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Alfonso X el Sabio (n. 1221) fue, sin lugar a dudas, el monarca más universal y brillante que produjo la Edad Media hispánica; el más universal, por la amplitud de sus conexiones, y el más brillante, por la amplitud de su cultura, por el hálito renovador de sus leyes y por la generosidad y ambición de sus empresas artísticas y culturales. También fue un rey controvertido, en vida y en muerte. Su triste final ha llevado a los historiadores a efectuar de su reinado un balance excesivamente negativo, y a distinguir, de manera errónea, entre su fracaso como político y gobernante y sus logros en el campo de la cultura. Esta valoración ha dominado en la consideración que la Historia ha hecho del gran rey castellano desde que en el siglo XVI el padre Juan de Mariana sentenciara aquello de que “mientras estudia el cielo y observa los astros, perdió la tierra”. Tiene, sin duda, algunos fundamentos ciertos. Pero, veremos, es falsa en términos generales.

ACCESO AL TRONO.
El 1º de junio de 1252, a la muerte de su padre Fernando III, Alfonso accedía a un trono prestigioso. Llegaba al poder con fama de hombre refinado y culto, protector de artistas y poetas, y dotado de una curiosidad insaciable por acceder a todos los saberes. /En la imagen inferior, su padre, Fernando III, 'el Santo'.

No era, desde luego, un joven inexperto ya que tenía 30 años cumplidos. Pero de su larga etapa formativa, de la que emerge hacia 1240, a punto de cumplir los 20 años, ignoramos muchos aspectos fundamentales. Sabemos, sí, que tenía una más que aceptable experiencia política y militar. Había llevado a efecto, entre 1243 y 1246, la conquista del reino de Murcia; había participado en la conquista de Jaén y Sevilla; había negociado con Aragón el tratado fronterizo de Almizra (1244), y se había visto envuelto, al lado del rey portugués Sancho II Capelo, en la guerra civil que enfrentó a éste contra su hermano el conde de Bolonia, el futuro Alfonso III de Portugal. Pero ignoramos casi todo acerca de su formación intelectual: qué maestros tuvo, qué libros estudió, quiénes formaban el círculo intelectual de sus más allegados. Así, pues, cuando accede al trono de Castilla, en junio de 1252, Alfonso X era un personaje maduro y perfectamente conocido en el mundo político europeo.

INICIOS DE SU REINADO.
Los inicios de su reinado fueron, ciertamente, prometedores. En ellos pudo esbozar cuáles iban a ser sus principales líneas de actuación. Algunas prolongaban iniciativas ya en marcha en tiempo de su padre Fernando III, como la Cruzada contra el norte de África o, como se decía en la época, el fecho de allende, que el Rey Santo proyectaba llevar a cabo. La construcción de la atarazanas de Sevilla y la creación del cargo de almirante mayor de la mar, junto con otras iniciativas, prueban que este proyecto ocupó a Alfonso X por lo menos hasta las Cortes de Sevilla de 1261. /En la imagen de la izquierda, Alfonso X, con el manto de castillos y leones.

ATRAER POBLADORES: SEVILLA.

Las primeras medidas de gobierno de Alfonso tuvieron, como no podía ser menos, un claro carácter coyuntural. Había que afrontar una serie de problemas cuya solución se había ido aplazando debido a la larga enfermedad de su padre y a otras circunstancias. Este era el caso, por ejemplo, del repartimiento de Sevilla, que su padre no pudo ultimar y que Alfonso X retoma con energía y concluye a 1º de mayo de 1253. Retengamos un dato: el repartimiento de Sevilla estuvo presidido por el principio de atraer el mayor número de pobladores a Sevilla, y entre ellos se repartió el 88 por ciento de las tierras disponibles. Quiere ello decir que la nobleza debió contentarse con una mínima parte de la tierra repartida. Era el primer indicio de un enfrentamiento larvado entre el rey y sus nobles. En la misma línea habría que entender la recuperación para el realengo del enorme señorío otorgado por su padre al infante don Enrique, centrado en torno a Jerez, y de algunas de las villas dadas a su segunda esposa, doña Juana de Ponthieu o de Pontis, como Carmona.

MODERNIZACIÓN Y REFORMA ADMINISTRATIVA.
Pero Alfonso X hizo algo más que afrontar problemas heredados. Para empezar renovó, con algún que otro problema, los principales cargos de la corte, dando entrada a hombres nuevos, de su propia generación, al tiempo que emprendía una reforma administrativa tendente a dotar de mayores competencias a los responsables de la administración de las grandes circunscripciones territoriales del reino, los antiguos merinos que, a partir de 1253, comienzan a ser sustituidos por los adelantados. La corte misma, en cuanto centro de la administración, debió reformarse en el sentido que se expresa en las Partidas, dando entrada en ella a un numeroso y especializado cuerpo de funcionarios, entre los que destacaban los alcaldes reales.

REFORMA LEGISLATIVA.
Otro problema de urgente resolución era la reforma legislativa, acorde con las nuevas corrientes jurídicas, y a tono con lo que el propio rey pensaba acerca de sus propias competencias. Y entre ellas estaba, en un primerísimo plano, la de crear derecho o fazer leyes y administrar justicia. Como ha señalado el Prof. Aquilino Iglesia, Alfonso X reivindicaba para sí de manera exclusiva el "monopolio legislativo". Pero al mismo tiempo pretendía "la renovación jurídica" incorporando lo mejor del derecho común y la "unificación jurídica de sus reinos".

De esta forma, sucesivamente, Alfonso X promulgó el Fuero Real (1254-55), que se difundió preferentemente por Castilla la Vieja; el Espéculo (1255), promulgado antes de su definitiva redacción que quedó interrumpida al iniciarse en 1256 la elaboración de las Partidas, concluidas, al parecer, en 1265.

Al hablar de la obra jurídica de Alfonso X estamos hablando del principal monumento de la ciencia jurídica, peninsular y europea, de la Edad Media y de uno de los logros más destacados de su reinado, no importa el fracaso relativo del rey a la hora de hacer efectivas sus leyes. /En la imagen de la izquierda, Alfonso X ‘el Sabio’ uno de los legisladores retratados en el edificio del Capitolio, en la galería de visitantes de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, donde existen 23 relieves con retratos de legisladores cuya obra se considera que ha servido de base para la legislación americana.  Fue seleccionado por su autoría del Código Real, recopilación de legislación local de uso general que establecía las normas sobre las relaciones jurídico-políticas entre los reyes y sus vasallos, y por redactar el Código de las Siete Partidas, considerado por los estudiosos como el legado de más relevancia aportado por España a la Historia del Derecho. A cada lado de la sala hay 11 retratos. Todos están mirando al del centro, que pertenece a Moisés.

PROFUNDA REFORMA FISCAL.
Cimientos de la Hacienda Pública moderna.
Estas reformas exigían un amplio soporte financiero que sólo podía ser el resultado de una profunda reforma fiscal. Hasta entonces la hacienda real se había nutrido de algunos impuestos tradicionales (moneda forera, martiniega, fonsadera), ingresos por vía de multas y confiscaciones, además de los recursos obtenidos de la explotación de su propio patrimonio territorial o realengos, algunos impuestos heredados del mundo islámico (los almojarifazgos de Toledo, Murcia y Andalucía) y algún que otro impuesto extraordinario./En la imagen moneda alfonsí: vellon  (Dinero Blanco de la guerra)- En la leyenda de la moneda se lee: ALFONSVS REX CASTELLE ET LEGIONIS. Cayon 1144.

Tras duras negociaciones con la Iglesia, Alfonso X se hizo con el control de una parte del diezmo eclesiástico (las llamadas tercias reales), que sumadas a las parias o tributos que pagaban los reinos musulmanes vasallos de Granada, Murcia, Niebla y Jerez, además de los ingresos fiscales pactados con los mudéjares andaluces que habían permanecido en la región tras la conquista, daban a la corona una amplia capacidad de maniobra. A estos ingresos hay que añadir, en años posteriores, servicios aprobados en Cortes, los impuestos aduaneros o diezmos de la mar y los que aportaban los ganados trashumantes de la Mesta, institución creada por el rey, a la que dio privilegios y controló de forma muy eficaz. Estas medidas permiten afirmar sin género de dudas que Alfonso X puso los cimientos de la Hacienda pública moderna. /En la imagen, óbolo alfonsí.

ACTIVIDAD REPOBLADORA.
Igualmente notable fue su actividad repobladora, tan brillantemente iniciada con el repartimiento de Sevilla. En efecto, la obra repobladora de Alfonso X se centró especialmente en Andalucía y en Murcia, es decir, en los territorios conquistados por su padre y por él mismo. En este sentido, a Alfonso cupo la gloria de repoblar y organizar Sevilla, Carmona, Niebla, Jerez, Écija, Cádiz y El Puerto de Santa María, la última de sus actividades repobladoras, por citar las principales villas y ciudades del reino de Sevilla, además de Murcia, Lorca, Orihuela, Alicante y otras más en el reino de Murcia. Pero su actividad repobladora no se redujo al sur. Por el contrario, se extendió, de forma más o menos intensa, por todo el reino, desde Villa Real (hoy Ciudad Real) hasta Villafranca de Ordicia, en Guipúzcoa; desde Galicia a la Rioja. Especialmente intensa fue la fundación de “polas” o pueblas nuevas en Asturias  y las villas nuevas de Álava y Guipúzcoa. /En la imagen, vista interior del Catillo de San Marcos.

EL ‘FECHO DEL IMPERIO’.
El fecho del Imperio es, probablemente, uno de los aspectos de la política de Alfonso X sobre el que más ríos de tinta se ha vertido, y no siempre de forma acertada. Frecuentemente la cuestión se considera como si se tratase de algo que se cruzó en la vida del rey, desviándole del camino que se había trazado al comienzo de su reinado. Otras veces se piensa que se trató de un empeño personal del rey en el que se obcecó hasta el punto de perder todo sentido de la perspectiva y hasta de la realidad. Creo que se trata de puntos de vista que no tienen en consideración la globalidad del problema y, por supuesto, desconocen lo que de verdad pretendía Alfonso con su obsesiva reclamación del título imperial.

Libro de Juegos.

A comienzos de 1256, estando en Soria, Alfonso X recibió una embajada de la república de Pisa que venía a ofrecerle, en nombre de las ciudades gibelinas de Italia, el Imperio al que por su linaje tenía todo el derecho.

Este ofrecimiento no debió de coger por sorpresa al monarca castellano ya que, desde el fallecimiento de Conrado IV, dejando como heredero a un niño de corta edad, entraba dentro de lo posible que, en su condición de cabeza del linaje de los Staufer, su nombre se viese implicado en cualquiera de las previsiones sucesorias relacionadas con la casa imperial: el ducado de Suabia, el reino de Sicilia y el mismo Imperio. Una vez propuesto para el título imperial y efectuada, en 1257, aunque de forma irregular, la elección preceptiva, contando incluso con el apoyo inicial del papado, el Imperio parecía algo al alcance de su mano. Renunciar a ello era renunciar a algo que le correspondía por derecho y que redundaba tanto en honor suyo como en el de su reino. Pero, además, ser emperador era algo que reforzaría sus proyectos políticos sobre el papel de Castilla dentro del contexto político peninsular.

PROYECTO DE FERNANDO III
En efecto, desde el comienzo de su reino Alfonso X se propuso hacer efectivo un antiguo proyecto de su padre: ser "emperador de España". No se trataba simplemente de resucitar la vieja idea imperial leonesa, cuyas bases ideológicas correspondían a un pasado marcado por el ideal neo-goticista o por un feudalismo trasnochado. Se trataba más bien de reforzar, a partir del título de emperador, la preeminencia efectiva de Castilla sobre los restantes reinos peninsulares. /En la imagen de la izquierda, libro sobre Fernando III 'el Santo', de Manuel González Jiménez, Premio Antonio Domínguez Ortíz de Biografía 2006.

A la luz de este proyecto se entienden muy bien algunos hechos que, por sí solos, no se explican de manera suficiente: como la cesión temporal a Navarra de los puertos de San Sebastián y Fuenterrabía; la renuncia de Alfonso X al Algarbe portugués y hasta el mantenimiento, a trancas y barrancas, del fecho de allende o Cruzada a Africa. En una palabra, detrás de la obsesión por el Imperio había algo más que orgullo dinástico y afán de notoriedad. Por tanto, la idea no era en modo alguno, como  algunos piensan, una muestra más de su falta absoluta de olfato político.

“Aparición de la Virgen a Alfonso X” Cuadro de grandes dimensiones que se exhibe en el Auditorio Municipal San Miguel. Anteriormente se encontraba situado en la escalera del antiguo Ayuntamiento de Plaza de Peral, para donde fue originalmente concebido. Ha sido restaurado por los técnicos de Museo Municipal, Javier de Lucas y Juan José López  Amador. /Foto Servicio Municipal de Restauración del Excmo. Ayuntamiento).

EL ‘FECHO DE ALLENDE’ DESDE ALCANATE.
La idea de proseguir la conquista del norte de África la había concebido el rey Fernando III. Alfonso retomó la cruzada, o como solía él mismo llamarla, el fecho de allende. La cantiga de Santa María 328 refiere como el rey Alfonso preparó personalmente en 1260 la expedición a Salé, residiendo una larga temporada en Santa María del Puerto desde donde pudo seguir los preparativos de la expedición. El lugar, llamado entonces Alcanate fue escogido, sobre todo, por su riqueza agrícola y ganadera. La cantiga 328 refiere, en efecto, que

“Este lugar está en una tierra
muy buena y abundante
en pan, en vino, en carne
y en fruta muy sabrosa;
y en pescado y caza;
por lo que es tan deliciosa
que muy raro sería
en un largo día poder contarlo”


Óleo sobre tela (3760x32o0 cms. obra de José María Rodríguez Losada. (Año 1852).  El cuadro, antes de su restauración y anterior a la desaparición de los lampareros, rrepresenta una idealización de Alfonso X recibiendo del alguacil moro de Jerez las llaves de la aldea de Alcanate. Al fondo el Castillo de San Marcos y, sobre la torre del homenaje, aparición de la Virgen de los Milagros, escudo de la Ciudad. / Foto: Colección LSA.

Fue restaurado, a instancias de la Academia de Bellas Artes a finales de 2010, por parte de su equipo técnico, formado por José Sánchez González, José Zamorano Franco, Fernando Sánchez García, Salvador Rodríguez Sánchez y Rosario Navarro Giner, bajo la dirección del Lcdo. en Bellas Artes José Ramón Villar Juan. /Foto: Academia de Bellas Artes.

El cuadro está situado arriba y delante de la Capilla de la Patrona, en la Iglesia Mayor Prioral. Fue entregado por Bellas Artes el 22 de noviembre de 2010. Podemos comprobar que ya no se pusieron los lampareros. /Foto: Vicente González Lechuga.

Pues bien, el interés estratégico de El Puerto de Santa María llevó a Alfonso X a solicitar su entrega por parte del alguacil [moro] de Jerez, a cuya jurisdicción pertenecía la zona. El objetivo de esta nueva repoblación finalizada en 1268 era evidente: disponer de un puerto excelente para la empresa del fecho de allende.

FUNDACIÓN DE EL PUERTO.
Los hitos principales, hasta 1281, fecha de la concesión de la carta puebla a El Puerto de Santa María son: 1268: Conclusión del repartimiento de Cádiz-Puerto de Santa María. 1272: El Puerto de Santa María es segregado de la jurisdicción de Cádiz, pasando a depender de la recién creada Orden de Santa María de España. 1275 - 1277: Incursión de los benimerines por el territorio de la Bahía de Cádiz. 1277: Saqueo y destrucción de El Puerto de Santa María por los benimerines. 1279: La Orden de Santa María de España traslada su convento mayor a Medina Sidonia que había sido concedida a dicha Orden, junto con Alcalá de los Gazules y, probablemente, Vejer de la Frontera. 1280: Extinción de la Orden de Santa María de España e integración de sus freires y propiedades en la Orden de Santiago. 1281: Alfonso X otorga a Santa María del Puerto la condición de concejo autónomo de realengo mediante la carta puebla --la última que otorga antes de morir-- del 16 de diciembre. Le concede también el título de ciudad y manda que en adelante fuese llamada El Gran Puerto de Santa María. /En la imagen vista parcial perteneciente al retablo barroco del siglo XVII, de la escuela de Pedro Duque Cornejo en el que se representa, en la cúspide del mismo, la aparición de la Virgen al rey Sabio. Capilla de la Virgen de los Milagros. Iglesia Mayor Prioral.

LA CARTA PUEBLA.
Las concesiones y privilegios que otorga Alfonso, abarcan diferentes aspectos: Se dota a El Gran Puerto de Santa María de término municipal. Se otorga la norma foral (el Fuero de Sevilla). Los habitantes podrán elegir alcalde de la villa, del mar y un juez. Los extranjeros podrán tener sus ‘rúas’ apartadas y tener cónsules. Se le eximirá de impuestos como el portazgo y el diezmo. El Rey renuncia al “quinto de cavalgadas” a favor de los vecinos. Se favorece la pesca sin impuestos por captura y pesca. Se establecen mercados --miércoles y sábados-- y dos ferias, una al principio de la cuaresma y otra en octubre. /En la imagen, Privilegio rodado concediendo carta puebala a nuestra ciudad. Traslado hecho en el siglo XVI. Archivo Municipal.

Dejemos aquí la historia de la fundación de El Puerto, de la que se cumplen en diciembre 730 años y volvamos con la de Castilla y León y nuestro personaje.

1264. SUBLEVACIÓN MUDÉJAR EN ANDALUCÍA Y MURCIA.
Hasta la sublevación de los mudéjares andaluces y murcianos, en 1264, la estrella política de Alfonso X brilló sin discusión dentro y fuera de España. A partir de entonces, los problemas se acumularon. Pretender tan siquiera enumerarlos es algo que desborda mis pretensiones. Voy, por ello, a referirme tan sólo a los asuntos que considero fundamentales.

1272. SUBLEVACIÓN NOBILIARIA.
Dejando de lado la cuestión con el reino musulmán de Granada, cuyas relaciones con Castilla no volverían a ser las mismas que antes de la ruptura de 1264, y el interminable fecho del Imperio al que acabamos de referirnos, Alfonso X hubo de afrontar en los últimos años de su reinado dos graves problemas: la sublevación nobiliaria de 1272 y la cuestión sucesoria, planteada en 1275 a raíz de la muerte imprevista del heredero don Fernando de la Cerda. /En la imagen de la izquierda, sello de cera alfonsí. En la imagen inferior, Alfonxo X a caballo, en la tumba del Apóstol Santiago.

No voy a detenerme mucho en el primero de los problemas. Lo traigo simplemente a colación por ser una manifestación muy significativa de la resistencia que la nobleza, en cuanto grupo, ofreció a las innovaciones y reformas legislativas del Rey Sabio.

A través de sus leyes y de otras disposiciones concretas Alfonso X había recortado el poder de la nobleza y, sobre todo, su ámbito de actuación, especialmente en las villas y ciudades. En efecto, la política del rey de fundar pueblas nuevas en las propiedades reales, o realengos, dispersas por todo el reino y, especialmente, por Galicia, Asturias y León, había substraído estas tierras al beneficio de los ricoshombres e hidalgos locales. Por otra parte, las nuevas pueblas reales se estaban convirtiendo en focos de atracción del campesinado de la zona que abandonaba sistemáticamente a sus señores para acogerse al seguro del rey y a los beneficios de un régimen jurídico más beneficioso y menos arbitrario. Fue el primero de los enfrentamientos de un largo conflicto que, con altibajos, se prolongaría hasta el reinado de los Reyes Católicos.

Escultura de Alfonso X en la escalinata de acceso a la Biblioteca Nacional (Madrid). Obra de José Alcoverro y Amorós. Año 1892

EL PROBLEMA SUCESORIO.
El problema sucesorio tuvo mayor repercusión y complejidad. A mediados del siglo XIII la sucesión al trono se regía por una norma tradicional que primaba la primogenitura por línea masculina y, en defecto del primogénito, al mayor de los hijos supervivientes. A falta de hijos varones, podían acceder al trono las mujeres. Estos fueron los principios que rigieron la sucesión al trono durante los siglos XI, XII y XIII, desde la muerte sin sucesión directa de Sancho II (1072) hasta el accidente que puso fin a la corta vida de Enrique I, el tío de Fernando III, en 1217. Y así hubiera seguido siendo de no haber sido por la recepción en Castilla del derecho romano, de mano de la obra legislativa de Alfonso X el Sabio. Muy lejos estaba el Rey Sabio de pensar que esta intrusión en el derecho público de un principio de derecho privado romano (ius representationis) iba a provocar no sólo la división del reino y de su propia familia, sino una guerra civil que sólo interrumpiría su fallecimiento en abril de 1284.

Escultura de Felix Tejada, situada en uno de los laterales exteriores del Castillo de San Marcos.

En efecto, el problema de la sucesión no era una simple cuestión de optar por una u otra solución: por la práctica tradicional o por las Partidas. La cuestión no era tan simple, ya que Alfonso X estaba cogido entre dos fuegos: por las leyes que él mismo había creado y por los compromisos contraídos con Francia cuando Fernando de la Cerda casó con Blanca, hija de San Luis IX.

NOMBRAMIENTO DE HEREDERO: SANCHO.
Tras largas vacilaciones, en abril de 1278 Alfonso X reconoció a su segundo hijo, el infante don Sancho, como hijo mayor heredero. Y fue entonces cuando el problema se exacerbó. La reina doña Violante se refugió en Aragón acompañada de los hijos y de la viuda de don Fernando de la Cerda, y Felipe III de Francia, tío de los “infantes de la Cerda”, exigió el cumplimiento de  los compromisos firmados con ocasión de la boda de don Fernando. La tensión entre ambos reinos estuvo a punto de provocar la invasión de Castilla. La intervención del papa y del rey de Inglaterra consiguió conjurar de momento el peligro. Para satisfacer al francés, Alfonso X se mostró dispuesto a ceder a su nieto Alfonso de la Cerda el reino de Jaén. Pero esta solución no satisfizo a Francia ni menos aún al infante don Sancho.

SUBLEVACIÓN, GUERRA CIVIL, SUSPENSIÓN Y DESHEREDO.
Sintiéndose amenazado en sus derechos y temiendo que Alfonso X cambiase sus disposiciones sucesorias, don Sancho rompió con su padre e inició, en 1282, contando con el apoyo de la mayor parte del reino, una sublevación que culminaría con la sentencia de la suspensión de Alfonso X en sus funciones de rey, pronunciada en Valladolid el 20 de abril de dicho año, 282 por el infante don Manuel, hermano del Rey Sabio.

Ante este acto de rebeldía, la reacción de Alfonso X no pudo ser otra que la de maldecir y desheredar a don Sancho. Y esta maldición parece que le acompañó hasta la tumba, a pesar de que poco antes de morir el rey su padre manifestase la intención de perdonarle. Pero nunca lo hizo, al menos formalmente, aunque otra cosa se diga en la Crónica del rey escrita sesenta años después de su muerte.

Arqueta que contiene las entrañas del rey Sabio. Catedral de Murcia. El sepulcro con el resto de el cuerpo se encuentra en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla.

La muerte de Alfonso X el 4 de abril de 1284 puso fin a la crisis sucesoria, al menos dentro del reino. El infante don Juan y todos los ricos hombres castellanos que habían regresado a la fidelidad del rey difunto reconocieron como rey a don Sancho. En 1304 se produciría, en un contexto político muy diferente, la renuncia de don Alfonso de la Cerda a sus derechos al trono castellano, reinando entonces su primo Fernando IV.

LEGADO CULTURAL: UNA CORTE DE SABIOS.
Puede discutirse la capacidad política de Alfonso X, aunque, como hemos visto, la valoración que hoy podemos hacer de su actuación como gobernante no es tan negativa como tradicionalmente se ha dicho. Pero lo que, sin duda, está fuera de toda discusión es su legado cultural, que le mereciera, justamente, el título de “el Sabio”.

Heredero de una tradición cultural riquísima, en la que se entremezclaban influencias de todo tipo, tanto orientales y clásicas, vía al-Andalus, como occidentales, Alfonso fue un hombre que amó por encima de todo la sabiduría, las artes y la literatura. Dotado de una especial sensibilidad para apreciar la belleza de las obras de arte y de una curiosidad universal, puso a disposición de estas aficiones toda su capacidad de organización y de mecenazgo. Y lo hizo en extraordinaria medida, como señalara hace años Evelyn Procter en un extraordinario libro titulado “Alfonso X de Castilla, patrón de las letras y del saber”. Como resultado de estas aficiones, su corte se convirtió en punto de atracción de poetas, sabios, juristas, astrónomos y astrólogos, traductores y compiladores, músicos e iluminadores de todas partes y de toda condición: judíos y cristianos, portugueses, provenzales, italianos, castellanos y leoneses.

Libro de Ajedrez, Dados y Tablas.

POETA DE LO SAGRADO Y LO PROFANO.
Alfonso X fue, además de mecenas e impulsor de traducciones, un buen poeta en la lengua entonces de moda en la corte de Castilla, el gallego-portugués. De su obra poética de tema profano nos ha llegado un conjunto de cantigas de tema amoroso, burlesco o crítico, que los especialistas consideran como de las mejores de su época. Pero su gran obra es de carácter religioso, las Cantigas de Santa María: una extraordinaria colección de más de 400 milagros y loores a Nuestra Señora, originales unos, tomados de otras colecciones otros, muchos de ellos referidos al rey, a personajes de su familia y corte, y a acontecimientos de su propio reinado, en los que está presente la mano del rey trovador, unas veces como autor y otras, las más, como inspirador.

Libro de Cantigas de Santa María.

CANTIGAS DE SANTA MARÍA DEL PUERTO.
Del cancionero mariano destaca, sin duda, el ciclo de cantigas de Santa María del Puerto, reflejo de una de las devociones marianas más personales de Alfonso X. Las Cantigas nos han llegado en una serie de códices preciosos en los que los poemas se acompañan de su música y se ilustran con centenares de viñetas que constituyen todo un friso de la sociedad, de las costumbres y de la vida real de la Castilla de la segunda mitad del siglo XIII.

Cantiga 375, del Cancionero de Santa María de El Puerto 'En todo nos faz mercee'. "De como Santa María del Puerto sanó un caballo moribundo que pertenecía a un escribano del Rey". Eduardo Paniagua, de su serie Música Antigua, tiene editados sendos trabajos discográficos (Santa María del Puerto I y Cantigas de Jerez), que contienen un número de cantigas que forman parte del Cancionero de Santa María del Puerto.

