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Publicidad en Diario de Cádiz, año 1894, en el que se cita a José F. Piury, como representante en El Puerto de la firma que efectuaba 'redenciones en metálico', es decir libraba a los reclutas de ir a la guerra. /Imagen: Diario de Cádiz.

Jose F. Piury Palmar, nació en Gibraltar en 1844 y falleció en El Puerto en 1902. Era tenedor de libros, aunque ignoramos la empresa en la que trabajaba, así como representante de la Casa Mompó Hermanos y Compañía, con sede en Valencia, dedicada a la ‘redención en metálico’ dedicada a exonerar a los quintos que no tenían dinero para librarse del servicio militar obligatorio y con posibilidades de ir a alguna de las guerras en las que estaba inmerso nuestro país.

Bodega de Piury. /Foto Justino Castroverde.

La fecha mas antigua en la que tenemos localizado a nuestro protagonista en nuestra Ciudad es 1883. Vivía entonces en calle Palacios 46, aunque posteriormente se trasladó a la calle Cielos y después a Santo Domingo, 21. Estaba casado con una compatriota ‘llanita’, Virginia Dagnino y tenía siete hijos, uno de los cuales  sería posteriormente alcalde de la ciudad, concretamente Ernesto Piury Dagnino, en la segunda década del siglo pasado: entre abril de 1918 y enero de 1920.

PIURY & CÍA.
José F. Piury se inició a los negocios de vinatería, teniendo referencia de ello en 1900, fecha en la que hemos recogido noticias suyas como criador-exportador en la Revista Portuense. Pero sería su hijo Ernesto el que, con la sociedad Piury & Cia. consolidaría el negocio de exportación de vinos, siendo sus marcas más destacadas las manzanillas ‘La Concha’ y ‘Fátima’, el amontillado ‘Continental’ y un moscatel quinado de nombre ‘Vincitor’.  Casó con Joaquina Heras Pico, hija del teniente de navío Juan Manuel Heras y sobrina del vinatero Manuel Pico.

Nos reservamos la información de uno de sus nietos, José Piury Quesada un personaje muy interesante con cuyo nombre fue rotulada la calle Alquiladores, del que publicaremos una nótula en estas páginas.

LA REDENCIÓN EN METÁLICO.
La redención a metálico es una fórmula legal muy usada a fines del siglo XIX y principios del XX por la que los soldados de cupo, es decir todos los varones entre los 18 y los 25 años, que debían de servir obligatoriamente en el ejército pudieran eludir dicho servicio pagando una cantidad --rescate-- estipulada al efecto. En las fechas a la que se refiere el recorte de Diario de Cádiz --1894-- la cantidad ascendía a 1.500 pesetas, una cifra difícilmente alcanzable para la mayoría de las familias.

Soldados ante el cuartel de la Plaza del Polvorista, hoy Teatro Municipal y viviendas de trabajadores de Osborne. /Imagen cedida por Doña Ángeles Zamorano, a través del Centro Municipal de Patrimonio Histórico.

Dada la situación de conflicto bélico que se daban en las colonias de Ultramar, primero y en Africa, después, resultaba más que arriesgado cumplir el servicio militar obligatorio por lo que  aquellos que no disponían de una suma tan respetable como la que hemos citado,  buscasen fórmulas como la del anuncio para poder solucionar el problema. Los que podían alegar defectos físicos o algunos de los diversos motivos que le eximieran de la obligación se apresuraban a hacerlo, pendientes de la decisión del tribunal al respecto. Otras familias vendían parte de su patrimonio para obtener la cifra del rescate y evitar que su hijo fuese a las colonias, bien es cierto que era solo una posibilidad entre otras de ir destinado a la Península, en un destino relativamente más tranquilo o, incluso, librarse totalmente, en un popular sorteo que se celebraba cada reemplazo, para el que se asignaba a cada mozo un número.

Recibo de redención en metálico, por importe de 1500 pesetas.

Podemos imaginar las irregularidades y chanchullos que habría en el mismo, considerando la trascendencia del resultado, del que, en ocasiones, dependería la vida o la muerte de cualquiera de esos centenares de jóvenes en cada quinta. Cuando eran convocados, todos debían acudir en primera instancia, tallándose y siendo declarado apto o no apto para el servicio.

Después venía la posibilidad de gestionar el rescate, entregando el certificado redimidor y, posteriormente, en función del número de quintos y las previsiones realizadas por los mandos militares que determinaban si existía exceso de cupo o no, se realizaba el sorteo que libraría a algunos y señalaría, igualmente el destino final de los admitidos. Podía pasar, como en el caso de mi tío abuelo Guillermo Palomino Cabe que, habiendo la familia malvendido una casa de su propiedad --concretamente,ente la conocida como ‘Casa del Reloj’ en la esquina de Cruces y San Sebastian-- para poder atender la redención del mozo, hijo único varón, salió exento de servicio en el sorteo. Lógicamente, el grueso de la tropa estaba formado por los menos pudientes. /Volatina publicitaria sobre la redención en metálico, en este caso a un coste menor.

Entre los datos que manejé al identificar a un centenar de paisanos, repatriados de la Guerra de Cuba, figuraba el de sus domicilios. Confirma esta presunción apuntada que la gran mayoría de estos soldados retornados a España tras el desastre vivían en Cruces, Zarza, Espelete, Rosa, Santa Clara...etc. Tan solo uno de los 125 contrastados vivía en la calle Larga, y otro en Palacio, un par de ellos en Nevería y otros tantos en Misericordia... en fin, claramente se percibe que la extracción social de estos sufridores no era precisamente de las clases altas.

En la imagen de la izquierda, listado de mozos de El Puerto en los que figuran los que habían pagado el rescate el metálico, señalados con una 'R'. Archivo Histórico Municipal. /Reproducción: A.G.R.

En la reproducción del listado de los mozos de El Puerto de Santa María del reemplazo de 1894 puede verse claramente los que han pagado el rescate, los que gozan de la redención a metálico, pues tienen situado a la derecha de sus filiación una "R". Vemos apellidos de clase media y un personaje referenciado en una de las nótulas: Ordoñez Garabito --con nótula núm. 876 en GdP-- entre los diez afortunados redentos de los 35 que componían esa ‘quinta’. Y en el margen izquierdo, figura el número con el que participaran en el sorteo que era público y muy popular, celebrándose en ciudad cabecera de la demarcación del reclutamiento, en este caso en Cádiz. (Textos: Antonio Gutiérrez Ruiz. A.C. Puertoguía).

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Luis Portillo Ruiz alcalde de El Puerto entre 1960 y 1969, nace en Granada en 1897, hijo de Luis Portillo de Pineda –familia de Mariana de Pineda—y de Conrada Ruiz Müller, segundo de los seis que tuvo el matrimonio. Por cierto que el padre de nuestro protagonista fue un industrial procedente de Granada que se instaló en nuestra Ciudad  en 1905, quien también fuera  alcalde de El Puerto entre  1910 y 1913. Al fallecimiento de éste se descubrió en el buró que tenía el título de abogado por el Sacromonte. Fue diputado a Cortes por el Partido Liberal del Conde de Romanones. La familia Portillo tenía, primero en alquiler y luego en propiedad, el Cortijo de ‘La Negra’, una molienda y una panificadora en el casco antiguo y una fábrica de jabón.

1897
El año 1897 una comisión de ‘romanos’, figurantes en la procesión de la Hermandad de la Humildad y Paciencia, precedidos de la banda municipal desfilaría en dirección a la casa del Alcalde, donde les sería entregado el Pendón de la Ciudad que formaría parte de la procesión del Jueves Santo.

De 1897 data el óleo de grandes dimensiones, original de J. Delgado Palou ‘Aparición de la Patrona a Alfonso X’, que se encontraba en la escalera de acceso al Ayuntamiento de la Plaza de Isaac Peral y en la actualidad se encuentra expuesto en el Auditorio Municipal San Miguel y que vemos en la imagen de la izquierda.

La Compañía del Ferrocarril de El Puerto de Santa María a Sanlúcar de Barrameda, en cuyas manos estaba la concesión del ferrocarril de dicho tramo, transfirió sus derechos el 10 de febrero a la Compañía Belga de los Caminos Vecinales de Andalucía. El jesuita Juan Oliver Copons, deja de dirigir las congregaciones de San Luis Gonzaga, siendo sustituido, solo ese año, por el P. Francisco Tarín.  En 1897 dejaba de ser el edificio de las Casas Consistoriales el Convento de Santo Domingo, que lo ocupó como tal hasta dicha fecha. Ese año nacen el escritor gaditano José María Pemán y el portuense Manuel García Ruíz (hijo de Manuel García Gallardo y de Encarnación Ruiz Chaparro), que emigró muy joven a Salta (Argentina). Muere el político José Luis Albareda y Sezde, quien fuera ministro, diputado y senador del Reino vitalicio.

Los padres de nuestro protagonista, Luis y Conrada, y su hermano Ángel y el propio Luis, en el centro de la imagen.

Nuestro protagonista estudió interno en el Colegio de los Jesuitas, formación que siempre tendrá presente.  En 1919, ingresa en la entonces Academia General Militar de Toledo, donde saldría con el empleo de Teniente de Infantería. Con 24 años fue a la Guerra de África, también llamada Guerra del Rif o Guerra de Marruecos, en 1923, donde resultará herido en un brazo, en 1925, durante el Avance y Retirada de Xauen. Luis, convaleciente de sus heridas, sería recibido en El Puerto como un héroe por una multitud que lo aplaudía allá por donde iba./En la iamgen de la izquierda, en una imagen al salir de la Academia General Militar de Toledo.

En la imagen, recibido en las calles de El Puerto como un héroe por la multitud.

Luego, durante su carrera militar,  estaría a las órdenes del General Franco, también en el Ejército de Africa –y en la Legión Española—del que decía era un buen organizador y estratega. En 1926 fallece su padre. En 1927 vivía en el número 2 de la calle de la Plata. Ese año crea en El Puerto las Juventudes Patrióticas y lo nombran correspondiente de la Real Academia Hispanoamericana de la Lengua.

En 1931, con la proclamación de la II República se da de baja en el Ejército. Luis había sido abanderado de Alfonso XIII y tenía un tío que era Intendente de Palacio, el Conde de Eibar. De hecho, Luis no juraría la bandera republicana, así que regresó a su domicilio de El Puerto dedicándose a los negocios y asuntos de la familia, siendo muy querido por los empleados. Tenía entonces 34 años.

QUEIPO DE LLANO.
El díscolo general Queipo de Llano vivió una temporada en la calle de las Cruces de nuestra Ciudad, desterrado por el gobierno monárquico, dada su condición de republicano, en la actual casa de Roberto Romero Laffite, entonces propiedad de los Pineda. Estalla la Guerra Civil y Queipo de Llano se dirigió a la Panificadora que dirigía Luis, que le interpeló al llegar: «—Portillo, vamos a salvar la República», a lo que éste le respondió: «—Mi general, lo siento, pero por la República no muevo ni un pelo. Yo soy monárquico. Ni he jurado su bandera, ni cobro de la República, ni tengo nada que ver», a lo que Queipo despectivo le espeta: «--Portillo, quédese con los panecillos». «—A sus órdenes», fue la marcial respuesta de nuestro protagonista. Pero la conversación no quedó ahí pues Queipo salió y volvió a entrar en las dependencias de la Panificadora y le interpeló de nuevo: «--Portillo, vamos a salvar a España». Y la nueva respuesta fue: «—Mi general, por España, vamos». Y lo dejó todo y se incorporó al Ejército con Queipo de Llano, reuniéndose con su pariente Juan Abreu, militar también marchando a Jerez a la casa del Marqués de Casa Arizón, para informarle de la sublevación y a Cádiz con el General Varela, al estar rotas las comunicaciones. Quedaría incorporado al Regimiento Granada Nº 6. Llama la atención que Queipo de Llano, que iba a defender a la República acabaría en el bando de los sublevados.

A partir de entonces estará tres años en diferentes destinos del Ejército. En Sevilla tendrá a sus órdenes a los militares encargados de custodiar las cárceles, a los que adiestrará con piedras, en una Estación de Tren en desuso.

Con su mujer, la porteña Gloria Cía Pino, en el Parque sevillano de María Luisa.

BODA EN SEVILLA.
Con 39 años, al principio de la Guerra Civil, se casa en 1936 en Sevilla con la porteña Gloria Cía Pinto, con la que tendrá seis hijas: Carmen, Gloria, Isabel, Mercedes, María Dolores y Beatriz, quienes les darán 15 nietos y, a día de hoy 21 bisnietos. Se establecen a vivir en Sevilla. En función de posteriores destinos, algunas de sus hijas nacerán en Sanlúcar de Barrameda siendo apadrinadas por los Infantes de Orleans y Borbón.

En cierta ocasión, preguntado por su hija Isabel, adolescente, sobre que hubiera hecho si le hubieran ordenado comandar un pelotón de fusilamiento durante la guerra, la respuesta fue clara, rotunda: «—Me hubiera negado, de ninguna manera hubiera cargado en mi conciencia con la muerte de nadie. Hubiera preferido morir, y negarse, en aquellos tiempos, traía aparejada la pena de muerte». Consideraba que el mejor libro de guerra que se había escrito era “Abajo las armas”, de Berta de Sutner.

Será al final de la contienda civil cuando consigue cobrar los emolumentos de aquellos tres años que sirvió al ejército sin recibir salario ni soldada alguno. Continuó un tiempo en Sevilla, dejando la gestión de la Panificadora a su hermano José hasta su desaparición, y será destinado a Sanlúcar de Barrameda como Comandante Militar de la Plaza.

SANLÚCAR, CÁDIZ, PONTEVEDRA, TENERIFE.
En Sanlúcar, durante la II Guerra Mundial, se construyeron bajo su mando como Comandante Militar de la plaza los bunkers que todavía permanecen en la playa: por Sanlúcar y por la desembocadura del Guadalquivir pasaban convoys del Ejército Aliado y del bando alemán. Luego, en Cádiz le coge la Explosión de 1947, ya con tres hijas en el mundo y su mujer embarazada. Vendrán otros destinos: Pontevedra, Tenerife, como Teniente Coronel Mayor donde padecerá un infarto y decide pasar a la reserva militar activa.

En el Ayuntamiento de Sanlúcar, durante una copa navideña. /Foto: Barro.

REGRESO A LA PENÍNSULA.
Luis y su familia regresan a vivir a Cádiz por espacio de un año. El General Franco selecciona a militares que fueran de su confianza para la actividad política y, a través de Camilo Alonso Vega le ofrece la alcaldía de Sanlúcar de Barrameda en 1954, donde será alcalde por espacio de cuatro años y medio. Allí, en cierta ocasión tuvo que entrar a parlamentar con el líder de los comunistas que permanecían encerrados efectuando unas reivindicaciones, con un tal ‘Santero’, e informó por escrito: «--En Sanlúcar no han leído a Marx ni Engels, en Sanlúcar lo que hay es mucha hambre y necesidad». Estamos hablando de finales de la década de los cincuenta del siglo pasado.

Vista aérea de Sanlúcar de Barrameda.

Allí, entre otras acciones, construirá la carretera de la Jara, el alcantarilado general y abastecimiento de aguas del caso antiguo, alumbrado de la Calzada y buena parte de los Barrios Alto y Bajo, repoblaciones forestales, arregló la carretera de Bonanza y creó la Cooperativa Vitivinícola Sanluqueña. Será nombrado Hijo Adoptivo en 1959.

ALCALDE DE EL PUERTO.
A principio de los sesenta, Luis Caballero Noguera le animó para que fuera alcalde de El Puerto. Le habló tanto de las excelencias de la Ciudad –pero no de los problemas—e insistió tanto que, en abril de 1960, ocuparía el sillón de primer edil con 63 años, sustituyendo a Miguel Castro Merello. Además, por disciplina militar también aceptó ser Jefe Local del Movimiento, aunque no estaba muy conforme con ostentar dicho cargo. Durante su mandato vivió en la vecina Sanlúcar, trasladándose a diario desde la vecina población en su vehículo particular cuyo chófer era un sanluqueño de apellido Hernández. Sería diputado provincial durante el mandato que se iniciaba en 1964. /De izquierda a derecha, n.n., Luciano Sánchez González,  Gobernador Civil, Miguel Castro Merello, alcalde saliente y Luis Portillo, con la vara de mando, tras su toma de posesión en el salón de plenos del Palacio Municipal de la plaza de Isaac Peral. /Foto: Rasero. Archivo Municipal.

Tanto en Sanlúcar como en El Puerto, reactivó los sindicatos verticales: estaban anulados y desencantados, poniéndolos en movimiento. Le preocupaba mucho la infravivienda. En aquellos años se construyeron algunos grupos de viviendas en la Ciudad. Le preocupaba mucho el patrimonio de los portuenses, que no fuera esquilmado y que no tuvieran servidumbres innecesarias.

Ante la fachada del Castillo de San Marcos. De izquierda a derecha, Luis Portillo, José González cámara de TVE, de espaldas el Almirante Gener Cuadaro, el teniente Rafael Romero Bustillo yerno de Luis Portillo y su esposa Isabel Portillo Cía, hija de nuestro protagonista, en 1964, año en que el fue Reina de las Fiestas de la Hispanidad.

Durante su mandato vivió varias huelgas de diverso tipo y siempre se negó a que las fuerzas  de seguridad entraran en El Puerto a ‘resolver’ los problemas. «--A los civiles no se les puede apuntar con armas», afirmaba abundando que «--Los problemas de El Puerto los arreglo yo, no necesito que venga nadie de fuera».

EL PENAL.
En 1961 hubo un motín en el Penal durante el cual los presos se negaban a entrar en las celdas planteando una serie de reivindicaciones.  El alcalde, una vez más, se ofreció a  hacer de interlocutor y fue a dialogar con los líderes de los amotinados quienes les contaron sus reivindicaciones sobre cuestiones de salubridad, hacinamiento y otras relativas a derechos humanos, consiguiendo que depusieran su actitud, tras la mediación de nuestro protagonista. Se negó a que le pusieran escolta durante el encuentro con los penados, encuentro que se prolongó durante toda la madrugada, finalizando a las 10 de la mañana y saliendo en dirección a su despacho de la Alcaldía. /En la imagen de la izquierda, el vestíbulo del antiguo Penal.

LOGROS.
La Ciudad había crecido en los últimos años de mandato de Luis Portillo. Como referencia en el acta del Cabildo Municipal de fecha 5 de febrero de 1967,  se hacía un balance de lo actuado en el último trienio. El río Guadalete, conocería la mejora de su dragado y la construcción de una escollera; la finalización del Ambulatorio de la Seguridad Social ‘Virgen del Carmen’; lo avanzado de la construcción de la Piscina de la Juventud, así como la llegada de nuevos hoteles a la Ciudad. Los funcionarios municipales estarían de enhorabuena, vieron nivelados y mejorados sus haberes en un sesenta por ciento.

Luis Portillo, con los bomberos.

En Obras Públicas, se contemplaban las dos fases de la Gran Avenida de Valdelagrana, y las calles Cruces, Postigo, Santa Fé y Sol. Los alcantarillados de Valdelagrana, Crevillet, colector de la Inmaculada, nivelación de Crevillet. Locales de la Cruz Roja. Reforma del Mercado al por Mayor, Matadero Municipal, Paseo Marítimo y Carreteras de Valdelagrana.

