
Enrique García Máiquez nació en El Puerto de Santa María el 26 de Abril de 1943, hijo de José García, que era natural de San Fernando, y de Mercedes Máiquez, del Puerto. Es el mayor de sus hermanos José María y Consuelo. Vivió toda su infancia y adolescencia en la misma casa donde nació, en la calle Larga 77 (entonces 79) frente a la plaza Peral. En el portal estaba instalada la antigua panadería Rosado, en la que el propio Enrique despachaba pan antes de irse al colegio y durante todas las vacaciones de verano. Era la gran casa familiar, donde nació también su madre, con tres plantas de altura y una extensión en metros cuadros ahora inimaginable, que terminaba en la calle Curva. De allí salió Enrique para estudiar la carrera de Farmacia en la Universidad de Granada, donde conocería a su mujer Carmen López Llópis, al igual que él futura farmacéutica. Del matrimonio celebrado en 1968 tiene cuatro hijos: Enrique, Nicolás, María y Jaime.

Imagen tomada en el Colegio de la Pescadería, con 10 años.
De todos estos años y de los que vendrían después ha conservado muchos amigos… del colegio, de la carrera, de la siempre mítica milicia universitaria en Montejaque (Ronda), de cuando fue profesor en la Universidad de Sevilla, de su larga vida profesional en el sector de las bodegas. Sería imposible nombrar aquí uno por uno a todos. Suele recitar los famosos versos de Alfonso X el Sabio que ya –tantas veces repetidos- parecen casi escritos por el mismo :
“Quemad viejos leños,
beber vino añejo,
leer libros viejos,
tener viejos amigos”
ESTUDIOS PRIMARIOS Y BACHILLERATO.
Estudió el bachillerato en el colegio de la Pescadería –oficialmente Colegio de San José y San Estanislao- auténtico semillero de posteriores profesionales, debido a su buen hacer con los siempre díscolos, complicados y un poco perdidos alumnos. En el recuerdo los añorados profesores D. Federico Verdi, D. Aureo Sanz, D. Antonio de la Torre, D. David Almorza, D. Eduardo Ballesteros, los sacerdotes hermanos Ruiloba y el inolvidable director D. Miguel Zea que bien merecería tener una calle en nuestra Ciudad. Para Enrique, «Cualquier inspección moderna haría saltar todas las alarmas con respecto al recreo, las clases, los contundentes métodos expeditivos que se utilizaban para mantener la disciplina…; en cambio, la rudeza de una educación exigente, unida al apoyo que los padres daban al profesorado sigue siendo hoy un referente de sabia y buena educación de aquellos alumnos. Los exámenes por libre en Jerez a cuerpo limpio, es decir, en un día había que examinarse de todas las asignaturas y de todo su contenido, método expeditivo de selección natural». (En la imagen, Enrique con sus hermanos José María y Consuelo en la Feria de Ganado de 1949 o 50).

La casa de los García Máiquez, en la calle Larga, frente a la Plaza de Isaac Peral. Donde estuvo la Panadeería Rosado hoy se encuentra la joyería de Fernando Marín, casado con Consuelo García Máiquez.
Siempre ha recordado Enrique García Máiquez con extraordinario afecto, la labor de su madre tomándole tarde tras tarde, noche tras noche y años tras año hasta cuarto de bachiller, las lecciones del día siguiente. No es de extrañar que su primer Tesis Doctoral estuviera dedicada precisamente a ella, con esta sencilla y emocionada dedicatoria: “A mi madre, mi primera maestra”. Y su segunda Tesis “A Carmen”.
LOS COMPAÑEROS DE ESTUDIOS.
El Preuniversitario los estudió en Jerez, en el Instituto Padre Luis Coloma, y el Selectivo en Sevilla. Las carreras las estudiaría una de las ciudades más bonita de España: Granada. Años de estudio y juventud compartidos con amigos de El Puerto: Antonio Gil de Reboleño, Alfredo Bootello, José J. Muñoz Manzanera, Antonio Márquez… y su hermano José María. Allí encontraría nuevos amigos en los compañeros de la Facultad, que gusta nombrar como entonces por sus apellidos: Guevara, Nestares, Ramos, Pleguezuelo, Barutel, Martínez…

Alfredo Bootello Reyes, Fernando Pasage, José Joaquín Muñoz Manzanera, Antonio Gil de Reboleño, en una Feria de Ganado a finales de la década de los cincuenta del siglo pasado.
CONOCE A CARMEN.
Allí conocería a Carmen López Llópis, la que sería su novia y luego esposa. Repite García Máiquez, que repetía Santos Cascallana Canóniga, antiguo director general de la Bodega González-Byass, que «El que triunfa en la vida es quien triunfa en la familia»: ahí, con Carmen y con su familia, es donde siempre Enrique ha sentido su máxima satisfacción personal, y como afirma, «también he sentido más nítidamente la mano paternal de Dios»
HERMANDAD DE LA FLAGELACIÓN.
«Volver la vista atrás» afirma «es hacer un recuento de melancolías, siempre agridulces, pero éstas hay que hablarlas, hay que escribirlas, hay incluso que cantarlas como hacen en nuestra tierra, pues las lágrimas que caen hacia dentro encharcan el corazón». Salió por primera vez en la Hermandad de la Flagelación de la Iglesia de San Joaquín del Puerto el año 1978, en agradecimiento por la curación de su mujer, y hace poco en el 2010, ha salido por última vez, dándole el relevo simbólico a su nieto. Para Enriqeue «el círculo se cierra pero, como los círculos del agua, se cierran para expandirse, para abrirse de otra forma que acaso no conocíamos, que no imaginamos, que no podríamos imaginar».

