Fernando Mora Eliso nace el 17 de agosto de 1948, hijo del marinero Fernando, natural de Sanlúcar y de la porteña Antonia quienes tuvieron tres hijos: Salvador, Fernando y Pepita (cocinera en el Centro Inglés y, posteriormente del Colegio Guadalete donde ha trabajado, hasta su jubilación, 30 años).
Ese año de 1948 en El Puerto, Fernando C. de Terry se hace con una punta de caballos cartujanos y empieza a crear la famosa ganadería que sería símbolo de sus bodegas. El Club Náutico se refunda en 1948 y se celebra la primera Regata Snipes que se celebra en El Puerto. Rafael Alberti termina su libro de poemas ‘A la Pintura. Poema del Color y la línea (1945-1948)’. La población reclusa del tristemente conocido Penal del Puerto fue el 1 de enero de ese año de 245 penados. Manolo Girón es nombrado sacristán de la Iglesia de San Joaquín. También en 1948, el Racing Club Portuense recibía la visita del Puerto Real, ganando por 5-1. Fueron alcaldes de la ciudad ese año, Joaquín Calero Cuenca y Eduardo Ciria Pérez.
Se cría en la calle Zarza, en el número 25 antiguo, 57 moderno y 65 actual, --donde ‘El Portugués’ tenía una tienda de frutas, chucherías e incluso intercambiaba novelas y tebeos-- y estudiará en el Colegio del Hospitalito, entre los años 1953 y 1955.
LA CASA DE ZARZA.
El investigador Antonio Gutiérrrez ha estudiado la historia de edificio donde nació Fernando y sus moradores anteriores, que se remonta a 1670, cuando Ana de las Casas recibió esta finca como parte de su dote nupcial: “Han pasado familias de la nobleza local, de la clase media y otras –la gran mayoría—muy humildes, a semejanza de una Torre de Babel en miniatura en el transcurso de los lustros. Artesanos, comerciantes, empleados, militares, hombres letrados, industriales, de la mar, del campo…”
La casa se encontraba ruinosa y deshabitada, siendo reedificada recientemente en su interior por sus últimos propietarios: “En la remodelación del inmueble se ha respetado con fidelidad el aspecto externo de la finca, especialmente su hermosa fachada de cantería, las cenefas y ménsulas de piedra que adornan la portada y el balcón principal, [al que ya le faltaba la visera de pizarra], incluso el diminuto ventanuco o tragaluz lobulado que proporciona luz y ventilación a la caja de escalera, así como la caída a dos aguas de su techumbre.”

Típico posado escolar de una época. Año 1957.
ENCUENTRO CON SAFA.
Un primo de la madre de Fernando trabajaba en el huerto de los Jesuitas y, por su mediación, entrará en dicho centro, tras dos años en el Hospitalito, donde estudiará Primaria. Aún recuerda a sus profesores, Manolo Moreno Romero, Diego Mora y especialmente a Antonio Nogués Ropero que, siempre que podía lo hacía pasar al comedor. Y es que los hijos de las familias más necesitadas tenían plaza fija en el Comedor de las Escuelas, siendo los eventuales los que suplían las faltas; siempre que había una plaza libre –se supone que Fernando ya venía comido de su casa—y a Nogués le tocaba guardia de comedor, señalaba a Fernando, algo que éste aún recuerda.

En el Patio de Talleres de SAFA. Fila superior, de izquierda a derecha, Alfaro Teruel, Gallardo, Blas Lama (+), Fernando Mora, Pepe Pellicer, José María bollullo Barquero, Blas (+). Fila inferior: Juan Flor, Morales, Morro, Zamorano, Villagrán y Carpintero. Año 1965.
ÚBEDA.
En 1965 Fernando estudiará interno en la central del colegio SAFA en Úbeda (Jaen): los dos primeros de la promoción, José María Bollullo y Fernando, fueron los seleccionados. En aquellos años allí se encontraban Macías Camacho, Emilio Mariscal, Juan Yuste Palomeque (que estuvo emigrado en Brasil), Camacho, Ramón Rojas Parrao hoy encargado general de Coca-Cola en Sevilla,… Allí permanecerá por espacio de dos años.

