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De izquierda a derecha; Manuel Gutiérrez Morillo, Manolito ‘El Cochino’, vendedor de pescados y mariscos, Francisco Javier Merello Gaztelu, que sería alcalde de El Puerto años más tarde, desde noviembre de 1977 a octubre de 1978, Juan Crespo Rodríguez, exportador de pescados y mariscos y Santiago Masa Redondo, Capitán de la Guardia Civil y mando en plaza. Al fondo de puede ver a Felipe Bononato, padre de ‘Felipon’, fiscal en el paso de palio.  La fotografía está tomada en el cantil del muelle de la Lonja de Pescados antigua, ya desaparecida, hoy reconvertida en una tienda de ropa y locales de copas. Viernes, 28 de marzo de 1975, hace 34 años. (Foto Archivo Municipal).

sanagustin_puertosantamaria«Tal vez por la cercanía del Convento de San Agustín (en la fotografía de la izquierda, el Altar Mayor existente en lo que ha sido, también, Colegio San Agustín) a los muelles portuenses que facilitaba y potenciaba el contacto de las gentes del mar con la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, sea por lo que fue nombrado Patrón y Protector de las Galeras Reales de España que por aquellas fechas tenían su base de invierno en nuestra localidad. La vinculación de la Imagen de Nuestro Padre Jesús del Nazareno con la gente de la mar desde el 28 de febrero de 1674 se consolidó en la década de los años 70 del siglo pasado, siendo  determinante para unir aún más los lazos que existían la labor incansable del Alfonso Terry Muñoz que como Hermano Mayor de la Fervorosa, Ilustre y Antigua Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Änimas de San Nicolás de Tolentino, Nuestro Padre Jesús del Nazareno, María Santísima de los Dolores, Orden Tercera de Servitas y Santa Cruz de Jerusalén, involucró en aquellos años de esplendor de la actividad pesquera a todo el sector: marineros, rederos, armadores, mozos, chaboleros, vendedores, pregoneros, estibadores, cajeros, minoristas y exportadores en general, y especialmente, la familia Vázquez, Juan Poquet Grimalt, Manuel Gutiérrez Morillo, Manolito ‘El Cohino’ y Juan Crespo Rodríguez.

monumentomarinero_puertosantamariaIniciados los años 70, en el alba del Viernes Santo, entre el regocijo de los fieles, acabado el Vía Crucis, acercándose el Nazareno al balcón del río, se presentaba por primera vez en el desfile procesional la banda de cornetas y tambores del Cuartel de Instrucción de San Fernando, aunque su presencia fue transitoria. De la misma manera, como de un ritual se tratara, se incorporaba al cortejo del paso de palio los representares del sector pesquero, autoridades civiles y militares. El punto de partida era el Restaurante Guadalete, donde hoy se encuentra el Pub Berebere, en la Avenida de la Bajamar, finalizando con la recogida de María Santísima de los Dolores.  Desde el pasado año de 2008, de nuevo el desfile procesional pasa por el cantil del muelle pesquero, por la margen derecha del río, por esta banda. Quedó interrumpido desde los años 90 porque las algarabías que se formaban en los bares de copas que se ubicaron en antigua Lonja de pescados no era lo más recomendado para el desfile procesional… Durante ese tiempo, la bendición de las aguas y la oración por los fallecidos en alta mar que se venia celebrando ante el Monumento al Marinero (en la fotografía de la izquierda), próximo al Muelle del Vapor.

Los Hermanos Mayores, desde la década de 1970: Alfonso Terry Muñoz, Antonio de la Torre González, Fernando Arjona González, Rafael Vital Gordillo, Vicente Mayor Domínguez, José Luis García Martín y en la actualidad de nuevo Fernando Arjona González, supeviviente de aquellos años de los setenta del siglo pasado, colaborador incansable en distintos cargos en la Hermandad desde entonces.

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HACE 36 AÑOS.
Este Viernes Santo, hace exactamente 36 años, la Hermandad estrenaba dos candelabros de cola de su paso de palio.  A ellos también se unían medallones de plata con los nombres de la práctica totalidad de los barcos pesqueros de la Flota porteña. Pasaba la seis de la mañana y desde el Restaurante Guadatele, donde había quedado custodiado durante la noche los candelabros y medallones, portados por Eugenio Espinosa  Palacios, ‘Nono del Guadalete’, se entregaban al Hermano Mayor, Alfonso Terry Muñoz. Aquello fue inenarrable. En aquel Viernes Santo del 20 de abril de 1973, se mezclaron llantos y emociones mientras que el sacerdote Ramón González Montaño, bendecía las aguas del río Guadalete implorando al Nazareno y a la Virgen de los Dolores por todos los hombres de la mar, pero muy especialmente por los diez tripulantes desaparecidos en las costas de Arrecife de Lanzarote, dos meses antes, el martes día 6 de febrero de 1973 cuando faenaban a bordo del pesquero “Domenech de Varo”, arrojándose al río en su memoria varias coronas de laurel y ramos de rosas. A continuación José Manuel Manga Rodríguez y Vicente Pérez Yáñez, únicos supervivientes del pesquero desaparecido, colocaban los candelabros con sus más de 100 medallones en el Paso de María Santísima de los Dolores. (Foto: Juan José López Amador).

Este año la escasa pero muy cualificada  marinería local a pesar de la situación de abandono que sufre la pesca reivindicará su lugar en la Hermandad con un salvavidas de plata que llevará sobre su fajín la Virgen de los Dolores.

relojdesolcruces_puertosantamaria1SUSANA DEL NAZARENO.

En la esquina de Cruces con San Sebastian, este año, cuando las manecillas del reloj marquen las 12 horas, se acercará, después de pasar Nuestro Padre Jesús del Nazareno, María Santísima de los Dolores y allí Susana Jarén Tejero, Susana del Nazareno, en su pequeño cuerpo pero en su alma grande recibirá un año más el amor de los costaleros nazarenos. Susana del Nazareno, fue bautizada así en un artículo que escribí hace 10 años en Diario de Cádiz, el miércoles 7 de abril de 1999. Su padre fue pescador, Julio Jaren Perea, fallecido hace algunos años, sus hermanos cuñados y sobrinos, junto a sus compañeros bajo el paso de palio, le tributan un merecido homenaje. Son sublimes esos instantes, entre Cruces y la calle San Sebastián. Ella, con poco más de 30 años, mantiene su cuerpecito pequeño debido a una enfermedad ósea (huesos de cristal) desde su nacimiento, que no ha sido óbice para sentir una gran y fervorosa pasión por la Hermandad del Nazareno, además de ser súper inteligente, adaptada a las nuevas tecnologías informáticas. Todo un lujo para ese cuerpecito como de una pequeña de dos años.» Antonio Carbonell López.

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En la fotografía, el paso del Cristo del Nazareno. Podemos observar penitentes de la Hermandad de la Veracruz, únicos autorizados por la Junta de Gobierno del Nazareno para procesionar junto con los de la propia del Nazareno.

nazareno_cruz_4_puertosantamariaAÑO 1930, EL NAZARENO SALE EL JUEVES SANTO.
«La segunda cofradía en desfilar en 1930 fue la del Nazareno, que lo hizo a las 03:00 horas del jueves santo. Este año cuidaron del buen orden y disciplina de los participantes, dictando una serie de normas con tal fin, exigiendo a los nazarenos que deseasen realizar la estación de penitencia se ajustasen en sus túnicas y capas al modelo oficial, calzando zapatos negros y guantes blancos o negros, según la túnica. Asimismo se exigía a las señoras que quisieran acompañar al Nazareno “llevar vestido negro y velo de luto, o hábito, guardar silencio tanto en la procesión como dentro de la iglesia, colocándose en el lugar que se le designe, siendo recomendable portar cera... se situarán en la capilla de N.P. Jesús Nazareno pasando por el trascoro y los penitentes en la capilla de San Pedro”. Hasta un total de trece artículos formaban este rebosado decálogo de “instrucciones para el buen orden de la estación de penitencia” en el que se indicaba la distancia que se había de guardar entre penitentes, la prohibición de pisar un bar vestido con el hábito, esto último considerado falta muy grave o indicaciones para las paradas». Tradiciones Religiosas de El Puerto de Santa María. Medio Siglo de Cultos y Procesiones (1891-1939). Antonio Gutiérrez Ruiz. Año 2007.

