
La pastelería y obrador de pasteles y pan ‘Karpatos’ abrió el sábado 26 de octubre. La iniciativa es de Los hermanos Joana y Pablo Nowak, nacidos en Polonia y que han traído hasta El Puerto algunas especialidades de esta país con alternan con las locales. Ella se encarga de atender al público y el, pastelero profesional, un oficio que aprendió en su Polonia nata.
Es un pequeño establecimiento de estilo funcional situado en la zona de La Belleza, al principio de la carretera de Sanlúcar, en la calle Luis Suárez Rodríguez. Cuentan con obrador propio en el que hacen dulces y pastas. La oferta se centra en dulces tal como los hacían en Polonia. Así tienen hojaldres rellenos con natillas o también con crema. Cuentan con dulces de bizcocho con una original crema de queso fresco y nata y cubiertos con melocotón. Otros llevan cremas y cobertura de chocolate. Realizan un dulce típico en Polonia y que se llama paczki que recuerdan a la masa de los donuts. Por dentro van rellenos de mermelada. Hacen una adaptación del macarrons francés, también merengues y pastas de nueces, una fórmula polaca. Los precios están entre el euro y el euro cincuenta la unidad.

EL PAN POLACO Y EL PAN NACIONAL.
En un sector en el cada día hay más pan que viene ya hecho y tan sólo se calienta en el punto de venta, la puesta en marcha de un nuevo obrador de panadería artesanal es una buena noticia. La pastelería Karpatos ha puesto en marcha desde el pasado noviembre un obrador de panadería en el que elabora las piezas que venden en el propio despacho. La masa la elaboran ellos mismos y es el maestro pastelero de la casa Pablo Nowak el que se ocupa de hornearlo.

A diario elaboran barras tanto de estilo andaluz como de estilo gallego como piezas, también de este último tipo y molletes. Asimismo se pueden encontrar pan payés y pan alemán. Este último, que se hace con cobertura de cereales, se elabora los martes, jueves y sábados, aunque se vende todos los días ya que se mantiene más días en perfectas condiciones.
La idea de Karpatos es ampliar también la oferta a panes realizados con avena. Joana Nowak destaca que se trata de un pan artesano y que realizan cada día, incluidos los domingos. Además cuentan también, además de los dulces, con bollería como bollos de leche o un pan de leche, un bizcocho de grandes dimensiones ques se hace con una masa parecida al brioche.

En dulces recomendamos el paczki relleno de mermelada, el hojaldre relleno de natillas, la tarta del chef (hojaldre relleno de crema) y el dulce de queso fresco con melocotón. /Texto: Pepe Monforte.


Estudió EGB en el colegio de la calle Gatona conocido como ‘Protección de Menores’, y lueto ‘Manuel Siurot’, desaparecido hoy día y ocupado en su día por grupos e inspiración anarquista. Más tarde pasaría por los Instituto de la Victoria, Instituto Santo Domingo y, en el colegio SAFA-San Luis pasará a formar parte de la primera promoción del Módulo de Técnico Especialista Superior en Educación Infantil, para luego realizar estudios de Magisterio en la Universidad de Cádiz.
INGLATERRA.

No recuerdo de él un gesto de malestar, una bronca o una palabra fuera de tono. Y eso que a alguno se le reventó una vez en su biblioteca una bolsa de canicas. Y eso que las entrevistas surrealistas a las que lo sometíamos nunca aparecieron en aquellas publicaciones, de edición siempre inminente, pendiente de la subvención juvenil que solía acabar dilapidada en una o dos barbacoas.
En el número 20 del Archivo Hispalense del año 1946, (Tomo VII. Pgs. 225-227) está recogida esta «Noticia sobre los ‘belenes portuenses’, que el zamorano Angel Peña Martín enviaba a nuestro embajador del belenismo porteño, Vicente Rodríguez Gimenez, --administrador de Sucesores de Angel Martínez-- y que reproducimos para los lectores de Gente del Puerto.
Entre las poblaciones españolas que se distinguen en la producción de figuras de nacimiento, destaca el Puerto de Santa María, con un taller familiar que ha llegado a alcanzar justo renombre en España e Hispanoamérica. Al tratar aquí este tema, no tenemos otro interés que el de registrar en Archivo Hispalense las noticias que hemos podido adquirir sobre el orígen, desarrollo y estado actual de esta industria , que pone el nombre de nuestra región a la mejor altura en este aspecto de la producción de las figuras de nacimiento.
Los portuenses que, como suele decirse, peinan canas, recuerdan que hace cincuenta años [es decir, a finales del siglo XIX], aproximadamente, la producción de figuras estaba en manos de algunas señoras particulares de la localidad, especialmente en las de dos que, por más conocidas, se les llamaba las muñequeras en razón de su trabajo. Desaparecidas estas señoras, que mantuvieron hasta hace unos cuarenta años [año 1906] el último taller importante, los continuadores trabajaron con mala fortuna y peor orientación, y por repetir constantemente los mismos modelos, produjeron una lamentable decadencia artística. /En la imagen, Hipólito Sancho.
Hace cosa de treinta años [año 1916] un hábil carpintero, llamado Ángel Martínez, hombre ingenioso y con temperamento artístico, quiso elevar el nivel de la industria y comenzó sus tarea recurriendo a escultores para que les proporcionaran modelos adecuados; pero fracasó en el intento, pues solo obtuvo figuras amaneradas sin ningún carácter. Ni siquiera tenían la gracia ingenua y fragante de las tradicionales figuritas toscas de nacimiento. Pero el maestro Ángel era tenaz en sus empresas y decidió acometer de nuevo la tarea, comenzando por perfeccionar sus naturales condiciones para el modelado. Logrados los modelos personales que su gusto peculiar exigía, montó taller y horno y lanzó figuras variadas y graciosas, muy correctas dentro del género; con lo cual despertó el interés de los compradores y dio nueva categoría artística y nueva vitalidad material a lo que ya resbalaba por la pendiente del olvido. /En la imagen, estanterías con la producción de Ángel Martínez. /Foto Colección Vicente Rodríguez.


















Aunque un poco tarde, acogiéndome a lo que nos dice el refrán ‘más vale tarde que nunca’, quiero escribir de Ramón Vélez González, ‘Ramoncito del Barrio’ para sus contemporáneos gaditanos, bailaor profesional nacido en Cádiz el 15 de julio de 1927 y fallecido a los 86 años en El Puerto, el 17 de septiembre de este año 2013, ciudad que lo acogió con con un cariño recíproco, desde su jubilación a principio de la década de los 90 del siglo pasado. Vivía en la barriada de la Playa. /Ramón Velez, en su etapa de bailaor, en 1960, con 33 años.