Explotación minera de Alquife (Granada), hoy cerrada.
CONOCE A FINA.
Fernando quería conocer el mundo de la empresa privada antes que el de la Enseñanza. En 1967 marchará a hacer prácticas a una empresa de minería en Alquife (Granada) gestionada por ingleses y conoce a la que será su mujer, Fina, tal día como antesdeayer, fiesta de Santa Bárbara, patrona de la Minería. De ello hace 43 años. Con Fina tendrá dos hijos y, con ellos se han criado, como si fueran dos hijos también, una pareja de hermanos, negros, de madre sevillana y padre senegalés.
BUJALANCE.
El 28 de diciembre de 1971 fallecerá su padre, contramaestre en un pesquero, a la altura de Villa Cisneros (Sahara Occidental) hoy Dajla. Al año siguiente dejará su estadía en el municipio granadino y el director del centro, Antonio Ariza, le ofrece trabajar en SAFA en la asignatura de Automoción, algo que no supo defender con la suficiente contundencia pues, a instancias del Rector de las Escuelas lo mandan a abrir, como director, el centro de Bujalance (Córdoba), por un año, con la promesa de un próximo destino en El Puerto. Pero lo que iba a ser por un año duró hasta 1983. Allí participaría en una de los dos Experiencias Pedagógicas que la SAFA implantó en Andalucía, además de en Río Tinto, con metodologías diferentes, conciliando la vida laboral de los trabajadores con la de estudio.

Fernando, con papeles en las manos, atiende a José María Cirarda Lachiondo, Obispo de Córdoba, en una visita al centro educativo de Bujalance.
PRIMER TENIENTE DE ALCALDE.
En Bujalance fue impulsor de una Agrupación Independiente de Izquierdas formada por profesores del Centro, que obtuvo mayoría, ocupando la Primera Tenencia de Alcaldía. “Eran tiempos de incertidumbre, pero también de esperanza e ilusión por tratar, desde un puesto de responsabilidad pública, de ayudar a la ciudadanía”. Pero la política no era lo suyo y lo dejó. De allí se sienten sus hijos.
En El Puerto milita en el PSOE, si bien fue tentado en su día por Hernán Díaz para que se integrara en la candidatura independiente en una conversación que duró hasta las cuatro de la mañana, algo que agradeció pero que declinó, al ser sus ideas de izquierdas. Es un importante activo de la agrupación local socialista pendiente de recuperar para otros cometidos, ahora que cuenta con tiempo suficiente, tras su prejubilación.

Con S.M. la Reina doña Sofía, en una visita al Centro de SAFA en Úbeda. 1986.
Allí, el tiempo que le dejaba libre la dirección, lo dedicaba a impartir clases de Automoción, Tecnología, Dibujo Técnico, Administrativo, … Alumnos suyos de aquella etapa serían el actual Jefe de la Policía Local de El Puerto, Manuel Cuenca Ojeda, natural de Cañete de las Torres, al que trajo a El Puerto y donde vio por primera vez el mar y conoció a la que sería su mujer y donde elegiría vivir. También lo fue Francisco Carbonero, actual Secretario General de CCOO de Andalucía.
BAENA.
A partir de 1983 el nuevo destino como director será Baena, a 50 kilómetros de Bujalance. Allí Fernando recuerda que fueron tiempos duros: había que sacar adelante un internado con 300 alumnos con edades comprendidas entre los 5 y los 20 años, con escasos recursos económicos. Con el tiempo el internado se iría reduciendo y los últimos internos marcharían al centro de Úbeda.

Con el Príncipe de Asturias, en una visita al Centro de SAFA en Úbeda. 1999.
Precisamente su hijo al que inculcó “el espíritu colaborador y responsable” llegaría a ocupar en las elecciones municipales de 2003 el puesto de Primer Teniente de Alcalde del ayuntamiento de Baena, con Luis Moreno de alcalde –famoso por el debate suscitado en su Ayuntamiento para que se retirara el crucifijo del Salón de Plenos--, que puede verse en YouTube.
HUELVA.
Y en el año de la Expo, en 1992, como cada diez años mas o menos, traslado. A Huelva. Quizás la etapa más plena de Fernando, quien con 44 años se hará cargo de la Fundación Carlos Díaz (FUNCADIA) colegio hasta entonces regentado por los Jesuitas que pasará a estar dirigido por la SAFA. De un rector a un director. Mucho trabajo, en una etapa en la que la SAFA fue el eje de la sociedad onubense en lo pedagógico, cultural y deportivo. Donde acogían sin fisuras al que llegaba de fuera.