En la fotografía a color, de Arbaro, el Nazareno y la Cruz. Existe un interesante estudio efectuado por el Sr. Gálvez, sobre las distintas escenas que aparecen en la cruz, documentada con fotogramas, trabajo que pretendemos publicar en Gente del Puerto en su momento.

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La fotografía está tomada a principios de los años 50 del siglo XX, pasando bañistas desde la playa de “La Puntilla” hasta la playa de “Valdelagrana”. El bote se llamaba "El Quinto" y era propiedad de José Manuel Sánchez Carlé, de apodo "Manduco" (padre de los Hnos. Sanchez La O). Este bote fue de la Marina de Guerra y se usaba para que los quintos aprendieran a remar, de ahí el nombre del mismo. (Foto: Vicente González Bruzón, perteneciente a la Colección de V.G.L.)

Las barcas del Canal servían para trasladar a los veraneantes de una playa a otra. Por el módico precio de 0,50 cts. nos trasladaban a Valdelagrana después de la merienda, para ver las Carreras de Caballos, o bien se organizaba una excursión para ir a mariscar al río San Pedro.  A mediados de los años 50 del siglo pasado, la playa de Valdelagrana estaba virgen,  solo habia una ventita --"El Cepo"-- donde Juan Moreno preparaba la caza como nadie.

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A comienzo del siglo XX, la familia Neto era la propietaria de los Baños; tenían unas casetas muy grandes para cambiarse de ropa y los baños en alto que se pueden ver en la fotografía superior a este párrafo. Después del baño, siempre custodiados por los bañeros, los de Antonio Neto, estaban los Jodar, Andrés y Juan quienes, además, eran mariscadores. Los bañistas sustituían la ropa de baño por el albornoz y los bañeros recogían los bañadores y las toallas de los cuartos y las tendían para secarlas; una vez secas, se guardaban en una talegas con las iniciales de cada familia para que, al día siguiente, se pudiera usar de nuevo. Esa era la misión del bañero, ademas de vigilar a los bañistas desde la orilla.

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Barqueros en La Puntilla, al fondo, Valdelagrana. No están las escolleras o espigones.

Los barqueros retirados de la orilla vigilaban para que nadie se fuera lejos de ésta. La familia Neto: Leonardo Neto y Magdalena Oviedo, repartieron sus casetas entre sus hijos que eran todos carpinteros de ribera: Paco, Antonio Manolo y Leonarda Neto Oviedo. Luego estaban los primos del Bar Playa: "el Nono" y sus sobrinas “Yoya”, Lucía y “Titi”. Y otros primos, los Serrano, del «Bar lo Mellizos».

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Existían, también, unos baños en «El Corribolo» que se llamaban de «San José», propiedad de la familia Lora; estos baños desaparecieron y las casetas fueron vendidas a  los bañeros antiguos. Su hechura era peculiar: tenían dos cuerpos; uno con el techo recto delante y otro, a continuación,  a dos aguas.

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El Vapor de El Puerto (Adriano III) pasando por el Canal, las lbarcas en la orilla y las casetas junto al río, cuando no existían epigones en el Guadalete. (Foto Colección Centro Municipal Patrimonio Histórico).

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Una vista actual de la desembocadura del río, con espigón y zona portuaria.

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bono_playa_2_puertosantamariaOtro bañero antiguo fue Paco Bononato. Tenía las primeras casetas junto al Canal, que todos los años se le inundaban con las mareas de Santiago. Además había casetas con ruedas para bajarla a la orilla ya que las señoras iban vestidas hasta los tobillos para el baño y tenian delante una pequeña terraza. Los días de toros, después del almuerzo y antes de la corrida, se paseaban por la orilla». C.F.G.S.

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Don Ramón, con Pepe Serrato, Coordinador de Cáritas Parroquiales de El Puerto, en uno de los paraderos donde hacía apostolado, también, con una copa de vino en la mano: el Bar La Ponderosa. Ramón, with Pepe Serrato, Coordinator of Cáritas Parroquiales (a charity) in El Puerto, in one of the places where he used to preach, also with a glass of wine in his hand:  La Ponderosa Bar.

En 1980,  Antonio fue sustituido en la Prioral, porque no se encontraba bien y pidió ser coadjutor de Ramón en la parroquia de Ntra. Sra. Del Carmen y San Marcos. Inmediatamente, creó el Catecumenado Permanente de Adultos y organizó la Cáritas parroquial con Ramón y Pepe Serrato. El nuevo destino no respondía, precisamente, al deseo que desde siempre habían tenido los dos hermanos de trabajar juntos. La causa fue la enfermedad que se le declaró siendo párroco de Fátima en Jerez. Esa enfermedad le limitaba, pero su fortaleza de espíritu le mantuvo en una actividad constante casi hasta el final. Nadie podía sospechar que tenía una enfermedad grave.

In 1980, Antonio was substituted in the Prioral Church because he wasn’t well and requested to be Ramón’s coadjutor in the Ntra. Sra. Del Carmen y San Marcos Parish Church (Our Lady of Carmen and Saint Mark). He immediately created the Continual Adult Catechism Class and organised the Cáritas charity base at the church with Ramón and Pepe Serrato. The new place didn’t exactly answer the two brothers’ wish of working together. The cause was the illness that he was diagnosed with when he was parish priest at the Fátima Church in Jerez. This illness restricted him, but his strength of spirit kept him in constant activity until almost the end of his days. Nobody suspected that he had a serious illness.

agm_puertosantamariaMUERTE DE ANTONIO.
Un día de San Antonio, ya no pudo más y Antonio se fue a Sevilla para que le hicieran un cateterismo. Ramón fue informado inmediatamente que Antonio estaba muy mal. Le quitaron los drenajes y tubos y lo trajeron en una ambulancia a El Puerto. Ramón lo tenía todo preparado para recibir al difunto y exponerlo en la capilla ardiente. La sorpresa fue mayúscula cuando llegó en la ambulancia y comprobaron que Antonio estaba vivo y saludaba a todos con plena conciencia. Toda la feligresía lo esperaba. El 9 de septiembre de 1986 murió a los 54 años de edad.

LAS RESPONSABILIDADES DE DON RAMÓN.
A partir de entonces, a don Ramón le llovieron los cargos y cargas. La primera fue la de miembro del Consejo del Presbiterio de Jerez el 17 de octubre de 1983. Era una tarea de la que ya tenía experiencia por su participación en el Consejo del Presbiterio de Sevilla en 1967. Al día siguiente, 18 de este mismo mes y año, fue nombrado profesor de Religión y Moral Católica de Bachillerato en el instituto Muñoz Seca del Puerto.

donramon1967_puertosantamariaLa parroquia se pudo inaugurar el 29 de agosto de 1970. Inmediatamente las actividades sociales y pastorales se multiplicaron: organizó los cursos del PPO, el Centro social parroquial, AFANAS,  el Círculo de Estudios, el Club de Fútbol San Marcos, las Cooperativas de viviendas, la Guardería social para 125 niños en el patio de la parroquia, la Banda de cornetas y tambores, el Grupo de Majorettes, la Hermandad de la Borriquita y un largo etcétera que sería prolijo enumerar. (En la fotografía, en la celebración de la Virgen del Carmen de 1967, a la izquierda Francisco Martín García; en el centro, pescador almeriense, 'el Rubio' y don Ramón. Ambos eran tripulantes del pesquero 'Magdalena Isabel' del armador Francisco Pineda Rosello, padre de María del Carmen Pineda Martí, Camarista mayor de la Virgen del Carmen durante la década de los años  60 y 70 y  Miguel Pineda Marti, armador del Pascual Baldo con nótula propia en gente del Puerto.).