TRADUCCIONES: ASTRONOMÍA, ASTROLOGÍA O ASTROMAGIA.
Menos sello personal tienen las muchas traducciones hechas directamente del árabe de obras de astronomía y de astrología o astromagia, aunque muchas de ellas se encabezan con prólogos redactados personalmente por el monarca. Los traductores fueron, por lo general judíos, oriundos muchos de ellos de Toledo, pero también pudieron intervenir en esta tarea mozárabes toledanos. En cualquier caso, a pesar de su probable vinculación a la famosa “escuela” de traductores de Toledo, los traductores que trabajaron para Alfonso X lo hicieron en la corte o en algún centro cultural secundario, como Murcia.

Libro del Saber de Astronomía.

Y dado que la corte de Alfonso X residió durante buena parte de su reinado en Sevilla –donde, además, el rey creó un Estudio General del “latino y del arábigo”–, es muy probable que en esta ciudad trabajasen de manera asidua muchos de estos traductores y otros muchos colaboradores en las empresas literarias del monarca Sabio. De esta tarea “científica” fueron resultado, entre otras obras, los Libros del saber de astronomía, las llamadas Tablas alfonsíes, hechas en Toledo y que estuvieron vigentes hasta Kepler y Copérnico, y el Lapidario, sobre las virtudes y efectos mágicos de determinadas piedras.

COMPILACIONES: PRIMERA CRÓNICA GENERAL DE ESPAÑA.
Ya hemos hablado de sus compilaciones jurídicas. Notabilísima es también la aportación de Alfonso X a la historiografía. Él fue el creador de las primeras historias escritas en castellano, inaugurando el género de las Crónicas Generales de España con su Estoria de España, conocida también, desde don Ramón Menéndez Pidal, su editor, la Primera Crónica General de España. Se trata de una gran compilación, que nunca llegó a ser revisada del todo, que abarca desde los orígenes míticos de España hasta la muerte de Fernando III (1252), hecha a partir de materiales de muy diversa procedencia, históricos los más y, también de cantares de gesta, hoy desaparecidos, que los compiladores de la Estoria prosificaron para incorporarlos al relato. También mandó hacer una monumental e inconclusa historia universal, desde la creación del mundo, titulada la General Estoria.

CREADORES DE LA LENGUA CASTELLANA.
Este magno esfuerzo de traducciones y de poner en castellano “derecho” materias y conceptos que hasta entonces se habían expresado solamente en latín o en árabe produjo unos resultados realmente sorprendentes.

La lengua que,  según Gonzalo de Berceo, empleaba todo el mundo para “fablar con su vecino” se convirtió, gracias a Alfonso X, en instrumento de transmisión de conocimientos, científicos, jurídicos o literarios. En este sentido es de justicia reconocer que el Rey Sabio y sus colaboradores fueron los creadores de la prosa castellana, situando el viejo romance nacido en aquel “pequeño rincón” donde surgió Castilla a la misma o superior altura que las otras lenguas románicas. /Ilustración de Gonzalo de Berceo.

LA SENDA DEL ESTADO MODERNO.
En conclusión, puede afirmarse que Alfonso X vivió en una época histórica esplendorosa, pero también plagada de dificultades. Su tiempo fue un tiempo de grandes cambios, y el monarca, sin duda, fue el impulsor en su reino de alguna de estas profundas transformaciones. En este sentido, Alfonso X introdujo de forma decidida a Castilla en la senda de eso que llamamos el Estado Moderno. Y lo hizo de forma consciente, aunque muchos de sus proyectos y directrices se vieron, aparentemente, abocados al fracaso.

Alfonso X fue, sin duda, un gran intelectual. Pero también fue un gran político. La opinión del historiador Juan de Mariana no solo es injusta, sino simplista y superficial. Porque, como ha escrito el prof. O´Callaghan, "los más de treinta años del reinado de Alfonso X estuvieron marcados por extraordinarios triunfos y por logros definitivos eimportantes", que hicieron de su reinado todo un hito en la historia de Castilla y de España. (Texto: Manuel González Jiménez. Catedrático Emérito de Historia Medieval. Universidad de Sevilla).

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Desde julio de 2008, más de novecientos personajes y cerca de cien temas se han convertido en protagonistas diarios de la web antropológica Gente de El Puerto (GdP). Sus gentes, sus habitantes, caras anónimas, caras conocidas, la savia de la Ciudad Rey Sabio: El Gran Puerto de Santa María. Con una nótula diaria, una pequeña historia día a día, han ido ido conformando con la suma de éstas, una versión de la reciente Historia de El Puerto. Unas veces contada en primera persona, las más obteniendo la información del propio protagonista, otras por quienes le conocieron y muchas, también, relatadas por investigadores e historiadores que colaboran con este proyecto de corte enciclopedista.

COMENTARIOS Y ACTUALIZACIONES.
Una web viva donde los ciudadanos pueden participar aportando o rebatiendo datos, reconociendo a personajes en fotos antiguas, enviando documentos gráficos, sugiriendo protagonistas para la página, ofreciendo su visión de lo sucedido; hechos  algunos, que forman parte de la Historia de esta Ciudad. A veces una nueva información vuelve sobre un personaje o contenido, rectificando lo publicado en la misma nótula mediante comentarios aportados por los propios lectores. Otras, la nueva información es de tal relevancia que merece ser tratada. de nuevo. en artículo aparte, como es el caso del Colegio de la Pescadería, que ya va por su cuarta aparición en GdP.

DEBATES.
A veces, el debate se ha producido con apasionamiento y numerosas intervenciones, con aportación de numerosos datos; baste consultar las secciones de ‘¿Portuenses?’ o ‘¿Porteños o Portuenses?’, donde mientras unos reivindican el antiguo gentilicio de El Puerto ‘porteños’ avalado por un siglo de ediciones del DRAE, otros se basan en el mismo argumento para poner de manifiesto que es una palabra descatalogada para denominar a nuestra Ciudad. Por sus páginas han pasado personajes vivos o muertos, gentilhombres, hombresricos [sic] o pobres, gente humilde y de a pié, como ministros y personajes relacionados con la realeza.

PINACOTECA VIRTUAL.
Pero no solo personajes o materias son objeto de la atención de este portal de Internet, sino que la poesía o artículos que se refieren a El Puerto de Santa María tienen sus propias secciones, así como una galería de alcaldes desde 1900 a nuestros días; una colección de etiquetas de vinos y destilados a partir del siglo XIX; una extensa pinacoteca virtual que recoge grabados, litografías y cuadros desde el siglo XVIII, hasta nuestros días.

“Vapor de El Puerto” Juan Carrero (Costus). Acrílico. 73×100 cms.

Obras de Juan Lara, Costus, Tardío, Luis Ortega, Arniz, José Manuel Paredes, Molina Mora, Fenoy, Alonso Santiago, José Manuel Perea, Ángel Lara, Pantoja, Javier de Lucas, Faelo Poullet, Manolo Prieto, Manolo Bejarano, Humberto Parra, Alberti, Adrián Ferreras, Suárez, Vicente Vega, Carrillo, Marita Rufino, José Carlos Gracia, y así hasta más de cincuenta autores y casi doscientos cuadros. Un Palabrario Porteño con expresiones propias de nuestra Ciudad y ámbito geográfico. Una colección de escudos de El Puerto, tanto los que tienen sobre el torreón la estrella de seis puntas como el vigente con la Virgen de los Milagros. Y una extensa colección de cuadros, dibujos, litografías, tallas, esculturas, medallas, relieves, recuerdos, composiciones, exvotos y otros iconos de la Virgen de los Milagros.

LOS COLABORADORES.
Nada de esto hubiera sido posible sin la colaboración y participación de instituciones y particulares que, con su apoyo y esfuerzo, hacen que GdP sea la página web más visitada de nuestra Ciudad, con una media en el último año de 8.000 impactos diarios, habiendo llegado a picos de cerca de 13.000 en un día. Estos son, el Archivo Municipal, el Centro Municipal de Patrimonio Histórico, Luis Suárez Ávila, Antonio Gutiérrrez Ruiz, Javier Maldonado Rosso, Manuel González Jiménez, Manolo Morillo Sánchez, Pepe G. Mendoza, Tomás Rodríguez Rendón, Antonio Carbonell López, Paco González Luque, Juan José López Amador, Pepe Monforte, Francisco M. Arniz Sanz, Bernardo Rodríguez Caparrini, Antonio Muñoz Cuenca, Francisco Ramírez Tallón, Álvaro Rendón Gómez, Salvador Cortés ‘el Chigüi’, Hermanos García Lázaro, Joaquín Cordero, José Luis Calle, Miguel Ángel Borrego Soto, Juan Leiva, Alberto Boutellier, Francisco Bollullo, Alfredo García Portillo, Fernando Romero Romero y Francisco Andrés Gallardo.

COLABORADORES GRÁFICOS.
El jefe de fotografía y documentación gráfica es Vicente González Lechuga con, también, la colaboración de Fito Carreto, Jorge Roa, Nani Delgado Poullet, Luis Serrano, Antonio Leveque, Antonio Fernández Feria, Fernando Camacho Obregón, Carlos Pumar Algaba, Vicente Utrera, Alberto Trigueros, Paco Mata, Miguel Sánchez Lobato, Camilo González Selma, Andrés Fernández Valimaña y José Antonio Aguirre Oceja. /En la imagen de la izquierda, Vicente González Lechuga.

La idea es un proyecto original y dirigido por el colaborador de Diario de Cádiz,  José María Morillo que ha apadrinado el nacimiento de otros portales parecidos: Gente de Cádiz, Jerez, Rota, La Línea y Ubrique, en la provincia de Cádiz. El número 1.000 que ve la luz mañana, es una colaboración especial del catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Sevilla, Manuel González Jiménez, dedicado al fundador de El Gran Puerto de Santa María, Alfonso X ‘el Sabio’.

Manuel González Jiménez, catedrático emérito de las Universidades de Sevilla y Cádiz.

MANUEL GONZÁLEZ JIMÉNEZ.
Es uno de lo más célebres medievalistas españoles, autor de magníficas aproximaciones biográficas a Alfonso X el Sabio y su padre, Fernando III. Catedrático emérito de Historia Medieval en la Universidad de Sevilla y excelente conocedor del siglo XIII castellano. Su prolífica producción científica ha renovado la historia andaluza y ha permitido formar un nutrido grupo de investigadores medievalistas en Andalucía.

Portada del número 1.000 de GdP de mañana, 30 de abril de 2011.

Hace 30 años formó parte del Comité Científico que organizó los actos conmemorativos --en 1981-- de «Nuestros orígenes históricos como El Puerto de Santa María» estudiando la Carta Puebla, habiendo publicado, editado o participado en varios libros y revistas sobre el periodo fundacional de nuestra Ciudad. Es director de la Cátedra de Estudios Alfonsíes y del Consejo de Redacción de la Revista Alcanate, ambas con sede en el Castillo de San Marcos.

PORTUENSES EN CUYAS NÓTULAS ESTAMOS TRABAJANDO.

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Jorge Ostenero Rivas nació el 21 de abril de 1943 en Tetuán, población entonces pertenecientes al Marruecos español. Hijo del valenciano José Ostenero y la malagueña Carmen Rivas, tiene una hermana. En la actualidad vive jubilado en Torremolinos, Málaga, de donde es su mujer y en cuya provincia vive, también, su hija. La familia tira...

Su infancia transcurrió en Tetuán donde su padre, ebanista, tenía una carpintería. Debido a la repentina muerte de su progenitor --Jorge tenía 7 años--, tuvieron que venderla.

1943
En 1943 era alcalde de El Puerto Ignacio Osborne Vázquez.  Se celebra una de las primeras Ferias de Ganado después de la Guerra Civil.

Miguel del Pino toma la alternativa en la Plaza de Algeciras, el 14 de junio de 1943. Se publica ‘El Verdugo de Sevilla’ de Pedro Muñoz Seca.El historiador Hipólito Sancho Mayi dirige las obras de reformas que se le van a hacer al Castillo de San Marcos tanto en su exterior como en interior, adoptando a grandes rasgos su aspecto actual. Se construye el Salón Bottaro en Bodegas Terry. Nacen ese año en Sevilla Manuel Delgado Villegas ‘el Arropiero’; el hombre de mundo Javier Tosar Barrera; el autor carnavalesco Diego Caraballo Blanco, y el Doctor en Farmacia y en Ciencias Biológicas, Enrique García-Máiquez Rosado.

El Padre Guerrero, S.J. profesa sus votos sacerdotales. El artesano Ángel Martínez García especializado en figuras de nacimiento, recibe la primera medalla de la Exposición de la Obra Sindical de artesanía de 1943. La hermandad de la Misericordia saca en procesión por primera vez la imagen de su titular, Ntra. Sra. De la Piedad.  Antonio Castillo Lastruci esculpe  Ntra. Sra. De la Amargura en 1943. La imagen costó 1200 pesetas y lleva la firma del imaginero sevillano en la espalda. Soldados españoles pertenecientes a la División Azul, son repatriados desde Rusia, entre ellos el porteño Ramón Sánchez Pina.

Jorge está sentado en el centro de la imagen. Clase de 4º de Bachiller. Colegio de Ntra. Sra. del Pilar (Marianistas) de Tetuán (Marruecos). Año 1957.

UNA DIPLOMATURA Y DOS LICENCIATURAS.
El mundo de la enseñanza, los colegios, han marcado la vida de nuestro profesor. Estudió en los Marianistas (Colegio de Ntra. Sra. del Pilar) de Tetuán gracias a una beca, de lo contrario no habría podido, donde estudió el bachillerato. Luego vendría la Escuela de Magisterio de Ceuta por libre, donde obtiene el título de Maestro de Escuela. Más adelante en la Universidad de Educación a Distancia (UNED), obtendrá las licenciaturas de Geografía e Historia y la de Antropología Social y Cultural.

Don Ángel, don Felix Gallo (director) Don Jorge, en el Colegio Cristóbal Colón.

PRIMERO, MAESTRO.
Durante 40 años se dedicó a la enseñanza, --había terminado la carrera en dos años-- primero en un colegio privado en Tetuán; después, el gobierno marroquí le contrató y, con 18 años, estuvo dando clases en el Instituto Lamchichi de Xauen (Marruecos), mientras preparaba las oposiciones a maestro público. Al aprobar las oposiciones en 1963, estuvo destinado en la ya citada Ceuta, en la Campaña de Alfabetización de Adultos, durante cinco años, hasta 1968, año en el que se realiza concurso de traslado y escoge la península.

Patio del Colegio Cristóbal Colón.

SU LLEGADA A EL PUERTO.
Su siguiente destino será El Puerto de Santa María, llegando en agosto de 1968 un joven Jorge, con 25 años, a impartir clases en el Colegio 'Manuel Siurot'. De ahí pasará a ejercer en el Colegio ‘Cristóbal Colón’, donde permanecerá por un largo periodo de tiempo. Hizo oposiciones a profesor de Instituto de Bachillerato, especialidad de Historia, destinándole primero a la Extensión del I.E.S. ‘José Luis Tejada’  y, posteriormente, al mismo centro ya en horario de mañana. Allí permanecerá hasta su jubilación, ocupando el cargo de director los dos úlitmos años.

Claustro de Profesores del Colegio Cristóbal Colón, fila superior, de izquierda a derecha, Ángel Miguel González, Santiago Moreno actual Consejero de Presidencia de la Junta de Castilla-La Mancha, José Antonio Perales, Valentín Muñoz, Joaquín Guillén, Jorge Ostenero Rivas, Maruja Porras e Inés Cardona. Fila del centro, Miguel Ángel Dávila, Ángel García, Manuel Rojas, Felix Gayo, Ángel  y su esposa Ana Mari Manero, María Bartolomé Bellancos (+). Sentadas, Angelita, desconocida, Petri Santacruz, Desconocida, María Teresa Cano esposa de Jorge, Desconocida, María Teresa Hernández, Desconocida.

Aquí conoce a la que será su mujer, María Teresa Cano del Río, malagueña afincada en El Puerto, con la que se casó en la Iglesia Mayor Prioral hace 41 años. Recuerda un comentario de la que entonces era su novia: "El Puerto de Santa María está lleno de conventos, bodegas y casas antiguas". Recuerda, no obstante que "la vida era muy agradable, provinciana pero muy agradable, donde todo el mundo  se conocía".

Miembro del Orfeón Portuense, podemos verle en la segunda fila, primero por la derecha, en una actuación en la Iglesia Mayor Prioral. En la dirección, Diego Casares.

EL CANTO CORAL.
Jorge disfruta con el canto coral, de hecho perteneció al Orfeón Portuense más de quince años y, actualmente, pertenece a la Coral de Torremolinos. En los últimos tiempos está aprendiendo música y a tocar a guitarra, asistiendo dos días a la semana a la Escuela de Música de Torremolinos.

Jorge, fila superior primero por la izquierda, en el Concierto de Navidad 2010 ofrecido por la Asociación Coral de Torremolinos, donde también aparecen Isabel Arrieta, Clara Utrera y Paco Castón, entre otros.

LA LECTURA, LA ANTROPOLOGÍA, LOS VIAJES...
Aficionado a la lectura sobre todo a la historia y a determinados estudios históricos y algún que otro antropológico. “-Ultimamente he leído una interesante obra sobre Bizancio, que es como se llama la publicación. Otro de un famoso antropólogo, Malinowski ‘Una teoría científica de la cultura’”. Le interesa todo lo publicado sobre la Sábana Santa de Turín, ‘la Síndone’ y, entre unos y otros libros sesudos, siempre hay sitio para una buena novela.

Es afcionado a pasear por las ciudades y conocer a sus gentes. De hecho, ha recorrido Andorra, Portugal, Francia, Italia, Francia, Luxemburgo, Alemania, Bélgica, Holanda, Austria, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Polonia, Marruecos, Egipto, Chile, Sicilia y presume también de conocer toda la geografía nacional.

Con un grupo de amigos en Torremolinos

AMIGOS.
Le gusta mucho hacer y conservar amigos, y especialmente las tertulias. Entre sus amistades porteñas le gusta afirmar que tiene muchos amigos, entre los que se cuentan Joaquín Ruibal, Antonio Chaparro, Andrés Sánchez, Olga Lozano, Marita Merino, Jesús Py, Juan Villarreal, Juan Luis Tijera, Manuel Núñez, Manuel Flores, Gregorio Fuentes, Eduardo Fraile, y... la lista se hace interminable.

Jorge, segundo por la izquierda, con profesores de la extensión del IES 'José Luis Tejada' (clases por la tarde), en una comida de convivencia.

Jorge no contempla El Puerto en la lejanía "--Sigo viviéndolo interiormente; después de más de 35 años es difícil, por no decir imposible, desligarse del hechizo de esta Ciudad" y abunda "recuerdo con especial cariño la forma de ser de la gente, su gracia natural y la simpatía", algo que siempre pone como ejemplo de amistad y saber estar. El Puerto una vez más, ha realizado una conquista para siempre.

14

El abuelo de Manuel Muñoz Rodríguez, Luis Muñoz y Carballo tenía en 1870, entre otros negocios radicados en la calle Palacios 34, uno dedicado a la venta y distribución de toda la prensa y revistas que, en aquella época, se editaba en Madrid, Sevilla y Cádiz, entre ellos Diario de Cádiz, fundado por Federico Joly y Velasco en 1867, una de cuyas primeras portadas podemos ver en la imagen inferior.

En 1870, la Masonería haría acto de presencia con una logia en El Puerto, que venía a sumarse a las 12 existentes en la provincia gaditana. Se ensancha el Vergel del Conde O’Relly, entre las plazas de las Galeras y la Herrería, dando inicios al Parque Calderón. El portuense Federico Rubio y Galí explica por primera vez la especialidad de Urología en la Escuela Libre de Medicina, del Museo Antropológico de Madrid. Las Cortes elegían a Amadeo de Saboya como Rey de España.

En El Puerto de Santa María se editaban en aquellos años los siguientes medios de comunicación:  «La Estafeta Taurina (1888), «Portus Menesthei» (1888) «La Crónica de El Puerto» (1888), «Revista Portuense» (1889-1938), «El Puerto Cómico» (1893), «El Puerto en Broma» (1894), «El Puerto de Santa María» (1894), «La Estaca», (1894), «La Hoja del Puerto» (1894-1903), «La Región Andaluza» (1898-1903) «El Obrero Portuense» (1900).

«Una edición original de la Revista Portuense, de 1891 a 1938, se conserva en el Archivo Histórico Municipal, inicialmente bajo el título figuraba la leyenda ‘Periódico Independiente y de Intereses Materiales y Especiales’ para, en 1897 cambiar a ‘Diario de la mañana. Extensa información telegráfica’. Al inicio del siglo XX, en 1908, la leyenda del encabezamiento definía a la Revista Portuense como ‘Periódico Político y Literario’, cambiando en 1911 a ‘Periódico Literario y de Intereses Generales’ para, definitivamente, adoptar el escueto ‘Periódico de la mañana’. A partir de la década de los años veinte del siglo pasado». (A.G.R.).

Más información en GdP.
030. La Redacción. Revista Portuense.
812. Dionisio Pérez Gutiérrez. Fundador de la Revista Portuense.

A Luis Muñoz y Carballo, le sucede su hijo, Luis Muñoz y Muñoz, padre de nuestro protagonista. En 1905, Torcuato Luca de Tena funda «ABC de Madrid», otorgándole la editorial Prensa Española el número 95, como corresponsal/distribuidor de España. En nuestra Ciudad se editan, además, los siguientes medios: «El sudor del Obrero» (1902-1912), «Alerta» (1906), «El Comercio (1908), «La Voz del Puerto» (1908), «El Justiciero» «El Eco Portuense» (1910-1912), «Pérez» (1911).

Manuel Muñoz Rodríguez, es nombrado  corresponsal literario, concediéndosele en exclusiva la distribución para nuestra Ciudad de ABC de Sevilla, fundado en la capital andaluza por Juan Ignacio Luca de Tena, en 1929, a la vez que colaboraba en varios diarios gaditanos. En El Puerto se editarían «La Verdad» (1932-1936), Trabajo (1932-1936), «Revista Cruzados» (1939-1969) y «La Voz de la Bahía», de efímera vida --apenas un año--, que vio la luz en 1965 murió al año siguiente.

En 1930 se reforma el negocio de la papelería y distribución de prensa, ampliándose una nueva sección, la de librería bajo el nombre comercial de ‘Librería Muñoz’, también en el número 34 de la calle Palacios quienes, junto a otros libreros del entorno, empezaron a conformar el comercio del libro en la provincia gaditana.

Cabecera de Cruzados (1939-1969). Cruzados fue una publicación de  Acción Católica. El 12 de marzo de 1969, hace cuarenta y dos años, salía a la calle el número 3000 de Cruzados, su último número. El 3001, de fecha 10 de marzo, aunque se imprimió, nunca salió a la calle. Fue secuestrado por la Delegación Provincial de Información y Turismo cuyo delegado aquel entonces en Cádiz era Rafael Landin Carrasco, a quién dos años mas tarde, la Corporación Municipal, por su colaboración en la campaña de solidaridad con los porteños desfavorecidos “Navidad con Amor”, le concedía la medalla de oro…
Más información en la nótula num. 217 de GdP.

Manuel Muñoz sería, también, jefe de prensa de la Fundación Acción Católica. En 1985 recibiría un homenaje a la trayectoria profesional de su familia por la vinculación tan intensa con la editorial Prensa Española, editora de ABC, tras mas de  un siglo, efemérides que fue reflejada por el periódico ‘de las grapas’ en sus páginas de huecograbado el 3 de octubre de 1985.

Cabecera de 'La Voz de la Bahía', (1965-1966). El miércoles 25 de agosto de 1965 nació para El Puerto un nuevo periódico con vocación de bahía, y que puso su punto y final sin apenas haber llegado al año de existencia. Un grupo de portuenses de nacimiento y otros de corazón dieron vida a esta efímera publicación bisemanal que pretendió convertirse en periódico diario, y que se quedó en el camino como otras tantas cosas en El Puerto por la propia desidia de los portuenses. Ver nótula núm. 198 en GdP.

Una nueva reforma con la ampliación del negocio trasladándose al edificio de enfrente, en la misma calle Palacios, con el nombre actual de Papelera Portuense, que se ocupa a partir de entonces de las secciones de papelería, librería, objetos de escritorio, material escolar y regalos. En julio de 1986, Papelera Portuense abría una sucursal en el Centro Comercial Vistahermosa.

Manuel Muñoz se lamentaría, en los últimos años de su vida, de que El Puerto no tuviera, como fue tradición a lo largo de los siglos XIX y gran parte del XX un  periódico local, ya fuera diario o semanal, que recogiera el pulso de la vida de la Ciudad. Apenas conocería iniciativas posteriores como las ediciones locales de Diario de Cádiz o El Periódico del Guadalete o, mas tarde, El Puerto Información, primero como semanario y luego diario aunque éste, de menor implantación en la Ciudad. De sus seis hijos, dos continúan al frente de los negocios de la venta de periódicos, librería y papelería: Manuel y Marisol Muñoz Bellvís.

Antigua ubicación de Papelera y Librería Portuense, en la calle Palacios.

DESCEDIENTES DE UN ILUSTRADO IMPRESOR DEL S. XVIII.

"Manuel Muñoz fue, para mí, una persona entrañable. Nadie puede comprender cómo se multiplicaba; cómo dedicaba sus días a la Armada Española, que compatibilizaba , gratis et amore, con el cargo –una carga de gran repercusión social– de Secretario de la Junta Local de Protección de Menores, con su querida Hermandad de la Misercordia, con las conferencias de San Vicente de Paul, con llevar adelante su negocio, además de ser un virtuoso reparador de plumas estilográficas (era un manitas en eso) y con todo lo que dedicó su vida. Y todo lo hizo bien.

Los Muñoz, descienden de aquel ilustrado impresor del siglo XVIII portuense, Vicente Muñoz (creo que es el que imprime el primer cartel de toros conocido en la historia, entre otras muchas cosas) y, desde entonces, se han dedicado a las artes gráficas o a la papelería, además, de tener la central de distribución de prensa.

