
Juan, Salvador y Eduardo Moreno Naval.
Juan Moreno Naval tiene 56 años y desde pequeño ha estado metido en el mundo de la carnicería porque tanto su padre Rafael Moreno Porto, como su abuelo, Rafael Moreno Serrano, eran del gremio. Este portuense dirige toda la fabricación de los Hermanos Moreno, una pequeña industria dedicada a la producción de chacinas y preparados de carne en El Puerto.

En la imagen, el padre de los Hermanos Moreno, Rafael Moreno Porto, 'Lenguito', en una foto en el puesto de la Plaza, en los años sesenta. La familia vivía a escasos metros, en la calle Sierpes.
Hace ya 10 años, un amigo de Sevilla le hizo a Juan Moreno un encargo: “--Juan, allí en Sevilla hay bares que están obteniendo mucho éxito poniendo la pringá de la berza en bocadillos”. Y allá fue el carnicero de El Puerto a satisfacer al cliente “porque siempre hemos tratado de hacer lo que nos piden, es la manera de competir de las pequeñas empresas, poder ayudar a otras pequeñas empresas que necesitan productos muy personalizados, que no puede proporcionarles la gran industria”. La idea de Moreno fue hacer un producto lo más cercano a la realidad de una pringá de la berza. Así que cogió chorizo, morcilla, magro de cerdo y tocino “entreverao” y lo puso a cocer a fuego lento en una marmita. “Vimos que si cocíamos el producto en agua, nos podría, luego, dar problemas de conservación y decidimos cocer los productos en una de las estrellas de la casa, nuestra manteca colorá”.
LA MANTECA COLORÁ.
Moreno señala que la manteca colorá es como “la seña de identidad de la casa. Fue mi abuelo el que empezó a ganarse fama con ella, cuando tenía una carnicería en Chipiona”. A José Moreno Serrano lo conocían como “Lengue” por su afición a los toros. La afición, la profesión y el mote lo heredó el padre de Juan, Rafael Moreno Porto, 'Lenguito' y ahora son tres de sus hijos los que mantienen el negocio familiar [otro de sus hijos, Rafael tiene carnicería propia en el Paseo de los Enamorados]. (En la imagen diversas monodósis de diferentes patés de los Hermanos Moreno, o Casanaval, que es el nombre comercial: manteca colorá, la crema de lomo que es una versión moderna de la zurrapa de lomo, pringá para untar, patés ibéricos, crema de sobrasada, cachuela, ...)

A la derecha, Rafael Moreno Porto, con sus hijas Dori y Regla, en una festividad de los Tosantos, cuando se adornaban los puestos de la Plaza de Abastos.

En la imagen, Eduardo Moreno Naval, continúa en la actualidad con el puesto de la Plaza, números 9 y 10. Obsérvese la cabeza de cerdo cubierta de manteca colorá. Los otros dos hermanos, Salvador está en la carnicería de la calle Santa Clara, y Juan en la Fábrica de Embutidos en la calle Paraguay, por la Barriada de Sudamérica.
LA PRIMERA “PRINGÁ”.
El abuelo de los Moreno se vino a El Puerto en la década de los 40 “en los tiempos del hambre” señala el carnicero y desde entonces la familia sigue con el puesto número 9 del mercado de abastos de la localidad. El carnicero recuerda “que fueron 30 kilos de pringá los que hice”. Para que fuera más fácil de utilizar trituré el producto, pero procurando también que se vieran los trozos de chacina y de carne, para que se comprobara que “era
pringá de verdad y no un paté”. Juan Moreno recuerda que a su amigo “no le fue, al principio, bien con el producto pero aquí en El Puerto la fui dando a probar y empezaron a llegar los pedidos de los bares que la ponían para desayunar. A lo tonto, a lo tonto, todas las semanas había que hacer un buen guiso de pringá para atender a la clientela”. (En la imagen el certificado de los productos de los Hermanos Moreno).

