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El pasado viernes 24 de marzo se presento en la Sala Museo Hospitalito el libro “La Huella de Al-Ándalus en El Puerto de Santa María, Cádiz”, escrito por Juan José López Amador, técnico del Museo Municipal, José Antonio Ruiz Gil, profesor de Prehistoria de la Universidad de Cádiz y Francisco Giles Pacheco, Director del Museo Municipal desde el año 1982 a 2008, hoy jubilado.

El libro viene a ser un instrumento en manos de quien pretenda conocer más sobre el pasado de nuestra ciudad. Un pasado muy concreto, donde se habla de los tiempos, y las personas que vivieron siguiendo el modo de vida islámico. El Islam no sólo significó una nueva religión, sino un nuevo idioma y una nueva cultura. Esta cultura dejó su impronta en nuestra tierra, una impronta material que los autores pretenden acercar con este libro a todos aquellos que nos visitan con curiosidad e interés en la cultura andalusí, así como a los propios porteños.

Los autores han pretendido hacer algo más que una guía de un Museo. En este sentido, el lector encontrará no sólo las referencias pertinentes a los objetos exhibidos en la Sala Hospitalito, sino una recopilación de la información generada en estos años de excavaciones y prospecciones en la Ciudad y  su término municipal. López Amador, Ruiz Gil y Giles Pacheco han querido presentar no sólo objetos humildes y de uso cotidiano que se pueden ver en las vitrinas, sino también aquellos espacios geográficos en los que fueron hallados originalmente.

En primer lugar el paisaje urbano de nuestra ciudad, donde la Arqueología descubre desde hace algunos años una buena parte de ese patrimonio cultural que nos transporta a los tiempos medievales y del Islam. Como no, hacen referencia expresa al castillo de San Marcos, el Monumento histórico más antiguo de la ciudad, visita obligada para el paseante, donde lo más notorio de la cultura islámica, la mezquita, se entremezcla con la reconstrucción de Alfonso X el Sabio, el monarca castellano-leonés fundador de la ciudad.

EL PUERTO DE LA ÉPOCA.

El lector tendrá ocasión de ir de la mano de la lectura de algunos párrafos, escritos si no por el propio rey, al menos a su cuidado, que nos ayudarán a imaginarnos cómo era lo que hoy es El Puerto de Santa María, incluso los alrededores que conforman su paisaje más o menos rural. Nos aproximaremos a las pequeñas aldeas que se ubicaban en los alrededores, de donde proceden algunos objetos expuestos en este libro, pero que fundamentalmente  interesa que el visitante curioso valore como parte del Patrimonio Cultural que la localidad posee hoy día.

Lo autores han procurado hacer un texto accesible a todos los públicos, sin huir de una exposición de contenidos amplia y certera. Esto puede hacer que en algunos momentos la lectura se nos haga algo pesada. Aunque está hecho para no leer el volumen de corrido, sino en las dosis que cada uno crea conveniente conforme visitan la Sala Hospitalito, la Ciudad y el campo. Y no necesariamente por ese orden. El libro se divide en cuatro partes que mantienen un orden entre sí, pero es preferible que cada lector haga la composición más adecuada a sus intereses. Pronto estará en algunas librerías de la ciudad.

Vista aérea del Castillo de San Marcos, a la izquierda la Cátedra Alfonso X de Estudios Alfonsíes. A la derecha, la Plaza del Castillo.

Un momento de la presentación en la Sala Hospitalito, durante la intervención del Técnico del Museo Municipal, Juan José López Amador.

PATROCINADORES.

Hay que decirlo en estos tiempos donde la cultura no cotiza y los mecenas son escasos: Además del Ayuntamiento de nuestra Ciudad, han colaborado en la edición: Esperanza Castilla Gutiérrez, Luis Caballero Florido, del Grupo Caballero. Carlos Salvadores Fuentes, del hotel Palacio San Bartolomé yDarío Quiles Sánchez, de Caja Inmaculada.

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Juan Gómez Fernández nace el 25 de mayo de 1951, el mismo año que la cantante Ana Belén, el político socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, o la periodista Rosa Montero. El año en el que la CECA, organismo antecesor de la Unión Europea, firma el Tratado del Carbón y del Acero.

Nuestro protagonista tiene una hermana menor. Es hijo del portuense Juan Gómez, conocido como ‘Farfán’ –apellido de una tatarabuela--, agricultor con campos en la zona de ‘El Águila’. Toda la familia paterna estuvo vinculada al campo, cuyos antepasados se remontan al siglo XV, contemporáneos de Cristóbal Colón. Su madre, Rosa Fernández, natural de Las Bornetas, aldea cercana a Tui (Pontevedra.) Emparentada con familias de comerciantes gallegos afincados en El Puerto: Serafín Vieytes, del almacén de al plaza de la Herrería; Joselito Fernández, del bar Jamón en la calle Capillera; Joselito Verde, del almacén de la calle Ganado y el popular Casimiro, del desaparecido almacén y estanco de la Plaza de la Iglesia, donde hoy hay una tienda de antigüedades.

Juan vivió la infancia a caballo entre el campo –Pago Serrano—y la casa de la calle San Juan, 37. Allí vivió los juegos de la niñez con los hijos de los vecinos que habitaban la casa, comprando pipas a ‘perra chica’ en el almacén de Joselito en la calle Capillera, y jugando ‘al boli’ en la misma calle, que no estaba asfaltada y permitía hacer hoyos y jugar en los charcos que se formaban.

ESTUDIOS
El parvulario lo vivió entre el aroma del pan recién hecho, en el piso alto del Horno de la Gloria, en la calle Cruces. Luego vendría el Colegio de San Ignacio con Juan Díaz Álvarez, en la calle San Sebastián, con nótula 138 en GdP.Allí aprendería a leer con su sobrina Milagros. Más adelante vendría el examen de Ingreso en el Instituto Padre Luis Coloma, de Jerez y unos primeros años de bachillerato muy irregulares.

Los alumnos que aparecen en la foto, de izquierda a derecha, en la primera fila: Francisco Ramírez Díaz, Pascual Prado Rodríguez, Eugenio Guareño Maza, José Manuel Reina López, Francisco Bollullo Altamirano, Vicente Márquez González (Quiqui); en la segunda fila Juan Custodio Cárdenas, el promotor inmobiliario, Juan Lara Barea, el hijo del pintor, desconocido, Ramón Izquierdo Díaz, José Oncala Merino; en la tercera fila: José Luis Villalba Díaz, José Salmerón Albaiceta, Juan Fernández Gallardo, Ramón Tur Tur, claramente de procedencia alicantina, Andrés González Salas, Vicente Femenía Ruiz; en la fila del suelo, agachados, Juan Bayo de Miguel, Ambrosio Acal Ortega, Francisco Gómez Galán, Andrés Fernández Valimaña, del Vapor, Joaquín Vera Ruíz (Quini), Manuel Gallardo Camacho y Juan Gómez Fernandez.

Con el traslado al Colegio San Luis Gonzaga descubriría un mundo de la enseñanza totalmente nuevo: de un colegio del siglo XIX a la modernidad. Allí recibiría clases del Padre Aldama, quien marcaría su vida y le hizo decantarse por la Enseñanza y descubrir el gusto por la Historia.

Proclamación de dignidades en el colegio San Luis Gonzaga. 10 de diciembre de 1966.

Al finalizar 6º de bachillerato empezó a estudiar Magisterio en Cádiz, terminando la carrera con muy buenas notas, lo que le permitió ingresar directamente como funcionario, algo recogido en el Plan de Estudios de 1967. Más adelante vendrían los estudios de la Licenciatura de Historia por la Universidad de Cádiz, con una tésis sobre la Enseñanza en El Puerto en el siglo XIX.

Será durante sus años de estudiante en los Jesuitas cuando conoce a la que luego será su mujer: María González Forte --Mari Forte--. Formaban una pandilla de la que saldrían varias parejas y en 1975 se casan, Juan con 24 años y Mari con 22. El matrimonio tiene tres hijos: Nacho, Cristina y Chema.

El colegio Cristóbal Colón, durante su inauguración el 15 de julio de 1969. Tres años mas tarde sería el primer centro donde ejercería como maestro Juan Gómez. /Foto: Archivo Municipal.

EL MUNDO DEL TRABAJO.
Con 21 años empieza a trabajar como maestro en el Colegio Cristóbal Colón, donde permanece por espacio de dos curso, al que seguiría el de Grazalema, durante un curso, en Puerto Real estaría otros dos y luego vendrían José Luis Poullet, Pinar Hondo y La Arboleda, donde actualmente ejerce en secundaria, como profesor de Geografía e Historia. Juan recuerda y destaca la buena conexión que siempre supo tener con los alumnos y los padres de éstos, dando clases, en la actualidad, a los hijos de sus antiguos alumnos, lo que le produce una inmensa alegría al comprobar como han desarrollado su vida. Y es que han sido 38 años dedicados a la docencia. Ha sido, además, profesor asociado de la UCA durante el curso 2008/09.

ASOCIACIONISMO.
Formó parte de Memphis, grupo joven de la Agrupación Cultural Medusa, donde escribía artículos para la revista que editaban a multicopista. En esa época ganó su primer premio en un concurso de cuentos organizado por Medusa. El premio, aún lo recuerda, fue el libro ‘El Puerto en la Literatura Española’ de Manuel Martínez Alfonso, y dedicado por su autor. Años mas tarde se incorporaría a la Academia de Santa Cecilia, de la que sería su presidente entre los años 2002 y 2006, imprimiéndole una intensa actividad en cuanto a actos y publicaciones se refiere.

Ha sido miembro del Patronato de la Fundación Luis Goytisolo, en igual periodo que la anterior. Es miembro de la Sociedad Española de Historia de la Educación (SEDHE), del Ateneo del Vino y, desde siempre, de la Peña ‘La Charanga’ de la que es socio fundador. Pertenece al Grupo de Investigación de la UCA ‘Historia y Género’, adscrito al Plan Andaluz de Investigación.

Independientes Portuenses gobernaría en su primer mandato con el PSOE. En la imagen, durante una tertulia de SER Puerto en el Restaurante 'El Resbaladero', dirigida por Francisco Andrés Gallardo, de espaldas. De izquierda a derecha, Hernán Díaz, Juan Gómez, José Gil y Luis Benvenuty. /Foto: Fito Carreto.

LA POLÍTICA.
En la Navidad de 1990 el padre de Juan fue a casa de nuestro protagonista y le presentó a Hernán Díaz Cortés (quien había sido concejal del equipo de gobierno durante  el pacto PSOE-PP en el mandato 1987-1991, aunque ya no formaba parte del mismo) y hablaron de la creación de un nuevo proyecto político para El Puerto: Independientes Portuenses. Con IP ganarán las elecciones municipales en 1991. Juan Gómez iba el tercero en la lista: no tuvo inconveniente en ceder su puesto al segundo que lo ocupó, Miguel León. Y aunque su interés se decantaba por Medio Ambiente, sería designado  concejal de Cultura y Educación en aquel mandato: «Estaba todo por hacer», recuerda.

Presidiendo una corrida de toros en la Plaza Real. /Foto: Jorge Roa.

Y por hacer hizo hasta de presidente de la Plaza de Toros, alternándose con su entonces compañero de partido, Fernando Gago, cuando la empresa Canorea-Barrilaro era la concesionaria de la explotación del coso taurino portuense. Además gestionaría durante un breve periodo de tiempo, las concejalías de Turismo (1994-1995) y la de Medio Ambiente (1999-2000). Durante esta etapa hará muchas amistades que hoy conserva, sobre todo funcionarios que colaboraron de forma estrecha con Gómez. Fue Diputado Provincial entre 1999 y 2000, año de su primera dimisión como concejal.

Con María Asunción Mateo, durante su etapa como Directora de la Fundación Rafael Alberti. /Foto: Fito Carreto.

LOGROS.
En Cultura se rehabilitaron y crearon nuevas infraestructuras, tales como la rehabilitación del Edificio Principal de ‘San Luis Gonzaga’ para sede de Cultura y Educación; la creación el Centro Cultural ‘Alfonso X el Sabio’ y biblioteca en el mismo espacio, la obtención de la propiedad de la Casa de la Cultura, las negociaciones y compra del solar de la antigua Bodega ‘El Cuartel’ y el acuerdo con la Junta de Andalucía para construir el Teatro Municipal ‘Pedro Muñoz Seca’.

Durante el Simposio 'José Luis Teaja, poeta', acompañando a la viuda de Tejada, Maruja Romero y a la Delegada Provincial de Cultura de entonces, Josefa Caro.

Se crearon diversas fundaciones con participación municipal en el ámbito de la cultura: Rafael Alberti, Pedro Muñoz Seca, José Luis Tejada y Manolo Prieto.

Fue el artífice de la firma del Convenio con la Universidad de Cádiz para los Encuentros en Primavera, del Festival de Teatro de Comedias que ya ha cumplido su XX edición, los Conciertos de Música Antigua, la reorganización de la Banda de Música, las Jornadas Federico Rubio, en la que incluso llegó a participar un Premio Nobel.