Su padre, Don Luis Muñoz y Muñoz, tuvo un destacado cargo del Banco de Industria y Comercio, además de tener el negocio de Papelería, prensa y funeraria, actividad esta última que desempeñó, luego, un hermano de Manolo, mayor que él, llamado Luis. Manolo era una persona culta. Era un conversador ameno y tenía infinidad de amigos en todas las clases sociales y todos le querían. Durante su etapa periodística de corresponsal, era de ver con qué precisión redactaba sus crónicas y gacetillas. Porque escribía muy bien.

A su lado tuvo una mujer ejemplar, Marisol Bellvís Marín, y a sus hijas e hijos, todos ejemplares, a quienes educaron en valores altos e imperecederos de los que siguen dando testimonio. Sorprendería hoy tener que explicar — porque sería inexplicable en este mundo en que se está imponiendo el “aparcamiento” en manos extrañas de las personas mayores– con qué caridad fraternal Manolo y su esposa acogieron a Luis y a María, los hermanos solteros de Manolo, en sus últimos y no últimos días.

Por todo eso, y por muchas cosas más, que hoy se haya traído a esta pagina la nótula de Manolo Muñoz Rodríguez –incompleta, porque no lo retrata completamente–, es un motivo de satisfacción y orgullo para quienes tuvimos la dicha de conocerlo y ser sus amigos". (Luis Suárez Ávila).

6

El termómetro no sube de los 12º y son las 10 de la mañana de finales de enero. Las gaviotas residentes en la lonja de la margen izquierda del río, con probable esclerosis en sus arterias por el escaso batir de sus  alas en busca de alimentos, graznan constantemente con esos gritos lastimosos, que más bien parecen los quejidos aflamencados de una soleá  o de un  martinete. Paso por delante de La Taberna La Gaviota, habitualmente llena de clientes hasta la puerta, donde suele haber algún pescador que en  una cestilla expone a la venta un exiguo ranchillo de peces arrancados con eterna paciencia a la bahía. Hoy no hay nadie y me extraña.

Las mesas de La Gaviota, atiborradas con clientes jugando al dominó.

Vuelvo sobre mis pasos y entro en el bar. Confieso que es la primera vez que la visito en 36 años. Es un pequeño bar de no más de treinta metros cuadrados para clientes y unos veinte de trastienda. Cuatro mesas ocupadas por cuatro pescadores cada una, en dos se juega al dominó, en las otras a las cartas, donde se dirime quien será el pagano del café o simplemente la honrilla del vencedor. Enfrente un mostrador, y a su espalda varias docenas de trofeos adornan las estanterías que no sé si proceden de torneos de estas timbas o de otro tipo de concurso.

En la imagen, José Camacho.

LOS 80 AÑOS DE JOSÉ CAMACHO.
La única mesa sin jugadores está ocupada por un parroquiano que parece ajeno al resto de clientes. «--Buenos días, --le digo--, ¿Puedo sentarme?» «--Naturalmente que sí». Me presento, y le digo que me ha llamado la atención este santuario, refugio de viejos pescadores que apuran el último tramo de su vida entre fichas, cartas, chanzas y que les permite pasar el tiempo en el único reducto posible donde olvidar las penurias de sus indignas pensiones. «--Pues yo me llamo José Camacho. Tengo 82 años». José, está tocado con una gorra de visera de color piel de ratón, camiseta, camisa y chaqueta. Un aspecto sereno, saludable y hasta venerable.

El techo de la taberna, con cuatro ventiladores de aspa.

LA TABERNA POR DENTRO.
Mientras lo saludo paseo mi vista por el resto del local. Un remedo de artesonado mudéjar, huérfano de decoración, donde unas vigas negras son entrelazadas por listones a juego, lucen en su techo como único adorno; de él penden cuatro ventiladores de cuatro aspas, probablemente de los primitivos S&P de mediados del siglo XX, al contrario de sus paredes donde no queda un centímetro sin ocupar. Estas, en su parte superior, a las que están adosados unos arcos de medio punto, sirven de marco para unas pinturas  que representan un paisaje del río Guadalete y al fondo El Resbaladero; en el paramento de enfrente, otra pintura  con rederos en plena faena de reparación y un pesquero amarrado al muelle.

Pintura en la pared donde se ve una antigua representación del río Guadalete, sin los bloques de la Plaza de la Pescadería. Cuadros de especies marinas, relojes, platos, fotos antiguas completan la decoración del paramento.

Debajo, y sobre el techo de los urinarios, reposan desde tiempo lejano unas  enormes botellas de cinco litros de Veterano, Caballero y Anís  del Mono, cuyos golletes están tocados por una gorra de guardia urbano, con esas  cuadrículas de los librillos de papel de fumar Jean, una gorra de plato de algún marino de graduación, y un sombrero de paja que le dan un aire de museo; este marco se remata por la custodia que de ellos hacen sendas escafandras de buzo en un cobre obscurecido por el tiempo.

En primer término, los urinarios donde hasta hace poco estaban las botellas de cinco litros de diversos destilados. Al fondo, el fresco pintado en la pared, con el oficio de cordelero y redero y un salvavidas del 'San Telmo'.

CORDELERO.
José Camacho continúa contándome cómo empezó a trabajar a los catorce años y se jubiló con setenta; cincuenta y seis largos años trabajando en tierra, como cordelero, haciendo  malletas (ver nótula núm. 321 de GdP) para las redes; hoy ‘disfruta’ una pensión de 575 euros. Recuerda como no hace muchos años, en El Puerto amarraban ciento setenta barcos, dos docenas faenaban en ‘el moro’ y el resto pasaban hasta cuarenta días en la mar. Hoy apenas veinte, tratan de sobrevivir en las esquilmadas aguas que median entre Cádiz y Ayamonte, en la frontera con Portugal. «--José, y ¿qué piensa de las pateras?». «--Pues, en las fatiguitas que tienen que estar pasando esas criaturas pa venir a ahogarse aquí, yo no sé la forma de vivir que tienen por ahí, pero cuando vienen, es porque deben estar pasándolo mu mal».

Las paredes no dejan espacio para el vacío, en una especie de 'horror vacui' de un barroco marinero.

EL NAUFRAGIO DE VICENTE.
Al lado está Vicente, ochenta y un años, viudo, cuenta como se embarcó con dieciséis años y pasó más de  diez faenando en el Caribe. Muchas noches de mala mar. Náufrago en dos ocasiones. Cuando me va a contar qué se piensa mientras  se está en el agua a la espera de rescate, unas voces en la mesa colindante celebran alguna jugada que atrae más el interés de Vicente, y decido dejar para otro día oír de viva voz, qué pasa por la cabeza de un  náufrago mientras está en esa situación.

Patio de la casa de la Taberna, vista desde el interior a la calle.

TABERNA, PENSIÓN Y CASA DE TRATO.
Alguien me contó que la taberna tiene como tal, más de ochenta años de antigüedad. En un tiempo fue prostíbulo, dedicando la planta alta a pensión por horas, como mucho, una noche; abajo la taberna donde se alegraban las pajarillas los parroquianos, al amor del coñac y del anís propios de la época, sin desdeñar los ocasionales güisquis  y ginebras.

ENTRE ‘EL CHIGÜI’ Y ‘EL PRINGUE’.
Por cierto que, tomando café con mi amigo Salvador Cortés ‘el Chigüi’, --con nótula núm. 307 en GdP en la imagen de la izquierda-- me contó cómo, con posterioridad a la actividad de comercio carnal, allí se alojó su amigo y compañero de trabajo en VIPA (Vidrieras Palma), ‘El Pringue’, simpático personaje, y que debía este mote a su exagerada afición a los cocidos  con generosa ‘pringá’. En sus años mozos,  ‘El Pringue’, aficionado a la pesca, pedía a los pescadores de caña le permitieran acompañarles, aunque solo fuera ‘para darle sombra al botijo’ y mantener el agua fresquita. ‘El Pringue’  andaba siempre ofreciendo su ayuda a todo el mundo para agenciarse unas perrillas, hasta  que logró entrar en VIPA donde trabajó como palero y después en alguna otra función. Tras las duras jornadas de trabajo, los operarios solían ducharse, más en verano que en invierno. El agua que se utilizaba era fría y al remitir el verano, los más proclives a una higiene diaria, tuvieron que ingeniárselas para lograr agua caliente, y aquí surgió el talento de “El Chigüi”. El horno cuyas temperaturas alcanzaban los 1500º en su interior, irradiaban a una determinada altura setenta u ochenta, justo contra la pared a cuya espalda se hallaban  las duchas. Solo tuvo que elevar las tuberías a ese nivel, para disponer de un sistema de calefacción que permitió a todos disfrutar de gratificante placer. Aquí estaba “El Pringue”, quien no se sabe si por sus enormes atracones de pringá o por su genética, pese a su baja estatura, desarrolló unos enormes atributos sexuales y se jactaba ante sus compañeros desnudos de tales proporciones. No solo presumía de ello, sino que les amenazaba para que no se agacharan a coger el jabón porque corrían evidente riesgo.

El acceso a la casa de la Taberna de la Gaviota, no tiene puerta de la calle, accediéndose directamente al patio donde existe un taller de imprenta y viviendas.

EL MUELLE.
La taberna estaba atiborrada. Busqué como en anteriores ocasiones a Juan Diego, joven patrón que atesora “millones” de anécdotas, como él dice, de su vida en la mar, pero tampoco estaba. Me fui hacia la balaustrada del Guadalete, iniciando un paseo de unos cien metros que separan la taberna del muelle. Mientras camino observo cómo está bajando la marea y deja al desnudo los bloques de protección, que cubiertos con un musgo de verde intenso, son fuente de alimentación de bogas y cangrejos.

Vista del río Guadalete, desde el Edificio Vistalegre. (Foto: Vicente González Lechuga).

‘EL CACHORRO’.
Próximos al embarcadero y sentados en un banco, dos hombres mantienen una animada charla. Me siento al lado de ellos y después de saludarles me presento. Para mi suerte, uno de ellos  es un pescador jubilado: José Mª, 'el Cachorro' natural de Lepe,  78 años, barba de dos días, rala, con zonas menos pobladas que en otras; aprecio una piel escasa de arrugas y de tono sonrosado que desmentiría sus más de cuarenta y cinco años  como marinero; conserva gran parte de un cabello entrecano. Mirada franca en ojos gastados, uno de ellos un tanto enrojecido y tal vez producto de incipiente conjuntivitis, deja ver en su lagrimal una pequeña legaña.

Solo he tenido que preguntarle por la bolsa de pescado situada a sus pies, cuando me enseña su contenido; varios salmonetes de buen tamaño y unas pescadillas; de inmediato, una  catarata de información sobre la procedencia de la bolsa. «--Esta mañana a las siete, ya estaba ayudando a los pescadores en la descarga y haciéndoles “mandaos”, ¿sabe  usté?…». Y continuó con su historia mientras yo observaba un nervioso movimiento de manos acariciándose ora una, ora la otra, que no sabría si atribuirlo a un tic, consecuencia de  los muchos años de jalar de redes, maromas y malletas y que me recuerda aquella escena de la película “Tiempos modernos”, en la que su protagonista, Charlot, trabajaba en una cadena de montaje; toda la jornada en monótona y rutinaria acción de apretar tornillos con ambas manos, derivaban en el regreso a su domicilio, en un acto reflejo del que no podía prescindir en un repetitivo gesto de sus  manos… (Texto y fotos: Alberto Boutellier Caparrós).

7

Ana Delgado Ramos nació hace 77 años, en 1934. Eran cuatro hermanos.  Estudió interna en un colegio en Cádiz, junto al Hospital de Mora: había que quitar una boca que alimentar en plena posguerra. Su padre trabajó en Jerez, en una bodega, cuyo nombre no recuerda. 31 alcaldes ha tenido El Puerto desde que nació nuestra protagonista: 6 durante el Frente Popular; 19 durante la Rebelión Militar, la Dictadura y el Postfranquismo y 6 durante el actual periodo democrático.

1934
El año del nacimiento de Ana, nacen también Juan Muñoz Aparicio, jefe de taquillas de la Plaza de Toros y Luis Caballero Florido, presidente de honor de Bodegas Luis Caballero. El Ayuntamiento estuvo presidido por tres alcaldes, desde junio del año anterior hasta marzo, por Francisco Cossi Ochoa; de marzo a Octubre, por Francisco Tomeu Navarro y, desde octubre hasta enero de 1936 por José Luis Macías Caro, padre de Luis Macías Rubio.

Hipólito Sancho (en la imagen de la izquierda) publica «La Iglesia Prioral del Puerto de Santa María y Antón Martín Calafate». Pedro Muñoz Seca estrena «Mi chica», «¡No hay no!», «La Eme», «El Escándalo» y «El Ex». Alberti publicará, ese año, ‘Bazar de la Providencia’ y ‘La farsa de los Reyes Magos, dos farsas revolucionarias’ y funda junto a su esposa, María Teresa León, la revista revolucionaria ‘Octubre’ e iniciará una gira por diversos países americanos.  La vía pecuaria ‘Colada del Cementerio’ fue deslindada y amojonada los días 14 y 15 de marzo de 1934. El Maestro Dueñas es destinado a hacer el servicio militar en El Puerto. Agrupaciones carnavalescas de El Puerto participan en el Carnaval de Isla Cristina (Huelva).

La primera pata concedida como trofeo taurino fue entregada en 1934 a Vicente Barrera Cambra (en la imagen de la izquierda) que cortó, además dos orejas y rabo y toreó junto a Rafael ‘el Gallo’ y Juan Belmonte. El Teatro Principal, cerró sus puertas durante la Semana Santa, reabriéndolas el sábado de Gloria, con la película ‘Melodías de Arrabal’, en la que intervenía Carlos Gardel junto a Imperio Argentina. El Ayuntamiento, creemos que en el último trimestre del año, acordó que fueran días festivos locales, las festividades religiosas del Corpus, la Virgen del Carmen y la Virgen de los Milagros.  Se crea el ‘Pósito Marítimo y de Pescadores’, siendo su primer presidente José Poquet Cabrera, entidad antecesora de la Cofradía de Pescadores.

Una antigua imagen del Mercado Municipal realizado con el material de derribo del Convento de los Descalzos (actual Plaza de Isaac Peral).

MERCADO DE ABASTOS.
Ana lleva 56 años vendiendo camarones en la Plaza, en el entorno del Mercado de Abastos, desde los 20 años. Y continúa a sus 76 porque, ya sin paga desde los 70 años al no tener hijos dependientes, no alcanza con la jubilación de su marido: Joaquín Lara Pino (80 años), con quien tuvo 8 hijos «--y dos abortos», se apresura a precisar, además de 9 nietos y 3 bisnietos. Joaquín trabajó en muchos sitios: estuvo embarcado, emigrante en Alemania, al principio de las obras en la Base Naval de Rota, en el campo...

Camarones vivos y saltando

Los camarones que vende, vivos y saltando antes en un canasto, hoy en una moderno recipiente de polímero azul, los cogía antes Joaquín, su marido. Hoy, dada su elevada edad, son sus hijos los que surten a Ana de la materia prima y se los paga, «--Ellos también tienen que dar de comer a sus familias», añade.

Ana, el pasado Miércoles Santo, en plena faena de venta.

Y en la plaza, esta menuda mujer aún tiene voz para lanzar su pregón: «--¡Venga niño: camaroncito vivo!». Paga al ayuntamiento según los días que tenga el mes, que viene a ser una media de cincuenta euros mensuales. Y vende con dos medidas diferente de cristal, la cantidad estipulada, para tortillas, para cocerlos e incluso para cebo vivo para los pescadores, ofreciendo a quien se lo pide, recetas de como cocinarlos.

Hace un mes, un matrimonio americano le pidió permiso para que su hija pequeña se fotografiara con Ana, avisándola de que aquella imagen se colgaría en una de las paredes de su restaurante, a su regreso tras las vacaciones. Y ahí sigue Ana, en la Plaza, en invierno y en verano --sufriendo corrientes de frío y golpes de calor-- recordándonos con su presencia que antiguas formas de subsistencia siguen vigente en pleno siglo XXI. (Texto: José María Morillo).

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El campanario de la Iglesia Mayor Prioral.

Imagen de principio de siglo del Campanario de la Prioral

Si traigo hoy a las campanas entre mis personajes, es porque todas tienen un nombre. Yo encontré una vez en una librería de viejo, y lo compré, un raro opusculillo del XVIII que recoge el ritual para la bendición de las campanas, que es como ponerle nombre o bautizarlas. Las campanas tienen nombre y lengua.

LA MATRACA.

Hoy es Domingo de Gloria --Regina Coeli, laetare, ¡Alleluia!-- y me han venido a la memoria, no las campanas, sino la matraca que, desde el Jueves Santo hasta el Sábado de Gloria, hoy Domingo de Gloria, se tocaba en la espadaña de la Prioral y de todas las iglesias importantes del orbe cristiano. Desgraciadamente, estos conservables aparatos han ido desapareciendo de los campanarios por la incuria de la gente, de los curas mal informados, de los arquitectos sin preparación... como en el caso de El Puerto. /En la Catedral de Santiago de Compostela han inaugurado estos días una monumental matraca (en la imagen) fiel reproducción de la anterios existente, que se encontraba en lamentable estado. La matraca está compuesta por cuatro cajas de resonancia rectangulares, colocadas en cruz. Cada una de las cajas presenta una lengüeta que, al rotar sobre un eje con forma de rueda mordisco, las golpea y hace sonar al unísono. Los brazos de la cruz miden algo más de dos metros y medio.

Y yo echo de menos la monumental matraca del campanario en los días que han pasado, ahora que en la Catedral de Santiago de Compostela han inaugurado una monumental matraca, casi tan grande como la que recuerdo en el campanario de la Prioral.

Desmontaje de las Campanas de la Prioral en 1989. En la imagen, el párroco, Julio Juez Ahedo.

Desmontaje de las Campanas.

Lo mismo que echo de menos a aquellos campaneros de El Puerto que daban a cada toque el punto preciso y adecuado con lo que todo el mundo sabía qué era lo que se estaba cociendo y qué anunciaban: la media, (primer toque), el cuarto (segundo toque), la Misa (tercer toque); a muerto, entierro, funeral, a gloria; a  fuego, alarma; la salida del Viático para un enfermo; el Ángelus, la oración, las Ánimas, la salida de una procesión, su entrada, las treinta y tres campanadas --la edad de Cristo-- con que se abría la Puerta del Sol para salir el Nazareno...

A la derecha, uno de los campaniles del Coro de la Iglesia Mayor.

Anoche las campanas de la espadaña de la Prioral y los campaniles de la reja del coro sonaron a Gloria, anunciando la Resurrección --Quia surréxit Dominus vere, ¡Alleluia!. Y estoy seguro de que en todas las páginas web del Vaticano y de todas las Diócesis, con sus respectivos enlaces en las más humildes  hermandades, cofradías, órdenes religiosas e institutos de vida consagrada, habrá saltado la noticia. Porque en internet, se sabe al momento todo lo que ocurre.

El campanario de la Prioral, sin las campanas, durante la restauración de finales de la década de los ochenta del siglo pasado.

Imagen de la reparación de las cubiertas de la Iglesia Mayor, a finales de la década de los ochenta del siglo pasado, hace 20 años.

LOS NOMBRES.

Pero yo me quedo en lo más cercano, en lo más doméstico, en lo de toda la vida de Dios: en las campanas, con su nombre --San Miguel, San Pedro, San Cristóbal... y su lengua, su badajo, aunque, ahora, no las muevan con bramantes y sogas, a mano, volteadas o  amartilladas, sino dándoles corriente con un interruptor, programadas.

Manolo Girón, a la sazón sacristán de la Prioral, con la campana 'San Pedro' desmontada en el patio trasero del templo  y dos operarios, el 30 de marzo de 1989.

La verdad es que quien primero lo supo, sin campanas, ni teléfonos móviles, ni Internet, fue María de Magdala, y se lo dijo un humilde jardinero. Que no hay nada como tener interés por saber y estar al tanto de la noticia, a pie de obra. ¡Felices Pascuas! (Texto: Luis Suárez Ávila).

Una imagen actual del Campanario, visto desde la calle San Sebastián. (Foto: Utrera/Trigueros).

LA SOLEDAD DESFILÓ A PESAR DEL MAL TIEMPO EXISTENTE.
Los romanos de la Humildad escoltaron la Urna.

Lo desapacible del día, lloviendo a intervalos de tiempo con gran intensidad, hizo temer por la salida de la única procesión prevista: la de la Soledad. Afortunadamente para todas las personas que esperaban ese momento, y para los que habían trabajado durante las últimas semanas organizando el desfile, a la hora señalada el cielo estaba despejado, llenándose la plaza de la iglesia de un público ansioso de presenciar la salida, con un ojo en el cielo y otro en el atrio de la iglesia, donde los guardias municipales que iniciaban el cortejo esperaban la confIrmación del hermano mayor para comenzar el desfile. Las esbeltas banderolas, -nuestros genuinos guiones- de Humildad y Soledad tremolaron en la húmeda tarde-noche y los niños del orfanato iniciaron la carrera portando velas encendidas, seguidos de penitentes con túnicas y caperuzas moradas. Estandartes de las diferentes congregaciones religiosas antecedían al pequeño y sobrio paso de la Cruz y después de otra hilera de nazarenos, la Cruz Parroquial de primera clase, con manga negra, ciriales, clero y cantores, así como cuatro acólitos «que no cesan de turificar» precedían al paso con la urna «cuajado de flores naturales.»

Daban escolta una sección de romanos, con lanzas y rodelas. Seguían mas nazarenos, estos con túnicas y capirotes negros y en el centro «palio guiado por penitentes, trompeteros y banderín del Senado y Pueblo Romano» y los miembros de la junta de gobierno, seguidos de numerosas señoras con cirios encendidos, formando filas, precediendo al paso de palio de la Soledad, al que daban escolta cuatro números de la Guardia Civil, tras el que fIgura un cura de la iglesia Mayor ofIciando de Preste, relevado, según la costumbre, al pasar la procesión a la altura del convento de las MM. Capuchinas, en la calle Larga. Cerraba el cortejo la comisión municipal presidida por el alcalde, Luis Portillo, guardia municipal y la banda de música. Dieron las once cuando terminó el tradicional sermón de la recogida, con el paso de la Soledad frente al púlpito, en el interior de la iglesia, a cargo del sacerdote D. Juan Luis Cózar. (Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz, del libro  agotado "Tradiciones religiosas de El Puerto de Santa María").

LOS ARMAOS DE EL PUERTO.
Desde el siglo XIX las crónicas hablan de la centuria romana que acompañaba a la hermandad de la Humildad y Paciencia, que con irregular trayectoria procesionaba intermitentemente en la Semana Santa de El Puerto. Hasta 1947 procesionó con esta cofradía (entonces residente en la Prioral) los romanos que formaban una banda de cornetas y tambores dirigida por Torriguera. En la foto aparecen varios componentes, en el claustro de San Agustín, desaparecido monasterio y patio del clausurado colegio, cuya imagen se encuentra en los archivos de la hermandad, que sufrió especialmente con el saqueo angloholandés de 1702. Paco González Luque está ultimando el libro que se editará con estos 400 años de la Humildad F.A.G.

1

Aquel Sábado Santo de 1977, el 9 de abril, la mitad de los españoles disfrutaban de sus vacaciones de Semana Santa o estaba viendo procesiones cuando, llegó la noticia de la legalización del Partido Comunista de España. El presidente del gobierno Adolfo Suárez, y el Secretario del PCE, Santiago Carrillo, habían acordado tras arduas negociaciones que ‘el Partido’, como se le conocía en el periodo predemocrático, sería legalizado aquel Sábado Santo. La paradoja se daría que la legalización del PCE llevó aparejado un claro declive político y electoral, tras tantos años de militancia clandestina.

El libro de Joaquín BardavíO 'Sábado Santo Rojo', publicado en 1980.

La noticia saltó a las seis de la tarde de los teletipos de la agencia de noticias Europa Press y de ahí, a Radio Nacional de España. Un descompuesto Alejo García, que casi sin aliento tras la carrera que se pegó entre la sala de teletipos y el estudio, leía ante los micrófonos de RNE: «Señoras y señores, hace unos momentos, fuentes autorizadas del Ministerio de la Gobernación han confirmado que el Partido Comunista...perdón... que el Partido Comunista de España ha quedado legalizado e inscrito en el... perdón... (ráfaga musical)... Hace unos momentos fuentes autorizadas...(ráfaga musical)». Luego, la televisión, los periódicos...

Resumen de Televisión Española.

¿Donde estaban?, ¿Que pensaron? ¿Que hicieron?

Estos 10 portuenses nos cuentan como vivieron aquella jornada, el momento político más delicado de la Transición Española, hace 34 años.

Francis Gómez Real.
Gerente bar la Draga/Herrería.

"Tenía seis años y no lo recuerdo, pero tuvo que ser muy bonito. Cuando tomé conciencia de que significaba aquello, aprecié la importancia del momento histórico y lo que suponía para la libertad en España, independientemente de mi forma de pensar. No todos tenemos que pensar igual, pero defiendo que cada uno pueda hacerlo libremente".

Miguel Marroquín Travieso.
Jubilado, ex militante del PC."

Tenía 34 años y estaba en casa. Al enterarme por la radio, yo como otros nos dirigimos a la sede oficiosa del Partido Comunista en la calle de Los Toreros. Allí nos congregamos junto a Antonio Álvarez Herrera, mi mujer Maruja, Manolo Espinar Galán, Rafael Gómez Ojeda, mi hermano Pepe Marroquín 'el Bloque', José María García Caballero 'el Carnicero', Antonio Ortega, ... Lo celebramos y preparamos la jornada del día siguiente en la que, en el Parque Calderón voceamos en libertad el periódico 'Mundo Obrero' y vendimos insignias y otros reclamos con los símbolos del PC".

José Puente García.
Estudiante universitario jubilado. Falangista.

"Tenía 45 años y me cogió en Arcos de la Frontera donde estaba con mi mujer y mis hijos para ver las procesiones y el domingo la suelta del toro. Como estaba desconectado de prensa, radio y televisión, relacionándome solo con el pueblo llano, me enteré de la noticia al regresar a El Puerto. No me cogió de sorpresa pues era algo que se rumoreaba desde hacía días. Tuve una sensación confusa al vivir la noticia a toro pasado pues, efectivamente, el gobierno había utilizado el efecto sorpresa. Salvo los interesados, la gente estaba a lo suyo".

Francisco M. Arniz Sanz.
Pintor y Crítico de Arte. Colaboró en la clandestinidad con en el PSUC, versión catalana del PC. Ex concejal del PP.