Para colmo, el 5 de diciembre de 1983, fue designado arcipreste del Puerto de Santa María. El cargo de Arcipreste era elegido democráticamente por los sacerdotes de la ciudad y aprobado por el obispo. El 8 de marzo de 1988, fue nombrado delegado diocesano del Clero. Era, sin duda, el nombramiento de máxima responsabilidad que se le encomendaba. La diócesis de Jerez tenía por aquel entonces unos cien sacerdotes, de los cuales casi la mitad eran mayores de 65 años. Eso exigía una presencia especial en la vida de los sacerdotes y una vinculación constante con el obispo.
Dos años más tarde, el 11 de diciembre de 1991, Ramón fue nombrado Vicario Episcopal de Pastoral. Su parroquia del Carmen había logrado reunir los más diferentes movimientos, grupos y comunidades, en una convivencia más que aceptable y en unos tiempos difíciles tanto políticos como eclesiales. El obispo Rafael lo escogió para realizar una pastoral, a nivel diocesano.

gonzalezmontano_obispo_puertosantamariaLOS RECONOCIMIENTOS.
Si los cargos honoríficos sirven para algo, también Ramón tuvo la oportunidad de comprobarlo. No suelen añadir nada, sino reconocer los servicios prestados durante la vida. Siguiendo el orden cronológico, el primero fue el de Canónigo Honorario de la Catedral de Jerez de la Frontera. Este se le concedió el 5 de agosto de 2001.
En un comunicado que el Sr.Obispo dio a conocer, al concluir la celebración de la Misa Crismal en la catedral, el 10 de abril de 2001, decía lo siguiente: "JUAN PABLO II PONTÍFICE MÁXIMO" A SU AMADO HIJO: SALUD Y BENDICIÓN APOSTÓLICA. RAMÓN GONZÁLEZ MONTAÑO TE ELEGIMOS, HACEMOS Y DECLARAMOS NUESTRO PRELADO DE HONOR. Y POR ELLO TE CONCEDEMOS LOS PRIVILEGIOS, HONORES Y PRERROGATIVAS QUE POR LA INSTRUCCIÓN "UT SIVE" DE LA SECRETARÍA DE ESTADO PAPAL VAN ANEJAS CON ESTA DIGNIDAD."
Dado en Roma el 22 de marzo del año 2001. Hay un sello. Ángel, Cardenal Sodano.
El título venía a reconocer, desde las más altas esferas de la Iglesia, una labor que ya los portuenses hacía tiempo que habían reconocido, nombrándole "Hijo Adoptivo de la Ciudad", en un emotivo Pleno de 1998. Parece que el Señor estaba esperando que Ramón recibiera los justos homenajes a toda una vida de entrega a los demás, no sólo como sacerdote, sino como hermano de todos aquellos que se cruzaron en su camino..

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Visitando al Papa Juan Pablo II, quien le concediera el título de monseñor. A la derecha de  la fotografia, Antonio López Fernández, actual párroco de los 4 Evangelistas de Jerez.

LA MUERTE DE RAMÓN.
El 17 de diciembre de 2001, nueve meses después de haber recibido el título de Prelado Doméstico de Su Santidad, tras la celebración de la misa de la tarde, se sintió enfermo. Cuando bajó del presbiterio y entró en la sacristía, le atacó la insuficiencia respiratoria que le asaltaba con cierta frecuencia. Lo quisierono llevar al ambulatorio, pero se echó sobre el hombro de su hermana Rosario con total incapacidad. Lo pusieron en el suelo y ya no se levantó más. Eran las nueve de la noche. El desconcierto de los presentes fue total, pero Ramón se había marchado a la Casa del Padre tal como él había deseado, de puntillas, con 67 años.

gonzalezmontano_bardani_puertosantamaria El eco de su muerte se extendió por toda la ciudad como un reguero de pólvora. La Cofradía de pescadores y el sector pesquero quedó impactado por la noticia y acudieron a la parroquia para darle el último adios. El Consistorio decretó una jornada de luto por la pérdida de uno de sus hijos adoptivos más queridos. Las banderas del Consistorio y las de la Cofradía de Pescadores ondearon a media asta en señal de duelo. Los feligreses de la parroquia se volcaron con su párroco en el funeral y misa de "corpore insepulto". El obispo de la diócesis, don Juan del Río, el obispo emérito, don Rafael Bellido, y el presbiterio diocesano en pleno, así como muchos sacerdotes de Sevilla y otros puntos de España, vinieron a concelebrar la misa por su alma y rendirle el último homenaje.
Cuando la ciudad de Estepa conoció la noticia del fallecimiento de don Ramón, el Consistorio se apresuro a manifestar su condolencia y a concederle el homenaje póstumo de la "Medalla de Oro" de la ciudad. El acto se celebraría dos meses más tarde (el 22 de marzo de 2002) en la Casa de la Cultura "Miguel de Cervantes" del municipio estepeño. Juan Leiva. Autor del Libro: “Tres historias íntimas: Don Ramón, El Carmen y El Puerto”. Año 2003. (En la fotografia, D. Ramon flanqueado a la izquierda por Alfonso Muñoz y a la derecha, por Pedro Jimenez, padre de Constanza Jimenez Solis, con notula (113) propia en Gente del Puerto en un lugar que frecuentaba: el Bar Dani, frente a la Parroquia y junto a la Comisaria de Policia).

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En la Parroquia del Carmen en 1970. De izquierda a derecha, Manuel Buhigas Cala Antonio Ojeda, Domingo Renedo, José Adame, José Terrada, don Ramón y Rafael Tejada. (Foto Colección Hortensia Renedo Varela).

LA PASTORAL DE LOS HERMANOS GONZÁLEZ MONTAÑO.
Es obligado un recuerdo a los hombres de Acción Católica, Domingo Renedo,  José Luis Álvarez Sevilla 'Gavina', Manuel Buhigas Cala, Antonio Herrero Tello, Antonio Naranjo, Gerardo, Antonio Ojeda, José Adame Vázquez, Higinio Mercado, Antonio Chorro Peña, Faustino Navas, José Alonso Martin, Juan Mendoza y José Blandino, pero un autentico defensor de las causas sociales; José Terrada, Montero... Pescadores, arrumbadores, metalúrgicos, vidrieros. La gran amistad que les unía a Esteban Caamaño, Isidoro Gálvez, Elías. La juventud, los Jiménez Lavi, Humberto Jiménez, Paco Sánchez Matabuena, Cordero, Morro, Elías, Arniz, Conchita García Pinilla, Pilar Renedo, Bernardo Muñoz-Leiva, Juan Reina, Dueñas, Nimo, Gaspar, Puchi, Pepi Feria, Asumpti Poullet. Los Lobatos y los Boys Scouts, los campamentos de verano en Grazalema y Benamahoma. Las viviendas de los desfavorecidos, la de los pescadores, la de San Marcos, Afanas, los taxistas y Manolo Rebollo, las confrontaciones con los sacerdotes locales porque no entendía que el sacerdocio no fuera otra cosa que la Misa, los bautizos, las bodas y el 'cepillo'.

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En la fotografía de Rafa, de izquierda a derecha, en el Centro de Educación Especial 'Mercedes Carbó', Antonio Carbonell, José Luis Osborne Vázquez, don Ramón, Cipriano Pérez Barroso y Manuel Sánchez-Romate. 21 de diciembre de 1970(Foto Colección A.C.L.)

José Luis Osborne Vázquez ayudó económicamente en la construcción de la Parroquia y al Centro de Afanas 'Mercedes Carbó', junto con Manuel Delgado Almisas  y Juan Roselló Castell. Y José Antonio Español Caparrós, el ingeniero de Obras del Puerto, el de los espigones, el que dragaba el río,  son quiénes, junto a José Luis Álvarez Sevilla 'Gavina', redero y socialista en los tiempos de Franco, ayudaron a don Ramón a cumplir con la pastoral que se había propuesto.

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Presidiendo un acto en la Parroquia provisional, en los bajos del actual ayuntamiento, José Álvarez Sevilla 'Gavina', a su derecha Domingo Renedo, Antonio Ojeda y José Buhigas. A la izquierda, don Ramón. Año 1970.

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En 1969, conversando con Ángeles Domecq, ante la célebre 'Mamá del Millón' Mercedes Carbó, a la izquierda José Luis Osborne habla con Manuel Delgado Almisas, bienhechores de AFANAS.