En cuanto a Educación se iniciaron los programas contra el absentismo escolar, los Talleres Escolares de los que hoy todavía son un ejemplo a nivel nacional e incluso se abren dos nuevos Institutos Nacionales de Bachilerato.

Con el filósofo y ensayista, José Luis López-Aranguren Jiménez, poco antes de su fallecimiento, en la Fundación Rafael Alberti.

DOS PERIODOS.
Hay que distinguir dos periodos de su acción política, como gobierno y oposición.

· 1991-2000. La etapa de la ilusión, del trabajo, del sacrificio familiar. Pero también la etapa de conocer a personajes muy interesantes: Rafael Alberti, Luis Goytisolo, la familia de Muñoz Seca, José Luis Aranguren y otros. Luego vendría el cansancio por la gestión, la decepción al comprobar que algunos van a la política a medrar y ante la falta de horizontes le llevan a pedir la baja como concejal el 4 de septiembre de 2000, tras poco mas de un año como concejal en el tercer mandato de IP.

Último folleto electoral del primer periodo por el que se presentó Juan Gómez, correspondiente a las elecciones municipales de 1999. 1. Hernán Díaz. 2. Miguel León. 3. Juan Gómez, 4. Elena Galván. 5. Juan Bocanegra. 6. Juan Carlos Rodríguez. 7. Pedro Pablo Lamadrid. 8 María del Carmen Díaz. 9 Silvia Gómez.

Durante la inauguración, en el Castillo de San Marcos, de la Exposición Filatélica 'Juvenia 1999'. /Foto: Fito Carreto.

Valorado incluso por sus contrincantes políticos, sorprendió a propios y extraños aquella dimisión que se produjo tras su paso por la alcaldía, sustituyendo al titular durante sus vacaciones estivales. Una diferencia de pareceres en como había gestionado Gómez la crisis del cierre de la Playa de El Buzo a instancias del gobierno autonómico, y la desautorización del alcalde titular, fueron el detonante para que regresara --ahora sin compartir con la política-- a su ‘opción de vida’, la enseñanza, como profesor de Geografía e Historia en el IES ‘La Arboleda’. Además continuará con sus labores de investigación e incluso se doctorará en Historia cinco años mas tarde, en 2005.

Muchos no entendieron que, el año 2006, se manifestara en la puerta del Ayuntamiento, junto a un grupo de ciudadanos, contra la tala indiscriminada de árboles en nuestro término municipal. /Foto: Fito Carreto.

Durante su última toma de posesión como concejal de IP, el año 2007.

· 2007-2010. «Regreso a la vida pública obligado por las circunstancias del partido», afirmará. Tras los escándalos que se vivían en su partido, «era precisa una renovación y nuevos objetivos». Pero la maquinaria del partido no se lo permitió –hay quien afirma que detrás del mismo sigue su fundador Hernán Díaz— y aunque se postuló primero para candidato a la alcaldía por su formación en los comicios municipales de 2007 y luego en 2009 para presidente de Independientes Portuenses, no lo consiguió.

De izquierda a derecha, Juan Gómez, Hernán Díaz, Silvia Gómez --no son familia-- Fernando Gago, María del Carmen Lara, María Ángeles Bustabad, a la finalización del Congreso de su partido en 2007. /Foto: Fito Carreto.

De izquierda a derecha, Enrique Ramírez, María del Carmen Lara, Paco Pérez, José Peinado, Silvia Gómez y Juan Gómez. En la Feria de Primavera, en 2008. Eran otros tiempos. Ni Ramírez ni Lara militan en IP, ni Pérez es el Presidente, y Juan Gómez  ha abandonado todas sus responsabilidades en el partido. /Foto: Fito Carreto.

Viviría los últimos años en política de cargos como concejal de la oposición, acaso el que fuera el más brillante concejal de Cultura que tuviera el Ayuntamiento de El Puerto desde los tiempos en que lo fundara Alfonso X ‘el Sabio’. Pero «aunque la función de control al gobierno es importante, no es lo que queremos los que pretendemos trabajar por nuestra Ciudad» afirmaba el 27 de octubre de 2010, al dimitir por segunda vez como concejal, tras meditarlo durante el mes que pasa en reposo convaleciente de una enfermedad, lo que le hizo pensar en el futuro.

El 27 de octubre de 2010, explicaba ante los medios su segunda retirada de la política. Previamente a su dimisión, había dejado la portavocía del partido. /Foto: Fito Carreto.

«Hoy por hoy me retiro, al igual que hoy no iría en otras siglas políticas distintas a IP, aunque dentro de unos años, si creo que puedo ayudar a mi Ciudad, lo haré», afirmará en su despedida. El 25 de mayo cumple 60 no participando, en la actualidad , en la vida política activa.

PUBLICACIONES, CONFERENCIAS Y CONGRESOS.
Ha publicado tres libros: ‘Disidencia y escuelas en la Bahía de Cádiz (1835-1936)’. ‘Formar hombres de bien. La Enseñanza en El Puerto de Santa María en el siglo XIX’, y ‘El Colegio de Primera y Segunda Enseñanza de El Puerto de Santa María (1848-1861)’. Igualmente tiene publicado capítulos de libros en cinco volúmenes sobre El Puerto, Federico Rubio y la Educación y otros tantos en revistas de historia. Ha editado la obra colectiva ‘La Escuela y sus escenarios’. /En la imagen de la izquierda, su libro, ‘Disidencia y escuelas en la Bahía de Cádiz (1835-1936)’, editado por la Academia de Bellas Artes 'Santa Cecilia'.

Diversas instantáneas de Juan Gómez Fernández de los últimos 20 años.

Ha participado, impartiendo conferencias y comunicaciones en congresos de Género y sobre el ilustre portuense Federico Rubio y Galí, coordinado el III Coloquio Internacional de SPICAE y participado en proyectos de Innovación Educativa, desarrollando una ingente labor que se encuentra publicada en medios especializados y que puede consultarse por  internet.

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El escritor, dramaturgo y ensayista Manuel Pérez Casaux nació en la calle  Luna, núm. 6, el 29 de enero de 1929, esquina a Jesús de los Milagros, donde en tiempos existió un Freidor de Pescado y hoy es una tienda de ropa en un nuevo edificio. Su padre, Manuel Pérez Martínez, natural de Puerto Real, delineante proyectista, era funcionario civil del ejército y estaba destinado en la Ayudantía Militar de Marina de El Puerto. Su madre, natural de San Fernando, pertenecía a una familia de marinos instalados en San Fernando en el siglo XVIII.

El año de su nacimiento, 1929, explosionaba en el muelle de El Puerto el Vapor ‘Cádiz’ que hacía el recorrido entre nuestra Ciudad y la capital. Ese mismo año se incorporaría al muelle de San Ignacio  la motonave ‘Adriano I’, que había estado efectuando el trayecto entre Sanlúcar y Sevilla, con motivo de la Exposición Iberoamericana. El investigador Antonio Gutiérrez constata que ese año «En El Puerto se palpaba la incertidumbre política y el deterioro de la monarquía; la ausencia del Teniente Coronel del Batallón de Cazadores de África, nº 7 y del Ayudante Militar de Marina al funeral por la reina María Cristina, organizado por el municipio, excusando ambos por escrito su asistencia, era una clara muestra. Asimismo excusó su asistencia el filántropo portuense Elías Ahuja Andria mediante una comunicación de su secretaria, sin firma».

En la imagen, el Vapor 'Adriano I', amarrado al muelle San Ignacio y el 'Adriano II' surcando las aguas del Guadalete.

Con apenas diez años, Manuel entró en el Seminario de Cádiz, donde estudió el Bachillerato. «En el Seminario escribía versos, a hurtadillas, que destruía el Padre Bueno». De allí se salió para estudiar Magisterio, simultaneando la enseñanza en la Escuela de Formación Profesional Sindical de Puerto Real y Astilleros de Cádiz, donde trabajó como traductor. «Luego, hice más versos y me los publicaron. Eran aquellas revistas aguerridas de provincias, que siempre han existido: ‘Advinge’, ‘Caleta’, ‘Thalassa’… Entonces se llamaban así».

Manuel Pérez Casaux, con su mujer, entonces novia, la gaditana Manoli Ruiz Marabot, en 1960.

VIAJANDO POR ESPAÑA.
Fue miembro activo del movimiento teatral y literario de la capital gaditana en torno a la segunda época de la revista Platero. Coincidiendo con la disminución del tráfico marítimo en Cádiz se traslada a Barcelona para enseñar como maestro de escuela y una vez en esta ciudad, se diploma en Comercio Exterior. Preparó multitud de oposiciones y trabajó en actividades diversas, entre otras para empresas consignatarias y de seguros marítimos y posteriormente, tras empezar a estudiar Derecho, estudios que no concluye, obtiene su Licenciatura en Filosofía y Letras sección de Lenguas Germánicas por la Universidad de Barcelona. «Estuve en el norte de España: San Sebastián, Santander Gijón, Vigo…, que sé yo. Madrid a veces, también. Luego otra vez el querido Sur: Jaén, Cádiz, los Puertos… me explotaron muchas veces». Gran conocedor del griego y del latín, domina catalán, francés, inglés, alemán y nada de ruso, como erróneamente ha afirmado alguno de sus biógrafos.

Presidencia del Congreso de Teatro celebrado en Córdoba en 1965. De izquierda a derecha, Alfredo Marquerie, Antonio Gala, Zamora, Vigil, N.N. y Manuel Pérez Casaux.

EL TEATRO DE POSGUERRA.
Después de la Guerra Civil (1936 – 1939), los dramaturgos españoles se enfrentaron a una censura implacable que hacía difícil, sino imposible, ofrecer una visión crítica de la realidad. Desde el final del conflicto hasta los últimos años de la década de los 60, el teatro español, en todas sus facetas, sufrió una profunda crisis existencial. La búsqueda de nuevas formas de expresión dramática por parte de los autores españoles, -que se inspiraron en las grandes corrientes innovadoras del momento en el teatro europeo (el teatro del absurdo, Brecht, Artaud)-, dio lugar a una nueva vanguardia teatral, denominada por los estudiosos “Nuevo Teatro Español”.

Representación de 'Hermosas Costumbres'.

Otra imagen de 'Hermosas Costumbres'.

NUEVO TEATRO ESPAÑOL.
El tema central de este nuevo teatro es la crítica del sistema político y social del franquismo, siquiera en la misma medida que el rechazo mostrado hacia el teatro comercial, así que no es extraño que dichos autores fueran sistemáticamente ignorados hasta los años 80, cuando ya la realidad del país se había modificado.

TEATRO INDEPENDIENTE.
Junto a los teatros oficiales se formaron nuevas compañías de teatro que intentaron imponer un teatro alternativo en todos los sentidos. Fruto de este ambiente fue la aparición del Teatro Independiente, tan importante en el contexto teatral de la época. Cuando el término independiente empieza a airearse tímidamente en las carteleras, programas de mano y en medios de comunicación, parece como si empezara a vislumbrarse el principio del fin. Se advertía una cierta tolerancia, como un mirar hacia otro lado. /En la imagen de la izquierda, Pérez Casaux arriba al centro, con el Grupo Quimera Teatro, al completo, en 1969.

ACCIDENTE Y TEATRO.
A principios de la década de los 60 sufre un accidente de tráfico que le produjo una conmoción cerebral, que le llevó a pasar cuarenta días de hospitalización. A partir de entonces, Perez Casaux se entrega a la actividad teatral, cuyos textos lo señalan como vinculado a una protesta ética y autor de una obra de reivindicación social, actitud propia de la segunda generación de posguerra a la que pertenece, lo que dio lugar a ser considerado autor comprometido y molesto al régimen político anterior.

SÁNCHEZ CASAS.
«Conocí a José María Sánchez Casas que empezaba con un grupo maravilloso de Cádiz: ‘Quimera Teatro Popular’. Hicimos muchas cosas juntos». Sánchez Casas era entonces trabajador de los muelles y editor de la revista ‘El Gallo Rojo’. En la Hoja del Lunes del 25 de abril de 1966, se podía leer: «Quimera Teatro-Popular, presentó ayer la obra de Pérez Casaux ‘Sigue pensando, Sam’. Intervinieron Pedro Roca, José María Sánchez Casas, Fernando Meléndez, Donato Patiño y Mari Ángeles Neira».

Sánchez Casas, que más adelante se integraría en el PCr, germen de los GRAPO (Grupo de Resistencia Antifascista Primero de Octubre), con el nombre de guerra de ‘Vargas’, tuvo una alambicada historia de militancia terrorista, cumpliendo 18 años de cárcel por delitos de sangre, pisando 15 prisiones, con más de 400 días de huelga de hambre entre 1989 y 1991 y que murió, ya en libertad el año 2001, tras ser liberado en 1997, esperando un trasplante de corazón. Sánchez Casas ganó, con un nombre supuesto, el concurso de carteles del Carnaval de Cádiz para el año 2001.

LA CENA DE LOS CAMAREROS.
En este contexto de cambio se encuentraba inmerso nuestro protagonista. Desde el denominado ‘teatro del absurdo’ en el que se enmarca su primera pieza teatral, muy de vanguardia, ‘La cena de los camareros’ (Festival de Gijón, 1963), sus obras han ido evolucionando hacia otras tendencias, relacionadas en algunas épocas con un estilo que él mismo denomina ‘brechtiano’. /En la imagen de la izquierda representación de 'La Cena de los Camareros'.