“El día que legalizaron el PC estaba en Barcelona, donde vivía desde 1971, celebrando con amigos la legalización con champán y tarta personalizada con emblemas del partido. Vivimos la alegría por la legalización del último partido que quedaba por legalizar y que de no haber ocurrido no se hubiesen celebrado unas elecciones completamente libres. Como tampoco hubiese podido regresar nuestro ilustre paisano, Rafael Alberti. Publiqué por esas fechas el libro ‘Homenaje a Rafael Alberti: Del Corazón de mi pueblo’, en edición cuatrilingüe. También, entre marzo y abril, publiqué en Madrid, un estudio bio-bibliográfico sobre el poeta, en la revista ‘Galeradas’.

José Luis Jiménez Alcázar.
Propietario del restaurante 'Pescados Capitales'.

"Tenía 33 años y estaba en Madrid, donde regentaba en el Paseo de la Castellana el restaurante 'Sansofé', que en guanche significa 'bienvenido'. Estaba en mi casa, vivía en la calle Dr. Fleming, 54 donde además tenía la oficina. Al bajar a la marisquería que había en los bajos de mi vivienda, el dueño me espetó: "¿Tu te crees que hay derecho que hoy hayan legalizado a los rojos?". Subí a casa y avisé a mi mujer e hijos que tuvieran cuidado por los posibles altercados que se pudieran producir, algo que no sucedió. A mi también me molestó la fecha elegida".

Paco Artola Beuzón.
Jubilado. Militante del PC.

"Tenía 41 años y estaba viendo una película en el Cine Moderno junto al sindicalista Paco Ibañez, cuyo nombre no consigo recodar. Así que me enteré dos horas mas tarde que el resto de los españoles porque, no fue hasta llegar a mi casa, en la Barriada José Antonio cuando me dieron la feliz noticia. Bien es verdad que en la calle ya había una cierta tolerancia hacia nosotros, los comunistas. Me quedé en casa comentándolo con mi mujer ya que nunca me han llenado los entusiasmos del momento".

Fernando Mora Eliso.
Ex director de SAFA-San Luis.

"Tenía 27 años y venía de viaje desde Bujalance, donde estaba de director del colegio de SAFA en dirección El Puerto. A la altura de Córdoba me enteré por la radio de que se había legalizado el PC. Muchos pensamientos vinieron a mi mente. Yo creía en la democracia y creía que aquello era factible. Me acordé de Julio Anguita, cuya primera mujer era de Bujalance y que me había ayudado en numerosas ocasiones desde Córdoba. En El Puerto me incorporé a los cultos religiosos del Sábado de Resurrección y, a mi regreso a Bujalance, pude compartir la satisfacción de los comunistas sabedores todos que, con aquella legalización, se iba a posibilitar que la democracia lo fuera de lleno".

Enrique Pedregal Valenzuela.
Ex alcalde pre democrático de El Puerto. Empresario.

"Tenía 40 años y formaba parte de la Corporación que presidía Manolo Martínez Alfonso, como Teniente de Alcalde. Con él nos reunimos --yo pensaba que era contrario-- y resultó que le pareció bien la actuación del gobierno pues a su juicio "se iban a acabar las rencillas". También estuve con el ex alcalde Fernando T. de Terry y otros concejales que pertenecieron a su corporación. "¡Bueno se van a poner los militares!", exclamé. Llamé a la Base de Rota donde tenía amistades y hablé con  el almirante ¿Ricardo Cruz? que no lo sabía, creo que por falta de diligencia de los oficiales que estaban de guardia. Recuerdo que afirmé: "Por fin vamos a saber quienes son", pues aunque se conocía a los líderes locales, el grueso militaba en la clandestinidad".

Rafael Gómez Ojeda.
Ex alcalde comunista. Jubilado.

“Tenía 43 años. Sabíamos algo, pero no se podía decir. Estábamos casi convencidos de que iba a pasar. Santiago Carrillo había dado la consigna de que no saliéramos a la calle, ni lo celebráramos con gritos, no fuera a parecer una revancha. Parecía que no iba a llegar nunca y es que nunca llegaba, pero el sueño se vio cumplido. Me acordé de mi padre, fusilado durante la Guerra, que dio su vida por la libertad. Y ya podíamos decirlo, recordarlo, sin temor y expresar nuestros sentimientos. Al día siguiente, los camaradas fuimos al Parque Calderón, con un clavel en la solapa y nos pusimos a celebrarlo invitando a una copa a todo el que quiso que pasaba por allí, en el desaparecido bar existente frente al también desaparecido carrusel de los caballitos.

Fue una alegría mas grande que cuando se murió Franco: una explosión de alegría”.

Fernando Gago García.
Ex alcalde independiente. Emérito de RRPP.

"Tenía 36 años y me  dirigía a la Casa de Ejercicios de 'La Inmaculada' de los Jesuitas a los oficios del sábado santo: la vigilia de Pascua de Resurrección y bendición del Cirio Pascual cuando, por la radio me enteré de la noticia. Y pensé 'Mira que bien, ya estamos todos unidos en paz'. Lo atribuí a los buenos oficios de S.M. el Rey". (Texto: José María Morillo).

Francisco Arniz celebrando, puño en alto, la legalización del PC. Le acompañan Amador Rey Fondo y Javier Aragüez

Rafael Gómez Ojeda, en el centro de la imagen, durante una concentración pro Aministía política en Cádiz, un año antes. Al final de la misma fue detenido junto a Rafael Román, José Ramón Pérez Díez-Alersi (a la izquierda de la imagen) y otros.

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Las agujas del frío de la madrugada las recuerdo clavadas en mi cara infantil, sorprendido, medio despierto de un sueño-vela, inquieto, expectante, ilusionado, cuando salíamos mi padre, mis hermanos y yo, calle San Juan abajo, para la Prioral a eso de la una de la noche del Jueves al Viernes Santo. Mi padre vestía la túnica de nazareno, del Señor, y , nosotros, las dalmáticas de acólitos. /El autor de la nótula, revestido de acólito, en la época que recrea.

Recién peinados, con fijador ‘Lucky’, revestidos de nuestras albas de encaje, planchadas y rizadas por las Madres Capuchinas y, encima, las dalmáticas moradas, con su cuello y su fiador, oliendo a alcanfor, que se mezclaba con el amargo humo de la retama, del horno de pan vecino, con la humedad de la rociada, con el frío, atravesábamos la puerta del Taller. Allí nos esperaba el Arcipreste del Partido, el Cura Propio de la Prioral, el Dr. Don Antonio Cía Moreno, con su sotana, su bonete de borla roja y su larga boquilla liada de 'papel de oficio' del Juzgado que le proporcionaba su sobrino Antonio Carmona, desde que el médico le dijo una vez que se retirara del tabaco.

«--Ya está aquí la Comunidad de Venerables Granujas», decía el Cura, señalándonos a los que vestíamos dalmáticas. Nos habíamos estrenado en salir en el Nazareno, la Venerable, Ilustre y Antigua Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santa Cruz en Jerusalén, María Santísima de los Dolores, San Juan Evangelista, Orden Tercera de Servitas y Cofradía de Ánimas de San Nicolás de Tolentino, a la imagen y semejanza de la ‘Madre y Maestra’ de Sevilla. La Cofradía se fundó en el siglo XVII, en el convento del Sr. San Agustín, donde tuvo capilla propia, con camarín, un buen retablo, y muchas arañas de cristal que lo iluminaban. El Nazareno, con eso de venerarse en el Barrio de Guía, fue erigido en Protector de las Galeras Reales de España, que tenían su base e invernadero en el frontero río Guadalete desde tiempo inmemorial. /En la imagen, Antonio Cía Moreno, párroco de la Prioral en aquella época.

Aquel era el primer trasnoche de nuestras vidas y todo nos sabía a nuevo, nos sorprendía, nos sobrecogía y nos ilusionaba. Allí, con túnicas nazarenas -del Señor o de la Virgen-, las caras que habíamos conocido en el "desayuno del Nazareno", que se daba en mi casa, no bien acabada la misa de Comunión del Quinario y antes de la Función Principal: Don Francisco Quijano Rosende, Don Antonio de la Torre, José Ríos Santaorosia, Don  José Bononato, Carlos Zamora, 'Poniqui', Antonio González Rivera, Stenterello Rosario Ventura, Fernando Arjona, Eustasio Torrecillas, mis tíos José Moresco y Diego Muñoz, Lorenzo Boragno, Domínguez, Piñero, Rafael, Miguele Forte, Jesús Rodríguez Neto, José Muñoz Carrera, Tato y Paquito Quijano, Arturo Garrido, Paco Blandino y casi para de contar.

Los nietos del autor de la nótula y un nieto de Serafín Álvarez-Campana, de monaguillos, en la procesión de la Patrona.

A la salida procesional, la salvaban, las ‘representaciones’ multicolores, con sus guiones, sus estandartes, sus varas.... y  las mujeres, en tan gran número, que ‘en manada’ como se decía, ocupaban más de un centenar de metros lineales. Le daba cierto toque de ancestral manifestación barroco-religiosa la presencia del ‘Tío de las Cadenas’, y el ‘Tuerto del Resbaladero’ con la cruz al hombro, y Milagros Góngora Caballero, vestida de túnica y antifaz, la única mujer a la se le permitió ceñir el hábito nazareno porque tenía una promesa de ir detrás del Cristo pidiéndole por la salud de su hija Manuela.

Cuando Antonio Bernal Ortega, Antoñito ‘el Sacristán’ se dirigía a la Puerta del Perdón de la Iglesia y tomaba la soga de la campana grande, todo el mundo callaba. Treinta y tres veces sonaba el badajo sobre el bronce. Eran las treinta tres campanadas, por los treinta y tres años de la vida de Cristo. Silencio. Y se hacía un silencio sepulcral. Se abría la Puerta del Sol. La gente se esperaba reverente y callada en la plaza y por la calle Palacios abajo. Se acababa de recoger, en la Capilla de la Aurora la Humildad y Paciencia. Los mismos cargadores que la habían llevado, llevaban ahora los dos pasos de ‘El Silencio’. Yo no sé cómo esos hombres tenían cuerpo para tanto.  Los guiones flameaban por la plaza, las ‘representaciones’ salían tras sus estandartes. Luego, un pequeño número de penitentes nazarenos con la túnica y la capa de lana virgen blanca y los vivos, la botonadura, el cíngulo y el antifaz, morados. En rojo, sobre el hombro de las capas, a la izquierda, campeaba el Corazón de María traspasado por las siete espadas y, dentro de él, la Cruz quíntuple de Jerusalén. El estandarte bordado que hiceron en Valencia, en ‘Casa Garín’, y, por fin, el paso del Cristo. /A la izquierda, Antonio Bernal Ortega, Antoñito 'el Sacristán'.

Luis, Jesús y Juan Suárez Ávila, de pequeños, revestidos para acompañar al Nazareno.

Delante, inquietos, los acólitos de las dalmáticas moradas. Guiándolo, el hermano Luis Suárez Rodríguez, con túnica y antifaz y, debajo, la cuadrilla de los ‘Paquis’: ‘El Niño Chico’, ‘Tarugo’, ‘Panete’ y Gatica, de pateros. Las órdenes, escuetas, casi rumoreadas, sin que se percibieran, sino por ‘los de abajo’: (¿Prevenidos?; ¡Los delante a la derecha los de detrás a la izquierda!, o viceversa y ¡Fondo!). Tan sólo el llamador de hierro rompía aquel silencio. Con paso corto, arrastrando las alpargatas, sin mecido, hacia delante, el Nazareno de Pedro Roldán, con su túnica de terciopelo rojo, que le hiciera doña Cruz Hernández con las cortinas del salón de su casa-bien-venida-a-menos, y su rica Cruz de laca oriental barroca, hacía su aparición, entre los cuatro candelabros con veintiocho parabrisas con sus velones, sobre el ‘paso’, de caoba y cedro, que encargara el hermano Juan Avila y tallara José Ovando Merino.

La Guardia Civil, de gala, con correajes amarillos, y tricornios de fieltro, galoneado de castillos y leones, se incorporaba, escoltando el paso, con los fusiles a la funerala.  Detrás, la figura, escueta y alta, impresionante, del ‘Tío de las cadenas’, un vendedor ambulante de caramelos, que por promesa se ataba a los tobillos unas gruesas cadenas de cinco metros de longitud, ‘ida y vuelta’, que iba arrastrando desde que salía hasta que entraba la procesión. Y el ‘Tuerto del Resbaladero’ y ‘Saldiguera’ y Milagros Góngora Caballero, y multitud de mujeres.

De pronto, en el recogimiento de la noche, cortaba la saeta. ‘Silencio, pueblo cristiano…’ Era Pellicer, o Laynez, o ‘el Azotea’, o Arana, o Juanito Arjona, o Milagritos Forte, o Esperanza López, o Matiola, o Gatica... Cada vez que hacía ‘fondo’ el paso del Cristo, cada vez, una saeta. Era inevitable.  Una saeta, o dos, o tres. Calle Palacios abajo, Vergel, Plaza de las Galeras, calle Luna. Mi padre procuraba ordenar ‘fondo’ al pasar el paso en la esquina con la calle Misericordia y, entre los visillos del balcón, aparecía la silueta de la cara de su madre, mi abuela María de los Ángeles. Y mi padre miraba hacia arriba y se complacía de poder complacerla.

Calle Larga, a la derecha... El escueto paso de palio, con sus diez varales, de la Virgen de Ovando, confortada por el San Juan de Pedro Roldán, firmado tres veces, requiere detenerse en él. Lo primero, por el atuendo de sus imágenes: la Virgen vestía la saya y el manto de tisú de oro que le regaló don Francisco Quijano, el esposo de la camarista, Doña Luisa Aquino y Arnosa, la diadema de plata dorada que diseñó y regaló mi tío Juan Avila. Iba radiante, con el rostrillo de encaje, salpicado de joyas, y, en su mano derecha un pañuelo bordado. El San Juan, que vestía mi madre, llevaba una túnica que había sido del Cristo, y un mantolín que se le hizo del traje de una novia judía-sefardita de Marruecos. Se tocaba la impresionante cabeza de Roldán, con un nimbo de plata barroco que todos los años se le pedía a las monjas Comendadoras del Espíritu Santo. /En la imagen de la izquierda, María Santísima de los Dolores.

El palio, sin ser rico, era elegante. Morado, de terciopelo, estaba bordado en oro con motivos vegetales, cartelas con símbolos de la pasión y, en el fondo, al centro, el escudo de la Hermandad. Los respiraderos fueron obra del maestro Arjona, en lo que a carpintería se refiere, y, de mi padre, las excelentes cartelas pintadas con escenas de la calle de la Amargura. Pero al paso, por lo reducido, le decían ‘la caja de cerillos’. Ahora, que lucía, con la cera ardiendo y los gladiolos y los alhelíes blancos, entresacados con papaver, como el mejor paso de Sevilla.

Lo mandaba el hermano Don Antonio de la Torre González, a quien se conocía, pese a estar su rostro tapado, por cierta berruguita negra con  pedúnculo que tenía en el párpado derecho, junto a la nariz, que le salía por uno de los ojos del antifaz nazareno, y , por la tos, (Ején, ején) que tenía, de vez en cuando, como un tíc nervioso.

Detrás del paso, de preste, siempre iba Don Antonio Lobo, de capa morada, con bonete. Este sacerdote se prestaba humildemente a todos estos menesteres enojosos y cansinos, y estaba presente de celebrante o de capero en todos los entierros y capellanías, porque, aunque suspendidas las licencias para confesar, tenía que ingeniárselas para sacar adelante a su prole clandestina y sacrílega. Murió santamente, como había vivido, aunque esclavo de su fogosidad juvenil y de la carne débil --o dura, según la parte--, en el Hospital de Venerables Sacerdotes de Sevilla.

Dejamos al Cristo enfilando la calle Larga, a la derecha. Y bien larga que se hacía, porque la procesión llegaba hasta la Plaza de los Jazmines y volvía por la calle Cielos, Vicario y a su templo. Serían las siete de la mañana cuando el Nazareno entraba por la Plaza de la Iglesia, abarrotada de fieles, porque infieles es que no los había en aquellos años, o, por lo menos, no se manifestaban como tales.

El paso del Cristo entrando en la Prioral por la Puerta del Sol.

Nada de palmas, ni de vítores. Un respeto religioso presidía todo el cortejo. Y el ambiente. Silencio. El paso del Cristo daría la vuelta sobre el empedrado de la Iglesia. Con las maniguetas, casi daba en las columnas. Pero no las rozaba. Fondo y para dentro. Acaso una saeta o dos. Silencio. Mujeres; penitentes de la Virgen. A la altura de la casa de don Francisco Muñoz Seca se apreciaba la luz de la cera del paso de palio. Silencio.

Cuando la Virgen con San Juan, daban la vuelta sobre el empedrado y entraban por la Puerta del Sol, las dos pesadas hojas se cerraban. La procesión había terminado. Y el silencio seguía. El Alcalde dictaba todos los años un bando ordenando la suspensión de los espectáculos, la prohibición de la circulación rodada, el cierre de los bares... Silencio. Era ya Viernes Santo y el silencio se estrenó a las doce de la noche, una hora antes de salir por las puertas de la Prioral ‘El Silencio’. (Texto: Luis Suárez Ávila).

Los tres hermanos Rodríguez Román vestidos de Guardia Municipal de Gala, vulgo 'plumeros' a las puertas del antiguo ayuntamiento portuense. Manolo (cabo), Guillermo (casado con Vicenta, la hija de la panadera) y Vicente.

Durante la década de los setenta del siglo pasado, invitados por la Hermandad de Jesús Cautivo --en realidad es Real, Muy Ilustre y Venerable Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Cautivo, María Santísima de la Trinidad Coronada y del Glorioso Apóstol Santiago--  de Málaga, una patrulla de la Guardia Municipal de Gala de El Puerto, acompañaba junto a una representación municipal a esta imagen en su traslado desde la iglesia de San Pablo a su trono procesional, todos los viernes de Dolores, recorriendo el barrio de la Trinidad malagueña.

José Arena Navarro, Cabo, José Muñoz Martínez, Juan Manuel Marroquín. José Carrasco Mateo. Conducía el Land Rover, en aquellos viajes a Málaga el guardia municipal Manuel Quirós (que no aparece en la fotografía), formados en las calles de Málaga.


La Guardia Municipal de Gala, desfilando por las calles de Málaga. Al frente de la misma, el Cabo Arenas.


Desfile procesional de la representación municipal. De izquierda a derecha,  los tenientes de alcalde Enrique Pedregal Valenzuela, Francisco Javier Merello Gaztelu y Diego Mora.

Durante dicho recorrido se visita a los enfermos en el Hospital. Este Cristo ha sido exaltado hace algunos años por el humorista y cofrade Angel Garó. Desde el año 2010 se ha trasladado al sábado, para propiciar mayor presencia de público y fieles, algo que se ha convertido realmente en una marea humana.

Retablo azulejo de 20 piezas (5x4) existente en la calle de Jesús Cautivo, inaugurado en febrero de 1972.

A la espalda del antiguo ayuntamiento, en la calle Jesús Cautivo, --cuyo nombre ya consta en el nomenclator de calles de 1874, acaso debido a alguna imagen que se pudiera venerar en el antiguo Convento de Descalzos-- existe un azulejo con ese nombre «Calle Jesús Cautivo, milagrosa efigie que se venera en la iglesia de San Pablo de Málaga». El azulejo fue realizado en los talleres malagueños de J. Ruiz de Luna. /Juan Melgarejo Osborne, a la sazón alcalde de la Ciudad, inaugurando el azulejo.

El 28 de febrero de 1972, la Junta de Gobierno de la hermandad malagueña se trasladó a nuestra Ciudad, acompañada por una representación municipal del ayuntamiento de la capital malacitana, para descubrir el azulejo mencionado.  La calle Jesús Cautivo se llamó en la antigüedad, calle Yeserías, acaso por las calerías o polveros existentes en dicha calle que proveían de material de obra para construcción y reformas.

Escuadra mixta de la Guardia Municipal de Gala de Málaga y El Puerto, en la calle Jesús de los Milagros el día 28 de febrero de 1972, durante la inauguración del azulejo que lleva el nombre de la cofradía malagueña.

En la imagen el casco de los uniformes de gala. Como curiosidad se puede decir que uniforme y cascos fueron comprados, de segunda mano, a la Guardia Urbana de Barcelona; aparece el escudo de la Ciudad Condal en el casco. Tradicionalmente el ayuntamiento de la epoca adquiría la uniformidad de los guardias en Sevilla, en los Almacenes Pedro Roldán.

El Ayuntamiento tuvo una escuadra de Agentes de Policía de Gala con uniforme  isabelino y sombrero tipo ros, que estuvo funcionando durante algunos de los mandatos de Independientes Portuenses, habiendo desaparecido en la actualidad.

Los 'plumeros' de gala, cerrando el cortejo de la procesión cívica, con la Corporación Municipal Bajo Mazas, camino de la Iglesia Mayor para asistir a la procesión religiosa de la Patrona. Año 2009. (Foto Juan de Dios Corzo).

Pregón de la Semana Santa 2010. Los 'plumeros' a derecha e izquierda del escenario.

En la actualidad, la Asociación Musical Santísimo Cristo del Amor, que preside Francisco Navarro García, hace las funciones de acompañamiento de gala, tanto en procesiones, como a la Corporación Municipal Bajo Mazas, en Plenos Solemenes de la municipalidad o en el Pregón de Semana Santa. El uniforme, inspirado en 'los plumeros' de la antigua Guardia de Gala porteña, sigue teniendo aceptación, como vitola de solemnidad y distinción en actos públicos civiles y religiosos.

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(continuación).

Existen numerosos ejemplos de Vía–Crucis que se extendió por los diferentes pueblos y ciudades dada la dificultad de visitar los lugares pasionales en Tierra Santa, tiene ejemplos destacables en el siglo XVIII, citaremos el de Umbrete, el del Monasterio de la Encarnación de Osuna, el del convento sevillano de Santa Rosalía o los del Hospital de Mujeres gaditano.

DETERIORO.
El valor de las piezas del patio trasero de la Prioral es innegable, dada la escasez existente en la actualidad, si bien el deterioro que han sufrido es patente. Un estudio de las piezas nos permite contemplar como la ignorancia y el fundamentalismo pueden llegar a destruir una obra de arte, pues tanto las caras como en ocasiones los cuerpos completos de las figuras de sayones, judíos y romanos han sido literalmente picadas en los distintos retablos cerámicos que hemos tenido el privilegio de contemplar. Hay una pieza que se encuentra en estado aceptable y otras dos que aunque con desperfectos nos permiten hacernos una idea de lo que tuvo que ser el Vía Crucis en origen.

Las composiciones son sencillas, presentando los elementos necesarios para entender cada escena. Este conjunto de retablos del siglo XVIII, en su mayoría deteriorados, conforma la serie de piezas cerámicas más antiguas ubicadas en la actualidad en la ciudad. ??Representa los esquemas clásicos y habituales de los Vía Crucis de la época, desarrollando la misma hechura en las piezas, aunque elaborando en ocasiones algo más los dibujos, lo que revela la mano de un artista conocedor del género y que sin llegar a ser de una gran categoría, si es de mayor realce que otros que ejecutaban piezas cerámicas en la época que nos ocupa.

Habiéndose ya localizado las piezas en el interior de dependencias anexas al patio, hemos podido verificar que no se corresponde con el modelo de Jerusalén al tratar el primero de los retablos analizados el episodio de la flagelación en vez del de la Sentencia de Cristo.

Pero volvamos con las Estaciones de Penitencia.

El cuarto azulejo está también partido.

8ª ESTACIÓN: ENCUENTRO DE JESÚS CON LAS SANTAS MUJERES.
La pieza muestra los azulejos de la parte derecha con desperfectos, incluso el cuarto está roto en varias partes. A pesar de todo no es de las piezas más dañadas pues deja ver el rostro de las figuras secundarias, en este caso dos de las santas mujeres. Representa el pasaje bíblico del evangelio en el que Jesús se encuentra con las mujeres y les habla. ?Este pasaje está incluido en el Vía Crucis de Jerusalén.

Incluso las manos del Cristo han sido picadas en esta escena pasional.

9ª ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ.
El retablo muestra evidentes daños, las dos figuras secundarias han sido prácticamente borradas de él y los desperfectos son evidentes incluso en el cuerpo del mismo Cristo. Conjuntamente con las estaciones 1,2, 10 y 14 pertenece al grupo de las más maltratadas.
Este pasaje está incluido en el Vía Crucis de Jerusalén.

Las figuras que desnudan a Cristo han sido literalmente borradas.

10ª ESTACIÓN: JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS.
En esta pieza los daños, realizados sobre las figuras secundarias han llegado a alcanzar incluso a la cara de Jesús.

La estación presenta daños hasta en el rompimiento de Gloria.

11ª ESTACIÓN: JESÚS ES CRUCIFICADO.
Varias roturas en las piezas, la cara de Longinos ha sido borrada al igual que el soldado encargado de clavar en la cruz a Cristo y hay golpes en los azulejos, de todas formas se deja ver una composición típica de las estaciones de Vía crucis de la época que reflejan este pasaje, incluyendo la cesta con los instrumentos de la pasión y el pequeño montículo desde el que la Virgen acompañada de san Juan contempla la escena, estas dos últimas figuras pudieran ser de una mano distinta a la que ejecutase el resto.
Las piezas 12,13 y 14 que indicamos a continuación se encuentran en dependencias no accesibles actualmente y solo ha sido posible su catalogación gracias a la gentileza de las cofradías de la Misericordia y de la Oración en el Huerto, cofradías portuenses que guardan sus enseres en estas dependencias.

En esta estación ha sido borrada la cara de Gestas el mal ladrón.

12ª ESTACIÓN: JESÚS EXPIRA EN LA CRUZ.
Al encontrarse en el interior del almacén de la cofradía de la Oración en el Huerto se ha preservado de posibles deterioros, amén de haber sido cuidada por dicha hermandad.

Solo presenta un desperfecto en la cara del mal ladrón que ha sido borrada de la cerámica. Este retablo carece de gloria, al igual que las piezas 12 y 13.

La estación trece conjuntamente con la doce y la cuatro son las mejor conservadas.

13ª ESTACIÓN: JESÚS ES DESCENDIDO DE LA CRUZ.
Conjuntamente con la pieza cerámica correspondiente a la cuarta estación es la que presenta menos desperfectos, estando prácticamente en buen estado salvo una lasca que ha saltado del azulejo número 6.
Al encontrarse en el interior del almacén de la cofradía de la Oración en el Huerto se ha preservado de posibles deterioros, amén de haber sido cuidada por dicha hermandad. Carece de gloria al igual que las piezas 11 y 14.