La pringá para untar, con la materia prima de la que proviene, presentada en una orza de barro y también en monodósis: la forma de dosificación de este producto de los Hermanos Moreno que está triunfando por España y Portugal.
DEL KILO A LOS 22 GRAMOS.
En principio la fábrica elaboraba la pringá en formato de un kilo ya que la clientela eran los restaurantes y bares. Sin embargo, luego, en las dos carnicerías que tienen los Hermanos Moreno en El Puerto empezaron a venderse envases más pequeños. Pero la revolución llegó hace dos años, cuando Juan Moreno se fijó en los pequeños formatos de aceite o de mantequilla que se hacen para los desayunos de los hoteles o de los bares. Juan pensó que su “pringá” podría ser una opción más de desayuno si llegaba en las cómodas monodosis. Buscó el envase y encontró unas pequeñas tarrinas de material metálico que llevan en su interior 22 gramos de producto, lo suficiente para una tostada.
UN PRODUCTO DE ÉXITO.
A partir de ahí ha llegado el éxito. Le ha cambiado el nombre al producto que ahora ha bautizado como “pringá para untar” y ha disminuido el tamaño de los tropezones ya que el público al que va destinado “valora mucho la comodidad”. Además, el producto, gracias a un proceso de esterilización, puede mantenerse hasta dos años en perfectas condiciones y sin necesidad de frigorífico con lo que es ideal para los bares y restaurantes que pueden surtirse sin miedo a que les caduque.
“Se elimina además la práctica de poner un envase grande en la barra y que cada uno se sirva. Esto, por si fuera poco, era inviable para los hoteles, que ahora pueden tener este producto típico de la gastronomía andaluza sin ningún problema”. (En la imagen de la izquierda, Juan Moreno y su hijo, en una Feria de Muestras de Alimentación y Hostelería, presentando los productos de Hermanos Moreno - Casa Naval).
Luego vendría todo sobre ruedas. A la “pringá para untar” se han unido la crema de lomo, una versión moderna de la zurrapa del lomo en manteca y la manteca colorá. El proyecto, ahora, es unir alguna oferta más a estas monodosis de desayuno andaluz. A los Hermanos Moreno, una vez logrado el producto, no le fue dificil encontrar distribuidores. (En la imagen de la izquierda, sobre la tabla de madera, dos buenas rebanadas de pan de campo con pringá de berza untada).
Lo último fue darle nombre y ahí fue la familia de nuevo la que primo. La marca de los Hermanos Moreno (Juan, Eduardo y Salvador) es “Casa Naval”, en honor al primer apellido de su madre Antonia Naval. Ahora, la fabricación se mide por miles de kilos anuales y el producto llega ya a toda Andalucía, Madrid y Barcelona “aunque aquí a la fábrica nos llaman desde muchos puntos de España interesándose por el producto” [También sirven sus productos para Portugal, con lo que la marca se ha internacionalizado, empezando por la península ibérica. Nada mejor para unos productos ibéricos]. (Textos: Pepe Monforte).
Más información en la web de Casanaval, pulsando.




