
Marcos Darío García Rodríguez nace, en 1973, el 15 de abril, siendo el menor de tres hermnos, junto a José Manuel y Montse, del matrimonio formado por el porteño Diego García Mateo e Isabel Rodríguez Martínez, nacida en Isla Cristina, pero desde siempre en nuestra Ciudad. Vivían en la calle Nevería, en la casa donde residió Pedro Muñoz Seca y que, hasta no hace muchas fechas ha albergado la Fundación que lleva el nombre del literato.
El NIÑO TUNITO
Conserva uno grato recuerdo de su temprano paso por la guardería de las monjas de la calle Fernán Caballero, a las que, por cierto, debía haberlas caído en gracia, ya que le metían en todos los saraos de los niños mayores, incluso en las actuaciones que daban asiduamente los, como los llama “Niños Tunos” en el desdaparecido Teatro Principal

En la imagen se le puede ver debajo del micro, con melenitas, y rodeado de niños mayores que él. Por cierto, el que está cortado a la izquierda es Jose García, su hermano, que ya empezaba a dar a la bandurria y que, en la actualidad, es diestro de las seis cuerdas.

De izquierda a derecha, su abuelo, Antonio García Merlo, a quien muchos conocerán por haber regentado durante años la confitería ‘Los Sanluqueños’, hoy La Merced, en la calle Ganado. Le sigue su tío Manolo García Mateo, a quien se le recuerda por la tienda de electrónica y reparaciones que mantuvo junto a su mujer, Luisa, en la calle Javier de Burgos. A continuación, su padre, Diego, sus hermanos, Montse y José Manuel, con Marcos en el centro. Justo detrás, su madre Isabel, su tía Luisa y su abuela, Isabel Mateo.
La EGB la cursó con toda normalidad en el por entonces inmenso, --ya que llegaba hasta la calle Valdés-- Colegio Jesuitas San Luis Gonzaga. Aquellos años quedaron grabados en su memoria, tanto de sus compañeros como del profesorado, entre ellos el recordado Padre Ruiz. Los estudios de bachiller transcurrieron entre el I.N.B. Pedro Muñoz Seca, y posterior nocturno de Santo Domingo (COU). Al finalizar, eligió Sevilla para su graduación en Publicidad y Marketing.
CROACIA A LA FUERZA.
Fue de los últimos soldados de reemplazo obligatorio. Lo vivió de forma intensa y por sorpresa. En 1996 embarcó desde el puerto de la base militar conjunta norteamericana de Rota, en dirección a Croacia, en pleno conflicto militar, donde permaneció por espacio de varias semanas. Le avisaron minutos antes de partir, cual sería su destino y, recuerda, sin llevar ropa adecuada. La solidaridad entre compañeros le hizo solventar el trago con audacia.
LA MÚSICA FLUYE: LOS STARFIS.
Marcos posee especial predisposición por lo que le que ocupa buena parte de su tiempo libre: la música. Al parecer los dos hermanos, Marcos y Jose Garcia, heredan de su padre, Diego, esta afición por los ritmos sesenteros y las actuaciones en escenarios. Diego García Mateos fue componente de ‘Los Starfis’, conocido grupo musical de los años sesenta en El Puerto, que durante muchos años amenizó los escenarios portuenses.
Como afirma el crítico musical de Gente del Puerto, Francisco Ramírez Tallón, Koky: «Este grupo o conjunto, como se decía en aquellos tiempos, Los Starfis, estaba regido por sus dos principales componentes, los hermanos Diego y Manuel García Mateos, guitarra y bajo respectivamente. En la panadería confitería de la Calle Jesus Cautivo propiedad de loa padres de éstos en los años cincuenta del siglo pasado, me enseñaron a tocar la guitarra. Manolo tocaba la bandurria, el laud, la guitarra y por último el bajo.
Los Starfis fue el primer grupo de música moderna que se formó en El Puerto a finales de los 50 y principio de los 60. Tuvieron muchos cambios pero los fundadores fueron Diego (guitarra), Manolo (bajo), Isidoro Nogués (batería) y Pepe Palacios (guitarra)».

