
El capitán del R.C. Portuense, Manolín, hace entrega a su homónimo del Real Madrid, en presencia de Fernando Terry, alcalde de la Ciudad, el I Trofeo Ciudad del Puerto con el que se inauguraba el Estadio José del Cuvillo. Era el 20 de agosto de 1972.
En el caluroso mes de agosto de 1972 se dará uno de los episodios mas significativos en la octogenaria historia racinguista. No corrían malos tiempos, casi como siempre, a lo justo desde el punto de vista económico y con esperanzas en lo deportivo, en una durísima Tercera División con equipos de la talla del Xerez C.D. --por entonces "Jerez"--, Ceuta o Melilla, entre otros. Una temporada para la esperanza, la 72/73, con el abandono definitivo de un recinto que vivió el inicio del Racing en el profesionalismo del fútbol y casi un ascenso a Segunda División, el campo de Eduardo Dato. El estadio porteño se quedaba anticuado, con una capacidad de 2.500 espectadores y unas dimensiones de 100 x 65, ubicado frente a la fábrica de botellas Vidrieras Palma (VIPA), donde actualmente se asientan las viviendas verdes de la Avenida de la Constitución frente a la comisaría de la Policía Nacional. Adiós al "Dato" y una gran bienvenida al flamante 'José del Cuvillo', que quedaría inaugurado el día 20 con un partido entre el Racing Club Portuense y el Real Madrid, que congregó a unos 10.000 espectadores.

El desaparecido campo Eduardo Dato.
LA PRETEMPORADA DE AGOSTO DE 1972.
Tras el intento fallido de ascenso a la Segunda División y dos complicada temporadas en Tercera División G.IV, el Racing afrontaba con optimismo la campaña de 1972/1973, después de una buena racha que había permitido acabar entre los siete primeros clasificados durante dos temporadas más. Diego Mendoza entrenaba al equipo y Bernardo Sancho ocupaba el cargo de Presidente de la entidad, estando muy presente el reciente fallecimiento (ver nótula núm. xxx en Gente del Puerto) de Antonio Torres Santiago, que fuera Secretario, Presidente y un activo racinguista durante muchos años.