Con su paisano, el poeta universal, Rafael Alberti, en el ingreso de RAM en la Real Academia de San Fernando de Madrid, en 1984.

La dedicatoria de la fotografía, por Rafael Alberti.
FORMACIÓN ACADÉMICA.
Su formación académica es amplia se puede esquematizar en los siguientes puntos:
- Doctor en Farmacia (1969) y Dr. en Ciencias Biológicas (1978) ambos por la Universidad de Granada.
- Diplomado en Sanidad por la Escuela departamental de Cádiz (1981).
- Master en Dirección Técnica por el Centro Superior de Estudios Empresariales (CESEM) Madrid (1982).
- Numerosos cursos de perfeccionamiento en Madrid, Sevilla, Barcelona, Granada, Salamanca Montpeliere… y sobre técnicas tan diversas como cromatografía de gases, espectrofotometría, análisis microbiológico, fermentaciones industriales, etc.
- Asistente académico del programa de Alta Dirección Empresa Cadena Agroalimentaria (ADECA) del Instituto Internacional San Telmo de Sevilla (2007).
- Director de Estudio del Programa Intensivo de Dirección de Empresa (PIDE) en el I.I. San Telmo de Sevilla (2006-07).
PROFESOR UNIVERSITARIO EN GRANADA Y SEVILLA.
La experiencia laboral del Dr. García Máiquez, al igual que su formación es amplia y se inicia en la Universidad de Granada primero como Profesor Ayudante de Clases Prácticas de Microbiología en el curso 1966-67 y en el siguiente obtiene por concurso oposición la plaza de Prof. Adjunto de Microbiología de la Univ. de Sevilla en la Facultad de Ciencias Biológicas. Parece ser que fue el Profesor Adjunto más joven de España en aquella época. También fue Profesor Adjunto de Biología en la misma Facultad, y con unas perspectivas de ser Catedrático de Microbiología en pocos años, abandona la Universidad para integrarse en un grupo de investigación privada en el campo de la Enología a través de la empresa González Byass de Jerez, decisión que no le debió resultar fácil. (En la imagen de la izquierda, escudo de la Universidad de Granada).

En González Byass en el fundacional cuarto de muestras de la bodega de Jerez.
DIRECTOR DE I+D EN GONZÁLEZ BYASS.
Inicia su labor en el campo de la Microbiología Enológica, poco desarrollada en esas fechas siendo en 1985 nombrado Director de I+D de la bodejga jerezana González Byass, cargo que le permite dirigir a una magnífico grupo de profesionales, con innovaciones en procedimientos técnicos, nuevas tecnologías, mejoras productivas, obtención de patentes propias, publicaciones de numerosos trabajos de investigación en revistas nacionales y extranjeras, conferencias en universidades, seminarios, mesas redondas, dentro y fuera de España donde se le reconoce como uno de los grandes expertos en levaduras de “flor”. Tiene escrito un capítulo de su especialidad en el libro “Application à l’oenologie des progrès récents en microbiologie et en fermentation” Paris 1988

TESIS Y CURSOS ESPECIALIZADOS.
Director de seis Tesis Doctorales y por su especialización ha sido requerido como miembro de Tribunal para juzgar otras tantas tesis doctorales. Profesor del Master de Tratamientos de Residuos, impartidos en la Universidad Internacional de Andalucía en su sede de Baeza (Jaén).
Profesor en numerosos cursos especializados: Facultad de Medicina de la Universdad Autónoma de Madrid (1978 y 1980); Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Barcelona (1993); Universidad Internacional de Andalucía Baeza (1997, 1998, 2001).
Ha impartido curso de tercer ciclo de Doctorado en la Universidad de Sevilla; de Climas Cálidos. Colaborador honorario adscrito al Departamento de Química Agrícola de la Universidad de Sevilla de 1997 al 2004.
SABIO MICROBIÓLOGO.
El presidente de la Academia Iberoamericana de Farmacia lo calificó como «uno de los mas sabios microbiólogos enólogo de nuestro país». Desde 1992 y hasta 2003, año en el que cumple sesenta años, fue Director de la División Técnica de González Byass que agrupaba a las Direcciones de Producción, Viñas, Embotellados, Logística y Compras. (En la imagen de la izquierda, escudo de la Academia Iberoamericana de Farmacia).
ORGANIZACIONES EMPRESARIALES.
Miembro fundador, en representación de González Byass, de la Fundación Española de la Nutrición (FEN) en Madrid (1984). Secretario Nacional del grupo especializado de Micología de la Sociedad Española de Microbiología. Vocal electo en los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar (1997). Del Brandy de Jerez (2001). Del Vinagre de Jerez como vocal fundador (1992).
DIRECTIVO DE EMPRESAS.
Fue Consejero en las siguientes empresas:
- Castell de Vilarnau S.A. ( Cava) desde 1985 al 2003
- Bodegas Beronia S.A. (Rioja) 1995-2003
- Bodega Croft Jerez 2001-2003
- Alcoholera de Chinchón/Celidesa. (Anís Chinchón). Desde 1988-2003
- Presidente ejecutivo de Alcoholera de la Mancha (ALSA) y Vinícola Alcoholera Manchega (VAMSA) desde 1991 al 2003.