Isa Lora, por cierto, hizo una magistral entrevista en Antena Bahía que llegó hasta el tuétano. Se documentó y su trabajó: fue un lujo. En breve espacio de tiempo nos mostró a Ramón, su familia, su entorno, su vida entre nosotros... Y Ramón habló de todo y de cada uno de sus amigos, de aquellos años de su Parroquia, la de los Baños Termales, la de la OJE, la de la Sierva de los Pobres, la del Polvorista y la actual, frente a Comisaría.

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Siempre con los pescadores, Don Ramón en un acto en el Día de los Hombres del Mar, en 1982. De izquierda a derecha, Encarnación Ruiz Chinea, esposa del homenajeado, don Ramón, el homenajeado Vicente Femenía Grimalt, Antonio Carbonell López, a la sazón Secretario de la Cofradía de Pescadores, y Manuel León Pérez, relaciones públicas y Vicepatrón Mayor Primero de la Cofradía de Pescadores de entonces.

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En el centro, Jose Luis Alvarez Sevilla, 'Gavina', redero y Presidente del Grupo de Viviendas "Estrella del Mar", llego a ser presidente de Acción Catolica. A su derecha, José Gonzalez Montaño, Gerente del Grupo de Viviendas. De izquierda a derecha, su Junta Directiva: Antonio García Bonmatti, redero de tierra; Emilio Martinez Puyana, práctico de pesca; José García Malvido, Patrón de Pesca; Lope Rodríguez Lopez, pescador; Antonio Cots Olmo, motorista y Juan Jose Gallardo Ares, redero de tierra. El acto en la plaza que lleva su nombre, la de Ramon Gonzalez Montaño. La práctica totalidad de los integrantes de esta Junta Directiva lo era también de la Hermandad del Carmen, siendo Jose Luis Alvarez Sevilla, 'Gavina', presidente desde 1965 hasta 1978

elcuraramon_puertosantamariaUN HOMBRE BUENO
"Se cumplen en estos días 25 años del conflicto marinero en El Puerto de Santa María. El tiempo transcurrido y las actuaciones lamentables de quienes estaban en aquellos días al mando de los agentes del Orden Público me hubieran evitado recordar el suceso, pero la figura del padre Ramón González Montaño, párroco del Carmen, fallecido el pasado día 17 de diciembre, bien merece este final de singladura de la Meridiana de 2001.
A principios de 1977, en plena transición española, 700 pescadores, portuenses y de otras localidades gaditanas, especialmente de Sanlúcar y Barbate, se concentraron en los locales de la Cofradía de Pescadores solicitando un socorro ante el amarre de los barcos, que llevaban un mes sin poder hacerse a la mar por el mal tiempo reinante.
La Cofradía portuense informó que las normas legales por las que se rige no permitían disponer de fondos para su reparto general entre los pescadores. Fue entonces cuando llegó la Guardia Civil indicando su capitán a los reunidos que abandonaron los locales; hubo negativa y se produjo una fuerte acción de dicha fuerza hasta lograr que todos se marcharan de las dependencias.
Los pescadores, después de ser arrollados brutalmente por el solo hecho de estar reunidos, se congregaron en la plaza del Polvorista ante el Ayuntamiento y rápidamente aparecieron de nuevo las fuerzas de la Guardia Civil, que rodearon la plaza y disolvieron a los manifestantes actuando con energía.
Ya por la noche, decidieron protegerse en la Parroquia del Carmen.
Allí se encontraba como párroco el cura Ramón, al que querían y respetaban por la labor social que venía desarrollando con la gente del mar desde su llegada a El Puerto.
Don Ramón se encontraba aquella noche del lunes 3 de enero de 1977 celebrando misa y celebraba complacido cómo cientos de pescadores y trabajadores de otros gremios solidarizados se agrupaban de forma silenciosa en la iglesia. No sólo proporcionó lo necesario para hacer llevadero el encierro, con la colaboración inestimable de sus feligreses, sino que además ofreció su apoyo para que los trabajadores de la pesca gozaran de los mismos derechos que los otros sectores.
Durante las 20 horas que duró el encierro, el padre Ramón desatendió las peticiones de los mandamases civiles y militares para que expulsara a los pescadores.
A las 4 de la tarde del día 4 de enero la Guardia Civil se instalaba en las puertas de la Parroquia ordenando el desalojo. Don Ramón no se amedrentó y le indicó al capitán que los marineros no hacían ningún daño por estar reunidos y que no veía motivos para que abandonaran la iglesia.
Los pescadores, percatados de las intenciones del capitán, convinieron salir no sin antes expresar su gratitud al padre Ramón.
El conflicto marinero en El Puerto duró 14 días. Hubo 8 detenciones y decenas de heridos.
Al final concedieron el socorro solicitado y felizmente los consensos alcanzados en la noche del encierro en la Parroquia de un hombre bueno hicieron emerger una frontera a partir de la cual la marinería fue un sector siempre a tener en cuenta.» Antonio Carbonell López. La Meridiana. Diario de Cádiz. 30 diciembre 2001.

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gonzalezmontano_01_puertosantamaria"Ramón Eduardo González Montaño fueron sus nombres y apellidos completos. Nació el 31 de agosto de 1934, en una casa de la calle Ancha del pueblo sevillano de Estepa, frente a la torre de la Victoria. Era la torre de la iglesia  del convento de los mínimos o victorios. La misma Orden monacal que existía en el Monasterio de la Victoria de El Puerto.
Sus padres fueron Antonio González Cornejo y Concepción Montaño Corrales. Ramón hacía el número 10 de los 11 hijos que tuvieron sus padres. Su pueblo es uno de los  más bellos de la provincia hispalense, no sólo por su geografía, sino porque sus calles, sus iglesias y sus casas palaciegas  son muestras de arte y de belleza. Cuando uno visita Estepa, le asalta el deseo de haber nacido allí.
Desde muy niño, Ramón fue acólito de la iglesia de San Francisco y asistía al colegio que tenían los padres franciscanos en la ciudad. Los religiosos pretendían que sus alumnos fueran buenos estudiantes, pero también que destacaran por su educación y su vida cristiana. Eso hacía que muchos se vieran atraídos por la vida religiosa. Por otra parte, los que sentían inclinación por el estudio tenían pocas opciones, porque centros de Enseñanza Media, por aquella zona, sólo había uno, el instituto de Osuna.

Ramón Eduardo González Montaño was his full name. He was born on 31st of August 1934, in a house on calle Ancha in the Seville town of Estepa, opposite the torre de la Victoria (Victoria tower). It was the Franciscan convent’s church tower, the mínimos or victorious. It was the same monastic Order as was present at the Monasterio de la Victoria (Victory Monastery) in El Puerto.
His parents were Antonio González Cornejo and Concepción Montaño Corrales. Ramón was the tenth of eleven children. His home town is one of the prettiest in the province of Seville, not only for its geography, but also because its streets, churches and palatial houses are a great show of art and beauty. When you visit Estepa, you are struck by the desire to have been born there.
From a young boy, Ramón was an acolyte at the San Francisco Church and attended the Franciscan Priests’ school in the town. The clerics hoped to turn out good students, but not just this, they also hoped to turn out students who were known for their good behaviour and Christian way of life. This attracted many to the religious way of life. Furthermore, those who would have liked to continue studying had few options open to them, since there was only one secondary school in that area, in Osuna.

MUERE SU PADRE
El 21 de abril de 1941, moría su padre. El hecho, siempre luctuoso para cualquier familia, significaba un auténtico problema para su madre con once hijos, muchos de ellos pequeños aún. A Ramón, con siete años, tuvo que producirle un fuerte impacto, ya que era el predilecto de su padre. Ramón manifestó a su madre el deseo de ser franciscano, pero no encontró beca y se decidió por el Seminario diocesano. Su madre le dijo: "Hijo, cuando me dijiste que querías ser religioso, me fui a dar gracias a Dios, aunque sabía que te perdería. Pero ahora que me dices que quieres ser sacerdote, he vuelto a darle gracias con gran alegría, porque no me dejarás." De sus diez hijos, dos fueron sacerdotes; dos religiosas; dos casados y dos solteros.

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Don Ramón y su hermano, el también sacerdote Don Antonio, con familiares y amigos. Écija, 1959.

