Valentín Galarza Morante fue uno de los ocho hijos del matrimonio portuense formado por Nicolás Galarza Sancho, jefe de oficina de las bodegas que regentaba José Pemartín en Jerez y de María Josefa Morante Seytre. Nació en El Puerto de Santa María el 28 de abril de 1882 y murió en Madrid en 1951. Era el mayor de los varones y, siguiendo los pasos de sus tíos maternos Lorenzo y Antonio Morante Seytre, emprendió la carrera militar, profesión en la que, pasando el tiempo, alcanzará los máximos entorchados profesionales, --sus propios compañeros de armas le apodaban ‘el técnico’--, ocupando igualmente, importantes cargos políticos tras la Guerra Civil, entre otros la cartera ministerial de Gobernación.
Los datos biográficos de nuestro personaje, especialmente los correspondientes a la tercera y cuarta década del siglo pasado, pueden encontrarse en los libros de historia contemporánea. Nosotros vamos a referir especialmente algunos hechos y datos que le relacionan con su ciudad natal.
En el padrón de 1900, fecha en la que contaba 18 años, figuraba censado en el domicilio familiar de Larga, 87, indicándose como ocupación la de estudiante. Poco después ingresará en la Academia de Infantería, y en las fiestas navideñas del año 1903, que en esas fechas se denominaban ‘Pascuas’, lo encontramos en El Puerto de nuevo, disfrutando de unos días de licencia, convertido ya en el segundo teniente del Batallón de Cazadores de Las Navas.
En 1906 ingresó como alumno en la Escuela Superior de Guerra, de donde salió en 1911 con el grado de Capitán de Estado Mayor. En este periodo de formación como alto oficial del ejército también realizó una breve visita a su familia en El Puerto, aprovechando un desplazamiento realizado a Cádiz y San Fernando para prácticas especiales, en la primavera de 1908.
Contrajo matrimonio en Madrid, el 11 de marzo de 1912, en la Parroquia Castrense, con María del Carmen Remón Roteta, continuando su ascendente carrera militar con el desempeño de importantes destinos en diversos lugares de la geografía hispana, siendo designado por el general Primo de Rivera como Jefe de la Secretaría Auxiliar de su Gobierno. (En la imagen de la izquierda, domicilio familiar en la calle Larga, 87, frente al Bar La Perdiz. En la actualidad se encuentra una entidad bancaria y oficinas en los pisos superiores. La fotografía está tomada desde el solar derribado que hoy ocupa otra entidad bancaria, y en el que en su día se construyó Porto Moda). (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).
En 1921 fue nombrado Hijo Predilecto de la ciudad, entregándose una placa acreditativa de tal distinción con el siguiente texto:
El Excmo. Ayuntamiento de la Muy Noble Leal Ciudad y Gran Puerto de Santa María, en sesión celebrada en 26 de octubre de 1921 acordó nombrar Hijo Predilecto de la misma al Sr. Don Valentín Galarza y Morante, comandante del Estado Mayor del Ejército, como prueba de agradecimiento por trabajos hechos a favor de los intereses de su pueblo. El Puerto de Santa María, 31 de octubre de 1921. El Alcalde: Manuel Ruiz Calderón. El Secretario: José Luis García.
El autor del diseño de la placa fue del portuense Manuel Ordóñez Garabito, de quien oportunamente saldrá una nótula en Gente del Puerto.
Los ‘favores’ mencionados consistieron en recomendar e influir para que se acuartelaran en la ciudad el 3º Regimiento de Artillería Pesada, guarnición militar que debería teóricamente contribuir a mejorar la maltrecha economía local, dando vida a pequeños comerciantes y creando puestos de trabajo.

Visita de Valentín Galarza a El Puerto. El coche está situado a la puerta de la vivienda familiar en la calle Larga. (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).
POCO AFECTO A LA REPÚBLICA.
El gobierno de la República lo retiró del servicio activo cuando contaba 52 años de edad, siendo teniente coronel de Estado Mayor. Alabado por Azaña (en la imagen de la izquierda) –según se mire--, que dijo de él cuando lo pasó a situación de disponible por considerarlo poco afecto: “…Galarza es inteligente, capaz y servicial, escurridizo, obediente… y de los más peligrosos”.
Intervino de forma activa en los preparativos de la sublevación militar contra el gobierno de la República, actuando como enlace entre los generales Franco y Mola. El 18 de julio de 1936, fecha del inicio de la Guerra Civil, se encontraba en Madrid. Detenido, estuvo encarcelado en la cárcel Modelo la mayor parte de la contienda hasta la toma de Madrid. Algunos autores comentan que se libró de ser fusilado, como lo fue su paisano Pedro Muñoz Seca, gracias a coincidir su apellido con el de un notable socialista madrileño, Ángel Galarza Gago, simulación que evitó formase parte de algunas de las tristemente famosas ‘sacas’ . Se incorporó al cuartel general de Franco con el grado de coronel de Estado Mayor, siendo nombrado el 25 de mayo de 1939 subsecretario de la Presidencia del Gobierno.