Con el Embajador de Cuba en España y la ONG Cuba 98.
Crea la ONG Cuba 98, para traer a chicos cubanos a España a jugar en los juveniles del Trofeo Colombino. “La primera vez que visité Cuba, recordé la Bahía de los años 50. Supe lo que significaba una cucharada de jarabe para un niño, el pueblo humilde y sencillo que sufre las consecuencias de una política de hiperliderazgo. Aunque sí digo una cosa: cualquier persona que tenga una relación con Cuba siempre tendrá en su mente esta palabra: ayuda. Como la que en otra época nos brindaron los países hispanoamericanos y que hoy hemos de devolverles”.

En 1994, la SER lo nombra personaje del año.
Crea la Escuela de Fútbol ‘Maestro Salvador López’ y un campo de fútbol. Crean una cooperativa economato para los más desfavorecidos, formada por antiguos alumnos, Padre Laraña, en 1994. Y un Grupo de Teatro que todos los años representa con éxito la ópera Jesucristo Superstar, que aún no ha podido venir a actuar a El Puerto pese a los infructuosos intentos de Fernando. Fueron años de madurez y de trabajo satisfactorio. En Huelva todavía es una persona recordada y querida y fue multitudinario su despedida de aquella población.

El alcalde de Huelva, entregándole 'Las Tres Carabelas' en su despedida de Huelva.
REGRESO A EL PUERTO.
Con el cambio de milenio, cambio de ciudad y de centro y regresará a El Puerto en el año 2000, ciudad en la que se prejubilará, también, como director, en 2008. Al igual que en Huelva, abre las instalaciones del centro a la Ciudad –se pone de moda una costumbre perdida hogaño: ceder sus instalaciones como aparcamiento los días de corrida de toros--. A propuesta de la FLAVE, de su presidente Pepe Rodríguez, fue rey Gaspar en la Cabalgata de 2006 y sería nombrado socio de honor de la Asociación de Vecinos Puerto Nuevo.

Rey Gaspar en la Cabalgata 2006, a propuesta de la FLAVE, en la Residencia de Ancianos.
HÉROE DESCONOCIDO.
Algo que pocos saben es que el año de su llegada a El Puerto, viviendo en la calle San Francisco Javier, protagonizó un acto heroico: un niño se deslizaba por entre las rejas del balcón superior de su vivienda. Alertado por los gritos de su hija, no se lo pensó dos veces y, con 52 años se subió a la baranda jugando con su integridad, logrando salvar al pequeño. Nunca se supo, los medios acataron sus deseos, que él vecino héroe era nuestro protagonista.
NUEVOS TIEMPOS.
En la actualidad pertenece a un equipo de trabajo formado por el Rector, un Director General de SAFA, otro director, el Administrador General y el propio Fernando, cuyo cometido es trabajar en la reestructuración que está experimentando la organización educativa de SAFA, contenidos, objetivos, etc…

Con su familia y amigos de varios centros en Úbeda, recibiendo la medalla de oro de SAFA (solo la tienen Fernando Mora y el Padre Martínez), con sus nietos mellizos, otra nieta, sus hijos, apadrinados y amigos.
Observa mucha diferencia entre El Puerto que dejó en los sesenta y éste de la primera década del milenio: “Si pudiera ahora mismo haría el cambio siguiente: la ciudad de los años sesenta con los avances socioeconómicos y tecnológicos previos a la crisis. El futuro de la Ciudad está hoy en las aulas; tenemos que ponernos de acuerdo familias y escuela en como queremos formar a nuestros hijos; ambas fuerzas tienen que interactuar y no contraponerse”






EL ARRUMBADOR QUE LLEGÓ A ALCALDE.




















