Hipólito Sancho Mayi Díez de Aux-Sopranis (Sancho de Sopranis) nació en el número 21 de la calle Palma de nuestra ciudad, el 2 de marzo de 1893falleciendo el 17 de agosto de 1964 en su casa del número 26 de la calle Luna. Combinando los apellidos de sus ascendientess utilizó con frecuencia seudónimos y criptónimos, por los que ha sido ampliamente reconocido, siendo el más habitual entre todos ellos el de Sancho de Sopranis, aunque usaría los de Rafael de Ayraldo, Sancho de Melgar, Sopranis, Senex, Pedro Hisam, Cibo de Sopranis, Cibo d'ria... Con unos y otros firmaría casi medio millar de trabajos de investigación entre libros, artículos, colaboraciones en revistas y periódicos, etc.
Como una gran mayoría de niños portuenses de la época –algunos de los cuales son hoy recordados como hombres ilustres- estudió sus primeros años como interno con los Jesuitas, obteniendo el título de bachiller en el Instituto de Jerez en 1909 y más tarde el de Teología en el seminario sevillano.
De sólida formación humanística, se licenció con las máximas calificaciones en Derecho y Filosofía, haciéndolo después en Historia, la que sería su verdadera vocación, en las universidades de Deusto y Salamanca. Esta materia y el Arte se constituirían en ejes principales de su faceta investigadora, influyendo en todos los estudios históricos sobre la comarca ya que todos los investigadores posteriores han recurrido en uno u otro momento a su extensa obra.
Ésta abarca amplios y variados temas, entre ellos los religiosos –él conocía como nadie la orden dominica y su historia-, las épocas medieval y moderna, la historia comarcal, sobre todo la de las ciudades de Jerez y El Puerto en las que acometió trabajos tan ingentes como la elaboración de una historia de las mismas; y también artísticos, aspectos este ultimo en el que destaca la organización de la muestra del museo de la catedral gaditana y su vinculación a la restauración del Castillo de San Marcos portuense, que él realizó junto a extensos estudios del edificio. También fue quién gestó y desarrolló las visitas a los monumentos jerezanos, tan populares y célebres por su contribución al acercamiento de la ciudad a sus habitantes y a los que otorgó un reconocido merito. (En la imagen de la izquierda, portada del libro de 'El Puerto de Santa María y el Descubrimiento de América, escrito con Rafael Barris y publicado en 1926. En la fotografía, facsímil publicado por la Academia de Bellas Artes 'Ssanta Cecilia' en 1992. Hubo que pedir un ejemplar a la Biblioteca Nacional de Madrid, al no existir ninguno en las de la zona. Fue un homenaje y la recuperación de un libro para los lectores de hogaño).

Acto organizado por Bellas Artes en el Castillo de San Marcos, durante la presentacion del facsímil del libro 'El Puerto y América'. De izquierda a derecha, el académico y abogado Luis Suárez Ávila, el Dr. en Historia Juan José Iglesias, Lourdes Sancho Mayi, Francisco Arníz Sanz presidente de la Academia, el Profesor Enrique Bartolomé López-Somoza y la Profesora María del Carmen Cebrián, que prologó la reedición de la obra. 1992. (Foto Colección: Francisco M. Arniz).
A lo largo de su trayectoria profesional recibió Hipólito diversos premios, nombramientos y condecoraciones. Entre otros, le fue concedida la Medalla de Oro de la Ciudad de Melilla y obtuvo el nombramiento de miembro de la Orden de Mehdauía en Marruecos, etc… Igualmente fue miembro de Academias como la Real Hispanoamericana de Ciencias y Artes de Cádiz o la Real de Historia de las Bellas Artes de Sevilla, y tuvo una intensa y activa participación en la fundación y desarrollo del Centro de Estudios Históricos Jerezanos, tarea esta en la que colaboró estrechamente con su fundador Tomás García Figueras. Con este investigador jerezano le unían también temas de investigación, como los trabajos realizados en el Archivo de Jerez, su etapa africana y la publicación de sus trabajos en revistas como África o Mauritania, etc… Se relacionó asimismo con otros estudiosos como Rafael Barris, Juan de la Lastra Terry o Fernando Monguió Betcher, colaborando en ocasiones con alguno de ellos. (En la imagen de la izquierda portada del libro 'Alfonso X el Sabio y El Puerto de Santa María', editado en 1984, que recoge artículos dispersos de Sancho y que fue presentado por el invetigador y hoy director del Centro Municipal de Patrimonio Histórico, Javier Maldonado Rosso y la historiadora Mercedes García Pazos. Como afirmó Maldonado, 'A Hipólito Sancho le debemos el que sentase el conocimiento de este periodo de la historia de El Puerto sobre bases científicas).