Construcción de la Tribuna del Estadio José del Cuvillo, el 13 de julio de 1971
EN DIARIO DE CÁDIZ.
José Palacios, responsable de deportes de Diario de Cádiz, ofrecía a diario las crónicas que surgían de la actividad diaria del Club y relataba así el inicio de la pretemporada: "Hoy inicia los entrenamientos el Portuense en Dato. El 19 se jugará el I Trofeo Ciudad del Puerto valorado en 150.000 pesetas. En la noche del 31 de Julio quedaban presentados los futbolistas a la directiva y los medios. El presidente de la entidad, don Bernardo Sancho, comentaba: En la nueva campaña, el nombre del Portuense deberá quedar a la altura del rango del Club, a base de un trabajo en bloque de todos, con el mayor empeño y entusiasmo, para que los colores racinguistas estén en la baraja de los mejores".
LA PLANTILLA
La plantilla que inició los entrenamientos estaba formada por: Obregón, Fernández y Villalba (porteros); Salmerón, Lolo, Pérez-Férez, Santi (defensas); García, Arenillas, Polo (centrocampistas), Sacramento, Manolín, Pedro Vázquez, Botello, Baby, Luis Soriano, Matas y Galiñanes (delanteros). Para la etapa preparatoria, se contemplaron varios encuentros a nivel provincial: Trofeo Ciudad de El Puerto, amistoso en Jerez ante el A.D.Pilar, Hércules de San Fernando, Puerto Real C.F, Balón de Cádiz en Carranza y C.D.Rota. Y un atractivo Racing -Murcia --por aquel entonces, los pimentoneros formaban una potente escuadra de la Segunda División-- en el José del Cuvillo. El Racing logró vencer al Hércules en la Isla por 1-3, con tantos de Manolín, Galiñanes y Polo, y al Puerto Real en el Sancho Dávila (1-2), goles de Manolín y García. (En la ilustración, reproducción de Diario de Cádiz de agosto de 1972. Reproducción foto: Diego Patrón).
EL FICHAJE DE POLO.
El fichaje de Polo protagonizó la primera semana de agosto. El jugador, extremo procedente del Villareal, había militado también en el Pontevedra, el Sevilla F.C y en el Algeciras, llegaba al Racing como uno de los candidatos a marcar la diferencia en aquella temporada, que finalmente se saldaría con una buena clasificación (4º). Además, el Racing estuvo llamado a disputar la Copa del Jefe del Generalísimo en honor al dictador, en la que participaban 80 equipos de la Tercera, con una primera eliminatoria doble los días 20 de septiembre y 4 de octubre.
EXPECTACIÓN EN LA PROVINCIA.
Desde los primeros días del mes se venía anunciando con fuerza el partido inaugural del estadio José del Cuvillo. La presencia del Real Madrid en el cartel anunciador daba mayor aliciente al acto previsto para el día 20 de agosto, que suponía la inauguración de un nuevo recinto deportivo en El Puerto, tras casi medio siglo de vida del Eduardo Dato. Veamos que dice el Diario de Cádiz, "La inmobiliaria San Estanislao S.A, dará un trofeo en forma de Catavino de plata de ley de 1 metro de altura, valorado en 150.000 pesetas, con su parte superior que llevará el escudo de El Puerto, abajo el del Racing y en la peana de madera noble, el del Real Madrid. Obra del artista madrileño, Luis Alegre. En años sucesivos seguirán las ediciones de este Trofeo, si bien a base de torneos triangular o cuadrangular y en partidos nocturnos. El I Trofeo de El Puerto, auténtica joya, está expuesto en Sevilla y en estos días se irá rotando su exhibición por las principales ciudades de Andalucía". Incluso tal era el interés que despertaba el partido, que llegó a hablarse de una prima de 12.000 pesetas "por barba" si el Racing lograba hacerse con el torneo.
PRESENTACIÓN DEL TROFEO CIUDAD DEL PUERTO.
La presentación tuvo lugar el 7 de agosto en el Hotel Meliá El Caballo Blanco, en un acto en el que Juan Moreno Ramos, Director General de la inmobiliaria San Estanislao. Hizo entrega del valioso catavino al alcalde de la ciudad, Fernando T. de Terry Galarza, con nótula num. 749 en GdP. Al acto asistió don José del Cuvillo, presidente honorífico del Racing Club Portuense, quien agradeció de forma notable y cariñosa el hecho de que el nuevo estadio llevara su nombre. A su vez, se tributó público agradecimiento a la inmobiliaria y a la empresa constructora "Kostka S.A", encargada de las obras del recinto porteño, que quedarían bendecidas el sábado 19.

El Diario de Cádiz recogería la inauguración del campo de deportes. (Reproducción: Diego Patrón).
DETALLES.
Poco a poco se van conociendo detalles del partido inaugural como el nombre del árbitro, colegiado de Primera División adscrito al Colegio de Sevilla, Sánchez Ríos, y el de MªJosé Moreno Benvenuty, que realizaría el saque de honor. Tal era la expectación, que incluso en Cádiz se habilitó una taquilla en la empresa de viajes Rutastur, S.L.
20 DE AGOSTO 1972, DÍA HISTÓRICO.
"Esta tarde se inaugura el estadio José del Cuvillo. Día de gala para el fútbol portuense y en general, para el gaditano. Los esfuerzos de ese magnífico equipo que es el Racing Portuense, que aún no militó en Segunda, pero bien que lo merece y que esta temporada competirá con otros clubes de solera como son el San Fernando, Jerez C.D. y Ceuta, parecen llamados a dar frutos. Hoy tendremos en el nuevo recinto de la carretera Madrid-Cádiz a un equipo del Real Madrid con muchas figuras, así como en el palco presidencial, a su gerente, don Antonio Calderón. Habrá desfile y exhibición de las majorettes de Rota, unas 55 chicas, junto a la Banda Municipal de aquella localidad", leyeron los lectores de la prensa provincial aquella mañana del 20 de agosto. Cerca de 10.000 espectadores abarrotaron el nuevo estadio para ver la victoria madridista por la mínima (1-2) y disfrutar de una tarde histórica para nuestra Ciudad. Fleitas y Garrido anotaron los goles para el equipo blanco, mientras que Pedro Vázquez, marcó de penalti el primer gol de la historia del Racing en el José del Cuvillo.