En esta imagen el padre y tío de Marcos, Diego García Mateo, primero por la izquierda fila inferior, guitarrista, y Manolo García Mateo, segundo por la derecha, fila superior, bajista, ambos con el resto de componentes de los Starfis.
DESDE ‘LOS STOLIN’ A ‘FOUR’.
En el año 2001 Marcos forma un grupo de pop rock junto Jose García y Raul Celestino, ‘Los Stolin’. Este trío musical, compone y produce sus propios temas en español, y no tardaron en cosechar algunos éxitos.
Los Stolin quedan segundos en un concurso de grupos a nivel nacional.
A partir de 2006 Marcos se integra en otra formación musical, junto a otros tres músicos, todos de El Puerto: ‘Four’. Ofrecen conciertos por las pocas salas de la provincia que quedan con capacidad --y valentía-- para ofrecer música en directo.
Los miembros de ‘Four’, Marcos García, su hermano Jose Manuel García, Fernando Ramírez y Domingo Renedo, presentan divertidos bolos con versiones de Rock y Rock&Roll de los años 60 y 70. Sus influencias vienen surtidas por míticas bandas como Led Zeppelin, The Who, Beatles, Romantics, Credence, Ray Charles, Rolling Stones, The Doors, etc. La crítica ve en sus directos una magistral explosión de rock, revival al más puro estilo sesentero. Lo cierto es que este cuarteto portuense derrocha entrega en cada actuación, llena de ritmos y polifonía corística. Calidad musical y un variopinto repertorio seleccionado, que logra transportar a su público, por unos instantes, a estas prodigiosas décadas.

Marcos en plena actuación, 2007.

Concierto en El Patio, el pasado junio este año 2010. De izquierda a derecha: José García, Marcos García, Fernando Ramírez y Domingo Renedo.

Foto durante un concierto en la sala Mucho Teatro en Noviembre de 2008. De izquierda a derecha: Fernando Ramírez, Jose Manuel García, Ricardo Morán y Marcos García.

En el “backstage” de Mucho Teatro. Con el atuendo de actuación en Marzo del 2009, antigua formación ‘Four’, justo antes de levantar el telón y salir al escenario. De izquierda a derecha: Fernando Ramírez, Ricardo Moran, Jose Márquez, Jose García y Marcos García.
MOTEANDO
Las motos fueron, durante años, una pasión para Marcos. Desde que a escondidas le cogía, sin autorización, la moto que guardaba su padre, una CBX 750, Marcos sentía espacial atracción hacia las dos ruedas. Posteriormente utilizaba su CBR1000 para la competición no profesional en el circuito de Jerez. Actualmente prefiere, en cuanto a la velocidad, un poco de más tranquilidad, por lo que ahora conduce una ligera BMW GS650.

Foto realizada en el circuito de Jerez durante una vuelta cronometrada. Más atrás a la izquierda, con moto roja, Patrick Koch, afincado ahora en Sanlúcar.
MARCOS EMPRESARIO
En el año 1998 funda junto a Fernando Gago Leyras la empresa Bahia Media Comunicación, dedicada entonces al diseño gráfico publicitario, sociedad que aun regenta en la actualidad como único socio. Bahiamedia se ocupa de todo el proceso de creación de una campaña publicitaria y promocional o sólo el servicio en una parte del proceso: diseño, creatividad, producción multimedia, planificación de medios, asesoramiento, etc.

Situada en la calle Curtidores, 30, en el Polígono El Palmar. Bahiamedia Eventos también desarrolla exclusivas visitas turísticas guiadas por nuestra ciudad denominada “Ruta de los Sentidos”.
FORMACIÓN PARA EMPRESARIOS
Marcos también imparte formación y charlas sobre comunicación, compartiendo su experiencia con los empresarios y emprendedores de la provincia a través de la Consejería de Innovación de la Junta de Andalucía.