Hipólito Sancho en su despacho de trabajo.
Personalmente, y por referencia de quienes tuvieron la fortuna de compartir su amistad, Hipólito Sancho era un hombre profundamente religioso, de carácter silencioso y modesto. Tan solo poseía una única ambición, investigar y escribir, a lo que dedicaría con ahínco toda su vida recopilando cuidadosamente documentación para sus trabajos. Muchos de ellos quedaron reducidos a simples apuntes y meticulosas notas que no tuvo tiempo de desarrollar a pesar de su fecunda e incansable carrera.
Impartió clases entre otros centros, en la Academia Poullet en la calle Cruces, en el Instituto de Jerez y en el colegio los Marianistas de dicha ciudad; trabajó en el Archivo y Biblioteca Pública Municipal. Fue secretario General del alcalde de El Puerto, Antonio Rives Brest, en 1939. Cronista Oficial de El Puerto, por nombramiento de 13 de febrero de 1939, finalizando su vinculación con la instiución municiapl en enero de 1941. Fue el responsable de la imagen actual que presenta el Castillo de San Marcos y de su restauracion y hemos de señalar, además, que estuvo en los negocios de la vinatería, tan propios de El Puerto, en una aventura empresarial familiar, una de cuyas etiquetas mostramos en la imagen de la izquierda.

Tras su muerte en 1964, fue nombrado por el Ayuntamiento Hijo Predilecto de la Ciudad, a título póstumo --en El Puerto, como casi siempre, todo ocurre después-- como reconocimiento a toda una vida de laborioso trabajo. Algunas de sus investigaciones serían superadas o sujetas a nuevas interpretaciones pero no que fuese quien sentase las bases para muchos estudiosos que vendrían después.
En 1981, siendo concejal de cultura del Ayuntamiento Antonio Muñoz Cuenca, se le tributó un reconocimiento público, colocando una placa en la casa de la calle Luna donde murió, dentro de los Actos Conmemorativos del Séptimo Centenario de la Carta Puebla. Al acto asistieron sus hermanas, Lourdes y María Teresa Sancho

Casa número 26 de la calle Luna, donde vivió sus últimos años el investigador Hipólito Sancho.
En 1982 la Fundación Municipal de Cultura de El Puerto convocó el 'I Premio de Investigación Hipólito Sancho' para niños y jóvenes sobre temática local. Los premiados recibirían los reconocimientos en la Feria del Libro del mismo año decicada al erudito desaparecido.
En 1989, a los 25 años del fallecimiento del investigador, la Academia de Bellas Artes 'Santa Cecilia' recibió los derechos de propiedad intelectual de toda la obra de Sancho.