Lectura del discurso de ingreso en la Real Academia Nacional de Farmacia en Madrid 1997.
LAS ACADEMIAS.
Al mismo tiempo compatibilizó la actividad profesional con la humanística perteneciendo a varias academias y de destacar su presencia en la Real Academia Nacional de Farmacia, único gaditano en dicha institución, anteriormente lo era Lora Tamayo, y en la que solo están seis andaluces: cuatro catedráticos de la Facultad de Granada y uno de la de Sevilla. A modo de resumen podemos recordar sus ingresos y discursos:
Académico de número de la de Bellas Artes de Santa Cecilia del Puerto de Santa María con “Goya y el jerez” (1986) contestado por Rafael Manzano.
Académico correspondiente de la Real Academia Nacional de Farmacia con “El jerez entre la tradición y la tecnología” (1997) contestado por el profesor Gregorio Varela.
Académico de la Iberoamericana de Farmacia de Granada-Sevilla con “Los vinos de ida y vuelta” (2004) contestado por el Profeso Alberto Ramos Santana.

En su casa, cenando entre el pintor Juan Lara y el poeta universal Rafael Alberti.
ACADEMIA SANTA CECILIA.
El haber estado en dos ocasiones al frente de Junta Gestoras de la Academia Santa Cecilia y ser académico de la misma desde la constitución del Cuerpo de Académicos, le ha llevado a proponer a distintos Ayuntamientos que la Academia sea órgano consultivo para gestiones relacionada con el patrimonio y urbanismo local, asesoramiento totalmente gratuito y por personas expertas pero, afirma «nunca se ha tenido en cuenta, porque ya se sabe lo que quieren los políticos».
Ha contestado numerosos discursos de ingreso en la Academia de Bellas Artes. Santa Cecilia, entre otros a Carmen Garrido, Rafael Manzano, Juan Lara, Javier Maldonado, Alfonso Pérez Moreno, el Dr. Argemi…..
Ha pregonado la Semana Santa del Puerto en 1992, a la Virgen de los Milagros, a la del Carmen,… aunque nunca se ha considerado pregonero y ha escrito en distintas revistas y periódicos a nivel nacional. Actualmente, y desde su creación, forma parte del jurado que concede el Premio de Invención e Investigación Química Aplicada Prof. Martínez Moreno de la Univ. de Sevilla; y preside el comité de asesoramiento de la Asociación portuense Rocalla.
AFICIONES
Entre sus aficiones está la lectura, visitar exposiciones de pintura, escribir en la prensa y pescar, pescar sobre deportes como el paddel, el golf, el tenis. Con catorce años ya iba al puente del tren y al de San Alejandro y por detrás del molino a pescar en el Guadalete, con una antigua caña de madera que aún conserva regalo de su padre. Aunque ha cambiado el lugar de pesca, han ido modernizándose las cañas, los anzuelos y los barcos, la afición la mantiene intacta, y la ha heredado con igual entusiasmo su único hijo farmacéutico, Nicolás, y su único nieto varón, Nikito. (En la imagen, pesca de una corvina de 36 kg. en aguas de la bahia con Alejandro Hiniesta en 2005).
EL PUERTO EN EL RECUERDO.
«El Puerto de mi niñez» rememora «con sus tiempos lentos, perezosos, casi holgazanes, con tardes que se eternizaban como días de junio y noches luminosas como de luna llena, los recuerdo ahora con melancolía como es natural, agolpándose en mi memoria estampas irrepetibles recordando solo su calle Larga: el convento de las Salesas, la misa de madrugada para cazadores y pescadores en los Agustinos, con el aspecto a las 7 de la mañana de ser todos un poco cazadores furtivos, o la misa del Gallo en Las Capuchinas y calle Larga que terminaba en la Victoria y huerta de San Javier de los Tejadas. Por el Sur el campo de la 'Gimnástica' con sus partidos de futbol y por Levante el muelle pesquero con la Parte y la Jarampa; y Juan Hernández, Miguel Roselló, 'el Agarrao' y La Otra Banda; y en esta el Resbaladero y La Lucha, y el colegio de la Pescadería como centro neurálgico de los otoños, inviernos y primavera de mi infancia».