En la foto durante un reciente curso de medios de difusión publicitaria y herramientas de comunicación en Internet, en el CADE de Puerto Real.
…Y LA VIDA SIGUE.
A sus 37 años, Marcos García compatibiliza sus trabajos con una apacible vida familiar, acompañado de su mujer Ana y su hija de dos años, Carlota.

Marcos con Ana y Carlota en parque de Los Toruños, abril del 2009.
Activo empresario y decidido emprendedor de nuestra ciudad que aún, nos cuenta, le queda mucho por ofrecer, tras un largo camino, no sin tropiezos e innumerables obstáculos. Aun recuerda, con cariño, los disgustos de su madre por haber escogido apostar por su faceta empresaria. Cada día se levanta para presentar batalla al complicado mercado actual. Da gracias al apoyo incondicional de su familia y a su querido círculo de buenos amigos: llos Fernandos, Raúl, Jorge B.,… a los que debe todo, creciendo día a día, granito a granito como persona y empresario.

En esta misma fecha, el 3 de agosto de hace 518 años, como es bien conocido, salió Colón de Palos buscando una ruta marítima para llegar a las Indias. Cruzó el Atlántico y descubrió para la corona española un inmenso y hasta entonces desconocido continente al que algunos llamaron “Nuevo Mundo” antes de que se popularizase el gentilicio de un personaje de segunda fila: Amerigo Vespucci quien, con la fuerza de su narrativa y la difusión de la incipiente imprenta, dio a conocer a toda Europa el importante descubrimiento.
Sabido es, igualmente, que este florentino afincado en Sevilla, viajó por primera vez al continente americano en 1499, en calidad de segundo piloto en la expedición de Alonso de Hojeda que, con Juan de la Cosa de primer piloto, partió desde el fuerte de Santa Catalina, entre el Buzo y Puerto Sherry.
Aquí y ahora, en este día, quiero aportar mi granito de arena de investigador aficionado a esa enorme montaña de datos recopilados por licenciados y doctores en historia relacionados con El Puerto y el hecho que comentamos. Se trata del entronque de la familia de un ilustre paisano con descendientes directos de Cristóbal Colón.
EL ENTRONQUE CON LA FAMILIA DE COLÓN.
(En la imagen de la izquierda, la Gran Cruz de la Orden de San Hermenegildo a la constancia militar).
GENEALOGÍA de
(En la imagen de la izquierda, Digo Colón Muñiz, hijo de Colón, I Duque de Veragua).
Retomamos la genealogía, retrocediendo hasta Antonio Bernardo de Colon. Otra hija llamada Antonia Colon de Larreátegui y Sentís fue la madre de Luis Gómez-Colon de Larreátegui , que casó con Manuela Iparraga, procreando a Jose Miguel Gómez-Colon de Larreátegui que casa con su parienta Teodosia, con la que finalizamos la anterior cita genealógica. El hijo de este matrimonio, José María Dámaso Gómez-Colon de Larreátegui, en el que convergen dos ramas de descendientes, contrajo matrimonio en La Habana con la hija de José Maria Chacón, Josefa Maria Chacón y Maldonado y su único hijo varón Guillermo Gómez-Colón Chacón, nacido en El Ferrol en 1846 será el continuador, --al casar con Maria Rita Salazar y engendrar a Guillermo Gómez-Colon y Salazar, capitán de Infantería y poseedor de 5 Cruces Rojas de primera clase del Mérito Militar--, si se nos permite la expresión, de la dinastía portuense cubana de Colón. (En la imagen de la izquierda, Guillermo Gómez-Colón y Salazar).
















Nace ‘La Voz de la Bahía’, un nuevo medio de comunicación con vocación de Bahía; tuvo una vida efímera: apenas un año, al convertirse en un medio crítico con el poder de la época y ser vetado por los grandes anunciantes de la zona. Era alcalde de la ciudad Luis Portillo Ruiz.
Manuel Martínez Alfonso inicia una cruzada en ‘La Voz de la Bahía’ para evitar que se construyeran bloques de pisos en la Plaza del Polvorista, al igual que ocurriera en la Plaza de la Pescadería cinco años antes. Se crea el conjunto músico vocal ‘Los Simbronis’, que funcionará hasta 1967. Se crea el Grupo Scout Católico en la Parroquia del Carmen.