En 1992, la Academia de Bellas Artes 'Santa Cecilia' le dedicó, el 23 de abril, el Día del Libro
En 1993, el Ayuntamiento de la Ciudad, a instancias de quien fuera su concejal de cultura en aquellas fechas, Juan Gómez Fernández, le tributó un homenaje con motivo del centenario de su nacimiento en forma de exposición conmemorativa. Fueron muchas las entidades y personas que se sumaron y colaboraron con aquella muestra. Podemos citar entre otras a su hermana Lourdes Sancho, Pablo Antón Solé, Ramón Bayo, Valerio Marín, la familia Poullet Ramírez, Gonzalo Zaragoza.
En cuanto a instituciones colaboraron el Ayuntamiento de Jerez, el Archivo Histórico Provincial de Cádiz, el Archivo de la Iglesia Mayor Prioral, el Archivo Municipal, la Biblioteca Municipal de El Puerto y el de la de Jerez, Safa San Luis, Centro de Estudios Históricos Jerezanos, Comunidad de Jesuitas de El Puerto, el Instituto Padre Luis Coloma de Jerez, el Museo de la Catedral de Cádiz, el Instituto de Estudios Canarios, el Museo Histórico Municipal de Cádiz, la Academia Hispanoamericana de Cádiz de Ciencias y Artes, Academia de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, Academia de San Dionisio de Jerez, el Seminario de San Telmo de Sevilla y la Unversidad de Deusto.
HISTORIA DEL PUERTO DE SANTA MARÍA. Desde su incorporación a los dominios cristianos en 1259 hasta el año mil ochocientos. Ensayo de una síntesis.
(En la imagen de la izquierda, portada de la edición de 1943).
El mérito de Sancho de Sopranis fue haber sido el primero en ilustrar los orígenes del Puerto de Santa María a partir de la riquísima información contenida en algunas de las hermosas cantigas de Alfonso X el Sabio. En el capítulo segundo, analiza la primera repoblación del Puerto, así como la carta - puebla otorgada por Alfonso X el 13 de diciembre de 1281. En el capítulo tercero, Sancho de Sopranis, vuelve a echar mano de las Cantigas para referir la predilección de Alfonso X hacia el Puerto de Santa María. En los capítulos IV y V se pasa revista a un breve etapa durante la cual el Puerto fue señorío de la Orden de Santa María de España (1272 - 1280). El capítulo VI se dedica con un gran lujo de detalles, a las relaciones entre Colón y el Puerto. Los cuatro últimos capítulos de la I Parte los dedica Sancho de Sopranis a la organización municipal y eclesiástica de la villa, para concluir con una reconstrucción de la vida y fisonomía de la villa en torno a 1498. A la Edad Moderna, Hipólito Sancho dedica los libros II, III y IV. El primero se centra en el siglo XVI, dentro de la que destaca su vinculación con el mundo atlántico. En el libro III aborda una dilatada etapa que tiene su comienzo en los albores del XVII y concluye en 1729.
El libro IV, El Iluminismo, quizás el título menos afortunado tiene su inicio en la incorporación del Puerto a la Corona, coincidente con la estancia en la ciudad de la familia real de Felipe V, cuyos pormenores relata Sancho. No olvida Sancho en las páginas que dedica al siglo XVIII, efectuar un repaso a la vida religiosa de la ciudad. Parcas son en cambio las páginas dedicadas a la vida económica local, con las que remata la obra y que ofrecen un sumario testimonio de la roturación de alrededor de doscientas aranzadas de arenales para viñas, la ruina de las salinas y el desarrollo comercial. La síntesis de Hipólito Sancho se completa con unos nutridos apéndices dedicados a las magistraturas portuenses durante la Edad Moderna, que vienen acompañados de sendos índices onomástico y toponímico. (En la imagen, portada del libro, edición 2007).
Del libro “Bibliografía y recuerdo de Hipólito Sancho de Sopranis”, de Fernando Toscano de Puelles, editado por aquellas fechas y del catálogo de la exposición de 1993 se extrajeron los datos que conforman esta nótula.