Antonio, el padre, era un hombre culto. Fue secretario del Juzgado de Paz de Estepa y, más tarde, oficial mayor del Ayuntamiento con función de secretario. Concepción, era una mujer profundamente cristiana que supo infundir a sus hijos e hijas una educación y unos sentimientos acordes con sus convicciones cristianas. Era plena República y las esperanzas que habían puesto los españoles en el nuevo régimen, comenzaban a disiparse, por falta de moderación entre los principales partidos de izquierda. El panorama hacía presagiar un futuro oscuro. Desgraciadamente, dos años más tarde, estallaba la Guerra Civil.

seminariomenorsanlucar_puertosantamariaEn septiembre de 1946, Ramón decide marchar al Seminario Menor de la Archidiócesis de Sevilla en Sanlúcar de Barrameda. Hacía seis años que había terminado la Guerra Civil, y uno, la II Guerra Mundial. El fantasma de la hambruna aún no había desaparecido. La II Guerra Mundial terminó el año 1945. Ramón se distinguió entre los mejores estudiantes, como lo atestigua su certificado de estudios, extendido por la Secretaría del Seminario, con la nota media de Notable. (En la fotografía de la izquierda, el Seminario Menor de Sanlúcar de Barrameda).

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Puerta trasera del Palacio de San Telmo de Sevilla, o de 'Las Doce Estatuas', seminario de Sevilla y en la actualidad sede de la Junta de Andalucía.

RAMÓN, SACERDOTE.
El curso 1951-52, a sus diecisiete años, Ramón llegaba al Seminario Mayor de San Telmo. Era un formidable palacio barroco, con espléndido jardín y campos de juego. La Infanta Doña María Luisa lo había dejado a la Archidióces de Sevilla, para que albergara a los seminaristas y fuera el centro de estudios de los futuros sacerdotes. Hoy es la sede del presidente y del Gobierno de la Junta Andalucía. Allí estudió Ramón tres años de Filosofía (de 1951 a 1954) y cuatro de Teología (de 1954 a 1958). Con estos siete años, se completaba la carrera eclesiástica que, junto con las Humanidades, integraba los doce años de estudio. Aquí maduró en sus estudios y consiguió aún mejores calificaciones, como lo atestigua el certificado de la Secretaría del Seminario Mayor de Sevilla, con la nota media de Sobresaliente.

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Don Ramón, recién ordenado sacerdote con 23 años, en 1958.

El día 29 de junio de 1958, a sus veintitrés años, Ramón era ordenado sacerdote en la catedral de Sevilla, junto a los demás compañeros de curso. A los pocos días, el Cardenal Bueno Monreal le comunicó que su destino era el de coadjutor de Constantina, juntamente con otro compañero de la misma promoción. A los tres años, Ramón recibió un nuevo destino. El 3 de marzo de 1962, era enviado a Écija, como coadjutor de la parroquia de Santiago.

gonzalezmontano_chicos_puertosantamariaANTONIO, SU HERMANO.
La vida de Ramón no se puede concebir sin la de su hermano Antonio, también sacerdote. Era un año mayor que él, pero un curso menor, porque ingresó en el Seminario un año más tarde que Ramón. Eran dos vidas paralelas unidas no sólo por la sangre, sino por la amistad, la vocación  y el carisma sacerdotal. Antonio había nacido en Estepa el 8 de marzo de 1932. Ingresó en el Seminario a los quince años, fue ordenado sacerdote el 21 de junio de 1959 y cantó su primera misa el 27 de junio de este mismo año. Su primer destino fue el de coadjutor de Santa Cruz de Écija, siendo nombrado capellán de San Sebastián y del cementerio de la ciudad. Dos años más tarde, fue nombrado consiliario interparroquial del centro de Acción Católica de Écija. Así se explica el nombramiento de Ramón como coadjutor de la parroquia de Santiago de Écija. Ambos hermanos conseguían ir a la misma ciudad, donde podrían vivir juntos y desarrollar su tarea sacerdotal en esta histórica ciudad. La mayoría de los sacerdotes eran mayores y los jóvenes se decidieron por agruparse en torno a los dos hermanos. (En la fotografía, los pequeños Ramón y Antonio, con 6 y 8 años, en el Colegio de los Franciscanos de Estepa. Año 1940).

antoniogmontano_puertosantamariaAMBOS EN EL PUERTO.
En marzo de 1963, coincidiendo con que Antonio debía incorporarse a sus obligaciones castrenses, fue nombrado capellán de la base naval de Rota, consiliario interparroquial del Centro de Acción Católica de El Puerto y capellán del convento del Espíritu Santo de esta misma ciudad. Ramón, por su parte, recibió el nombramiento de cura ecónomo de la recién creada parroquia de San Marcos del Puerto de Santa María, profesor de formación religiosa en el centro de Enseñanza Media y Profesional de Santo Domingo y capellán de las Siervas de los Pobres.
Ramón no tenía templo para ejercer el ministerio y comenzó utilizando el archivo y el templo de  la Prioral. Poco después, don Luis Caballero ofrece la capilla del Castillo de San Marcos para que se utilice como parroquia, pero no llegó a utilizarla porque ya se había instalado en los baños termales. En 1967 se trasladó a la capilla de la Sierva de los Pobres de la calle Fernán Caballero. (En la fotografía don Antonio en 1959, en Écija).

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A la izquierda vemos a Don Ramón González Montaño, en la bendición de la primera piedra del templo, a su lado un joven reportero micrófono en mano, José Ignacio Buhigas Cabrera recoge las palabras del Obispo Auxiliar, Monseñor José María Cirarda Lachiondo; a la derecha de la fotografía podemos ver al Arcipreste de la Ciudad, Don Manuel Salido Gutiérrez, párroco de la Prioral. Está tomada en el lugar que hoy ocupa la Comisaría de la Policía Nacional.

En 1968, cuando ambos hermanos estaban empeñados en las tareas de la construcción de la nueva parroquia, un nuevo destino, esta vez en la persona de Antonio, vino a distorsionar los proyectos de ambos hermanos. En noviembre de 1968, Antonio fue nombrado párroco de Nuestra Señora de Fátima de Jerez, delegado diocesano de Misiones y, un año más tarde, director espiritual del Instituto Padre Luis Coloma.
Antonio aceptó con el optimismo y la entrega que le caracterizaban, pero Ramón veía que todo el peso de la nueva parroquia caía sobre él. Ramón quería que las obras se terminaran cuanto antes para que se pudieran albergar los grupos que iban surgiendo se instalaran en el nuevo complejo parroquial. Las actividades se multiplicaban por días y los locales eran insuficientes. El título definitivo fue el de Parroquia de Ntra.Sra.del Carmen y San Marcos.

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La Parroquia del Carmen y San Marcos, la nueva parroquia del ensanche portuense, marinera, moderna y modernista.

En 1975, de nuevo a Ramón se le acumulan los cargos, con el nombramiento de director espiritual,  profesor de la Escuela de Enfermeras y capellán de la Clínica del Dr.Frontela de El Puerto. Antonio estuvo en Jerez casi diez años. El 9 de septiembre de 1977 fue nombrado párroco de la Iglesia Prioral del Puerto. Sustituía a don Antonio Cabezas Moya que había sido destinado a la parroquia de San Gil de Sevilla.» (continuará). Juan Leiva. Autor del libro: “Tres historias íntimas: Don Ramón, El Carmen y El Puerto”. Año 2003.

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escuelamarinera_01_puertosantamariaDesde los años 30 y sobre todo a partir de la década del 40 del siglo pasado las necesidades familiares obligaban  a los menores con edades comprendidas entre los 12 y 14 años a zarpar para faenar en alta mar y emprender una trayectoria que no abandonaban durante su vida. Sus conocimientos tan solo eran él haber permanecido en el cantil del muelle observando las descargas del pescado y el avituallamiento de los barcos, pero la voluntad y la vocación marinera que poseían eran suficientes para superar las múltiples dificultades que en los primeros viajes sucedían. La continuidad en el puesto consolidaba sus conocimientos pesqueros y permitía la especialización en faenas de neveros, engrasadores, cocineros, rederos, contramaestres y marineros, motivando a algunos de ellos que optaban por prepararse para obtener el título de patrón y motorista, volviendo posteriormente a la dirección de las embarcaciones. Dos enseñantes, dos capitanes de la Marina Mercante José Luis Poullet y Francisco Sánchez-Romate Sambruno fueron los preparadores de tantos y tantos hijos y padres de la mar. (En la ilustración Nombramiento de Jaime Devesa Maño de Patrón de Pesca para la comprensión de esta provincia marítima de Cádiz, Septiembre de 1935).