El presidente del Racing, Bernardo Sancho en el uso de la palabra, junto a José del Cuvillo, ante la atenta mirada del alcalde de la Ciudad, Fernando T. de Terry, otros directivos y el gerente del Real Madrid, Antonio Calderón.
En el Real Madrid jugaron: Junquera, Fernández, Heredia, César, Cruz, Ballester, Rubial, Grande, Fleitas, Marañón y Juanjo. Los racinguistas presentaron un once compuesto por: Fernández, Salmerón, Pérez, García, Santi, Matas, Polo, Arenillas, Manolín, Lolo y Galiñanes.
ALEGRÍA EN EL PUERTO Y EN EL RACING.
José del Cuvillo, en respuestas a una entrevista realizada por Diario de Cádiz, se mostraba emocionado y animaba a la afición a que apoyara al equipo durante la temporada, pues como mal endémico, la falta de apoyos al Club ha sido una constante histórica. "A los que somos portuenses y sabemos de nuestra manera de ser, no puede causarnos mucha sorpresa la falta de apoyo, aunque sí, muchas veces desalienta aún cuando llega una alegría como esta, todo se olvida", afirmaba el Presidente honorífico, que quiso agradecer a los alcaldes don Miguel de Castro y Merello, don Juan Melgarejo Osborne y a don Fernando T. de Terry Galarza sus esfuerzos para lograr construir el estadio".

Diario de Cádiz recogía las cifras y demás detalles de la construcción del nuevo Estadio. (Reproducción: Diego Patrón).
CIFRAS.
El José del Cuvillo costó 14 millones de pesetas, la mitad sufragada por la Delegación Nacional de Educación Física y Deporte y la otra mitad por el valor de los terrenos del Club, incluyendo la iluminación, cuyo coste ascendió a los 2 millones de pesetas. La obra duró alrededor de 2 años, lográndose una capacidad de 2.000 personas sentadas en la tribuna y un total de 8.000 espectadores. Tras el partido inaugural, un atractivo Racing - Murcia supondría la presentación del Racing y con la llegada del Cádiz en octubre, se estrenaría la iluminación de un estadio que este verano ha cumplido 38 años de existencia y que va exigiendo a gritos una remodelación. (Textos: Diego Patrón Aguilera).

Juan Manuel Torres Ramírez --Manolo Torres-- natural de Dos Hermanas (Sevilla), pero afincado en El Puerto desde 1971, fue el tercer alcalde de la Democracia que tuvo El Puerto, tras la moción de censura que presentara el PSOE junto con Alianza Popular (AP) contra Rafael Gómez Ojeda (PCA-IU). En la actualidad está retirado de toda actividad política y cuando se le habla de aquel periodo de su vida guarda un mutismo elocuente. No asiste a ningún acto institucional en función del cargo que ocupó y mantiene un silencio absoluto ante los medios de comunicación.
Casado y con cuatro hijas, las dos mayores mellizas y con nietos, pasa largos periodos en la tierra de su mujer, Asturias, que alterna con su domicilio porteño en las cercanías de la Plaza de Toros. Ha sido internacional de voleibol, deporte que continuaba practicando en su etapa de político.
CONCEJAL SOCIALISTA EN 1983.
MOCIÓN DE CENSURA Y ALCALDÍA.