La estación más deteriorada conjuntamente con la primera es la catorce.

14ª ESTACIÓN: JESÚS ES SEPULTADO.
La pieza ha sido localizada en el interior del almacén de la cofradía de la Misericordia. Está severamente dañada, presentando pérdida tanto de esmalte como incluso de parte del bizcocho de algunos azulejos. Es la pieza peor conservada, presentando serios desperfectos en todas sus piezas.
Observamos rompimiento de Gloria en las piezas cerámicas comprendidas de la 1 a la 11 figurando la numeración de la estación a la derecha del espectador en las identificadas como estaciones 1, 3, 4, 5, 6, 11 y 13 (azulejo 2), mientras que las demás están numeradas a la izquierda (azulejo 1).
Se observa el empleo en primer plano de piedras y flores en todas las estaciones, que generalmente, salvo en el caso de las piezas 1 y 7 presentan solo los elementos o imágenes imprescindibles para entender la escena, procurando obviar cualquier otra cosa que pueda distraer la atención del espectador, pues este debe concentrarse en la contemplación de las escenas pasionistas. (Texto y fotografías: Alfredo García Portillo).

2

El origen de la devoción al Vía Crucis se debe a la práctica piadosa del ejercicio de recordar el recorrido que realizó Jesucristo desde el Pretorio hasta la cruz y posteriormente al sepulcro. Literalmente Vía Crucis, significa camino de la cruz. A lo largo del Vía Crucis, se representan distintas escenas de la pasión, ante las cuales se reza.

Éstas no siempre han sido las mismas, sino que han ido evolucionando a lo largo del tiempo, ello deberá ser tenido en cuenta a la hora de realizar el estudio de las piezas.

Al producirse las paradas ante éstas para proceder a rezar tal y como hemos comentado y al constituir propiamente detenciones en la marcha, se dio origen al nombre de estaciones. Cuenta la tradición que la Virgen, recorría el camino que recorrió su hijo Jesucristo y se paraba en aquellos lugares en los que éste había sufrido, besaba el suelo y oraba. Fue una peregrina española, la monja Egeria la que reflejó para sus hermanas de Galicia la idea de recorrer y describir los lugares santos, pararse en cada uno de ellos, leer el evangelio y rezar. Ella misma relata como los fieles durante el Jueves y Viernes Santo realizaban ya esta práctica en Jerusalén.

Acceso al Patio de la Prioral por la puerta contigua a la Capilla de la Aurora.

EXPANSIÓN POR EL MUNDO.
Durante los siglos siguientes son frecuentes las alusiones a esta forma de rezo que realizan los viajeros de la época.??En Jerusalén, a partir del siglo X comienza a existir una división entre las estaciones y en el XIII, se determina el lugar preciso de las paradas. Son diferentes autores los que reflejan también varios tipos de estaciones, llegando a quedar constituida a finales del siglo XVI con la forma que llegan a la actualidad.

Como quiera que las peregrinaciones originaban muchas molestias y gastos a veces cuantiosos, se llegó a esta forma de devoción a la Vía Dolorosa que se fue propagando por todo el mundo. Hoy día la representación del Vía crucis está en casi todos los templos e incluso en las calles de algunas ciudades y pueblos españoles.

Podemos ver dos azulejos en el patio trasero de la Iglesia Mayor Prioral.

PATIO TRASERO.
En una zona poco accesible en la actualidad, se encuentra el que da el título al presente artículo. El lugar, el patio trasero de la Iglesia Mayor Prioral de El Puerto de Santa María, deja ver una serie de diez piezas de las catorce de que consta el Vía Crucis.

Las otras cuatro piezas, se encuentran en el interior de dos almacenes construidos por dos de las cofradías portuenses, que tienen sus titulares en el interior de la Iglesia, lo que da por una parte la seguridad de que están siendo bien custodiadas, pero por otra la certeza de que la devoción al citado Vía Crucis caducó hace ya mucho tiempo. /A la izquierda azulejo del Via Crucis del Monasterio de la Encarnación. Osuna (Sevilla).

A la izquierda, esquema de la red modular de las piezas  que es de 2x3 azulejos.

DESPIECE.
El modelo de Vía Crucis que estudiamos podríamos encuadrarlo en la segunda mitad del siglo XVIII y es cercano en cuanto a estilo al del Monasterio de la Encarnación de Osuna.

A diferencia de éste, cada estación está compuesta por seis azulejos (13’5 x 13’5 cms. de lado) con una disposición de 3 filas por dos columnas, aplicable a todas sus piezas, si bien la estructura de la cenefa es variable.Se han utilizado los colores azul, verde musgo, morado, ocre y amarillo, como es común en la azulejería devocional de la época. El conjunto se encuentra enmarcado por una lista azul y exteriormente por una guardilla blanca con motivos ornamentales en azul de 7 cms. de ancho, lo que da una idea de la importancia que en principio tuvieron las piezas para aquellos que lo encargaron. En la parte superior un rompimiento de gloria.

La primera estación no coincide con la Sentencia de Cristo.

1ª ESTACIÓN DEL VÍA CRUCIS.
Se ha localizado la pieza en el interior del almacén de la Cofradía de la Misericordia, habiéndose comprobado que no corresponde a una estación de la Sentencia de Cristo, sino a la flagelación, por lo que no responde exactamente el Vía Crucis al modelo de Jerusalén. Esta escena fue una variación que se dio fundamentalmente en la segunda mitad del siglo XVIII y así  puede verse en otros Vía crucis de la provincia gaditana como por ejemplo el del Convento de los Capuchinos de Sanlúcar de Barrameda.
Por otra parte, podemos asegurar también que se trata de mutilaciones "de época", pues tanto ésta como el resto de piezas protegidas han sufrido daños en las imágenes de judíos, romanos y sayones que acompañan a las imágenes objeto de veneración en todas las piezas tanto ocultas actualmente, como visibles en el patio.
La escena presenta daños en todas sus azulejos habiendo sido destrozada literalmente una de las figuras de los sayones y presentando la otra imagen e incluso el Cristo daños importantes. La cenefa que lo rodea también está dañada.

La segunda estación presenta también graves deterioros.

2ª ESTACIÓN: JESÚS A LA SALIDA DEL PRETORIO.
Representa el momento en que se le entrega la cruz a Cristo. Tres figuras alredor del Redentor han sido mutiladas, es decir, literalmente picadas de la escena, queriendo que desaparezcan, una en su totalidad y otras, pies, caras y manos.
A diferencia de otros Vía Crucis (Ver por ejemplo piezas del Vía Crucis de los claustros alto y bajo del Hospital de mujeres de Cádiz, del de las calles de la ciudad de Valverde del Río o el de la iglesia de San Juan Bautista de La Palma del Condado), muestra como se le entrega la cruz a Cristo, mientras en éste, al igual que en el caso del de los Capuchinos de Sanlúcar, se le hace entrega de la cruz, presentándosele  de pie para que la abrace. Esta segunda estación se corresponde con la segunda estación del modelo de Jerusalén.

La tercera estación es de las menos deterioradas.

3ª ESTACIÓN: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ.
De esta escena han sido picadas las caras de los dos soldados que acompañan a la imagen de Cristo, así como los brazos de uno de ellos, aún así no es de las piezas más deterioradas y estaría a tiempo de una intervención.
Esta tercera estación se corresponde con la tercera estación del modelo de Jerusalén. Su tradición es apócrifa.

La estación mejor conservada de las que se encuentran en el patio, es la cuarta.

4ª ESTACIÓN: ENCUENTRO DE JESÚS CON SU MADRE.
Es la mejor conservada de todas las piezas que hemos podido ver del Vía Crucis. Revela el uso de los colores más habituales en la azulejería devocional de la época (azul, verde musgo, morado, ocre y amarillo). La iconografía de la pieza nos muestra una tradición apócrifa, según la cual Jesús se encuentra con su Madre en la que luego sería denominada en Jerusalén como calle de la Amargura.

La estación quinta también se corresponde con el modelo de Jerusalén.

5ª ESTACIÓN: SIMÓN DE CIRENE AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ.
La cara tanto de Simón de Cirene como del soldado que presencia la escena han sido picadas y literalmente borradas, otros golpes han impactado sobre los azulejos que forman la pieza. Las piezas 6 y 7 que indicamos a continuación se encuentran aún tapadas y protegidas al haberse procedido a realizar una restauración del entorno, por lo que su catalogación ha sido posible gracias a los permisos obtenidos.

La estación sexta presenta daños de consideración.

6ª ESTACIÓN: ENCUENTRO DE JESÜS CON LA SANTA MUJER VERÓNICA.
La imagen del sayón que hostiga a Cristo ha desaparecido de la escena.  El azulejo número 3 es el más dañado, y el 4 y el 5 presentan pérdidas de importancia.  La guardilla muestra también evidentes signos de daños.

La estación se corresponde con la sexta del Vía Crucis de Jerusalén. También en este caso se nos representa una tradición apócrifa.

Como en la mayoría de las estaciones en primer plano se muestran piedras y flores.

7ª  ESTACIÓN: JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ.
Los azulejos 3 y 4 son los que presentan desperfectos más graves, habiendo desaparecido la parte superior de una de las imágenes de los sayones.
En los azulejos dos y cuatro se deja ver una construcción con diferentes tonalidades y colores empleados en la pieza cerámica, lo que revela un determinado interés en el empleo del color y da cierta profundidad a la composición. La estación se corresponde con la séptima del Vía Crucis de Jerusalén. (continuará).
(Texto y fotografías: Alfredo García Portillo).

El Domingo de Ramos de 1877, recibió El Puerto de Santa María la visita de Alfonso XII (1857-1885). El joven monarca de 19 años llegó a la estación a las 10:30 de la mañana desde Cádiz. Lo que sigue es una crónica del acontecimiento acaecido el 25 de marzo de 1877, a través de lo publicado entonces por los periódicos El Comercio y Diario de Cádiz. /En la imagen de la izquierda, Alfonso Francisco Fernando Pío Juan de María de la Concepción Gregorio Pelayo de Borbón y Borbón que reinó, tras la restauración borbónica hasta su muerte prematura con 27 años, víctima de la tuberculosis,  como Alfonso XII entre 1874-1885, con el sobrenombre de ‘el Pacificador’.

El rey entró en la Bahía a bordo de la fragata Vitoria de la escuadra real, el 22 de marzo de 1877. Un mes antes había salido por tren desde Madrid  para embarcarse en Cartagena, recalando la flota en Alicante, Valencia, Tarragona,  Barcelona, Islas Baleares, Almería, Málaga y Cádiz.

La fragata Vitoria, botada en 1865. tenía 90 metros de eslora, que funcionaba a carbón con una dotación de 600 hombres. Tenía 30 cañones lisos de 68 libras (20 cms.) y coraza de planchas de hierro de unos dos metros bajo la flotación hasta la altura de la cubierta alta.

Ante la llegada del monarca, en sesión celebrada el 19 de marzo en las Casas Consistoriales de la calle Santo Domingo (actual Instituto de E.S), había acordado el Ayuntamiento librar "diez mil pesetas para sufragar los gastos que se originen", así como distribuir 500 hogazas de pan para que "las clases más necesitadas participen del júbilo de que se halla poseída la Municipalidad por tan fausto acontecimiento". La Corporación promete asimismo un rancho extraordinario a los presos y a los enfermos del hospital. De igual modo, se socorre a los conventos y al Asilo de Huérfanas con 40 pesetas cada uno. La comisión que organizó la recepción del rey la formaban los concejales de la Comisión de Fiestas, Sres. García Encinas, Barra y Carrera, a la que se agregan los ediles de la Portilla, García Alonso y Pacheco, y como vecinos colaboradores Manuel Rodríguez, Roldán, Carlos Cuvillo, Joaquín Rodríguez Guerra, Juan de Benito y Manuel Pico.

Estación de Ferrocarril en el último tercio del siglo XIX.

Aquella mañana, D. Alfonso descendió del tren en El Puerto con uniforme de capitán General del Ejercito. Le acompañaban, entre otras personalidades, el Presidente del Consejo de Ministros (D. Antonio Cánovas del Castillo), el ministro de Estado (D. Manuel Silvela), el Capitán General de Andalucía, los Gobernadores Civil y Militar de la provincia  y el Sr. de la Viesca, alcalde de Cádiz. En la engalanada estación esperaban el Excmo. Ayuntamiento en pleno bajo mazas, el diputado provincial D. Francisco Nicolau y numerosos vecinos. Le da la bienvenida en nombre de los aproximadamente 22.000 habitantes del municipio, el alcalde accidental D. José de Pazos, que lo era por renuncia del titular  Sr. Gil de Partearroyo, Marqués del Castillo de San Felipe.

Así describía Diario de Cádiz (26-3-1877) las primeras etapas de la visita: "Su Majestad entró en El Puerto en un hermoso carruaje con cuatro caballos castaños, dirigiéndose la comitiva por la plaza de los Jazmines a la C/ Larga, donde había un bonito arco de triunfo; siguió por la C/ de Luna a la Iglesia Mayor Prioral, donde se entonó el "Te-Deum", visitando S. M. a la patrona de la ciudad Ntra. Sra. de los Milagros. Después, siguiendo el camino de la C/ de Palacio, pasando por otro arco construido con vasijería de los envases de vino, que se hallaba colocado entre las calles de San Bartolomé y de Moros. Muchos edificios particulares de la población se hallaban engalanados, distinguiéndose también el Casino, la casa de la Compañía de aguas y el Club de regatas." Los arcos mencionados habían sido diseñados por el maestro mayor de obras, D. Miguel Palacios. El Casino aludido podría ser "El Primitivo" o el "Casino Nuevo", ambos en la C/ Luna. La "Compañía de Abastecimiento de Aguas a Cádlz" tenía sus oficinas en la C/ Larga n° 74, siendo Ingeniero de la misma D. Arturo Wright, quien, además, presidía el "Club de Regatas".

"Pero lo más notable" -escribe El Comercio (27-3-1877)- "era la animación del pueblo, el panorama que formaban tantas mujeres hermosas, ocupando apiñadamente los balcones, agitando con Indecible entusiasmo sus pañuelos, cubriendo de flores y palomas el carruaje del Rey".

El episodio central de la jornada lo constituyó sin duda la visita que hizo Alfonso XII a las bodegas del filántropo gaditano y diputado a Cortes D. José Moreno de Mora Vitón (1825-1908), situadas en la C/ de los Moros (actual bodega 'Mora' de Osborne): "El regio viajero visitó la bodega del Sr. Mora, enterándose minuciosamente de cuanto atañe a la industria vinícola, y haciendo al dueño de la casa preguntas muy oportunas referentes a ella." (Diario de Cádiz)

Bodegas Osborne, en calle Fernán Caballero, a la derecha el actual Teatro Municipal Muñoz Seca se atisba en la esquina.

Recibió el Sr. Moreno de Mora a D. Alfonso a la entrada de la bodega, dirigiéndole breves palabras y terminando con tres vivas al rey, repetidos por los trabajadores. Comienza la visita por la "Bodega Vieja", de vinos añejos, y de allí va a la de "San José", donde inspecciona los lagares, calderas y útiles de vendimia. Después de examinar los jardines y el almijar donde se asolean las uvas, recorre S.M. la tonelería, en cuyo centro había "un primoroso templete de elegantes proporciones que se había formado con duelas, ordenadas de manera que producían una ilusión completa." (El Comercio) Pasó por último Alfonso XII al salón de muestras y al escritorio, firmando en el álbum de visitas de la Casa.

Finalizada la visita, el rey "se dignó aceptar el almuerzo que le fue ofrecido por el Sr. Moreno de Mora en el elegante comedor de su elegantísima casa [C/ de los Moros, 7], y honró a la distinguida esposa de nuestro diputado [Dña. Micaela Aramburu] llevándola del brazo a la mesa y sentándola a su derecha. Sentábanse a la mesa unas 30 personas más, habiendo tenido el Sr. Moreno de Mora la delicada consideración de permanecer de pie atendiendo respetuosa y dignamente a S. M." (El Comercio).

Patio central del Colegio San Luis Gonzaga.

Antes de dejar El Puerto, estuvo Alfonso XII "algunos momentos" en el colegio de San Luis Gonzaga. Allí sería cumplimentado por el rector, P. José María Vélez. La visita del monarca al internado jesuita, aunque breve, prueba el prestigio de un centro docente reabierto sólo un año y medio antes, habiendo sido suprimida la Compañía de Jesús durante la Revolución de 1868. En el curso 1876-77 había en el colegio 184 alumnos (54 externos y 130 internos). Es posible que D. Alfonso hubiese podido saludar ese día al alumno Salvador Bermúdez de Castro O'Lawlor, que llegaría a ministro de Estado durante el reinado de Alfonso XIII.

Se trató de una estancia de unas 4 horas, opinando Diario de Cádiz que "Su Majestad y la regia comitiva abandonaron la ciudad del Guadalete muy satisfechos del recibimiento que habían tenido". Tras visitar Jerez, Sevilla, Granada y Córdoba, llegó finalmente D. Alfonso a Madrid el 5 de abril de 1877. (Texto: Bernardo Rodríguez Caparrini).

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Hace más de treinta años, le llamaban ‘Loco’ por correr. Salía de trabajar y a correr. Los fines de semana, se levantaba temprano y a correr. Correr, correr, correr... ¿De que o quienes huía Pedro Rizo el ‘Maratón Man’ de El Puerto? ¿Huía de si mismo? ¿Huía de la vida?

Pedro Rizo era de los antiguos: Trabajar mucho en la construcción, fumar sin parar dos 0 tres cajetillas diarias y ennegrecer sus pulmones . Crearse una dependencia con el tabaco que lo iba a matar. Sus copitas... bueno de vez en cuando. Mala vida para un trabajador de la construcción. El se lo notaba pues por la mañana, toser, escupir, el pecho...

Un buen día fue al médico y este lo asustó: O dejaba el tabaco poco a poco o sus pulmones no aguantaban más. En verdad Pedro se acojinó y tomó una decisión radical: dejar el tabaco. Así, sin más. Estaba claro: huía de su enemigo el tabaco, la nicotina. El había encontrado ese remedio providencial y creyó en él. El deporte, la carrera, lo podía salvar. He hablado mucho con él sobre este tema y él cree a pies juntillas en este remedio providencial cuando ya tiene mas de setenta años. Me dice a mí cuando estoy próximo a su edad y tengo algún problema de agobio o de ansiedad, que me ponga a correr.

Cree en lo que hace y su salud se ha mejorado muchísimo. Come de todo, duerme estupendamente, todo le cae bien e incluso comiendo, se toma una copita. Se le quitó la tos, los problemas del tabaco y los que antes se metían con él --porque claro, ver a un tío en calzones blancos corriendo por El Puerto en los años setenta, en que no había cultura del deporte y la salud, manda huevos-- pues los que antes se metían con él ahora lo envidian y andan con bastones, barrigones, y otros que no pueden ni andar.

XVII Carrera Popular de San Silvestre (Chipiona).

XXXI Carrera Urbana Ciudad de Jerez.

Corriendo en El Cuervo (Sevilla).

1935.
Pedro Rizo nació en El Puerto en el año 1935. Menudo año. Nació en el Barrio Alto. Hijo de un trabajador del campo o de lo que saliera, con un montón de hermanos, tuvo una niñez durísima, ¿Cómo no? Pasó hambre... si su padre se quedaba parado, le quitaban hasta el médico y tenían los críos que ir con sus madres si enfermaban --no tenían seguro de paro-- al médico de la Beneficencia en el hospital de San Juan de Dios en Micaela Aramburu. Desde aquí, un recuerdo imborrable a aquellos médicos de Beneficencia que con escasísimos medios y ayudados por la farmacia --preciosa, por cierto-- del hospital y sus monjas las Hijas de la Caridad de inmaculada y almidonada cofia, atendían y aliviaban como podían de tantísimos males todos derivados de la miseria y la pobreza con que malvivía gran parte de la población de El Puerto. Don Servando, Don Antonio García Sánchez, Don Agustín Fernández son un ejemplo de aquellos médicos de la Beneficencia.

Con unos compañeros de carrera. /Foto: Sebas Rey.

LAS CUATRO REGLAS.
Pedro estuvo hasta los nueve afios en el colegio de San José de Calasanz vulgo Hospitalito. Aprendió las cuatro reglas y lo que era menester de lectura para un niño que tenía que trabajar pronto para ayudar en su casa. Y efectivamente se colocó con nueve años guardando vacas en la finca La Carlota. Ganaba un duro y mantenido. Esto de 'mantenido' parece que no pero tiene su importancia: era lo primero que buscaban aquellos padres cuando colocaban a un crío en el campo: por lo menos tenían la seguridad de que comían el plato de potaje caliente. Eso no faltaba en los campos. La olla grande o lo que dice el vulgo 'cucharón y paso atrás'.

EL CAMPO.
Trabajó después con la azada en el campo. Todavía me acuerdo yo de aquellos jornaleros portuenses que al llegar al 'Lejío' (Egido) después de una jornada agotadora, venían andando desde La Negra, Atalaya, o la Canal, tras estar todo el día cavando con la azada. Derrengados, sedientos, los sombreros descoloridos, las manos destrozadas... y llegar a sus casas, aquellos patios corraleros del Barrio Alto a tomarse un lebrillo de gazpacho o lo que hubiera de sustento. Algunos con la 'zoleta' al hombro de escardar trigo o cebada.

Carrera Nocturna de San Silvestre 2010, donde fue homenajeado Pedro Rizo. (Chipiona). /Foto: Sebas Rey

PICAPEDRERO.
Después del campo, Pedro Rizo con 18 años se colocará de 'picapedrero' en la empresa Ginés Navarro, haciendo la carretera Jerez-El Puerto por el nuevo trazado que nosotros hemos llamado siempre 'La Trocha’, es decir el antiguo camino de Jerez sin pasar por El Portal. Ganaba de 'picapedrero', es decir de partidor de piedras a mano, golpeándolas con un martillo de mango largo o 'machota' sujetando a veces las piedras, con los pies con el consiguiente peligro, 214 pesetas la quincena. El golpe tenía que ser certero porque te podías machacar los dedos de los pies. Los accidentes eran frecuentes y había que voltear el martillo sujeto por el extremo del mango con las dos manos, describir en el aire una especie de semi circunferencia y golpear con fuerza la 'piedra madre', es decir la piedra grande. Después las más pequeñas se partían más fácilmente si se puede decir así porque fácil no había nada... las piedras de San José del Valle son muy duras, muy buenas para aquellas carreteras. Picapedrero... un oficio maldito. Manos ensangrentadas, pies hechos de sangre y moratones, gafas de motorista antiguo en los ojos para que las esquirlas de piedra no te dejaran ciego. Ocho horas diarias.

TONELERO.
Después Pedro, nuestro ‘Maratón man’, si él nos permite que lo llamemos así, trabajó --yo creo que Pedro ha trabajado más que maratones ha hecho-- durante cinco o seis años en la tonelería de Jose Luis Huertas en la calle Cruces y luego en la construcción hasta su jubilación.

Pedro Rizo se casó en el sesenta y tres y tuvo tres hijos: dos hembras y un varón. Ha cumplido con ellos en la vida.

RECORRIDOS.
Como ha cumplido en sus carreras y maratones por circuitos de Sevilla (20 maratones); Jerez (10 maratones); Cádiz, San Fernando, Rota y Chipiona; Vía Verde Coripe-Olvera; maratón popular de El Puerto de Santa María, Córdoba, Vejer,  Sanlúcar, Trebujena. De todo ello guarda trofeos, placas, reconocimientos, diplomas, homenajes... en su pequeño piso de una 'corrala' de la calle Santa Clara, en cajones, estanterías, armarios y hasta debajo de la cama, tanto trofeo, tanta chatarrería dorada con santo y seña grabados de sus premios y participaciones. Su mujer soporta con paciencia que le tenga ocupada toda la casa con tanto trofeo, ya que ella no sabe donde meter ni siquiera un paño de cocina. Pero Pedro soporta con estoicidad tanta protesta.

MÉDICO DE SI MISMO.
Moliere, el gran comediógrafo francés, en su obra 'El médico a palos»' creo que insertó la frase «Médico, cúrate a ti mismo». Pedro, sin ser médico, se ha curado a sí mismo y hoy es consciente de la importancia que tiene la decisión que tomó en su día, de correr para buscar la salud ya que el tabaco le iba a matar. Aparte de eso, la carrera y el maratón le ha dado un aliciente en su vida, pues viaja, conoce gente, ha sido nombrado deportista del año en El Puerto, ha recibido galardones, homenajes... de todo. Pero claro eso exige esfuerzo, soledad, el entrenamiento de día a día con lluvia, fría, viento, calor, sudores, sed, calambres. Pedro tiene un correr fácil pues apenas levanta los pies del suelo. Parece que no corre, pero ponte a su lado y verás. /Foto: Miguel Díaz.

A la pregunta que le hago de qué espera ya de la vida, me responde que «--Vivir lo mejor posible». Comer, beber su copita, salir, hasta que le llegue la hora. Cada mañana que se levanta, piensa que tiene un día más de vida. Pedro es muy austero y vive con una pensión corta pero se apaña. Le encanta correr por la sierra pues es un ecologista nato. En el argot de los maratonianos le llaman Pedro 'el Viejo'. Ya es algo para pasar a la historia. Ya saben Pedro 'el Cruel', Pedro 'el Grande'...

De izquierda a derecha, Pedro Rizo, Fernando Mora Eliso, director a la sazón de SAFA-San Luis, Antonio Muñoz Cuenca y Luis Benvenuty Morales, en 2008,, curante la presentación del Libro 'Paisajes y Paisanaje'0 del autor de esta nótula, en el que figura nuestro protagonista. /Foto: Carmen Álvarez.

EL PAISAJE.
Conoce perfectamente todo el paisaje portuense: Camino Viejo de Rota, cañada del Verdugo, camino de los Romanos, Molino Platero... muchas piedras, arbustos y retamas son testigos de su entrenamiento diario y confidentes suyos pues son señales que le indican lo que lleva recorrido, y lo que le falta. En su correr diario, salvo cuando va con amigos del Club Alcanatif, Pedro es un solitario que va .metido en su mundo interior ensimismado, sudoroso. Su entrenamiento diario es su verdadero maratón pues ahí no hay premios, ni halagos, ni trofeos. Está él solo con sus pensamientos y el camino. Como es duro, Pedro va pensando en las mil cosas del día para hacerlo más llevadereo. Y así durante treinta años. Es un guerrero. Su fuerza, su voluntad, su tesón, su esfuerzo... Pedro es un héroe de Salamina, un hombre de la calle Santa Clara... un luchador. Vive y vivirá para contarlo. (Texto: Antonio Muñoz Cuenca).