Esta destilería fue fundada por Manuel Pico en 1824, llamándose entonces el licor 'Crema de Cacao Manuel Pico' (En la imagen de la izquierda podemos ver una botella del primer cacao que se produjo en la Destilería).


En el año 2004, Cacao Pico obtuvo en el Salón Saveurs de París el Premio al Mejor Licor, adjudicado por un jurado compuesto por periodistas especializados, sumilleres y especialistas en el mundo de la grastronomía gourmet, tras una exhaustiva cata a ciegas. . Este salón francés está especializado en productos de gourmet y delicatessen. Representa una de las más importantes citas feriales de bebidas y alimentación de Francia. Cacao Pico se introdujo de la mejor manera en el merdado francés


EL LICOR QUE SE BEBE... Y SE COME.

Otra opcion: aquí había muchos y aún hay algunos licores en las bodegas, concretamente el cacao, delicioso. Se bebe pausadamente, dura largo por goloso y hace una buena sobremesa y digestión. Búsquenlo en El Puerto también, que no se ha de arrepentir". (Plantilla de antigua etiqueta de Cacao Pico).
El chocolate y el cacao, lejos de alterar el peso, puede ser beneficioso para la salud, siempre sin abusar, como afirman los expertos: produce una sensacion de felicidad, saciedad, oxigena la mente produciendo una mayor actividad mental, sus antioxidantes naturales protegen ante enfermedades cardíacas y ayudan a proteger en las degenerativas, además de tener efectos diuréticos, estimula el sistema central. ¡Habrá que preguntarle al médico! (Etiqueta de Crema de Cacao Pico).
Gregorio Francisco Cruz Vélez nace en la tan portuense calle Luna un día normal: el 24 de febrero de 1954. Ya desde pequeño le decía a su madre «--Déjame hacer lo que me gusta». Muchos años después nos damos cuenta que así ha sido.



Todas las plazas y aficionados que lo conocen saben captar su profesionalidad. Es poseedor de premios tan importantes como el ‘Maite’ de Madrid en tres ediciones, ‘Maestranza de Caballería’ de Sevilla, ‘Canal+', en diferentes ediciones --tanto en metálico, como el trofeo que lo acredita--, Premio Nacional Cossio... Y premios del sur de Francia, de temporadas catalanas, de jurados de prensa e incluso de los propios compañeros de profesión. En definitiva un largo etcétera que definen la categoría obtenida por nuestro paisano en su extensa trayectoria. (En la imagen de la izquierda, uno de los premios otorganos por la cadena de televisión Canal+).