Llegada en tren (vagón de la derecha) a la estación de El Puerto. (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).
LA BIBLIOTECA PÚBLICA.
Otro de los cargos que desempeñó en estas fechas fue el de presidente del consejo de administración del Patrimonio Nacional, favoreciendo nuevamente a su ciudad al propiciar fuese dotada con una biblioteca pública estatal, entidad inusual en municipios que no superasen los 50.000 habitantes, como era el caso de El Puerto en esas fechas. De ahí viene el especial y complicado a la vez, estatuto del que disfruta nuestra biblioteca pública.

Fachada del Ayuntamiento en la Plaza de Isaac Peral. A la izquierda, en el segundo vano, puerta de acceso a la biblioteca, tras la que se subía por una escalera. En la parte baja de esa zona se encontraba el Depósito Municipal Carcelario. (Foto: Centro Municipal Patrimonio Histórico).

Interior de la antigua Biblioteca Pública. La fotografía está tomada en 1971. (Foto: Rafa. Archivo Municipal).
MINISTRO DE GOBERNACIÓN.
Su simpatía hacia la monarquía –fue miembro activo de la ‘Unión Monárquica Española’— y todo lo contrario por la Falange a pesar de ser jefe directo de las milicias de FET y de las JONS, cercenaría su carrera política, ejerciendo tan solo 15 meses como ministro, siendo cesado en 1942. Y es que, Galarza, claramente posicionado, junto con el General Varela como adalides del pensamiento de Ejército frente al excesivo poder político que gozaban los falangistas, enfrentamiento poco disimulado por ambas partes, que tuvo su cenit en el fallido atentado a las puertas de la basílica de Begoña, en Bilbao, cuando un importante cargo falangista --Juan Domínguez, inspector nacional del SEU-- arrojó una bomba a los pies de Varela, que era ministro del ejército. El incidente originó una crisis de gobierno que se resolvió con el cese de ambos ministros. A Galarza lo sustituiría en el cargo Blás Pérez Fernández, que no era ni militar ni falangista.

Cortes Españolas durante la dictadura del General Franco. Galarza fue nombrado procurador en Cortes.

En el centro, con pajarita, saliendo de la Prioral; a la izquierda su cuñado Carlos J. de Terry y del Cuvillo. (Foto: C.M.P.H.)

Galarza, en la procesión de la Virgen de los Milagros, en el centro. (Foto: C.M.P.H.)
Fue Procurador en Cortes por designación de Franco, durante la I Legislatura, constituida en marzo de 1943. Junto a otros dieciséis procuradores y otras personalidades firma el Manifiesto de los Veintisiete, promovido por el procurador Juan Ventosa en el que propugnan la restauración monárquica en la persona de Don Juan. Claramente mostraba su desacuerdo con el régimen. Continuó en el Ejército hasta su retiro, enfocando su vida en asuntos privados y negocios, que nada tenían que ver con su profesión, falleciendo en Madrid en 1951, a la edad de setenta años.
IMPUTADO POR CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD.
Valentín Galarza fue uno de los altos cargos del franquismo –35 en total--- imputados en el sumario instruido por Baltasar Garzón, (en la imagen de la izquierda) el que fuera juez de la Audiencia Nacional, por los delitos de crímenes contra la humanidad y detención ilegal cometidos durante la Guerra Civil y en los primeros años del régimen de Franco, no siendo procesado al comprobarse su fallecimiento.
LÍNEA SUCESORIA.
Su línea sucesoria es amplia.
Gracias a la amable colaboración de sus parientes portuenses del mismo apellido hemos conocido que tuvo siete hijos de su matrimonio con Carmen Remón. (La imagen que vemos a continuación, representa una de las últimas imágenes que se conservan de Valentín Galarza).
Nicolás, el mayor, murió en los tenebrosos hechos de Paracuellos del Jarama, dejando un hijo de nombre José Antonio Galarza, desconociendo su segundo apellido y la identidad de su esposa; Valentín Galarza Remón, también fallecido como los restantes hermanos, excepto uno, estuvo casado con Carmen Pardo Belmonte y Morante, posiblemente prima suya y tuvieron una sola hija; Carmen y María, sin descendencia. La primera profesó como religiosa en una comunidad denomininada ‘Servicio Doméstico’ y la segunda, de estado soltera. Una tercera hembra, de nombre Milagros, casó con Antonio Morata, de la que es viuda y con el que tuvo seis hijos; Manuel, militar como el padre, estuvo casado con María Teresa Aspe y tuvo cuatro hijos, los mismos que su hermano José, el benjamín familiar, casado con María Quiroga. (Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz. A.C. Puertoguía.)