En 1969 estrena en el III Festival de Teatro de Sitges su obra seleccionada:  ‘Historia de la divertida ciudad de Caribdis’, emitida por TVE en 1976. Con ‘La familia de Carlos Cuarto (1973), premiada y dirigida  también en Sitges por José Luis  Alonso de Santos, nuestro autor pone en el escenario la lucha entre la España culta y la que se aferra no sólo a las tradiciones, sino también a la cómoda ignorancia. Pérez Casaux ha escrito un total de 29 obras entre comedias y dramas, de las que se han estrenado 14.

En la imagen, Manuel Pérez Casaux en la Plaza de Cataluña, de Barcelona, en 1970.

NOVELA CORTA.
Ha publicado una treintena de narraciones breves y cinco novelas cortas distinguidas con varios galardones entre los que se encuentran el ‘Carta Puebla’ por su novela ‘Las raíces al aire’, y el ‘Valdemembra’ por ‘Días de tomillo y orozuz’, en la que el autor traza un retrato de la vida cotidiana en la ciudad de Cádiz durante los días de la contienda civil, pues como subtítulo lleva ‘Historias de Cádiz de la Guerra Civil’, y que fue presentada y analizada en el Ateneo de Cádiz por el también atenísta, Francisco Súnico  Varela el año 2006.

Tras su jubilación, regresa a El Puerto y enseña español para extranjeros, reduciendo su creación teatral y mostrando mayor adhesión a la poesía. Recibirá el Premio Buero Vallejo de Guadalajara, por su obra ‘En Castilla mandamos nosotros’

En la imagen, Manuel Pérez Casaux, flanqueado por los académicos Javier Maldonado Rosso y Luis Suárez Ávila, dirigiéndose al estrado para pronunciar su discurso como Académico de la de Belals Artes de El Puerto. En la presidencia, de izquierda a derecha, Joaquín Solís Muñoz-Seca, Juan Gómez Fernández a la sazón presidente de al entidad y Jesús Nogués Ropero. Octubre de 2003.

En 1991, durante la celebración del Día del Libro, en el Castillo de San Marcos. De izquierda a derecha, Luis Caballero, Ana Alonso a la sazón concejala de Cultura,  el poeta Benito Pérez, Francisco Arniz, presidente de BBAA, Alberto González Troyano, profesor de la UCA, la poetisa Pilar Paz Pasamar y Manuel Pérez Casaux. /Foto: Colección F.M.A.S.

PRESIDENTE DE LA ACADEMIA.
Pué presidente de la Academia de Bellas Artes 'Santa Cecilia', entre agosto de 1989 y junio de 1990. El 15 de octubre de 2003 leyó su discurso de ingreso como Académico en dicha institución que tituló “El cuento literario en cuerpo y alma”. Además, Perez Casaux es Académico de la Real de San Romualdo de Ciencias, Artes y Letras de San Fernando, miembro de la Sociedad General de Autores de España, de la Asociación Colegial de Escritores, del Ateneo de Cádiz del que es ‘Ateneísta de Mérito’ y Vicepresidente de de la Asociación ‘Río Arillo’ de Artes y Letras.

Durante una visita a las ruinas del Teatro Romano de Mérida el año 2006.

TEATRO SELECTO.

En el año 2004 el Ayuntamiento de El Puerto le rindió homenaje por su aportación  ininterrumpida al mundo de la literatura, fundamentalmente al teatro. Y lo hizo de la forma más estimada por un escritor. El mismo Manuel Pérez Casaux seleccionó cinco de sus obras teatrales aún inéditas que se publicaron bajo el título de ‘Teatro selecto’. Con posterioridad, la Editorial Fundamentos, publicaría su drama ‘La Familia de Carlos Cuarto’, en la colección de Teatro Contemporáneo de dicha localidad. /En la imagen de la izquierda, el volúmen publicado por el Ayuntamiento de El Puerto 'Teatro Selecto'.

Acompañado de su mujer, Manoli, en una imagern de 2009.

La actividad literaria del dramaturgo portuense sigue viva a sus 82 años recién cumplidos en la vecina San Fernando, su ciudad de acogida donde vive  y donde continúa en la actualidad, para la que escribió en 1998 ‘Las Cortes de la Isla de León’, con motivo de la conmemoración del 200 aniversario del Teatro de las Cortes.  (Textos: Manolo y José María Morillo).

Dentro de un par de meses se alcanzará el ‘milenium’ de GdP y no parece razonable dejar pasar más tiempo sin incluir a este prolífico autor entre los personajes locales difundidos y referenciados desde su creación en Gente del Puerto en cuyas nótulas tan solo ha sido mencionado al citarse la calle a él dedicada. Hoy se cumplen 109 años de su fallecimiento, con apenas 60 años.

Francisco Javier de Burgos y Larragoiti, al que algunos biógrafos apuntan como Sarragoiti el apellido materno, tuvo como nombre artístico el de Javier de Burgos. Nació en la calle Larga, esquina con Caldevilla, el 22 de marzo de 1842. Coinciden  nombre y primer apellido con el de otros dos escritores de una época similar: Uno, Francisco Javier de Burgos y del Olmo, escritor y político, nacido en Motril y otro, su sobrino Francisco Javier de Burgos Rizzoli, que continuaría escribiendo comedias con este nombre, casi siempre en colaboración con otros autores, especialmente durante el primer tercio del siglo XX. Este personaje fue muy  conocido como ‘sonetista’, siendo autor de cinco mil poemas con esta composición métrica. Falleció en Madrid en 1971, a los 85 años. El Javier de Burgos portuense tenía ascendientes sevillanos, por parte de padre y gaditanos y vascos por la rama materna.

Lo poco que hemos podido averiguar del paso de su familia por esta Ciudad de El Puerto entre 1830 y 1850 es como sigue: Por esas fechas, la viuda de Juan Manuel Larragoiti, vizcaino de Plencia asentado en Cádiz, dedicado al comercio, doña Antonia Sabio, procedente de la capital de la provincia se instaló en nuestra ciudad, en casas de su propiedad de calle Larga, que hacen esquina y vuelta con la calle Caldevilla, acompañada de su hermana Josefa y de sus dos hijas, Regla y Rafaela. Parece que Regla Larragoiti conoció aquí al abogado sevillano Francisco Javier de Burgos Mendicuti, funcionario judicial, se prometieron y casaron en 30 de junio de 1834, instalándose como inquilinos en una casa cercana, la llamada de Torrejón, cuatro casas más arriba, pasando el convento de las Capuchinas.

Casa natal de Javier de Burgos en el actual número 29 de la calle Larga esquina con Caldevilla. /Foto: A.G.R.

NACIMIENTO.
Posteriormente, posiblemente al quedar embarazada la madre de nuestro protagonista, el matrimonio retornó a la casa familiar, donde nació Javier de Burgos en la calle Larga, en la casa número 65 antiguo, esquina con Caldevilla el 22 de marzo de 1842, siendo bautizado el 1 de abril siguiente en la Iglesia Mayor Prioral, por don José Manuel Santullo y apadrinado por Joaquín Urtelegui, vecino de Cádiz y su tía Rafaela Larragoiti Sabio. Al fallecer poco después Antonia Sabio y también su hermana Josefa, que era mayor que ella y obtener un nuevo destino profesional el padre, que moriría en Filipinas pocos años después, la familia volvió a Cádiz, de donde era originaria.

Galería acristalada de la casa natal de Javier de Burgos en nuestra Ciudad. /Foto: A.G.R.

TRASLADO A CÁDIZ.
Siendo niño, la familia se trasladó como hemos señalado a Cádiz y es en la capital donde  se educa y adquiere la personalidad y sentido del humor que trasladará en su madurez a los numerosos sainetes que produjo. Tuvo siempre a gala su origen gaditano, y ejerció como tal. Así se lo reconoció el Casino Gaditano que, en 1975, colocó una lápida en honor del ‘dramaturgo gaditano’ y del compositor Gerónimo Giménez, autores de La boda de Luis Alonso. Y el ayuntamiento de Cadiz, que también rotuló con su nombre una calle que se inicia en la plaza del Palillero y continúa, cuesta arriba, durante unos cien metros.

ÉLITE TEATRAL DE LA ÉPOCA.
Estuvo en la élite de los autores teatrales de su época, colaborando con Barbieri, Chueca, Valverde y Giménez en diversas zarzuelas y sainetes líricos. Fue muy bien considerado entre sus compañeros de profesión, que alababan su ingenio y sentido del humor así como su talante. Su contemporáneo Tomás Luceño, en una entrevista publicada en Blanco y Negro, el 26 de abril de 1931, refiriéndose a él, dice: «A Javier de Burgos jamás le oí hablar mal de nadie. Le parecía bien cuanto hacían sus compañeros». Hasta los títulos de sus sainetes rezumaban el fino humor que sería su seña de identidad para amigos y conocidos. Desde la simpleza de El merendero de la Pepa, a la complicación de Zampillaerostation: o Jalón y Lila y la niña boba; apropósito bufo, cómico-lírico-gimnástico en un acto y en verso.

BAILE Y BODA DE LUIS ALONSO
El 27 de febrero, hace 115 años, se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid un sainete lírico que se tituló ‘El baile de Luis Alonso’. El autor de la música era Geronimo Giménez, sevillano de nacimiento pero criado en Cádiz. Niño prodigio en tan bello arte y precoz director de orquesta, en esos años finales del siglo XIX,  atravesaba su mejor y más inspirado periodo como compositor. Fue tan sonado el éxito que tuvo que realizar una segunda parte que se tituló ‘La Boda de Luis Alonso’, cuyo intermedio, más de un siglo después, forma parte del repertorio actual de numerosas bandas y orquestas de los cinco continentes. Dos años después de su estreno en Madrid, también en el mes de febrero, se representó en el Teatro Principal portuense, en 1898, el año de los desastres de Cuba.

El autor de ambos libretos, en verso, fue nuestro paisano Javier de Burgos. El texto de ‘El baile de Luis Alonso’ era una adaptación de un sainete suyo, estrenado  el 16 de diciembre 1889 en el Teatro Español, de Madrid, y el inicio de una colaboración entre ambos, músico y escritor, que producirían otros éxitos en esta modalidad de sainete lírico como, por ejemplo, ‘Las mujeres’, obra que se representó por primera vez en El Puerto, en el Teatro Principal, en diciembre de 1896, en un homenaje a beneficio de la actriz Margarita Monreal.

PLAZA Y CALLE.
Una calle, por cierto, traspasada, pues inicialmente se rotuló lo que hoy conocemos como Plaza de los Jazmines, donde está el monumento al Corazón de Jesús, con su nombre. La iniciativa partió de la redacción de la Revista Portuense.

Fue una especie de desagravio localista. Después del estreno de la zarzuela ‘Cádiz’, ‘episodio nacional cómico-lírico-dramático’, en el teatro Apolo de Madrid y a consecuencia del éxito popular de uno de los pasodobles que se convirtió poco más o menos que en el himno nacional, los autores de la música, los maestros Chueca y Valverde, recibieron una recompensa oficial, siendo condecorados, ninguneándose al autor de la letra. Se formó una comisión, en la que se integraron numerosos personajes de la sociedad culta de la época y en un acta, fechada el 7 de abril de 1896, entre otros acuerdos, solicitaron al municipio diesen su nombre a una de las calles de la ciudad.

DE VISITA A EL PUERTO.
Después de su consagración como sainetero de éxito estuvo en varias ocasiones en El Puerto. Creemos que la última fue en enero de 1899. Visitó, en aquella ocasión, la casa donde nació, almorzando en Vistalegre con un grupo de amigos y admiradores, después de girar una visita a las instalaciones bodegueras de Manuel Pico, otra al Casino y pasar por la alcaldía a cumplimentar al titular, Francisco Puente y Jiménez.  Falleció en Madrid el 12 de marzo de 1902, apenas cumplido los 60 años.

La Plaza de los Jazmines, antes de la construcción del Monumento al Corazón de Jesús, ver nótula num. 889 en GdP, se llamó 'Plaza Javier de Burgos'. por acuerdo municipal de abril de 1896. Esa Plaza ya se había llamado con anterioridad ''de loz Jazmines', Santísima Trinidad', 'Topete' y 'de la Revolución'. En el callejero de agosto de 1936, permanecía el de Plaza de Javier de Burgos. Desconocemos cuando volvió a recuperar el nombre de 'Jazmines' y la nueva denominación de la calle 'Descalzos'  por Javier de Burgos, nombre que permanece en la actualidad.

CUENTOS, CANTARES Y CHASCARRILLOS.

Según recoge Ana María Navarrete: “Los niños aprendían de memoria los cuentos, cantares y chascarrillos que aparecían en este tipo de libros de textos humorísticos de principios del siglo pasado que hoy podríamos considerar infantiles, pero que entonces todos reconocían”.