Durante la inauguración del Colegio José Luis Poullet,, de izquierda a derecha, el presidente de Diputación, Fernando Portillo, el Gobernador Civil, Santiago Guillén,  Luis Portillo Ruiz y otras fuerzas vivas de la Ciudad, el 27 de julio de 1968. /Foto: Archivo Municipal.

En Educación, se veían reducidos –por innecesarios—los Cursos de Alfabetización. Se crearon  1200 plazas en Comedores Infantiles. Se ponían de manifiesto la necesidad de mejoras en algunas escuelas antiguas y se daban por cumplidas la misión transitoria de las escuelas de emergencia. Subvención a la Escuela de Menores. Inicio de la construcción del Instituto Muñoz Seca.

Durante la bendición de las nuevas viviendas de los trabajadores de Osborne. A la izquierda, la fachada del actual Teatro Municipal. 11 de mayo de 1964. /Foto Archivo Municipal.

En Vivienda, la gran preocupación de Luis Portillo como ya se ha señalado, se pudo haber hecho más si hubiesen respondido los organismos correspondientes a nivel supramunicipal. Estaban cedidos 9.000 metros cuadrados a la Obra Sindical del Hogar para la construcción de viviendas en terrenos de Crevillet, “por un valor de cuatro o cinco millones de pesetas de la época” [sic].

Fragmenteo del acta de la sesión del Cabildo Municipal de fecha 5 de febrero de 1967. /Nuestro agradecimiento al Archivo Municipal.

El acta de la sesión recogía: «Por fin se van terminando las 118 viviendas de la Guardia Civil. Las 96 de la Renfe, las 120 por el Patronato Municipal de la Vivienda que con las 210 construidas por el organismo suman 330, aparte de las 224 ya construidas y entregadas en Crevillet, las 25 para maestros en estado muy avanzado de construcción en La Puntilla y Ventorrillo del Portazgo, las 90 de la Diputación empezadas en estos días y las 40 para los refugiados de la Plaza de Toros, es decir que durante el trienio transcurrido desde la renovación de la anterior corporación, entre construidas y casi terminadas hemos cubierto un programa de 1043 viviendas»

Durante la inauguración de una de las ampliaciones del Hotel Fuentebravía. A la derecha de Portillo, su secretario particular, el recordado Juan Martín Vélez, a su izquierda, el propietario del parador, José Luis Kutz Muñagorri.

En Turismo, El Puerto vivió una época de desarrollo y expansión turística: alojamientos como el Caballo Blanco, la reforma y ampliación del Hotel Fuenterrabía, la creación del Cangrejo Rojo –luego –Club Mediterranee--, la Avda. Eduardo y Felipe Osborne en Vistahermosa o el inicio de la urbanización Valdelagrana, fueron algunos de aquellos hitos que contaron con el respaldo del que fuera ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne.

Manuscrito de Luis Portillo Ruiz.

LA UNIVERSIDAD.
Intentó, sin éxito, traer algunas dependencias universitarias,  entonces dependiente de la Universidad de Sevilla, a El Puerto, a la sierra de San Cristóbal. Sin embargo, los intereses de los dirigentes de la Diputación Provincial, presidida por Fernando J. Portillo Scharfhausen, aliados con una parte considerable de la corporación municipal, dejaron a El Puerto sin ese polo de desarrollo que hubiera supuesto para la Ciudad un revulsivo cultural y económico con la que sería más adelante la Universidad de Cádiz. Con el tiempo El Puerto ha vivido episodios parecidos en los que los intereses de la provincia han primado por encima de los intereses locales, con el ¿inexplicable? concurso de miembros de la corporación local. Precisamente en un Pleno de la Diputación Provincial celebrado en nuestra Ciudad el 27 de junio de 1968, se aprobaron las distintas propuestas para el desarrollo universitario de la provincia, entre las que se encontraban las de El Puerto, al amparo del Plan de Expansión Universitaria, para la concesión en la provincia de Centros de Enseñanza Superior, propiciado por el entonces Ministerio de Educación y Ciencia.

Los pozos de La Piedad. Al fondo, la Sierra de San Cristóbal. (Foto García Lázaro).

Este episodio fallido le produjo tal suerte de desencanto que aceleró su dimisión. Renunció al cargo el 16 de abril de 1969 en una reunión previa al pleno que se celebraba ese día, al no conseguir que los miembros de la Corporación Municipal ratificaran un expuesto en el que se proponía la cesión de terrenos en la Sierra para ubicación de la Ciudad Universitaria de Cádiz. El único que le apoyó fue el concejal José Puente., si bien en el acta que recoge la sesión plenaria, consta que fue rechazada 'por unanimidad'. El último pleno de la Corporación Municipal al que asiste es en enero de 1969, aunque seguirá asistiendo a las Comisiones Municipales Permanentes de forma intermitente a causa de enfermedad, al menos hasta finales de marzo y en la las de abril, figura en las actas que está ‘con licencia’.

Cuando asumió la alcaldía el Ayuntamiento tenía 10 millones de déficit y cuando la dejó, un superávit de 20 millones y todos los gastos pagados. Tiempo atrás había planteado su dimisión a Camilo Alonso Vega que no le había sido aceptada. Será sustituido por Juan Melgarejo Osborne el 25 de junio de 1969. (ver nótula núm. 890 en GdP).

Luis Portillo, recibiendo a las puertas del Ayuntamiento, con la Corporación Municipal bajo mazas y formada la Guardia de Gala, al gobernador civil de la provincia, Santiago Guillén Moreno. /foto: Archivo Municipal.

HONORES Y DISTINCIONES.
En un a modo de desagravio iba a ser propuesto para recibir el empleo de General Honorífico, a lo que se negó, harto de recibir honores y de como había finalizado su mandato. Estaba en posesión de las Medallas de Campo, Cruz de Guerra y Cruz Roja M.M. En 1926 recibió la medalla del Sufrimiento por la Patria, en 1963 la Cruz de San Hermenegildo y en 1968 la Orden de Isabel la Católica, entre otras distinciones. Fallecería en noviembre de 1978, con 81 años de edad.

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José Puente García, nació el 10 de Agosto de 1932, en la calle de San Bartolomé 5, antiguo y 1 moderno, esquina con la calle Luna. Sus padres, ya fallecidos,  eran ambos nacidos en la Montaña: Quintín Puente García, natural de Roíz (519 habitantes) y María del Amparo García Ricalde, natural de Cabiedes (304 habitantes); los abuelos paternos, Nicanor Puente García e Inocencia García Valdés,  también nacieron en Cabiedes.

1932.
El año de su nacimiento, 1932, el gobierno de la II República dictó diferentes normas y decretos tendentes a la normalización laica del Estado, que pasaría de confesional a laico, suprimiendo ayudas, desvinculando la iglesia de la enseñanza y otros espacios civiles que se encontraban bajo la influencia clerical. Ese año se subleva en Sevilla contra la República, el General Sanjurjo.

En El Puerto era alcalde Francisco Tomeu Navarro.  El 2 de febrero, las autoridades provinciales y locales, cumpliendo con el decreto de disolución y confiscación, procedían a clausurar el Seminario de los Jesuitas y la Casa de Ejercicios de ‘La Inmaculada’. Esta decisión trajo paro a la ciudad y perdida económica para los comercios que vivían de abastecer y servir a la Orden. Lo mismo ocurrirá en Semana Santa, al suspender las propias  hermandades de penitencia los desfiles procesionales, ante el enrarecido ambiente que se vivía. Los bares y comercios, e industrias auxiliares que vivían de las procesiones, se quejaron de la pérdida de oportunidad de negocio al desaparecer los desfiles. /Anuncio publicitario de los acreditados vinos del abuelo materno de Pepín Puente, publicado en el Almanaque Comercial de Verano de El Puerto. Año 1927.

El Casino Portuense en la calle Larga, a la izquierda de la imagen.

El Casino Portuense se trasladaba a la calle Larga. ‘El Kiosko del Chico’, en el Parque Calderón,  se anuncia en la Revista Portuense ofreciendo sus afamados chocolates y buñuelos. La Antigua de Cabo era ya un asentado restaurante n la Calle Ganado, junto al Hotel Loreto y daba a la Calle Ricardo Alcón. Muñoz Seca estrenará en Madrid, ‘El corzo,  ‘Marcelino fue por vino’, ‘¡Te quiero Pepe' y ‘La Oca’. Se tardaba 45 minutos en tren omnibus, en el trayecto entre El Puerto y Cádiz. Se produce una transición en la presidencia del Racing Club Portuense: Genaro González dará paso a Bartolomé Sánchez Bela.

El Bar 'Las Columnas' a principios del siglo XX.

JÁNDALOS.
Los padres de Pepín y sus abuelos maternos, vivieron y trabajaron desde muy jóvenes en El Puerto. Eran el prototipo de los ‘jándalos’, es decir los naturales de Cantabria que, emigrando a Andalucía, adoptaban nuestras costumbres y el habla; algunos regresaban y lo relata en este fragmento de ‘Escenas Montañesas’ de José María de Pereda:

«En tanto vagaba el jándalo,
sobre su andaluz bravío,
por callejas y senderos,
reconociendo los sitios
que poco antes frecuentara
con el dalle y el rastrillo...
Porque lo había olvidado
todo, todo... hasta el oficio,
y el lenguaje de su pueblo
y el nombre de sus vecinos».

Quintín Puente, con boina, en una reunión en el Bar Las Columnas. Vemos tambíen de pié, a su izquierda con corbata, a Jesús Aguirre.

CAFÉ BAR ‘LAS COLUMNAS’.
Sus vidas, dedicados al negocio familiar en las actividades propias de un bar cafetería denominado ‘Las Columnas, en la esquina de la calle Luna con San Bartolomé, y a una pequeña bodega en la calle Meleros, 13, dedicada al almacenamiento, crianza y venta de vinos al por mayor entre otros productos y menesteres. La bodega finalizó sus actividades en 1970 y Las Columnas un año antes, en 1969.

José Puente, en la Bodega propiedad de su familia, en la calle Meleros, venenciando con unos amigos

ESTUDIOS.
Pepín inicia su formación escolar con 4 años en el Colegio de ‘La Divina Pastora’, en el número 51 de la calle Luna arriba de Ultramarinos ‘La Giralda’, y por las noches en la Academia de Bellas Artes  Santa Cecilia, entonces situada en el Instituto Santo Domingo.  Continuará su formación escolar junto a su casa, en la academia de Alfonso Cárdenas, en la calle Luna 43, alternando los primeros estudios con el trabajo en el bar y la bodega familiar hasta 1969 de forma alternativa con otras actividades laborales por cuenta propia y ajena.

De izquierda a derecha, Jesús Aguirre, José Puente García y Jesús, empleado de la casa.

SERVICIO MILITAR.
Realiza el servicio militar en la Marina de Guerra Española, perteneciendo al tercer reemplazo de 1952, desde el 1 de Julio de 1952 al 30 de Marzo 1954, habiendo estado embarcado en el Minador Marte, Lanchas Torpederas 23 y 29 y el último destino  en la Comandancia Militar de Marina de Cádiz, donde se licencia. Actualmente pertenece a la Reserva Voluntaria Honoraria de la Armada Española.

LA OJ Y EL SEU.
De pequeño Pepín, fue formado en las estructuras juveniles únicas durante la dictadura, ingresando en la Organización Juvenil (OJ)   en 1937, fundada en virtud del Decreto de 4 de agosto de 1937, en el cual, además, se aprueban los estatutos de la FET y de las JONS (Falange Española Tradicionalista y Juntas Obreras Nacional Sindicalistas) publicado en el BOE núm 291 de 1937. La Organización Juvenil se organiza siguiendo esquemas militares, propios por un lado por la inspiración castrense de la que venía y por otro por el difícil periodo de guerra civil en el que se estaba desarrollado inspirado, igualmente, en el modelo de organización de la Falange y el SEU, durante la II República. Nuestro protagonista está en posesión de la Medalla de Plata de la Constancia del Frente de Juventudes, sección de la FET y de las JONS.

Recibiendo un reconocimiento del Frente de Juventudes.

Ingresó en el Sindicato Español Universitario (SEU) en 1958. El SEU ra la única organización estudiantil legal. Según la Ley de Ordenación Universitaria (LOU) de 1943, se le reconocía su condición de ‘órgano universitario’ y la obligación de afiliarse al mismo tanto para acceder a formación universitaria como para obtener becas. Realmente no tuvo mucha penetración en la vida estudiantil española, llegando a tener un papel mas asistencial que de control sobre los estudiantes, e incluso sería disuelto  en 1965.

ESTUDIOS SUPERIORES:
GRADUADO SOCIAL, CRIMINÓLOGO, DETECTIVE PRIVADO, CIENCIAS DEL TRA BAJO, DOCTORANDO.

Inicia los estudios de Graduado Social entre 1958 y 1961 en la Academia de San Raimundo de Peñafort de Cádiz y obtiene el Título de Graduado Social en la Escuela Social de Granada, el 10 de Septiembre de 1961, superando en dicho centro la prueba de homologación académica como Diplomado Universitario, el 2 de Septiembre de 1985.

En julio de 1994, obtiene el título de Experto Universitario en Criminología, expedido por la Universidad de Cádiz. Está en posesión del Certificado de Aptitud en Formación Especializada para el ejercicio de la actividad de Detective Privado por la Universidad de Granada, expedido en Julio de 1996.

Con la Junta de Gobierno de los Graduados Sociales. Primero por la derecha, fila superior, junto a Fernando Arjona González y su hijo Jesús, el segundo por la izquierda, fila superior. Año 1997.

Obtiene la Licenciatura en Ciencias del Trabajo por la UCA el 29 de Septiembre de 2004,  superando a continuación en dicha Universidad los cursos del Doctorado, donde obtiene el Diploma de Estudios Avanzados el 24 de Enero de 2007. En la actualidad está trabajando en la realización de la tesis aprobada.

GRADUADO SOCIAL
Se integra en el Colegio Oficial de Graduados Sociales de Andalucía (Granada), el 31 de Enero de 1962, como Colegiado Ejerciente Libre continuando su colegiación profesional, sin interrupción, en el Colegio Oficial de Cádiz-Ceuta viviendo diversas vicisitudes y encuadramientos en el ejercicio profesional y prosiguiendo en la actualidad en esta corporación colegial como Graduado Social Emérito desde mayo de 2009.

Con la familia, el día que fue distinguido como Graduado Social Emérito, en el Salón Regio de la Diputación de Cádiz.

Ha realizado durante su vida profesional 36 cursos de carácter formativo en relación a su actividad profesional, formando parte como miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Graduados Sociales de Cádiz durante tres mandatos consecutivos. Tuvo despachos profesionales abiertos en El Puerto entre 1962 y 1981, y en Cádiz en la calle Corneta Soto Guerrero entre 1973 y 1981.

CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL.
En 1968 fue designado vocal del Consejo Económico y Social de la Bahía de Cádiz. Realizaría una Ponencia de Enseñanza, realizando labores de estudio que le fueron encomendada para la mejora de la enseñanza pública en la provincia de Cádiz.

BASE NAVAL DE ROTA.
Ingresó al servicio de la Marina de Guerra Española como Graduado Social el 1 de Julio de 1972, accediendo mediante convocatoria pública con el número 1 de la misma, siendo destinado a la Asesoría Jurídica de la Jefatura de la Base Naval de Rota, permaneciendo en dicho destino hasta su jubilación en el año 1997. En 1978 le reconocen la Especialidad de Psicotecnia Naval.

Fue elegido para los órganos de representación del personal laboral, como Delegado de Personal, en 1981. En 1992, será nombrado Secretario del Comité de Seguridad e Higiene en el Trabajo de la Jefatura de la Base Naval de Rota (en 1992.

Recibiendo la Cruz del Mérito Naval, el 28 de septiembre de 1990.

HONORES Y DISTINCIONES.
Por la labor realizada en la Armada Española como Graduado Social tiene concedida dos Cruces al Mérito Naval, un Certificado al Mérito en el Servicio Civil de la Marina de los Estados Unidos de Norteamérica, Dos Citaciones públicas en las OO. GG. de la Base Naval de Rota 332/84 y 344/86 Armada, una Mención Honorífica del Ministro de Defensa y cinco felicitaciones escritas y anotadas en su expediente personal entre otras las de la Fiscalía Militar de la Zona Marítima del Estrecho, de los Almirantes Jefe de la Flota, de la Base Naval de Rota y de la Abogacía del Estado de Jerez de la Frontera.

Está  en posesión de las Medallas al Mérito Profesional en sus categorías de Bronce, Plata y Oro, Medalla de Plata al Mérito Colegial y Medalla Civil C al Mérito en el Trabajo en su Categoría de Oro. Constan igualmente en su expediente, seis felicitaciones de la Junta de Gobierno de los Colegios de Granada y Cádiz- Ceuta.

En Octubre de 1964, recién casado, con su mujer, Concepción Álvarez.

LA NUEVA FAMILIA.
Contrajo matrimonio con Concepción Álvarez Serrano el día 29 de Octubre de 1964 en la parroquia de San Joaquín y fruto de este matrimonio tienen dos hijos, Jesús e Ignacio, que en la actualidad viven y trabajan en El Puerto de Santa María.

Jurando el cargo de concejal delante del alcalde, Luis Portillo, José Casado López  y Francisco Díaz Vance, el 2 de febrero de 1964.

CONCEJAL Y TENIENTE DE ALCALDE.
A partir de 1964 formará parte de la Corporación Municipal, siendo concejal y Teniente de Alcalde con Luis Portillo Ruiz como primer edil. Tuvo a su cargo, entre otras, las delegaciones municipales de Cultura y Educación. A esta última concejalía dedicará  especial atención, tanto a la potenciación del profesorado escolar, como en la remoción, saneamiento y puesta en funcionamiento de nuevas unidades escolares; programas de becas municipales y bachillerato nocturno dotando a este de medios materiales y profesorado suficiente para cumplir su misión y tarea docente.

En el Puesto de Socorro de la Cruz Roja, en Valdelagrana, junto a Manu Bernabé. 30 de diciembre de 1988.

CRUZ ROJA ESPAÑOLA.
José Puente fue Secretario de la Asamblea Local de la Cruz  Roja Española de nuestra Ciudad y Oficial 2º del Cuerpo de Tropas de Socorro en el Destacamento de El Puerto de Santa María, estando en posesión de las Medallas de la Constancia y de Plata de la Cruz Roja Española.

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Irene y Tania en sus oficinas de My Friend in Spain.

DE ALCANCE: Desde marzo de 2011, Irene Montero gestiona en solitario My Friend in Spain.

My Friend in Spain (Mi amigo en España) es una empresa innovadora cuyo objetivo no es otro sino garantizar el establecimiento y asentamiento de personas tanto de España como extranjeros que llegan a El Puerto y la Bahía de Cádiz –sin desdeñar otros municipios de la provincia—bien sea por motivos profesionales o  personales y que suelen venir acompañados por sus familias. Para ello estas dos emprendedoras ofrecen una interesante y completa gama de servicios que hagan su estancia en El Puerto lo más cómoda y segura posible.