Pablo Benjumeda Arrobas nació en 1966. Hijo de los farmacéuticos 





No son pocos los paseantes por el tramo inicial de la calle Larga, muchos de ellos veraneantes alojados en los hoteles cercanos, que se quedan mirando con perplejidad el montículo de tubos y jirones de redes que sepultan la fachada de la casa número 11 de esa calle. Lleva años así. Tanto tiempo y con tan gran deterioro que es bastante probable que cuando desmonten el andamiaje, todo se venga abajo. Total, para lo que queda: muros agrietados, el estucado de la fachada deshecho, sin techumbre y los majestuosos bluendes cascarillados. El bello jardín de antaño hecho un erial y todo el material noble y artístico que contuvo durante dos siglos, vigas de caoba incluidas, liquidados por el último propietario antes de vender el inmueble.

El historiador local Hipólito Sancho la incluye en la treintena de casas citadas en sus “Notas sobre los edificios más salientes de El Puerto de Santa María” publicada en el número 11 de la Revista de Historia de El Puerto, bautizándola como “Casa de Winthuissen”, refiriéndola así: “Magnífica y bien trazada fachada rococó, patio de atrevidísimas arcadas sobre pilares prismáticos de mármol análogos bastardeado de la casa de Aguado; la planta alta solo es aparente. La edificó Manuel de Mieras a quien pertenecía en 17(¿) y pasó después a la familia Winthuissen” Sin ánimo de enmendarle la plana a Don Hipólito no logro entender como conociendo quien labró el edificio no la cita como Casa de Miera –Manuel de Miera figura en el censo de hidalgos de la localidad de 1775- y le asigna el apellido de alguien que, si bien vivió durante algunos años en la casa, nunca fue propietario de la misma, pues era de su familia política, los Urruela Barreda.
Diversos autores la señalan como alojamiento particular del Mariscal Victor durante el asedio de Cádiz en la Guerra de la Independencia (1810-1811) periodo durante el cual se instaló en el palacio del marqués de Villarreal de Purullena el cuartel general del ejército imperial y las iglesias del Espíritu Santo y Monasterio de la Victoria fueron habilitadas como caballerizas de sus escuadrones. (Imagen de la izquierda, el Mariscal Claude Victor Perrin).
El siguiente propietario del que puedo darles noticia es Julián José Urruela, rico indiano asentado en Cádiz, oriundo de Guatemala. Invirtió parte de su fortuna en adquirir grandes parcelas en el Campo de Guía, iniciándose en el negocio de la vinatería adquiriendo viñas y bodegas en calle Victoria y Espiritu Santo..Finalizando el primer tercio del XIX, rebasados ampliamente los cuarenta años se trasladó con toda su familia de Cádiz a El Puerto, instalándose en la casa que estamos relatando con su esposa, Pastora Barreda Ortiz de Zarate y sus hijos: José Ramón, que casaría con Emilia Terry Gil; Rita, que casó con Francisco Javier González; Fernando, que falleció párvulo; Rosa, que casó con Justino García Polavieja; Luis, que casó con Carolina Colón e Inés que casó con Juan Winthuysen Martínez-Baños. (A la izquierda grabado del Teniente General, Luis Fernández de Córdoba (1797-1840). Madrid. Museo Romántico.

(A la izquierda, imagen de un bluende, hoy ya maltrecho, de la Mansión de los Miera).






El legendario ex futbolista y técnico, colchonero y campeón, veranea en la tierra donde cayó derrotado por última vez. Calla ante los periodistas, pero se muestra ufano y amable con los turistas

EL TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS.
Angel Lara expone en El Puerto. No lo hace en ninguna sala municipal, ni en ninguna entidad bancaria, en ningún hotel ni en
No se pierdan esta oportunidad, paseando por el Centro de El Puerto que, además de espacio comercial, es un espacio de y para el arte. (Texto: José María Morillo). 







Sus padres son José Luis Pérez Aguilar, natural de El Puerto, de los Pérez vinculados desde siempre con el trabajo de cristalería y aluminio, y Concepción Puyana Rodríguez, gaditana del Barrio la Viña siendo la segunda de cuatro hermanos, Virginia la mayor, y dos mellizos Conchi y José Luis menores que ella, dándose la circunstancia de que hoy todos trabajan en asuntos relacionados con lo social.


















EL AÑO 1959.
Carmelo tuvo sus primeros contactos con el equipo local en el último año de su categoría juvenil. Se formó en las divisiones inferiores del Racing Club Portuense, donde destacó por su gran solvencia defensiva y elegancia con el balón en los pies. Con 18 años daba el salto a Segunda B, jugando las temporadas 1977/78 y 1978/79.
BETIS Y RECREATIVO DE HUELVA.







VINAGRES DE AUTOR.