PUBLICACIONES
No cabe duda que todos los trabajos causaron impacto entre los investigadores, pero entre estos destacaremos dos, la Hoja 1061, La geología de la costa y Bahía de Cádiz y el poema "Oda Marítima" de Avieno reeditado recientemente por la Diputación de Cádiz y ya agotado (por cierto que el original que se utilizó para realizar el facsímil es propiedad de Luis Suárez Ávila). El primero, porque hasta los últimos planos realizados por satélite, no ha sido mejorado, aunque aun es referencia obligada. El segundo es una obra de obligada lectura, no solo para la información geológica, sino también para la interpretación de la costa española en la antigüedad. La cartografía que acompaña este libro, reconstruye el área costera, especialmente de la Bahía de Cadiz y las marismas del Guadalquivir, en épocas antiguas, con una efectividad realmente asombrosa, como así han demostrado los trabajos dirigidos por las Universidades de Bremen y Sevilla, muy recientemente. (En la imagen, acuarela de Vicente Vega de la Plaza de Juan Gavala, en una vista desde la calle Vicario.).
Entre otros nombramientos, es requerido para el cargo de Director del Instituto Geológico y Minero de España durante los años 1954-55 así como Director General de Minas. Fue Director General de la Empresa Nacional ADARO, en Madrid, dedicada a la investigación y nuevas tecnologías de la época, donde procuraría empleo a muchos portuenses. Era miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y del Instituto de Estudios Gaditanos. También fue condecorado en varias ocasiones: Caballero de la Real Orden de Carlos III, Gran Cruz de las Órdenes del Mérito Agrícola, Mérito Civil, Alfonso X El Sabio, y Cardenal Cisneros.
De los devotos y enamorados de esta Ciudad de El Gran Puerto de Santa María, debo traer hoy aquí a don Diego Angulo Iñiguez. ¿Quién no ha estudiado en su “Manual de Historia del Arte”, en dos tomos? Pues sencillamente el que no haya estudiado Historia del Arte, pero era texto obligatorio en Escuelas de Arquitectura, en Facultades de Bellas Artes, en Facultades de Filosofía, y en cualquier centro donde se cursara algo relativo a las artes.
Cuando saqué mi carnet de conducir, me convertí en su chofer y seguí llevándolo a donde quiso, mientras yo me iba empapando de la riqueza artística de Andalucía. (En la imagen de la izquierda, tres ilustraciones del Manual de Historia del Arte" de D. Diego Angulo).
A mis hijas le contaron este chiste y fue suficiente para que lo relacionaran: Se trataba de un banquete en que era preciso repartir un pollo guisado en pepitoria y el que lo repartía decidió adjudicar cada parte del animal a un comensal según su nombre: "Bengala, para ti las alas; Lechuga, para ti la pechuga; Cantueso, para ti el pescuezo; Paullata, para ti las patas; Angulo, para ti..." Y Angulo, viéndolas venir, dijo que no le gustaba el pollo. La verdad es que yo le reñía a mis hijas con la boquita cerrada aquella maldad para con el maestro, a quien seguía respetando y venerando. Don Diego me dedicó de su mano el "Murillo", "La arquitectura mudéjar sevillana", su "Manual" famoso e infinidad de separatas que conservo con verdadero cariño. (En la imagen superior, la portada del ejemplar de 'Murillo' y en la imagen inferior, la dedicatoria que realizó de dicho ejemplar al autor de este reportaje).



Fernando Jesús López Sánchez nació en la calle Larga en el año 1924, en la misma casa donde nació Federico Rubio, tiene en la actualidad 85 años. Y hemos de señalar la confusión que existe con su nombre ya que se le conoce como 'Fernando de Jesús' cuando sus obras no las firma así sino 'FJ', sin la letra 'd'. Su padre era cartero de profesión. Después de El Puerto vivió en Granada. A la edad de 18 años se trasladó a la capital de España para estudiar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, obteniendo la titulación en 1947 y los Premios de Escultura y Dibujo. Desde hace más de 60 años ha realizado excelentes obras escultóricas y cerca de 500 medallas, --conmemorativas y de iniciativa propia-- que van firmadas con sus iniciales: FJ. Es académico de la de Bellas Artes 'Santa Cecilia'. En el Museo Municipal se puede contemplar una interesante selección de sus obras estructuralistas. Está casado con Marta Domínguez y tiene un hijo. (En la imagen, Fernando Jesús, con la medalla de la Academia de Bellas Artes, diseñada por él mismo. Fotografía cedida por la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia).
ALGUNAS DE SUS OBRAS.
SU RELACIÓN CON EL PUERTO.
MEDALLA CONMEMORATIVA
Presenta en el anverso a la Diosa Juno Moneta sentada sobre un plinto, pesando monedas en una balanza; en el frontal del plinto, la representación del reverso del denario romano republicano de T. Carisio del año 46 a.C. A la drecha del plinto, la firma del medallista FJ. Alrededor de la medalla, la leyenda 'XIII Congreso Internacional de Numismática' y en el reverso, rodeando el logotipo del Congreso, diseños inspirados en monedas españolas de todas las épocas: un bronce de Gadir (Cádiz), un as ibérico de Kese (Tarragona), la gran dobla de Pedro I, cuatro maravedís de Felipe IV, un peso de minas de México de 1611. Y la fachada del Museo Arqueológico Nacional, sede del citado Congreso. Debajo, la leyenda 'Madrid 2003'. Diámetro 8 cms.
VII ENCUENTROS DE PRIMAVERA DE LA UCA
Nació en Córdoba el 15 de mayo de 1943. Hijo de Antonio León Amo, quien fuera director del Banco Hispano Americano y de Josefa García González, procedente de Montilla (Córdoba) llegó a El Puerto con 5 años, donde estuvo viviendo hasta 1966, es decir que se marchó con 23 años, aunque ha vuelto muchas veces y por muchas razones como leerán a lo largo de esta nótula. El olor de los vinos de Montilla y los de El Puerto influirían, de alguna manera, en la forma de entender la vida de este porteño afincado en Córdoba. Estudió en el Colegio de las Carmelitas párvulos y preescolar con la Señorita Paquita hasta pasar al Colegio de La Pescadería. Al finalizar el bachillerato y, muy influido por la amistad con aquel conocido médico de El Puerto, Miguel Duro del Moral, le entró la vocación y estudió Medicina en la Facultad de Cádiz, entre 1960 hasta 1963. En 1966 finaliza la carrera con sobresalinete en la Reválida de la Licenciatura. Fue Delegado de Facultad en los años 1965 y 1966, y miembro por elección del Consejo Nacional de Estudiantes. Hizo las Milicias Universitarias, licenciándose como Alférez de Complemento. Pero Sus raices con El Puerto se habrían afianzar más aún. (Fernando León, impartiendo una conferencia).