En la fotografía, con los amigos gaditanos: matrimonios Lacave, Acaso, Paredes, Ruiz Tagle y Martinez del Cerro en Regla, Chipiona.
Continúa «y los paseos por el Parque en las tardes de verano para terminar en el Cinema España, en el Macario o en el Colón, el puesto de la Rubia, donde se podía comprar un par de 'Bisontes”' sueltos… y ese largo etc. con tantas cosas inolvidables y sentidas. Y todo ello enmarcado en casas señoriales –de los Sánchez-Cossio, Galarza, Gutiérrez Martel-, por citar solo las cercanas a la Plaza de Isaac Peral, posiblemente viejas pero realmente maravillosas que se nos fueron tirando, perdiendo o desgraciadamente renovando con auténticos adefesios; y personajes retenidos para siempre en la retina: 'la Bilili', 'la Tula', Cándida 'la Negra', 'la Farfolla'.. y casa Lucas, Bar Central, Puerto Bar,..»

Calle Larga, frente a la altura de la casa donde nació y vivió Enrique García Máiquez.
REFLEXIÓN SOBRE EL PRESENTE Y FUTURO DE EL PUERTO.
«Resulta muy difícil volver, devolver al Puerto, esa clase innata que tuvo en tiempos pasados pero aún reciente, hemos tenido unos últimos treinta años, donde los gestores municipales han hecho del servicio público una profesión, donde lo que les interesa ante todo es mantenerse en el cargo recibiendo y ejecutando las ordenes recibidas del partido, salvo honrosas excepciones, mientras que otros han defraudados estrepitosamente. Se ha perdido mucho tiempo y buscar ahora soluciones es realmente complicado; entre otras cosas porque se han dejado de inculcar, desde pequeños, valores fundamentales: disciplina, esfuerzo, capacidad de trabajo, sacrificio, educación….. y a la larga todo esto tiene un coste, aunque inmaterial, pero carísimo. No se ve a nuestra sociedad dispuesta a asumir los cambios necesarios».