Fue en 1950, concretamente el martes 31 de octubre cuando el general Franco, a eso de las 18,30 de la tarde apareció por nuestra ciudad “en medio del entusiasmo de la muchedumbre que vitoreaba y aplaudía a tan ilustre huésped”, según recogía a doble página el bisemanario, acólito del Régimen, “Cruzados”. Recibido por el alcalde, varios ministros de su Gabinete, el Gobernador Civil y otras autoridades de la provincia, se trasladó hasta la residencia de los Terry a la que se incorporó más tarde su esposa Carmen Polo y los Marqueses de Villaverde. (En la imagen de la izquierda, el alcalde en 1950, Eduardo Ciria Pérez).
Doce años más tarde, siendo alcalde presidente Luís Portillo Ruiz, en el punto núm. 4 del Pleno del día 4 de julio de 1962 se acuerda «Ofrecer la primera Medalla de Oro de la Ciudad a S. E. el Jefe del Estado Generalísimo de los Ejércitos Excmo. Sr. Don Francisco Franco Bahamonde, como prueba de admiración y aprecio a sus relevantes méritos que es obvio numerar por estar en la mente de todos…». (En la imagen de la izquierda, el alcalde en 1962 Luis Portillo Ruiz).



LA PLANTILLA
EXPECTACIÓN EN LA PROVINCIA.


Juan Manuel Torres Ramírez --Manolo Torres-- natural de Dos Hermanas (Sevilla), pero afincado en El Puerto desde 1971, fue el tercer alcalde de la Democracia que tuvo El Puerto, tras la moción de censura que presentara el PSOE junto con Alianza Popular (AP) contra Rafael Gómez Ojeda (PCA-IU). En la actualidad está retirado de toda actividad política y cuando se le habla de aquel periodo de su vida guarda un mutismo elocuente. No asiste a ningún acto institucional en función del cargo que ocupó y mantiene un silencio absoluto ante los medios de comunicación.
Casado y con cuatro hijas, las dos mayores mellizas y con nietos, pasa largos periodos en la tierra de su mujer, Asturias, que alterna con su domicilio porteño en las cercanías de la Plaza de Toros. Ha sido internacional de voleibol, deporte que continuaba practicando en su etapa de político.
CONCEJAL SOCIALISTA EN 1983.
MOCIÓN DE CENSURA Y ALCALDÍA.











[En 1690, en el escudo municipal en el que aparece la patrona, en los sellos de cera que se conservan se puede ver la leyenda: 'In gremio matris resident sapientia patris'. Con el ataque anglo holandés de 1702 fueron saqueadas muchas posesiones municipales y eclesiásticas. En 1746 con la coronación de Fernando VI se describe el escudo de la Ciudad, se manda hacer el Pendón y los actuales pecheros de los maceros municipales en Plata de Ley, desaparecidos como se ha dicho por el ataque de la piratería de estado en 1702.
Con posterioridad en 1769 podemos observar el escudo de la ciudad con la Virgen, simultaneado con el de la torre y la estrella, a ambos lados, como se puede observar en una ordenanza de Mesones, promulgada por el Cabildo Municipal en dicho año. En 1775 y 1772 el escudo oficial que se conserva es de una torre con estrella para, en 1783 volver a la Virgen sobre el torreón.
En 1823 en el escudo la Virgen ha sido sustituida por una estrella de cinco puntas, que representa a la diosa pagana Venus. Nada extraño si nos referimos a Venus como diosa pagana, ya que nuestras vecinas localidades de Chipiona y Sanlúcar, también ostentan en su escudo heráldico un castillo coronado también por una estrella, pero claro eso tiene una explicación lógica, ya que en aquella zona existió un templo dedicado a esta divinidad, al parecer de gran importancia, y al que acudían numerosos fieles de toda la comarca. (Escudos heráldicos de Chipiona y Sanlúcar de Barrameda).
En nuestro caso habría que ir más lejos y no solamente atribuírselo a la cercanía con dicho templo, sino que por la situación geográfica que disfrutamos y la posición en que se encuentra el Castillo de San Marcos, si nos colocamos en determinada época del año, al atardecer de un día despejado, al principio de dicha plaza dándole la espalda al Levante y mirando hacia el Oeste, o sea, hacia la torre principal del castillo, veremos un lucero brillantísimo que cae justo encima de dicha torre. Ese lucero no es otro que el planeta Venus, visible solamente poco antes de la salida del Sol [el bíblico lucero de la mañana] o inmediatamente después de la puesta de éste, según la posición que ocupa en su órbita respecto a la tierra.
Entonces nos surge la duda, de si la estrella que vemos en el escudo, representa a Venus como plantea o como diosa pagana siguiendo la misma teoría que Sanlúcar y Chipiona, si bien nos inclinamos por la primera, o sea como planeta, ya que sería demasiada casualidad que fuera como homenaje a la diosa pagana y más tarde tratáramos de alinear castillo y estrella.
(En la imagen, en la fila superior, a la izquierda, escudo de la Ciudad con el escudo de los Casa Real en el interior del mismo. A su lado, placa pechera de macero municipal de plata de ley de 1746. Debajo, original escudo --no oficial-- con motivos marítimos de Juan Avila. A su lado, escudo municipal aprobado por la Corporacion Municipal el 23 de noviembre de 1936, original de Juan Bottaro).
Parece que esta última teoría gana argumentos y que la sustitución de la Virgen por la estrella, fue circunstancial, y se dio entre otros momentos bajo la influencia del Enciclopedismo, o en momentos muy puntuales como la I República. Pero, una vez que la pasó la fiebre enciclopedista y cambiaron las circunstancias políticas del momento [1936], volvió la Virgen a coronar el castillo tal como ha llegado a nuestros días y se representa en los documentos oficiales. 
Pepe Valiente Moreno es un huérfano de la guerra. Hijo del tonelero Rafael Valiente y de Josefa Moreno, es el tercero de cinco hermanos, nacido en Sanlúcar de Barrameda, el 23 de abril de 1923, aunque muy pronto se vinieron a vivir a El Puerto, primero en la calle Bolos 3 y luego en Cruces 73, durante ocho años. (En la imagen, Pepe Valiente, con una fotografía detrás, de su padre, asesinado en los primeros días de la Guerra Civil).