Tania Moriano Moreno nació en Madrid el 4 de diciembre de 1976 donde vivió hasta los 24 años cuando se traslada a vivir a El Puerto. Tiene un hermano más pequeño. En Madrid, estudió en el Colegio Nuestra Sra. de Loreto donde cursó hasta COU. Posteriormente se licenció en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Está casada y tiene dos niños.

Los Reyes de España hacían su primer viaje oficial a la provincia, pasando fugazmente por El Puerto el 1 de abril de 1976, el año de nacimiento de Tania. Ese verano se constituye en El Puerto un grupo político de centro derecha: el Grupo de Acción Regional (GAR). El Grupo Blend, ofreció  en la Casa de la Cultura un recital sobre la producción musical de los Beatles en la década de los sesenta. En el Cine Moderno se proyectaba, en la Gran Gala Taurina Cinematográfica, un documental considerado como una joya taurina, con las figuras del toreo: Joselito, Belmonte, Manolete, Arruza, Ordóñez y El Cordobés. Carlos Cano y Manuel Gerena actuaban ante 3000 personas en agosto. «Comunistas de mierda» era la pintada que podía leerse en la fachada de la Librería Alberti, en la calle Alquiladores. El poeta universal, desde su exilio de Roma le preguntaba al periodista Gaby Cañas: «--A mi me gustaba mucho pescar coquinas en la barra. ¿Se puede pescar todavía?».

EXPERIENCIA PROFESIONAL.
Ha sido  responsable de Producción del departamento de Creatividad y Producción Publicitaria de la Cadena SER en Madrid).  Responsable de Creatividad  en Radio Jerez y en la actualidad es Directora de RRHH de My Friend in Spain, empresa que formó junto a su socia y a pesar de ello amiga Irene Montero y que se encarga de dar servicios integrales a nacionales y extranjeros para su asentamiento en El Puerto y la Bahía de Cádiz.

SU ENCUENTRO CON EL PUERTO
La primera vez que Tania visitó El Puerto tenía 18 años y vino con su  familia a recibir al Buque Escuela Juan Sebastián Elcano que llegaba a Cádiz en agosto de 1994. Se hospedaron en El Puerto: sonaba el nombre como ciudad turística. (En la imagen de la izquierda, Tania con pocos años).

Luego empezaría a venir frecuentemente a nuestra Ciudad pues su  entonces novio vivía aquí. Así que cogía el AVE y casi todos los fines de semana se  venía a El Puerto.¡Quién le  iba a decir  entonces que acabaría viviendo aquí! Después acabó  casándose con el que es hoy su  marido, quien, por su trabajo, tiene una gran vinculación con El Puerto. Por ello intenta y consigue un traslado en la cadena SER de Madrid a Jerez, para  acabar comprando casa en El Puerto. Aunque han  viajado mucho y se han movido y trasladado muchas veces, hoy están de nuevo entre nosotros y tras haber vivido 3 años fuera, afirma que “--Se echa mucho de menos este clima, esta gente y esta tierra…Y ahora…..¡ya no hay quién me mueva!”

Recuerda  que en 1994 existían muchos pinares y zonas verdes que, al cabo de los años se transformaron en casas y chalets, sobre todo por la zona de la carretera de Rota, que ha crecido de forma desmesurada  --principalmente a nivel urbanístico-- algo que ha ido constatando desde que conoce nuestra Ciudad.

Irene Montero Rincón nace en Jerez de la Frontera el 13 de abril de 1975 año en el que muere Franco, siendo la segunda de cuatro hermanos. De pequeña vivió en Jerez y después en muchos sitios de España permaneciendo largos periodos en el extranjero. Está casada y tiene dos hijos.

Estudió en el Colegio Elio Antonio de Nebrija EGB, I.B. Almunia Cou, Escuela de Transmisiones Electrónicas (ETEA) Formación militar en la especialidad de Sistemas Tácticos y Radares, Secretariado de Dirección Fundación Andaluza para el Empleo. Actualmente es Directora Gerente de My Friend in Spain, empresa que formó junto a su socia y a pesar de ello amiga, Tania Moriano.

En 1975, el año del nacimiento de Irene, Jesús Ferris Marhuenda y su mujer, Cándida Ruiz fundan las bodegas Ferris, situado en el término municipal de El Puerto, en dirección a Sanlucar de Barrameda, con capacidad de almacenamiento de 10.000 botas. En la Ribera, se inaugura la cervecería-restaurante Casa Flores. Ese año deja de funcionar como bodega el edificio que hoy alberga al Hotel Bodega Real. El Club Náutico organiza las  IV Regatas Regionales de Cruceros, entre nuestra ciudad y Chipiona. La Casa de la Cultura publica el libro ‘Un Servilón y un Liberalito’ de Fernán Caballero, cuya acción transcurre en el Castillo de San Marcos. Toma la alternativa en el coso local, nuestro paisano Fernando Heredia. Era alcalde Fernando T. de Terry Galarza.

EXPERIENCIA PROFESIONAL.
Durante casi 9 años realizó sus  estudios y desarrolló su  actividad como profesional de las Fuerzas Armadas como Operadora de Sistemas Tácticos y Radares, controladora  de aeronaves en la mar, además de diferentes funciones desarrolladas a bordo de las Fragatas Navarra y Canarias que son buques  de primera línea de la Armada Española.

SU ENCUENTRO CON EL PUERTO.
El Puerto siempre ha sido un referente en su  vida y su familia por la cercanía con su  ciudad natal. Siempre recuerda  de pequeña que su  padre los llevaba a la playa cada verano, a Romerijo a comer gambas o a pasearlos en el Vapor. Cuando fue creciendo le encantaba salir por El Puerto por el buen ambiente que tenía y sigue teniendo en temporada alta. (En la imagen de la izquierda, Irene, con pocos años).

Mantiene  el recuerdo de una ciudad con muchos,  muchos  pinos y muy  verde, le encantaba esa mezcla de mar y naturaleza. Quizás sea esto lo que echa  de menos de El Puerto actual aunque, afirma, “--La ciudad como la podemos ver hoy en día es símbolo de crecimiento y desarrollo tanto urbanístico como industrial a pesar de que la crisis actual esté haciendo mella”. Siempre tuvo muy claro que fijaría su  lugar de residencia aquí  y debido a su  trabajo en la Armada, y su cercanía con la base Naval de Rota, su marido y ella no dudaron  en comprar su  casa en El Puerto, su  referente...

Habiendo vivido y visitado muchas ciudades españolas y del mundo, sostiene “--Que no hay lugar dónde, hoy por hoy,  se viva mejor que en la provincia de Cádiz. La vida te lleva y te trae pero mi corazón lo tengo aquí, dividido entre Jerez y El Puerto y donde mi familia y  mi empresa crecen día a día bajo la luz del sol de nuestra Andalucía”.

Vista aérea de el Puerto de Santa María.

EL PUERTO
Ambas consideran que El Puerto es todavía una ciudad aún pendiente de desarrollar muchas de sus posibilidades, un lugar de Andalucía que, año tras año, acoge cada vez mayor número de  turistas y visitantes que, cuando la conocen ya no quieren desvincularse de ella .  Así, se decidieron por apostar por El Puerto, “--Porque es una gran ciudad, con mucho encanto, playas preciosas y gente estupenda con ganas de prosperar y de que se les conozcan”, afirma Tania.

MY FRIEND IN SPAIN.
My Friend in Spain supone un gran reto para estas dos mujeres emprendedoras, con muchas ganas de trabajar que aportan su empuje y conocimientos para el desarrollo del tejido empresarial de  El Puerto, tanto en en su acogida a aquellos que vienen de establecerse entre nosotros, como reforzando en todo momento la imagen de bienvenida y cordialidad que esta gran ciudad  ofrece. Suponen un valor añadido a la oferta empresarial y de calidad de nuestra tierra.

“--Además, este proyecto es fruto de nuestras propias experiencias personales, ya que ambas hemos viajado lo suficiente y  vivido en primera persona lo que implica mudarse a un sitio nuevo y más, si arrastras familia y es otro país con un idioma distinto”, sostiene Irene.

Entre los servicios que ofrecen se encuentran las Mudanzas, Alquiler o compra de vivienda, Servicios de limpieza y mantenimiento de hogar, Seguro médico, Empadronamiento, Burocracia, Tramitación de NIE, Asesoramiento Legal, Turismo nacional e internacional, Rutas provinciales, Caering typical Spanish,  Fisioterapia a domicilio, Servicio veterinario... (En la imagen de la izquierda, Tania e Irene, a las puertas del Centro de Lanzamiento Económico, donde tienen instaladas sus oficinas).

Atardecer en El Puerto. (Foto: MJ Estudio).

Son muy claras y se les entiende todo cuando afirman al unísono que: “El Puerto es una ciudad con un gran potencial y entre todos tenemos que darla a conocer más allá de nuestras fronteras. La crisis no puede hundirnos, My Friend in Spain nace con la crisis como mochila y eso se convierte en un valor añadido, que nos hace más fuertes en la lucha del día a día. Tenemos que aprovechar que estamos de moda y desde nuestra empresa, nos hemos comprometido  a transmitir la imagen  acogedora , excitante e innovadora que hace de nuestra ciudad un referente pese a los tiempos que corren, lo que no es poco. Si trabajamos en la acogida de todos aquellos que vienen de fuera, lograremos que poco a poco, se nos conozca cada vez más lejos por ello”.

El Puerto de Santa María, su historia y hasta la más popular de sus devociones, están asociadas íntimamente a la figura y al recuerdo de Alfonso X "Rey de Castilla, León y de Andalucía". En efecto, El Puerto de Santa María fue poblada y organizada por Alfonso X a través de una serie de actuaciones que culminaron en la concesión a la Ciudad el 16 de diciembre de 1281 de una carta-puebla que puede ser considerada justamente como el texto fundacional de esta Ciudad, a la que el rey dio nombre de Gran Puerto de Santa María.

Estas consideraciones justifican sobradamente la creación de la Cátedra que lleva el nombre del monarca en 1998, en El Puerto de Santa María y con sede en el Castillo de San Marcos, que contiene entre sus muros la antigua mezquita transformada en iglesia por el monarca castellano, de la "Cátedra Alfonso X el Sabio".

Sus objetivos principales son el estudio y difusión de la personalidad, época y obra del más universal de los reyes hispánicos medievales. La actuación de la "Cátedra Alfonso X el Sabio" se manifiesta a través de la celebración bienal de una Semana de Estudios Alfonsíes y en la publicación de los textos allí presentados y de otros estudios en la revista Alcanate. Revista de Estudios Alfonsíes.

Como actividad permanente, la "Cátedra Alfonso X el Sabio" tiene la intención de establecer en el Castillo de San Marcos un Centro de Estudios sobre Alfonso X y la creación de una biblioteca especializada en  temas referentes al Rey Sabio y a su época. Para ello está en fase adaptación una casa aneja al castillo de San Marcos. La "Cátedra Alfonso X el Sabio" está abierta a la colaboración de todas las universidades españolas y extranjeras interesadas en participar en este proyecto, que cuenta con el generoso apoyo y mecenazgo de la firma portuense Luis Caballero, S.A., propietaria del Castillo de San Marcos.

JUNTA DIRECTIVA
La cátedra está presidida por Luis Caballero Florido, siendo su director Manuel González Jiménez y vocales Rafael Cano, Luis de Mora Figueroa y Luis Suárez Ávila.

PUBLICACIONES.
Las publicación  Alcanate. Revista de Estudios Alfonsíes,  de carácter igualmente bienal, actúa como libro actas de las Semanas Alfonsíes, pudiendo ser consultado su índice en esta página de internet:  http://www.institucional.us.es/dhmcthus/alcanate.htm

CONGRESOS CELEBRADOS.
La celebración de los congresos, todos ellos celebrados en nuestra Ciudad, tienen carácter de bienal.

  • VII Semana de Estudios Alfonsíes, «El arte durante el reinado de Alfonso X», del 15 al 17 de abril de 2010.
  • VI Semana de Estudios Alfonsíes: «Alfonso X en la historia del español», del 3 al 5 de abril de 2008.
  • V Semana de Estudios Alfonsíes: «Diversiones, juegos y magia en la corte de Alfonso X», del 20 al 22 de abril de 2006.
  • IV Semana de Estudios Alfonsíes: «Alfonso X en Europa», del 16 al 18 de diciembre de 2004.
  • III Semana de Estudios Alfonsíes, «750 Aniversario. Permanencia e Innovaciones». 12 al 14 de diciembre de 2002.
  • II Semana de Estudios Alfonsíes: «Alfonso X y las órdenes militares». , del 14 al 16 de diciembre de 2000.
  • I Semana de Estudios Alfonsíes: «Estudios y Saberes» 1998.

PREMIO DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA.
La Cátedra Alfonso X ‘el Sabio’, fiel a sus objetivos de promoción e impulso de los estudios relativos a Alfonso X, instituye el Premio ‘Castillo de San Marcos, de investigación en torno a la figura de Alfonso X, su época y proyección histórica. Tendrá carácter bienal y se convocará todos los años pares. La primera edición ha sido en 2010 y está dirigido a estudiosos, preferentemente en sus fases iniciales de investigación, interesados en la temática propuesta. El estudio presentado habrá de ser original, siendo posible toda perspectiva de acercamiento al tema --historica, literaria, artística, arqueológica, …--, siempre que el tratamiento de las fuentes utilizadas responda a las exigencias críticas y metodológicas de un auténtico trabajo de investigación. Mas información en la sede de la Cátredra.

Asociación Cultural ‘Cátedra Alfonso X el SAbio’.
Plaza Alfonso X el Xabio
E-11500 El Puerto de Santa María (Cádiz) España.
Correo electrónico: castillosanmarcos@caballero.es

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Podemos considerarnos dichosos, a pesar de todo, de conservar aún algunas casas de ilustres cargadores en la zona de la antigua marina: Vizarrón, Reynoso, Aranibar… porque de otros suntuosos palacios y edificios singulares, como los que se reproducen en el documento rescatado hace años del archivo militar de Segovia por el Sr. García Bernal, un Proyecto de Alameda y Campo de Entrenamiento para Tropas de Caballería en lo que conocemos como Campo de Guía, edificios de los que, un cuarto de siglo más un lustro después, solo queda –si es que queda- la memoria histórica de su existencia.

Trasposición actual del espacio explicado.

LETRA F: CASAS DE CORTÉS.

Nada menos que dos familias de comerciantes y aristócratas, de las más importantes de la oligarquía local del siglo XVIII, los Rodríguez Cortés y los Tirry tienen sus inmuebles reproducidos en este extraordinario plano. La casa de los primeros se indica con la letra F: “Casas de Cortés”.

Naturalmente, el personaje en cuestión, Luis Lorenzo Rodriguez Cortés y Barrios, no promocionaba su apellido “vulgar” como tantos otros que  esconden en una sola sigla (P.) el de Pérez o lo camuflan y engordan añadiéndole el siguiente, normalmente más rimbombante y enjundioso al de López o García y por eso mismo,  no es de extrañar que este inmueble que ocuparía las escuadra de las calles Aurora/ Los Moros, donde se ubica la empresa Rives en la actualidad,  y la de Los Moros/Ximenez de Sandoval, fuesen sus casas principales. No afirmo, solo apunto la posibilidad de que lo fuesen, habitando el edificio de mayor porte  y dedicando los bajos de ambos como almacenes de los productos o frutos propios(vino, vinagre, aguardiente, aceite) que exportaba, en su calidad de cargador.  Ocupó el cargo de alcalde provincial de la Santa Hermandad y era titular de una de las regidurías del cabildo local. Poseía viñas, olivares, bodegas, un molino de aceite, numerosos inmuebles y hasta un paquebote, con lo que tal vez fuese el bisabuelo lejano de nuestro vaporcito, llevando correo y pasaje a la vecina Cádiz.

LETRA Y. CASA DEL MARQUÉS DE LA CAÑADA.

Marcada con la letra Y figura la “casa del Marqués de la Cañada”. Era un palacio, tanto por su arquitectura, como por su contenido artístico, destacando una selecta biblioteca de más de siete mil volúmenes y un gabinete de antigüedades clásicas con piezas de gran valor en su colección, según relatan los eruditos. En la fecha en que está datado el documento vivía Guillermo Tirry y Tirry que, además de marqués era el Alférez Mayor de la Ciudad, título por el que pagó 60.000 Reales de Vellón, según  Hipólito Sancho, su esposa Mª Francisca Lacy, Camarera de la Reina, y su prole.  Parece bastante probable que el palacio ocupase el mismo espacio que el que ahora ocupa el Hotel Santa María junto con la letra H.

LETRA H. VAN DANME.

A su lado, marcado con la letra H, figura el denominado “sitio de Bandan”. Creemos se trata de la sede social, por definirlo de alguna manera, de la compañía que Pedro Van Damme, de nación flamenca, dedicado a la exportación e importación, tenía en nuestra ciudad.

LETRA L. CASAS MARQUÉS CUMBRE HERMOSA.

El impresionante edificio que cubría la escuadra de las calles Aurora y actual Valdés,  está señalado con la letra L.

Figura citado como “casas del marqués de Cumbrehermosa” y tiene un grave error en su enunciado porque Lorenzo Ferrari y Porro, un sevillano de ascendencia italiana que realizó una meteórica carrera en los negocios de la época, si bien adquirió un título de Castilla a la marquesa de Bedmar, con la debida licencia real, este se denominó “Conde de Cumbre Hermosa” y no marqués. Incluso, el Sr. Ferrari, que era Gentilhombre de S.M., pretendió obtener el título de vizconde de Casa Ferrari, que le fue denegado.  Al redactar estas líneas a vuelapluma no hemos tenido ocasión de comprobar  si el I conde de Cumbre Hermosa vivía en su palacio el año en que se imprimió este grabado, es decir si estaba vivo en esa fecha, o era su sucesor en el condado, su hermana Antonia, casada con un coronel de Infantería la que pudiera residir en temporadas en el mismo, ya que, habitualmente vivía en Madrid. El título nobiliario que dio nombre a la casa hasta que fue derribada por la piqueta (imagen de la izquierda), es uno de los muchos que en la actualidad están vacantes. El último poseedor y VII conde de Cumbre Hermosa, en 1888, fue Francisco Mayone del Mazo.

LETRA G. CASAS DE JOSEPH TERCERO.

La casa esquinera, señalada con la letra G como “casas de Joseph Tercero” en esa fecha estaban bastante deterioradas y cargadas de censos. El propietario real del inmueble creemos que era la madre de Joseph Tercero, doña Ana Vidal, viuda del conocido contraste platero de El Puerto, Pedro Tercero de Roxas, aunque tenía cedido su uso a su hijo, que ejercía como cargador a Indias.

LETRA D. HOSPICIO DE LOS JESUITAS.