A las nueve y tres cuartos, «por espacio de ocho o nueve minutos sin intermisión un notable estremecimiento de la tierra con vibraciones de sus edificios y un ruido espantoso subterráneo, como el de los truenos oídos a bastante distancia; los árboles, sin hacer viento alguno, se mecían en un extraño movimiento en su tronco y hojas», describe Ruiz de Cortázar a partir de la página 371 de su libro Puerto de Santa María ilustrado y compendio historial de sus antigüedades (1764), (Edición y Estudio de Manuel Pacheco Albalate y Enrique Pérez Fernández) quien a pesar de hacer un relato del terror que se vivió en la Ciudad, reconoce que no fueron muchas las pérdidas experimentadas, en comparación con otras poblaciones de nuestro entorno o de la península ibérica. Imaginemos por un momento, día de fiesta, los templos y capillas de culto abarrotadas. Los fieles celebraban o iban a celebrar los cultos. (En la imagen de la izquierda, portada del libro de Anselmo Ruiz de Cortázar, ed. de Pacheco Albalate y Pérez Fernández).
Otro de los testigos que dejó por escrito sus impresiones, el presbítero Joseph Fernández Mancebo, manuscribe en 1755, en el Libro de Matrimonios de la Iglesia Mayor Prioral, folio 230, una nota con el relato del desastre, datando la primera réplica al terremoto: «En siendo 1º de Noviembre, día de Todos los Santos, como a las diez y ocho minutos de la mañana hubo un terremoto formidable en esta ciudad en que tembló la tierra por espacio de diez minutos poco mas o menos; se cayeron las cabezas de las tres figuras que sirven de remate a la portada que llaman del sol, siendo un patente milagro no lastimasen a persona alguna de cuantas salían de tropel por la otra puerta, ni haber daño notable en los edificios y a poco rato creció el río con tanto ímpetu que anegó todas las casas de la Ribera y llegó hasta la calle de la Victoria cosa nunca vista y mayor milagro no haber habido desgracia notable por cuyo motivo hicieron los dos cabildos voto solemne de celebrar perpetuamente fiesta el referido día a Nuestra Soberana Patrna Mª Santísima de los Milagros siendo tantos los que aquel día experimentamos que no se puede numerar. Bendita sea por siempre». (En la imagen de la izquierda, las tres figuras que rematan la Puerta del Sol de la Prioral, reforzadas con hierros para fijar sus cabezas, tras el terremoto).
La observación del filósofo alemán, Emmanuel Kant, dejó registrado en sus textos que, ocho días antes del suceso, una multitud de lombrices fueron vistas cuando salían impulsadas de debajo de la tierra cerca de Cádiz. ¿Qué pensarían los portuenses de entonces de tan extraños y precursores fenómenos: animales que rebullían inquietos, otros que huían y desasosiego generalizado en la naturaleza? (En la imagen de la izquierda Enmanuel Kant).
A las 12 del mediodía hubo otra réplica del temblor, y una nueva y desproporcionada ola. Algunos estudiosos del maremoto en la capital afirman que el mar se retiró de la playa a media legua (más de 2 Kilómetros) dejando ver zonas inéditas y sobre la arena y escolleras todo tipo de fauna marina. Los vecinos huyeron despavoridos a los Ejidos de San Francisco, San Sebastián y San Juan, algunos al paraje de La Belleza o por la carretera en dirección a Jerez. --Lo mismo ocurriría 200 años después, en 1947, con motivo de la explosión de Cádiz, pero esa es otra historia--. Hubo quien, en los corrillos, hablaba del fin del mundo; también quien tranquilizaba a los porteños recordando haber leído en la biblioteca del Marqués de la Cañada que olas de igual tamaño alcanzaron a Cádiz en el 218 a.C., y ahí seguía Cádiz. Pero todos temían que el desastre se repitiera, con mayor virulencia. (En la imagne de la izquierda, fragmento de la página 371 del libro de Anselmo Ruiz de Cortázar, donde se da cuenta del Maremoto).
Hoy, tras los últimos años que llevamos en el mundo globalizado, de terremotos, seísmos, maremotos y tsunamis, los ciudadanos inquietos miran para los expertos del proyecto GITEC (Génesis e Impacto de Tsunamis en las Costas Europeas), quienes han simulado los efectos de aquel maremoto de 1755 en nuestras costas y el impacto que hoy tendría sobre las mismas. Afirman que no es probable que se genere un maremoto tan violento los que han asolado el sudeste asiático. Incluso, los estudiosos afirman que sería difícil que se diera con tanta fuerza como el de hace 255 años; ni siquiera a la mitad, sustentándose en comparaciones y medidas propias de estudiosos de la geotecnia. Lo cierto y verdad es que una cierta aprensión a vivir delante de la franja marítimo terrestre está consiguiendo lo que no pueden legisladores ni especuladores: que los precios de las viviendas que miran al mar, bajen, por primera vez en ¿255 años? Algo tendrá que agradecer el porteño a ese efecto del miedo al improbable Maremoto, para que abarate las casas y pueda acceder a una vivienda en su Ciudad, a un precio razonable. (Texto: José María Morillo). (Ilustración: construcción del Arca de Noé).
El pasado viernes, la Academia de Bellas Artes, rendía homenaje al pintor de El Puerto, Enrique Ochoa, con la inauguración de una pequeña muestra de la inmensa creación artística del pintor de la música, recogida en esta exposición, procedente de diversos coleccionistas Se trata de la primera gran muestra organizada en su ciudad natal desde su fallecimiento en 1978, excepción hecha de la Exposición que se celebró en el Palacio de Oneto en 1988, con ilustraciones que habían servido para la editorial Araluce. Una muestra en la que se pueden contemplar más de 40 obras de diferentes etapas y técnicas (ilustraciones, retratos al óleo, pasteles, acuarelas), de este portuense universal, contemporáneo y amigo de Picasso, García Lorca, Alberti, Rubén Darío o Andrés Segovia -entre otros-. Se puede contemplar hasta el 14 de noviembre de 2010 en la Sala de Exposiciones de la calle Luna, 17, frente a la Oficina de Turismo.
Sus padres: Francisco Estévez Fernández, Teniente de Infantería, y María Milagros Ochoa Ríos, ambos naturales de El Puerto de Santa María, habían contraído matrimonio en la Iglesia Parroquial de la Encarnación de la población sevillana de Constantina, correspondiente al partido judicial de Cazalla, el diecisiete de abril de 1890, celebrando la ceremonia el hermano de la contrayente don Francisco de Paula Ochoa Ríos. Enrique fue bautizado por su tío materno, el presbítero, don Francisco de Paula Ochoa Ríos, en la Iglesia Mayor Prioral, de El Puerto, el día cuatro de mayo de 1891. Se le impusieron los nombres de Enrique Toribio, el primer nombre en recuerdo de su difunto abuelo paterno y, el segundo, por ser el día de su nacimiento la festividad de San Toribio de Mogrovejo. Fueron sus padrinos: su tío Juan Ochoa Ríos y, su mujer, Milagros Pacheco Rueda.
Otro compañero en el Colegio María Cristina, paisano de la gaditana Algeciras, también huérfano de militar, y que luego sería un importante pintor: Rafael Argelés Escriche (1894-1979), coincidiría con el artista portuense, estableciéndose entre ambos una gran amistad. De esta época se conserva un retrato a carbón que el joven Argelés realizó del también joven Ochoa.
En 1914 se instala en la capital de España, donde comienza ilustrando la revista “Por esos Mundos”, en su primera época, cuando la dirigía Perojo. Su primera exposición individual tuvo lugar en Madrid, entre finales 1914 y principios de 1915, en uno de los Salones de Turismo Hispano Americano. Dicha exposición pasó desapercibida para el gran público, debido sin duda a la mala organización: salón de los más pequeños y peor alumbrados, faltas de reclamo, ni siquiera catálogos. Sin embargo se llegó a hacer eco de ella, nada más y nada menos, que José Francés, uno de los mejores y más afamados críticos de la época, y que más tarde se convertiría en su compadre. (En la imagen 'La elección de Nené,' 2ª. B y N 1.795, 11 de octubre de 1925. Aguada, lápiz negro y gouache. sobre cartulina, cartulina impresa, cartón fino coloreado. 29,8 3 18,4 cm, 30,2 3 18,8 cm, 34,7 3 26,0 cm. Colección ABC).
Muchos de estos personajes fueron compañeros suyos en la revista “La Esfera”. También por estas fechas entabla amistad con Ramón Gómez de la Serna (1888-1963), del que ilustró su obra ‘La Roja’, Mauricio Bacarisse (1895-1931), al que ilustraría su libro ‘El esfuerzo’ (1917), convertido hoy en una joya bibliográfica, y José Bergamín (1895-1983), en el Café Pombo, el famoso Café fundado por el autor de ‘Las Greguerías’ e inmortalizado por José Gutiérrez Solana (1886-1945). (En la imagen, dama de la alta burguesía madrileña en el estudio de Ochoa. Madrid, 1920).
Este matrimonio duraría pocos años, pues cuando Enrique Ochoa marchó a Barcelona, a mediados de los años veinte, con motivo de una de sus exposiciones, decidió quedarse allí. Y, desde entonces, se unió sentimentalmente a su alumna, la pintora bilbilitana, Carmen Osés Hidalgo. Con Carmen vivió, pintó y viajó por el mundo hasta la muerte de ésta acaecida en 1961. Enrique Ochoa llegó a pintar un soberbio retrato al óleo de Carmen, hoy en la colección del nieto del pintor. (En la imagen, libro de Ruben Darío 'Prosas Profanas', de 1920, con ilustraciones de Enrique Ochoa).
SANTUARIO DE SANTA MARÍA DE LA CABEZA.
El santuario fue incendiado. Los combatientes hechos prisioneros, y el capitán Cortés, que había resultado herido, murió en el hospital, llevándose a la tumba el lugar donde había enterrado la efigie de la Virgen de la Cabeza. (En la imagen, 'Capricho oriental'. B y N 1.422, 18 de agosto de 1918. Pastel y tinta sobre cartón. 35,9 x 25,9 cm. Colección ABC).



