
Adriano IV no es un vapor, es un porteño oriundo que navega en aguas del río Manzanares en invierno y en la calle Larga de El Puerto en periodos vacacionales. Adriano García-Loygorri y Ruiz es hijo de Adriano García-Loygorri Murrieta y de la benefactora porteña Tula Ruiz Golluri, aunque nacido en Madrid el 30 de octubre de 1934, se siente muy vinculado a El Puerto, su segunda residencia. Desde pequeño viene regresando a su casa de la calle Larga y antes, al domicilio de su madre en la Quinta de los Ruiz. Dicho edificio fue adquirido por el bisabuelo de Adriano, el potentado Joaquín Ruiz quien, procedente de Cuba huyendo de una epidemia de peste, se estableció en nuestra Ciudad, adquiriendo la que se conoce como la Quinta de los Ruiz, luego de los Terry y hoy actual Hotel de cinco estrellas, Duques de Medinaceli.

Quinta de los Ruiz. Se puede observar los descampados de los alrededores. (Acuarela propiedad de AGLR).

Bodega de la Quinta de los Ruiz. (Acuarela propiedad de AGLR).

La Quinta de los Ruiz, en la actualidad reconvertida en Hotel de cinco estrellas, vista desde los jardines del Paseo de la Victoria. Se puede observar el añadido de un piso sobre la antigua azotea.

La Quinta de los Ruiz. Tapia y garita de los jardines históricos catalogados.

Foto familiar realizada en las primeras décadas del pasado siglo en los jardines de la Casa-Quinta de la Familia Ruiz López (actual Hotel Duques de Medinaceli). De pie, de izquierda a derecha, Tula Ruiz Golluri (madre de nuestro protagonista), María Ruiz Golluri, Joaquín Ruiz López, Joaquín Ruiz Golluri y Ana Ruiz Golluri. Sentados, de izquierda a derecha: María Jesús Ruiz Golluri, Emilia Morante Seytre, María Febrés Morante y Eduardo Ruiz Golluri. (Foto e identificación de Antonio Gutiérrez Ruiz, de su trabajo inédito 'La Quinta de los Ruiz').
El padre de nuestro protagonista era Ingeniero de Minas, compañero de promoción y amigo de Juan Gavala y Laborde , casado con Ana Ruiz Golluri. Aquí en El Puerto se conocieron su padre y Tula, su madre, y aquí se enamoraron, casándose en la capilla de la Virgen de los Milagros el 12 de diciembre de 1932. Firmaron como testigos entre otros, el propio Juan Gavala y el Duque de Vistahermosa. Castroverde y Sánchez Pérez, realizaron numerosas placas de la ceremonia. (En la ilustración, detalle del cuadro de Juan Gavala, existente en el Instituto Geológico y Minero de España).
Establecieron su residencia en Madrid, en una casa-palacio propiedad de los García Loygorri en la calle Amor de Dios, uno de los edificios que conforman la manzana donde hoy se encuentra la Academia de la Historia,. Allí vivieron con su hermano Narciso, soltero y tres hermanas solteras de Adriano padre. Como el casado casa quiere, se trasladaron a una nueva residencia, en la calle Juan de Mena, cerca del Parque del Retiro donde nació nuestro protagonista, en 1934 y su hermana, en plena efervescencia de la preguerra incivil.
VICISITUDES EN LA GUERRA INCIVIL.
A Adriano no le gusta recordar aquellos episodios, precisamente porque es huérfano a resultas del conflicto civil. Prefiere dejar que los muertos entierren a sus muertos. Recordar es volver a revivir sufrimientos que no hacen sino ahondar en heridas casi cicatrizadas. De ambos bandos. Su padre fue detenido el 18 de julio, junto a su tío Narciso y fusilados en Paracuellos del Jarama a las pocas fechas, con 50 años, por los milicianos. Su tío Narciso estuvo, precisamente, con Pedro Muñoz Seca, (imagen de la izquierda) en los últimos trances. Otro porteño, el que fuera ministro de Gobernación entre 1941-1942, Valentín Galarza Morante, consiguió salvarse. Su propia madre, Tula, detenida igualmente con su hija de pecho, fue salvada de la cárcel por que el Embajador de Cuba aduciendo su nacionalidad –oriunda- cubana, de su abuelo. De Madrid viajaron a Valencia, de allí en barco a Marsella, luego en tren a San Sebastián y en un tren de tercera a El Puerto, alojándose en la Quinta de los Ruiz. Hablamos del año 1937.
Adriano recuerda que su madre, con la guerra ganada por el bando rebelde, recibió una llamada de la policía para que confirmara que el acusador de su padre era un conocido zapatero del barrio. Ella les explicó a sus hijos, en un ejercicio de generosidad y para nada revanchista que “--Ni estoy segura, aunque existen ciertas pruebas, ni voy a ser responsable del ajusticiamiento de nadie. Bastante tendrá con su conciencia y con lo que ha hecho”. Adriano, sigue recordando, que “hay que olvidar y ser generoso. Aunque cada uno tenga sus ideas y sus opiniones. No tiene sentido. Aquello no fue nada bueno”. (En la imagen, una joven Tula Ruiz Golluri, fotografiada por Raymundo en 1918. Foto Colección AGLR).
DOÑA TULA ‘EMBAJADORA’ EN MADRID.
Cualquier porteño con problemas económicos y que necesitara asistencia médica cualificada, sabía que tenía en Doña Tula una aliada para sus cuitas. En su casa de Madrid recibió a muchos ciudadanos para que le buscara el médico, lo acompañara a la consulta, le consiguiera la cama de hospital, el alojamiento, e incluso alguna ayuda económica –poca, dado que no disfrutaba de un patrimonio holgado-. Y eso es algo que en El Puerto no se olvida. Precisamente la corporación presidida por Fernando T. de Terry acordó rotular una plaza con su nombre en la Barriada Luis Caballero.