Su padre, funcionario de Patrimonio Nacional, había sido detenido en su domicilio de San Lorenzo del Escorial por milicianos republicanos, y trasladado a Madrid. A partir de ese momento su madre, que también se traslada a la capital, no tendrá ya más noticias ciertas de su marido. (En la imagen, Antonio Alonso Sotillo, su padre).
PICOLO: INFANCIA EN EL PUERTO.
Javier (en la imagen de la izquierda, vestido para la Primera Comunión) estudiará en El Puerto, hizo la primera comunión en las Carmelitas y en el Colegio de San José y San Estanislao, donde tendrá como condiscípulos a Crespo, Rascón, Gonzalo Benjumeda, Borja Osborne Vázquez, … ; luego vendría el Colegio de El Palo (Málaga), donde cursa el bachiller para mas adelante trasladarse a Madrid a hacer lo que siempre quiso hacer, periodismo. “Siempre me gustó escribir”. Así obtiene el título de Periodismo en la Escuela Oficial de Madrid.
En septiembre de 1985 es contratado como subdirector por la Revista ¡Hola!, al año de fallecer su fundador, el rondeño Antonio Sánchez Gómez, donde ya lleva 25 años y, desde hace dos en las funciones de Director Adjunto. Recientemente, el 14 de julio pasado, ha fallecido Eduardo Sánchez Junco, hijo del fundador de la revista y, en la actualidad, continuando la saga familiar, el medio es dirigido, con gran éxito por su nieto Eduardo Sánchez Pérez, con la colaboración de sus hermanas Mamen y Mercedes, quienes tienen casa en El Puerto.




‘A MI MARIDO LO ASESINARON EN PARACUELLOS’.
1943
Miguel del Pino toma la
FERNANDO T. DE TERRY GALARZA.
Eduardo conoce a la catalana que será la mujer de su vida: Antonia Palacios, con quien se casa a la edad de 26 años y con quien tendrá cuatro hijos; además es abuelo reciente pues el pasado agosto ha tenido a su primera nieta. Dos años más tarde, en 1971, deja la carrera militar y se marcha a trabajar en una empresa de distribución del aperitivo francés Ricard, llegando a ser el Delegado para las provincias de Gerona y Lérida.


Como ya se ha dicho, Eduardo visita El Puerto, a veces hasta en 10 ocasiones en el año, lamentando que le hayan quitado el tren hotel que venía desde Barcelona, y del que era usuario habitual. El Puerto sigue siendo su referencia, donde permanecen amigos y familia, entre ellos Rafael Rodríguez Macías, director propietario del Hotel Playa de Valdelagrana, con quien comparte sus días de estancia en nuestra Ciudad. Sin temor a equivocarnos, ejerce de ministro plenipotenciario de El Puerto –de embajador de nuestras excelencias—en la Cataluña que le ha visto crecer y que le posibilitó crear una gran familia. (En la imagen, el hotel Playa de Valdelagrana).
Los padres de Antonio Camacho Caballero (1901-1991), fueron Miguel Camacho Soldado y Josefa Caballero Muñoz originarios de Iznájar (Córdoba). Quedó huérfano de padre siendo muy niño. Junto con su hermana Aurora --unos años mayor-- y su madre se vinieron a El Puerto a vivir con el hermano mayor --Juan- 20 años mayor que él.
COMESTIBLES LA DIANA. EL BAR Y LAS BICICLETAS.