[En 1690, en el escudo municipal en el que aparece la patrona, en los sellos de cera que se conservan se puede ver la leyenda: 'In gremio matris resident sapientia patris'. Con el ataque anglo holandés de 1702 fueron saqueadas muchas posesiones municipales y eclesiásticas. En 1746 con la coronación de Fernando VI se describe el escudo de la Ciudad, se manda hacer el Pendón y los actuales pecheros de los maceros municipales en Plata de Ley, desaparecidos como se ha dicho por el ataque de la piratería de estado en 1702.
Con posterioridad en 1769 podemos observar el escudo de la ciudad con la Virgen, simultaneado con el de la torre y la estrella, a ambos lados, como se puede observar en una ordenanza de Mesones, promulgada por el Cabildo Municipal en dicho año. En 1775 y 1772 el escudo oficial que se conserva es de una torre con estrella para, en 1783 volver a la Virgen sobre el torreón.
En 1823 en el escudo la Virgen ha sido sustituida por una estrella de cinco puntas, que representa a la diosa pagana Venus. Nada extraño si nos referimos a Venus como diosa pagana, ya que nuestras vecinas localidades de Chipiona y Sanlúcar, también ostentan en su escudo heráldico un castillo coronado también por una estrella, pero claro eso tiene una explicación lógica, ya que en aquella zona existió un templo dedicado a esta divinidad, al parecer de gran importancia, y al que acudían numerosos fieles de toda la comarca. (Escudos heráldicos de Chipiona y Sanlúcar de Barrameda).
En nuestro caso habría que ir más lejos y no solamente atribuírselo a la cercanía con dicho templo, sino que por la situación geográfica que disfrutamos y la posición en que se encuentra el Castillo de San Marcos, si nos colocamos en determinada época del año, al atardecer de un día despejado, al principio de dicha plaza dándole la espalda al Levante y mirando hacia el Oeste, o sea, hacia la torre principal del castillo, veremos un lucero brillantísimo que cae justo encima de dicha torre. Ese lucero no es otro que el planeta Venus, visible solamente poco antes de la salida del Sol [el bíblico lucero de la mañana] o inmediatamente después de la puesta de éste, según la posición que ocupa en su órbita respecto a la tierra.
Entonces nos surge la duda, de si la estrella que vemos en el escudo, representa a Venus como plantea o como diosa pagana siguiendo la misma teoría que Sanlúcar y Chipiona, si bien nos inclinamos por la primera, o sea como planeta, ya que sería demasiada casualidad que fuera como homenaje a la diosa pagana y más tarde tratáramos de alinear castillo y estrella.
(En la imagen, en la fila superior, a la izquierda, escudo de la Ciudad con el escudo de los Casa Real en el interior del mismo. A su lado, placa pechera de macero municipal de plata de ley de 1746. Debajo, original escudo --no oficial-- con motivos marítimos de Juan Avila. A su lado, escudo municipal aprobado por la Corporacion Municipal el 23 de noviembre de 1936, original de Juan Bottaro).
Parece que esta última teoría gana argumentos y que la sustitución de la Virgen por la estrella, fue circunstancial, y se dio entre otros momentos bajo la influencia del Enciclopedismo, o en momentos muy puntuales como la I República. Pero, una vez que la pasó la fiebre enciclopedista y cambiaron las circunstancias políticas del momento [1936], volvió la Virgen a coronar el castillo tal como ha llegado a nuestros días y se representa en los documentos oficiales. 
Pepe Valiente Moreno es un huérfano de la guerra. Hijo del tonelero Rafael Valiente y de Josefa Moreno, es el tercero de cinco hermanos, nacido en Sanlúcar de Barrameda, el 23 de abril de 1923, aunque muy pronto se vinieron a vivir a El Puerto, primero en la calle Bolos 3 y luego en Cruces 73, durante ocho años. (En la imagen, Pepe Valiente, con una fotografía detrás, de su padre, asesinado en los primeros días de la Guerra Civil).