Plaza Tula Ruiz Golluri, en el centro de la Barriada Luis Caballero. (Nomenclator 2008).
ADRIANO Y EL PUERTO.
Adriano está unido a El Puerto por muchas razones, familiares y personales, y el único inconveniente que señala es que está a 654 kilómetros de Madrid. Casado con Carmen Verastegui Villafiero, con quien ha tenido dos hijos, y de momento tres nietos, está emparentado con tres alcaldes de El Puerto: su abuelo Joaquín Ruiz y López, en 1904 y 1907; su tío Eduardo Ruiz Golluri, en 1930 y José de la Cuesta Aldaz, en 1903 y 1930. La hija de éste, Pepa de la Cuesta, casó con el hermano mayor de su madre, Joaquín Ruiz Golluri. El hijo de ambos, Joaquín Ruiz de la Cuesta –primo de nuestro protagonista—reside en Barcelona con algo más de 80 años y una mente muy lúcida, con quien gestionamos ponernos en contacto. (En la fotografía, Eduardo Ruiz Golluri, tío de Adriano).
Algún día contaremos en estas páginas las alambicadas circunstancias que propiciaron la súbita ruina del que fuera alcalde José de la Cuesta. Los cuatro Adrianos de la familia, su padre, el mismo, su hijo y su nieto, han estudiado en los Jesuitas o lo va a hacer, como es el caso de su nieto. (José de la Cuesta Aldaz, tío abuelo de nuestro protagonista).
Adriano ha sido concejal (1995-1999) y teniente de alcalde (1999-2003) en el Ayuntamiento de Madrid, con responsabilidades en Medio Ambiente. Estuvo en nuestra Ciudad, como no podía ser de otra manera, cuando el Ayuntamiento inició las dedicatorias de la Feria de Primavera a diferentes ciudades y comunidades autónomas. En este caso, Madrid, en 1998. Quienes le conocen dicen que es, como su madre, un hombre fundamentalmente bueno.
DISCURRIR PROFESIONAL Y ACADÉMICO.
Tiene tratamiento de Excmo. Sr. Es Doctor Ingeniero de Minas por la Universidad Politécnica de Madrid. Catedrático de Geología General, Geología Estructural y Cartografía Geológica en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas de de la Universidad Politécnica de Madrid. Sus principales trabajos y estudios han versado sobre temas geológicos, en particular sobre la geología de los yacimientos españoles de carbón, así como otras relativas a temas más generales de los recursos minerales y del medio ambiente urbano. En la actualidad es Académico de Número en las Reales Academias de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, en la que tomaría posesión en octubre de 1990 y desde 2008 es su Secretario General y también en la Real de Ingeniería desde 1995. Prestó sus servicios profesionales en la Empresa Nacional Adaro de Investigaciones Mineras, llegando a ser Vocal del Consejo de Administración y de su Comisión Permanente. Ha sido Director del Instituto Geológico y Minero de España (1978-1980) y Vicepresidente de su Consejo General y Presidente de su Comisión Permanente; Director General de Minas e Industrias de la Construcción (1980-1982) además de Consejero Nacional de Educación. Ha pertenecido a los Consejos de Administración de diversas entidades y empresas ligadas a la minería y a la energía. Desde 2003 es presidente del Consejo Social de la Universidad Politécnica de Madrid; y en el año que corre, ejerce también la presidencia de la conferencia de Consejos Sociales de las Universidades Públicas en Madrid, siendo asimismo en estos momentos Director de la Fundación para el Conocimiento Madridmasd. En el ámbito internacional ha sido vocal del Comité Consultivo de la Comunidad Europea del Carbón y el Acero y de la Comisión de Investigación del Carbón en la Unión Europea; Presidente del X Congreso Internacional de Estratigrafía y Geología del Carbonífero y miembro del Comité de Honor del XI Congreso, y representante de España en la Comisión Permanente Internacional de los Congresos de Estratigrafía y Geología del Carbonífero. Ha sido Director Técnico Adjunto de Unidad Eléctrica, Vocal del Comité Mixto de la Asociación Gestora para la Investigación y Desarrollo tecnológico del Carbón (OCICARBON). (En la imagen, Adriano en un cuadro existente en el Instituto Geológico y Minero de España, del que fue su director y presidente. El cuadro es de principio de los ochenta del siglo pasado).