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PROFESORES.
De izquierda a derecha: Áureo Sanz Hernangil; Antonio de la Torre González; Eduardo Ballesteros Salas; Diego Muñoz; Federico Verdi; Srta. Sanz (Hija de Don Áureo); Miguel Zea Quiroga (Director); Srta. Maria Teresa Peral Pino (Casada con Guillermo Jiménez); Srta. Paquita Aquino; Manuel Moreno Romero; Siro Morata Torres (era además de maestro, practicante y daría clases en La Salle) y Enrique Pedregal Valenzuela.

EL EDIFICIO.
La fachada lateral del Colegio, por la Bajada del Castillo, junto al edificio que albergó hasta hace escasas fechas los Jugados. En la actualidad, derrumbado el Colegio -que también albergó a la Agrupación Cultural Medusa, oficinas, viviendas y el Restaurante “La Abuela María”, ocupan el espacio que tantos y tantos porteños guardan con buen sabor, entre sus recuerdos infantiles.

LOS PEQUEÑOS.
De izquierda a derecha: 1ª fila.- Alfonso Gutiérrez Colosía; Francisco Rodríguez Rendón; Severo Ruiz Calderón; Rafael Hernández Venegas; Manuel Pasage Martínez; Flor Pedregal; Pinilla García. 2ª fila: ¿Diego Muñoz Ávila?; Desconocido; José Beltrán Serrano; Álvaro Höhr Jiménez; Jose Luis Hernández Venegas; Andrés Soler Ferrer; Ángel Medinilla Cantera. 3ª fila.- Manuel Camacho Villegas; Rafael Muñoz Bellvís; Juan Cárave García; Menchaca; Francisco Javier Muñoz Manzanera; Ángel Moresco Suárez. 4ª fila.- Francisco de Paula Ojeda Román y José Ojeda Román (hijos de José Ojeda Leiva de la panadería Ojeda en la calle Ganado; Roberto Muñoz Ávila; desconocido; desconocido; desconocido; desconocido. 5ª fila.- Desconocido; desconocido; Juan Suárez Ávila;  Ángel Albert Alonso; ¿Ángel Mena Alonso?; Mariano Cantera Farrugia; José Ignacio Jiménez González Nandín; Ignacio Paullada Porras (hermano del que está en Urbanismo). 6ª fila: Desconocido; desconocido; Manuel Sánchez Balber (Marino Mercante, hijo del Sastre que estaba junto a la casa de los Valimaña Lechuga "Macario" y a la barbería de "Rojitas" en la calle Luna y frente al Banco Hispano Americano); Juan Muñoz Ávila; Guillermo Fernández Ahumada; desconocido; Jorge Gutiérrez Colosía; Mariano Medinilla Cantera. 7ª fila.- ¿José Muñoz?; desconocido; José María Giménez Torrent; ¿Juan Luis Villar?; Luis Pastrana Moreno; Jesús Suárez Ávila; desconocido. 8ª fila.- Javier Merchante Gutiérrez; puede ser José López (hijo del que fuera Comandante de los Guardias); desconocido; desconocido (puede ser José Felipe González Gómez); José Antonio Márquez Carrascosa; Javier Bermúdez Tejada; Joaquín Anelo. 9ª fila.- Rafael Bellvís Porras; Nicanor Gómez González; Indalecio Rábago Vega; Ramón Matiola Mayorga; Francisco López Franco; Francisco Basallote Roca y desconocido.

LOS MAYORES.
De izquierda a derecha: 1ª fila.- Antonio Arredondo del Río; Ignacio Sordo de la Torre; Francisco López Cepero; Guillermo Roselló Castell; Rogelio Galán Benegas; Antonio Lebrón Iturriaga (muy amigo de la pandilla de Juan Luis Bermúdez, Vicente González; Jesús Jiménez, Fernando León, etc.). 2ª fila.- Ramón Lizaso Solinís; Emiliano Cristóbal Dato; Guillermo Benvenuty Díaz; Benito Gago García; desconocido;  Francisco Javier Moresco Suárez; Rafael de los Santos Rodríguez. 3ª fila.- José Luís Moresco Suárez; José María Pedregal Valenzuela; Miguel Caccetta de la Rubiera; José Crespo Chacón; José Zaragoza Roselló; Jesús Jiménez Alcázar, 4ª fila.- Desconocido; José María García Maiquez; Manuel García Pérez; Ignacio Enciso; Antonio Márquez Crespo (el procurador); Luís Suárez Ávila;, abogado y colaborador de estas páginas. 5ª fila.- Eduardo Benjumeda Osborne; Pedro Hencho o Enche García; Luís Requino; Miguel Rascón Roselló; Manuel Albert Alonso; Álvaro Osborne Tosar; Ignacio Benjumeda Osborne. 6ª fila.- Manuel Tosar Bayo; Fernando Bootello Reyes; Fernando León García; Juan Luís Perles Giner; puede ser un Calero; Enrique Garcia Máiquez. 7ª fila.- Ángel Mena Alonso; Rafael Gómez Garcia; Jaime Benjumeda Osborne; Víctor Gómez Giménez;  Roberto Rendón Gómez; desconocido; Julio Cristóbal Dato. 8ª fila.- Leopoldo Jiménez Ruiz; Ángel Albert Alonso; Eduardo Ruiz-Cortina Ruiz; Bartolomé Romero Haupold; Miguel Roselló; José Domínguez Camacho; Francisco Rascón Nieto.  9ª fila.- José Gómez Giménez; José Cárave Moreno 'Lele Cárave'; Juan Rodríguez; José Cabrera Ordinez; Sancho Sancho Sancho; Cristino Arredondo del Río.

Orla de la que se han extraído las fotografías que se documentan en esta nótula.

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(*) Nota los Giménez descendientes de los de la Panadería "La Pastora" es con "G", como José y Víctor Gómez Giménez y José María Giménez Torrent (Hijo de Tomás Giménez Benito y Milagros Torrent Sánchez). Ambos dos José han fallecido.

Más nótulas del Colegio de La Pescadería:
107. COLEGIO LA PESCADERÍA. Antiguos alumnos (I).
238. COLEGIO LA PESCADERÍA. Curso 1950/51(II).
239. COLEGIO LA PESCADERÍA. Curso 1959/60 (III)
324. COLEGIO LA PESCADERÍA. Preparatoria. 1959/60. (IV).

Nuestro agradecimiento a Vicente González Lechuga por su colaboración imprescindible en la elaboración de esta nótula.

1

“¿Qué se encierra debajo aquesa losa?
un cuerpo que abrigaba un alma inquieta;
él era un genio ayer, era un poeta
¡hoy es polvo no más!”

Ángel María Dacarrete.

Ángel María Dacarrete Hernández nace en El Puerto de Santa María el 14 de noviembre de 1827. Su padre, José Luis Dacarrete Ramírez, era natural de Cádiz y su madre, María Regla Hernández Samaniego, era natural de El Puerto. Marcha a Cádiz para estudiar en el Colegio San Felipe Neri. Después fija su residencia en Sevilla y hacia la mitad del siglo se instala en Madrid. Al igual que Espronceda, Patricio de la Escosura y Ventura de la Vega, Dacarrete fue discípulo del poeta sevillano Alberto Lista. Conoció a Bécquer en Sevilla y es, al decir, de José Pedro Díaz, “el más importante precursor de Bécquer”. Si se atiende a la fusión que en su poesía se descubre del alemán y el español, de la balada y el cantar, del “lied” y la “soleá”, tan patente luego en las Rimas del poeta sevillano.

El aislamiento de Bécquer es menos absoluto de lo que a primera vista parece. Como todos los artistas, y por muy individual que sea, Bécquer está ligado a su tiempo y tiene en él, si no justificación, por lo menos una ambientación suficiente. Por lo pronto, Bécquer encontró no diremos una escuela formada, pero sí un clima, un ambiente propicio a la germinación de su obra. De cualquier modo, ya no se puede hablar de Bécquer como de un fenómeno aislado; y siempre al iniciar su estudio, debiera aludirse al grupo de precursores, entre los que destaca Ángel María Dacarrate. /En la imagen de la izquierda, G.A. Bécquer.

Dacarrete tradujo, como Eulogio Florentino Sanz y Augusto Ferrán, a Heine, a quien admiró tanto como a Uhland. José Pedro Díaz significa que “el poeta de la época que más se acerca al tono de Bécquer antes que éste haya publicado ninguna de sus rimas más características, y que debe ser considerado su precursor más inmediato, es Angel María Dacarrete”. Fue, quizá junto a Pongilioni , en su momento el poeta más destacado del ambiente literario de Sevilla; pese a ello la mayoría de las antologías románticas lo tienen en olvido. Todos estos poetas, pues, cultivan un nuevo tipo de poesía y crean el clima que ha de hacer posible la inverosímil aparición de un poeta de las características del gran lírico sevillano.

Dacarrete colaboró, como Bécquer, en La España Musical y Literaria, y en muchas otras publicaciones. Dacarrete, colaboró asiduamente en La América, revista de Madrid, que empezó a publicarse en 1857 y en la que también escribían Emilio Castelar, la Avellaneda, Carolina Coronado, Eulogio Florentino Sanz, Ruiz Aguilera y Campoamor, aparte de otros ingenios menos conocidos, entre ellos el íntimo amigo de Bécquer Luis García Luna. La América, cuya publicación se prolongó bastante años, concedía singular atención a la poesía inglesa, y mayor aún a la alemana, insertando frecuentes imitaciones y traducciones de Goethe, Schiller y, sobre todo de Heine. Uno de los más afortunados imitadores de éste fue Dacarrete. Sólo en el número del 8 de agosto de 1858 se insertan hasta ocho poemas suyos, todos los cuales, tanto por el tema y la manera de tratarlo como por el lenguaje y hasta la estructura métrica, delatan evidente parentesco con la poesía posterior del autor de las Rimas.

Dacarrete estrenó su primera obra dramática titulada Magdalena en 1855, a la que siguieron la zarzuela Mentir a tiempo, con música de Fernández Caballero, la comedia Poderoso caballero con dinero y el drama Una historia del día. Entre sus cargos políticos hay que destacar los de gobernador civil de Valladolid y Burgos. Diputado a Cortes, Director general mucho tiempo de Hacienda y de Gracia y Justicia del Ministerio de Ultramar, Dacarrete sirvió también durante veinticuatro años en el Consejo de Estado, perteneciendo al Tribunal Contencioso y presidiendo la Sección de Hacienda hasta que quedó cesante por reforma en Mayo de 1904.

Estaba en posesión de la Gran Cruz de Alfonso XII. Propuesto para ocupar el sillón “R” de la Real Academia Española de la Lengua el 2 de diciembre de 1900 no llegó a ocuparlo ya que cuando estaba justamente preparando el discurso de entrada, el 13 de octubre de 1904, a las dos de la tarde, le llegó la muerte a causa de una úlcera venal en su domicilio madrileño de la Plaza del Cordón, núm. 2.

Abunda en nuestro poeta la estrofa que luego se llamó becqueriana, compuesta de tres endecasílabos seguidos y de un heptasílabo, que con frecuencia se sustituye por un pentasílabo. En Ensueño, una composición publicada en La América en 1858, aunque se sabe que estaba escrita un año antes, leemos: “Inmóviles los dos y silenciosos, / apoyada la mano sobre el seno, / sonreímos ... ¡Yo estaba al despertarme / en lágrimas deshecho!”. La semejanza de estos versos con alguna rima de Bécquer son tan evidentes que no hay que señalarlas. Lo mismo se podría decir de otras composiciones de Dacarrete: Vigilia, A..., Dime, ¿por qué?, El amanecer. Escribió asimismo Cantares, cuyos contactos con ciertas Rimas becquerianas son casi seguros. Y como dijo el poeta portuense : “¡Ay! ¡Mil ojos se fijan en mis ojos / pero los suyos no! / ¿Por qué extrañar que ante el bullicio aislado / enmudezca mi voz?”. (Texto: Francisco Arias Solís).

OBRAS.
“En nuestra biblioteca Pública, prologada por José Luis Tejada y Francisco M. Arniz Sanz, editada en 1986, permanece a salvo del olvido una buena parte de su obra entre las 88 páginas que componen El Libro del Amor, antología de nuestro poeta y Académico. ” Manolo Martínez Cordero.

Magdalena (1855)
Mentir a tiempo (zarzuela)
Poderoso caballero con dinero
Una historia del día
Julieta y Romeo: drama tragico en cuatro actos y en verso (1858)
Las dulzuras del poder: comedia en tres actos y un prólogo original y en prosa (1859)
La España del siglo XIX (1886)
Martínez de la Rosa. El triunfo de las instituciones representativas
El Duque de Tetuán. La revolución de 1854. La transacción de los partidos
La Unión Liberal y D. Antonio de los Ríos y Rosas
Las guerras de África y de América
Los antecedentes de la revolución de 1868.
Poesías (publicación póstuma, 1906).

4

Matilde Montero García, Maty, nació en Cádiz y si bien sus padres Eloy Montero y Matilde García Pacheco, eran de la capital, sus abuelos maternos eran de El Puerto: vivían en la calle Diego Niño. La familia se vino a vivir a El Puerto y el padre montó una sastrería en la Calle Larga, donde vivió de pequeña en el núm. 114, principal. Segunda de tres hijos, tenía una hermana mayor que ella 19 años, de un anterior matrimonio de su padre, que era viudo.  Vivió con pocos años la explosión de Cádiz, que en El Puerto se hizo notar, rompiendo cristales con estruendo. Se casó con el gallego Arturo Rial, natural de Vigo, en marzo de 1965, con quien tiene dos hijos, Arturo Eloy y María Matilde. Esta es su historia, contada por ella misma.

“Yo nací el 30 de diciembre de 1941, así que acabo de cumplir mis primeros 69 años. Tanto mi padre como mi madre eran naturales de Cádiz, pero mi padre se vino a trabajar al El Puerto, contratado, en la que por entonces era una gran tienda de tejidos con sastrería, porque mi padre era sastre. Pronto se cansó de estar tan sujeto y se estableció por su cuenta trabajando en casa, desde que yo tengo uso de razón.

En la Feria de Jerez, el 30 de abril de 1944, aparecen en la imagen Pura Montero Mela, Paco Montero; Ana, mujer de Antonio Pantoja, natural de Gibraltar y Matilde García Pacheco, madre de nuestra protagonista que contaba ya con poco mas de dos años.

Excursión a Sevilla --visita al Alcázar-- en junio de 1944. Entre otros, aparecen los padres de Maty, Eloy Montero, el sastre de la calle Larga y Matilde García Pacheco;  Paco Montero y Antonio Pantoja y su mujer Ana.

El matrimonio tuvo tres hijos, soy la del medio entre dos hombres, por lo tanto fui la niña querida, el ojito derecho de mi padre. Éste sacándolo de su oficio apenas sabía nada, leer, escribir y poco más. Mi madre, por el contrario había tenido una buena educación para aquellos tiempos; tenía  una letra preciosa, no tenía faltas de ortografía, sabía taquigrafía, mecanografía y las ‘labores propias de su sexo’, como coser, bordar,...; era una maravilla, doy fe de ello, porque me enseñó mucho en mis años de espera para casarme.

CARMELITAS, COLOMA Y LABORES.
Desde los 3 años que fui al colegio de Las Carmelitas hasta que terminé con 16 o 17, puedo decir que fue un periodo muy bonito. Mis recuerdos y anécdotas son todas preciosas; aquellos juegos en el patio de la palmera, aquellas procesiones por las principales calles de El Puerto cantando y llevando en andas a la Niña María. Recuerdo cuando, ya más mayorcitas, nos metíamos en el patio de San José para comernos las deliciosas naranjas mandarinas a escondidas de las hermanas, que claro con lo que huelen pronto nos cogían.

Primera Comunión el 31 de mayo de 1949, contando nuestra protagonista 7 años y medio, Iglesia de HH. Carmelitas. De izquierda a derecha, fila delantera, Maria Teresa Alba Medinilla, Pilar Poullet Ramirez, Carmen Lores Romero, desconocida, Matilde Montero Garcia, Cecilia Sevillano Sánchez, Lourdes Lizaso Solinís, Maria Teresa Tejada Prieto, Manolita Buhigas Cabrera, Maria Luisa Ortega Duran y desconocida. Nombre de las tres desconocidas y no ubicadas: Cristina Respeto Roselló, Maria de la Soledad Pérez Vela y Vicenta Crespo Ivars. Fila segunda, de izquierda a derecha, Marita Enciso, Angelina Crespo, María José Nuchera. Las cuatro de segunda fila: Marita Enciso Dominguez, Angelina Crespo Matiola, Maria Jose Nuchera Alcantara y desconocida. Los niños desconocido Manuel Serrano Garcia, desconocido, Miguel Cachetta de la Rubiera, Javier Moresco Suarez, desconocido, Pepin Nogués Ropero, Jaime LLorca Ortiz y Jose Miguel Merchante Gutierrez. Entre los desconocidos estan estos nombres, pero no sabemos ubicar: Jose Luis Garcia León, Luis Crespo Ivars y Manuel Palomino Galan.

De izquierda a derecha, Pili Guerra, Lisazo, Maty y Lucila Romero Andicoverri, de la farmacia de la calle Cielos que tenía su padre.

Cursé mis estudios de bachillerato yendo a Jerez al Instituto ‘Padre Luis Coloma’ a examinarme. Completados aquellos era imposible seguir estudiando más, a no ser que te desplazara a Cádiz o supongo que a Jerez también, lo que era imposible para la economía familiar, ya que más bien era de subsistencia. Por lo tanto no he desempeñado ninguna cátedra, no he tenido ningún puesto importante en ninguna empresa, pero si he llevado mi titulo de ama de casa con orgullo y responsabilidad. Ese título, ya lo sabéis todo por experiencia, es estar las 24 horas del día de guardia, saber de todo y estar dispuesta para cualquier emergencia.

La Coruña en 1970. Prueba de carga del viaducto de Linares Rivas. /Foto: Alberto Martí Villardefrancos.

VIVIR EN LA CORUÑA.
Dejé El Puerto en 1965, cuando me casé y me fui a vivir a las tierras de Galicia. ¡Que os voy a decir de esas tierras tan divinas! Nunca tuve problemas en ella, la familia de mi marido me recibió de maravilla, y nosotros nos instalamos en La Coruña. Gracias a que mi marido fue y es muy trabajador y, en sus buenos momentos, supo compaginar varios trabajos a la vez, --y bueno supongo que también mis granitos de arena--, nos fuimos situando económicamente bastante bien, sin lujos. Le hemos dado un piso a cada hijo, solo tenemos dos. Y nos quedan los que vivimos allá y acá.

¿HEMOS AVANZADO?
No creo que mi vida sea como para figurar en Gente del Puerto, es igual a todas las demás de mi generación donde en nuestro carnet de identidad en nuestra profesión poníamos 'Sus Labores'. Y o lo digo con orgullo frente a estos tiempos en que todas las chicas están sacando sus buenas carreras y con buenos puestos de trabajo, pero que desde la perspectiva de los años me pregunto ¿hemos ganado? Ahora tienen todo el tiempo ocupado, estresado, no pueden tener hijos sin contar con alguien de confianza que se pueda hacer cargo de ellos; para eso están los abuelos que se ven todos paseando a los pequeños. La casa..., en fin que más queréis que os cuente.

Tramo de la calle Larga, entre Ganado y Plaza de Isaac Peral.

EL PUERTO A FINALES DE LOS 50.
Estos días hablando con unos familiares de la juventud de hoy día me decían: “--En en nuestra niñez y juventud no habíamos disfrutado, no teníamos nada”. Difiero de esa opinión, yo he tenido una niñez plena, durante la juventud me divertí todo lo que pude en aquellos tiempos. Nuestros paseos calle Larga y calle Luna en el invierno. En el verano el Parque arriba y abajo. Y la playa de La Puntilla, eso era el no va más, todos nuestros amigos, conocidos al alcance de la mano, todos hablando nuestro idioma: el portuense. Yo no me quejo al revés lo evoco con cariño.

Reconozco que si tengo una envidia mala corrosiva y maligna con respecto a la juventud de hoy. Aclaro, los medios que tienen para los estudios, el acceso a la cultura, los idiomas y la independencia que pueden desarrollar para llegar a donde se lo propongan.

Patio de la Casa Palacio Oneto, en la calle Larga, frente a calle Luja.

¡QUE PENA ME DA EL PUERTO!
Ni sus habitantes, ni sus políticos hacen nada por él. En todas las ciudades que conozco vivir en el centro histórico es signo de prestigio, distinción y poder económico. Aquí por el contrario, es como si fuera una cosa antigua, de viejos. El Puerto es bonito por muchas cosas, pero esas casa señoriales que, a cada dos pasos tropezamos con alguna de ella, propio de esta parte del país. Pues bueno un tanto por ciento bastante alto están en ruina, cayéndose a pedazos, cerradas, tapiadas u luciendo una valla desde hace mucho tiempo y en la calle más emblemática de la ciudad. ¿No podría el Ayuntamiento, al mismo tiempo que da licencia de obras para bloques en el extrarradio, exigir la reparación de una de estas casas?  Si, ya sé que sería complicado, pero algo se tendría que hacer.

¿Conjunto Residencial? /Foto: Antonio Gutiérrez Ruiz.

Hay otro aspecto que también me apena. ¿Qué pasa que la gente no pasea? Se sale un domingo y no hay ni un alma por las calles, las cafeterías cerradas y a veces te preguntas que, si no tienes algún plan,  es preferible quedar en casa.

Hay una ciudad cercana de la que no quiero dar su nombre, que es un lujo pasear por su centro, sus cafeterías a rebosar, su plaza del Cabildo, su paseo a orillas de la playa... Se echa de menos aquellos paseos de la juventud. Pero para más inri , si hay una fiesta, una procesión o una actividad extraordinaria no se puede andar: todo el mundo a la calle. Y yo digo, si El Puerto es de por sí una fiesta diaria, debían de pensar que cuanto más ambiente más atractivo se ve a los ojos de los visitantes”.

6

Manuel Jesús Bernabé Gatica, Manu, no nació solo el 9 de Febrero de 1962,  sino que también lo hizo su hermana melliza de nombre Eloisa, en Cádiz capital, hijos del gaditano Manuel  Bernabé González-Balbuena y de Eloisa Gatica Lara, natural de El Puerto.

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(*) Capirote: 1. adj. Cucurucho de cartón cubierto de tela que usan los penitentes en las procesiones de Semana Santa. 2. m. Dicho de una res vacuna, que tiene la cabeza distinta del color del cuerpo. || Procede de ‘capirón’, palabra en desuso, que significa cubierta de la cabeza.

1962
En 1962 era alcalde de la Ciudad Luis Portillo Ruiz. Manuel Martínez Alfonso publica su libro «El Puerto de Santa María en la Literatura Española».

Se rueda en El Puerto la película ‘La Becerrada’ con Fernando Fernán Gómez; la Plaza de Toros y el Vapor, espacios inmortalizados, cuyo cartel reproducimos en la imagen de la izquierda.

Rafael Alberti publica ‘Poemas Escénicos’ primera serie. Se inauguraba el Hotel Meliá ‘El Caballo Blanco’. El ayuntamiento concede la Medalla de Oro de la Ciudad al dictador y Jefe del Estado, Francisco Franco.

Se inauguraban las viviendas de La Pescadería, reciente y parcialmente derrumbadas para recuperar la Plaza del Carmen.Empieza a realizar su labor docente el Colegio La Salle que, en septiembre, inaugura el Curso 1962/63.

Nacen el investigador Bernardo Rodriguez Caparrini, el compositor carnavalesco Luis Galán y la actriz Montse Torrent y el navegante Epi Unzueta Melgarejo. El fotógrafo Manuel Bernabé Gatica.

En el colegio 'La Divina Pastora', Manu junto a su hermana melliza, Eloisa.

La infancia de Manu transcurrió en el núm. 52 de la céntrica calle Luna, donde vivió hasta el año 1972. Los estudios de enseñanza primaria, entonces E.G.B., los realizó en el  colegio La Divina Pastora, encima del conocido establecimiento de ultramarinos La Giralda, realizando el segundo ciclo en el colegio La Salle Santa Natalia y más tarde, los estudios de BUP en el Instituto Muñoz Seca. En el año 1978 comienza Formación Profesional en  SAFA, finalizando la FP-2 en el Instituto de Formación Profesional de San Fernando.

Colegio de la Salle. Curso 1973/74. Fila superior, de izquierda a derecha: Angel Magriñán Camacho, Miguel Hermoso López, Juan Antonio Egea Aldana, Ricardo García Moscoso, Eduardo Lojo Lavis, Rafael Velez Díaz, Jesús González Beltrán, Ignacio Perea Rincón, Claudio Bayard Lopez- Cepero. Fila segunda, de izquierda a derecha, Javier Jiménez Aragón, Miguel Rodríguez Peinado, Ricardo Pérez Sánchez, Francisco Rivera López, Fco.  Javier Pérez Cabral, Julio, Antonio González Herrera, Luis Góngora, Juan José Medina Ruiz, José A.Torres. Fila tercera, de izquierda a derecha, Francisco Martínez Cordero,  José Manuel Pérez Pérez, José Rojas Cárdenas, José Áspera López, Antonio Mesa Ortiz, Salvador Blanca Fernández, José M. Rodríguez Sucino, Manuel J. Bernabé Gatica, Eugenio Neva Pérez, Francisco Montesino Gallego, Agustín Velázquez Bocanegra. En el suelo, de izquierda a derecha, Alberto Pérez Izquierdo, Domingo Péculo Fernández, José Bautista Pérez, Francisco Peinado Alcón, Juan Carlos Ordoñez González, Juan Ruiz Rosa, Miguel Mena Rodríguez, Juan Vicente González Jimenez.

En 1992 contrajo matrimonio con Milagros Quintero Utrera con quien tiene dos hijos: Manuel Jesús  (1994) y Nuria (1999).