LO CONTADO POR UN NIÑO DE LA GUERRA.
"Aquí, en nuestro Puerto, nunca se ha comentado, ni referido. Ni mucho menos se ha publicado una crónica de lo acaecido durante los primeros momentos del fracasado Golpe de Estado, convertido luego en Guerra Civil, llamado al final 'Movimiento de Liberación de España' o algo así. En resumen: la Rebelión Fascista protagonizada por militares de la que hoy todos son desertores y a la que nadie apoyó al parecer. En otros muchos lugares han salido a la luz los sucesos acaecidos en aquellos momentos, siquiera sea con el propósito de comparar los tantos de culpas de ambos bandos: vencedores y vencidos; y de esta forma tratat y hasta conseguir con su manipulación por parte de quienes impunemente pudieron hacerlo, justificar sus atrocidades. No es mi intención hacerlo desde mi orilla, por innecesario y por intempestivo". De su libro 'Lo contado por un niño de la guerra'. (En la imagen, cartel del Ministerio de Propaganda del gobierno de la República).
EL MUNDO LABORAL.





El periodista Dionisio Pérez, hijo del maestro Rafael Pérez Cruces, natural de Campillos (Málaga) y de Francisca Gutiérrez Álvarez, natural de Grazalema, donde nació en 1871, pasaría a vivir desde muy temprano en nuestra Ciudad: El Puerto de Santa María, hasta el punto que el propio Dionisio se consideraba hijo de El Puerto, donde residió con sus padres y hermanos. Fallecereía repentinamente en Madrid en 1935, llevándose una frustración este escritor y político, fue diputado a Cortes: no conseguiría ingresar en la Real Academia de la Lengua Española. Obtuvo el Primer Premio de Periodismo 'Mariano de Cavia' insituido por ABC en 1929.

Al mismo tiempo realizaba una brillante obra puramente literaria, entre la que figuran libros de valor tan estimable como la novela La Juncalera, con personajes y ambiente porteño. (En la imagen reproducción de la portada de "La Juncalera". Edición facsímil de la obra editada en Barcelona en 1902. Colección Biblioteca de novelistas del siglo XX. Estudio crítico de Manuel Pacheco. Academia de BB. AA. Santa Cecilia. Imprenta Bollullo. El Puerto de Santa María, 2006).
PRESIDENTE DE LOS COCINEROS CATALANES.
GUÍA DEL BUEN COMER ESPAÑOL.
Desde primeras horas de la madrugada hasta las dos de la tarde el veterano periodista trabaja. Escribe con una letra clara y en tinta roja cuartillas y cuartillas. Su secretario nos dice. —Venía a escribir todos los días de cincuenta a sesenta cuartillas. Artículos para los periódicos de provincias; sus famosas «Informaciones comentadas», donde un espíritu eternamente joven se desbordaba en generosidades y exaltaciones de hombre que busca el bien de su patria.


En ella colaboraron importantes firmas como el propio Dionisio Pérez, José Navarrete, Pedro Muñoz Seca, Mariano López Muñoz, Rafael Alberti, Francisco Hohenleiter, Luis Suárez Rodríguez, Augusto Haupold, Hipólito Sancho Mayi, Blas Infante, Francisco y Luis Pérez Pastor, Luis de Lassaletta, etc.
En 1912, se anunció en la Plaza de Toros de El Puerto una corrida regia que presidiría S.M. Don Alfonso XIII, a la que no asistió. Mandó a los Presidentes del Congreso y del Senado que, después de haber estado comiendo y bebiendo en una bodega de Jerez, llegaron al cuarto toro.