Finalmente, con la letra D está marcado un bello edificio, mirando a la bahía, en el que destacan dos torres simétricas en sendos costados del mismo.  Está rotulado como "Ospicio de los jesuitas" y es el conocido y denominado en la historiografía como Hospicio de Indias de la Compañía de Jesús. La palabra hospicio puede confundir sus fines, aunque una de sus acepciones antiguas es la de "casa  para albergar peregrinos". Quizás hospedería se aproxima más al contenido para el que fue creado, el hospedaje, aclimatación y entrenamiento de los miembros de la Compañía que partian a las misiones jesuitas allende los mares. Formaba esquina con la calle Comedias y estaba casi estrenándose en la fecha que figura en el grabado pues se terminó de construir en 1735, fecha en la que, paralelamente, dicha compañía religiosa edificaba el colegio de San Francisco Javier en la calle Luna, en todo el frente de la manzana de esta calle, entre Pedro Muñoz Seca o Nevería y San Bartolomé. Por la descripción que del Hospicio de Indias realiza Anselmo Ruiz de Cortazar, historiador local contemporáneo, podemos hacernos una idea de su magnificencia: "...una casa de piedra labrada de tres altos con muchos aposentos, capaz de hospedar hasta ochenta sujetos, con un patio claustrado con muchas ventanas con rejas de hierro y dos torres que dan vista a la bahía y parte del Océano que le cae enfrente. Tiene una iglesia interiior como oratorio en que compitieron la generosidad, primor y devoción para que fuese admiración de propios y extraños. Sus seis altares, imágenes, reliquias y adornos, al paso que forman un hermoso prospecto, mueven a una profunda veneración."

Leyenda del Plano que se conserva en el Archivo Municipal de Segovia. 1755.

Estas son los principales componentes -todos desaparecidos- del llamado Campo del Socorro, por la ermita de esa advocación que también figura en el grabado, señalada con la letra M. Parece que, ese mismo año, en noviembre, fue arrasada por la fuerza del mar, al igual que la de Santa Catalina, Guía y San Antón, como consecuencia del reflujo marino o pequeño tsunami que siguió al terremoto de Lisboa.

Posteriormente la toponimia del lugar derivará en “Campo de Guia”, tomando también el nombre de otra ermita situada en la zona. (Texto: A. Gutiérrez Ruiz. A.C.PUERTOGUÍA)

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Remigio Andújar Gómez nació en Sevilla el el 1 de abril del año 1917, hijo de padres sevillanos, Remigio Andújar de las Doblas y de Concha Gómez. Este año se cumplen 25 desde que muriera aquejado de una enfermedad, con apenas 68 años. El matrimonio se divorció y Remigio recibió la educación, interno, en un convento de Lora del Río (Sevilla), de donde saldría para hacer el Servicio Militar, primero cuatro años, durante la Guerra Civil y luego otros tantos dada su profesión de electricista. Y es que, durante la guerra no estuvo en el frente, sino en tareas de reconstrucción por mor de su trabajo.

ELECTRA PERAL PORTUENSE.
Remigio llegará a El Puerto con su madre y un hermano, José, rehaciendo ésta su vida familiar al formalizar su unión con un vecino de El Puerto, Castillo, con quien tendrá dos hijos mas y por tanto, hermanos de madre de Remigio: Juan y Manuel. En El Puerto, Remigio entrará a trabajar en ‘la fábrica de la luz’, en Electra Peral Portuense, que con el tiempo sería absorbida por la Compañía Sevillana de Electricidad, hoy Endesa. Las fuentes consultadas de la familia afirman que Remigio ya vino a El Puerto trabajando para esta empresa desde Sevilla donde se colocó como electricista en la Compañía, permaneciendo en diversos cometidos por espacio de cerca de cuarenta años.

En la imagen, a la izquierda, la Electra Peral Portuense, a la derecha, el Hostal España. (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

Y es que Remigio, persona instruida, lo mismo leía contadores, que hacía instalaciones, era cobrador, o redactaba cartas en la oficina, lo que le supuso su promoción a administrativo, dada su formación. Atrás quedaron los tiempos en que leía los contadores de la luz de los campos del término municipal portuense sin más medio de transporte que una bicicleta. Pero aún, como electricista, se buscaría la vida por las tardes haciendo instalaciones eléctricas.

Cuenta un buen amigo y compañero suyo de la Banda de Música, Calixto García Rodríguez, que cuando a Remigio le tocaba guardia en la Electra Peral Portuense y había que encender y apagar el alumbrado extraordinario del centro --sendos tramos de las calles Larga y Luna-- lo acompañaba por la noche con una pértiga ya que había que conmutar este grupo de farolas de forma manual, encontrándose muchas veces en el recorrido con el sereno Sala.

FAMILIA NUMEROSÍSIMA: 11 HIJOS.
Y es que nuestro protagonista, casado con la también sevillana Gracia de la Rosa Valverde, nacida en mayo de  1919 y fallecida el 9 de septiembre de 1994. Tuvo una larga descendencia: 11 hijos: Manuel (+), Pepe que trabaja en Endesa y llegó a acompañar a su padre tocando también ‘la caja’, Remigio trabajador jubilado de APEMSA, Antonio trabajador en la clínica Santa María del Puerto, Miguel (+), Fernando, Juan (que toca el saxofón alto en la Banda de Música), Concha, Pedro,  Pilar y Jesús Andrés. Vivirían, primero en la calle Lechería –actual Cervantes—y luego en una casa de la Barriada de la Playa. Las patatas había que comprarlas por sacos, para alimentar a la prole. Su mujer, a la que conoció en Sevilla, era trabajadora  de  la Pirotécnica Militar, una fábrica de munición en la que, un desgraciado accidente hizo que perdiera un ojo.

En la Asamblea Local de la Cruz Roja. Sentados, de izquierda a derecha: desconocido, Miguel Bru, Remigio Andújar, Revuelta y Balbuena. De pie, de izquierda a derecha, Zampaña, Virués, y Vicente García Díaz con el casco blanco. 8 de diciembre de 1970. (Foto: Rafa. Archivo Municipal).

CRUZ ROJA.
Remigio era voluntario en la Cruz Roja, en la que pasaría por diferentes empleos: cabo, sargento, brigada, jubilándose como Teniente. Eran los tiempos que había que recaudar fondos con las almohadillas en la Plaza de Toros o el campo de Fútbol, pero también los tiempos en que había que actuar ante situaciones difíciles. Durante la Explosión de Cádiz en 1947 permanecería por espacio de más de una semana  colaborando en las tareas de auxilio en la capital gaditana. Sus compañeros de siempre: Ramón Clavijo, Revuelta, Balbuena, Julián Hernando, ‘Sanani’ cuñado de Revuelta…

El 1 de enero de 1967, recibiendo un nuevo equipo para ambulancia, la furgo CA-53595, en las puertas del Ayuntamiento. A la izquierda Remigio Andújar junto a 'Sanani'. (Foto: Rafa. Archivo Municipal).

Allí viviría una desagradable experiencia cuando fue detenido por la Policía, junto a un agente municipal y otro paisano, a los que detuvieron acusados de actividades sediciosas contra el régimen de la época, algo que se demostró incierto, siendo todos restituidos en sus empleos. Con una mobylette campera, hacía las rondas a los distintos puestos de socorro instalados en las carreteras de acceso a El Puerto en el cruce de las carreteras de El Puerto-Sanlúcar y Rota-Jerez, donde una tienda de campaña, equipo de curas y cuatro camilleros eran destinados  a lo que llamaban ‘el desierto’, pues casi nunca pasaba nada. Donde si había trabajo era en los Puestos de Socorro de las Playas de La Puntilla, Valdelagrana y Fuenterrabía donde, además, contaban con la colaboración de aquellos recordados practicantes (ATS), Bernal, Chamorro y Lamadrid.

La Banda de Rocafull, a las puertas del Ayuntamiento de la Plaza de Isaac Peral.

LA MÚSICA.
Remigio actuaba en la Banda Municipal de Música, primero con el maestro Rocafull (nótula núm. 217 en GdP) entrando en la academia de aprendizaje en 1942, en la que fué Casa del Pósito y la Alhondiga --luego conocida por la Casa de los Millones--, en cuyo solar, en unos de los laterales del castillo se encuentra el busto de Juan de la Cosa y una reproducción del mapa mundi de Juan de la Cosa en azulejos, enmarcado en la fachada del desparecido edificio. A principio de la década de los 40 del siglo pasado en los bajos estaban las cuadras de los burros de la municipalidad, y en el piso superior, a través de unas escaleras en muy mal estado, se accedía al cuarto de ensayo del Maestro bajo la dirección de José Joaquín Barba Rocafull.

La banda, con Remigio, conocerá diferentes emplazamientos para sus ensayos. Tras la Casa de los Millones vendría el hoy desparecido Colegio de la Plaza del Polvorista, el Instituto Santo Domingo, Bellas Artes en sus dos emplazamientos, el antiguo y el actual, el Mercado del Ejido de San Juan, la Casa del Pueblo --los actuales sindicatos-- donde vivía Manolo ‘el Tuba’, en la OJE --actual sede de Deportes--, en el Monasterio de la Victoria cuando fue sede de la Policía Local, en la Casa de la Cultura en ambas plantas, estando en la actualidad en el Polígono Industrial de la Autovía de Jerez.

La Banda de Música, dirigida por el Maestro Dueñas, en 1963, a las puertas del Ayuntamiento. De izquierda a derecha, fila superior, Rafael Portela (saxofón alto), Joaquín Morro (trompeta), Francisco Cachetta Guiofré (clarinete principal) (*), Eduardo (bombardino), Calixto Garcia Rodríguez (tenor), Manuel Gallardo Reinado (trombón), Francisco Güelfo (clarinete), José Sánchez (clarinete), Vicente González Sucino (fliscorno, bombardino), Ángel Delgado Herrera (trompeta segunda), José Luis Ramos Añino (clarinete), Antonio Ramos Añino (saxofón alto), Enrique Morro (fliscorno primera), Manuel Jiménez García (tuba primera). Fila inferior, Antonio Bernal (platillero) el niño Vicente García Díaz (clarinete), Juan García Sánchez (bombo), Francisco Dueñas Piñero (director), Remigio Andújar Gómez (caja) y Fernando Güelfo (clarinete y trompeta). La identificación ha sido realizada por Vicente García Díaz.

(*) Perteneciente al destacamento de italianos que estuvo alojado en El Puerto durante la Guerra Civil, se quiedó a vivir en nuestra Ciudad.

De a la Banda se hará cargo a partir de 1952 por espacio de 30 años el maestro Dueñas , hasta  1982.  (nótula núm. 197 en GdP) con quien continuará y, tras la desaparición de éste, con Miguel Leveque a la batuta. Procesiones, conciertos al aire libre, actos oficiales, desplazamientos a otras poblaciones, lo que sin duda ayudó a la economía de una casa con tantas bocas que alimentar, junto a su afición por la música. Tocaba un instrumento de percusión: la caja, si bien antes lo intentó con otros de viento; era el encargado que los instrumentos de percusión funcionasen y costeaba, de su propio bolsillo, los parches y arreglos que compraba en Establecimientos Parodi, en Cádiz.

En una orquestina, vemos a Remigio Andújar a la batería flanqueado por dos camareros. De pie de izquierda a derecha, Calixto García Rodríguezc, con el clarinete con un brazo sobre Antonio de 'Caza y Pesca', Miguel 'el gitano' con trompeta y Juan García Sánchez con el saxofón. (Fotografía: Colección Vicente García Díaz).

Además, Remigio, junto a otros amigos en otros grupos musicales, orquestinas más informales,  que actuaban en la Feria y Salas de Fiestas de El Puerto, tales como Jalisco y el Picnic, y otras de la zona, junto a Miguel Pacheco Felices, conocido como ‘el Gitano’ o ‘Gaona’, Enrique Galán González --que luego sería director de la Banda Municipal de Música de Rota--, Joaquín Morro Romero ‘el Tajaíta’, Calixto García Rodríguez y otros.

En esta imagen, vemos la Banda de Música dirigida por Miguel Leveque, en un homenaje organizado por la ciudadanía a la Policía Municipal, siendo Rafael Gómez Ojeda alcalde. En primer término Miguel Leveque. En las primeras filas, Vicente García Díaz, platillero, Bernal, con al Bombo y Remigio Andújar, con la caja. (Foto: Archivo Municipal).

LOS TRAJES DE REMIGIO.
Era un comentario generalizado que Remigio gastaba poco en ropa de calle y tenía su explicación: y es que siempre iba de uniforme. Entre semana usaba el de la Compañía Sevillana de Electricidad y los fines de semana alternaba entre el de sargento o brigada de la Cruz Roja y el uniforme de la Agrupación Musical Portuense, luego Banda de Música ‘Maestro Dueñas’. En el anecdotario extenso que se cuenta sobre nuestro protagonista están las bromas que le gastaban los compañeros ya que, entre semana iba a cobrar o a leer el contador  ‘varias veces’ a algunas bodegas y, por supuesto a libar de sus caldos. «--Niño, que voy a leer el contador en la Bodega de Terry». Y se escuchaba una voz: «--Otra vez, Remigio?».

Remigio Andújar, en el puesto de socorro de la Feria de Crevillet --una caseta de playa adaptada--, flanqueado por Vicente García, con uniforme de la Banda de Música y el Cabo Zampaña, con Uniforme de la Cruz Roja. Y es que una responabilidad llamaba a la otra.

COLECCIONISTA DE MINIATURAS.
Remigio, con aquellas gafas de miopía acusada, con su sempiterno cigarrillo alojado en la comisura de los labios (más tarde se aficionaría a los puros), era un coleccionista de miniaturas: soldados clásicos, marinos, legionarios, músicos, … Encargaba los moldes a los representantes que, una vez al año venían por El Puerto y el fundía el plomo, los adaptaba, fabricaba los instrumentos en miniatura, los pintaba… al año, cuando volvía el representante, a cambio de aquellos moldes recibían algunas obras de la producción de nuestro protagonista.

Tuvo una importante colección de figuras de nacimiento de Ángel Martínez, (izquierda) el imaginero de la Navidad por excelencia de El Puerto, hoy felizmente rescatado por Sucesores de A.M.  y el espíritu emprendedor de Vicente Rodríguez (ver nótula núm. 236 en GdP). escaparatismo-decorados/ Con aquellas figuras montaba impresionantes Nacimientos en algunas casas adineradas de El Puerto en la época. Y también llegó a poseer una considerable colección de figuritas de Antonia ‘la de los muñequitos”, También hacía pasos de Semana Santa en miniatura y penitentes de plomo que se podían adquirir en la Papelería Perez Pastor en la calle Larga o en Casa Cortés, en la calle Luna.

UN HOMBRE CULTO.
Vivió una infancia dura, que le marcaría a lo largo de toda su existencia. La familia del padre, con posibles, le hizo acreedor de alguna herencia, como una fábrica de conservas en Algeciras y otra de textiles en Málaga, que no sabemos como se substanció. Fue una persona culta, ‘de manos delicadas como decía su mujer’, que lo mismo leía el contador de la luz, que interpretaba  una pieza con la Banda del Maestro Dueñas, que evacuaba a un lesionado en el campo de fútbol. Murió con 68 años, el 29 de agosto de 1985. Se sintió indispuesto durante el acompañamiento musical que la Banda de Música porteña hacía a la Hermandad chiclanera del Cristo de la Piedra. Tras un periodo en hospitales y en su casa, Remigio tocaría pronto la caja en el más allá con esa sonrisa socarrona y esa bondad que eran características de su bonhomía. (Texto: José María Morillo).

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En El Puerto de Santa María, en la desaparecida avenida de Rodrigáñez, núm. 6 y al final del Paseo de la Victoria se encontraba la Huerta de Tía Pilar, junto al Penal de la Victoria (Monasterio de la Victoria).”[…] la puerta de entrada al Penal será inmediata la entrada del recreo de don Miguel Palacios”. (Revista Portuense, 4 de mayo de 1918).

Elena de Winthuyssen con su nuera, Antonia Muñoz Seca en la Huerta.

Ya se acabaron los momentos en los que se la mencionaba en el periódico de la época por ser el sitio escogido para ciertas celebraciones familiares y que en aquellos años eran de interés y uno de los objetivos en la sección de sociedad; o tan solo por ser la casa de mis tatarabuelos don Miguel Palacios y Guillén y doña Elena de Winthuyssen y Urruela, tan queridos y respetados ambos en esta ciudad.

De fachada larga y lindante con el penal, al entrar había que bajar un par de escalones y ya una vez dentro, mirando a la izquierda, se encontraban los dormitorios y a la derecha el comedor y demás habitaciones, todas ellas con ventanas al exterior. Quizá lo más atractivo, además de un piano muy antiguo, fuese esa interminable galería con esas cristaleras por las que parecía que el mismísimo sol entraba inundándolo todo de luz; y esos cuadros, retratos de ilustres antepasados nuestros que la adornaban y que casi parecía que custodiaban la finca por la seriedad y rotundidad de sus semblantes.

Plano Geométrico realizado por Miguel Palacios y Guillén en 1865 y redibujado por él mismo para una guía geográfica hacia 1889.

Al salir al jardín se podía apreciar una pequeña huerta donde tía Pilar y tío Antonio, los dos únicos hermanos solteros de los seis que eran, sembraban y recogían para su propio consumo; también una pequeña gruta con su fuente  de agua, obra de tío Miguel, en la que más de una vez y según me confesó mi tío abuelo Jesús Palacios, se metía de pequeño a escondidas, supongo, de tía Pilar. Árboles frutales, palmeras, granados y demás hacían de ese pequeño jardín todo un espléndido paraíso de ensueño, donde no les faltaba la distracción a esas generaciones de niños anteriores a la mía y que ya de mayores, nos han contado lo que yo, en este preciso momento, comparto con vosotros.

Recuerda mi madre, como aun siendo muy pequeños, una tarde de invierno de esas Navidades que pasaban en El Puerto en casa de Tita (María Teresa Muñoz Seca) en la calle Nevería, decidieron ir a dar un paseo, evidentemente acompañados por una muchacha que los cuidaba y no les quitaba ojo en ningún momento; la ‘vueltecita’  terminó en el Paseo de la Victoria, teniendo mi madre y sus hermanos la buena idea de ir, ya que estaban tan cerca, a visitar en la huerta a tía Pilar y a tío Antonio, ya bastante viejecitos. Pero olvidaron algo importante, pedir permiso a la pobre chica y  coincidiendo con un descuido de ésta, los críos se esfumaron. Cual sería su impresión viéndose completamente sola y sin la menor idea de donde se habían metido. (En la imagen de la izquierda, cuadro de D. Juan de Winthuyssen y Gallo (1689-1751), Teniente Coronel del Ejército, casado con Dª Estefanía Tisyo y Salas, padres de Francisco Javier Whintuyssen y Tisyo, Jefe de Escuadra de la Armada Española. Cuadro existente en la Huerta).

Lo pasaron de maravilla hasta que ya de vuelta a casa de Tita la que les esperaba y lo que se encontraron es imaginable. Dicen que aún tienen la imagen de esa jovencita llorando desconsoladamente y la preocupación de todos a flor de piel. De ahí la oportuna bronca.

Para terminar, me gustaría mostrar un artículo que se publicó en la “Revista Portuense” con motivo del bautismo de mi tío abuelo don Manuel Palacios Muñoz-Seca, donde se hace mención de la huerta y una foto del evento.