Esperanza Aguirre presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, junto al rector de la Universidad Politécnica de Madrid, Javier Uceda (en el centro), y el presidente de la Conferencia de Consejos Sociales de la CAM, Adriano García-Loygorri (izquierda). Foto: UPM.
Sus trabajos han versado sobre temas geológicos y, en particular, sobre la geología y estratigrafía de los yacimientos españoles del carbón. Es Académico de Número de la Real Academia de Ingeniería, Presidente del Consejo Social de la Universidad Politécnica de Madrid, presidente de la Conferencia de Consejos Sociales de la Comunidad Autónoma de Madrid en el curso 2008/2009 y Director de la Fundación para el Conocimiento Madridmasd.

El torero Alejandro Morilla Gutiérrez pertenece un grupo de porteños que, cuando estuvo cerrada la clínica del Dr. Frontela en nuestra Ciudad, tuvo que nacer en Cádiz, el 17 de mayo de 1985. Pero se siente y es de El Puerto, de donde son sus padres y donde ha vibrado en su más que centenaria Plaza Real. Hijo de Jorge Morilla y de María Gutiérrrez, ambos de aquí, jugó y se crió en la Plaza del Polvorista y alrededores, entre palacios centenarios, oliendo la brisa marinera que llegaba desde el Guadalete, donde vivían sus abuelos maternos. Estudió en el Colegio La Salle, y recuerda con afecto a su profesor Nicolás Jiménez Aragón. y a Miguel Fue el rey Melchor en la Cabalgata de Reyes del año 2004, al igual que lo fueron otros reconocidos toreros: Ortega Cano, José Tomás y Enrique Ponce. Este último sería compañero de terna, también, en su alternativa acaecida en el año 2006, no en nuestra Plaza Real, sino en la sanluqueña de El Pino. La afición porteña se tuvo que desplazar ese día a la vecina población, al no llegar a acuerdo la empresa de Justo Ojeda y sus entonces apoderados.
El año de su nacimiento, lo es también de los futbolistas Cristiano Ronaldo, del venezolano Raúl González Guzman y del español Jesús Navas; del piloto de Fórmula 1 brasileño, Nelson Piquet Junior y de Edurne, la cantante y actriz española. El Barcelona gana el Mundial de Clubs de Baloncesto y la Recopa Europea de Baloncesto. Ese año, España firma la Convención de la ONU contra la Tortura y se abre la verja que la comunica con el Peñón de Gibraltar. El expresidente argentino, Raul Alfonsón, recibe el Premio Príncipe de Asturias a la Cooperación. Gonzalo Torrente Ballester, es galardonado con el Premio Cervantes. Las mujeres acceden por primera vez al Cuerpo Nacional de Policía. España firma el tratado de adhesión a la Comunidad Económica Europea, actual Unión Europea. José Antonio Ardanza, del PNV, jura el cargo de presidente del gobierno Vasco. En el mundo, mientras Daniel Ortega toma posesión de su cargo como presidente de Nicaragua, Ronald Reagan inicia su segundo mandato como presidente de EEUU y Mijaíl Gorbachov se convierte en presidente de Rusia. Mueren los actores Alfredo Mayo y José Bódalo. Se estrenan las películas “El color púrpura” de Steven Spielberg, “La rosa púrpura del Cairo” de Woody Allen y “Memorias de África” de Sydney Pollack. Camilo Sesto estrena “Tuyo”, Barón Rojo “En un lugar de la marcha”, Fito Paez “giros”, Joan Manuel Serrat “El sur también existe”, Los Chichos “Yo, el Vaquilla”, Richard Clayderman “Balada para Adelina”, Siniestro Total “Bailaré sobre tu tumba”.
LA LECTURA Y LA MÚSICA.
INTERNET Y EL CINE.
EL MUNDO DEL TORO.
EL EXTRANJERO Y LA ALTERNATIVA.

“XXXI TROFEO ZAPATO DE ORO CIUDAD DE ARNEDO”
"Fue una tarde de la que me siento muy satisfecho. Mi primer novillo de Fuente Ymbro fue un toro que tuvo ritmo y me acoplé sintiéndome muy a gusto y cuajando unos muletazos que ya quisiera que vieran en El Puerto" declaraba Morilla a Francisco Orgambides, de Diario de Cádiz, "Por lo visto en Arnedo tocan el pasodoble del 'zapato de oro' en el último toro, pero a mí me lo tocaron en mi primero y además lo coreó el público y eso allí es signo de que la faena cala y es digna del trofeo".





RAFAEL ALBERTI.
Viajero incansable, se conoce España al dedillo y lamenta que, para lo que se viaja hoy, apenas conozca el resto del planeta: Ha estado como hemos indicado, en Cuba, Venezuela y Méjico. En Rusia, a la antigua Checoslovaquia, Francia, Portugal, Italia... Aficionado a la filatelia y a la pesca, en sus tiempos fue un gran jugador de fútbol y ha tirado a los bolos, aunque reconoce que nunca alcanzó el nivel de su padre. Alguna vez se desplaza a la Montaña, de la que es oriundo, acompañando al tirador de bolos Alejandro García. (En la imagen, con el poeta Marcos Ana, en una paella que le preparó en su casa. A la izquierda de la imagen, podemos ver a su cuñada, Lourdes Roselló, por medio de la cual y de su esposo, Carmelo Ciria, conoció al poeta porteño).