LO CONTADO POR UN NIÑO DE LA GUERRA.
"Aquí, en nuestro Puerto, nunca se ha comentado, ni referido. Ni mucho menos se ha publicado una crónica de lo acaecido durante los primeros momentos del fracasado Golpe de Estado, convertido luego en Guerra Civil, llamado al final 'Movimiento de Liberación de España' o algo así. En resumen: la Rebelión Fascista protagonizada por militares de la que hoy todos son desertores y a la que nadie apoyó al parecer. En otros muchos lugares han salido a la luz los sucesos acaecidos en aquellos momentos, siquiera sea con el propósito de comparar los tantos de culpas de ambos bandos: vencedores y vencidos; y de esta forma tratat y hasta conseguir con su manipulación por parte de quienes impunemente pudieron hacerlo, justificar sus atrocidades. No es mi intención hacerlo desde mi orilla, por innecesario y por intempestivo". De su libro 'Lo contado por un niño de la guerra'. (En la imagen, cartel del Ministerio de Propaganda del gobierno de la República).
EL MUNDO LABORAL.





El periodista Dionisio Pérez, hijo del maestro Rafael Pérez Cruces, natural de Campillos (Málaga) y de Francisca Gutiérrez Álvarez, natural de Grazalema, donde nació en 1871, pasaría a vivir desde muy temprano en nuestra Ciudad: El Puerto de Santa María, hasta el punto que el propio Dionisio se consideraba hijo de El Puerto, donde residió con sus padres y hermanos. Fallecereía repentinamente en Madrid en 1935, llevándose una frustración este escritor y político, fue diputado a Cortes: no conseguiría ingresar en la Real Academia de la Lengua Española. Obtuvo el Primer Premio de Periodismo 'Mariano de Cavia' insituido por ABC en 1929.

Al mismo tiempo realizaba una brillante obra puramente literaria, entre la que figuran libros de valor tan estimable como la novela La Juncalera, con personajes y ambiente porteño. (En la imagen reproducción de la portada de "La Juncalera". Edición facsímil de la obra editada en Barcelona en 1902. Colección Biblioteca de novelistas del siglo XX. Estudio crítico de Manuel Pacheco. Academia de BB. AA. Santa Cecilia. Imprenta Bollullo. El Puerto de Santa María, 2006).
PRESIDENTE DE LOS COCINEROS CATALANES.
GUÍA DEL BUEN COMER ESPAÑOL.
Desde primeras horas de la madrugada hasta las dos de la tarde el veterano periodista trabaja. Escribe con una letra clara y en tinta roja cuartillas y cuartillas. Su secretario nos dice. —Venía a escribir todos los días de cincuenta a sesenta cuartillas. Artículos para los periódicos de provincias; sus famosas «Informaciones comentadas», donde un espíritu eternamente joven se desbordaba en generosidades y exaltaciones de hombre que busca el bien de su patria.