«Como Fernando Zamacola, hemos de ser en todo, los camaradas de la Falange. Ni vacilación ni desesperanza. Acción, Acción, Acción. Nada de pausas ni de rodeos con esa santa intransigencia de la verdad; adelante y arriba; elevación y progreso, no el progreso demócrata a que apestaban las promesas políticas, no el progreso material y grosero, solamente, sino el avance en espiritualidad, en poesía, en inmaterialidad; cualidades que tienen los gestos de los hombres de la Falange». Ramón Grosso. ‘Aguilas’ diario gaditano en su número extraordinario de 19 de julio de 1937.
Él mismo reconocía haberse afiliado a la CNT en 1932; decía que tuvo que hacerlo para poder trabajar y ayudar a su padre en la empresa de transporte, pero que rompió el carné “en vista de las canalladas y atropellos que cometía dicha organización”. Según la policía del Puerto, se afilió a Falange al ver que los obreros “abusaban de su padre como patrono”. La consecuencia de abandonar la CNT fue el boicot por parte del sindicato para impedirle trabajar y –según sus propias palabras– “por defender el partido Nacional Sindicalista llegaron hasta a condenarlo sin pruebas e inicuamente a veintiocho meses y veintiún días por supuesta tenencia de armas”.
El Puerto cayó en manos de los sublevados. Una sección de Regulares mandada por el teniente Pérez Calvo desembarcó el 19 de julio en un remolcador procedente de Cádiz e inmediatamente ocupó el Ayuntamiento. Detuvieron a los miembros de la corporación municipal, requisaron armas y luego se dirigieron a la Prisión Central para liberar a los detenidos de derechas. El capitán que mandaba las fuerzas de infantería que custodiaban la cárcel no opuso resistencia y rápidamente salieron Fernando, Domingo Zamacola, Luis Benvenuty y otros falangistas que estaban detenidos. Uno de los que salió con ellos y se convirtió en estrecho colaborador de Fernando en la organización de la centuria falangista era el cartero Manuel Almendro López; había sido expedientado varias veces en el trabajo, se le acusaba de apropiarse de fondos de la asociación benéfica Conferencias de San Vicente de Paúl y antes de afiliarse a Falange había pertenecido al partido monárquico Renovación Española; cuando salió del penal el 19 de julio iba como jefe de escuadra al mando del primer contingente de falangistas portuenses armados.(En la imagen, moros del ejército de Franco).
Durante aquel encarcelamiento en vísperas de la sublevación, Fernando Zamacola conoció en el penal a Rafael Antequera Martínez, un sevillano que había pertenecido a la CNT y que estaba detenido por hacer sin billete la travesía de Tánger a Cádiz; gestionó su liberación, se afilió a Falange y terminó convirtiéndose en uno de sus hombres de confianza. En torno a estos individuos y otros como Ramiro Blanco, antiguo ex militante de la CNT que según los informes policiales había robado fondos del sindicato en Badalona, los de un sindicato de marineros en Barbate y también los de la “Sociedad Filarmónica” portuense, se fue formando la Centuria de los Leones de Rota. En ella se mezclaron gente “de orden”, arribistas, matones y ex militantes de organizaciones de izquierdas que voluntariamente se pusieron el salvavidas azul o que fueron obligados a alistarse, como tantos otros casos de lealtad geográfica. Marcharon al frente y en los pueblos de la sierra por donde pasaron todavía se recuerdan los excesos que cometieron, dejando a su paso un rastro de sangre y muerte. (En la imagen, interior de la Prisión Central de El Puerto, en la que estuvieron presos Zamacola y otros falangistas portuenses, que sería luego una de las más mortírferas prisiones del franquismo).
En el expediente de la Laureada no constan las razones por las que el comandante Gallo informó negativamente, pero pudo interferir una denuncia que dio pie a la apertura de otro expediente informativo –esta vez de carácter judicial militar– que afectaba a Fernando Zamacola. Había llegado directamente al Cuartel del Generalísimo y en ella se exponía la irregular situación en la que se encontraba la Falange del Puerto de Santa María, controlada por los Zamacola y su camarilla que, con actitudes propias de una banda de matones, se habían hecho dueños de la ciudad. También salpicó, entre otros, al jefe local y al que había sido comandante militar de la plaza en 1936. Entre los nueve investigados, podemos conocer el delicado informe sobre Fernando Zamacola.