Curiosamente las palabras 'botica' y 'bodega' tienen la misma etimología: 'afotega' que significa almacén; uno de medicamenteos y otro de vinos. Le gusta el vino. Afirma que "--Cualquier vino fino de las bodegas de El Puerto es un buen vino". Más adelante se aficionó al Rioja, no solo como vasodilatador, sino porque está bueno. Se considera bebedor social: en casa no prueba una gota, pero en la calle, una copa de vino fino sirve como excusa para entablar una conversación, además de para degustarlo, porque, insiste, está muy bueno. Su familia tuvo varias bodegas en la Ciudad: en la calle Ricardo Alcón, junto a la Placilla; dos en la calle Nevería, y una en la calle Cervantes o Lechería. Tuvieron, además una Destilería (la etiqueta que vemos de 'Anís Flor de Valdáliga' se corresponde con uno de los productos que allí se destilaban) y regentaron varias tabernas y bares a lo largo de más de un siglo de ejercicio comercial, tal y como recoge Enrique Pérez Fernández, en su obra 'Tabernas y Bares con Solera': El Alba, Las Campanas, La Caridad, Las Delicias, Milindres, el Bar Las Flores, La Sacristía, Los Maeras, Los Maeras Chicos, El Resbaladero, El Imperial, La Solera, Triana, El Bar Moderno, el Bar Pontevedra, La Caballa y El Ermitaño.
«El Puerto de Santa María es el lugar ideal para pasar el verano, o para disfrutar de unas vacaciones, sin lugar a dudas, no tiene por qué ser el más bello del mundo, ni el de las mejores playas, ni el de los mejores restaurantes. Para mí es aquel lugar que te llama siempre, al que te atan raíces profundas, en el que jugaste de chaval, en el que te enamoraste por primera vez. Aquel rincón donde estaba la vida, la vida auténtica, la que te llenaba siempre.



















En la primavera del año 2000, Rafael Navas Renedo, a la sazón Delegado de Diario de Cádiz en El Puerto, era ascendido como Jefe de Sección de local en Cádiz capital, del mismo medio. Desde Octubre de 2002 hasta mayo de 2008 ha sido Director de Diario de Jerez y en la actualidad y ya va por su segundo año, es Director de Diario de Cádiz. Un nutrido grupo de porteños de diversas representaciones se reunió para agradecerle el buen trabajo realizado en la Delegación de El Puerto: "Ha hecho un periódico dentro de otro periódico", dijeron y sobre todo, luchó desde el medio por El Puerto, su ciudad, sin descanso, sin festivos, siempre pendiente de la noticia. En aquellos años le tocó dar la del fallecimiento del poeta Rafael Alberti. Los allí congregados, más de setenta, le desearon todo tipo de aciertos y suerte en su nuevo cometido. Y ya lo ven, la suerte, que va acompañada de trabajar mucho y bien, le vino recompensando con la dirección de dos periódicos, uno de ellos, Diario de Cádiz, el decano de la prensa andaluza y segundo de la española. El acto tuvo lugar en el Restaurante Bar Jamón. (Foto: Fito Carreto).



ESPUMOSOS VALDELAGRANA.
LA FABRICACIÓN.
LOS ISOCARROS Y EL REPARTO.



EL DEPÓSITO Y VENTA DE HIELO.
EL PRINCIPIO DEL FIN DE LOS ESPUMOSOS.
Los costos de producción y distribución eran superiores a los precios que se pagaban por los productos y la fábrica dejó de ser rentable. Se pagaban dos pesetas por un sifón y cuando intentó subirlo a cuatro pesetas para ajustar los costos y beneficios, no tuvo la acogida esperada. Otros productos de multinacionales, implantados a nivel nacional, acabarían ocupando su espacio, con ofertas mas interesantes para los negocios de hostelería y con ellos ya no pudo competir, lo que le abocó al cierre. Conseguiría vender la lavadora automática de botellas a una empresa de Torre Donjimeno y el resto del tren de embotellado --que estaba prácticamente nuevo con apenas ocho años de uso-- a una fábrica de refrescos de Sevilla. (En la imagen, 'Caza y Pesca' en la calle Ganado, uno de los negocios familiares de la familia González, que vendía radios y televisores. Precisamente Miguel colocó la primera antena de TV que se instaló en El Puerto, en el Bar Puente de Manolo Muñoz, en el año 1957).
Los caminos de gaseosa La Casera y de Miguel se volvieron a encontrar, ofreciéndoles éstos que les distribuyera sus productos en El Puerto, ya con caseras de distintos sabores... Como los márgenes comerciales que le proponían no le parecieron ajustados a la realidad, Miguel le volvió la espalda a La Casera, en esta ocasión como distribuidor, después de haber sido durante muchos años competidor directo, una especie de lucha entre David y Goliath.
Para colmo una enfermedad hoy felizmente superada, le obliga a prejubilarse con 63 años, lo que le obliga también a cerrar el negocio de la Distribución. Hoy vive felizmente retirado del mundo de los negocios, disfrutando de su familia en los Altos del Berbén.
Electra-Peral dio luz eléctrica a la Ciudad hace 115 años. Lo bombilla comenzó a sustituir entonces, al mechero de gas. Este año se cumplen pues 115 de la inauguración de la 'Fábrica de la Luz' de El Puerto. La electricidad entraba en nuestra Ciudad pronto, muy pronto: antes que en otras poblaciones importantes. Hubieron unas causas que lo explican todo, como vamos a ver.