En la imagen portada incompleta de ‘Javier de Burgos: Colección de Cuentos, Cantares y Chascarrillos’. Colección Diamante. Antonio López Editor. Librería Española. Barcelona 1910?. Reproducimos el poema ‘Despedida’.

«--José, querido José,
dame el abrazo postrero.»
«--¿Donde vas?»
«--Al extranjero,
á Asia, á América… no sé.
Pierdo mi última ilusión
y cansado de sufrir,
por el mundo quiero huir,
muerto ya mi corazón.
Tu que eres de los loeales
sé que no me olvidarás…»
«--¿Y no nos veremos más?»
«--No.
Préstame mil reales.»

CURSI.
Quiero terminar con una anécdota que él solía contar en sus tertulias de Madrid sobre el origen de la palabra ‘cursi’. La he conocido por un artículo de Federico Oliver en ABC de Madrid del 28-7-1946 que califica a Javier de Burgos de ‘sangre gorda’ y número uno entre los guasones de la época. Resumidamente, dice así: «En Cádiz, mediados del ochocientos, vivía un covachuelista llamado Sicur, padre de una pollada de niñas casaderas, pobres y no muy agraciadas, que vivían con las estrecheces de la sufrida clase media... y era de ver como estas ‘pollitas’ se apiñaban, estación tras estación, en un cuchitril de costura para cortar, hilvanar y probar los vestiditos de los días futuros, entre perifollos, cintajos, retales y estampas de ‘La Última Moda’. Las niñas de Sicur, así ataviadas a fuerza de aguja y desvelada fantasía, lanzábanse a las calles persuadidas de que con su ingenio y sentido del gusto habían ganado una victoria sobre la negra adversidad. /Javier de Burgos. Foto Reymundo. Colección: Francisco M. Arniz Sanz).

Sabido es que la gente maleante, gitanos y pícaros de toda laya han usado siempre, para sustraerse del rigor de la justicia, una jerga o germanía solo entendida por ellos. Esta jerigonza, componíase, a mediado del siglo anterior, en las provincias andaluzas, de una mezcla de caló o dialecto gitano con voces nuevas que se le injertaban para recambiar con ellas las demasiados inteligibles. Estas voces nuevas eran simplemente palabras de la lengua española con las sílabas invertidas. Así, pues, se decía en vez de bota ‘tabo’ y por cama ‘maca’, y así sucesivamente.

Artículo sobre las señoritas Sicur --Sicour--, pulicado en la revista gaditana de 'La Estrella'. 1842.

Para los pollastres aviesos que aguardaban en la puerta de la Catedral la salida de misa, ya no eran las ‘señoritas Sicur’, eran las ‘señoritas cursis’ merced a la manía imperante de la inversión de las sílabas. Ellas ignoraban esto, como tampoco sabían que sus vestiditos detonantes, cosidos con tanta emoción del alma, eran desestimados e incomprendidos, porque precisamente la “cursilería”, voz acuñada al nacer con su significado, no es otra cosa, en el fondo, que una emoción no compartida». (Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz. A.C. Puertoguía).

José Lupiáñez Barrionuevo nace en La Línea (Cádiz) en agosto de 1955. Su infancia transcurre en El Puerto de Santa María. Posteriormente se traslada a Barcelona en cuya Universidad comienza estudios de Filosofía y Letras, que acabará en la de Granada, licenciándose en Filología Hispánica.

Desde muy joven comienza a colaborar como poeta y crítico en numerosas publicaciones españolas y extranjeras. En 1975 funda junto al poeta José Ortega la colección "Silene", que se inicia con su primer libro Ladrón de fuego (Universidad de Granada, 1975), obra de la que se han publicado otras dos ediciones: una en la colección "Cuadernos del Caballo Verde" de la Universidad de Xalapa (México, 1975) y otra en la colección "Ánade", que dirigió desde su creación en 1978, y que en una primera etapa codirigió con el también poeta José Gutiérrez.

Ha participado en los consejos de redacción de diferentes revistas: Resurgimiento, Letras del Sur, Travesaño, Divertimento, Educa, Trivium, Los Tiempos y más recientemente en los de Sureste, Humanística etc. Fue coordinador junto a Mauricio Gil Cano de las páginas de Azul, Cuaderno de Cultura de El Periódico del Guadalete y de El Periódico de La Bahía. Coordinó desde 1996 a 1998 la sección de cultura del semanario El Faro, y en la actualidad colabora con asiduidad en Cuadernos del Sur, del Diario Córdoba. (Lupiáñez, en Jerez de la Frontera, en 1987).

Su obra ha sido incluida en importantes recuentos y antologías, y traducida a varios idiomas. Ha participado además en numerosos libros colectivos y ha sido reconocido con diversos premios, tales como: el "Antonio Machado", el "Juan Ramón Jiménez", el "Luis de Góngora" y el I Premio Nacional de Poesía "Emilio Prados", entre otros.

Hasta la fecha ha publicado (además del citado Ladrón de fuego): Río solar (Ánade, Granada, 1978), El jardín de ópalo (Edascal, Madrid, 1979), Amante de gacela (Zumaya, Universidad de Granada, 1980), Música de esferas (Genil, Diputación Provincial de Granada, 1982), Arcanos (Diputación Provincial de Córdoba, 1984) y la antología Laurel de la costumbre (Ánade, Granada, 1988), en donde se recoge una selección de su obra publicada hasta esa fecha, con algunos inéditos finales. En 1989 recibió una Beca de Creación del Ministerio de Cultura para escribir su libro Número de Venus, publicado en la granadina colección "Campo de Plata", (Granada, 1996). En ese mismo año también se edita la Égloga de la estación segunda: El verano, (Colec. "Ánade", Granada). En 1997 apareció La luna hiena, en la colección "Provincia", (Excma. Diputación Provincial de León). Con posterioridad han visto la luz : Puerto escondido, publicado por el Centro de la Generación del 27, en su colección "Ibn Gabirol" (Excma. Diputación Provincial de Málaga, 1998), La verde senda (Colec. "Fenice", Huerga y Fierro, Madrid, 1999); y más recientemente: El sueño de Estambul (Colec. "Granada Literaria", Ayuntamiento de Granada, 2004), Petra (Ediciones Port Royal, Granada, 2004) y La edad ligera (EH Editores, Jerez de la Frontera, 2007). En prosa ha publicado entre otros títulos Las tardes literarias (Granada, 2005) y Poetas del Sur (Granada, 2008), ambos en la colección “Mirto Academia”. (En la imagen de la izquierda, José Lupiáñez en el Paraninfo de la Universidad de Granada, el día de su recepción como miembro de la Academia de Buenas Letras. 2004).

Es miembro fundador de la Asociación Andaluza de Críticos Literarios y director de publicaciones de Port Royal, Ediciones. Fue presidente de la Asociación Cultural Guadalfeo, Instituto de Estudios de la Costa granadina y de las Alpujarras y, en la actualidad, es Consejero de Honor del Instituto de Estudios Campogibraltareños y miembro de la Academia de Buenas Letras de Granada.

6

'Los Quasimodos' actuando en el Teatro Principal de El Puerto, luciendo ya el Primer Premio Provincial Especial, obtenido en el Gran Teatro Falla de Cádiz, en el Concurso de Agrupaciones. (Foto: Rafa).

Aquella tarde, la siesta había sido inquieta, sin dejarse mecer en el descanso de las ideas. Una y otra vez, entre sueños, aparecía en el escenario onírico la silueta de un hombre extraño, desgarbado... cargando una joroba en su espalda repleta de pensamientos, vivencias, desprecios y desamores. Era la silueta de un cuasimodo agitando un farol, que se había salido del libro que el joven panadero leía en sus ratos libres. Notre Dame de París, novela escrita por Víctor Hugo, había calado en las inquietudes de Manuel, y quiso hacerla suya, y que mejor manera para conseguirlo que representar la obra del francés sobre el escenario del Teatro Falla. «--Si Paco Alba», pensó Manuel, «se ha inspirado en Juan Ramón Jiménez para realizar  ‘Los Pajeros’ el año anterior, ¿Porqué no puedo yo escribir ‘Los Quasimodos’?».

Con esta pregunta afirmativa despertó de la siesta de aquella tarde de otoño. Anduvo por las calles absorto en su obra, caminando pero olvidando los pies, era el pensamiento quien le conducía hasta el bar ‘El Único’ como peregrino vestido de pierrot que busca  su  catedral de coplas.

Al llegar a la barra, estaban sus amigos inmersos en  una reunión informal y distendida. Manuel se dirigió a todos y expuso su idea de escribir ‘Los Quasimodos’ y sintiendo cada palabra que pronunciaba en lo más profundo de su alma, explicó con énfasis el ‘campo de escritura’ que tenía ese tema y ese tipo. Reunía tantas cualidades que nunca antes vio tan claro un tipo  siendo, en este caso, tan complejo. Manuel Camacho Francés, ‘el Chusco’, no escribió una comparsa. Escribió sus propios sentimientos trasladados a un personaje que había hecho suyo. Y eso... se nota siempre. (En la imagen de la izquierda, Manuel Camacho Francés, 'el Chusco').

Ante esta propuesta, uno de los componentes, concretamente ‘Torreguera’, subrayó la problemática a la hora de conseguir plasmar el tipo en escena, contestándole ‘ell Chusco’ que ya encontrarían la forma, porque no estaba dispuesto a dejar escapar este tema tan profundo y lleno de matices. Con un boceto a lápiz extraído de un libro, presenta el tipo a los componentes y coinciden que lo más difícil de conseguir sería la caracterización del rostro, que presentaba un ojo caído y desfigurado.

En la fotografía inferior, de la década de 1940, podemos ver la calle Luna, y la puerta de La Giralda. A continuación,  por la puerta principal del edificio -la Casa de los Sancho Salgado- se accedía, en la primera planta al Colegio de Infantil de La Divina Pastora, por donde muchos portuenses pasamos. A continuación se encontraba la Barbería de “Pichilín” y, frente a la Farmacia de Fernández-Prada, ‘El Único’ tienda de Vinos Finos, abierto entre 1920 y 1974. El nombre  lo tomó del Oloroso del mismo nombre, de la Bodega de Hermanos Sancho (fundada en 1812) y que se anunciaba como ‘especial para los enfermos’. Luego, a finales del siglo pasado se instalaría en esa misma tienda la Cuchillería Navarro, hoy rehabilitada la finca como Apartotal Casa Palacio Luna, albergando en ese local una tienda de Compra de Oro. Un poco más arriba la tienda de moda ‘Lolita y Serafina.

ENSAYOS.
Comienzan los ensayos en la casa de ‘el Pote’, y atreviéndose con la música, ‘el Chusco’ muestra el pasodoble completo de letra y música al grupo. El vello se eriza y la piel de gallina se apodera de los componentes. Manuel había sacado del sueño de aquella siesta de otoño al personaje, y escrito en primera persona, deja impresionados a los presentes con la letra de este pasodoble:

Cuando nace una criatura
entre sabanitas blancas
lo reciben con dulzura
entre mimos y alabanzas.
En cambio mi nacimiento
fue lo más horrible
que hubo en esos tiempos.
La que a este mundo me trajo
se horrorizó de mi cuerpo.
Al nacer
como me iba a figurar
que en este mundo cruel
así me iban a tratar
... con que maldad.
Comprendí
mi gran inferioridad
cuando me quise reunir
con los niños de mi edad
... que crueldad
en mis negras letanías
lloraba gotas de sangre
pensando en la mare mía
de noche en mis oraciones
de rodillas a Dios decía
con un pesar muy profundo:
si luego me abandonó
¿porqué me trajo a este mundo?

Cuando Manuel acabó de cantar este pasodoble, entendieron la importancia de la obra que estaban comenzando. Aparte de la letra conmovedora, la música estaba compuesta con una rotundidad excelente, haciendo gala del estilo más puro de El Puerto.

Tertulia Carnavalesca en el Bar ‘El Único’, en la calle Luna, donde luego estaría la Cuchillería Navarro y en la actualidad una tienda de ‘Se compra oro’, en los bajos del Apartotel Casa Palacio Luna. Eran los comienzos del recuperado Carnaval de El Puerto, aparecen entre otros: ‘el Chusco’, ‘el Pote’, ‘el  Bola’, Eduardo Chaparro, etc. Resulta paradógico que en en el cartel de arriba a la derecha, aparezca un cartel con la leyenda ‘Se prohibe el cante’, cuando era lo que más se hacía en el Bar ‘El Único’. ¿Dónde estarán tantas y tantas fotografías enmarcadas que decoraban las paredes de este establecimiento de hostelería? Si algún lector tiene noticias y pudiéramos recuperarlas para ser publicada en estas páginas, les quedaríamos muy agradecidos. La foto está fechada en 1959.

EL TIPO.
Tal era la preocupación por convencer al grupo en la posibilidad de representar aquel tipo, que desde los comienzos comenzó a estudiar la forma de conseguir la joroba y el efectismo del rostro desfigurado. Con bolas de paja, simularon la joroba sujetando la bolsa de tela rellena de paja con dos cuerdas de distintas medidas. De esta forma, quedaba inclinada hacia un lado y el resultado podía ser mas positivo. Para la cara, se trasladaron algunos componentes a Jerez de La Frontera, donde existía una tienda de disfraces. En este comercio, hicieron las gestiones para traer desde Madrid una cera especial para configurar las prótesis. Corría el año 1961, no lo olvidemos. Si en la actualidad es fácil conseguir todo tipo de materiales, en aquellos tiempos todo era difícil, muy difícil.