SAN FRANCISCO.
En abril de 1949 se embarca en Cádiz, rumbo a Buenos Aires, acompañado de su pareja Carmen Osés. Tenía el encargo de entregar a la esposa del Presidente argentino, doña Eva Duarte, un cuadro que la hermandad de la Macarena le había encargado para que se le regalase a dicha señora. Se trataba de un tríptico de ‘La Anunciación’.
HIJO PREDILECTO DE EL PUERTO.
DESCANSAR PARA SIEMPRE EN EL PUERTO.
Ya son uno los azules






Recuerda con tristeza el repentino fallecimiento del profesor de Latín, Juan Tinoco, durante una excursión con alumnos a La Garganta Verde; la muerte en accidente de tres jóvenes portuenses uno de los cuales , Fernando Martín, era alumno de 2º Bachillerato del Centro. Fueron días duros, tristes


Considera que las autoridades deben pergeñar el tipo de ciudad que quieren. Definir el mismo.y, apostar por él. Una vez hecha esa elección, todos los esfuerzos deben encaminarse a la consecución del objetivo propuesto. Disponer de una ciudad que tenga unas señas de identidad propias, que la caractericen. Dispersar el esfuerzo en objetivos dispares, es perder eficacia. Si, como él cree, debe apostarse por el Turismo y los Servicios, toda la infraestructura necesaria ha de perfeccionarse. Deben cuidarse los detalles: atención a visitantes, formación y educación, precios, limpieza e higiene, disponer del número adecuado de Hoteles, Campos de Golf, Cascos de Bodega etc… manteniendo un nivel de calidad que les haga competitivos. Adaptar los edificios necesarios y potenciar los Centros de Enseñanza para la formación del personal necesario en Ciclos Formativos relacionados con el sector turístico, formación de Enólogos, Escuela de Idiomas.