La empresa que acometió este proyecto de electrificación para la localidad, denominada Sociedad Electra-Peral Portuense, estaba presidida por Isaac Peral y Caballero, tenía por gerente a Julio Fortunaty y por director de la fábrica al ingeniero electricista belga Alberto Oetthly. Otro de sus directivos era Aniceto Abásolo, colaborador de Isaac Peral. En una situación de grave crisis económica, como la que entonces se vivía, [los ciclos repiten, ahora estamos inmersos en otra crisis] la "fábrica de la luz" fue un proyecto doblemente beneficioso para El Puerto. Con él la Ciudad se dotaba de una moderna forma de energía, con cuanto ello suponía de posibilidades de desarrollo y, por ende, de mejora de la caldiad de vida. A corto plazao, además, contribuyó modestamente a aliviar parcialmente el dramático paro obrero existente en la época.



Aquellos fueron los lugares de juegos en mi niñez. Aún tengo en mi mente las campanas del convento de Las Salesas, que sonaban a las siete de la tarde todos los días de manera armoniosa y sincopada; quizás fuesen aquellos toques los que me motivaron, los que me llevaron a la afición por la música. Doña Rosita (calle Cielo), Antonio de la Torre, El Hospitalito, fueron los colegios de primaria. Luego vendrían los Jesuitas, donde estudié Formación Profesional. (En la imagen, Koky con apenas dos años, en la playa de La Puntilla).
EL PRIMER CONJUNTO MUSICAL.


EN EL SAHARA.