AFICIÓN POR LA FOTOGRAFÍA.
Apenas tenía nueve años cuando, en un ropero de su casa, encontró una vieja cámara de fotos --de esas que tenían  fuelle--,  que su padre guardaba desde hacía muchos años. Fue entonces cuando empezó a sentir curiosidad por aquella cámara y decidió ponerla a funcionar, siempre y cuando su padre accediera a ponerle un carrete. Así fue y desde aquel día nació su interés por la fotografía. La primera foto que recuerda haber hecho fue un autorretrato, realizado delante del espejo de un ropero. Ese fue el punto de partida. La vieja cámara de fotos se convirtió, al cabo de algún tiempo, en un instrumento más en su vida diaria. /En la imagen de la izquierda, Manu en la Feria de Crevillet de 1980.

Con el paso de los años consiguió hacerse con una cámara más moderna, con carrete de paso universal y más acorde con los tiempos, hasta que al final pudo conseguir su primera cámara réflex, la cual sería, sin lugar a dudas, el paso decisivo hacia ese fantástico mundo. Donde estaba Manu Bernabé, siempre estaba su cámara.

Manu Bernabé, Mariano Serrano, José Antonio García Misa y Eusebio Pérez Fernández en la calle de la Zarza, en Obregón, uno de los últimos reductos del arte tabernero y bodeguero de El Puerto.

Manu Bernabé, Juan Manuel Brea, José Antonio García Misa, Manuel Gutiérrez, Alfonso Loureiro, Juanma Aldana, Manuel Aldana, Pepín Puente. Agachados, Manu Bernabé hij, Nacho Puente y Jesús Puente, durante la Navidad 2010 en el bar 'El Tentaero'.

SEMANA SANTA.
Fue aprendiendo de forma autodidacta y más tarde adquirió algunos libros y enciclopedias de los cuales iba sacando información. Cuando tenía dudas, buscaba la opinión de alguien más avanzado que él o incluso de algún profesional. Al final de la década de los setenta empezó a hacer fotos a la Semana Santa portuense. Primero las hacía en negativo y, posteriormente, en diapositivas. Desde entonces no ha faltado un solo año a su cita con la Semana Mayor, que se aproxima-

LLAMADOR.
Desde el año 2001 hasta hoy ha aportado sus fotografías para la confección de los carteles  e itinerarios de Semana Santa editados por la emisora local Radio Puerto FM, así como de algunas otras entidades y empresas. En la actualidad tiene editados 18 carteles y está en posesión de premios y trofeos entre los que se encuentran:

2º premio del Consejo Local de Hermandades. Año 1985
3º premio Hermandad de la Borriquita. Año 1995
2º premio Hermandad de la Borriquita. Año 1996
3º premio Hermandad de la Borriquita. Año 1998
2º premio Hermandad de la Borriquita. Año 2002
1º premio Hermandad de la Borriquita. Año 2003
3º premio Hermandad de la Soledad. Año 2007
VII Antifaz de Plata Hdad del Olivo. Año 2008
1º premio de la ”Madrugá”  Hermandad del Nazareno. Año 2008
3º premio Hermandad de la Soledad. Año 2010

1º premio Hermandad del Resucitado. Año 2010. /En la imagen de la izquierda, Manue Bernabé haciendo entrega a Benito López-Cepero de la Venta 'El Cepo' y el 'Rincón Español' en  el año 2001, del cartel enmarcado del que fue autor y que patrocinó el citado establecimiento hostelero.

En el acto de entrega del Llamador 2011, de manos de Millán Alegre. Detrás los concejales Capdevila y Benavente, el alcalde Enrique Moresco, el Secretario del Consejo de Hermandades, José Manuel Castillo y Angelito García González, mantenedor del acto.

Una conseguida fotografía de Manu Bernabé en la Plaza de Toros de El Puerto.

PLANETA DE LOS TOROS.
En los años noventa sintió curiosidad por la fotografía taurina, aunque desde el tendido, lo cual no le daba demasiadas satisfacciones. En las dos últimas temporadas taurinas de El Puerto, ha colaborado con un  diario de la bahía. Una nueva experiencia desde el callejón.

En la imagen, en los burladeros de la Plaza de Toros de El Puerto, junto al torero Morante de la Puebla y el empresario Briole, propietario de los muebles del mismo nombre.

18

Manuel Moreno Simeón, nació el 30 de octubre de 1938 en el Hotel ‘Vista Alegre’ propiedad de sus padres, asistido en el parto por el Dr. Francisco Muñoz Seca, siendo el tercer hijo del matrimonio formado por Manuel Moreno Moreno y Bella Simeón Rodríguez: Rosario (Charo), Bella (Belli) y Manuel (Lolo).

La abuela materna de Manolo, Rosario Rodríguez, madre de Bella Simeón, fue una notable empresaria, propietaria entre otros del Hotel Vista Alegre, Hotel París, Restaurante La Puntilla, Balneario de Fuente Amarga (Chiclana), Hotel Vista Alta (Córdoba) y Hotel Emperador (Sevilla).

Anuncio del Bar-Restaurant La Puntilla, a cargo del Hotel París, propiedad de la abuela materna de Manolo, Rosario Rodríguez. Almanaque de Verano 1927.

1938
Ese año nacían en Roma y Atenas, cunas de la civilización de occcidente, Don Juan Carlos I y Doña Sofía, reyes de España. Era alcalde  de El Puerto Antonio Rives Brest. Se estrenaban las películas ‘El barbero de Sevilla’ de Benito Perojo, ‘Carmen, la de Triana’ de Florián Rey. Rafael Alberti publica ‘El Burro Explosivo’ y ‘Poesías (1924-1937)’. Desaparece la Revista Portuense. Se remodela y crea la Plaza de Cristobal Colón. El primer gobierno ‘nacional’ de Burgos, reconocido por el Vaticano ese año, por medio del ministro del Interior, declaraba días festivos con carácter oficial en el territorio ‘nacional’, el jueves y viernes santo..

Anuncio de 'La Antigua de Cabo', en el Almanaque Comercial de 1930. 11 años mas tarde pasaría a ser propiedad de la famiia de Manolo Moreno.

CUATRO VIVIENDAS SINGULARES.
La familia Moreno Simeón vivió a lo largo de los años dentro de los diferentes negocios de hostelería que gestionaron, y que tan buen recuerdo han dejado en la memoria de los porteños (no es de extrañar, así, la vocación hostelera de Manolo): el Hotel ‘Vista Alegre’, que daba a las calles Micaela Aramburu, Guadalete y Bajamar. A partir de 1941 el hogar familiar sería en ‘La Antigua de Cabo’, en la calle Ganado, año en el que se hacen cargo de dicho establecimiento que estaba junto al comercio de Moresco y Salvatierra. Y en 1947, contando Manolo 9 años, en la ya desaparecida Venta ‘El Chorizo’ --hoy solo queda el pozo--, en la Avenida de Jerez, donde Bodegas Terry construiría unas modernas naves bodegueras y que, en la actualidad se ha reorganizado en calles para la construcción de la futura urbanización ‘Bahía Blanca’, junto a la casa del Pico San José. Por último, la familia viviría en la Ribera del Marisco, en la vivienda del primitivo ‘Échate Pa’yá’. /En la imagen, con su familia, de izquierda a derecha, Manolo, Lolita Gil de Reboleño, su padre Manuel Moreno, su madre Bella Simeón, la Tata María, sus hermanas Belli, Charo y la perra 'Linda'.

Avda de la Bajamar, el desaparecido Hotel Vista Alegre, hotel de toreros, donde hoy se encuentra el edificio del mismo nombre, que alberga en sus bajos de cara al río el ‘Bar del Puerto’ en la esquina con la calle Guadalete, que es la que se muestra. /Foto Colección Vicente González Lechuga.

LA COCINERA PIANISTA.
Un día, estando la madre de Manolo, Bella, en la cocina, llegó a comer una familia bastante pudiente. Nada más entrar vieron el piano, un Ronisch y preguntaron que a quien pertenecía. Cuando les contestaron que era de la cocinera, se echaron a reir y pasaron al comedor. Cuando la madre de nuestro protagonista terminó sus quehaceres en la cocina, salió a tocar el piano y, al escuchar la música, la familia salió del comedor a ver quien era el que tocaba tan magnífica pieza, el ‘Improntu’ de Chopin. No salían de su asombro al ver que era, en verdad, la cocinera la que, tan magistralmente operaba entre los dientes de marfil de aquel piano.

VENTA EL CHORIZO.
Nuestro protagonista recuerda, con nostalgia, a un caballo que le regaló su padre: ‘Chico’, de mediana estatura, hijo de un semental de las caballerizas de Terry llamado ‘Arnaig’. Era un potro muy listo, pero con mucha malas ideas. El pequeño Lolo iba todas las tardes de verano a montar con su caballo por la zona de Las Beatillas. Al llegar amarraba a ‘Chico’ con una cuerda y un clavo grande al suelo y disfrutaba de otra de sus pasiones: leer. Una tarde ‘Chico sacó el clavo del suelo con la boca y se marchó de vuelta a casa. Cuando Manolo se dio cuenta no le quedó otra que volver a la Venta El Chorizo andando. Al llegar a casa, allí estaba ‘Chico’, tan contento, en su cuadra. /Manolo y su entonces novia, Lolita Gil de Reboleño, a caballo en la Feria de Primavera.

ÉCHATE PA’YÁ.
Cuando el padre de nuestro protagonista, Manuel Moreno Moreno regentaba el ‘Échate Pa’yá’, una de las tapas estrellas, aparte del Txangurro, era la tortilla de camarones. Y siempre se producía el mismo rito cada vez que le pedían una: al entregarla al cliente decía: “Al que encuentre un camarón, le regalo un televisor en color”.

ESTUDIOS.
A los cinco años su madre lo inscribió en el colegio de las Carmelitas. Con ocho pasó a La Pescadería (San José y San Estanislao), donde permanecería hasta segundo año de Comercio. También, con ocho años, empezó los estudios de Solfeo y Violín en la Academia de Bellas Artes, recibiendo clases particulares de mano de Ramón Zarco, hijo de Doña Virginia Hernández. También estuvo en el Instituto Santo Domingo, hasta que dejaría los estudios.

LA MÚSICA.
Durante los veranos, sus padres regentaron en Rota un restaurante denominado Bar ‘Sur’, en el cual por las noches tocaba una orquesta de Sevilla dirigida por el conocido para la época  Maestro Navarro quien, al ver las dotes musicales de ‘Lolo’ --así era como lo llamaban en familia-- quiso darle clases de solfeo. Y es que Manolo llevaba la música muy adentro. En cierta ocasión le regalaron una armónica y, sin nociones previas, terminó tocándola como si llevara haciéndolo toda su vida. A los nueve años ofreció un concierto de violín en el Salón de la Academia de Bellas Artes, la primera parte solo y la segunda acompañado por Merche Valimaña ‘Macaria’, con nótula núm. 047 en GdP, al piano. /En la imagen de la izquierda, el profesor de música Ramón Zarco Hernández /Foto: Academia Bellas Artes.

Su afición y amor por la música le llevaron a estudiar por su cuenta piano, con los tomos de música de su madre quien, además de ser una magnífica cocinera, fue una gran pianista, licenciada en Solfeo por la Facultad de Cádiz. Poco a poco, Lolo fue soltándose hasta el punto que el piano se convirtió en su gran pasión. En la actualidad, toca a diario en su casa.

PRIMER TRABAJO Y SERVICIO MILITAR.
Con dieciséis años trabajó en el Banco Central de la calle Larga y, con gran pesar, tuvo que dejarlo por enfermedad. Con dieciocho ingresa como voluntario en la Escuela de Especialistas del Aire de Getafe(Madrid), en donde permaneció seis meses; el año siguiente lo pasó en el Cuartel de Tablada de Sevilla.

Manolo, con bigote, a la derecha de la imagen, en su taller de efímera vida en la calle Diego Niño.

TALLER DE MOTOS.
Con 21 años, en 1962, se embarcó en su primera aventura empresarial, montando un Taller de Motos en la calle Diego Niño.  El negoció se fue a pique debido a que aunque vendió muchísimas motos de las marcas Ossa y Lube-Ren, él mismo respondía de las operaciones a plazos con las fábricas y no pudo soportar el déficit con la banca, sumado a que algún que otro cliente le dejó a deber facturas, lo que le llevó a tener que cerrar el taller viéndose obligado a contemplar la posibilidad de irse de emigrante a Alemania.

EMIGRANTE EN ALEMANIA.
Ese mismo año, 1962, consiguió un contrato de trabajo con la fábrica Brown Bovery, en Alemania y se marchó. La jornada laboral en esta empresa era por las mañanas, en una cadena de montaje de frigoríficos y por las tardes trabajaba un par de horas en un taller de motos. Era un trabajo que le gustaba, pero en invierno era imposible manipular bien la mecánica debido a las bajas temperaturas.

Con la orquesta 'Suspiros de España'.

Manolo, al piano, con 'Suspiros de España'.

De su estancia en Alemania el mejor recuerdo que conserva Manolo es  de cuando en el ‘Club de Españoles’ organizaron una orquesta a la que denominaron ‘Suspiros de España’. La dirigía un valenciano llamado Rodolfo que tocaba la trompeta, y la integraban un gallego al contrabajo, otro gallego al clarinete y al acordeón, Ascanio un cordobés de Cabra a la batería, José Luis un onubense a la guitarra y Manolo al piano y al violín.  Actuaban todos los sábados en el Club de Españoles y en algunas fiestas como bodas, bautizos y otros eventos en la Base Americana de Hanau am Main, ubicada en la región de Hesse, una población equivalente a El Puerto, con 88.648 habitantes.

El órgano de la catedral de Frankfurt en el que Manolo, por responsabiliad, se negó a tocar.

EL ÓRGANO DE LA CATEDRAL DE FRANKFURT.
En el Club de Españoles había un sacerdote que se hizo muy amigo de Manuel. Este cura sabía de los conocimientos y de la gran afición a la música que tenía Manolo, así que un día le pidió que fuera a tocar el órgano de la Catedral de Franckfurt. Manuel le preguntó al sacerdote cuales eran las características del instrumento musical, a lo que éste le respondió que normal, mas o menos como el que él tocaba en el Club de Españoles. Con mucho respeto y miedo Manolo terminó accediendo.  Al llegar el día señalado, el sacerdote y él llegaron a la Catedral, quince minutos antes de la ceremonia. Manolo se encontró con el Coro de la Catedral presente ante un órgano de varios siglos, cuyos tubos alcanzaban casi el techo. Le pidió al cura si podía ensayar un poco antes de empezar y éste le dijo que no había tiempo, que no se preocupara, que todo saldría bien. Empero, como persona responsable y respetuosa, Manuel decidió no tocar, pues la ceremonia podía pasar de lo solemne a lo ridículo, pensó.  Así que, Manolo, cogió la puerta de la Catedral, camino de la estación, se subió al tren y se marchó para el pueblo donde residía.

Panorámica de Zurich con torres de aguja de las iglesias.

ZURICH.
Aproximadamente al año de su estancia en Alemania, salió ardiendo la fábrica quedando completamente destruida. Ante esta circunstancia, Manolo pidió ser destinado en Zurich (Suiza), donde por aquel entonces trabajaban sus hermanas Charo y Belli, junto a sus maridos Carlos y Pepe. Allí permanecería por espacio de seis meses. Un fin de semana regresó a Alemania para resolver unos asuntos y comprobó que la fábrica ya estaba de nuevo en funcionamiento e ingresaría de nuevo por seis meses más, luego un periodo de tres meses otra vez en Zurich hasta su regreso definitivo a España.

REGRESO A ESPAÑA
En la frontera española vivió un sorprendente episodio: un cabo de la Guardia Civil le confiscó dos revisas italianas del Festival de Eurovisión dado que, al no entender el idioma, creyó que era propaganda marxista y lo tuvo retenido mas de una hora, hasta que llegó un superior que entendía el idioma y se arregló el malentendido. En total, estaría fuera de España algo mas de dos años.

DE MAQUINISTA A JEFE DE CANTERA
Al poco tiempo de llegar a España, se colocó en una compañía constructora, SATO  (Sociedad Anónima de Trabajos y Obras) como maquinista de una grúa alemana. Gracias a que un proveedor de la empresa, Javier Paz, sabedor de que Manolo tenía estudios, habló para que lo pasaran a oficinas y allí trabajaría durante un año. Ya casado lo destinan a San José del Valle como administrador de la cantera. Allí se encontraban, tanto él como su esposa, muy contentos, pero la llegada de su primer hijo, en marzo de 1966, le impide aceptar el nuevo traslado que le habían propuesto (Bilbao o Almería), por diversos problemas de salud de su primogénito, Manolín, y regresan a El Puerto.

Construcción de la Base Naval de Rota.

DE PEÓN A JEFE DE PLANTA Y DE TRANSPORTES.
Encontró trabajo en la Base Naval de Rota con la empresa Dragados en calidad de peón, pero al revisar su trayectoria laboral lo pusieron de encargado en una Planta Asfáltica y de Jefe de Transportes a los dos meses de empezar.  A los dos años  la obra de la Base en la que estaba la empresa donde trabajaba Manolo finaliza su contrata y Manolo decide comprarse un camión de transportes de construcción.  En Dragados le ofrecen trabajar en la autopista de peaje Cádiz-Sevilla como encargado de una Planta de Hormigón y de los camiones hormigoneros que surtían los trabajaos de la nueva vía.

LA SOLERA.
Al término de la obra del moderno vial, Manolo decide vender el camión y coger el traspaso del bar ‘La Solera’ en la calle Ganado, que por aquel entonces y desde la década de los cincuenta del siglo pasado pertenecía a la familia de su esposa, inaugurándolo con una nueva impronta en Agosto de 1972. Ver nótula núm. 858, Taberna ‘Los 48’ en GdP.

Con su hijo Ramón --también le ayudó Juan Carlos-- en plena faena en 'La Solera'.

En sus comienzos el bar empezó con pocas tapas, pero debido a la gran aceptación que tuvieron fue incrementando la lista. El bar empezaba a ser un establecimiento moderno. Manolo, con su incansable trabajo, buen hacer  y con la ayuda incondicional de Lolita, su esposa y más tarde de sus hijos, consiguió hacer de una tasca un bar de familia, donde los clientes se convertían muchos de ellos en amigos. Estaba especializado en hamburguesas caseras, pepitos de lomo, cordón bleu, chipirones a la plancha, menudo de Bella, croquetas de Carmela y un sinfín de especialidades que hicieron de La Solera uno de los bares de la época más conocidos de El Puerto, cuando las tapas elaboradas empezaron a ponerse de moda.

La recordada y popular hamburguesa de 'La Solera'.

LA HAMBURGUESA.
La receta original de la ‘Hamburguesa Casera’ y las ‘Mini Hamburguesas’, y muchas otras tapas formaban parte del Libro de Recetas familiar. En el caso de las hamburguesas, que eran filetes rusos empanados, nada habitual en la zona, la receta se remonta a su abuela materna, Rosario Rodríguez, madre de Bella Simeón, modernizada con los complementos al uso: ketchup de Conservas Sur, Salsa Picante o mostaza, además de tomate y cebolla, en un panecillo de horno local, nada de bollería industrial. Pasarían los años con Manolo al frente de La Solera, siempre innovando la carta, pero sin dejar de lado las tapas que le dieron el reconocimiento de bar de familia.

TARTAS QUADRO’S.
A mediados de la década de los ochenta del siglo pasado y sin dejar La Solera, comienza una nueva aventura empresarial, haciéndose distribuidor de tartas Quadro’s y dado su tesón y constancia llegará a serlo a nivel provincial. El problema surgirá cuando comprueba que empieza a bajar la clientela del negocio matriz: La Solera, abandonando le distribución y regresando, para dedicarse de lleno, al bar de la calle Ganado. Además, Manolo abrió La Solera II, frente al Ambulatorio de la Seguridad Social ‘Virgen del Carmen’, de efímera vida y nada especialmente destacable.

En febrero de 1994 Manuel sufre un infarto de corazón; en marzo le hacen su primer cateterismo y en junio le operan en el hospital Reina Sofía de Córdoba, donde el equipo del Dr. Concha con éste a la cabeza, le implanta un bypass. Tras una lenta recuperación, Manuel continuará en el bar hasta la finalización de los estudios de sus hijos, dando por finalizada su vida laboral y la del propio establecimiento como bar de familia, en septiembre de 2000.

LA FAMILIA.
Manolo se casa el 1 de mayo de 1965 --va  a hacer 46 años-- con su novia de siempre: 11 años estuvieron de novios, con María Dolores (Lolita) Gil de Reboleño Insúa; se conocía desde que él tenía 15 años y ella 13. Tienen tres hijos, dos de los cuales les han dado cuatro nietos.

Manolo y Lolita, con sus hijos con pocos años.

Tuvieron tres hijos varones, Manolín en 1966, que nació con Síndrome de Down, trastorno genético que por entonces --aunque la enfermedad estaba descrita en 1866, hasta 1958 no se descubrieron las causas que lo producían-- era poco conocido, así como su tratamiento. En la actualidad, el cambio de mentalidad de la sociedad han supuesto un cambio cualitativo positivo en sus expectativas vitales, aunque Manolín siempre ha sido la alegría de la casa y de toda la familia y amigos.

En una fotografía actual, el matrimonio con hijos y nietos.

Ramón Manuel fue su segundo hijo, nacido en 1969. Estudió Ciencias Empresariales y tiene Despacho como Asesor Contable, Fiscal, Mercantil y Tributario; tiene dos hijos, Ramón Manuel y Marina Victoria. Juan Carlos, su tercer hijo, nacido en 1974, estudió Medicina, estando especializado en Medicina Deportiva; tiene dos hijos: Juan Carlos y María Jesús.

Casa donde vivieron en la calle Luna hasta el año 2002. /Foto Mata. 2002.

Desde que tuvieron a su primer hijo vivieron en la calle Luna esquina con la Plaza de las Galeras, con unas vistas impresionantes del río Guadalete y el Parque Calderón, arriba del Bar La Garnacha, antes Bar Los Maera. En Diciembre de 2002 se mudaron a la urbanización El Ancla.   Allí viven Manolo y Lolita junto a su hijo Manolín. Como ya hemos señalado, Manuel toca el piano que tiene en el salón de su casa todas las tardes, lo que no se ha dicho es que lo hace por petición y para deleite de su hijo Manolín al que le encanta la música, toda la música, desde la clásica al pop, desde los carnavales a los villancicos, … de la mano de uno de los actores, de una parte importante de la reciente historia de la hostelería portuense.

Nuestro agradecimiento a Ramón Moreno Gil de Reboleño, quien con su inestimable concurso ha hecho posible la elaboración de esta nótula.

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Si durante las décadas de los años sesenta o setenta del siglo pasado, una persona se hubiese puesto un chándal y lanzado a nuestras calles a correr a diario, como mínimo hubiese recibido de sus conciudadanos, una mirada de burla o de asombro. Muy probablemente, escucharía de cualquiera al pasar las palabras de: “uno, dos, papa y arroz...”, o estas otras más fuertes y que son verídicas: “un pico y una pala...”.

Está claro que en estos últimos tiempos ha cambiado la mentalidad de las personas hacia el deporte. El auge que ha supuesto la práctica deportiva en nuestra sociedad, por los beneficios físicos y psíquicos que conlleva, ha movido a muchas personas en nuestras ciudades ha efectuar una puesta a punto de su cuerpo mediante entrenamientos metódicos y continuados. Uno de estos medios más usados por personas de toda edad y condición ha sido la práctica atlética, en su modalidad de fondo.

Carrera Popular de 'Los Frailes'. 15 de julio de 1984.

Y de esta forma, la demanda de competiciones para poder comprobar el nivel alcanzado por unos y otros durante la temporada, motivó que muchos ayuntamientos, hayan promovido durante estos años un sinfín de carreras populares, conque lograr estos objetivos de salud y concienciar a los menos decididos a su práctica. En el Puerto de Santa María, los primeros pasos dados por las instituciones locales en este sentido son dos competiciones que se inician en 1979 con un gran éxito de participación: el Cross Escolar Ciudad del Puerto,  el día 10 de junio; y el Cross Popular Ciudad del Puerto el día 15 de agosto.

En Las Nieves, 11 de agosto de 1985.

A lo largo de la década de los años ochenta del siglo pasado, surge con fuerza en las distintas asociaciones de vecinos, un sinfín de actividades lúdicas y recreativas que nacen para animar a sus vecinos principalmente a participar, y que tienen su culmen en sus fiestas populares; entre ellas las llamadas “Carreras de Barrio”. No importa el grado de preparación, lo importante es correr y a la vez pasar un buen rato; fueron muchos los portuenses que de alguna manera se animaron a practicar el sano hábito de la carrera. Podríamos hacer referencia a muchas de estas asociaciones: Malacara, Sudamérica, Las Nieves, Valdelagrana, Los Madrileños, Fermesa, San Jaime, Crevillet, San Juan, Los Frailes, etc.; en otras ciudades: La Asunción, San Benito, Murallas de San Carlos, Peña Dosa, Santi Petri, Barrio Jarana, García Gutiérrez, Fuente Amarga, etc.

I Carrera 'Peña Madridista Chiclanera'. 14 de julio de 1985.

ORÍGEN DEL CLUB, GRUPOS.
El club de atletismo Alcanatif no surge de la noche a la mañana, sino que hay un movimiento de atletas autodidactas, casi paralelamente a la recién creada escuela de atletismo en SA.FA., personas de mediana edad, procedentes en su mayoría de otros deportes y aficiones, y que encuentran en el atletismo una válvula de escape de sus obligaciones cotidianas y una filosofía de vida sana. Estos comparten la idea de agruparse como medio para la mejora de su actividad deportiva propia y extensión a todas aquellas personas que puedan encontrar en la misma, el incentivo necesario para su práctica. Estos grupos son varios y de naturaleza distinta:

Carrera Barriada Liberación. Jerez, 7 de julio de 1985.

  • Los practicantes desde carreras populares a maratones, personas que ya tienen amplia experiencia en participación en pruebas cortas y largas. Sus entrenamientos dominicales parten siempre de la explanada del cementerio, y durante la semana lo hacen de forma particular: Pedro Rizo Pérez, Luis Caballero Jurado, Miguel Alvarez Pérez, Fernando Martín Mora, Joaquín Paloma Vega, Gabriel Ponce de León, Miguel Rivas Quintana y su esposa Mª Carmen, Francisco Sánchez Ramírez, José Sánchez Espinola, Antonio Corredera Muñoz, ‘Cheroqui’,...
  • El segundo grupo son participantes en carreras populares y pista, preparan distancias cortas y medias y durante la semana, su lugar de concentración es siempre la pista de atletismo y zonas aledañas. Entre ellos podemos citar: Juan López Reina, Sebastián Jiménez Benítez, Juan Beuzón Zarzuela, Manuel Murillo García, Manuel Gallardo Camacho, Francisco García Hermoso, José Mª Beato Benítez, Luis Caballero Calatraba, Angel González Mendoza, Manuel Redolosi...

