José Manuel Pinto, segundo portero del Barça, el jugador de la trenza negra que derrocha energía bajo los palos, especialmente en la Copa del Rey, en la que es el guardameta titular, comparte el entusiasmo por su profesión con una pasión oculta: la música hip hop. La afición del cancerbero azulgrana por el género que nació en los años 70 en el Bronx de Nueva York, le ha llevado a convertirse en productor musical hasta el punto de crear hace 12 años su propio sello discográfico, Wahin Makinaciones.
Parte del tiempo libre que le deja el fútbol lo invierte en sus proyectos musicales, incluso ahora, que está de vacaciones, trabaja en el estudio de la firma discográfica, abierto en su ciudad natal, El Puerto de Santa María. Y es que lo suyo por el hip hop es más que pasión. «--Siempre me ha interesado este tipo de música. Empecé bailando 'break dance' desde muy pequeño y cuando tenía 9 años gané un concurso que organizó un circo que recaló en El Puerto» cuenta desde su ciudad gaditana, donde apura el descanso estival ya que el 16 de julio se reincorpora a a los entrenamientos, aunque estará en Barcelona el 8 de julio (¿Será para asistir a la boda de Iniesta?).
Imagen del Estudio de Wahi Makinaciones.
Otra vista de los estudios de la Productora del cancerbero portuense.
Con 14 años se compró su primer teclado y ha estudiado piano, solfeo, armonía, guitarra y batería. También ha realizado cursos de técnico de sonido, una especialización en estudios de grabación y un máster en producción musical. Un currículo espectacular, igual que el palmarés que ha atesorado con el mejor Barça de la historia.
MAQUINANDO DESDE NIÑO.
El guardameta, cuyo alter ego musical es Wahin, explica que bautizó como Wahin Makinaciones a su discográfica porque sus amigos gaditanos le llamaban Wahin y porque de pequeño su madre le decía que siempre estaba ‘maquinando’. Y lo cierto es que era así. Pinto maquinaba música rapera mientras defendía la portería del Celta de Vigo y sigue maquinando hip hop desde los palos del Camp Nou. «--Soy productor, el máximo responsable de todo, elijo la música, el videoclip, el diseño, hasta el micrófono». /En la imagen de la izquierda, el logotipo de la productora Wahi Makinaciones.
En estos momentos anda enfrascado en la grabación del LP del grupo pontevedrés Delahoja, ‘Más difícil todavía’. «--El título, que saldrá en septiembre, tiene mucho que ver con la crisis», dice. Este será el tercer trabajo del grupo gallego que produce Pinto. Y es que Delahoja se ha convertido en un talismán para el equipo azulgrana. Hace unos meses, su amigo Messi desveló en su Facebook que el tema del grupo «--Nuestra BSO ha sido la canción más escuchada por el equipo esta temporada».
Pinto ha logrado que en lugar de ‘Viva la vida’, de Coldplay, la banda sonora de los seis títulos que el Barça ganó en el 2009, ahora suene Delahoja en los trayectos del conjunto en autobús: "Ries o lloras, la vida tiene sus bandas sonoras. Que te transportan hasta aquella experiencia que añoras", dice la canción. «--Delahoja es mejor que Coldplay», comenta el gaditano, que asegura que a sus compañeros Abidal, Dani Alves y Cuenca les gusta el hip hop y a Messi, «aunque depende de la canción». /En la imagen de la izquierda, el CD de Delahoja que saldrá en octubre.
El cancerbero piensa seguir con su sello musical cuando deje el fútbol, aunque reconoce que tal como están las cosas «es poco rentable». Por esa razón, además de producir también hace anuncios, videoclips y diseño. «--Esto es una pasión, que siempre me ha llenado», afirma mientras trabaja por dar una oportunidad a los nuevos talentos. (Texto: Carmen Muñoz).











Hasta llegar a 2008, Galarza había realizado un largo recorrido carnavalero. A aquel programa de 1961, le siguieron ocho carteles oficiales más (1962, 1963, 1964, 1968, 1978, 1980, 1981 y 2008), aunque hay muchos otros no oficiales que siguen presentes en el recuerdo de los carnavaleros. /En la imagen de la izquierda, mostrando la distinción que recibió en el homenaje que le tributaron en 2008 junto a Harry Beuster.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

Hablar de Muñoz-Seca es chocar con eso del ‘astracán' aunque yo quiero pasar sobre él sin detenerme, porque para mí el astracán, que según Sáinz Robles lo inventó Enrique García Alvarez, pero que como él dice fue el inolvidable autor portuense, su ‘máximo pontífice', para mí el astracán es algo que no lo tengo en cuenta. Pedro Muñoz-Seca, 'un hombre bueno, un corazón limpio, una gracia fresca, una modestia clara', como ha escrito José María Pemán, es una figura indiscutible en el teatro cómico español de todos los tiempos, al lado por ejemplo, de Jardiel Poncela o de Miguel Mihura. Cada uno, eso sí, con sus características inconfundibles, pero a una igual altura. Por tanto a Muñoz-Seca no hay que relegarlo al olvido, como es el caso de algunos que parecen ignorarlo, tal ves porque existe una creencia, de la que yo no participo, de que el teatro cómico es, diríase, un teatro menor al que no debe prestársele demasiada atención. Admito que Pedro Muñoz-Seca tengan sus detractores pero de eso a punto menos que ignorarlo, me parece un error lamentable. Con astracán o sin él, no siempre sus obras de las cerca de trescientas que escribió, han de ser consideradas como productos tan sólo para la risa, lo cual es ya un bien, porque el hacer reír no sienta mal a nadie. En Muñoz-Seca, muchas veces, tras la escena disparatada y regocijante, se esconde un fondo humano y serio.