AMIGO DE JUAN TAMARIZ
¿Donde estábamos hace 40 años? ¿Nos creíamos que el hombre había llegado a la luna aquel 20 de julio de 1969? ¿Nos levantamos a ver la televisión -en blanco y negro- de la época? ¿Como lo vivieron aquellos porteños entonces? ¿Sabíamos quien era Jesús Hermida? Esto responden una docena de porteño. Podrían ser otra docena de porteños igualmente representativa, pero esta es la primera selección que nos ha parecido oportuno presentales. Si lo desean, pueden contarnos sus recuerdos e impresiones en los comentarios.
KOKY. Músico y Mago. "Tenia 19 de años, mis padres me llamaron a las tres de la mañana para ver el acontecimiento; lo vi en una televisión que teníamos en blanco y negro. Mi padre me enseñó mucho sobre astronomia, --era aficionado-- y tenia muchos conocimientos. También teníamos en casa la colección completa de las obras de Julio Verne. "De la tierra a la luna" me la leí un monton de veces. Mi padre ya me decía que Verne era un visionario".
PIPI GAGO. Periodista. (No publicamos la edad que tenía entonces). "De lo único que soy consciente en relación a la llegada del hombre a la Luna, es que en ese momento entró en mi vida el periodista Jesus Hermida. En el fondo siempre quise ser como él. Después se ha escrito, radiado y televisado de todo en relación con aquel acontecimiento que cambió para siempre la percepción del hombre ante el espacio y el universo. Y yo con estos pelos".
PEDRO CARDEÑOSA. Psicólogo Industrial. "Yo sólo tenía 4 añitos, por lo que no me enteré de nada. Lo que sí pude comprobar en años sucesivos fue la incredulidad y el escepticismo de las gentes de un pueblo pequeño de la Siberia Extremeña, que fue donde nací y me crié. La gente no se lo creía, pensaba que era un montaje hecho en un plató de televisión o de cine y algunos se fueron con ese convencimiento a la tumba. ".
ANDRÉS REINA. Comercial de Romerijo. "Con 10 años estaba estudiando en el colegio San Rafael, de Jerez, y a la vez trabajaba en la famosa y ya desaparecida venta de la carretera de la Cartuja, Venta de los Negros, donde me inicié en la hostelería. No me levanté de noche para ver el acontecimiento porque tenía que trabajar, pero si lo ví, lógicamente a través de Televisión Española, al día siguiente. Es algo que no se olvida".
FRANCISCO M. ARNIZ. Pintor. «Yo contaba, por aquel entonces 17 años. Estuve jugando al dominó aquella noche en casa del cura don Ramón González Montaño, con él, su madre, sus hermanos, un tío suyo y algunos jóvenes asiduos de la Parroquia del Carmen, entre los que se encontraba Antonio Carbonell. Cuando pisaron la Luna, echamos a correr por la calle Larga hasta la Plaza Peral, donde se estaba celebrando el acontecimiento».
MODESTO BARRAGÁN. Director Territorial de Canal Sur. "Tenía cinco años. Estaba junto a mi abuelo viendolo en una TV en blanco y negro y no se me olvidará a mi abuelo Paco Ríos, Cosario de profesión, que tenia la costumbre de poner comentarios a los "partes" diciendo una y otra vez "--Qué cara más dura tienen estos tíos. La luna. Ezo cómo va zé home?. Eso son 'periquines' (que es como en Ubrique llaman a los títeres y a los dibujos animados)".
LUIS SUÁREZ. Abogado. «Tenía 25 años, estaba terminando la carrera de Derecho. La noche del 20 de julio me levanté, como casi todo el mundo, y me impresionó ver aquellas imágenes en B/N: parecía una cosa muy rara, con los astronautas flotando sobre la luna por efecto de la falta de gravedad. Luego me enteraría que los americanos le pusieron a un cráter el nombre del físico español Miguel Catalán, padre de mi buen amigo el filólogo e historiador Diego Catalán Menéndez-Pidal».