De Rafael, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que estamos ante un personaje esencialmente portuense. Los tres primeros años en nuestra Ciudad le marcaron profundamente para bien. Ya al bajar del tren, su luz le cautivó. Los recuerdos se amontonan en su cabeza. «--Estoy en la azotea de La Salle, con los hermanos. Es domingo. Si miro a Oriente veo la marisma, las salinas, las pirámides de sal, los dos ríos, la sierra, la luz. Si miro a Poniente veo el patio de tierra, blanquecino, como de albariza, paralelo al edificio escolar donde cada mañana de domingo jugaba el San Marcos Juvenil entrenado por Ricardo el de las gomas»
Sus padres, Manolo y Teresa, gente sencilla dedicados al trabajo en el campo en régimen de aparcería con otros trabajadores del pueblo en una finca llamada Rongil. La niñez de Rafael está enormemente marcada por sus primeros años de vida. Las vivencias, especialmente las del campo y en las casas de los abuelos, marcan nítidamente la personalidad de este maestro extremeño: forma de ser, de actuar , facilidad de adaptación a todo tipo de circunstancias vitales, su manera de relacionarse con la gente y con el medio, y sobre todo, el profundo amor por la naturaleza que mantiene intacto alimentado posteriormente, por lo vivido en el término municipal de El Puerto, en la provincia de Cádiz, en toda Andalucía y en la tierra de su mujer, Asturias. (En la imagen de la izquierda, Huertas de Animas el lunes de feria).
Su maestro, Don Cecilio y su primo José Manuel Bermudo marcan su trayectoria como estudiante. El primero recomienda a sus padres intenten “dar estudios” al chico. Saben de las dificultades económicas de la familia, que se sacrifican para que esto ocurra. Cursa Bachillerato Libre. Don Cecilio lo preparaba como podía. Los exámenes los realizaba Rafael en el Instituto Hace Ingreso y 1º de Bachillerato en el mismo Curso.(1959). Su primo José Manuel, que ayuda a Don Cecilio, marcha a Cataluña en1962 (hoy ejerce como Catedrático de Filosofía en la Universidad de Barcelona) y Rafael se queda ‘huérfano de profesor’ al que quería, respetaba, admiraba y el espejo donde se miraba. Con su Bachiller Elemental conseguido con esfuerzo, no sabe que hacer. Tiene 13 años . José Manuel le recomienda intente finalizar Bachiller Superior de Ciencias cosa que logra en 1964 .Tiene 15 años
Las circunstancias laborales de su padre cambian. Pese a que éste adora el trabajo del campo del que su hijo Rafael tiene recuerdos imborrables durante esa etapa (sementera, la siega, trilla, recolección de grano y paja… olores del pasto, de la paja al llenar el pajar, de la tierra “molida como harina” por el hierro de las ruedas de los carros), la familia reconoce que el campo no da para vivir!. Manolo vuelve al pueblo. Trabaja en lo que sale hasta que se coloca como Conserje de la Plaza de Mercado de Trujillo. Rafael está ocioso en verano del 64. Sin saber qué hacer. (En la imagen, con su padre, fallecido en 2002 poco antes de cumplir 92 años, en buena compañía vínica).






APARECE TOÑI EN SU VIDA.






Juan Antonio Fernández Sevilla nació el 24 de diciembre de 1929 en el número 135 de la emblemática calle Larga, aunque se crió y vivió su infancia en la cercana calle de Alquiladores.

El ayuntamiento de El Puerto, su ciudad natal, en sesión plenaria acordó en 1979 rotular con su nombre la avenida que comunica la Plaza de la Noria con la Rotonda del Magisterio. Años más tarde, en 1993, realizó el cartel de la Feria de El Puerto por expreso deseo del Ayuntamiento.
[En 1690, en el escudo municipal en el que aparece la patrona, en los sellos de cera que se conservan se puede ver la leyenda: 'In gremio matris resident sapientia patris'. Con el ataque anglo holandés de 1702 fueron saqueadas muchas posesiones municipales y eclesiásticas. En 1746 con la coronación de Fernando VI se describe el escudo de la Ciudad, se manda hacer el Pendón y los actuales pecheros de los maceros municipales en Plata de Ley, desaparecidos como se ha dicho por el ataque de la piratería de estado en 1702.
Con posterioridad en 1769 podemos observar el escudo de la ciudad con la Virgen, simultaneado con el de la torre y la estrella, a ambos lados, como se puede observar en una ordenanza de Mesones, promulgada por el Cabildo Municipal en dicho año. En 1775 y 1772 el escudo oficial que se conserva es de una torre con estrella para, en 1783 volver a la Virgen sobre el torreón.
En 1823 en el escudo la Virgen ha sido sustituida por una estrella de cinco puntas, que representa a la diosa pagana Venus. Nada extraño si nos referimos a Venus como diosa pagana, ya que nuestras vecinas localidades de Chipiona y Sanlúcar, también ostentan en su escudo heráldico un castillo coronado también por una estrella, pero claro eso tiene una explicación lógica, ya que en aquella zona existió un templo dedicado a esta divinidad, al parecer de gran importancia, y al que acudían numerosos fieles de toda la comarca. (Escudos heráldicos de Chipiona y Sanlúcar de Barrameda).
En nuestro caso habría que ir más lejos y no solamente atribuírselo a la cercanía con dicho templo, sino que por la situación geográfica que disfrutamos y la posición en que se encuentra el Castillo de San Marcos, si nos colocamos en determinada época del año, al atardecer de un día despejado, al principio de dicha plaza dándole la espalda al Levante y mirando hacia el Oeste, o sea, hacia la torre principal del castillo, veremos un lucero brillantísimo que cae justo encima de dicha torre. Ese lucero no es otro que el planeta Venus, visible solamente poco antes de la salida del Sol [el bíblico lucero de la mañana] o inmediatamente después de la puesta de éste, según la posición que ocupa en su órbita respecto a la tierra.
Entonces nos surge la duda, de si la estrella que vemos en el escudo, representa a Venus como plantea o como diosa pagana siguiendo la misma teoría que Sanlúcar y Chipiona, si bien nos inclinamos por la primera, o sea como planeta, ya que sería demasiada casualidad que fuera como homenaje a la diosa pagana y más tarde tratáramos de alinear castillo y estrella.
(En la imagen, en la fila superior, a la izquierda, escudo de la Ciudad con el escudo de los Casa Real en el interior del mismo. A su lado, placa pechera de macero municipal de plata de ley de 1746. Debajo, original escudo --no oficial-- con motivos marítimos de Juan Avila. A su lado, escudo municipal aprobado por la Corporacion Municipal el 23 de noviembre de 1936, original de Juan Bottaro).
Parece que esta última teoría gana argumentos y que la sustitución de la Virgen por la estrella, fue circunstancial, y se dio entre otros momentos bajo la influencia del Enciclopedismo, o en momentos muy puntuales como la I República. Pero, una vez que la pasó la fiebre enciclopedista y cambiaron las circunstancias políticas del momento [1936], volvió la Virgen a coronar el castillo tal como ha llegado a nuestros días y se representa en los documentos oficiales. 
Pepe Valiente Moreno es un huérfano de la guerra. Hijo del tonelero Rafael Valiente y de Josefa Moreno, es el tercero de cinco hermanos, nacido en Sanlúcar de Barrameda, el 23 de abril de 1923, aunque muy pronto se vinieron a vivir a El Puerto, primero en la calle Bolos 3 y luego en Cruces 73, durante ocho años. (En la imagen, Pepe Valiente, con una fotografía detrás, de su padre, asesinado en los primeros días de la Guerra Civil).