Ever since the 30’s and especially since the 40’s of last century family needs forced children between 12 and 14 years old to set sail to fish in high seas and embark on a career which they would never leave. Their qualifications that made them worthy of the job were only having observed from the edge of the quay the unloading of fish and provisioning of the boats, but their will and vocation was such that they were able to overcome the many difficulties which occurred on the first trips. Their fishing knowledge was consolidated through constant on-the-job exposure to the fishing world over many years and allowed them to specialise as ice watchers, oilers, cooks, net makers, boatswain and sailors, motivating jlpoullet_01_puertosantamariasome of them who opted to study to obtain the qualification of skipper and boat driver, subsequently returning to the management of vessels. Two teachers, two captains of the merchant navy José Luis Poullet and Francisco Sánchez-Romate Sambruno trained so many children and fathers of the sea. (En la fotografía, José Luis Poullet en 1950).

LAS ENSEÑANZAS DE JOSÉ LUIS POULLET.

Algunos hijos de estas familias marineras, especialmente las alicantinas, que desde finales de la década de los años 20 del siglo pasado se establecieron en El Puerto, acudían a la Academia de don José Luis Poullet, que no solamente daba clase de cultura general, sino que además enseñaba náutica a los futuros lobos de mar, siendo la Comandancia Militar de Marina de juanitocarrion_puertosantamCádiz la que examinaba y habilitaba para el cargo. Entre aquellos alumnos Juan Devesa Cabrera, Juanito ‘Carrión’, y José Roselló Castell.

Juan Devesa Cabrera, Juanito ‘Carrión’, años mas tarde sería armador y patrón del pesquero “Monte Gibalbín”. Cuando llegó a El Puerto con su familia, procedente de Denia, residió en una de las viviendas del edificio de la Casa de la Aduana, donde se encontraba el Bar ‘La Lucha’. A Juan, por sus conocimientos y competencia adquirida en la mar, le fue concedido el diploma que acreditaba su título de Mecánico Naval. (En la fotografía, Juan Devesa Cabrera, Juanito 'Carrión'. Foto propiedad de A.M.D.S.)

joselete_elchopa_puertosantamariaLa familia de José Roselló Castell, procedía de Calpe. Su prematuro fallecimiento que causó un hondo pensar en toda la marinería le impidió continuar gobernando los barcos de su familia, la de los Rosello Castell: José, Juan, Jaime y Guillermo, conocidos en la jerga marinera porteña como ‘los de la Perla’,  como derivación del segundo apellido de su padre, Perles, y fueron armadores de los pesqueros: “Dos Hermanos’’, “José Rosello”, “Juan y Jaime”, “Juan y Ángeles”, “Jaime y Angelita” y “Matilde Castell.

Paralelamente a estas enseñanzas para ejercer de patrón de la Bahía, así como de motorista de una embarcación pesquera de pequeño calado hubo un tiempo que la Comandancia Militar de Marina de Cádiz y de Sevilla preparaba y examinaba. De aquellas hornadas salieron Francisco García Ríos, ‘Chicuelo’, Eduardo Aguilocho Rodríguez, Vicente, Rafael y Manuel Sánchez Carbonell, Isidoro Jerez Artillo y José León Pérez, Joselete ‘El Chopa’  a quien Francisco García Ríos ‘Chicuelo’, en julio de 1947, salvó su vida cuando el naufragio del “Francisca Martínez”, conocido como el pesquero “La Blanca Paloma”. (En la fotografía, José León Pérez, Joselete ‘El Chopa’. Hizo el servicio militar en el Juan Sebastian Elcano, año 1954. Colección Antonio Leveque).

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Francisco García Ríos, ‘Chicuelo’, izquierda de la fotografía  y José Molina Benítez, en el centro,  pescador que iba enrolado de cocinero en los barcos pesqueros. Personaje también muy querido por la marinería por sus buenos guisos. Vivía en la calle Santa Fe en el Barrio Alto. Cantaor flamenco de categoría. Uno de sus hijos regenta en la actualidad el Bar “La Mezquita”. A la derecha el autor del reportaje. La fotografía es de 1985, excursión de los pensionistas del mar como Acción de Gracias por los supervivientes del pesquero “Pascual Baldó” con nótula propia en Gente del Puerto. (Foto de Rafa.  Colección de A.C.L.)

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Fiestas del Carmen. Año 1978. En la fotografía podemos ver, de izquierda a derecha al corresponsal de Diario de Cádiz de la época, a la sazón  Antonio Femenia Maiquez, Antonio Carbonell López, Joaquín Bellido Vélez, patrón de primera clase de pesca de litoral y patrón mayor de la Cofradía de pescadores, mandato 1991-1995; Alberto Alcaraz Roca, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores 1976-1984: Vicente Sánchez Carbonell, practico de pesca y mecánico naval; José Manuel Vélez Cortes, redero; José García Malvido, patrón de pesca y José Luis Ayala Naviero, redero. (La foto es de Rafa. Colección de A.C.L.)

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La casa de la calle Larga, esquina y vuelta con Luja. (Foto Colección J.M.M.)

franciscosanchezromatesambruno_puertosantamariaLAS ENSEÑANZAS DE SÁNCHEZ-ROMATE.
Tras el fallecimiento de José Luis Poullet, en noviembre de 1956, toma el relevo en las enseñanzas marítimas el Capitán de la Marina Mercante, don Francisco Sánchez-Romate Sambruno que tenía una amplia experiencia y que al igual que sus hermanos Manuel y Juan fueron alumnos de la Academia de don José Luis Poullet. En su casa, situada entre la Luja y Larga, continuó la labor, formando y preparando a pescadores que debido a la exigencia de la propia normativa ante la envergadura de las nuevas embarcaciones tenían que ampliar los conocimientos para poder ingresar  y permanecer durante dos años en la Escuela Media de Pesca de Cádiz, situada en la calle Beato Diego, que como Escuela oficial examinaba y concedía los títulos de Patrón de Altura y Mecánico Naval de Primera Clase. (En la Fotografía, Francisco Sánchez-Romate, en 1937. Foto Colección Manuel Sánchez-Romate García).

andresdevesamolina_puertosantamariaA esta Escuela, en la que impartían clases, entre otros profesores, don Mario Vallejo Guerrero y don José María Carrascosa, acudían becarios y pescadores de El Puerto que al realizar el servicio militar en  el Instituto Hidrográfico de la Marina de Cádiz contaba con licencia para asistir a clases y alcanzar la titulación de Patrón de Altura. De aquellos cursos, entre otros marineros, consiguieron el título Juan de Dios Pérez Álvarez, Andrés Devesa Molina, Simeón Mollá Llorca, Bartolomé Sendra Palma, Manuel Grado Hidalgo, ‘Cagalo’; Cristóbal Guzmán Martí, José Tur Tur, Antonio Crespo Blanquer, ‘Toni pala’; Manuel Manga García, Francisco y José Perles Bordes. Andrés Devesa Molina, durante el servicio militar en el  Instituto Hidrográfico de la Marina. Cádiz, año 1956. (Fotografía Colección de José Devesa Molina)

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Pesquero “Ballena Blanca”, quien gobernara, entre otros patrones, Simeón Mollá Llorca y José Devesa Molina, siendo sus armadores Juan Antonio García Sánchez, ‘Antoñito ‘el de la Comandancia’ y Rafael Sánchez Carbonell, Fue construido en los Astilleros de Vicente Belliure de Calpe (Alicante), en el año 1971 y desguazado en 1994, como la practica totalidad de la flota porteña debido, entre otras razones, a la problemática pesquera de la Unión Europea con el reino de Marruecos. (Fotografía Colección J.D.M.)