En otro momento, en la consulta privada, una señora muy 'desenvuelta', al entrar al despacho, le dice: "--¿No está su padre, que es a quien yo quiero ver?". A lo que Fernando le respondié: "--Lo siento. pero mi padre es Director de Banca y el Médico soy yo, que es a quien Vd quiere ver". Aquel fue el principio de una buena amistad. (En la fotografía de la izquierda, otra instantánea en la Feria de 2008: Fernando León, María Benjumeda Abreu, y la mujer de Fernando, Encarnita Gil de Reboleño).
ROYAL AIR FORCE.
EL PUERTO EN 1964.
Fueron tiempos muy distintos a los actuales. La central de Telefónica de España, en la calle Larga era todavía manual, y las conferencias telefónicas para el extranjero, y las nacionales también, había que pedirlas con antelación, y a veces la espera era mucho mas que solo unas horas. En los casos de cierta urgencia se desplazaba a Jerez, al Hotel Los Cisnes, donde solo tardaban más o menos el tiempo de tomar un café para que te conectaran con Londres por ejemplo. Las demás comunicaciones por Telégrafos –el telex, si bien se había inventado, aun no había llegado a El Puerto– o por Correos. (En la imagen, Alex, con una copa de Brandy Milnario, de Bodegas Caballero, en el interior del Castillo de San Marcos).