DE SOCIEDAD
UN BAUTISMO
El domingo a las dos de la tarde se
verificó en la Iglesia Mayor Prioral,
con gran pompa y solemnidad el acto
de administrar el Sacramento del Bau-
tismo, al primer hijo de los señores de
Palacios ( D. Manuel ).
La capilla bautismal estaba ador-
nada profusamente con luces y flores
y el órgano acompañó con sus vi-
brantes ecos la sagrada ceremonia, en
la que ofició el señor curade la Igle-
sia auxiliar de San Joaquín D. Barto-
lomé Carro, quien impuso al recién
nacido los nombres de Manuel, María
del Perpetuo Socorro, Ignacio, Mi-
guel, José, Carlos de la Santísima Tri-
nidad.
Fueron sus padrinos y lo tuvieron
en sus brazos, sus abuelos paternos
don Miguel Palacios Guillén y doña
Elena Winthuyssen y Urruela.
Terminado el bautismo y siguiendo
tradicional costumbre, fue llevado el
recién nacido en brazos de la madrina
al camarín de la Santísima Virgen de
los Milagros, poniéndolo bajo su man-
to por breves instantes.
Al acto concurrieron las señoras de
Muñoz Seca ( D. Francisco), Bela Ne-
rini  (D. Luis ) y D.ª Pastora Winthuy-
ssen Vda. De Gonzalez.
Srtas de Haros, Palacios, Jiménez
Mateos, Jiménez González, Muñoz
Seca, Vergara, Polavieja, Ramos Iz-
quierdo y Loma.
Sres. D. Francisco Muñoz Seca,
D. Antonio y Pedro Palacios, D. Fran-
cisco Fernández Tejada, D. Felipe Ri-
gozzi, D. Luis Pérez, D. Luis Bela Ne-
rini, D. Pedro Luis Lassaletta, don
Joaquín Escudero, D. José Jiménez
González, cura de la Iglesia Mayor
Prioral D. Ramón López Arenas y don
Hugo Richter.

Grupo de señoras posando para la foto, en el jardín de la Huerta.

De la Iglesia se trasladaron en ca-
rruaje los invitados y familia, a la
pintoresca huerta de los Sres. de Pa-
lacios ( D. Miguel ), donde se pasó un
rato agradabilísimo.
Los Sres. de Palacios ( D. Miguel ) y
Don Manuel Palacios, colmaron de
atenciones a sus invitados, obsequián-
doles con rico vino de Jerez, del Mar-
qués de Bonanza, pastas y dulces.
Después el Sr. Palacios ( D. Manuel ),
aficionado a la fotografía, hizo en el
jardín dos grupos, uno de las señoras
y otro de los caballeros. Y por último
se hizo música un rato al piano, pro-
longándose la reunión hasta última
hora de la tarde.

Martes 12 de Noviembre de 1907
Revista Portuense

Juan Manuel Rodríguez Gay-Palacios
Juan de Winthuyssen

5

enriqueochoa_catalogo_puertosantamariaEl pasado viernes, la Academia de Bellas Artes, rendía homenaje al pintor de El Puerto, Enrique Ochoa, con la inauguración de una pequeña muestra de la inmensa creación artística del pintor de la música, recogida en esta exposición, procedente de diversos coleccionistas  Se trata de la primera gran muestra organizada en su ciudad natal desde su fallecimiento en 1978, excepción  hecha de la Exposición que se celebró en el Palacio de Oneto en 1988, con ilustraciones que habían servido para la editorial Araluce. Una muestra en la que se pueden contemplar más de 40 obras de diferentes etapas y técnicas (ilustraciones, retratos al óleo, pasteles, acuarelas), de este portuense universal, contemporáneo y amigo de Picasso, García Lorca, Alberti, Rubén Darío o Andrés Segovia -entre otros-.  Se puede contemplar hasta el 14 de noviembre de 2010 en la Sala de Exposiciones de la calle Luna, 17, frente a la Oficina de Turismo.

Enrique Estévez Ochoa nació el 27 de abril de 1891, a las tres de la mañana, según la partida de nacimiento y, a las ocho, según la partida de bautismo, en la calle Neverías, nº 26, de la ciudad gaditana de El Puerto de Santa María.

padresenriqueochoa_puertosantamariaSus padres: Francisco Estévez Fernández, Teniente de Infantería, y María Milagros Ochoa Ríos, ambos naturales de El Puerto de Santa María, habían contraído matrimonio en la Iglesia Parroquial de la Encarnación de la población sevillana de Constantina, correspondiente al partido judicial de Cazalla, el diecisiete de abril de 1890, celebrando la ceremonia el hermano de la contrayente don Francisco de Paula Ochoa Ríos. Enrique fue bautizado por su tío materno, el presbítero, don Francisco de Paula Ochoa Ríos, en la Iglesia Mayor Prioral, de El Puerto, el día cuatro de mayo de 1891. Se le impusieron los nombres de Enrique Toribio, el primer nombre en recuerdo de su difunto abuelo paterno y, el segundo, por ser el día de su nacimiento la festividad de San Toribio de Mogrovejo. Fueron sus padrinos: su tío Juan Ochoa Ríos y, su mujer, Milagros Pacheco Rueda.

La familia Estévez Ochoa se encontraba a comienzos de 1891, es decir el año del nacimiento del futuro pintor, en La Palma, en Huelva, ya que el Teniente Estévez estaba destinado en el Regimiento de Infantería de Reserva La Palma n° 20, siendo destinado a El Puerto de finales de Enero de ese año, por lo que la madre debió llegar a nuestra ciudad embarazada de seis meses de su hijo Enrique, que habría sido gestado en tierras onubenses.  Fue Enrique el mayor de los dos hijos que tuvo el matrimonio, ya que cuatro años después del nacimiento del pintor, el 28 de mayo de 1895, nació en Huelva, su hermana María Felisa, bautizada con el mismo nombre de una de sus bisabuelas materna, coincidiendo en el santoral el día de su nacimiento con San Félix.

vapor_magallanes

Vapor Magallanes.

Las insurrecciones que se estaban produciendo en las Islas Filipinas, motivó a su padre que, como hemos indicado era militar, a embarcar voluntario, en compañía de su mujer y de sus dos hijos de corta edad, en el vapor “Magallanes”, con uno de los batallones que, partiendo de Cádiz, el 18 de diciembre de 1896, es enviado al archipiélago filipino.

[Su madre fallecería en la Batalla de Cavite contra los EEUU y su padre, a su regreso a España] Ante esta situación y dado que no vivían sus progenitores, se hace cargo de él su madre política: Francisca Ríos, viuda de Ochoa, que era quién, también, se había hecho cargo de los niños. [...] Según el propio Enrique Ochoa, él marchó a Toledo, a la Academia María Cristina, para la formación de los huérfanos de militares, cuando contaba con ocho años, lo que debió ocurrir hacia finales de 1899. Y, a su hermana, de cuatro años, la envían a Aranjuez, a otro colegio para huérfanas de militares, que llevaba también el nombre de María Cristina.

[...] En esta Academia tendría por compañero, entre otros, al que luego sería su amigo, Francisco Rodríguez Hinojosa que, siendo Teniente Coronel, participó en la gestión del depósito, a la Guardia Civil, del lienzo “Defensa del Santuario de la Virgen de la Cabeza”. También fue compañero suyo el que luego sería famoso general republicano Rojo, que también era huérfano de padre y madre.

enriqueochoa_joven_retratoOtro compañero en el Colegio María Cristina, paisano de la gaditana Algeciras, también huérfano de militar, y que luego sería un importante pintor: Rafael Argelés Escriche (1894-1979), coincidiría con el artista portuense, estableciéndose entre ambos una gran amistad. De esta época se conserva un retrato a carbón que el joven Argelés realizó del también joven Ochoa.

Ambos artistas hicieron sus pinitos pictóricos de la mano del artista turolense de Cella, aunque residente en la imperial Toledo, Ricardo Arredondo y Calmache (1850-1912).

Con la mayoría de edad, el joven Enrique, que había realizado varios cursos como cadete, ya tiene claro que prefiere los pinceles a las armas y, finalmente, gracias a las influencias de la obra del pintor cretense: “desde mi niñez se apoderó de mí el espíritu de las pinturas del Greco”, se decide a ser pintor. Constantes visitas a los museos toledanos, para admirar a las obras de El Greco y con la ayuda de las descripciones de Cossío.

En 1907 viaja de Toledo hacia Andalucía, instalándose en Sevilla, por un período que abarcará siete años. Allí comienza a estudiar en la Escuela Superior de Bellas Artes. Siete años deambulando por la capital hispalense: “…su primera juventud, solo, en Sevilla —la Florencia española—, lejos del calor hogareño, sin pensiones, sin lienzos, sin libros apenas; empleando buena parte de su ingenio en persuadir a los mercaderes de que le diesen, bajo su palabra de artista, colores y tablas…”. [...] El 2 de abril de 1911 se inaugura la Exposición de Bellas Artes de Sevilla, en la Casa Lonja, y donde Enrique Estévez Ochoa —entonces firmaba con los dos apellidos— participó con un óleo, que llevaba por título “Impresión”.

ochoa_elecciondeneneEn 1914 se instala en la capital de España, donde comienza ilustrando la revista “Por esos Mundos”, en su primera época, cuando la dirigía Perojo. Su primera exposición individual tuvo lugar en Madrid, entre finales 1914 y principios de 1915, en uno de los Salones de Turismo Hispano Americano.  Dicha exposición pasó desapercibida para el gran público, debido sin duda a la mala organización: salón de los más pequeños y peor alumbrados, faltas de reclamo, ni siquiera catálogos. Sin  embargo se llegó a hacer eco de ella, nada más y nada menos, que José Francés, uno de los mejores y más afamados críticos de la época, y que más tarde se convertiría en su compadre. (En la imagen 'La elección de Nené,' 2ª. B y N 1.795, 11 de octubre de 1925. Aguada, lápiz negro y gouache. sobre cartulina, cartulina impresa, cartón fino coloreado. 29,8 3 18,4 cm, 30,2 3 18,8 cm, 34,7 3 26,0 cm. Colección ABC).

En esta primera exposición aparecían obras tales como: “La joven del lirio”, “Carmen”, “Luis Alonso”, “Magdalena”, “El Rubio”, “Una gitana”, “Retrato del escultor Cluny”, “El hombre del jardín”, “Diego”, “Curro Flores”, un “Retrato de la señorita de Olmedilla” así como una “Apunte para el retrato de Pedro Marón”.

Desde septiembre de 1914, en que marchó de Sevilla a la capital de España, vivió la vida bohemia, aliado de personajes como Andrés Segovia (1891-1982), de quién llegó a pintar un retrato por aquella época, Emilio Carrere (1881-1947), famoso por su bohemia y por ser el cantor de los bajos fondos madrileños, el escritor sevillano Rafael Lasso de la Vega (1890-1960), el poeta Pedro Luís de Gálvez. Participo en algunas tertulias donde asistía el dramaturgo don Jacinto Benavente  (1966-1954).

ochoa_retrato_dama_madridMuchos de estos personajes fueron compañeros suyos en la revista “La Esfera”. También por estas fechas entabla amistad con Ramón Gómez de la Serna (1888-1963), del que ilustró su obra ‘La Roja’, Mauricio Bacarisse (1895-1931), al que ilustraría su libro ‘El esfuerzo’ (1917), convertido hoy en una joya bibliográfica, y José Bergamín (1895-1983), en el Café Pombo, el famoso Café fundado por el autor de ‘Las Greguerías’ e inmortalizado por José Gutiérrez Solana (1886-1945). (En la imagen, dama de la alta burguesía madrileña en el estudio de Ochoa. Madrid, 1920).

ochoa_manana-tarde-noche

La mañana, la tarde y la noche. Ilustración para revista 1920. Sanguina sobre papel. Colección Alfonso Jiménez.

En sus primeros tiempos en la capital de España se dedicó a pintar retratos, entre los que cabe destacarse el de la emperatriz granadina Eugenia de Montijo, en los últimos años de la vida de ésta. Este retrato desapareció del Palacio de Liria, propiedad de los Duques de Alba, durante la guerra civil española, estando actualmente en paradero desconocido.

ochoaymujer_puertosantamariaContrajo matrimonio con Julia Puertas González (Granada 4/4/1894 Madrid-1974), el 14 de julio de 1919, en la Parroquia de San Antonio de la Florida, de Madrid, donde se encuentran los magníficos frescos de Goya, y donde, precisamente, en noviembre de ese mismo año de la boda, fueron trasladados los restos del pintor aragonés, aunque, como ya es sabido, a falta de la cabeza. Celebró la ceremonia el reverendo Ramón Gómez de las Barreras, y fueron los padrinos de la boda: Federico Airoz Álvarez y Gloria Ramírez Puertas. El joven matrimonio viajó de luna de miel a El Puerto de Santa María, donde se encontraban el día 18, y donde permanecieron durante todo el verano. Enrique Ochoa aprovechó para pintar algunos retratos, entre ellos alguno para una importante familia roteña.  Fruto de este matrimonio nacieron tres hijos, de los cuales, los dos primeros fallecieron a corta edad, sobreviviendo sólo el tercero: José, que nació en Madrid el 5-12-1921, y falleció en la misma ciudad en el 25 de septiembre del año 2000. (Boda de Enrique Ochoa y Julia Puertas. 14 de julio de 1919).

prosasprofanas_1920Este matrimonio duraría pocos años, pues cuando Enrique Ochoa marchó a Barcelona, a mediados de los años veinte, con motivo de una de sus exposiciones, decidió quedarse allí. Y, desde entonces, se unió sentimentalmente a su alumna, la pintora bilbilitana, Carmen Osés Hidalgo. Con Carmen vivió, pintó y viajó por el mundo hasta la muerte de ésta acaecida en 1961. Enrique Ochoa llegó a pintar un soberbio retrato al óleo de Carmen, hoy en la colección del nieto del pintor. (En la imagen, libro de Ruben Darío 'Prosas Profanas', de 1920, con ilustraciones de Enrique Ochoa).

A finales de los años veinte, Enrique Ochoa ya viaja a Mallorca, y se instala en Pollensa, en una casita al final de la escalinata del Calvario, donde vivía y pintaba. Unos años antes, también el poeta nicaragüense Rubén Darío, llegó a Pollensa, y se hospedó en la fonda del Loro.

Hemos de recordar que ya Ochoa había trabado amistad con el poeta y que, años después, tendría ocasión de ilustrar sus obras completas en la editorial Mundo Latino. Desde su primera exposición de 1914, hasta estallar la guerra civil, Ochoa llegó a realizar una veintena de exposiciones en: El Puerto de Santa María, Sevilla, Barcelona, Mallorca, París, Milán… Además de concurrir a otros certámenes y exposiciones colectivas, como los Salones de Humoristas, la Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, los Salones de Otoño… Según cuenta el propio Ochoa, él marcha de Barcelona a Mallorca, en el último barco que zarpó antes de estallar la guerra civil, por lo que debió ser en la primera quincena de julio de 1936.

ochoa_garcialorca_1933

Federico García Lorca vistop por Enrique Ochoa. Granada. 1933. Óleo sobre lienzo. 64x74 cm. Colección Estévez-Téllez.

enriqueochoa01SANTUARIO DE SANTA MARÍA DE LA CABEZA.

Poco después de los acontecimientos de Guernica, estaban sucediendo hechos igualmente dramáticos en Sierra Morena. En dos cumbres, en tomo al Santuario de Santa María de la Cabeza, llevaban nueve meses resistiendo, estando a favor del Alzamiento, un total de 250 guardias civiles, con sus familias, un centenar de falangistas y unos setecientos civiles, miembros de la derecha de Andujar. Pese a que las fuerzas de Queipo de Llano se encontraban relativamente cerca, estaban en Porcuna desde el 1 de enero de 1937, los nacionales no hicieron ningún esfuerzo por liberar a la guarnición. (En la imagen, 'La mujer y las telas'. B y N 1.729, 6 de julio de 1924. Gouache, grafito, toques de color y rótulo a tinta sobre cartulina, cartulina coloreada. Colección ABC).

A principios de abril el bando republicano, decidió combatir aquella isla de resistencia en medio de la zona republicana y, para ello, envió una gran fuerza al mando del coronel García Vallejo.
Al frente de la guarnición del bando nacional estaba el comandante Nofuentes, que prefería rendirse, y fue depuesto del mando. Su lugar lo ocupó el capitán de la guardia civil Santiago Cortés. Franco dio permiso a Cortés para rendirse si la resistencia se hacía imposible, pero éste dijo a sus hombres: “La guardia civil y la falange mueren, pero no se rinden”. Pese a que las mujeres y los niños tenían garantizada la evacuación, los hombres de Cortés decidieron resistir. Y el 11 de mayo, el ejercito de la República, que lo componían unos veinte mil hombres, irrumpió en el santuario.

enriqueochoa02El santuario fue incendiado. Los combatientes hechos prisioneros, y el capitán Cortés, que había resultado herido, murió en el hospital, llevándose a la tumba el lugar donde había enterrado la efigie de la Virgen de la Cabeza. (En la imagen, 'Capricho oriental'. B y N 1.422, 18 de agosto de 1918. Pastel y tinta sobre cartón. 35,9 x 25,9 cm. Colección ABC).

Fuerte impacto debió producir este suceso en el pintor de El Puerto, hombre sensible, donde los haya y que, además, conocía como nadie, el dolor de la guerra. Creemos que, Enrique Ochoa, debió ver cierto paralelismo entre este episodio de nuestra guerra civil y el que, treinta y nueve años antes, había vivido en sus carnes, cuando “los últimos de Filipinas”, junto a sus padres y hermana se vio sitiado en Manila, por la tropas norteamericanas y los tagalos. Y, curiosamente,  este episodio fue coincidente hasta en la fecha: el 1 de mayo. Por otra parte, hemos de indicar que en las islas Filipinas se le tiene una gran devoción a Nuestra Señora de la Cabeza, por lo que cabe pensar que este hecho debió percibido el pintor en su estancia en el archipiélago, y sin duda, también le influyó en su determinación de pintar el cuadro.

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Defensa del Santuario de la Virgen de la Cabeza. 1937.

Después de meditado mucho, y de hacer no pocos bocetos, se decidió a pintar un cuadro, de grandes dimensiones, aproximadamente las mismas que el Guernica picassiano. Este cuadro fue expuesto en Milán, en la Galería Pesaro, en 1938.

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El cuadro de la 'Defensa...', en la ubicación que tuvo en la Academia de Bellas Artes, entro otros cuadros de la donación, que en la actualidad se exponen en la muestra de Ochoa 2010.

Años después, en 1948, este cuadro entró a formar parte de la donación de sus obras a su ciudad natal. Y, en El Puerto estuvo, hasta 1956, en que el Ayuntamiento, lo cedió en depósito, a la Dirección General de la Guardia Civil, que aún lo mantiene en sus instalaciones. Confiamos que cuando nuestra ciudad cuente, al fin, con un Museo de Bellas Artes, esta obra pueda volver aquí, para que pueda ser contemplada por los paisanos del pintor que la plasmó, y pueda ayudar a comprender, a las generaciones venideras, lo que otro pintor, aragonés universal, bautizó como “los desastres de la guerra”.

Como dato curioso hemos de señalar que, el 9 de septiembre, día en que fueron depositados los restos mortales del pintor Enrique Ochoa en el cementerio portuense, era la festividad de Ntra. Sra. de la Cabeza.