LA NUEVA NORMATIVA PESQUERA

Estamos en el año 1965: una nueva normativa sobre pesca sustituye el nombramiento de Patrón de Altura de aquel entonces por el de Patrón de Primera Clase de Pesca de Litoral, que tenía menor TRB (Toneladas de registro bruto) y mayor cobertura geográfica que los anteriores  nombramientos. Obtienen el título con esta nueva denominación, Miguel Oviedo Pérez, José Cabrera Ordines y José Galán Venegas, nieto de ‘Patesca’ con nótula propia en Gente del Puerto 129. En el curso 1967/68, la Escuela Náutico Pesquera de Cádiz viene a sustituir a la Escuela Medía de Pesca de Cádiz, siendo los primeros pescadores en lograr en esta Escuela el nuevo título Francisco Crespo Llorca, Juan Luis Rueda Alonso, Basilio Lloret Llinares y José Llinares Más,  Pepe ‘Vilero’. En 1975, José Devesa Molina, hermano de Andrés, obtiene el título de Patrón de Primera Clase de Pesca de Litoral y de Cabotaje. Su padre, Jaime Devesa Mañó, llegaría a El Puerto procedente de Calpe en el año 1931 junto a José Poquet Cabrera, ‘Tío Pe’.

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A la izquierda de la fotografía, José Devesa Molina con Antonio Pomares Manzano, Práctico de Pesca del pesquero Bahía de la Fustera y personaje entrañable para la marinería de El Puerto, en la actualidad ambos están jubilados. (Fotografía Colección J.D.M.)

De lo que no cabe la menor duda es que los conocimientos docentes y náuticos  de don José Luis Poullet, en una época difícil, sirvieron de base para que los pescadores pudieran dirigir sus embarcaciones pesqueras.  Posteriormente, de la misma manera, también valieron los de don Francisco Sánchez-Romate Sambruno que durante dos décadas ayudó y colaboró en la formación de los patrones porteños. Por cierto, los hermanos de don Francisco Sánchez-Romate Sambruno, Manuel y Juan también estuvieron ligados a la mar aunque con distinta suerte. Manuel fue bastantes años Comandante Militar de Marina en la localidad de Barbate y Juan, aunque estudió náutica. tuvo que abandonar la carrera ejerciendo otra profesión

libreta_juanmanuel_s_r_s_puertosantamaria1Libreta de inscripción martítima de Juan Sanchez-Romate Sambruno, igual a la de marinería, la libreta de los pescadores de aquella época. Año 1928. (Foto Colección M. S-R.G.)

LA ESCUELA DE ORIENTACIÓN MARÍTIMO PESQUERA.
Mención especial merece también la Escuela de Orientación Marítimo Pesquera, situada en la avenida de la Bajamar, en el edificio de la desaparecida Cofradía de Pescadores, que bajo la dirección de don Antonio Márquez Toledo dio comienzo, iniciados los años 60, una nueva etapa de formación para los hijos de marineros que con el correspondiente certificado de escolaridad facilitaba el camino para acceder posteriormente a la Escuela Náutico Pesquera y gobernar un barco de pesca sin complicaciones.

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En la fotografía, la Cofradía de Pescadores, en cuyo edificio estuvo la Escuela de Orientación Marítimo Pesquera, sobre principios de la década de los sesenta del siglo pasado. (Fotografía Mata. Año 2000).

En la actualidad el poco atractivo que ofrece la pesca para las nuevas generaciones, no sólo está creando en el sector una situación alarmante, sino que además origina serias dificultades para completar sus tripulaciones ya que ningún padre permite que sus hijos embarquen porque la bonanza que se vive en otros sectores productivos, a pesar de la crisis reinante, atrae infinitamente más que el trabajo en la mar. Desgraciadamente, del mismo modo, es uno de los motivos principales de la ausencia de hijos de marineros en las Escuelas Náuticas Pesqueras.   Antonio Carbonell López.

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Juan Antonio Barcia Ramírez, Antoñito “el Gato” se lo puede usted encontrar por las calles de El Puerto haciendo todo tipo de sonidos animales, industriales y hasta parodias. Especialmente el maullido que le apoda. Viudo de Victoria Moreno Rey, sin hijos, vive con su perrita “Linda” en la calle López Chorro de la Barriada de la Playa. A Antoñito, que dice siempre la verdad, se le entiendo todo. Nació el 27 de octubre de 1940 en la calle Javier de Burgos número 15. Tiene pues 68 años y está felizmente jubilado del mundo de la mar, habiendo sobrevivido a tres naufragios. De chico estudió en los colegios de  D. José Gago en la escuela de la calle Larga y en el del Polvorista -donde hizo la primera comunión con su hermano Manolo-, y con Don Teófilo. Antonio se acuerda de los castigos corporales de la época, de los que no era muy partidario y pronto abandonó los estudios. Empezó a trabajar como aprendiz en las Salinas, regando las montañas de sal; ganaba dos reales diarios. Por las noches salmoneteestudiaba con Don Ginés, con nótula propia en Gente del Puerto- en la Escuelita de la SAFA.

Juan Antonio Barcia Ramírez, Antoñito “el Gato” (“the Cat”) can be found around the streets of El Puerto making all kinds of animal and industrial noises and even parodies. He’s especially famous for the meow he gets his nickname from. The widower of Victoria Moreno Rey, he has no children, and lives with his pet dog “Linda” in calle López Chorro in the area near the beach. Antoñito, who always tells the truth, talks very clearly. He was born on the 27th of October 1940 in number 15, calle Javier de Burgos. He’s therefore 60 years old and is happily retired from the world of the sea, having survived three shipwrecks. As a boy he went to the D. José Gago schools at calle Larga and Plaza del Polvorista, where he did his first communion with his brother Manolo, and he also studied with Mr. Teófilo. Antonio remembers the corporal punishment at that time, which he wasn’t very fond of and he soon left school. He started working as an apprentice in the salt marshes, watering the salt mountains; he earned two reales per day. At night he studied with Mr. Ginés, who has his own article in Gente del Puerto, in the Sagrada Familia School.

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Su aventura marinera empieza cuando cumple 18 años y se embarca por primera vez en el “Pepito Pérez”, también estuvo en el “Manolito Jesús”, en “La Rocina” y en el “Ramón y Esperanza” el barco en el que mas tiempo estuvo enrolado, propiedad de Ramón Tur Tur, hasta que lo compra un armador de Sanlúcar apodado “el Lobo”, Manuel Rosa Gallardo. Aquel barco era un arrastrero que hacía turnos de 40 días, tardando 4 en llegar a su caladero y otros tantos en volver a tierra -en medio 32 días faenando sin parar- durmiendo en camarotes infernales. Hasta la muerte de Franco costeaban por Marruecos y luego ya, con las prohibiciones, poniendo rumbo a su destino al menos a 200 millas de la costa. Mas allá de las Canarias, Villacisneros, ... Antoñito afirma que «yo nunca tuvo follón con los moros». (La Lonja en 1970. Foto Colección Antonio Leveque).

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La pesca de arrastre esquilmaba bastante los fondos marinos y es algo que se está estudiando en la comunidad europea, a iniciativa ecologista, pues esta técnica es nociva para el ecosistema. El barco, una vez llega a su caladero empieza la faena de calar y chorrar: el barco calaba, es decir depositaba  los  aparejos en el mar y navegaba tanto al sur como para norte, este u oeste, dependiendo de los cardumen, -banco de peces-, cuatro, seis, ocho horas, doce horas... Cuando el Patrón de Pesca consideraba que lo que habían recogido en el copo  era suficiente, arrastrando todo lo que encontraban, iniciaban la faena de chorar y  subían al barco los utensilios o aparejos: entre ellos el copo que forma parte de la redes; lo último que suben son las puertas de arrastre que siempre quedaban en la popa de barco. Luego se clasifica el pescado en cubierta, se mete en cajas y para las cámaras frigoríficas. Y vuelta a empezar y así todo el turno. Un agotador trabajo para los curtidos hombres de la mar. 'El Gato' pescaba marrajos con cañas y anzuelos, una especie de ocio en sus actividades en alta mar. Es conocido esta actividad como palangre de fondo. Eso arrastero_puertosantamariaestuvo haciendo durante su vida de marinero “el Gato”. Superviviente de tres naufragios: “La Isla Paloma”, otro de Alicante y un tercero del que no se acuerda: «estas cosas son mejor olvidarlas», afirma entre maullidos y un extraño sonido que se asemeja con fidelidad a un serrucho de carpintero. (Foto superior: La Lonja en 1970. Colección Antonio Leveque).