Quizás el viento de Levante, ese que te despeina mientras contemplas una tarde de toros en pleno mes de julio, o que hace ondear las banderas de la Plaza Real cuando suenan los clarines; o quizás las salinas que rodean la ciudad, sean la excusa perfecta de este carácter duro y de superioridad que, desgraciadamente, califican el trato que dedica El Puerto a sus paisanos más relevantes en la distintas artes.
Leyendo que el Beato de Liébana, en pleno Concilio de Sevilla, el año 785, increpó a Elipando, Obispo de Toledo, influido éste por la herejía adopcionista, y le llamó "Cojón del Anticristo", me viene a la memoria un santo varón que no pronunció nunca una palabra más alta que otra. Lo más fuerte que se conoce que dijo fue "¡Pardiéz!" y hay algunos que le oyeron decir, en una ocasión, hasta "¡Cáspita!.
Estuvo en dos etapas en nuestra Ciudad. En la primera sucedió a un particular Notario, Don Francisco Rojas, que además de cervantista fue boticario. En la rebotica, alguno de su tertulia le recomendó estudiar Derecho, lo que hizo, y opositó para Notario, lo que consiguió, aportando una fórmula de tinta indeleble, de su invención, que hacía duraderos y legibles los protocolos. En la segunda etapa, Don Cástor sucedió a Don Francisco Rodríguez Perea, Notario que, no se sabe por qué extraña razón, se sabía todas las líneas ferroviarias de España, con sus estaciones, llamaba a su mujer "la cadena perpétua" y a su yerno, militar de profesión y padre los "Murillo", unos compañeros míos del colegio, "El Gran Capitán". (En la imagen de la izquierda, la casa donde estuvo la Notaría de D. Castor Montoto, durante su segunda etapa, en Federico Rubio, esquina con Santa Lucía, frente al Estanco de Vicente Peris Tey).
RANCHO DE POLLA TIESA, HIJUELA DEL CHOCHO, LA CACHONDA, CACHONDILLA
La iniciativa del cortejo marítimo partió del Ayuntamiento encabezado por el Alcalde Eduardo Ruiz-Golluri, (en la imagen de la izquierda) quien promovió los festejos durante su mandato. Fue un emprendedor alcalde que truncó su inquieta trayectoria con la llegada de la Segunda República. Entre otros eventos ideó la denominada Fiesta del Vino en el Parque de la Victoria, una de las precursoras de nuestra actual Feria de Primavera. El turismo estival, demasiado elitista entonces, se convertía en uno de los mimos del gobierno local más por prestigio que como una fuente de ingresos de primer orden. Aunque algunos empresarios y políticos visionarios comenzaron a sospechar de las posibilidades del sector.

Su infancia transcurre en la calle Pozuelo, jugando en unas calles aún no tan transitadas. Estudió en el Colegio de las Carmelitas, --se acuerda de la Hermana Natividad--, en la calle Luna, con la señorita Paca y con 9 años ingresó en el Colegio de la Pescadería, con Miguel Cea Quiroga como director y los profesores Ciro Morata y Antonio de la Torre, entre otros. Luego estaría interno varios años en el Colegio de Nuestra Señora de los Reyes, en Bonzanza (Sanlúcar), dirigido por los hermanos Maristas. Rebelde, decide escaparse del colegio con 14 años, en desacuerdo con los métodos disciplinarios del centro, al terminar el 4º de bachillerato, con lo que se inscribe una nota negra en el libro escolar, lo que le impide acceder a otro centro. Ahí terminan sus estudios reglados --que no su ansia de formarse y conocer, algo que hace de forma autodidacta-- y empieza a trabajar en el que ha sido y es su mundo: la bodega. (En la imagen, José Gutiérrez Dosal).
Estamos en 1960. Así, empieza de obrero en la bodega, donde aprendió e hizo de todo. Su maestro: su padre. Allí empujaba botas, trasegaba el vino a jarra, lo rociaba, venenciaba, arrumbaba a mano... En 1966 muere su padre y con 20 años se ve con la responsabilidad de sacar adelante el negocio vinatero. (En la imagen, José Gutiérrez Sánchez de Cos).
Y con ese empeño, esa nueva experiencia. Salir a la exportación. Instalan un sistema de embotellado, con nuevas tecnologías lo que supuso grandes inversiones en un momento en el que el mercado de nuestros vinos estaba en recesión. (En la etiqueta que aparece a la izquierda, Amontillado Marqués de Comillas, fundado en 1837. Al segundo marqués compró Gutiérrez Dosal la bodega de la actual firma Gutiérrez Colosía).
Juan Carlos empieza a viajar. Para su sorpresa, cuando en el marco de Jerez muchos pensaban que el vino se vendía solo, había que hacer grandes esfuerzos para colocarlo en un mercado cada vez más competitivo y difícil. En Holanda recibe al principio el rechazo de los importadores. En Alemania, dadas las políticas efectuados por algunos exportadores que habían dejado en muy mal lugar los vinos del marco, desconfiaban. (En la etiqueta ide la izquierda, Fino Toneles, de su abuelo, José Gutiérrez Dosal).
Pero Juan Carlos no se desanima, creía en lo que hacía y en la bondad de sus productos y vuelve a la Feria de Dusseldorf, a los 'show rooms' de Holanda... a fuerza de voluntad no había quien le ganase. Años más tarde, en Vinoble (Jerez) tendría que luchar contra competidores de la zona, que no le admiten, pero sus productos se acaban posicionando en los mercados de exportación. (A la izquierda, botella de Pedro Ximénez de Gutiérrez Colosía).
En 1998 unos exportadores ingleses prueban sus vinos en las bodegas y empiezan a venirle los primeros contratos para el extranjero. Se diseñan nuevas etiquetas de vinos e incluso cambia el tipo de botella. Los productos embotellados por Gutiérrez Colosía, además del vino en rama y el vinagre a granel, tienen una estrecha relación, por su nomenclatura, con El Puerto:
LOS VINOS