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Aquel 6 de marzo de 1948, en la donación que Ochoa realizó a la Academia en un acto multitudinario, se encontraban en la presidencia, el presidente de Bellas Artes, Ramón García-Llano, su pareja Carmen Oses, Eduardo Ciria Pérez alcalde de la Ciudad, Enrique Estevez Ochoa y el Teniente Coronel de la Guardia Civil y amigo de juventud del pintor, Enrique Rodríguez de Hinojosa.

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Estudio del pintor en Palma de Mallorca, calle Apuntadores, 45. Año 1949.

Las “Imágenes Internas” son una parte de la obra ochoadiana, de un simbolismo alegórico, que nuestro artista crea una vez concluida la Guerra Civil, a finales de los años treinta y comienzos de los cuarenta, en que una intensa vida interior, de recogimiento, solo acompañado por la música, y la pintura, dan como resultado unas expresiones plásticas, basadas en cuatro pilares o temas fundamentales: la religiosidad, San Francisco de Asís, el amor, y la música. Religiosidad: ‘Hacia la luz’, ‘Camino celeste’, ‘Ángeles en adoración’, ‘Tránsito de luz’, ‘Floración espiritual’, ‘Elevación’, ‘Evocación’, ‘Éxtasis’, ‘Paisaje angélico’.

ochoa_sanfrancisco_puertosantamariaSAN FRANCISCO.

Otro apartado dedicado a San Francisco, una devoción constante en toda su obra, es posible que en recuerdo de Francisco Estévez, su malogrado padre, con obras tales como: ‘La llama blanca de Asís’, ‘Imagen franciscana’, ‘San Francisco de Asís’, ‘Monjes’… El amor: ‘El amigo y el amado’, ‘Primera sensación de amor’, ‘Almas iluminadas de amor’, ‘Amor es unión de almas’, ‘Tu pintas con el alma de la amada’, ‘El árbol del amor’, ‘El mito amatorio’, ‘Se aman en su mundo interior’… Y en otro apartado la música: ‘Momento musical’, ‘Sinfonía eterna’, ‘Soledad sonora’, ‘Lírica de las emociones’, ‘Chopin y la inspiración’, ‘Solo en el silencio oímos la sinfonía interior’, ‘Ritmo’…

De 1940 a 1948 es la etapa en la que, Enrique Ochoa, se recluye en la celda número 4, de la Cartuja de Valldemosa, donde se conserva esa reliquia única del amado ‘Pleyel’ de Chopin, que fue donde se originó la ‘Plástica Musical’, a raíz de sus estudios, que derivarían de las ‘Imágenes Internas’, y que ya serían una constante en su obra hasta su muerte.

evitaperonEn abril de 1949 se embarca en Cádiz, rumbo a Buenos Aires, acompañado de su pareja Carmen Osés. Tenía el encargo de entregar a la esposa del Presidente argentino, doña Eva Duarte, un cuadro que la hermandad de la Macarena le había encargado para que se le regalase a dicha señora. Se trataba de un tríptico de ‘La Anunciación’.

Eva Perón, quedó tan complacida que, quiso corresponder a la hermandad sevillana, y encargó a Enrique Ochoa, pintase un cuadro de ‘Nuestra Señora venerada Virgen de Luján’, Patrona de la Argentina para regalarlo a la hermandad de la Macarena. El propio maestro Ochoa fue el portador del cuadro, desde Buenos Aires hasta Sevilla. (En la imagen de la izquierda, Eva Perón).

Durante algunos años vivió en Barcelona, en Ibiza y también en Canarias, pero siempre tuvo un pie en Mallorca, la isla maravillosa, con la que mantuvo un idilio desde su primer viaje. Dirigió el Museo Menestralía, de Campanet. Fue nombrado ‘Académico’ de la de San Sebastián, en Palma de Mallorca en 1960, sustituyendo al fallecido pintor Anglada Camarasa, junto al poeta Guillermo Colom y al pintor Juan Pizá. Llegó a ser nombrado Vicepresidente de dicha Academia.

Contaba 75 años cuando concurre al XXXVII Salón de Otoño madrileño, en su edición de 1966, y en la que se le dedicó una de las salas especiales, la sala XV, en su honor, con 28 obras, obteniendo ‘Primera Medalla’ por la obra “Concierto n°. 1” (Tchaikovsky). El ‘Premio Jesús Aramburu’, por la obra “Autorretrato”. Y en el mismo certamen es merecedor, también, del ‘Premio Casa Calles’, consistente en el trofeo ‘Paleta de Oro’, por la obra inspirada en el final del mismo “Concierto n° 1”.

ochoa_autorretrato_1944HIJO PREDILECTO DE EL PUERTO.

Por acuerdo de Pleno del Excmo. Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, de 2 de septiembre de 1967, ratificando lo acordado en la Comisión Permanente de 19 de julio de ese mismo año, Enrique Estévez Ochoa, fue nombrado ‘Hijo Predilecto’ de su ciudad natal. (En la imagen de la izquierda, autorretrato de 1944).

En diciembre de 1968, y en el Palacio del Retiro, se celebró el trigésimo noveno Salón de Otoño. Enrique Ochoa expuso junto a Francisco Llorens, José Cruz Herrera, Enrique Segura, Alfonso Grosso, Josefina de Lanceiro, Francisco Soria Aedo, José Bardasano, Julio Moisés, Eduardo Chicharro Agueras, Luís Brihuega y Agustín Segura, en las salas IX y XI, llamadas de maestros.

Asimismo, en la sala XII, se exponían dibujos de maestros, además de algunos de los ya citados, junto a Ochoa, otros como José Pérezgil, Isabel Guerra y Francisca Rubio. En esta ocasión le otorgan a Ochoa la ‘Medalla de Honor’, por su obra: “San Francisco, el pobrecito”.

En el XL Salón de Otoño de Madrid, celebrado en el Palacio de Velázquez, en 1969, un jurado especial compuesto por: el Marqués de Lozoya, don José Cruz Herrera, don Agustín Segura, don Mohamed Sabry y don José Prados López, acordaron por unanimidad, conceder el ‘Premio Extraordinario Princesa Sofía’, al pintor portuense.

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Cerca de la Parroquia de la Milagrosa, del poeta García Lorca al que pintó, de su amigo Juan Lara, 'Pintor Enrique Ochoa' es una de las calles de circunda al Colegio Luisa de Marillac.

CALLE ENRIQUE OCHOA.

Con 84 años sería cuando Enrique Ochoa lograría alcanzar una de sus mayores ilusiones, tener una calle con su nombre en su ciudad natal. Esto ocurría en 1975:  “Mi premio mayor, aunque soy ciudadano del mundo, porque he recorrido todo y en todas partes tengo amigos, es el de saber que he nacido en El Puerto de Santa María y que ya, en vida, tengo una calle con mi nombre allí”.

juanlaramisrecuerdos_puertosantamariaDESCANSAR PARA SIEMPRE EN EL PUERTO.

Desde hacía bastante tiempo, el pintor había solicitado, como su última voluntad, un pequeño nicho donde reposar cuando falleciera, y que le fuera sufragado por el Ayuntamiento. Incluso llegó a dejarle el “encargo” al pintor Juan Lara, que nos lo cuenta en “Mis Recuerdos”: “Tengo un largo archivo epistolar suyo, e incluso en cierta ocasión me encargó que, si moría antes que yo, me ocupase de que lo trajesen al Puerto”.

La burocracia municipal hizo que la solución a esta petición se fuera demorando, de ahí que el hijo de Enrique Ochoa se viera obligado a escribir al Ayuntamiento portuense. Carta que fue leída en  la Comisión Municipal Permanente del 23 de agosto de 1978:  “…dando cuenta de que su padre se encuentra  internado en la Cruz Roja de Palma de Mallorca, aquejado  de fractura de cuello de fémur, con escasas posibilidades de  recuperación, y que su mayor ilusión es que, en caso  de fallecimiento, sus restos descansen en esta ciudad.  La Permanente Municipal, haciéndose eco del sentir  de tan preclaro hijo del Puerto de Santa María, acuerda,  por unanimidad, conceder a perpetuidad libre de derechos,  el nicho subterráneo n° 6, situado en el patio 2° derecha,  Sección San Canuto, del Cementerio Católico de esta población”.

y es curioso como resistió hasta que le fue finalmente concedido su deseo, pues tan sólo transcurrieron catorce días desde este acuerdo municipal hasta su fallecimiento. Parece ser que diría, ya puedo morir tranquilo, pues mis restos ya pueden reposar, en mi pueblo, junto a los de mis mayores.  Se conserva un escrito autógrafo, a modo de poema, del propio Ochoa, que es un canto a El Puerto de Santa María y en el que queda constancia de su deseo:

…Que orgullo es para mí,
Es el haber nacido,
en El Puerto de Santa María.
Como pájaro errante,
Con mis vuelos de artista
No sé donde caeré un día,
pero montaña,
cielo o mar,
sólo le pido a Dios
que reposen mis restos
en El Puerto de Santa María.

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Manuel de Falla “Danza de fuego”. 1974. Óleo sobre lienzo. 100 x 90 cm. Colección particular.

El miércoles 6 de septiembre de 1978 fallece, por insuficiencia cardiaca, según certifica el doctor don Gonzalo Aguiló Mercader, Enrique Estévez Ochoa, o ‘Enrique Ochoa’, para la historia de la pintura española, en su casa, en el número 13-1°, de la calle Apuntadores, de Palma de Mallorca, aunque el testimonio de su nieta nos dice que falleció en la Clínica de la Cruz Roja, siendo trasladado su féretro, por vía aérea, hasta su ciudad natal, El Puerto de Santa María, donde
sería enterrado el día 9 de Septiembre, curiosamente, festividad de Santa María de la Cabeza, recordemos que él fue el autor del lienzo, en el que se plasmaba un episodio de nuestra guerra civil, en el santuario que está bajo la advocación de esa Virgen; y, un día después, de la celebración anual de la patrona de nuestra ciudad, Nuestra Señora de los Milagros.

enriqueestevezochoa_puertosantamariaYa son uno los azules
del Puerto y de Valldemosa.
Su sol azul para oir
El alma de Enrique Ochoa.

Estos versos de Montero Galvache sirvieron para despedir la necrológica del poeta en el ‘Diario de Cádiz’. No sabemos si fue premeditado o si fue el destino quien quiso que así fuese, pero lo cierto es que vino a morir, como su madre, en una isla, la de Palma, en la que vivió más de media vida, y donde hizo lo mejor de su obra. Si su madre murió con cuarenta y dos años y su padre con cuarenta y cinco, Enrique Ochoa murió con 87 años, justo la suma de ambos.

Dilatada vida e ingente obra las que nos legó Enrique Ochoa, trabajador incansable, artista prolífico, y merecedor de una monografía que recoja todo su quehacer para que las nuevas generaciones conozcan la obra de este “alumbrado multicolorista de El Puerto”. (Texto: Francisco M. Arniz Sanz). (Imagen: Enrique Ochoa en una fotografía de los últimos años de su vida).

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pepevalientemoreno_puertosantamariaPepe Valiente Moreno es un huérfano de la guerra. Hijo del tonelero Rafael Valiente y de Josefa Moreno, es el tercero de cinco hermanos, nacido en Sanlúcar  de Barrameda, el 23 de abril de 1923, aunque muy pronto se vinieron a vivir a El Puerto, primero en la calle Bolos 3 y luego en Cruces 73, durante ocho años. (En la imagen, Pepe Valiente, con una fotografía detrás, de su padre, asesinado en los primeros días de la Guerra Civil).

EN 1923 Pedro Muñoz Seca estrenaba Las Hijas del Rey Leal, Equilibrios, El filón, Las cosas de Gómez, De lo vivo a lo pintado, El Rey Nuevo, y El Vaticinio o S.S.S. El 23 de abril de 1923, el ABC recogía la proclamación de los 145 candidatos a diputados a Cortes por el artículo 29, siendo por El Puerto de Santa María, José Morote, Adicto. También estaban los Conservadores, Mauristas, Ciervistas, Regionalistas, Republicanos, Socialistas, Integristas e Independientes. En 1923 Rafael Alberti empieza a trabajar en los primeros poemas de Marinero en Tierra.

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En la Escuela de D. Juan Pinto Salas, en 1929.

Junto a su hermano Rafael Valiente, con nótula núm. 102 en Gente del Puerto, con 6 y cuatro años respectivamente, lo inscribieron en la escuela de Juan Pinto Salas, en la calle Meleros. Recuerda Pepe que en el recreo con el desayuno, el maestro decía aquello de: «Cada cual se come lo suyo y Dios lo de todos», además, por allí aparecía Paco ‘el de los Bollos’ quien portando una garrafa de helado y una ruleta o reolina invitaba probar suerte y era verdad que siempre tocaba el barquillo con helado de vainilla.

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En la Escuela Nacional de Niños de Bellas Artes, en Santo Domingo. El profesor era D. Antonio de la Torre. Pepe es el primero por la izquierda, de la segunda fila desde el suelo.

El edificio de Bellas Artes, antes de su destino como ‘Escuela Nacional de Niños Nº 5’, fue convento de Santo Domingo, luego Casa Consistorial, y depués además de Escuela, Bellas Artes e Insituto de Enseñanza, en sus diferentes modalidades. Recuerda a diferentes profesores de aquella Escuela: doña Juanita y doña Librada Mingorance, don Guillermo Beltrán, don Juan Wenceslá, doña Carmen Campos Panisse esposa de don Manuel Álvaro Bonet, destinado en el grupo escolar de La Aurora, don Salvador Adame y don Antonio de la Torre. Allí transcurrieron sus seis años de escolaridad.

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Fuerzas de Carabineros entrando en El Puerto en 1936. (Foto: Kiko Sánchez Pérez).

Su padre, Rafael Valiente Pérez, tonelero de profesión como ya se ha indicado, era una persona de fuerte carácter, implicado en movimientos reivindicativos, que sufrió cárcel durante la II República y que vivió periodos de paro forzado. Militante de UGT sufrió en sus carnes la represión de las derechas durante los primeros días de la rebelión del 18 de julio. Previamente su madre sería detenida y ‘paseada’ presionando para que dijera donde se encontraba su padre.

pepevaliente__libro_puertosantamariaLO CONTADO POR UN NIÑO DE LA GUERRA.
Así recuerda Pepe Valiente aquellos días, en su libro «Lo contado por un niño de la guerra», Serie Vivencias y Saberes, nº 2, editado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de El Puerto en 2006. «En los primeros momentos del llamado ‘Movimiento Liberador de españa’, como producto fabricado por un fracasado golpe de Estado, se inventa o se provoca la Guerra Civil; los piquetes de activistas voluntarios son compuestos por falangistas (señoritos y fieles seguidores), Guardias Civiles y Carabineros, todos traidores e la República (los leales son rápidamente fusilados. Hablo de El Puerto de Santa María. Patrullan por las calles de El Puerto haciendo exhibición de fusiles, pistolas y porras y encarándose sus componentes, con todo el que se considere. […] Desde los coches bastaba con divisar a un posible competidor de profesión o rival en el galanteo a una pretérita novia, o a alguna joven hacia la que abrigó rencor al sentirse rechazado ante un antiguo intento de ligue, para que este esforzado patriota decidiera realizar un servicio a la Patria, con la consiguiente detención del presunto o presunta rojo/a; acto que culminará con el purgante de aceite de ricino en el mejor de los casos, o el rapado de pelo al cero a la hembra en su caso. En ocasiones ambos procedimientos coincidían en una misma persona: ítem mas: el aceite de ricino migado con un trozo de pan acompañado del ‘no va más’ de mezclar el pelo procedente del rapado con la dosis del ricino. Mi hermana Ana de 16 años de edad, se libró de protagonizar uno de estos casos gracias a la intervención de un comandante del ejército propietario de la vivienda que teníamos en alquiler. Delito de mi hermana: ser hija de un republicano encarcelado; ¿Para que mas?»

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El testamento de su padre, sacado de la cárcel en un papel doblado dentro de una pieza de pan, poco antes de su asesinato.

EL ASESINATO DE SU PADRE.
Ciertamente la Guerra Civil le dejaría marcado con el asesinato de su padre, que regresaría a la casa de la calle Cruces, aquella noche sería detenido por un piquete que de madrugada se lo llevó a la cárcel, previamente al ‘paseo’ mortal que recibiría días después. Años más tarde Pepe tendría información de quien detuvo a su madre, de quien pudo dar el tiro de gracia a su padre, de todos aquellos que jugaron un papel importante en la represión en El Puerto. Sus nombres no los ha querido publicar en el libro, a pesar de haberlos oído pavonearse en algunos de los casos de represión que vivió El Puerto.

los_nacionales_puertosantamaria"Aquí, en nuestro Puerto, nunca se ha comentado, ni referido. Ni mucho menos se ha publicado una crónica de lo acaecido durante los primeros momentos del fracasado Golpe de Estado, convertido luego en Guerra Civil, llamado al final 'Movimiento de Liberación de España' o algo así. En resumen: la Rebelión Fascista protagonizada por militares de la que hoy todos son desertores y a la que nadie apoyó al parecer. En otros muchos lugares han salido a la luz los sucesos acaecidos en aquellos momentos, siquiera sea con el propósito de comparar los tantos de culpas de ambos bandos: vencedores y vencidos; y de esta forma tratat y hasta conseguir con su manipulación por parte de quienes impunemente pudieron hacerlo, justificar sus atrocidades. No es mi intención hacerlo desde mi orilla, por innecesario y por intempestivo". De su libro 'Lo contado por un niño de la guerra'. (En la imagen, cartel del Ministerio de Propaganda del gobierno de la República).

Pepe ya estaba en Sanlúcar cuando ocurre lo de su padre con unos familiares donde permanecería hasta 1937, de allí volvería a una nueva vivienda en la calle Pagador, 35, frente a un acuartelamiento de legionarios Camisas Negras italianos, con los que haría de escribiente, sin saber italiano.

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Homenaje a las tropas italianas acuarteladas en El  Puerto. El público en la Plaza de Isaac Peral.

bozaletes_puertosantamariaEL MUNDO LABORAL.
Sus comienzos con el mundo del trabajo empezarán en julio de 1937, como aprendiz de barbero en la situada en la esquina de Cruces y Postigo, aunque por poco tiempo. Luego entraría en la Fábrica de Productos Enológicos de Rafael Poullet, donde se fabricaban la mecha de azufre o pajuela, el lacre, almíbar, bozaletes para botellas de cava, entre otros productos que se fabricaban en la calle Larga.

Al año, por mediación del Martín García-Lago y de la Herrán, gestor Teniente de Alcalde, consigue entrar en el Ayuntamiento como botones-recadero, tras unas pruebas que le realiza el entonces secretario general Federico A. Sánchez-Pece del Puerto, siendo alcalde Antonio Rives Brest (el que le daría el nombre a la marca de Destilerías Rives). Allí permanecerá hasta la jubilación, con 65 años, durante el mandato de Juan Manuel Torres Ramírez.