Pero estoy convencido de que el instructor no se empleó a fondo para aclarar las acusaciones más graves que pesaban sobre él. No tiene sentido que le preguntase a él directamente si en los pueblos por los que pasó su centuria oyó decir que preferían a los rojos antes que a ellos, si había permitido el ingreso de pistoleros en su organización, si tuvo algún altercado con el comandante militar de la plaza, si se había manifestado contrario a la unificación o si hubo deserciones en su centuria, a todo lo cual respondió negativamente, cuando lo que tendría que haber hecho es solicitar informes sobre todo ello a las autoridades locales del Puerto, de los pueblos en los que actuó la centuria, a los mandos militares y al jefe provincial de Falange.
“En cuanto a su actuación, [Domingo] era el Jefe Local de Falange en el momento de iniciarse el Movimiento, aunque estaba en la cárcel de donde fue liberado al llegar las fuerzas del Ejército. Es del dominio público que hallándose en los pueblos de la sierra, al principio del Movimiento, cometió muchas inmoralidades por ser juerguista y gastador. (Daniel Ortega Martínez en la imagen de la izquierda):
El Juez Instructor que llevaba a cabo la investigación la paralizó durante tres años, tras los cuales, el Auditor decide darle carpetazo al asunto, aduciendo que los cargos no estaban suficientemente probados. Así no se aireaban los trapos sucios. No es frecuente encontrar pruebas documentales de la violencia y excesos cometidos por las fuerzas sublevadas y las bandas de falangistas. Cuando los autores de los crímenes eran los rojos, la Justicia Militar se empleaba a fondo para castigar a los culpables, pero en el caso contrario se miraba para otro lado. Sin embargo hay excepciones, y una de ellas es el expediente abierto en 1940 contra el que había sido comandante de Puesto de la Guardia Civil de Benamahoma en 1936. A los falangistas no volvieron a molestarlos. Al fin y al cabo no habían hecho más que cumplir con su deber: obedecer las órdenes de sus jefes y fusilar a quienes les mandaron. Algunos todavía hablaban abiertamente de todo aquello, pero otros preferían olvidar y echar tierra sobre lo que vieron y lo que hicieron. (A la izquierda, bandera de la Falange Española).
Zamacola”) y Fernando Bruner Prieto (“Elogio de Fernando Zamacola”), ilustrado con ocho grabados en boj de Julio Pérez Palacios, como el que aparece en la imagen de la izquierda. El jefe de los Leones de Rota continuó siendo “el heroico falangista Fernando Zamacola”, a pesar de todo, para los vencedores.
Fernando Romero Romero es miembro del Grupo de Investigación Patrimonio Documental y Bibliográfico de Andalucía y América, así como de la Asociación Memoria Histórica y Justicia de Andalucía y del equipo técnico del proyecto 'Todos los Nombres'.
Ese año de 1973 Bodegas Osborne adquiere las Bodegas Montecillo en La Rioja. La Academia de Bellas Artes accede, mediante acuerdo plenario del Ayuntamiento de febrero de 1973 a la cuarta sede de la institución, en la calle Pagador, 1 en la casa del Marqués de la Candia. Los Charlots, de José Luis Arniz, obtienen el primer premio provincial de comparsas en las Fiestas Típicas Gaditanas (actuales carnavales) de Cádiz. (En la imagen, anuncio en Diario de Cádiz).
Comienzan a ensayar en la calle Larga, en casa de Koky, y también en el Club Juvenil ‘Virgen de los Milagros’ de la Iglesia Mayor, donde tuvieron durante un tiempo guardados los equipos. Al poco surge el primer contrato: Morón de la Frontera (Sevilla), por mediación de su representante, 