EL BRANDY EL CANO
Es un producto del que sólo se embotellan 1500 botellas al año con el objeto de que siga manteniendo la calidad que le dan las soleras de cerca de un siglo.
En 2009 la 







Juan Carlos Gutiérrez Colosía, amante de El Puerto, sus cosas y su historia; enamorado de la hoy y siempre difícil profesión de bodeguero, ilusionado por posicionar sus productos en el mundo (en estos días salen para el estado de Virginia (EE.UU.) unas botas de las bodegas Colosía), emprendedor, sigue buscando mercados, ofreciendo catas en origen y destino. En breve estarán en Barcelona; en agosto en Dinamarca, haciendo una degustación con el importador a almacenistas, restauradores y sommeliers; en octubre en Bélgica, y en invierno continuarán asistiendo a ferias y catas abriendo y consolidando mercados internacionales, ayudado por la nueva generación, los Gutiérrez Pou (Carmen y Carlota, en la imagen de la izquierda) y por su incansable esposa y compañera, Carmen Pou Riutort.
A principios del siglo XX la fotografía comercial creció con rapidez y las mejoras del blanco y negro abrieron camino a todos aquellos que carecían del tiempo y la habilidad para los tan complicados procedimientos del siglo anterior. En 1907 se pusieron a disposición del público general los primeros materiales comerciales de película en color unas placas de cristal llamadas Autochromes Lumière en recuerdo a sus creadores, los franceses Auguste y Louis Lumière, siendo peculiar en esta época que las fotografías en color se tomaban con cámaras de tres exposiciones. (En la imagen de la izquierda, Justino Castsroverde, en 1920).
Fallecido su padre y pese a su vocación universitaria de farmacia, le llevaron a trabajar a Cádiz como aprendiz en el estudio fotográfico de José Reymundo "con el que estableció no sólo una relación laboral, sino una vinculación personal y afectiva, que perduró hasta el fallecimiento del maestro en 1950".
El profesor Garófano encuadra a Castroverde en la denominada corriente pictoralista de la fotografía, aquella de pretensiones artísticas que surge como reacción a la fotografía de aficionados, considerada vulgar, reivindicando los valores propios de aquella para la realización de obras de arte en plena igualdad con otras disciplinas artísticas como la pintura, la escultura o la arquitectura. Los fotógrafos del pictorialismo se definen como fotógrafos y artistas en la línea de las teorías del romanticismo propias del siglo XIX, destacando la sensibilidad e inspiración de los autores y otorgando un papel secundario a los conocimientos técnicos.





Está casado con Laly Díaz Hermida, siendo padres de cuatro hijos,: David, Carlos Javier, Oscar y Jesús y tienen además, dos nietos; María y Pablo. (En la imagen de la izquierda, Hoja del Lunes del 18 de octubre de 1971, en la que se da cuenta del natalicio del primero de los hijos de Carlos).


Su primera comunión la hizo en la Capilla del Convento de las Madres Capuchinas, convertido hoy en el Auditorio Municipal San Miguel, ante El Cristo del Amor.