En ese periodo conocerá de todo, bajo los diferentes mandatos en dictadura y democracia de 18 alcaldes. En su primer año como funcionario se sucede el hundimiento del Crucero Baleares donde perecen varios hijos de El Puerto. En el ayuntamiento recibe el final de la guerra y conoce la dureza de la posguerra, pero contento con poder tener un trabajo donde algunos le miraran con escepticismo ‘al hijo del rojo’. Corridas patrióticas, incluso una que no se celebró y eso que la promovía el General Queipo de Llano, actos de nacional catolicismo, con procesiones y presencia constante de la Iglesia Católica, acaso como desagravio a lo que sufrieron sus integrantes durante la contienda, pero ahora posicionada claramente con el poder. Los moros corriendo la pólvora en la Plaza de Toros. Desfiles de los italianos, de la Legión, de los flechas navales, de…

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Las ventanas de la parte superior derecha del edificio municipal fue la vivienda que ocuparía Pepe Valiente con su familia.

Pepe se casa con la arqueña Juliana Candón Pérez en 1957 con la que tendrá cinco hijos: Marina, David, Moisés, Abraham y Rebeca. Al igual que su hoy desparecido hermano Juan Valiente --el hijo póstumo de su padre que nacería cuatro meses después de asesinado éste-- quien además de ser también funcionario municipal pondría a sus hijos nombres bíblicos.

Con su familia, ocuparía la vivienda que existía en la parte superior derecha de la Casa Consistorial en la Plaza de Isaac Peral, un pisito pequeño desde el que se divisaba el caso antiguo de El Puerto.  En la actualidad habita en una vivienda de los funcionarios municipales existentes entre la Casa de la Cultura y la Avenida de Andalucía.

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Carné de la Falange Española Tradicionalista y de las JONS, expedido en 1963.

LA FALANGE ENTRA EN PEPE.
El tiempo pasa y Pepe Valiente sigue prosperando en el Ayuntamiento, donde desempeñará diferentes funciones. A principio de la década de los sesenta del siglo pasado tiene oportunidad de ascender en el escalafón municipal, ya era ordenanza y necesitaba hacer unas oposiciones internas. Para ello, le exigen, de forma sutil en la documentación a presentar el ‘certificado de adhesión al Movimiento expedido por la Jefatura donde esté inscrito como militante’. O sea, que se tenía que hacer falangista, y Pepe solicitó su carné para poder seguir avanzando en el mundo profesional, como tantos en aquella época. Estamos en el año 1963.

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Pegada de carteles en las primeras elecciones democráticas para los Ayuntamiento en 1979, con la imagen de Pepe Valiente, Paco Lara, Estaban Caamaño o María Angeles Fernández Cortabarría, en la esquina de la calle Valdés con Menesteo.

TENIENTE DE ALCALDE DE URBANISMO.
Con la llegada de la democracia, militante del PSOE, iría en las primeras listas municipales que encabezaba Esteban Caamaño Bernal, junto a Francisco Lara Fernández, María Ángeles Fernández Cortabarría y Alfonso Sevillano Garcia. Merced al pacto de las izquierdas, gobernarían junto al Partido Comunista y el Partido Socialista de Andalucía.

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De izquierda a derecha, Pepe Valiente, el periodista y archivero municipal, José Ignacio Buhigas Cabrera, desconocido, José María Simón Castilla, Teniente de Alcalde y Concejal de Cultura, Francisco Lara Fernaández, concejal socialista, el periodista Agustín Merello y el poeta Rafael Alberti, en el Salón de Plenos de la Plaza del Polvorista.

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Con Santiago Carrillo Solares a las puertas del Ayuntamiento.

Pepe Valiente pediría una excedencia especial del Ayuntamiento y ostentaría la responsabilidad de Teniente de Alcalde de Urbanismo, empero, dimitiría a los dos años y medio, «aquello no era lo mío» afirma, y se reintegró en su puesto como Jefe de Subalternos del Ayuntamiento, categoría profesional con la que se jubiló en 1988.

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De izquierda a derecha, Elias Py, desconocido, Rafael Valiente Moreno, desconocido, Esteban Caamaño Bernal, Ramón Rubial Cavia, Tina Aguinaco, Pepe Valiente, Pablo Expósito, Milagros Sanz Ganaza, desconocida, Fernando Mena, y Rogelio, ante el desamortizado Penal, donde estuviera preso Rubial.

PINTURA.
Aficionado al dibujo y la pintura desde pequeño, ha participado en diferentes exposiciones colectivas en El Puerto, en el Auditorio Municipal ‘Las Capuchinas’, en el antiguo Hospital Municipal y en la Bodega Alvareda; sus obras son en óleo y acrílico sobre lienzo. Pintaría también el primer cartel del Carnaval de El Puerto tras su recuperación y algún encargo de Rota. Buen rotulista, muchos diplomas de los que salían de la Casa Consistorial llevan el estilo inconfundible de este ‘niño huérfano de la guerra’.

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manuelmunozaparicio2_puertosantamariaManuel Muñoz Aparicio, Manolín 'el del Cosario', nació el 23 de diciembre 1937. Sus padres fueron Juan Muñoz Villanueva, fallecido en junio de 1939 y Luisa Aparicio García, fallecida en septiembre de 2000.Su otro hermano, Juan Muñoz --conocido entre otras muchas actividades por haber llevado durante años la taquilla de la Plaza de Toros, desparecido en marzo de 2005-- y el que sería cura, Juan Carreto Aparicio, quien se crió con ellos, pues estuvo bajo la custodia de Luisa 'la del Cosario' el morir durante el parto su madre.

Manolín, nació en el núm. 32 de la calle Nevería, casa que hoy ocupa una Fonda. Curiosamente, por venir de quien vino: el párroco de la Prioral, Antonio Cía Moreno, compró aquel edificio e intentó echar a la calle a Luisa y su familia. Luisa alegaría que su negocio, el Cosario, lo tenía en la esquina, lo que la protegía legalmente para permanecer en aquella vivienda; sin embargo, casualidades de la vida, en el número 34 vivía un militar de apellido Alba al que destinaron fuera de El Puerto y al quedarse vacía la casa --a pesar de los muchos pretendientes que le salieron- el cura consiguió que el piso de la casa núm. 34 fuera para Luisa y, de forma anecdótica, la mudanza de los muebles se hizo por la azotea.

luissaapariciogarcia_puertosantamariaLUISA APARICIO.
La madre de los Muñoz y tutora del que sería el cura Carreto fue una heroína, como tantas y tantas mujeres de su época que, en circunstancias adversas sacaron a familias numerosas adelante sin la presencia de su esposo. Con 33 años se quedó viuda, con tres niños, además de su madre, su hermana Antonia, el hijo de ésta Pepito Aparicio y un primo de su marido, Joselito Muñoz. Siete personas a su cargo, osea, siete bocas que alimentar, más algunos allegados que también necesitaron ayuda, como sus sobrinos, Juan, Jesús y Bartolo Aparicio. A todos sacó adelante con entereza y dignidad: Juan y Manolín y su sobrino Pepito irían al colegio privado de Alfonso Cárdenas, en la calle Luna, entonces conocido como un 'colegio de pago'. El cura Carreto, desde muy temprana edad marchó al Seminario, no sin antes haber trabajado de botones en el Banco Central.

ESTUDIOS DE COMERCIO.
Juan y Manolín estudiaron Comercio, aunque Juan abandona dichos estudios relativamente pronto para ponerse a trabajar. Y Manolín, inexplicablemente y por una fobia a los estudios y el colegio, lo deja pendiente de Reválida. Lo que no podría imaginar este último que, con posterioridad aquellos conocimientos adquiridos durante los cinco años de peritaje: contabilidad, cálculo mercantil, inglés, francés, etc.. le servirían para el puesto de trabajo que, con el tiempo, ocuparía en la Base Naval de Rota.

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Manolo estudiando y trabajando en el Cosario. La fotografía está tomada el 26 de marzo de 1954.

Recuerda a algunos de sus profesores y compañeros. Entre los primeros a Rafael Bedoya, Guillermo Beltrán, Antonio Gil González --muy querido por nuestro protagonista. Entre los compañeros Paco Bollullo, Eduardo Zamorano, José Luis López Franco 'Lopete', Antonio González Díaz, Antonio García Díaz, Miguel Aguilar, Antonio Pérez Ruiz o Manuel Clemente.

SERVICIO MILITAR EN EL FERROL.
Entre 1957 y 1959 hizo el servicio militar en El Ferrol. Precisamente en 1957 tuvo que examinarse de Reválida en el peritaje de Comercio que cursaba, pero 'la llamada de la Patria' se lo impidió, algo que no le importó entonces, pero de lo que se arrepentiría más tarde, pues aunque tenía los conocimientos no así el título.

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Con el equipo de Fútbol 'Arsenal del Ferrol' que jugaba en Segunda División, como filial del 'Rcing del Ferrol'. Manuel Muñoz aparece en ropa de faena. Año 1957

Manolo rememora con satisfacción el trabajo que realizó durante el Servicio Militar con 200 analfabetos a los que enseñó a leer y escribir. Así, tenía que alternar el trabajo en la oficina con la docencia de urgencia que practibaba con los marinos de reemplazo. Además, mientras éstos no aprendiesen, no podían coger permisos, con lo que en seis meses conseguiría que 199 pudieran ir de visita a sus casas y con el único que quedó se hizo una excepción para que cogiera el permiso, aunque al final también acabaría aprendiendo

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La calle de la izquierda es Palacios y los que posan en la calle Nevería. La puerta de detrás, donde hoy existe una óptica y estuvo el Bar El Faro y, anteriormente la armería. De izquierda a derecha, Macario, empleado del Cosario sin relación con los Valimaña, desconocido, José Torres hijo del que fuera directivo del Racing Club Portuense, Manolin Muñoz y, delante del carro, el que luego sería cura, Juan Carreto Aparicio. Este vehículo eera el transporte mecanizado --perdón, 'manuzalizado'-- del Cosario que se usaba para el reparto de mercancías.

LAS TERTULIAS DEL COSARIO DE TABLAS.
Un Cosario es una especie de agencia de transportes de pequeñas mercancías, un recadero de servicios urgentes, situado en la esquina de Nevería con la calle Palacios. Aquel Cosario lo compró el abuelo de Manolo en el año 1921 a un tal Sr. Tablas, de ahí el nombre por el que se le conocía. A la muerte de su padre y al hacerse cargo su madre de dicho establecimiento, empezaron a realizarse tertulias por las que pasaron varias generaciones de porteños.

munozaparicio_feriaEn la imagen de la izquierda, Feria de 1946. De izquierda a derecha, Juan Carreto Aparicio, Lolita Vélez, hija de uno de los propietarios de la taberna Casa Lucas, Manolín, su hermano Juan Muñoz y José Aparicio.

Las primeras estaban compuestas por Luis y Pepe Bootello, Eugenio Pedregal, Paco Socastro, Juanelo --gran cazador--. La siguiente generación, Emilio Bootello, Juan Santisteban 'Santi' y Juan Muñoz Aparicio entre otros. La tercera y última, la más numerosa con Alfredo Bootello Reyes, Enrique Pedregal Valenzuela 'el Tiracruz'' algo que luego se aclarará, Victoriano y Antonio Gil Jiménez, los Llorca que vivían arriba del Cosario, Pepín Bustillo, Pepe Torres, Manolo de la Torre 'Jalisco' y el propio Manolín Muñoz. A éstos se unieron, aunque otros muchos, más jóvenes como Javier Tosar Barrera, Emilio y José Manuel Almagro, Pepito Aparicio, Angelito Albert, Simeón Simeón Arenas, Antonio Pineda Crespo 'el Pichurra', Enrique Rivas Acal y seguro que muchos más en cantidad bastante, para no extendernos más.

Entre los empleados que estuvieron en el Cosario podemos recordar a Leopoldo Gómez Moya 'Lupo', Pepe Gómez Moya 'Lupo Chico', Macario, Antonio Hermida, Emilio Suano, Manolo, Rafael y Antono Muñoz de la Rimada, Domingo Romo 'el Minguito', Juan, Jesús y Bartolo Aparicio y los hermanos Muñoz, Juan y Manolo, bajo la dirección magistral de Luisa.

letrero_cosarioDesgraciadamente para Luisa --para ella fue un trauma--, en diciembre de 1971, tras 50 años de funcionamiento el Cosario se cerró, a causa del progreso y los medios de comunicación: los clientes, o bien traían los encargos ellos mismos o bien ya compraban directamente en fábrica.

enriquepedregal_manuelmunoz_puertosantamariaANECDOTARIO.
El abuelo de Manolo tenía en la oficina una mesa muy grande de dos por un metro y en la tapa ponía unos papelitos conl os encargos que tenía que traer de Cádiz --la mayoría era la compra de cosas que no se encontraban en El Puerto-- con su dinero correspondiente encima que, en aquelas fechas eran monedas; ordenaba los pedidos por el callejero, y una vez hecho, se ponía a nivel de la tapa de la mesa, pegaba un soplido con todas sus fuerzas y los papelitos que no tenían las monedas encima, volaban, y aquellos encargos no se hacían. Y es que, como afirmaba el abuelo, "--Sin dinero no se puede hacer nada".

Durante el mes de mayo, se confeccionaba una Cruz de Mayo que, en un tenderete, se paseaba por la calle Nevería y siempre se recogían algunas propinillas. Enrique Pedregal tuvo una discrepancia con los organizadores y se quedó fuera del cotarro. Entonces dijo que "--Como yo vea el tenderete con la cruz por la calle, le pego una patá y lo tiro". Y para los amigos se le quedó el apodo de 'el Tiracruz'. (En la imagen de la izquierda, de pie, Enrique Pedregal y agachado, Manuel Muñoz).

Manolo no puede olvidar la experiencia que le aportó el Cosario: dirección de personal, resolución de situaciones difíciles y muchas, muchas más cosas, digamos que le abrió los ojos al mundo del trabajo y la empresa. Aquello le sirvió para que una vez trabajando en la Base Naval de Rota estuviese entrenado, a pesar de empezar a comunicarse en otro idioma.

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Equipo de Acción Católica. De pie de izquierda a derecha, Miguel Pantoja del Puerto, José Vázquez, José Jacinto Cossi Mora, Enrique Pedregal Valenzuela, Eduardo Cuvillo Jiménez, Miguel Caro Gómez, Juan Fernández Gallero 'Juanito Gasolina' quien tuvo el Bar Juanito. Agachados, José Manuel Neto, Manuel de la Torre, Antonio Gil Jiménez, Rafael Gómez Giménez y Manuel Muñoz Aparicio. La foto, de Rafa, está tomada el 15 de diciembre de 1948 en un encuentro contra el equipo de la Congregación de los Luises en el Campo del Eduardo Dato, ganando los primeros por 5 a 2.

DEPORTES: EL PORTÁTIL Y EL TRONCHO.
Manolo fue aspirante a hombres de Acción Católica, aunque nunca llegaría a formar parte ya que antes de llegar a los 18 años renunció. De aquella época recuerda a Jacinto Cossi, Pablo Cerdá, Rafael Felices, Pepe Bononato, Eduardo Cuvillo, Manolo Martínez Mel, Luis Bustos, Rafael Corzo, Pepe Pineda, Miguel Pantoja, quienes llegaron a tener un buen equipo de Fútbol y jugaban en el campo de Eduardo Dato (FOTO). Contaban con una hinchada increíble. Los Sánchez Romate, que eran tres pero hacían por trescientos. También jugaron en el Portátil Antonio Gil Insúa, Rafa Rivas Acal, Isidoro Nogués, Juan Luis Perles, Francisco Bernal 'el Caco', etc.

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El Portátil C.F. en el Campo Eduardo Dato, en un partido que jugaron contra los Luises. De pie, de izquierda a derecha, Domingo Monje Reinado, Ignacio Sánchez Selma, José Aparicio, Manuel Muñoz Aparicio, Angel Albert Alonso, Ignacio Jiménez González-Nandín. Agachados, Diego Castro, Antoñete, Juan Durán, Domingo Romo Martínez, Juan Rodríguez Alonso.

En El Ferrol, durante el Servicio Militar, jugó en el Arsenal, que formaba un gran equipo pues la mayoría eran jugadores de Primera División. Recuerda a Suco, extremo izquierdo en el Barcelona, Polo, extremo derecho del Atlético de Madrid y también Carolo, central del Granada.

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De pie, de izquierda a derecha, Juan Luis Perles Giner, desconocido, Manuel Muñoz Aparicio y Pedro López. Agachados, Isidoro Nogués Ropero, José Joaquín Muñoz Manzanera, desconocido y Rafael Rivas Acal. Campo Eduardo Dato, 3 de marzo de 1957. (Foto Fariñas).

La faceta futbolística de Manolo quedaría incompleta si olvidáramos al CD Troncho y a sus componentes: Antonio y Joaquín Miranda, Ramón Suárez, Huguito, Rojitas, Tito, Lolete, Juani Durán, Juani Alonso, Domingo Monge, MInguito, Castro, Ignacio Jiménez, Luis Gatica, Luini y sobre todo al gran Cabete --José Antonio--, y alguno más que se queda rezagado en algún lugar de la memoria.

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Posando tras la ceremonia de boda, en la capilla de la Virgen de los Milagros. De izquierda a derecha, Enrique Miranda Benítez, María Miranda García, Manuel Muñoz Aparico y Luisa Aparicio García. 15 de julio de 1965.

LA FAMILIA.
El 15 de julio de 1965 contrajo matrimonio con María Miranda García, hermana de Chelique (padre del Mister España Enrique Miranda), y de Luis. De esta unión nacieron tres hijos: Manuel, Enrique y José Luis. Trágicamente el segundo de los hijos fallecería a la edad de 20 años en un accidente en enero de 1990. José Luis fallecería a los 13 meses de vida, algo que ha marcado profundamente a la familia. De su hijo Manolo, casado con Toñi García Cordero tiene una nieta que tiene ya 19 años, Laura y un hijo, Enrique

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Foto familiar, de pié Manuel Muñoz Aparicio y Manuel Muñoz Miranda. Sentadas: María Miranda García, Laura Muñoz García, Enrique Muñoz García y Antonia García Cordero. Año 2000.

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Reunión de amigos en el Bar Tadeo, De pie, de izquierda a derecha, Juan Niño Garrido, Mauri Ferrugia, Luis Jiménez González-Nandín, Felipe Bononato Saez, José Jacinto Cossi Mora, José Bononato Saez, Rafael Mayo, Vicente Zuasti, José Luis López Franco. Agachados, Manuel Muñoz Aparicio y Pablo Cerdá Cossi. Agosto 1996.

BASE NAVAL DE ROTA.
Manolo entra a trabajar en la Base Naval de Rota en 1967. Aquel trabajo no le gustó a su madre que veía que su hijo estaría expuesto a los accidentes de tráfico en la carretera, diariamente. Fueron unos comienzos duros, con un idioma que no era el suyo. Empezó en el Departamento de Intendencia (Supply Departmen). A los cinco años surgió una vacante en la Oficina de Pagaduría (Disbursing Office): allí se encontraba de Supervisor su amigo Pepe Torres quien, al año es contratado por el Banco de Andalucía y Manolo pasa a ocupar su puesto. Ahí fue donde Manolo se tuvo que fajar a fondo, con solo un año de experiencia en una oficina muy complicada y compleja, en la que se operaba con tres monedas diferentes: pesetas, dólares y escudos portugueses, manteniéndose la contabilidad en  una especie de Libro de Mayor y Auxiliares (Master Cash Book and two Subsidiaries) uno en pesetas y otro en escudos.