SAN SEBATIÁN, 5.
Con el paso de los años fueron desapareciendo el bar, las bicicletas y los taxis quedando solo el almacén de La Diana que fue traspasado a Isidro Gómez Recalde en el año 1960. En esta fecha el propietario de la finca y almacén era Doña Quintina Caballero, santanderina, posiblemente descendiente de Marcelino Aguaro. En la actualidad el establecimiento es propiedad de José Joaquín Sánchez Sena, quien primero por traspaso de Isidro Gómez Recalde y luego adquiriéndolo, pasó a ser de su propiedad, como ya se ha indicado.
El día 26 de Diciembre de 1931 da parte de baja al Ayuntamiento motivando la baja por avería en el motor. Este vehículo fue trasladado más tarde al garaje de la casa núm. 5 de la calle San Sebastián --casa natal de su esposa María Teresa-- donde permaneció inactivo hasta el año 1952 en que fue transformado en la furgoneta conocida como el “coche o forito de La Diana”. (Antonio Camacho y su mujer, en el interior de 'La Diana').
Este vehículo tiene su historia: Conocido como el ‘Forito de la Diana’, fue inscrito con placa provisional para pruebas num. TO 50035 el 10 de Noviembre de 1925 a nombre de Don Roberto Osborne domiciliado en Sevilla y matriculado posteriormente el 25 octubre 1926. Sus posteriores propietarios fueron: Don Ignacio Osborne Vázquez, Doña Angeles Campos Caro y por último Don Emilio Romero Aranda --todos de El Puerto-- siendo éste último el titular a partir del 12 de Noviembre de 1946 quien lo transfirió a Doña María Teresa García Rodríguez, convertido en furgoneta y con motor sustituido por el perteneciente al Ford Matrícula SE 2719 que, según hemos dicho más arriba, permanecía encerrado en el garaje de la casa numero 5 de la calle San Sebastián desde el 26 de Diciembre de 1931, dando origen –repetimos- a la furgoneta conocida como el “coche de La Diana”. (En la imagen, Antonio Camacho al volante de uno de sus coches de pedales y a su derecha Juanín Barcala, íntimo de Camacho y quien le acompañó a una Feria a Córdoba con dichos vehículos).
Enrique Fernández de Bobadilla y Lassaletta es de los portuenses nacidos en Sevilla, el 9 de octubre de 1957. Es el cuarto de siete hermanos, tres por delante y tres por detrás, fruto del matrimonio celebrado entre Rafael Fernández de Bobadilla y González Abreu y la portuense Pilar Lassaletta Pemartín, apellidos que recuerdan claramente su vinculación con el mundo de las bodegas del Marco del Jerez-Xérès-Sherry.
Su infancia la vivió repartiendo su tiempo por estaciones: los otoños e inviernos en el Hotel Madrid donde su padre, abogado que nunca ejerció, --acaso de ahí vendría su vocación de director de hotel como lo ha sido en El Puerto-- y la primavera y los veranos en la sevillana Barriada de los Americanos --Santa Clara--, y pasaba temporadas en la casa de sus primos, en el Recreo de las Marías, en la carretera de Sanlúcar, donde hoy existe una Escuela de Hípica del mismo nombre. Estuvo hasta tercero de bachillerato en el Colegio Portacoeli de los Jesuitas, en la capital hispalense. En 1972 se traslada con la familia a Madrid, ya que su padre se hace cargo de la Restauración de los Hoteles Ritz y Palace (en la imagen de la izquierda, fotografía nocturna de la puerta principal de éste último), estudiando en el madrileño Colegio Velázquez hasta la finalización del bachillerato.


SEVILLA Y LA EXPO’92
En su última etapa en hoteles ha ejercido como director en el Hotel Los Jándalos de Vistahermosa, durante siete años, (2002-2009) hasta que, hace un par de años ha sido fichado por la nueva propiedad de Puerto Sherry, trabajando en el Area de Desarrollo de dicho complejo náutico, deportivo y turístico. Ahí ocupa su tiempo profesional actual, atareado en buscar nuevas actividades y oportunidades de negocio para crear y dotar de más vida el entorno del puerto deportivo más grande del atlántico sur de Europa.
SU FAMILIA.
José María Cruz García, ‘el Chico’, escribió en abril de 1993, además de los recuerdos de su infancia, los tristes memorias del inicio de la Guerra Civil, vividos por un adolescente con apenas 12 años.
LA CASA DONDE NACÍ.

LA FONDA DE LA ESPADA.



Mi maestro, Don Ángel Madrigal también fue fusilado y casi todos los maestros nacionales: la mayoría pertenecían a la República. Como aquellas fechas eran muy malas, como ya digo, mi tío José el padre de Jochele ya no podía trabajar estaba enfermo de los pulmones, mi tía ya no tenía trabajo en la Fábrica de Conservas y mi tío Manolo también se quedó parado así que no podíamos pagar la casa y nos echaron a la calle.
Subieron a la azotea y vieron un cordel por donde se echó a la casa de junto y allí lo detuvieron. Le dieron una paliza brutal y de inmediato fue fusilado: el único pecado que cometió fue ser del Sindicato. (En la imagen de la izquierda, Manolo 'el Silva').