EL ATENEO DEL VINO FINO.
El dramaturgo y director de escena José Luis Alonso de Santos nace en Valladolid en 1942, reside en Madrid desde 1959 y tiene su segunda residencia en El Puerto --donda pasa largas temporadas escribiendo, reflexionando, dirigiendo o descansando-- desde 1987, regalándole en la actualidad a su retina la luz y el color de nuestra Ciudad, desde la Costa Oeste.
Alonso de Santos puso sus conocimientos y contactos, Juan Gómez su capacidad de buen gestor cultural, que aun conserva entre la ciudadanía, y el equipo técnico de cultura la puesta en marcha y el día a día para hacer que éste sea uno de los mejores festivales, ya consolidados, del panorama de comedias español. Para Alonso "en El Puerto no existía el Teatro hasta la llegada de Juan Gómez a la concejalía de Cultura". En la actualidad, José Luis Alonso dirige, además, la Compañía de Comedias de El Puerto, producida por Olvido Teatro, quienes recientemente han representado 'Anacleto se divorcia' en Tomares (Sevilla) y en la actualidad está dirigiendo una comedia de Arniches para la misma compañía, que tienen previsto estrenar en el Teatro Municipal 'Pedro Muñoz Seca', el próximo mes de octubre. Para Alonso, esta compañía se sitúa entre las mejores del panorama de comedias español. José Luis pertenece al Cuerpo de Académicos de la de Bellas Artes 'Santa Cecilia' de nuestra Ciudad. (En la ilustración, el cartel de la XVIII edición del Festival de Teatro de Comedias de El Puerto de Santa María, correspondiente a este año 2009, el año de su mayoría de edad).
AUTOR DE ÉXITO.
En 'Trampa para pájaros' (1990), después de sus incursiones en la comedia humorística, coloca de nuevo ante el espectador la conflictiva realidad presente, esta vez en el debate político entre la intolerancia, último reducto de un sistema periclitado que representa Mauro, el ex policía franquista, y la libertad, personificada en su hermano Abel. Mauro era un pájaro en una trampa, ya no puede salir. Signos cainitas se perciben en la fraternal oposición y hasta en los nombres propios. La dialéctica soñador-activo que presentan los hermanos en su construcción como personajes evoca la planteada en la dramaturgia bueriana, de la que Alonso de Santos se reconoce deudor. Además de 'Trampa para pájaros' que ha dirigido este año, 18 después de su estreno, tiene de gira 'La cena de los generales'. Dos obras que nos retrotraen al franquismo. Pero como afirma Alosno de Santos: "--A mí, el franquismo como tema no me interesa. Es un contexto para tratar de otros asuntos. En Trampa... planteo el gran tema sobre el que gira la tragedia y nuestro teatro del Siglo de Oro, el de la batalla que mantenemos los humanos entre la cordura y la insensatez. El de la responsabilidad de nuestros actos. Nada queda atrás. Los fantasmas del pasado nos persiguen. Hasta heredamos las enfermedades de los padres. Crecemos entrando y saliendo de nuestros orígenes. El eterno 'álbum familiar', título de otra de mis obras más conocidas"
OBRAS PUBLICADAS.
Asimismo, es autor, junto con Fermín Cabal del libro de ensayo El teatro español de los 80. También de un importante tratado sobre el texto dramático, La escritura dramática (Madrid. Ed. Castalia, 1998). En casi quinientas páginas, el autor vierte su experiencia de años de reflexión y magisterio y elabora un texto que es un conjunto de lecciones, una serie de reflexiones sobre el fenómeno de la creación dramática tal como él la practica. Las vivencias interiores del autor, constituidas por sus impulsos, deseos, preocupaciones, son para él el resorte que activa el acto creativo, y por ello el resultado nunca está libre de intencionalidad: "No sólo hacemos arte, sino que opinamos con nuestro arte". Toda la obra estará impregnada de la memoria, la fantasía, las emociones y los sentimientos del artista, quien proyectará, inevitablemente, su mensaje. Su último libro teórico Manual de teoría y práctica teatral (Madrid. Ed. Castalia, 2007).
DIRECTOR DE ESCENA.

HONORES Y DISTINCIONES.
Aunque ya existían noticias por parte de eruditos locales como Francisco Ciria y Vergara y el investigador alemán Shulten que la identificó como el Puerto de Menesteo, no fue hasta la llegada a nuestra Ciudad en torno a 1979, de Ruiz Mata, cuando se propusieron las excavaciones sistemáticas del yacimiento del que su principal mentor ha llegado a firmar que acaso pudiera ser la Gadir fenicia ya que, en Cádiz no se encontraban registros arqueológicos que sustentaran la antigüedad de la ciudad. En una compleja teoría, Ruiz Mata componía la situación de las islas antiguamente, siendo Cádiz una necrópolis, Doña Blanca la ciudad y la isla de Sancti Petri un templo. Las teorías van y vienen, los estudios avanzan y retroceden, y diversas escuelas y arqueólogos están a favor y en contra de la misma. Pero no deja de ser un lugar apasionante que ha apasionado a cuantos en él han trabajado. Otra interesante teoría, la Sidunia árabe, ha sido expuesta por el profesor Borrego Soto,
En un trabajo infográfico realizado a auspicios de la Fundación CEEI, Bahía de Cádiz, se afirma que el yacimiento presenta una importancia singular en el panorama de la colonización fenicia en el Mediterráneo occidental. Su excavación, entre 1979 y 1995, ha sacado a la luz restos de murallas, necrópolis y viviendas de entre los siglos VIII y III a. C. Con un excepcional grado de conservación, el yacimiento guarda las claves sobre el paso de los fenicios por la Bahía de Cádiz y su relación con los pueblos indígenas de la Baja Andalucía. (En la imagen, infografía de la muralla fenicia).