Carrera Popular 'Fuente Amarga'. Chiclana, 5 de mayo de 1985.

En poco tiempo se reúnen un nutrido grupo de corredores, que además de entrenarse habitualmente, los domingos acuden a carreras de barrio y populares representando al ‘Bar Transporte’, el patrocinador de aquellos años, que aporta a algunos corredores zapatillas y equipación gratis. Una parte de este amplio grupo,  además prepara la distancia por excelencia, la más emblemática, el maratón, siendo muchos de ellos pioneros en participar con poca preparación y experiencia en la Maratón que nace en Sevilla en 1.985, y que ha cumplido la edición número veinticinco con tres corredores portuenses que han participado en todas sus ediciones.

Barriada 'La Asunción'. Jerez. 6 de junio de 1985.

PRIMEROS PASOS. CONSTITUCIÓN.
El Club de Atletismo Alcanatif e constituyó formalmente el día 28 de octubre de 1.986, según su acta fundacional. Esta fue la culminación de un largo proceso, que llevó a un numeroso grupo de deportistas dispersos por toda la ciudad, practicantes en su gran mayoría de las distancias de medio fondo y fondo, a plantearse esta posibilidad para promover el deporte en general, y muy especialmente cubrir el vacío existente hasta entonces, en la práctica del atletismo en nuestra ciudad. En meses anteriores, se habían venido produciendo muchos encuentros, especialmente durante el verano de aquel año 1.986 en la Ciudad Deportiva, que concluyó finalmente en varias reuniones con la determinación firme de la fundación del club, elaborándose unos estatutos sociales tomando como modelo los correspondientes al club de Rugby Portuense aportados por Miguel Alvarez Pérez.

VIII Carrera Popular 'Ciudad de El Puerto'. 15 de agosto de 1986.

DENOMINACIÓN.
Para la elección de un nombre apropiado, se barajaron varios, todos relacionados o identificados con El Puerto de Santa María, por ejemplo: ‘Vaporcito’, ‘Santa María’, ‘Menesteo’, etc. pero finalmente, destacó la propuesta de quien suscribe de ‘Alcanatif’, porque después de consultar la historia portuense, Alcanatif había sido el nombre antiguo dado a la ciudad por los árabes y cuyo significado es el de "Puerto de las Salinas ó Puerto del Faro".

LOS PRIMEROS SOCIOS.
Se elabora la primera relación de socios, quedando ésta encabezada por Luis Caballero Jurado, como primer Presidente; y a continuación, Pedro Rizo Pérez, al ser el socio de mayor edad, un veterano de cincuenta y un años, ejemplo para todos nosotros, con bastante cualidades y dispuesto a llegar muy lejos.

DIRECTIVA.
La primera Junta Directiva quedó compuesta por los siguientes socios: presidente, Luis Caballero Jurado; vicepresidente, Pedro Rizo Pérez; secretario, Juan Beuzón Zarzuela, tesorero, José María Beato Benítez y vocales Miguel Álvarez Pérez, Manuel Gallardo Camacho, Fernando Martín Mora, Sebastián Jiménez Benítez, Francisco García Hermoso y Juan López Reina.

VIII Carrera Popular 'Ciudad de El Puerto'. 15 de agosto de 1986. Acostado, el famoso 'Ratón'.

INSTITUCIONES.
Los promotores del club, eran conscientes de que la entidad trascendería de sus meros deseos, convirtiéndose en realidad superior con el paso del tiempo. Pero también comprendieron que, todo ello, resultaría mucho más viable si se conectaba con las instituciones deportivas existentes. Por eso, tras la constitución formal del Club, se pasó posteriormente a la inscripción en los Registros Públicos correspondientes, Federación del mismo y sus componentes y conexión con el entonces Patronato Municipal de Deportes del  Ayuntamiento.

Control triangular en pista. 22 de octubre de 1988.

En todo este tiempo, el club ha pretendido ser una institución para el deporte, en el que tengan cabida tanto personas jóvenes como mayores, cualesquiera que sean las motivaciones iniciales de la práctica atlética, pretendiendo a su vez, convertirse en un acicate más para el desarrollo de la misma, agrupando al máximo de deportistas portuenses que, de hecho, practican cualquier modalidad atlética por su cuenta y riesgo, sin ningún tipo de conexión, para que hallen en el mismo, la forma de mejorar su práctica, con la intercomunicación y acceso a medios técnicos de los que se carecerían individualmente.

Cross Chipiona Campo a Través. 20 de noviembre de 1988.

ESCUELA MUNICIPAL DE ATLETISMO.
Ya en octubre de 1991, el club presenta al entonces Patronato Municipal de Deportes un proyecto sobre la elaboración de la futura Escuela Municipal de Atletismo, vieja aspiración de este grupo de atletas, que finalmente tras muchos avatares y no menos altibajos, actualmente atraviesa un magnífico momento, con un gran potencial de niños y niñas, dirigidos técnicamente por varios monitores, que realizan una labor encomiable, al frente del cual se encuentra como máximo responsable Ángel González Perea.

XIII Carrera Urbana de Chiclana. 24 de octubre de 1993.

CONSOLIDACIÓN.
Desde nuestros comienzos en 1986, son ya varias las generaciones de atletas que han mantenido vivo este proyecto de futuro, jóvenes en su mayoría, pero también adultos, que han crecido iniciándose en el atletismo base; y de ellos, algunos han participado y conseguido triunfos en Campeonatos Autonómicos y Nacionales. En la actualidad el Club de Atletismo Alcanatif lo forman un número cercano a doscientos atletas portuenses de ambos sexos, con un número elevado de jóvenes, en edades comprendidas entre los siete y los setenta y cuatro años.

VI Media Maratón de Jerez. 24 de noviembre de 1996.

RECONOCIMIENTO.
No queremos dejar pasar la ocasión para reconocer públicamente el trabajo desarrollado por ciertas personas, que han aportado su tiempo en estos años, en mayor o menor medida, tratando de formar deportistas. Incluso con el riesgo de olvidar mencionar a algunas de ellas, hemos de señalar entre otras a: Juan Alvarez García, Manuel Redolosi, Manuel Acal Díaz y su señora Manoli, Juan M. Cordón, Juan M. Garay Valle, Luis Caballero Calatrava, Lali Espinar Grajera, Juan L. Merino Buhígas, Raúl Gutiérrez Ortega, Alberto Romero Fernández, Ángel Mª González Arias y Ángel Mª González Perea.

En el plano estrictamente deportivo, sus actividades atléticas abarcan todos los campos, tanto competiciones federadas como escolares: competiciones en pista, en ruta, campo a través, triatlones y duatlones, maratones y otros.

V Carrera Popular 'Puerto Menesteo'. 28 de noviembre de 1999.

CARRERA POPULAR.
Uno de los objetivos deportivos de esta entidad siempre ha ido enfocado a intentar fomentar este deporte entre sus conciudadanos, buena prueba de ello ha sido el logro de conseguir organizar la Carrera Popular ‘Puerto de Menesteo’, por cuanto tiene de orgullo y satisfacción una competición de esta índole en un momento en el que no existía ningún tipo de competición atlética popular en nuestra ciudad, y que después de tantas ediciones, desde noviembre de 1995, se ha convertido en un importante referente provincial, alcanzándose en años sucesivos cifras récord de participación de corredores venidos de todos los puntos de nuestra provincia.

Sobre este asunto, queremos agradecer a entidades públicas y privadas, así como a numerosas personas, por su afán de ayudar a conseguir estos resultados en nuestra ‘prueba estrella’, muy especialmente a la disposición de la Concejalía de Deportes por su importante contribución; así como por el reconocimiento público que viene realizando año tras año dicha Concejalía, sobre nuestra Carrera Popular, al considerarla como una de las actividades más importantes que se celebran durante el año en la ciudad.

Excursión a Grazalema. 23 de noviembre de 1999.

OTROS EVENTOS DEPORTIVOS.
También queremos hacer referencia a otros eventos que de manera anual venimos realizando, como son: el comienzo de la temporada, ‘Subida al Puerto de las Palomas’, ‘Travesía Puerto-Rocío’, excursión de primavera o la fiesta final de temporada. Asimismo de la ayuda que venimos prestando en la organización de competiciones: campo a través escolar, liga en pista escolar y milla urbana que celebra anualmente nuestra Concejalía de Deportes del Excmo. Ayuntamiento; así como en otras competiciones de colectivos vecinales o colegios que así lo solicitan.

Con el paso del tiempo se puede ver que son centenares las personas que en un momento determinado se acercaron al club buscando compañeros, planes de entrenamiento, ilusión por mejorar, y también aportaron su forma de ver las cosas y su tiempo para intentar conseguirlas. Por último, no sería justo si después de tantas alusiones y reconocimientos, no se dedicara unas pocas líneas para alabar a las decenas de personas, socios que han ocupado los distintos cargos dentro de la Junta Directiva, con mayor o menor dedicación y acierto, pero indiscutiblemente, sin cuya entrega en todos estos años, no hubiese sido posible conseguir ni el primero de nuestro objetivos.

Si de alguna forma te sientes identificado con nuestras inquietudes deportivas y tienes ganas de aportar tu ayuda a este proyecto, te invitamos sinceramente a participar del mismo. No importa tu preparación o estado físico, ponte en contacto con nosotros, nunca es tarde y serás bienvenido. (Textos: Juan Beuzón Zarzuela).

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Pulsar sobre la foto para ampliar la imagen.

Estos días, en los que se están celebrando actos conmemorativos de la llegada a El Puerto hace 50 años del Colegio La Salle, es buen momento para recordar al equipo de futbol C.D. La Salle.

De pie, de izquierda a derecha, Nico Jiménez, Juan Figueroa, Juan Cairón, Ángel Ceballos, Matiano López, Fali, Paco Güelfo, José Luis Fernández, Rafaelín (+), Entrenador. Agachados, Rafael Tejero (Delegado), Juan Rojas, Manolo Borne Caraballo, Miguel Vázquez, Manuel, Domínguez ‘Chispa’, Javier Molina, Miguel Molina, Manolo Botella.

El equipo, formado por quienes habían pasado o estaban en el Club en ese momento, fueron convocados para un partido homenaje a uno de los porteros mas carismáticos que había tenido dicha agrupación: José Manuel Arenas ‘Curri’. El encuentro, jugado contra el C.D. SAFA, eterno rival, fue disputadísimo y al final la balanza se inclinó de lado de los amarillos. Los vencedores tuvieron la gentileza de entregar el trofeo disputado a la familia del homenajeado. /Foto: Colección Luis García.

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Natalie Hildon nació el 7 de enero de 1976 en Darlington, County Durham, al Noroeste de Inglaterra, año bisiesto, año del Dragón, según el horóscopo chino. Ese año se celebraron los Juegos Olímpicos en Montreal (Canadá). Hija de Jeffery y Norma Hildon, tiene un hermano, Matthew, responsable de proyectos informáticos para la banca. Vive motivada por su pasión por el deporte y hace de su profesión un placer. Hace más de 14 años que trabaja en el sector del Fitness y del Bienestar, es decir de estar en forma y el buen estado físico, estando en posesión de numerosas titulaciones de Group Fitness, además de la Licenciatura de Ciencias del Deporte, por la Universidad de Leeds Metropolitan (Carnegie).

EL PUERTO EN 1976.
El año que nació Natalie,1976 era alcalde de la Ciudad Manuel Martínez Alfonso. El Grupo Blend, el 30 de enero de 1976, ofreció en la Casa de la Cultura un recital sobre la producción musical de los Beatles en la década de los sesenta. En el Cine Moderno se proyectaba, en la Gran Gala Taurina Cinematográfica, un documental considerado como una joya taurina, con las figuras del toreo: Joselito, Belmonte, Manolete, Arruza, Ordóñez y El Cordobés.

SS.MM. los Reyes de España en su fugaz visita a El Puerto el 1 de abril de 1976.

SS.MM. los Reyes de España hicieron una fugaz visita a El Puerto, que presenciamos, en su primer viaje oficial a la provincia, el 1 de abril. El 21 de  agosto de ese año se celebró un Festival de Música, organizado por el Partido Comunista, en el Polideportivo; actuaron Carlos Cano y Manuel Genera desplegándose entre el público una bandera andaluza que los propios comunistas del servicio de orden retiraron. Se corearon gritos de ‘Amnistía y Libertad’ y no hubo que lamentar ningún incidente con las fuerzas del orden. Allí estuvimos para contarlo. En la Librería Alberti se podía leer una pintada «Comunistas de mierda».

Aquel verano se constituyó en El Puerto un grupo político de centro derecha: el Grupo de Acción Regional, primer intento de la Unión Regionalista Andaluza en torno a Luis Jáudenes que afirmaba: «Andalucía reclama una representación proporcionada a su peso político». El Partido Demócrata Andaluz tributa también, en El Puerto,  un homenaje al profesor Carlos Ollero, pionero del reformismo, al que asistió entre otros, Solead Becerril.

El ex alcalde de El Puerto, Fernando T. de Terry, el Secretario del Ayuntamiento y el Jefe de la Policía Local, Jaime Fernández Criado y Manuel López, respectivamente se sentaban en el banquillo de los acusados imputados por  supuestos delitos de usurpación de atribuciones, coacciones y amenazas, prevaricación, detención ilegal y exacción ilegal de impuestos. Aunque resultaron absueltos, fue un bombazo informativo y un aviso de que algo estaba cambiando en España.  Se proyectaba un nuevo complejo carcelario en El Puerto, en la carretera de Sanlúcar, Puerto 1 y Puerto 2, para presos de máxima seguridad y cárcel provincial de preventivos, que llevaría a la desaparición como penal del Monasterio de la Victoria.

Darlintong (Inglaterra).

INFANCIA Y ESTUDIOS.
Su infancia transcurrió en Darlington, hasta que se fue a Leeds estudiar a la universidad. Después de terminar la carrera se trasladó a Newcastle y en 1998 hizo las maletas y se fue a dar la vuelta al mundo. Durante ese viaje se afincó seis meses en la ciudad de Cairns (Australia) para trabajar en un gimnasio. De vuelta a Inglaterra vivió cuatro años en Newcastley otros seis en Durham, hasta que se vino a vivir a El Puerto de Santa María. De los 10 a los 16 años estudió en el colegio Branksome Comprehensive School (Darlington), hasta los 18 en el instituto Darlington Sixth Form College. La carrera en Sport Science la hizo en la  Leeds Metropolitan University.(Carnegie). Después de la carrera continuó estudiando y haciendo diversos cursos en el área del fitness para mantener su alto nivel de conocimiento en esta área.

Leeds Metropolitan University.(Carnegie).

EL MUNDO DEL DEPORTE.
Se puede decir que el deporte es su vida. Empezó la gimnasia con sólo 3 años y hasta los 21 años practicó con regularidad esta actividad. Además, durante ese periodo fue capitán de los equipos de Volleyball y Netball de su instituto. En la universidad continuó con la gimnasia y descubrió las clases de aerobic y con eso su pasión. A partir de entonces, convirtió su hobby en su profesión.

Natalie con su pareja, Robert Kirkland, en un viaje a Méjico.

Con un grupo de alumnas en Inglaterra, la tercera por la izquierda, abajo.

LLEGADA A EL PUERTO.
Gran aficionada a conocer otras culturas, es una entusiasta de la gastronomía a la que le encanta viajar por el mundo, leer y estudiar. Llegó a El Puerto en septiembre del año 2010 dado que su pareja, Robert Kirkland, también inglés, había conseguido una plaza como profesor de Educación Física en un colegio de El Puerto: El Centro Inglés. Dio un giro a su vida viniéndose a vivir a España para disfrutar de la vida al aire libre. De inmediato se enamoró de la ciudad y de su gente. Sobretodo le impresionó la calidez de los portuenses, en contraste con Inglaterra. Le encanta nuestro estilo de vida y nuestra comida. Estos seis meses de estancia solo refuerzan aún más la primera impresión que tuvo de El Puerto.

YAFIT Y HORAS DE SOL.
Al llegar a El Puerto pronto se dio cuenta del potencial que se crea al juntar las muchas horas de sol y un paisaje ideal entre playas y palmeras. Unir su amor al deporte con el paisaje natural fue descubrir la fórmula adecuada: tenía que dar clases al aire libre. Así surge Yafit una empresa de fitness que ofrece una amplia variedad de servicios exclusivos, su mayoría al aire libre.

La visión que mueve a Natalie es proporcionar sesiones creativas para personas que no han sido capaces, hasta ahora, de encontrar un tipo de actividad física que les motive a alcanzar sus objetivos de fitness. Se puede elegir entre clases en grupo y al aire libre con el “Yafit BootCamp”, el “Yafit Outdoor Yoga”, y el “Yafit Outdoor Pilates”, o clases privadas de “Yafit Personal Training” (a domicilio). Además se ofrece el “Thai Massage” a domicilio y Yoga creativo para niños.

ACTIVIDADES DEPORTIVAS.
Durante su jornada laboral da clases de BootCamp, Yoga, Pilates, Personal Training, diferentes modalidades, FightTeam y danza. Después de esta intensa jornada, Natalie todavía tiene energía para hacer su propio entrenamiento, que es al final lo que la mantienen en tan buena forma. Sus actividades preferidas son Ashtanga Yoga para equilibrar su mente y cuerpo, así como entrenar con pesas para mantener un nivel bajo de grasa corporal.

Se la puede ver trabajar con grupos al aire libre en días alternos por las mañanas en la Playa de Santa Catalina, a la altura de El Ancla y por las tardes en la Playa de la Calita.

7

A Vicente Sordo Gómez, con mi amistad.

Es una inacabable algarabía,
donde todo es posible e inaudito:
desde la tapa insigne al numerito,
que vende silenciosa “La Alegría”.

Una alegre y flamenca bulería
en la barra ... Se bebe Fernandito
su quinto “valdepeñas”, como un rito
solemne, alrededor del mediodía.

Todo tiene un acento costumbrista:
en la puerta la foto de un artista
se cuelga del cristal, calladamente.

Y el tiempo que parece se ha quedado,
al pie de La Placilla ensimismado,
colgado en la pared del “Bar Vicente".

Todo tiene el sabor recio y añejo
de aquel Puerto de ayer, tan aldeano,
donde imperaba el trato campechano
no falto de sapiencia y de gracejo.

Baja de La Angelita el Puerto viejo,
campesino y sufrido, al par que humano.
Gesticula al hablar su recia mano,
dando al ambiente un aire de festejo.

“Los Dos Pepes” ayer ... Hoy, padre e hijo,
en un constante y cálido amasijo
de lealtad y servicio a sus clientes,

escriben, sin saberlo, lo que historia
mañana habrá de ser ... Que en la memoria
del Puerto han de quedar los “Dos Vicentes”.

Paco del Castillo.
3 de octubre de 2002.

Fotos: Bar Vicente

Mas información en Gente del Puerto.
014. BAR VICENTE. O Las Mellizas (el Rubio), o Los Pepes.
655. MANUEL GARCÍA GÓMEZ. El Tabique.

4

María Josefa García Granados nació en El Puerto el 10 de julio de 1796 y falleció en Guatemala el 28 de julio de 1848. Desde su juventud llegó a tierras guatemaltecas alrededor de 1810-1811. Mejor conocida por sus amigos y conocidos como Pepita, casada con Ramón Saborío, de Nicaragua. Literata y poeta guatemalteca es una de los exponentes intelectuales de la independencia de Guatemala, primer referente de la poesía feminista de aquel país.

María Josefa era madre de seis hijos y se le conocía por su fuerte carácter y autoridad. Debido a dicho carácter, creó una amistad con los hombres más influyentes de su época, aun antes de 1821 (año de la independencia de Guatemala), ella concurría a las famosas tertulias efectuadas en casa del canónigo José Maria Castilla nacido en Madrid. [Interesante el ‘Sermón’, dedicado a este personaje y escrito junto a su gran amigo y poeta José Batres Montúfar, el mayor exponente de la literatura romántica guatemalteca. Este ‘Sermón’, es una apología del sexo sin remordimiento con la cual los poetas lanzan un reto frontal y una crítica descarnada a una sociedad que se esconde tras una infinidad de apariencias y una falsa moral].

Ciertamente el ingenio y cultura de esta ilustre dama le valió ser reconocida como una de los referentes de la literatura guatemalteca en su época. Fue amiga personal de Pedro Molina, José Cecilio del Valle, Mariano Gálvez, José Milla y de Rafael Carrera. Se dice que su mejor amigo fue José Batres Montúfar, de quien ella fue maestra de canto y guitarra. /Imagen de la izquierda, José Batres Montúfar.

Según Máximo Soto Hall, Pepita era atrevida y valiente. En los tiempos en que los hombres no salían a la calle de noche, ella visitaba a sus amigos sin atender la hora. Según las memorias de Miguel García Granados se sabe que doña María Josefa padecía de histeria, posible razón de su tendencia crítica y satírica, aunque no por ello menos valiosa. Por muchos años publicó el Boletín del Cólera, debido en que aquella época Guatemala estaba siendo atacada por el "cólera morbus"; con este entretenía a la población con sus boletines satíricos.

Como aficionada a la lectura, María Josefa García Granados se cultivó en la poesía, no solamente escribió sátira sino también cantaba poéticamente. Además de "A la ceiba de Amatitlán" otras de sus composiciones son: "Himno a la Luna" (1830), "La Resolución"; "A una hermosa joven -desgraciadamente enlazada con un achacoso viejo-"; "A una abeja"; "Plegaria"; "Despedida". Además tradujo algunos versos de Byron. También cultivó la oda histórica.

En el siglo XIX la mujer se dedicaba de ordinario a las labores de su casa. La sociedad de la época no admitía que el sexo femenino interviniera en asuntos políticos, mucho menos que pudiera exteriorizar sus ideas públicamente. Pero María Josefa García Granados se lanzó a actividades prohibidas rompió esquemas en su época; con el seudónimo de ‘Juan de las Viñas’ para no ser reconocida como mujer. Es sin duda, la primer referente de la poesía feminista en Guatemala. (Texto: Sonia Marroquín).

García Granados, María Josefa. Su poesía. (Poesía). Guatemala: Tipografía Nacional, febrero 2010, 1ra. edición. 184 págs. 12.2 X 18.2 cms. ISBN: 978-9929-8005-0-2. Rústica.

De la contraportada: “En su calidad de mujer se puede perfectamente definirla como el antecedente del feminismo. Su lenguaje desenfadado, desmitificante y procaz todavía escandaliza. Quizás por estas razones el conocimiento de su obra ha quedado restringido a una elite intelectual y a un reducido núcleo familiar. Este libro ofrece una visión distinta de la obra producida por María Josefa García Granados, porque, finalmente, es posible tener reunida y ordenada su obra poética (junto a la de algunos de sus amigos y enemigos), representativa de esos días álgidos de la historia guatemalteca del siglo XIX. También se incluyen escritos narrativos, documentos y testimonios de personas que tuvieron relación con ella”.

EL SERMÓN.
Para Aída Toledo, “Una de las piezas literarias que pasa a ser una lectura no recomendable en las escuelas privadas y públicas de Guatemala -de ayer y hoy- la constituye el recordado "Sermón", escrito en verso y dedicado al canónigo Castilla, y que constituye una pieza cruda y mordaz, y no pornográfica, como se encuentra clasificada. [obra de nuestra Pepita y de su amigo el también poeta José Batres]

La pieza aparece en el contexto de la política post-independencia de Guatemala; es un texto que ataca duramente los excesos del clero y la iglesia católica y que obviamente proviene de las ideas antirreligiosas de la primera mitad del siglo XIX en Centroamérica. Recordemos además que, en el "Sermón", Josefa García Granados transgrede también la normativa de la época, dado que ese tipo de discursos estaba en el campo de lo masculino. El sermón como forma literaria era abordado únicamente por hombres; de esa cuenta el texto, además de atacar fieramente las costumbres y los vicios de la iglesia de aquel momento, puede leerse también como el inicio de una línea imaginaria de tradición subversiva, en donde las apropiaciones del lenguaje masculino están en consonancia con aspectos de tipo formal e ideológico.

El texto en sí mantiene un tono contestatario, a la manera de las invectivas romanas, y se advierte un tono epigramático y sentencioso con el cual se emplaza a ese ‘otro’, masculino y conservador, a quien se dirige. La pieza remeda los sermones ofrecidos por los religiosos en los oficios de la misa, en donde Josefa García también participa de la parodia festiva que va a producir durante el siglo XX -durante el periodo de las vanguardias latinoamericanas de principio de siglo- una literatura mucho más popular en los temas, pero en donde también se advierten las tonalidades cultas de su educación”.

Sermón para el canónigo José María Castilla
(fragmentos)

"O joder o morir, ¡oh almo coño!
que un bello, tierno y virginal retoño,
vale más que la vida y que la gloria
que sólo sirven de adornar la historia".
Así un filósofo pagano,
Octavio Augusto, emperador romano;
¡Oh vosotros, muchachos negligentes
que servís de ludibrio a los vivientes
pasando el tiempo en ocio tan profundo
cual si no hubiera coños en el mundo!
… … … … … …

Y tú, sexo embustero y desaseado,
¿en qué empleas la flor que Dios te ha dado?
Vírgenes tontas, con vosotras hablo,
no sois ni para Dios ni para el Diablo.
Ahora, que inflamado de elocuencia
al predicar la fornicaria ciencia
más que Bossuet y Fenelón me siento,
hembras y machos, escuchad mi acento.
Mas para oír con fruto mis razones,
cada varón empuñe sus cojones
y las hembras su coño y sus dos tetas
que jalan más que doce mil carretas.
… … … … … …

Con carajos y coños juntamente:
¡tened piedad de la afligida gente
que ha escuchado devota mis palabras,
tened piedad que se me van las cabras!
Y entre tanto que el mundo se corrige
y que el carajo al coño se dirige,
sobre las aras de tu santo templo
les voy a predicar con el ejemplo.


Para leer al completo esta «pieza cruda, mordaz y no pornográfica», pulsar aquí.

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