Fotograma de la película 'El jorobado de Notre Dame', de 1923, basada en la novela de Victor Hugo, en la que podemos ver la figura de Quasimodo en la que, posiblemente, se inspirara José Camacho Francés, 'el Chusco'.

Los tres años que llevaba Manuel dedicándose en cuerpo y alma a las coplas, le habían aportado la experiencia necesaria y el conocimiento total de cómo había que realizar una obra carnavalesca. Nunca soñó con escribir una comparsa, su ilusión y su objetivo iban en otra dirección: su deseo era representar una obra personal artística, valiéndose del Carnaval como instrumento. Obsérvese el sentimiento de soledad que derrocha en el siguiente fragmento del popurrí, propio de una narración poética:

Debajo de mis campanas
Tengo un nido de palomas
a las que le echo migajas de pan,
para que ellas coman.

De noche al acostarme
les doy un beso en el pico
y me dicen cucurreando:
buenas noches, buen amigo
.

No sería justo dejar de poner un par de cuplés buenísimos teniendo en cuenta siempre la época que estamos tocando. Sobran las comparaciones con cuplés actuales donde todo vale.

(En la imagen de la izquierda, podemos ver la portada del libreto de 'Los Quasimodos¡, patrocinada en aquel entonces por la conocida casa de mariscos Romero García (Hijo), hoy Mariscos Romerijo).

El carbón en las casas se sustituía por la cocina de gas y aunque nadie se deshacía de los enormes lebrillos de barro cromados, las lavadoras comenzaban a quebrar el silencio de los patios. La venta a plazos se imponía y las necesidades creadas del consumismo comenzaba a dominar la sociedad española. Sirva de ejemplo periodístico cantado, este cuplé:

Hemos visto en este siglo
lo a gusto que vive el hombre
es raro el que no tiene
moto o bicicleta, abrigo y relojes.

Dicen que todo lo pagan
con muchas facilidades
y algunos tienen más letras
que siete universidades.

Le compran a sus mujeres
muchas cocinas modernas
no tienen que preocuparse
de carbones ni de leñas
y con el gas butano
que hoy se emplea en las casas
vemos a los carboneros
con telarañas en la garganta.

El depósito de agua, junto a la Fuente de las Galeras, sobre 1960.

Aunque en diversas partes de su repertorio, las letras muestran el ferviente deseo de ser considerado gaditano por encima de todo, no dejan excluido a El Puerto y reflejan acontecimientos locales. Este es el caso del depósito que había en la Plaza de Las Galeras, que una vez que fue derribado, motivó este cuplé en el que hace referencia a su arquitectura en forma de copa o trofeo.

Catorce taladradoras
y setecientas espiochas
gastaron los albañiles
para tirar del parque
la famosa copa.

Debían de haberla dejado
en honor a su memoria
o jugarla en un partido
entre el Racing y el Vitoria.

Lo que más gracia me hizo
eran dos que habían al lado
que con lágrimas en los ojos
decían desconsolados:
¡Ay mi copa del Parque
porque te habrán tirado
cuando todos los veranos
le dabas sombra a los parados
.

Magistralmente supo incluir un tema local con el equipo de fútbol y acabar con una ironía digna de un gran autor burlesco.

Tras esta exposición sobre el repertorio de “Los Quasimodos”, retomaremos la historia donde la dejamos: el tipo pendiente de lograr. En el local de ensayo, realizaron una prueba de lo que sería el atuendo definitivo. Aquello funcionaba. La joroba era creíble y la cera se adaptaba a la cara formando arrugas y deformaciones.

RIVALIDAD Y ENSAYOS.
Convencidos de que la parte supuestamente mas difícil de conseguir estaba resuelta, se concentraron en los ensayos. La rivalidad entre ambos grupos era muy fuerte. Mientras que ‘Los Quasimodos’ tenían como cuartel general el bar ‘El Único’, ‘Los Burros Inteligentes’ se reunían lejos de la calle Luna, concretamente en la calle Ganado, en el estanco de Eloy, que más tarde se transformaría en el bar San Eloy hasta derivar en la sede de la Peña ‘Los Majaras’. La tensión era latente entre los componentes, pero de una forma sana, aguardando con impaciencia la fecha de la presentación en el Teatro Falla. ‘Los Burros…’ conocían la calidad de ‘el  Chusco’ y ‘Los Quasimodos’ sabían perfectamente de años atrás la capacidad de ‘el Cote’ y su padre para escribir coplas mientras que en la faceta musical, ‘el Chusco’ experimentaba por primera vez. (En la imagen, instantánea de Joaquín, despachando en el Bar 'El Único', en 1968).

LA CUARTA VOZ.
Tal vez el ansia de demostrar que tenía cualidades musicales, innovó de una forma espectacular al incorporar en las voces un nuevo tono. Hasta ahora, siempre se había cantado en tres cuerdas: la de tenor, la de segunda y la de octavilla o alta. ‘El Chusco”, con su menuda voz pero melodiosa, subió un tono completo por encima del octavilla, instaurando así lo que hoy se denomina contralto. El Puerto llevaba con este invento una aportación significativa por primera vez, que a través de los años,  convertirían esta voz en una de las más solicitadas.  Apuntar para los aficionados mas jóvenes, que la guitarra todavía no se había incorporado a las agrupaciones de carnaval.

Gran Teatro Falla. Cádiz.

EL SORTEO.
El 13 de enero de 1.961, se efectúa el sorteo del orden de actuación de agrupaciones, siendo la fase clasificatoria el día 31 de enero y 1 de febrero y la final el día 2 del mismo mes.  La suerte está a favor de ‘Los Quasimodos’, ya que su turno sería en la función de noche del martes 31, mientras que a ‘Los Burros…’ le toca cantar el mismo día pero en función de tarde, con la consiguiente frialdad que suponía un espectáculo que daba comienzo a las 18`30.  En estos días previos al Concurso de Agrupaciones, se afina a conciencia y el día antes del comienzo, sancionan a la chirigota de Paco Alba ‘Pancho Albachi  y sus Mamarrachis’ por actuar en un establecimiento, no ajustándose a las normas impuestas que dictaban la prohibición de actuaciones en público antes del Concurso. Queda patente con esta actitud hostil la suerte que correría la agrupación de ‘El Brujo’ en el Concurso de este año.

'Los Burros Inteligentes', rivales de 'Los Quasimodos', en aquel 1961.

LA ACTUACIÓN.
‘Los Burros…’ gustan al público y salen contentos con su actuación. Por la noche, llegado el turno de ‘Los Quasimodos’, los nervios se apoderan de la agrupación que tiene que soportar la magnifica actuación de ‘Los Taxistas’, chirigota gaditana buenísima que deleita al público con cuplés pegadizos y graciosos repitiendo una y otra vez haciendo interminable la espera de los portuenses para iniciar su actuación.

Con un farol de complemento en la mano, los componentes pasean por detrás del escenario aguardando su momento y... se abren las cortinas para dar paso a un momento histórico para las coplas de El Puerto. Se apagan las luces y un cañón disparando una luz roja sobre la torre del campanario del decorado, contrasta con las pequeñas luces de las velas que portaban en sus farolillos movidos oscilatoriamente. El público, aprovechando el anonimato que la oscuridad de la sala proporciona abuchea a la agrupación de forma aislada desde el gallinero. “El Chusco”, en pleno escenario, ordena a los componentes que se queden quietos y que no comiencen a cantar hasta que el silencio no se adueñe del teatro.  De rodillas en el escenario, y con un silencio relativo, comenzaron la presentación. Al llegar la estrofa de «Campanas, suenan mis campanas…» y retumbaron en el Falla las cuatro voces que habían ensayado, el público guardó silencio total y comenzó el gran pelotazo que todavía se recuerda entre los círculos de aficionados ancianos.

FELICITACIÓN DE PACO ALBA.
Las repeticiones a petición del respetable se sucedían y la cera que llevaban sobre el rostro para simular los desperfectos, comenzó a derretirse con el sudor, pero ya no importaba nada. La catarsis estaba presente y era imparable. Agotaron el repertorio compuesto por seis pasodobles y seis cuplés más el popurrí, por lo que ante la insistencia del público no tuvieron más remedio que interpretar ‘Los Duros Antiguos’ para completar su actuación. Ya en los camerinos, y en plena celebración del éxito, ‘el Chusco”’ recibió la visita de Paco Alba, y según testigos, sus palabras textuales fueron: «--Enhorabuena, ¿cómo se me ha podido escapar a mí este tipo?» (En la imagen de la izquierda, monumento erigido en 1986 a la memoria de Manuel Camacho Francés, 'el Chusco', en su emplazamiento original de la Plaza Juan Gavala. En la actualidad se encuentra en la calle Guadalete, sufriendo el vandalismo periódico de la incultura con patas).

PRIMER PREMIO.
A los dos días, en plena final, la suerte jugó un papel decisivo para aumentar la fama de esta comparsa. Cuando acabaron uno de sus pasodobles, las luces del Teatro Falla se encendieron por completo, y ante el asombro de la agrupación, observaron que en ese instante entraba la Reina de las Fiestas Típicas, señorita Casilda Varela, y en honor a su llegada, ‘Los Quasimodos’ ejecutaron una reverencia que le reportó un aplauso exagerado por parte del público con el consiguiente ‘calentón’ en beneficio del repertorio pendiente de interpretar. Con las mil pesetas que suponía el primer premio, regresaron a El Puerto de Santa María habiendo escrito un capítulo importante para la historia de las coplas. Aquella siesta  inquieta de Manuel en esa tarde de otoño, acabó siendo un sueño placentero viendo su obra realizada y refrendada por el público más sabio: el público gaditano. (Texto: Luis Galán).

1

Reproducción de un libreto original censurado, de ‘Los Vocalistas’. Año 1959.

El pasodoble censurado estaba dedicado al alcalde anterior, alabando su gestión, y sin embargo la censura actuó implacable, debido a que el alcalde de aquel tiempo, Luis Caballero, era monárquico. ¿Porqué se censura una letra que habla de la buena acción de un político?

Porque Luis Caballero Noguera, alcalde de El Puerto de Santa María entre 1952 y 1958, era de ideología monárquica y, aunque ostentase el cargo de alcalde, no era bien visto por los censores el halago hacia alguien que no estaba vinculado directamente con el régimen franquista. Ante esta tachadura en su libreto, la agrupación quedó confundida, ya que era una de las letras más aplaudidas en los ensayos.
Con los libretos impresos, tuvieron que pegar a mano un papel en blanco que ocultara la letra en cuestión. No obstante, aquí queda recuperada, en las líneas que siguen, gracias a la memoria de algún componente que todavía la recuerda:

PASODOBLE DE LOS VOCALISTAS
Como los que agradecen
ahora vamos a cantar
como todo portuense que te aprecia
y nunca te olvidará.
Con tu gran entereza
y tu noble corazón
has dado auge y grandeza
a nuestra hermosa población.
Calle del Ganado, Plaza de la Iglesia
y calle de Nevería,
los que del Puerto
mucho tiempo han faltado
no te conocerían.
Parque de Calderón,
en tus jardines deberían
poner un letrero
pues tu belleza y tu finura
te la dio un noble Caballero.
Y nosotros agradecidos
como todo hijo del Puerto
porque Caballero has sido
hasta el último momento.
Satisfecho debes estar
y puedes sentirte ufano
porque te ha bendecido ya
la Virgen de Los Milagros.
Días llegarán,
que el Puerto entero te pagará.

(Texto: Luis Galán).

1

Hoy viernes, a las 20:30 horas el portuense Álvaro Rendón Gómez, con nótula 680 en Gente del Puerto, Licenciado en Bellas Artes, autor de infinidad de libros de texto sobre geometría y coautor junto con Juan Eslava Galán del libro ‘La lápida templaria descifrada’, ofrecerá una conferencia en la Sala de Actos de la Fundación Rafael Alberti sobre ‘Geometría Sagrada en la Puerta del Sol de la Iglesia Mayor Prioral'. El acto, que organiza la Academia de Bellas Artes, será presentado por José María Morillo.

«Desde la más remota antigüedad, las construcciones sagradas, las destinadas a alojar al dios de moda, respondían a una estructura sagrada, se construía según formas sagradas: Círculo, Triángulo Equilátero, Triángulo Rectángulo, Rectángulos XXX. Durante muchos milenios, este conocimiento geométrico se impartió en los templos egipcios, y estaba regido por una casta sacerdotal, reticente a su divulgación.

Sólo algunos iniciados que demostraron su habilidad para mantener el secreto tuvieron acceso a este conocimiento: Pitágoras, Herón de Alejandría, Platón, Apolonio de Perga (famoso por su método para trazar circunferencias tangentes a dos rectas convergentes y a dos circunferencias interiores a las mismas), etc.