LO CONTADO POR UN NIÑO DE LA GUERRA.
"Aquí, en nuestro Puerto, nunca se ha comentado, ni referido. Ni mucho menos se ha publicado una crónica de lo acaecido durante los primeros momentos del fracasado Golpe de Estado, convertido luego en Guerra Civil, llamado al final 'Movimiento de Liberación de España' o algo así. En resumen: la Rebelión Fascista protagonizada por militares de la que hoy todos son desertores y a la que nadie apoyó al parecer. En otros muchos lugares han salido a la luz los sucesos acaecidos en aquellos momentos, siquiera sea con el propósito de comparar los tantos de culpas de ambos bandos: vencedores y vencidos; y de esta forma tratat y hasta conseguir con su manipulación por parte de quienes impunemente pudieron hacerlo, justificar sus atrocidades. No es mi intención hacerlo desde mi orilla, por innecesario y por intempestivo". De su libro 'Lo contado por un niño de la guerra'. (En la imagen, cartel del Ministerio de Propaganda del gobierno de la República).
EL MUNDO LABORAL.





El periodista Dionisio Pérez, hijo del maestro Rafael Pérez Cruces, natural de Campillos (Málaga) y de Francisca Gutiérrez Álvarez, natural de Grazalema, donde nació en 1871, pasaría a vivir desde muy temprano en nuestra Ciudad: El Puerto de Santa María, hasta el punto que el propio Dionisio se consideraba hijo de El Puerto, donde residió con sus padres y hermanos. Fallecereía repentinamente en Madrid en 1935, llevándose una frustración este escritor y político, fue diputado a Cortes: no conseguiría ingresar en la Real Academia de la Lengua Española. Obtuvo el Primer Premio de Periodismo 'Mariano de Cavia' insituido por ABC en 1929.

Al mismo tiempo realizaba una brillante obra puramente literaria, entre la que figuran libros de valor tan estimable como la novela La Juncalera, con personajes y ambiente porteño. (En la imagen reproducción de la portada de "La Juncalera". Edición facsímil de la obra editada en Barcelona en 1902. Colección Biblioteca de novelistas del siglo XX. Estudio crítico de Manuel Pacheco. Academia de BB. AA. Santa Cecilia. Imprenta Bollullo. El Puerto de Santa María, 2006).
PRESIDENTE DE LOS COCINEROS CATALANES.
GUÍA DEL BUEN COMER ESPAÑOL.
Desde primeras horas de la madrugada hasta las dos de la tarde el veterano periodista trabaja. Escribe con una letra clara y en tinta roja cuartillas y cuartillas. Su secretario nos dice. —Venía a escribir todos los días de cincuenta a sesenta cuartillas. Artículos para los periódicos de provincias; sus famosas «Informaciones comentadas», donde un espíritu eternamente joven se desbordaba en generosidades y exaltaciones de hombre que busca el bien de su patria.


En ella colaboraron importantes firmas como el propio Dionisio Pérez, José Navarrete, Pedro Muñoz Seca, Mariano López Muñoz, Rafael Alberti, Francisco Hohenleiter, Luis Suárez Rodríguez, Augusto Haupold, Hipólito Sancho Mayi, Blas Infante, Francisco y Luis Pérez Pastor, Luis de Lassaletta, etc.

FILOSOFÍA DE NOISE.




LOS CLIENTES.