Mi pregunta es la siguiente: ¿que sangre tiene un hermano que por tener ideas diferentes quiera matar a su propio hermano? Este hombre se va a ‘Los Leones de Rota’



Josefa María Lena de Terry, ceramista y humanista, nacida en El Puerto de Santa María, en 1945. Hija del General Francisco Lena Pacheco y de María Josefa de Terry Galarza, es la segunda hija del matrimonio, que tuvo once hijos. Su infancia y adolescencia discurre entre Sevilla, Lora del Río, donde su padre tenía fincas, Jerez y El Puerto. Vive en El Puerto de Santa María. Está casada con el abogado y escritor, Luis Suárez Ávila, tiene dos hijas, Ana y Guadalupe, ya casadas, y cuatro nietos.

CARRERA DEPORTIVA.
Ha intervenido en el diseño y realización de varios murales que están en los ánditos de la Plaza Real de Toros de El Puerto de Santa María; en la restauración de la fuente mural dedicada a Cristóbal Colón en la plaza portuense de ese nombre y en la creación de los premios que, anualmente, se entregan a la Promoción del Turismo de su ciudad natal.


FORMA DE TRABAJO.

Durante sus mandatos, esta antigua institución, que se remonta al siglo XIV, ha conocido momentos de gran auge. Desde la celebración, en 1991 de un Congreso titulado “Nuestra Señora de los Milagros, entre la historia y la leyenda”, con la participación de Catedráticos y Profesores de muchas Universidades españolas; la restauración del retablo y la escalera del camarín de la capilla de la Patrona por personal especializado; el inventario, pormenorizado y documentado de todos los enseres, vestidos, alhajas, vasos sagrados, ornamentos y otros pertenecientes a esa institución; hasta la ordenación del rico archivo, restauración de enseres y orfebrería, etc.

Ese año de 1973 Bodegas Osborne adquiere las Bodegas Montecillo en La Rioja. La Academia de Bellas Artes accede, mediante acuerdo plenario del Ayuntamiento de febrero de 1973 a la cuarta sede de la institución, en la calle Pagador, 1 en la casa del Marqués de la Candia. Los Charlots, de José Luis Arniz, obtienen el primer premio provincial de comparsas en las Fiestas Típicas Gaditanas (actuales carnavales) de Cádiz. (En la imagen, anuncio en Diario de Cádiz).
Comienzan a ensayar en la calle Larga, en casa de Koky, y también en el Club Juvenil ‘Virgen de los Milagros’ de la Iglesia Mayor, donde tuvieron durante un tiempo guardados los equipos. Al poco surge el primer contrato: Morón de la Frontera (Sevilla), por mediación de su representante, 



Fernando Jiménez Fornell nació en Cádiz en 1954, aunque vive en El Puerto desde hace 20 años. Tiene cuatro hermanas. Estudió en el gaditano colegio de los Marianistas, cursando la carrera de arquitectura en Sevilla, donde se titula como Arquitecto Superior Especialidad Urbanismo. Anoche, viernes, inauguraba una exposición de su obra pictórica ‘Rutas Inconclusas’ en la Galería de Arte Artífice (Casa de los Leones), que se puede visitar hasta el 25 de septiembre. Los pintores Faelo Poullet y Keka Rafo se encontraban en el acto.
Rafael Alberti publica ‘Baladas y Canciones del Paraná’. En 1954 también nacen Juan Gómez Benítez, Doctor en Ciencias Químicas y presidente de los Enólogos de España; el ecologista Juan Clavero Salvador; el futbolista internacional Enrique Montero Rodríguez; José Enrique Paloma García, diácono adscrito a la parroquia de San José Obrero.
LA PINTURA.
Acuarela y lápiz sobre papel (1)



Sus padres son José Luis Pérez Aguilar, natural de El Puerto, de los Pérez vinculados desde siempre con el trabajo de cristalería y aluminio, y Concepción Puyana Rodríguez, gaditana del Barrio la Viña siendo la segunda de cuatro hermanos, Virginia la mayor, y dos mellizos Conchi y José Luis menores que ella, dándose la circunstancia de que hoy todos trabajan en asuntos relacionados con lo social.