»Los egipcios conocían las unidades físicas, como nuestro metro, pero jamás lo aplicaron. Preferían medidas más casuales, como el codo. Comprendieron, como los pitagóricos después, incluido Platón, que las medidas reales son sólo unidades abstractas. A nosotros nos ha costado miles de años llegar a comprender el mundo de las ideas de Platón y, en consecuencia, llegar a esta conclusión: La línea recta real es una falacia en un Universo en continuo movimiento, pues cualquier intento de trazado recto se curvaría. Únicamente son rectos los ejes de rotación de los cuerpos y los diámetros imaginarios de las circunferencias; todo lo demás es curvo; aunque sí podamos concebir abstractamente la existencia de líneas rectas, en el mundo de las ideas.

»Esta imposibilidad nos lleva a creer que realmente es imposible adoptar una base comparativa inmutable que sirva de aplicación para todo, puesto que todo se mueve. Incluso si la medida sea el propio ser humano; en cuyo caso, sería una solución paliativa, no definitiva. De ahí que aplicaran a sus templos medidas casuales, conscientes de que los muros y cubiertas de un edificio son planos que debían ajustarse al ser humano para transformarse en un espacio habitable.

Ajustar las medidas del Templo para ser habitado por la divinidad, debió representar un problema importantísimo. Si Dios está en todas partes, es el dueño del universo, ¿cómo acotar un espacio material, en mi pueblo, junto a la casa del párroco, y pretender que duerma allí el Creador del Mundo? Si esto fuera posible, ¿cómo construir un espacio así, de esas medidas tan increíblemente grandes? Evidentemente, no colocando una piedra sobre otra y ver si la que hace veinte lo derriba todo; sino planificándolo, partiendo de un modelo abstracto simple y descomponiéndolo en unidades más pequeñas. La geometría es el único recurso capaz de abstraer la forma; aunque pocas formas podremos concebir cuando ignoramos casi todo del templo.

»Este conocimiento sagrado pasó al pueblo de Israel a través del Libro del Génesis, escrito por Moisés que, como se recordará, fue educado por los egipcios para convertirse en Sumo Sacerdote. No hay otro pueblo sobre la faz de la Tierra que haya inventado tantos mitos como el hebreo, experto en asimilar las costumbres de las naciones que ha ocupado o bajo los que ha vivido esclavizado. De todos ellos ha sabido extraer, sintetizar y divulgar primitivas creencias, ancestrales ritos y saberes de iniciación con los que ha conformado una religión ecléctica y sincrética con la que, a lo largo de su larga y obligada trashumancia, ha inoculado también a muchas otras.

»Durante mucho tiempo la geometría sagrada se transmitió mediante una disciplina cabalística, denominada GEMATRÍA que, indirectamente, formaba parte de ls enseñanzas esótericas que el maestro de obra iba mostrando al aprendiz. En Gematría al Triángulo Equilátero se le asigna la letra Alef (a); al Cuadrado, Mem (m), y al Pentágono, Shin (c). Alef, Mem y Shin son letras-Madre porque originan las restantes letras. Efectivamente, si tomamos los Polígonos regulares simples como punto de partida y tratamos de generar Polígonos de número de lados múltiplo de los anteriores, tendremos

• Triángulo Equilátero (3 lados) -> Hexágono regular (6 lados = 3 X 2) -> Dodecágono regular (12 lados = 6 X 2 = 3 X 4) -> Polígono de veinticuatro lados (24 lados = 12 X 2 = 6 X 4 = 8 X 3); es decir, todos ellos múltiplos de tres y obtenidos mediante el duplicado del anterior.
• Cuadrado (4 lados) -> Octógono regular (8 lados = 4 X 2), consecuencia de duplicar el número de lados del Cuadrado.
• Pentágono regular (5 lados) -> Decágono regular (10 lados = 5 X 2) -> Polígono regular de veinte lados (20 lados = 10 X 2 = 4 X 5) -> Polígono regular de cuarenta lados (40 lados = 20 X 2 = 10 X 4 = 8 X 5); es decir, todos ellos múltiplos de cinco y obtenidos mediante duplicado del anterior.

»En la arquitectura española hay un itinerario de edificios sagrados con marcados significados esotéricos, labrados por una geometría vital y trascendente, y cuya lectura queda reservada a unos pocos escogidos. Sólo les falta indicar con un cartel, a la entrada, la famosa frase de Platón: «No entre quien no sepa geometría»

»A falta de demostración de su planta la Iglesia Mayor Prioral, en El Puerto de Santa María, contiene elementos de esta geometría sagrada que nos da esperanzas para considerarla como Iglesia iniciática. Baste, para ello, el análisis geométrico de su fachada.» (Texto e ilustraciones: Alvaro Rendón).

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Manuel Martínez Cordero nació el 3 de noviembre de 1967. Su padre era natural de Granada y su madre portuense. Los estudios académicos los realiza en el Colegio La Salle, el Instituto Santo Domingo, la Universidad de Cádiz y finalmente la Universidad de Alcalá de Henares de Madrid.

En 1967, Rafael Alberti termina ‘A la pintura. Poema del color y la línea (1945-1967)’ Y ‘Roma Peligro para caminantes. (1964-1967)’.  El grupo ‘Los Simbronis’ termina su efímera andadura musical (1965-1967). Bodegas Caballero instituyó, por segundo año, el Gran Trofeo Caballero, copa de oro y plata que donaría al equipo máximo goleador de Primera División. El 17 de febrero se disputó la 6ª Etapa de la 14ª Edición de la Vuelta Ciclista a Andalucía, entre Sevilla y El Puerto; al día siguiente el recorrido sería entre El Puerto y la Línea.

La alineación del Racing Club Portuense parra la temporada 1967/68, era: Jaime, Mariano, Chares, Martínez-Jaen, Lolo, Soriano, Vera-Palmer, Hernández, Manolín, Matas y Breval, Higinio Obregón como portero, Chicharito, masajista y Ventura como entrenador.  Nace Enrique Ortiz de Landázuri Izardui, por otro nombre Bunbury, músico afincado en nuestra Ciudad.

Inició Manuel su etapa profesional como contable en el grupo de empresas Pemán Domecq y tras pasar varios años en la empresa privada en distintos puestos de responsabilidad, accede al Ayuntamiento de El Puerto de Santa María como Técnico de Biblioteca en la Biblioteca Pública. Tras varios años en la función pública, definitivamente deja atrás los balances contables y el análisis financiero para adentrarse en el mundo de los museos, trabajando desde 1998 como Secretario y Administrador de la Fundación Rafael Alberti, entidad que experimentó un notable crecimiento durante su gestión.

Después de doce años dedicados a la entidad, Manuel abandona la Fundación Alberti (en la imagen superior) en agosto de 2010 al no estar de acuerdo con la política de la dirección de la entidad.

MUSEÓLOGO.

Museólogo de profesión, tiene una acreditada experiencia en la gestión de Fundaciones y entidades culturales. Máster en Museología por la Universidad de Alcalá de Henares de Madrid, en la actualidad desarrolla su labor profesional como director de Proyectos de una empresa de Turismo Cultural, TICMUSA, desde la que ha impulsado importantes proyectos en distintas entidades y museos de ámbito nacional.

Es asesor de varias fundaciones culturales y ha impartido conferencias en distintos foros relacionados con la gestión museística y el uso de las nuevas tecnologías dentro del tercer sector.

VEHÍCULOS HISTÓRICOS.
En el año 1992 funda, junto al portuense Rafael Monclova el Volkswagen Club & Clásicos, organizando diferentes actividades relacionadas con la mítica marca alemana, una de sus pasiones. Años más tarde este club cambió su denominación por el Automóvil Club de Vehículos Históricos de El Puerto de Santa María, agrupando a todos los aficionados de la provincia. Como presidente del club y comisario de diversas exposiciones celebradas en el Monasterio de la Victoria, impulsó la conservación de los automóviles históricos como parte de nuestro patrimonio cultural. En el año 2007 el club le reconoce su labor nombrándole Presidente de Honor de la entidad. (En la imagen de la izquierda, primera actividad del Club de Automóviles de El Puerto. En la actualidad el Club sigue aún en actividad y se ha convertido en una institución de acreditado prestigio).

Una de las exposiciones fue dedicada al fabricante de automóviles local Francisco Anglada. En la fotografía, de izquierda a derecha, Ramon Bayo Valdés, el nieto de Francisco Anglada, que asistió a la muestra y Manuel Martínez.

Manolo, junto a su buen amigo José Luis Alarcos, durante una de las exposiciones de automóviles celebradas en las instalaciones del antiguo Penal.

Su afición al automovilismo de época le lleva a convertirse en un investigador de reconocido prestigio en España publicando infinidad de artículos en revistas especializadas y diversos libros sobre historia del automóvil en España.

Si hay alguna faceta destacable en este porteño, es su aportación a la historiografía local con la publicación de varios trabajos de investigación en los últimos años.

HISTORIA DEL AUTOMOVIL EN ANDALUCÍA: ANGLADA.
Como escritor, comienza su andadura con la publicación en 1997 del libro Historia del Automovilismo en Andalucía: Fábrica de Automóviles Anglada.
Francisco Anglada, natural de Málaga, instala una fábrica de automóviles en El Puerto de Santa María en 1902.  Mecánico de profesión, se instaló  junto a su mujer y ocho de sus hijos en El Puerto en 1896, para trabajar en la fábrica de Gas Lebón. Tras su paso por esta y otras empresas, decide a los 31 años abrir un pequeño taller de bicicletas en el número 30 de la calle cielo de El Puerto. Tres años después de instalarse en la ciudad, ya en 1899, Anglada se asoció con Juan Osborne Guezala y Carlos Scandella, conocidos empresarios de la ciudad, para emprender la difícil tarea de fabricar automóviles.
En 1902 y en la guía oficial de El Puerto, aparecería el siguiente anuncio: “Anglada, Fábrica de bicicletas y automóviles, taller de maquinarias, construcción de máquinas de vapor, construcción y reparación de toda clase de aparatos industriales y agrícolas. Cerrajería mecánica. Presupuesto a quien lo solicite. Cielo 30. El Puerto de Santa María”.

Su primer libro lo dedicó a Ramón Bayo Valdés, poruense entrañable, con el que le unía una gran amistad y con el que aparece en la fotografía.

El primer libro de Manuel Martínez Cordero sitúa a Cádiz como cuna del automovilismo español. Este libro se editó en español, inglés y francés.

LA HISTORIA DE FORD EN CÁDIZ.
En 1998 edita su segundo libro, patrocinado por Ford España. El libro es editado en español e inglés y describe los comienzos de la planta que Ford estableció en Cádiz entre 1919-1923.

A mediados del año 1919, la compañía Ford envía a uno de sus directivos para visitar algunos países en Europa y estudiar cuál de ellos representaba la mejor opción para establecer una fábrica, como expansión de la marca en el sur de Europa y Norte de África.

El 9 de septiembre de 1919, Ford solicitó autorización para instalar la fábrica al amparo del Depósito Franco, y dos meses después, el 6 de noviembre, el Ministerio de Hacienda dictó la Real Orden de concesión en la que se anotaba el interés de Ford por instalar un gran taller de montaje de automóviles con las piezas sueltas que recibiría de su fábrica, construyendo las carrocerías con materiales adquiridos en España.

La planta de Ford en Cádiz contaba en sus comienzos con unos 300 trabajadores.

Este segundo trabajo de investigación de Manuel Martínez Cordero nos acerca a una etapa importante de lo que podía haber sido el comienzo de una reindustrialización de la provincia. Con gran número de fotografías, fue patrocinado por Ford y presentado por el autor organizando una exposición de automóviles Ford en el Monasterio de la Victoria, para disfrute de todos los portuenses.

EL PENAL DE EL PUERTO.
Este es su tercer libro. ¿Cuántos portuenses desconocían la historia del Penal de El Puerto hasta la edición de este libro? ¿Cuántos al pasar por las cercanías de la estación de trenes nos preguntábamos, por dónde se escaparía 'el Lute'?.

Si hay un libro de historia local que haya tenido aceptación por parte de los lectores es este. Editado en 2004 y reeditado en 2005, se ha convertido en un objeto de colección para muchos descendientes de represaliados en la época franquista cuyos familiares vivieron la dureza de las prisiones franquistas.

Durante sus últimos años de existencia, el penal fue conocido entre todos los presos de España como difícil, con un régimen durísimo, sanciones continuadas, centenares de días seguidos en celdas de castigo, trato discriminatorio y una persecución constante para la que había que tener una resistencia humanamente asombrosa. La muerte del Caudillo supuso la esperanza de libertad para muchos presos sociales y políticos, que quedaron a la espera de una Amnistía General. En aquellos duros años de reivindicaciones y represión, cuando los presos llegaban al Penal de El Puerto de Santa María pensaban que ya estaban perdidos: Lo primero que se encontraban a su llegada era la suelta del Jefe de Servicios “¡ojo! y mucho cuidado que estás en El Puerto, así que ya sabes…” La tragedia para los presos comenzaba por el vestuario, ya que lo primero que hacían al llegar era uniformarles con un traje de penado que debía llevar puesto obligatoriamente. Puede decirse que el que llegaba al penal era para pasar una larga temporada.