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Manolo, ante el jet que solía utilizar para sus desplazamientos por motivos de trabajo entre las ditintas bases de la OTAN para auditar las cuentas. Un detalle de los americanos fue rotular la aeronave con el nombre de 'Puerto de Santa María'.

La categoría profesional de Manolo en la Base ya era alta. Allí se miden las categorías por grados entre el 1 y el 12, y ya ocupaba un grado 8 proveniente de un grado 4. Así, se tuvo que emplear de lleno en el aprendizaje del idioma inglés, algo obligatorio a partir de ese grado, así que nos podemos imaginar la cantidad de horas e incluso consultas con la almohada que Manolo tuvo que echar para hacerse con el control de esta oficina. Al cabo de dos años ya la controlaba completamente.

PRIMER ESPAÑOL CON PODERES ECONÓMICOS.
A pesar de ello, con el grado 8 aun no se tenia autorizacion para tener la custodia de efectivo o el talonario de cheques, como tampoco los poderes para firmarlos. Y es que los manuales de procedimiento del Departamento del Tesoro norteamericano especificaban que ningún ciudadano extranjero podía obtener dichos privilegios. Aquí fue donde llegó la gran sorpresa: el jefe de su departamento le comunica que va a hacer una excepción en el cumplimiento de la norma (Waiver) y enviar una solicitud al Departamento del Tesoro de los EEUU solicitando y justificando la importancia de asignarle dicha responsabilidad.

MANUELMUNOZ-CHECHE-PUERTOSANTAMARIAEn 1978 llegó la respuesta afirmativa, 11 años después de haber entrado a trabajar con los americanos. Aquel mes de mayo le dieron la responsabilidad de custodiar todos los fondos de la Base Naval de Rota, así como la autorización para firmar cheques del Departamento del Tesoro de los EEUU que solo requieren una firma. Imaginen la sensación que viviría Manolo al firmar el primer talón, primero de una larga lista de miles de ellos, durante más de veinte años por valor de muchos cientos de millones de dólares americanos. (En la imagen de la izquierda, cheque del  Tesoro de los Estados Unidos por valor de 2.500.000 de dólares, librado el 17 de febrero de 1981, faltaban unos días para el 23F, con la firma de Manuel Muñoz Aparicio).

En la historia de las Oficinas de Pagaduría norteamericanas, fue la primera vez que se asignaba esta responsabilidad a un extranjero, además español y de El Puerto. Aquello llevaría a que aumentase su grado profesional, pasando de 8 a 11. Además, aquel departamento, donde eran alrededor de 150 personas de las cuales el 95% por ciento militares, nuestro protagonista era el tercero de a bordo.

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Foto de la jubilación, ante las banderas española y norteamericana.

munozaparicio_medalla_puertosantamariaCONDECORADO Y JUBILOSO.
Manolo fue condecorado en dos ocasiones con sendas medallas por diferentes méritos:  en la imagen de la izquierda aparece la Superior Civillian Service, por haber contribuido  en desarrollar un programa informático que redujo tardar de dos horas a 15 minutos el tiempo de realización del arrqueo contable, con un buen premio en metálico. Dicho programa lo utilizó la marina norteamericana en todas las actividades a nivel mundial donde se operaba con dos o mas monedas diferentes.

Quizás el que mayor tuvo es que actuó como una especie de 'Oficina de Colocaciones' para la gente de El Puerto, dada su amistad con el Jefe de Personal quienes, previo examen, accedieron a trabajar en la Base cuando esta estaba en todo su apogeo de funciones y personal, jubilándose en marzo de 1999. En el auditorio de la Base Naval de Rota le rindieron honores militares frente a las dos banderas, la española y la norteamericana, escuchándose ambos himnos. Ya jubilado, con 72 años, sigue practicando el golf para no dejar de hacer deporte y, por supuesto, no ha renunciado a sus partidas de 'Dominó' que tanto le han gustado a lo largo de toda su prolífica vida. (Gestión fotográfica: Vicente González Lechuga. Tratamiento infográfico: Luis Serrano Romero).

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fernandozamacolaabrisqueta_puertosantamaria_«Como Fernando Zamacola, hemos de ser en todo, los camaradas de la Falange. Ni vacilación ni desesperanza. Acción, Acción, Acción. Nada de pausas ni de rodeos con esa santa intransigencia de la verdad; adelante y arriba; elevación y progreso, no el progreso demócrata a que apestaban las promesas políticas, no el progreso material y grosero, solamente, sino el avance en espiritualidad, en poesía, en inmaterialidad; cualidades que tienen los gestos de los hombres de la Falange». Ramón Grosso. ‘Aguilas’ diario gaditano en su número extraordinario de 19 de julio de 1937.

Los hermanos Fernando, Domingo y Alejandro Zamacola Abrisqueta habían nacido en Galicia, Fernando en Cariño y sus dos hermanos menores en Coruña. El cabeza de familia, Domingo Zamacola Arancheta, se había establecido en El Puerto de Santa María, donde se ganaba la vida como contratista de material de cantería para la compañía Obrascon. De los tres hijos era Fernando quien tenía un pasado más turbio, pues la policía lo tenía fichado como autor de un atraco a mano armada, en 1935 había estado arrestado por borrachera, escándalo público y estafa y en febrero de 1936 fue denunciado por agredir a un guardia municipal que iba de paisano.

cnt_jovenpagÉl mismo reconocía haberse afiliado a la CNT en 1932; decía que tuvo que hacerlo para poder trabajar y ayudar a su padre en la empresa de transporte, pero que rompió el carné “en vista de las canalladas y atropellos que cometía dicha organización”. Según la policía del Puerto, se afilió a Falange al ver que los obreros “abusaban de su padre como patrono”. La consecuencia de abandonar la CNT fue el boicot por parte del sindicato para impedirle trabajar y –según sus propias palabras– “por defender el partido Nacional Sindicalista llegaron hasta a condenarlo sin pruebas e inicuamente a veintiocho meses y veintiún días por supuesta tenencia de armas”.

Sobre su conversión al falangismo decía que al conocer y estudiar la doctrina de José Antonio se convenció de que era la única verdadera y por eso decidió afiliarse y se entregó a la organización “en cuerpo y alma”. Alejandro perteneció al Partido Comunista y había sido detenido con motivo de una huelga en solidaridad con los arrumbadores de Jerez. Él decía que pasó a la Falange en 1934, pero según la policía se le vio con un grupo comunista que apoyaba la candidatura del Frente Popular y su integración en el partido fascista debió ser hacia el mes de abril de 1936. Domingo no estuvo en ninguna organización política antes de Falange y el único antecedente que constaba a la policía es que fue detenido en junio de 1936 por pegar carteles del partido en la plaza de toros; en julio, cuando se produjo el golpe, era jefe local del Puerto de Santa María y estaba detenido en el penal.

regulares_morosEl Puerto cayó en manos de los sublevados. Una sección de Regulares mandada por el teniente Pérez Calvo desembarcó el 19 de julio en un remolcador procedente de Cádiz e inmediatamente ocupó el Ayuntamiento. Detuvieron a los miembros de la corporación municipal, requisaron armas y luego se dirigieron a la Prisión Central para liberar a los detenidos de derechas. El capitán que mandaba las fuerzas de infantería que custodiaban la cárcel no opuso resistencia y rápidamente salieron Fernando, Domingo Zamacola, Luis Benvenuty y otros falangistas que estaban detenidos. Uno de los que salió con ellos y se convirtió en estrecho colaborador de Fernando en la organización de la centuria falangista era el cartero Manuel Almendro López; había sido expedientado varias veces en el trabajo, se le acusaba de apropiarse de fondos de la asociación benéfica Conferencias de San Vicente de Paúl y antes de afiliarse a Falange había pertenecido al partido monárquico Renovación Española; cuando salió del penal el 19 de julio iba como jefe de escuadra al mando del primer contingente de falangistas portuenses armados.(En la imagen, moros del ejército de Franco).

PENAL_2_puertosantamariaDurante aquel encarcelamiento en vísperas de la sublevación, Fernando Zamacola conoció en el penal a Rafael Antequera Martínez, un sevillano que había pertenecido a la CNT y que estaba detenido por hacer sin billete la travesía de Tánger a Cádiz; gestionó su liberación, se afilió a Falange y terminó convirtiéndose en uno de sus hombres de confianza. En torno a estos individuos y otros como Ramiro Blanco, antiguo ex militante de la CNT que según los informes policiales había robado fondos del sindicato en Badalona, los de un sindicato de marineros en Barbate y también los de la “Sociedad Filarmónica” portuense, se fue formando la Centuria de los Leones de Rota. En ella se mezclaron gente “de orden”, arribistas, matones y  ex militantes de organizaciones de izquierdas que voluntariamente se pusieron el salvavidas azul o que fueron obligados a alistarse, como tantos otros casos de lealtad geográfica. Marcharon al frente y en los pueblos de la sierra por donde pasaron todavía se recuerdan los excesos que cometieron, dejando a su paso un rastro de sangre y muerte. (En la imagen, interior de la Prisión Central de El Puerto, en la que estuvieron presos Zamacola y otros falangistas portuenses, que sería luego una de las más mortírferas prisiones del franquismo).

Fernando Zamacola no tardó en convertirse en el héroe de Grazalema, donde parte de la columna rebelde del comandante Salvador Arizón quedó cercada el 13 de septiembre de 1936. Él logró romper el cerco la noche del 14 al 15 y entrar con un convoy de municiones. Recibió recompensas militares por su actuación en Grazalema y en Casares (Málaga) el 9 de octubre. El 20 de febrero de 1937 Franco le concedió la Medalla Militar individual y el 6 marzo obtuvo el empleo de alférez honorario del arma de Infantería “por su brillante comportamiento en las acciones de guerra en que ha tomado parte”. Además el teniente coronel Manuel Coco lo propuso para la Cruz Laureada de San Fernando, la más preciada condecoración del Ejército español, por su intervención en la conquista de Estepona (Málaga) el 14 de enero de 1937.  Mientras el Comandante Gallo instruía el expediente, la prensa falangista daba publicidad a la propuesta de Coco de otorgar la Laureada para Zamacola, pero el instructor concluyó la información con un dictamen desfavorable.

cruzlaureadasanfernandoEn el expediente de la Laureada no constan las razones por las que el comandante Gallo informó negativamente, pero pudo interferir una denuncia que dio pie a la apertura de otro expediente informativo –esta vez de carácter judicial militar– que afectaba a Fernando Zamacola. Había llegado directamente al Cuartel del Generalísimo y en ella se exponía la irregular situación en la que se encontraba la Falange del Puerto de Santa María, controlada por los Zamacola y su camarilla que, con actitudes propias de una banda de matones, se habían hecho dueños de la ciudad. También salpicó, entre otros, al jefe local y al que había sido comandante militar de la plaza en 1936.  Entre los nueve investigados, podemos conocer el delicado informe sobre Fernando Zamacola.

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Tropas italianas acuarteladas en El Puerto, recibiendo un homenaje en la Plaza de Isaac Peral el 1 de octubre de 1938.

Con informes como éste se iniciaba cada uno de los nueves expedientes que la Auditoría ordenó instruir separadamente y presentarlos luego unidos con cuerda floja. Al de Fernando Zamacola se añadió a continuación un certificado de las referencias a su conducta que constaban en la denuncia sobre el ex comandante militar del Puerto. Tales eran el hecho de haber sacado de la cárcel a gente como Rafael Antequera, uno llamado Paco y otro apodado El Portugués, a quienes se presentaba como pistoleros que estaban imponiendo una política de terror en El Puerto. De Antequera se decía que como jefe de centuria tenía una actitud brutal con sus subordinados, que en diciembre de 1936 envió al frente un contingente de falangistas sin prendas de abrigo mientras en el cuartel se despilfarraba el dinero en comilonas y que todo eso estaba provocando que las personas de orden que iniciaron la Falange hubiesen empezado a retirarse de la organización o a solicitar cambios de destino para no seguir bajo las órdenes de individuos como aquéllos.

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Estatutos de la Falange Española Tradicionalista.

También se decía que unos prisioneros que supuestamente había tomado el enemigo a la centuria en Villaharta, en el frente de Córdoba, no fueron tales, sino que hubo una deserción de los izquierdistas que formaban parte de ella. Y por si todo eso fuera poco, se rumoreaba que los Zamacola habían reunido una fortuna de unas 350.000 pesetas que habían obtenido en muchos casos sacando a la gente de noche y con fusiles y que Fernando había gastado cantidades desorbitadas alojando a su novia durante varios meses en un hotel de la ciudad.

Luego se fueron incorporando los informes sobre sus antecedentes y conducta solicitados por el comandante Chacón al Ayuntamiento, Policía Gubernativa y Guardia Civil del Puerto de Santa María, las declaraciones del propio Zamacola, de Rafael Antequera, de los dueños de los hoteles en los que podía haber estado alojada la novia de Fernando, del jefe provincial de Falange y certificados de las entidades bancarias de la ciudad sobre la existencia de cuentas a su nombre.

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Textos de homenaje a Zamacola, ilustrados con dibujos de Julio Pérez Palacios.

Las indagaciones del instructor dejaron en claro, por ejemplo, que en los bancos de El Puerto de Santa María no había cuentas a nombre de Fernando Zamacola y que no era su novia, sino la de Domingo, quien había estado viviendo en el hotel Vista Alegre, en la foto de abajo a la izquierda.

hotelvistalegre_puertosantamariaPero estoy convencido de que el instructor no se empleó a fondo para aclarar las acusaciones más graves que pesaban sobre él. No tiene sentido que le preguntase a él directamente si en los pueblos por los que pasó su centuria oyó decir que preferían a los rojos antes que a ellos, si había permitido el ingreso de pistoleros en su organización, si tuvo algún altercado con el comandante militar de la plaza, si se había manifestado contrario a la unificación o si hubo deserciones en su centuria, a todo lo cual respondió negativamente, cuando lo que tendría que haber hecho es solicitar informes sobre todo ello a las autoridades locales del Puerto, de los pueblos en los que actuó la centuria, a los mandos militares y al jefe provincial de Falange.

[Tras aquella denuncia se inició  una investigación de la que se dedujeron diferentes informes, tanto los del Ayuntamiento de El Puerto de Santa María como los de la Policía de la Ciudad. En 1937 la Policía de El Puerto elabora un informe sobre Domingo Zamacola al que  acusa, entre otros cargos de secuestro y violación de las mujer de Daniel Ortega Martinez, con nótula núm. 734 en Gente del Puerto y también de extorsión a diferentes industriales de la localidad]

danielortegamartinez_puertodesantamaria“En cuanto a su actuación, [Domingo] era el Jefe Local de Falange en el momento de iniciarse el Movimiento, aunque estaba en la cárcel de donde fue liberado al llegar las fuerzas del Ejército. Es del dominio público que hallándose en los pueblos de la sierra, al principio del Movimiento, cometió muchas inmoralidades por ser juerguista y gastador. (Daniel Ortega  Martínez en la imagen de la izquierda):
En esta ciudad, en El Puerto, siendo Jefe de Milicias, sacó de la cárcel a Luisa Rendón Martel, la mujer del diputado comunista Daniel Ortega Martínez, y la llevó a su domicilio, teniéndola allí hasta que la misma madre del Domingo fue a la Comandancia Militar a suplicar que sacasen de su casa a dicha mujer.
Durante su actuación como jefe de Falange en esta ciudad, también se sabe que amenazó a varios industriales para que entregasen fuertes sumas de dinero, siendo algunos de ellos don Daniel Martínez, don Luis Suárez..., a los cuales amenazó, y ellos pueden aportar detalles directamente. A otro industrial, don José Dosal, también le exigió una fuerte suma, llegando a ponerle el cañón de la pistola en el pecho para obligarle.
En general, se comenta mucho que este individuo frecuenta mucho los cabarets y las casas de lenocinio, haciendo buen gasto sin que se le conozca propiedad ninguna...”

bandera_falangeEl Juez Instructor que llevaba a cabo la investigación la paralizó durante tres años, tras los cuales, el Auditor decide darle carpetazo al asunto, aduciendo que los cargos no estaban suficientemente probados. Así no se aireaban los trapos sucios. No es frecuente encontrar pruebas documentales de la violencia y excesos cometidos por las fuerzas sublevadas y las bandas de falangistas. Cuando los autores de los crímenes eran los rojos, la Justicia Militar se empleaba a fondo para castigar a los culpables, pero en el caso contrario se miraba para otro lado. Sin embargo hay excepciones, y una de ellas es el expediente abierto en 1940 contra el que había sido comandante de Puesto de la Guardia Civil de Benamahoma en 1936. A los falangistas no volvieron a molestarlos.  Al fin y al cabo no habían hecho más que cumplir con su deber: obedecer las órdenes de sus jefes y fusilar a quienes les mandaron. Algunos todavía hablaban abiertamente de todo aquello, pero otros preferían olvidar y echar tierra sobre lo que vieron y lo que hicieron. (A la izquierda, bandera de la Falange Española).

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Esquela de Fernando Zamacola publicada el 16 de junio de 1938 en la Revista Portuense.

Fernando Zamacola falleció en Los Blázquez (Córdoba), siendo alférez de Regulares, el 14 de junio de 1938. La Jefatura Provincial de Propaganda de Sevilla le tributó un homenaje desde Radio Sevilla y posteriormente publicó el folleto “Fernando Zamacola ¡Presente!” (Ediciones de la Jefatura Provincial de Propaganda de FET-JONS de Sevilla, 1938) con textos del jefe gaditano Joaquín Bernal (“Fernando Zamacola ¡Presente!”), Diego Romero (“No lloréis”), Julio Estefanía (“Romance de fernando_zamacola_puertosantamariaZamacola”) y Fernando Bruner Prieto (“Elogio de Fernando Zamacola”), ilustrado con ocho grabados en boj de Julio Pérez Palacios, como el que aparece en la imagen de la izquierda. El jefe de los Leones de Rota continuó siendo “el heroico falangista Fernando Zamacola”, a pesar de todo, para los vencedores.

Esa imagen del héroe, del noble, del poeta... se cae completamente por tierra cuando se aborda a la figura de este personaje con un criterio objetivo, con un criterio historiográfico; manejando, no la leyenda ni la propaganda, sino lo que nos dice la documentación que creemos que puede ser la más objetiva. Y es la documentación creada por la propia Administración franquista... se trata de una investigación que se hace desde el propio régimen sobre quiénes son sus servidores. La información encontrada procede de la propia documentación generada por la administración franquista y por el aparato jurídico militar de los golpistas sublevados en julio de 1936. (Texto: Fernando Romero Romero).

fernandoromeroromero_villamartinFernando Romero Romero es  miembro del Grupo de Investigación Patrimonio Documental y Bibliográfico de Andalucía y América, así como de la Asociación Memoria Histórica y Justicia de Andalucía y del equipo técnico del proyecto 'Todos los Nombres'.

Fuentes: Fernando Romero Romero: “Represión por la Justicia Militar: Rota, 1937-1942”, en  M. Rodríguez Izquierdo y P. P. Santamaría Curtido (Coords.): Memoria rota. República, Guerra Civil y represión en Rota. Ayuntamiento de Rota, 2009, pp. 381-434.