MANOLO MORILLO. Actor y bancario. «Recuerdo haberme levantado de madrugada con mi padre, (mi hermano el segundo dice que él también estaba) sentarnos frente al aparato de T.V. General Eléctrica Española, y sentirnos testigos de un hecho inconcebible unos pocos años antes. Curiosamente hacía poco que había leído el libro de Julio Verne 'De la Tierra a la Luna', y me parecía sumamente asombroso estar viendo aquello por televisión (tenía 12 años). Se me quedaron grabados para siempre el nombre de los tres astronautas que pilotaron el Apolo XI y pusieron por primera vez el pie en la Luna: Armstrong, Collins y Aldrin».
JOSÉ LUIS JIMÉNEZ ALCÁZAR. Restaurante La Solera. «Andaba por los 25 años, tenía familia y tenía que darles de comer todos los días. Así que trabajaba, precisamente, para los americanos en la Base Naval de Rota, llevando la concesión de los comedores militares y además, en verano, explotando algunos chiringuitos en las playas roteñas. Esa noche no me acosté y vi, en directo, a Jesús Hermida primero y luego el alunizaje. Desde entonces han habido unos cuantos...»
ANTONIO CARBONELL. Emérito asesor en materia pesquera. “Acababa de cumplir la mayoría de edad y aquella noche jugábamos la habitual partida de dominó en casa de la familia González Montaño, situada en la calle Larga, colindante con el Centro de Afanas “Mercedes Carbó”. Pero cansados de tanta espera y aprovechando que la noche era esplendida, José González Montaño y su tío Eduardo, me invitaron a dar un paseo. Encontrándonos casi a la altura de Bar Central, esquina de la calle Luna y Larga, oíamos que nos llamaban y emprendimos rápidamente el regreso para no perdernos el alunizaje televisivo. Me llamó mucho la atención que uno de los comentaristas televisivos relacionara el mes de julio, llegada del hombre a la Luna, con Julio Cesar. Quizás fue lo que más me impactó, incluso más que el propio hecho. No era para menos".
PRUDENCIO L. CAMPUZANO. Comunicador. Justo el 20 de julio de 1969 cumplía 23 años. Teníamos un televisor Telefunken y el aparato había costado 30.000 ptas. incluyendo antena, mesita y estabilizador. Siempre había que comprar la mesita que era de un diseño horrible porque no había otro sitio idóneo para colocar el receptor y el transformador. Llamaba la atención de aquel comunicador, Jesús Hermida, porque se salía de los arquetipos conocidos que eran bustos parlantes. Esa noche estuvimos pendiente de aquel alunizaje aunque a decir verdad pensábamos que una vez que había llegado a su destino el módulo lunar, los astronautas iban a bajar del tirón, cosa que no fue así. Decidimos irnos a dormir a las tantas pensando que al día siguiente repetirían el momento histórico, como así fué. Recuerdo que ya en aquellos momentos se decía que una vez llegados a la Luna, lo de situar un hombre en Marte estaría a corto plazo. Nadie pudiera imaginar que pasado 40 años aún no tengamos ni la menor perspectiva.
ENRIQUE BARTOLOME. Abogado. "Cuando aún celebraba mi 12 cumpleaños, oí decir en casa que tres astronautas llegaban a la Luna. Entre la intensa jornada playera en la Caseta familiar de la Playa de La Puntilla y los juegos en la calle con los amigos, tan sólo tenía tiempo para meterme entre pecho y espalda, a media tarde, ese bocadillo de chocolate que tanta energía me daba. Como repitieron tanto la noticia recuerdo como una nave que parecía de "extraterrestres" se posaba en un montón de polvo. Ese es el recuerdo que tengo... y es que por entonces yo si que estaba en la Luna".