En ella colaboraron importantes firmas como el propio Dionisio Pérez, José Navarrete, Pedro Muñoz Seca, Mariano López Muñoz, Rafael Alberti, Francisco Hohenleiter, Luis Suárez Rodríguez, Augusto Haupold, Hipólito Sancho Mayi, Blas Infante, Francisco y Luis Pérez Pastor, Luis de Lassaletta, etc.
En 1912, se anunció en la Plaza de Toros de El Puerto una corrida regia que presidiría S.M. Don Alfonso XIII, a la que no asistió. Mandó a los Presidentes del Congreso y del Senado que, después de haber estado comiendo y bebiendo en una bodega de Jerez, llegaron al cuarto toro.

«Como Fernando Zamacola, hemos de ser en todo, los camaradas de la Falange. Ni vacilación ni desesperanza. Acción, Acción, Acción. Nada de pausas ni de rodeos con esa santa intransigencia de la verdad; adelante y arriba; elevación y progreso, no el progreso demócrata a que apestaban las promesas políticas, no el progreso material y grosero, solamente, sino el avance en espiritualidad, en poesía, en inmaterialidad; cualidades que tienen los gestos de los hombres de la Falange». Ramón Grosso. ‘Aguilas’ diario gaditano en su número extraordinario de 19 de julio de 1937.
Él mismo reconocía haberse afiliado a la CNT en 1932; decía que tuvo que hacerlo para poder trabajar y ayudar a su padre en la empresa de transporte, pero que rompió el carné “en vista de las canalladas y atropellos que cometía dicha organización”. Según la policía del Puerto, se afilió a Falange al ver que los obreros “abusaban de su padre como patrono”. La consecuencia de abandonar la CNT fue el boicot por parte del sindicato para impedirle trabajar y –según sus propias palabras– “por defender el partido Nacional Sindicalista llegaron hasta a condenarlo sin pruebas e inicuamente a veintiocho meses y veintiún días por supuesta tenencia de armas”.
El Puerto cayó en manos de los sublevados. Una sección de Regulares mandada por el teniente Pérez Calvo desembarcó el 19 de julio en un remolcador procedente de Cádiz e inmediatamente ocupó el Ayuntamiento. Detuvieron a los miembros de la corporación municipal, requisaron armas y luego se dirigieron a la Prisión Central para liberar a los detenidos de derechas. El capitán que mandaba las fuerzas de infantería que custodiaban la cárcel no opuso resistencia y rápidamente salieron Fernando, Domingo Zamacola, Luis Benvenuty y otros falangistas que estaban detenidos. Uno de los que salió con ellos y se convirtió en estrecho colaborador de Fernando en la organización de la centuria falangista era el cartero Manuel Almendro López; había sido expedientado varias veces en el trabajo, se le acusaba de apropiarse de fondos de la asociación benéfica Conferencias de San Vicente de Paúl y antes de afiliarse a Falange había pertenecido al partido monárquico Renovación Española; cuando salió del penal el 19 de julio iba como jefe de escuadra al mando del primer contingente de falangistas portuenses armados.(En la imagen, moros del ejército de Franco).
Durante aquel encarcelamiento en vísperas de la sublevación, Fernando Zamacola conoció en el penal a Rafael Antequera Martínez, un sevillano que había pertenecido a la CNT y que estaba detenido por hacer sin billete la travesía de Tánger a Cádiz; gestionó su liberación, se afilió a Falange y terminó convirtiéndose en uno de sus hombres de confianza. En torno a estos individuos y otros como Ramiro Blanco, antiguo ex militante de la CNT que según los informes policiales había robado fondos del sindicato en Badalona, los de un sindicato de marineros en Barbate y también los de la “Sociedad Filarmónica” portuense, se fue formando la Centuria de los Leones de Rota. En ella se mezclaron gente “de orden”, arribistas, matones y ex militantes de organizaciones de izquierdas que voluntariamente se pusieron el salvavidas azul o que fueron obligados a alistarse, como tantos otros casos de lealtad geográfica. Marcharon al frente y en los pueblos de la sierra por donde pasaron todavía se recuerdan los excesos que cometieron, dejando a su paso un rastro de sangre y muerte. (En la imagen, interior de la Prisión Central de El Puerto, en la que estuvieron presos Zamacola y otros falangistas portuenses, que sería luego una de las más mortírferas prisiones del franquismo).
En el expediente de la Laureada no constan las razones por las que el comandante Gallo informó negativamente, pero pudo interferir una denuncia que dio pie a la apertura de otro expediente informativo –esta vez de carácter judicial militar– que afectaba a Fernando Zamacola. Había llegado directamente al Cuartel del Generalísimo y en ella se exponía la irregular situación en la que se encontraba la Falange del Puerto de Santa María, controlada por los Zamacola y su camarilla que, con actitudes propias de una banda de matones, se habían hecho dueños de la ciudad. También salpicó, entre otros, al jefe local y al que había sido comandante militar de la plaza en 1936. Entre los nueve investigados, podemos conocer el delicado informe sobre Fernando Zamacola.


