Jerez a El Puerto con las ollas del puchero para pasar una larga y bonita jornada en la playa. Eran las vacaciones de entonces cuando no existía Cancun ni Cayo Coco pero había mucha dignidad y una gran calidad humana. (Texto: María Cala).


María Cala. O Manuel en su carné de identidad. /Foto Kiki.

María Cala de Jerez, jerezana del campillo, del Barrio de San Miguel, mariquita de toda la vida de Dios, de los que se sacaban los pechos con las chuponas del cuarto de baño. Fue ayudante de camerino en los comienzos de Lola Flores en el Teatro Villamarta de Jerez. La faraona es para María Cala su gran pasión. María fue emigrante en París, y trabajó y se educó como mayordomo en las mejores casa ricas de Madrid sirviendo a toda la nobleza decadente, lo que le ha valido saber más por lo que calla que por lo que cuenta. (Berasaluce)

MARÍA EN EL CORAZÓN.
La reina del Magazine Rosa. La actualidad del Corazón. Todos los jueves a las 13.00 horas en el Hoy por Hoy de Radio Jerez Cadena Ser (1026 AM). Escúchame, corazón…

Radio Jerez Cadena SER
El Blog de María Cala.

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