Le preguntamos si su comida, además de fácil esta buena. "--Esta buenísima, quien prueba la cocina impostora cae en sus garras, porque una de sus cualidades, no por secundaria menos importante, es disfrutar del placer de engañar a los invitados y hacerles creer que te has pasado toda la mañana cocinando, que lo que les preparas son cosas muy elaboradas, cuando la realidad ha podido ser que las has hecho en 10 minutos y con unos cuantos truquitos. Ese es un placer añadido y no menos importante." Sobre su engaño más espectacular, Falsarios afirma que: "--Pues no sé, porque la verdad es que yo soy un profesional del engaño, estoy en el filo de la delincuencia casi… Hombre, en recetas un poco más sofisticadas, hago unas fabes con almejas riquísimas que parecen caseras absolutamente y son de lata, pero están "tuneadas" de tal forma, que cuelan mucho. También hago una paella espectacular, con el arroz suelto en su punto, que está hecha con vasitos de arroz para el microondas, aunque yo no lo uso". (Foto: Paloma Puya).
mediático de Falsarius Chef y su peculiar forma de cocinar, que está siendo entrevistado en numerosos periódicos, radios, televisiones y demás, entre las que cabe destacar sus recientes apariciones en el
CHEF FALSARIUS.
EL CÓDIGO FALSARIUS.
FALSARIUS EN INTERNET



Continuador de la arquitectura del siglo XIX, es la fábrica de harinas de la calle Postigo el primer proyecto del que se tiene constancia, siguiéndole una serie de reformas de fachadas hasta 1921, en que realiza la bodega del Fino Coquín, en Pozos Dulces, así como uno de los edificios más emblemáticos de la época: los Baños Termales. Situado en la rotonda de la Puntilla, se erigió en aquellos momentos en símbolo de la incipiente promoción turística de la ciudad.