A los presos del penal se les obligaba a utilizar postales oficiales para comunicarse con sus familiares. Postales en las que la limpieza y el orden escondían las duras condiciones de vida en una de las prisiones más duras de España.

“--Su joven autor demuestra una gran madurez y una cordura inteligente al describir los acontecimientos con la rigurosa objetividad de un investigador. Exponiendo la situación casi notarialmente, basándose en documentos, en declaraciones escritas, en datos comprobados…”, escribía Marcos Ana, preso durante veintidós años en las cárceles franquistas, y autor del prólogo del libro.

Acceso al Penal del Puerto, donde coincidían la guardia, vendedores y familires.

El libro "El Penal de El Puerto de Santa María 1886-1981", es el primer trabajo de investigación editado sobre esta parte de nuestra historia. Con gran número de ilustraciones, contiene informes de Amnistía Internacional, la Organización de Naciones Unidas y C.O.P.E.L. Recorre en orden cronológico la historia inédita de esta Prisión Central en la que estuvieron recluidos personajes como Ramón Rubial, Presidente del Partido Socialista, Lluhís Companys, expresidente de la Generalidad de Cataluña o Pablo Rada, mecánico del Plus Ultra.

BIOGRAFÍA DE ELÍAS AHUJA Y ANDRIA.
Al misterioso filántropo Elías Ahuja y Andría le dedicamos una nótula propia en Gente del Puerto. Este nuevo libro, su cuarto volúmen que verá la luz en 2011, es el resultado de ocho años de investigación en archivos españoles, de Estados Unidos y de Chile. De nuevo Manuel Martínez Cordero nos acerca una historia tan apasionante como desconocida.

En la imagen inferior, una de las muchas fotografías inéditas de nuestro misterioso filántropo, que aparece en el último libro de Manuel Martínez. A la izquierda, Elías Ahuja, junto a un grupo de amigos y su avioneta, una de sus grandes pasiones. Año 1922.

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Tolkien huía de la alegoría. Por eso el cristianismo de ‘El Señor de los Anillos’ no hay que buscarlo tanto en sus tramas ni en los personajes, aunque se puede rastrear, sino en el vuelo de la visión y en el temple moral. Gracias a la exhaustiva investigación de José Manuel Ferrández Bru, que adelanta en su blog, www.josemanuelferrandez.com, y que desarrolla en el libro inédito ‘La conexión española de J. R. R. Tolkien’, vemos cómo el catolicismo también se encuentra (y cuánto) en la biografía del autor y en las circunstancias que hicieron posible su escritura. Con un papel esencial protagonizado, además, por un portuense.

UN PORTUENSE EN LA CORTE DEL SEÑOR DE LOS ANILLOS
Se trata de Francis Xavier Morgan y Osborne, nacido en el Puerto de Santa María en 1857, hijo de Francis, galés de nación y anglicano de fe, y de la española María Manuela Osborne. Marchó a estudiar a la Escuela del Oratorio de Birmingham, bajo la supervisión directa, nada menos, que del recientemente beatificado John Henry Newman. En 1880, el joven Morgan viaja a Roma y es recibido en audiencia por León XIII. Tres años después, en 1883 se ordena sacerdote dentro de la comunidad del Oratorio (donde lleva una vida nada ociosa de servicio a la parroquia y a la propia comunidad oratoriana, pues desempeña diversos cargos en ella). Muchos veranos, Father Morgan vuelve al Puerto de Santa María a descansar con sus hermanos, primos y sobrinos, que lo conocen con el nombre de “Tío Curro”.

La familia Morgan Osborne, de izquierda a derecha, María Manuela Osborne, Francis, Isabel y Tomás Morgan Osborne, Francis Morgan padre y Augusto Morgan Osborne. Año aproximado 1865. (Foto: Archivo Osborne).

TÍO CURRO, EL CURA QUE CUIDÓ AL JOVEN TOLKIEN.
Los hechos principales de la biografía de J.R.R. (John Ronald Reuel) Tolkien son mucho más conocidos. Nació en Bloemfontein, Sudáfrica, 3 de enero de 1892, en el seno de una familia inglesa de confesión bautista. Muere pronto el padre y en 1900 la madre, con sus dos hijos, se convierte al catolicismo, enfrentándose a su familia. Quedan en una condición económica muy delicada. Y en ese momento, aparece el padre Morgan, que, ejerciendo de párroco, los apoya moral y económicamente. Muere la madre, agotada y enferma, cuatro años más tarde. Tolkien consideró siempre que había sido una auténtica mártir por su fe. En su testamento, nombró tutor de sus dos hijos a Fr. Morgan. (En la imagen, un joven J.R.R. Tolkien).

SUBVENCIONÓ A TOLKIEN
El sacerdote asumió el encargo con celo. Animó a Ronald a continuar sus estudios en la prestigiosa King Edward’s School y, luego, en Oxford. Fr. Morgan administraba los bienes de sus pupilos, pero viendo que no bastaban, incrementaba discretamente la asignación con el dinero que le correspondía del próspero negocio bodeguero de su familia portuense. Todavía hoy los descendientes de Tolkien reconocen con agradecimiento que pudiese estudiar gracias “al dinero español del vino de jerez”.

‘NAFFARIN’, BASADO EN NUESTRO IDIOMA.
Tampoco descuidó la formación humana. Tolkien deseo aprender el español como homenaje a su tutor, para lo que usaba los libros en nuestra lengua que Morgan guardaba en su abarrotada habitación. Ese conocimiento le sirvió a Tolkien de niño para crear, jugando, el “Naffarin”, basado en nuestro idioma.

Luego, cuando en la adolescencia se enamoró perdidamente de Edith Mary Bratt, el tutor prohibió el contacto hasta la mayoría de edad. Tolkien obedeció. Hasta el mismo día que cumplió 21 años: entonces escribió a Edith, y retomaron su noviazgo. Fueron padres de cuatro hijos y, lejos de guardar rencor a Fr. Morgan, lo recibieron en su familia con cariño. Incluso pensaron que aquella dura prueba convirtió un momentáneo amor juvenil en un maduro amor conyugal. Que el sacerdote veía en Tolkien a un hijo lo demuestra el hecho de que le dejase en herencia un valioso reloj que él había heredado de su padre.

FERNÁN CABALLERO.
El ascendiente del sacerdote español fue más allá de lo crematístico. La influencia de JH Newman, insuperable prosista, le llegó a Tolkien a través de Fr. Morgan. José Manuel Ferrández Bru ha detectado, incluso, una muy probable deuda literaria de una adivinanza de Tolkien en El hobbit con una de Fernán Caballero, seudónimo de Cecilia Böhl de Faber (1796-1877), tía abuela del sacerdote. Eso testimonia una estrecha comunicación intelectual entre tutor y pupilo.

EL JEREZ, LA TINTA Y LOS ELFOS.
Las relaciones del vino de jerez con las letras son estrechas, y aún más con las letras inglesas. Es como si sus escritores hubiesen acatado con gusto el consejo shakespeariano: “Si mil hijos tuviera, el primer principio humano que les enseñaría sería abjurar de toda bebida insípida y dedicarse al vino de jerez”.

John Ruskin llegó a afirmar: “Considero justo y tolerable beber jerez desde que sale el sol hasta que se pone… Nelson el marino y Wellington el militar fueron grandes devotos del jerez…”

Una nueva página de esa vieja relación es la que escriben a la par el padre Francis Xavier Morgan Osborne y JRR Tolkien. El dinero proveniente de las bodegas pagó los sofisticados estudios que permitieron construir el complejo mundo de ‘El Señor de los Anillos’. En las bodegas del marco de jerez se dice que el incomparable aroma que produce la evaporación del vino es la parte de los ángeles. También era, y no lo sabíamos hasta ahora, la parte de los elfos. (Texto: Enrique García-Máiquez).

Francis Xavier y su hermano Augusto, mediados los años 20 del siglo pasado. (Foto: Archivo Osborne).

Casa de Augusto Morgan y Osborne, en la calle Nevería.

EL RELOJ QUE HEREDÓ TOLKIEN.
José Manuel Ferrández Bru, en su obra inédita que se encuentra en periodo de análisis por diversas editoriales, ‘La conexión española de J. R. R. Tolkien’ --a la que hacía referencia al principio de esta nótula de Enrique García-Máiquez-- escribe en el capítulo ‘Los último años’: «A la muerte de su hermano Augusto [Morgan Osborne] se complicó especialmente un asunto relativo a su herencia. Se trataba del la forma de hacer llegar su reloj (un reloj detradición familiar) a su hermano en Inglaterra. En esa época estaba muy restringida la posibilidad de sacarbienes o valores de España, de forma que la única manera de trasladar un objeto de valor como el reseñado, era llevándolo encima como si se tratara de una pertenencia personal. Francis Morgan escribió lo siguiente a su sobrino Antonio en una carta de mayo de 1933: "Es mucha bondad de tu parte tomar tanta molestia en cuanto al reloj y la cadena. Si de alguna manera pudieran ser traídos a Londres, algún amigo mío me los traería aquí. Esto podría hacerse muy fácilmente puesto que muchos amigos míos, y de los Padres, vienen de Londres aquí".


J.R.R. (John Ronald Reuel) Tolkien

Mientras se resolvía el tema del reloj, en las cartas que cruzaba Antonio Osborne con su tío en Birmingham, éste le comunicaba su idea de ir a Inglaterra puesto que ya "tenía casi convencidos a sus padres". Pero finalmente su deseo parece que no se hizo realidad y el enviado de la familia fue otro sobrino, el hijo de Rafael Osborne Guezala: Rafael Osborne MacPherson. Rafaelito, que es como se le conocía por entonces, fue el encargado de hacerle llegar el reloj junto con el crucifijo que había pertenecido a su hermana Isabel.

Firmas de nuestro protagonista español, como Francis Morgan y el familiar 'Tío Curro'. (Ilustración: Archivo José Manuel Ferrández).

A la muerte de Francis Morgan este reloj fue heredado por el mayor de sus protegidos, J.R.R. Tolkien, quien lo conservó en su estudio durante toda su vida y en más de una ocasión fue capaz de repararlo a pesar de la antigüedad de su maquinaria. La familia Tolkien llamaba al reloj ‘el flip-flap’ porque indicaba la hora girando las figuras como si fueran las páginas de un libro mientras emitía un leve ruido zumbante. Tras la muerte de Tolkien, el reloj fue heredado a su vez por su hijo mayor John, quien falleció en 2003, sin que se sepa cual fue el destino del reloj». (En la imagen, Tío Curro, ya de mayor).

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Juan  José Carreto Aparicio, canónigo magistral de la S.R. E.J. Iglesia Colegial de Jerez de la Frontera, nació en la calle Alquiladores, núm. 4 el 15 de octubre de 1930, hijo de Francisco Carreto Sánchez y Carmen Aparicio García, fallecida en el parto de Juan. La partera que la asistió venía de otro alumbramiento y no se aseó adecuadamente, falleciendo la madre de nuestro protagonista de una infección general o septicemia. Juan será bautizado casi dos meses después en la Iglesia Mayor Prioral, el 6 de diciembre, por  el coadjutor Rodrigo Sánchez Laínez.

AÑO 1930
El año de su nacimiento, 1930, se crea en El Puerto de Santa María el Instituto Colombino. El Castillo de San Marcos es declarado Monumento Nacional. Rafael Alberti publica su libro de poesías 'Sermones y Moradas'.  Se produce relevo de alcaldes, siendo elegido el 26 de febrero José Luis de la Cuesta Aldaz y el 18 de marzo, Eduardo Ruiz Golluri. El 6 de junio se desborda el río Guadalete por el temporal de lluvias, arrastrando millares de haces de trigo y cebada y muchos animales muertos.

Alfonso XIII, acompañado de una abundante comitiva, visitó las Cuevas Canteras de la Sierra de San Cristobal en 1930, engalanadas para la ocasión con colgaduras y guirnaldas de hiedra. Visitantes de alcurnia, ágapes para la ocasión, jubileo en El Puerto y la provincia. La visita del rey y sus palabras: –»Efectivamente estas son las cuevas mas grandes y maravillosas que he visto», y la publicidad inherente a la misma propiciaron que las cuevas resurgieran de su anonimato y que fueran visitadas por personajes importantes de la época.

Edificio de la Real Sociedad del Tiro de Pichón, donde hoy se encuentra la Bodega de Osborne 'El Tiro'. (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

En agosto se celebró el Campeonato de Tiro de Pichón de El Puerto, resultando premiado el marqués de Villar del Tajo; en señoras, la señorita Lassaleta resultó ganadora. La Virgen del Carmen realiza el 15 de agosto su primera procesión marítima. Durante el verano  el novel equipo del Racing Club Portuense organizó una exitosa verbena en la calle José Navarrete --hoy Palacios--, donde tenía su sede social. En la plaza Marqués del Real Tesoro, se jugó un partido entre el Balompié F.C. de El Puerto de Santa María y el Andalucía F.C. de Puerto Real, venciendo los locales por 1-0.