En las imágenes estamos entre otros Paco Guerra, que en paz descanse, Mary Carmen, de la que en la actualidad soy viudo y Ángel Lozano, actual propietario del establecimiento. Y ‘Cuellar’ , en el bar Santa María, era de la familia. Corría el año 1974 o 75. Paco Guerra y yo estábamos haciendo el servicio militar, en el Arsenal de la Carraca (San Fernando). Angelín Lozano se fue unos meses mas tarde a El Aaiún, aún colonia española. Allí vivió la Marcha Verde. Paco Guerra y yo, arrestados en La Carraca, cargábamos municiones y víveres en los barcos que salían para allí. A los tres nos cogió la muerte de Franco en la mili. Y ahora, cada uno, recordamos aquellos desde distintos lugares de España y el mundo, los mas en El Puerto, otros ya tristemente desaparecidos. / En la imagen de la izquierda, el desaparecido Paco Guerra.


surgir todo tipo de emociones y experiencias que hacían unirse con mas fuerza a los jóvenes emergentes. Marcó época. Allí nacía, cada domingo, la experiencia, el amor y... los niños, ya que teníamos el pinar enfrente. (Texto: José Antonio Zambrano. Fotos: Cuellar, de la colección de J.A.Z.).





Días después, parte de la prensa madrileña –“El Imparcial” y “La República” entre otros- se hacían eco de la noticia, encabezada con el título de “Muerte de una Flamenca”, más ampliada. En la crónica del suceso, haciéndose eco de la prensa de la capital porteña, describían a la víctima “más bien baja que alta, delgada y nerviosa, blanca como la palidez de la luna…” Asimismo hacían referencia a sus aptitudes artísticas: “bailando con muchísima gracia y moviendo la cimbreada cintura con un acento particular; en la boca, un nido de jilgueros: cantaba la pobre por seguidillas lo mismo que por polos o se arrancaba por malagueñas y así todo el repertorio del cante jondo.”


De pequeño estuvo en la 'amiga' de Conchita Romero, un piso de una casa aneja a la bodega de José de la Cuesta en la calle San Bartolomé, con entrada por la calle Palacios, donde fue condiscípulo del polifacético artista local, Manuel Bejarano Armario. Después "fui al colegio de la Aurora, cuando ya, naturalmente, no pertenecía a ningún Patronato Parroquial o de otro tipo. Era Escuela Nacional, y tuve como maestro a don Remigio Peñalver, persona de extraordinaria bondad, de cariño a sus discípulos, muy paciente quien estimuló mucho para que me aplicase en el dibujo. Del Colegio de la Aurora me quedan muchos y buenos amigos y aunque no fue una etapa muy larga, sí muy feliz, por don Remigio, por sus auxiliares don Eduardo Ciria y don Juan Díaz, y mis compañeros los Sucino, Buhigas, Enrique Pérez, Manolín y otros, que siento mucho no recordar sus nombres". /En la imagen de la izquierda, la sede de las Escuelas Pías de la Aurora, luego Colegio Nacional, obra pictórica de Lara.

Pelayo Arroyo García, nació el 3 de diciembre de 1981 en un piso del Barrio de Pinillo Chico, hijo de Joaquin Francisco Arroyo Caballero --nacido en Boiro (La Coruña) aunque siendo muy pequeño su familia se vino a vivir a El Puerto, y de María Elena García Aldana, nacida en la portuense calle San Juan. Tiene otra hermana, María Elena Arroyo, licenciada en Bioquímica que trabaja como investigadora en la Universidad de Cádiz.
Realizó formación profesional de grado superior en animación deportiva durante 2000-2002 en el I.E.S Mar de Cádiz para mejorar su nota de acceso a la universidad y adquirir conocimientos que más tarde le sirvieron para tener una buena base en los primeros años de carrera. Tras acabar, pudo comenzar en Granada la carrera que siempre había querido (en aquel momento esta carrera solo podía cursarse en la capital de la Alhambra). Terminó licenciándose 5 años más tarde (2002-07), conservando muy buenos recuerdos y amigos de aquel tiempo. Regresó a El Puerto y comenzó el doctorado en medicina deportiva en la Universidad de Cádiz que concluyó en 2010 con mención Cum Laude.
ALEMANIA.
Actualmente, lleva la preparación física de jugadores de pádel, triatletas,… se atreve con todo, dice que hay que estar abierto a todas las oportunidades que se le brindan. Imparte algunas horas de clase como profesor de la Escuela de Medicina de la Educación física y el Deporte en San Fernando desde que terminé la carrera, donde imparte clases sobre planificación deportiva a médicos que se quieren sacar la especialidad en medicina deportiva. Ha publicado artículos a nivel nacional sobre recuperación y participado en congresos especialistas en actividad física y deporte sobre la metodología e importancia de la recuperación.
Tenía algo de matemático; dijo al Rey que le quería dar el arte de navegar de Este a Oeste, que había inventado. Para la demostración de este arte, hizo muchos instrumentos, entre ellos un astrolabio para tomar el sol a toda hora. Explicó este arte en presencia de Francisco de Mello, que era el mejor matemático que entonces había en el reino, y de otros muchos que para esto se juntaron por mandato de Su Alteza, todos probaron el arte por buena: hízole el Rey por esto merced de cien mil reales de pensión y el hábito y corretaje de la casa de la India que valía mucho..."
trovador, le mandó Gil Vicente unas trovas: ...Que, sin ver astronomía,/ él toma el sol por el rabo/ en cualquier hora del día..." Preso, fue llevado a las galeras de El Puerto donde estuvo , al parecer, de por vida. "Sic transit gloria mundi". Amén. (Texto: Luis Suárez Ávila).