El padre de nuestro protagonista era Ingeniero de Minas, compañero de promoción y amigo de
VICISITUDES EN LA GUERRA INCIVIL.
Adriano recuerda que su madre, con la guerra ganada por el bando rebelde, recibió una llamada de la policía para que confirmara que el acusador de su padre era un conocido zapatero del barrio. Ella les explicó a sus hijos, en un ejercicio de generosidad y para nada revanchista que “--Ni estoy segura, aunque existen ciertas pruebas, ni voy a ser responsable del ajusticiamiento de nadie. Bastante tendrá con su conciencia y con lo que ha hecho”. Adriano, sigue recordando, que “hay que olvidar y ser generoso. Aunque cada uno tenga sus ideas y sus opiniones. No tiene sentido. Aquello no fue nada bueno”. (En la imagen, una joven Tula Ruiz Golluri, fotografiada por Raymundo en 1918. Foto Colección AGLR).
Adriano está unido a El Puerto por muchas razones, familiares y personales, y el único inconveniente que señala es que está a 654 kilómetros de Madrid. Casado con Carmen Verastegui Villafiero, con quien ha tenido dos hijos, y de momento tres nietos, está emparentado con tres alcaldes de El Puerto: su abuelo Joaquín Ruiz y López, en 1904 y 1907; su tío Eduardo Ruiz Golluri, en 1930 y José de la Cuesta Aldaz, en 1903 y 1930. La hija de éste, Pepa de la Cuesta, casó con el hermano mayor de su madre, Joaquín Ruiz Golluri. El hijo de ambos, Joaquín Ruiz de la Cuesta –primo de nuestro protagonista—reside en Barcelona con algo más de 80 años y una mente muy lúcida, con quien gestionamos ponernos en contacto. (En la fotografía, Eduardo Ruiz Golluri, tío de Adriano).
Algún día contaremos en estas páginas las alambicadas circunstancias que propiciaron la súbita ruina del que fuera alcalde José de la Cuesta. Los cuatro Adrianos de la familia, su padre, el mismo, su hijo y su nieto, han estudiado en los Jesuitas o lo va a hacer, como es el caso de su nieto. (José de la Cuesta Aldaz, tío abuelo de nuestro protagonista).
DISCURRIR PROFESIONAL Y ACADÉMICO.
El torero Alejandro Morilla Gutiérrez pertenece un grupo de porteños que, cuando estuvo cerrada la clínica del Dr. Frontela en nuestra Ciudad, tuvo que nacer en Cádiz, el 17 de mayo de 1985. Pero se siente y es de El Puerto, de donde son sus padres y donde ha vibrado en su más que centenaria Plaza Real. Hijo de Jorge Morilla y de María Gutiérrrez, ambos de aquí, jugó y se crió en la Plaza del Polvorista y alrededores, entre palacios centenarios, oliendo la brisa marinera que llegaba desde el Guadalete, donde vivían sus abuelos maternos. Estudió en el Colegio La Salle, y recuerda con afecto a su profesor Nicolás Jiménez Aragón. y a Miguel Fue el rey Melchor en la Cabalgata de Reyes del año 2004, al igual que lo fueron otros reconocidos toreros: Ortega Cano, José Tomás y Enrique Ponce. Este último sería compañero de terna, también, en su alternativa acaecida en el año 2006, no en nuestra Plaza Real, sino en la sanluqueña de El Pino. La afición porteña se tuvo que desplazar ese día a la vecina población, al no llegar a acuerdo la empresa de Justo Ojeda y sus entonces apoderados.
El año de su nacimiento, lo es también de los futbolistas Cristiano Ronaldo, del venezolano Raúl González Guzman y del español Jesús Navas; del piloto de Fórmula 1 brasileño, Nelson Piquet Junior y de Edurne, la cantante y actriz española. El Barcelona gana el Mundial de Clubs de Baloncesto y la Recopa Europea de Baloncesto. Ese año, España firma la Convención de la ONU contra la Tortura y se abre la verja que la comunica con el Peñón de Gibraltar. El expresidente argentino, Raul Alfonsón, recibe el Premio Príncipe de Asturias a la Cooperación. Gonzalo Torrente Ballester, es galardonado con el Premio Cervantes. Las mujeres acceden por primera vez al Cuerpo Nacional de Policía. España firma el tratado de adhesión a la Comunidad Económica Europea, actual Unión Europea. José Antonio Ardanza, del PNV, jura el cargo de presidente del gobierno Vasco. En el mundo, mientras Daniel Ortega toma posesión de su cargo como presidente de Nicaragua, Ronald Reagan inicia su segundo mandato como presidente de EEUU y Mijaíl Gorbachov se convierte en presidente de Rusia. Mueren los actores Alfredo Mayo y José Bódalo. Se estrenan las películas “El color púrpura” de Steven Spielberg, “La rosa púrpura del Cairo” de Woody Allen y “Memorias de África” de Sydney Pollack. Camilo Sesto estrena “Tuyo”, Barón Rojo “En un lugar de la marcha”, Fito Paez “giros”, Joan Manuel Serrat “El sur también existe”, Los Chichos “Yo, el Vaquilla”, Richard Clayderman “Balada para Adelina”, Siniestro Total “Bailaré sobre tu tumba”.
LA LECTURA Y LA MÚSICA.
INTERNET Y EL CINE.
EL MUNDO DEL TORO.
EL EXTRANJERO Y LA ALTERNATIVA.