A Pedro Muñoz Seca le dedican en Madrid un teatro con su nombre y ese año estrena, siete obras de teatro. El restaurador Juan Botaro da a conocer ese año la autoría, por parte de Juan de Mesa, de la imagen del San Francisco Javier, custodiada en la iglesia de San Francisco. Se funda la Hermandad de la Misericordia y Ntra. Sra. de la Piedad. Nace también, José Luis Mediana Gutiérrez, 'Peligro', conocido dependiente de la tienda de la calle Cruces 'Casa del Curita'.  (La imagen de la izquierda fue tomada en la calle Nevería, esquina con Palacios, delante del Cosario de Tablas. De izquierda a derecha, José y Francisco Llorca Ortiz, Juan Santisteban Muñoz con un bocadillo en la mano, José Gómez Moya 'Lupo Chico' con una garrafa. Delante Juan Carreto con el uniforme de botones del Banco Central. 26 de febrero de 1945).

SE CRÍA CON LA FAMILIA.
Como consecuencia de la desaparición de su madre, Juan se criará con su abuela Manuela García Tomeu y sus tías Luisa y Antonia Aparicio García. Con posterioridad, a raíz de las segundas nupcias de su padre con Luisa, nuestro joven protagonista convivirá con ambos, asistiendo al ‘Colegio/Amiga’ de Carmen, en la calle San Bartolomé. Años, después puestos de acuerdo su padre con su abuela y las tías anteriormente citadas, el  niño Juan volverá a vivir con ellas y con sus primos Juan y Manuel Muñoz Aparicio, así como con Pepito Ruiz Aparicio. En 1945, con 15 años de edad entrará a trabajar como botones en el Banco Central.

El Banco Central, segunda casa por la izquierda; la primera la Confitería La Perla.

LA VOCACIÓN.
Desde muy temprana edad, Juan ya ejercía como monaguillo en la Iglesia de las Concepcionistas, en la calle Nevería, adonde se llevaba de ayudante a su querido primo Manolín Muñoz Aparicio. Y un buen día le vino la vocación al sacerdocio. En 1947, con 17 años, ingresará en el Seminario Menor de Bonanza, (Sanlúcar de Barrameda), donde inició sus estudios religiosos, permaneciendo hasta 1952, año en el que pasa al Seminario Mayor Metropolitano de Sevilla, donde finaliza la carrera sacerdotal.

Juan Carreto, Paco Trabadelas y  José Luis Repeto Betes, natural de Sanlúcar de Barrameda y, durante muchos años, Deán de la Catedral de Jerez.

ORDENACIÓN.
El 21 de Junio de 1959 se ordena sacerdote con el ceremonial de ritual y en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla,  siendo oficiada la ceremonia por el Cardenal Arzobispo, Dr. José María Bueno Monreal, junto a otro porteño, Jose Robles Gómez.  La Revista Cruzados contaba que "Al finalizar la ceremonia de ordenación y tras la unción de las manos por el Prelado, la madre y tía de los ordenados ataron las manos de aquellos como símbolo de la dedicación a las cosas de Dios. El Cardenal, a continuación, abrazó a todos al pedir la promesa de obediencia, y con las manos atadas tocaron el cáliz y la patena, y a partir del Ofertorio, hizo Bueno Monreal el ofrecimiento conjunto de los 21 sacerdotes que se ordenaban, oficiando éstos la ceremonia de concelebración del rito latino".

De izquierda a derecha, Luisa Aparicio García, Nicolasa Galarza, Carreto, Carlos J. de Terry, Francisco Carreto Sánchez.

Días después, el 24, cantó misa por primera vez en El Puerto, a las 6:30 de la tarde en el altar mayor de la Iglesia  Prioral, actuando como subdiácono, Manuel María Pérez Sánchez –‘Niño Pérez—y de Diácono el padre Robles, siendo los padrinos de altar el entonces arcipreste, Manuel Salido Gutiérrez y el párroco de San Joaquín, José María Rivas Rodríguez y padrino de honor Carlos Joaquín de Terry y del Cuvillo y su hija Milagros Terry Galarza, quienes eran sus benefactores. Su padre Francisco Carreto Sánchez y su tía Luisa Aparicio García ocupaban también el presbiterio.

El misacantano, entrando en la Prioral, José Robles y Sánchez Pérez y Carreto Aparicio.  A su derecha Nicolasa Galarza y a su izquierda Carlos J. de Terry y del Cuvillo.

Carreto era recibido esa tarde a las puertas del templo por el clero, órdenes religiosas, padrinos y familiares, efectuando solemne entrada en la Prioral. En el interior le esperaban, revestidos de capa y pértiga, otros sacerdotes y seminaristas compañeros del misacantano. En lugar destacado, asístían varios sacerdotes del clero, Jesuitas y Agustinos.

De izquierda a derecha, Manuel Salido Gutiérrez, arcipreste de la Ciudad, José Robles Gómez, Juan Carreto Aparicio y Manuel María Pérez Sánchez.

El cura ecónomo de la gaditana parroquia de San Severiano, Francisco Carmona Romero pronunció el panegírico, finalizando el acto con un besamanos al nuevo sacerdote. La capilla musical de Acción Católica interpretó a gran orquesta la misa de primera pontifical de Perossi. Era alcalde de la Ciudad, Miguel Castro Merello.

En la imagen, Carreto, Nicolasa Galarza, Clara Muñoz Villanueva y Antonio Rives Avellá, que cantará misa el 17 de junio de 1962; mas tarde colgaría los hábitos.

En mayo de 2009 se celebraba un acto en la Casa de Ejercicios de La Inmaculada, donde se conmemoró el 50 aniversario de la ordenación de tres sacerdotes de la Diócesis, entre los que se encontraba Juan Carreto, que no pudo asistir, ya aquejado de la enfermedad por la que pocos meses después fallecería.

DESTINOS.
Su primer destino fue como coadjutor en la parroquia de Villamartín. Después, ya como Párroco, en Bonanza (Sanlúcar), Guadajoz, Dos Hermanas y Montellano, (Sevilla), municipios que pertenecían a la Archidiócesis de Sevilla en la que estaba incluido El Puerto, hasta la segregación de la parte gaditana en la diócesis de Jerez.

CAPELLÁN DE PRISIONES.
Hizo oposiciones a Campellán de Cuerpo General de Prisiones, alcanzando el número uno en su promoción, estando destinado en los Centros de Cumplimiento Penitenciarios de Oviedo, Las Palmas de Gran Canarias y El Puerto de Santa María.

El antiguo Penal de El Puerto, antes de derrummbar sus edificaciones anejas.

FILÓSOFO Y TEÓLOGO.
Además, una persona tan inquieta como él, emprende de nuevo estudios obteniendo las licenciaturas de Filosofía y Teología, en la Universidad Angelicum, de Roma (Italia), llegando a dominar las lenguas muertas Latín y Griego, al nivel de los intelectuales docentes de la época.

Los padrinos en su toma de posesión como canónigo magistral, Milagros y Nicolás Terry Galarza.

El 29 de abril de 1978 fue requerido por el Dr. Bueno Monreal para que ocupara la Canonjía Magistral de la S.R., E.J. Iglesia Colegial de la vecina ciudad de Jerez, sumando nuevas obligaciones que  en él delegaban su círculo de confianza, entre otros ‘su primo’ –en realidad no le tocaba nada— José Luis Repeto Betes, antiguo Abad y Dean de la Colegial jerezana.

El Cura Carreto con sombrero y sotana blanca a la derecna, delante de la iglesia de una de las misiones en Barquisemeto (Venezuela).

VENEZUELA Y COSTA RICA.
Siempre se ha dicho que una canonjía, o capellanía, en el Derecho Canóico es como ser nombrado Consejero de una gran empresa a nivel estatal: buenos sueldos y poco trabajo, a lo sumo asistir a las sesiones de los consejos. Pues todos esos privilegios los cambió el Cura Carreto para irse a vivir a las selvas de Venezuela y Costa Rica. Allí durante casi 20 años realizaría una importante labor humanitaria y de apostolado católico.

Rodeado de niños en Barquisemeto (Venezuela).

Se adscribió a la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispano Americana, obteniendo permisos especiales de la Dirección General de Prisiones y del Cardenal Bueno Monreal, para poder trabajar en excedencia donde entendía que debía de trabajar, con los más desfavorecidos de aquellos países  latinoamericanos.

En 1997, la enfermedad  de un célebre alemán, de apellido Alzeheimer le visitó y se instaló a vivir con él, acompañándole hasta el final de sus días, en la festividad de San Carlos Borromeo, el 4 de noviembre del año 2009, óbito que le sobrevino con 79 años en la residencia donde vivía, en el Geriátrico de Montealto (Jerez), siendo concelebrado su sepelio en una multitudinaria ceremonia presidida por Monseñor Mazuelos,  acompañado por sus hermanos sacerdotes, en la Iglesia Mayor Prioral.

El Puerto de Santa María, su historia y hasta la más popular de sus devociones, están asociadas íntimamente a la figura y al recuerdo de Alfonso X "Rey de Castilla, León y de Andalucía". En efecto, El Puerto de Santa María fue poblada y organizada por Alfonso X a través de una serie de actuaciones que culminaron en la concesión a la Ciudad el 16 de diciembre de 1281 de una carta-puebla que puede ser considerada justamente como el texto fundacional de esta Ciudad, a la que el rey dio nombre de Gran Puerto de Santa María.

Estas consideraciones justifican sobradamente la creación de la Cátedra que lleva el nombre del monarca en 1998, en El Puerto de Santa María y con sede en el Castillo de San Marcos, que contiene entre sus muros la antigua mezquita transformada en iglesia por el monarca castellano, de la "Cátedra Alfonso X el Sabio".

Sus objetivos principales son el estudio y difusión de la personalidad, época y obra del más universal de los reyes hispánicos medievales. La actuación de la "Cátedra Alfonso X el Sabio" se manifiesta a través de la celebración bienal de una Semana de Estudios Alfonsíes y en la publicación de los textos allí presentados y de otros estudios en la revista Alcanate. Revista de Estudios Alfonsíes.

Como actividad permanente, la "Cátedra Alfonso X el Sabio" tiene la intención de establecer en el Castillo de San Marcos un Centro de Estudios sobre Alfonso X y la creación de una biblioteca especializada en  temas referentes al Rey Sabio y a su época. Para ello está en fase adaptación una casa aneja al castillo de San Marcos. La "Cátedra Alfonso X el Sabio" está abierta a la colaboración de todas las universidades españolas y extranjeras interesadas en participar en este proyecto, que cuenta con el generoso apoyo y mecenazgo de la firma portuense Luis Caballero, S.A., propietaria del Castillo de San Marcos.

JUNTA DIRECTIVA
La cátedra está presidida por Luis Caballero Florido, siendo su director Manuel González Jiménez y vocales Rafael Cano, Luis de Mora Figueroa y Luis Suárez Ávila.

PUBLICACIONES.
Las publicación  Alcanate. Revista de Estudios Alfonsíes,  de carácter igualmente bienal, actúa como libro actas de las Semanas Alfonsíes, pudiendo ser consultado su índice en esta página de internet:  http://www.institucional.us.es/dhmcthus/alcanate.htm

CONGRESOS CELEBRADOS.
La celebración de los congresos, todos ellos celebrados en nuestra Ciudad, tienen carácter de bienal.

  • VII Semana de Estudios Alfonsíes, «El arte durante el reinado de Alfonso X», del 15 al 17 de abril de 2010.
  • VI Semana de Estudios Alfonsíes: «Alfonso X en la historia del español», del 3 al 5 de abril de 2008.
  • V Semana de Estudios Alfonsíes: «Diversiones, juegos y magia en la corte de Alfonso X», del 20 al 22 de abril de 2006.
  • IV Semana de Estudios Alfonsíes: «Alfonso X en Europa», del 16 al 18 de diciembre de 2004.
  • III Semana de Estudios Alfonsíes, «750 Aniversario. Permanencia e Innovaciones». 12 al 14 de diciembre de 2002.
  • II Semana de Estudios Alfonsíes: «Alfonso X y las órdenes militares». , del 14 al 16 de diciembre de 2000.
  • I Semana de Estudios Alfonsíes: «Estudios y Saberes» 1998.

PREMIO DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA.
La Cátedra Alfonso X ‘el Sabio’, fiel a sus objetivos de promoción e impulso de los estudios relativos a Alfonso X, instituye el Premio ‘Castillo de San Marcos, de investigación en torno a la figura de Alfonso X, su época y proyección histórica. Tendrá carácter bienal y se convocará todos los años pares. La primera edición ha sido en 2010 y está dirigido a estudiosos, preferentemente en sus fases iniciales de investigación, interesados en la temática propuesta. El estudio presentado habrá de ser original, siendo posible toda perspectiva de acercamiento al tema --historica, literaria, artística, arqueológica, …--, siempre que el tratamiento de las fuentes utilizadas responda a las exigencias críticas y metodológicas de un auténtico trabajo de investigación. Mas información en la sede de la Cátredra.

Asociación Cultural ‘Cátedra Alfonso X el SAbio’.
Plaza Alfonso X el Xabio
E-11500 El Puerto de Santa María (Cádiz) España.
Correo electrónico: castillosanmarcos@caballero.es