Pero estoy convencido de que el instructor no se empleó a fondo para aclarar las acusaciones más graves que pesaban sobre él. No tiene sentido que le preguntase a él directamente si en los pueblos por los que pasó su centuria oyó decir que preferían a los rojos antes que a ellos, si había permitido el ingreso de pistoleros en su organización, si tuvo algún altercado con el comandante militar de la plaza, si se había manifestado contrario a la unificación o si hubo deserciones en su centuria, a todo lo cual respondió negativamente, cuando lo que tendría que haber hecho es solicitar informes sobre todo ello a las autoridades locales del Puerto, de los pueblos en los que actuó la centuria, a los mandos militares y al jefe provincial de Falange.
“En cuanto a su actuación, [Domingo] era el Jefe Local de Falange en el momento de iniciarse el Movimiento, aunque estaba en la cárcel de donde fue liberado al llegar las fuerzas del Ejército. Es del dominio público que hallándose en los pueblos de la sierra, al principio del Movimiento, cometió muchas inmoralidades por ser juerguista y gastador. (Daniel Ortega Martínez en la imagen de la izquierda):
El Juez Instructor que llevaba a cabo la investigación la paralizó durante tres años, tras los cuales, el Auditor decide darle carpetazo al asunto, aduciendo que los cargos no estaban suficientemente probados. Así no se aireaban los trapos sucios. No es frecuente encontrar pruebas documentales de la violencia y excesos cometidos por las fuerzas sublevadas y las bandas de falangistas. Cuando los autores de los crímenes eran los rojos, la Justicia Militar se empleaba a fondo para castigar a los culpables, pero en el caso contrario se miraba para otro lado. Sin embargo hay excepciones, y una de ellas es el expediente abierto en 1940 contra el que había sido comandante de Puesto de la Guardia Civil de Benamahoma en 1936. A los falangistas no volvieron a molestarlos. Al fin y al cabo no habían hecho más que cumplir con su deber: obedecer las órdenes de sus jefes y fusilar a quienes les mandaron. Algunos todavía hablaban abiertamente de todo aquello, pero otros preferían olvidar y echar tierra sobre lo que vieron y lo que hicieron. (A la izquierda, bandera de la Falange Española).
Zamacola”) y Fernando Bruner Prieto (“Elogio de Fernando Zamacola”), ilustrado con ocho grabados en boj de Julio Pérez Palacios, como el que aparece en la imagen de la izquierda. El jefe de los Leones de Rota continuó siendo “el heroico falangista Fernando Zamacola”, a pesar de todo, para los vencedores.
Fernando Romero Romero es miembro del Grupo de Investigación Patrimonio Documental y Bibliográfico de Andalucía y América, así como de la Asociación Memoria Histórica y Justicia de Andalucía y del equipo técnico del proyecto 'Todos los Nombres'.
Ese año de 1973 Bodegas Osborne adquiere las Bodegas Montecillo en La Rioja. La Academia de Bellas Artes accede, mediante acuerdo plenario del Ayuntamiento de febrero de 1973 a la cuarta sede de la institución, en la calle Pagador, 1 en la casa del Marqués de la Candia. Los Charlots, de José Luis Arniz, obtienen el primer premio provincial de comparsas en las Fiestas Típicas Gaditanas (actuales carnavales) de Cádiz. (En la imagen, anuncio en Diario de Cádiz).
Comienzan a ensayar en la calle Larga, en casa de Koky, y también en el Club Juvenil ‘Virgen de los Milagros’ de la Iglesia Mayor, donde tuvieron durante un tiempo guardados los equipos. Al poco surge el primer contrato: Morón de la Frontera (Sevilla), por mediación de su representante, 