Valentín Galarza Morante fue uno de los ocho hijos del matrimonio portuense formado por Nicolás Galarza Sancho, jefe de oficina de las bodegas que regentaba José Pemartín en Jerez y de María Josefa Morante Seytre. Nació en El Puerto de Santa María el 28 de abril de 1882 y murió en Madrid en 1951. Era el mayor de los varones y, siguiendo los pasos de sus tíos maternos Lorenzo y Antonio Morante Seytre, emprendió la carrera militar, profesión en la que, pasando el tiempo, alcanzará los máximos entorchados profesionales, --sus propios compañeros de armas le apodaban ‘el técnico’--, ocupando igualmente, importantes cargos políticos tras la Guerra Civil, entre otros la cartera ministerial de Gobernación.
En 1906 ingresó como alumno en la Escuela Superior de Guerra, de donde salió en 1911 con el grado de Capitán de Estado Mayor. En este periodo de formación como alto oficial del ejército también realizó una breve visita a su familia en El Puerto, aprovechando un desplazamiento realizado a Cádiz y San Fernando para prácticas especiales, en la primavera de 1908.
POCO AFECTO A LA REPÚBLICA.





IMPUTADO POR CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD.
Nicolás, el mayor, murió en los tenebrosos hechos de Paracuellos del Jarama, dejando un hijo de nombre José Antonio Galarza, desconociendo su segundo apellido y la identidad de su esposa; Valentín Galarza Remón, también fallecido como los restantes hermanos, excepto uno, estuvo casado con Carmen Pardo Belmonte y Morante, posiblemente prima suya y tuvieron una sola hija; Carmen y María, sin descendencia. La primera profesó como religiosa en una comunidad denomininada ‘Servicio Doméstico’ y la segunda, de estado soltera. Una tercera hembra, de nombre Milagros, casó con Antonio Morata, de la que es viuda y con el que tuvo seis hijos; Manuel, militar como el padre, estuvo casado con María Teresa Aspe y tuvo cuatro hijos, los mismos que su hermano José, el benjamín familiar, casado con María Quiroga. (Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz. A.C. Puertoguía.)

Hoy 7 de agosto, se cumplen 69 años de la muerte de Daniel Ortega Martínez, médico muy querido en El Puerto, donde ejerció su profesión en los años previos a la Guerra Civil. Jugó un destacado papel en las organizaciones políticas y sindicales de la izquierda, --fue diputado por Cádiz-- y luego, como militar, en el sostenimiento del gobierno de la II República.
Daniel Ortega impulsó desde El Puerto la organización del Partido Comunista de España, de los sindicatos CGTU (Confederación General del Trabajo Unitaria), primero, y de la UGT (Unión General de Trabajadores) a partir de la integración de aquél en éste en 1935, y también del Socorro Rojo Internacional en la provincia de Cádiz. En El Puerto de Santa María, Ortega Martínez constituyó una primera célula del Partido Comunista de España con Ramón Mila, Alfonso Manzaneque y Juan Gandulla, a la que en 1930 se incorporó Juan Guilloto León, conocido posteriormente como general Modesto
En marzo de 1932 pasó a formar parte del comité central del Partido Comunista de España. Anteriormente había sido candidato por este partido a las elecciones constituyentes de junio de 1931 –por la provincia de Córdoba-, y lo fue también en las elecciones legislativas de noviembre de 1933 y de febrero de 1936, por la provincia de Cádiz. En éstas últimas resultó elegido diputado por el Frente Popular. Fue el primer diputado comunista por la provincia de Cádiz. (En la imagen de la izquierda, La Voz declara la victoria de las izquierdas en 1936)