“XXXI TROFEO ZAPATO DE ORO CIUDAD DE ARNEDO”
"Fue una tarde de la que me siento muy satisfecho. Mi primer novillo de Fuente Ymbro fue un toro que tuvo ritmo y me acoplé sintiéndome muy a gusto y cuajando unos muletazos que ya quisiera que vieran en El Puerto" declaraba Morilla a Francisco Orgambides, de Diario de Cádiz, "Por lo visto en Arnedo tocan el pasodoble del 'zapato de oro' en el último toro, pero a mí me lo tocaron en mi primero y además lo coreó el público y eso allí es signo de que la faena cala y es digna del trofeo".





RAFAEL ALBERTI.
Viajero incansable, se conoce España al dedillo y lamenta que, para lo que se viaja hoy, apenas conozca el resto del planeta: Ha estado como hemos indicado, en Cuba, Venezuela y Méjico. En Rusia, a la antigua Checoslovaquia, Francia, Portugal, Italia... Aficionado a la filatelia y a la pesca, en sus tiempos fue un gran jugador de fútbol y ha tirado a los bolos, aunque reconoce que nunca alcanzó el nivel de su padre. Alguna vez se desplaza a la Montaña, de la que es oriundo, acompañando al tirador de bolos Alejandro García. (En la imagen, con el poeta Marcos Ana, en una paella que le preparó en su casa. A la izquierda de la imagen, podemos ver a su cuñada, Lourdes Roselló, por medio de la cual y de su esposo, Carmelo Ciria, conoció al poeta porteño).




Curiosamente las palabras 'botica' y 'bodega' tienen la misma etimología: 'afotega' que significa almacén; uno de medicamenteos y otro de vinos. Le gusta el vino. Afirma que "--Cualquier vino fino de las bodegas de El Puerto es un buen vino". Más adelante se aficionó al Rioja, no solo como vasodilatador, sino porque está bueno. Se considera bebedor social: en casa no prueba una gota, pero en la calle, una copa de vino fino sirve como excusa para entablar una conversación, además de para degustarlo, porque, insiste, está muy bueno. Su familia tuvo varias bodegas en la Ciudad: en la calle Ricardo Alcón, junto a la Placilla; dos en la calle Nevería, y una en la calle Cervantes o Lechería. Tuvieron, además una Destilería (la etiqueta que vemos de 'Anís Flor de Valdáliga' se corresponde con uno de los productos que allí se destilaban) y regentaron varias tabernas y bares a lo largo de más de un siglo de ejercicio comercial, tal y como recoge Enrique Pérez Fernández, en su obra 'Tabernas y Bares con Solera': El Alba, Las Campanas, La Caridad, Las Delicias, Milindres, el Bar Las Flores, La Sacristía, Los Maeras, Los Maeras Chicos, El Resbaladero, El Imperial, La Solera, Triana, El Bar Moderno, el Bar Pontevedra, La Caballa y El Ermitaño.