En la Bahía ha pescado chasca, tapaculos, arañas, temblaeras, chuchas, cazón. En el Moro la gamba, la pota, besugos, breca, lulas. Al sur de Canarias, salmonetes, pulpo... De noche pescaban marrajo. En Canarias se embarcó con Pescanova en el “Montse Jáquive” y anduvo faenando al sur de las islas. Recuerda un dicho de su madre: «Yo se cuando mi hijo sale, pero no cuando vuelve» (Foto: Maqueta de Barco Arrastrero).

elgato_2_puertosantamariaSu afición por las imitaciones y las parodias le viene de chico: hace de todo: un gato, una gata en celo, un cochino, el caballo, un serrucho, un trueno, voces de extranjeros, mueve las orejas, suplanta voces, hace la parodia de una mujer pariendo... Si “el Gato” hubiera nacido en estos tiempos, a lo mejor se hubiera especializado y sería una figura del Beatboxing, la habilidad de imitar sonidos con la boca, principalmente caja de ritmos, también considerado como el quiento elemento del hip-hop (los otros cuatros son Rap, Break Dance, Graffiti y Turntablism). Curioso personaje este Gato... con sombrero y botas.

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chamaco11_puertosantamariaRafael Romero Arana, “Chamaco”, nació en Jerez el 2 de febrero de 1933 y pasó a mejor vida a finales de octubre del pasado año, a la edad de 75 años. Desde muy joven estuvo embarcado en pesqueros con base en nuestra Ciudad: entre otros el “Nuevo Moruno”, “Marichea”, “Danubio Azul” todos propiedad de Fracisco Perles Martínez, conocido como Paquito Marichea o El Follalata, casado con Julia Huertas de la Tonelería donde estaba el taller de Fosco Valimaña Lechuga. También navegó en los barcos pesqueros de los hermanos Juan, Jaime y Guillermo Roselló Castell: “Juan y Ángeles”, “Jaime y Angelita” y “Matilde Castell”. De los hermanos, con quien mejor se llevaba era con Jaime que se dedicaba a arranchar los barcos de la empresa y que, además, daba los correspondientes anticipos antes de salir para la mar, a los marineros. (Fotografía: Carlos Pumar Algaba).

En los último años se le veía con bastante frecuencia, como a muchos marineros ya jubilados, por el Mercado de Abastos, como también es el caso de El Gato, Juan Barcia Ramírez de quien en breve colocaremos una nótula en Gente del Puerto. Sus valedores en la Plaza de Abastos fueron Paquiqui,  Luis Achicoria, Miguel Cabo Reyes, los hijos de Genaro y los pescaderos, que de todos recibía siempre pescados, frutas y hortalizas que él preparaba en la casa donde vivió los últimos años de su vida. Su prestamista fue Luis Achicoria padre, con quien Rafael cumplía todos los meses cuando cobraba la pensión, lo que le permitía tener siempre las puertas abiertas. Antes de tener casa, Chamaco, solía dormir en su etapa en activo en los barcos e, incluso, en los cuartos de redes de la Pescadería. (La fotografía de Chamaco ha sido conseguida por Antonio Carbonell, a través de Cabo Reyes, de una vecina).

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La 'residencia' de Chamaco, una chabola en la antigua Lonja Pesquera, hoy convertida en aparcamiento. (Foto: Colección Antonio Leveque).

Chamaco fue declarado pensionista con apenas 40 años, por enfermedad y estuvo cobrando desde entonces “una paguita corta” como él solía decir: padecía una tuberculosis, por su mala vida, que arrastró durante muchos años. Dormía dentro de la Lonja de pescados de esta margen derecha, en una de las casetas que habían dejada los exportadores en la parte alta cuando pasaron a la otra banda, es decir a la otra lonja, frente al muelle del Vapor, también desaparecida en esta la actividad a finales de 2006 y derribada en 2007.   Allí estuvo vivaqueando durante muchos años Chamaco, aseándose en los grifos de agua fría, lo que no hizo sino acrecentar su enfermedad, frente al desaparecido Restaurante Guadalete. La ambulancia, recuerdan los paseantes y vecinos, entraba y salía frecuentemente de la antigua Lonja a recoger a Chamaco a quien dieron por muerto muchas veces.

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La antigua Lonja del Pescado, vista desde la azotea del Bar La Lucha, antigua Aduana, antes de construirse las viviendas de La Pescadería. (Foto: Colección A.L.)

Habitó aquellos espacios hasta hacía poco marineros, cuando por fin la Autoridad Portuaria decidió hacer obras en 1980  y ceder el espacio para locales de copas y de ropas, aunque hoy está casi todo cerrado. Eso haría que Chamaco se buscase nuevos paradaderos, nuevos caladeros donde guarecerse de la propia vida que le había tocado vivir. Se fue a vivir a una casa del Barrio Alto, en el número 8 de la calle de la Arena (Arzobispo Bizarrón), en una habitación alquilada; la vecindad le echaba una mano. Poco antes de su fallecimiento un taxista, Jesús Utrera Aguilera, lo vio por la calle Ganados arriba… De la tuberculosis no llegó a morir: a pesar de todo se recuperó, si bien su mala vida anterior le hizo llevar un bastón los últimos años de su existencia, por problemas vasculares en las piernas. Momentos antes de fallecer sufrió un desvanecimiento en la tienda de frutas de Genaro, en la Placilla, cuyo hijo “El Lati”, aparece con nótula propia en Gente del Puerto.

chamaco_puertosantamariaA su muerte, su único hermano fue avisado y vino desde Jerez a arreglar los papeles y hacerle la postrera compañía. Los últimos años de su vida no probó el alcohol. A pesar de sus momentos sobrados de ingesta vínica, jamás se metió con nadie -a lo sumo te ofrecía una conversación inconexa que asustaba al no avisado- y cuando estaba sobrio se comportaba de manera exuisita. Iremos incluyendo algunas anécdotas de tan peculiar personaje que esperamos en los comentarios. (Chamaco, poco antes de fallecer).

DUELO A PISTOLA... SIMULADO.

Un día Javier Tosar, que tiene nótula propia en Gente del Puerto,  al estilo de las mejores películas del Oeste, pegó su frente con la de Chamaco en plena calle Luna. Aquella situación surrealista, con toda la calle Luna llena de gente y desde una distancia de mas de veinte metros, acercándose los dos poco a poco, lentamente... Chamaco simulaba con pistolas y cuando llego a Javier, este pegó su cabeza con la de él evitando que Chamaco cayera al suelo. Una de sus ingestas vínicas mas sonadas. Cuentan los testigos que la escena de frente contra frente duro bastantes minutos... (La ilustración muestra el cartel de la película OK Korral, que tanto le gustaba recordar a Chamaco).

lameridiana_puertosantamariaAntonio Carbonell López, Secretario General que ha sido de la Cofradía de Pescadores hasta la desaparición de ésta, tenía una sección en Diario de Cádiz de nombre “La Meridiana” que alternaba con otros compañeros en dicho medio. De las más de 100 que escribiera, traemos a colación ésta dedicada a un marinero sanluqueño, Morgan, que, como Chamaco, desenfundaba unas imaginarias pistolas en un duelo igualmente imaginario, en sus correrías por el Bar La Lucha. Eran íntimos amigos y, además navegaron juntos algunos años. Esta Meridiana salió publicada el 4 de marzo de 2001.

041103_western"El pasado martes tuve la oportunidad de saludar a “Topillo”, embajador de la ciudad de la manzanilla en la Bahía de Cádiz, y me comentó que estaba gestionando la documentación necesaria para la jubilación de su compañero Antonio Ancela Reyes. En la grata conversación no dudé en preguntarle por la familia del pescador y recibí una inmensa alegría al saber que el hermano del mismo, “Morgan”, aún vivía y que estaba jubilado. En esos momentos comencé a recordar días ya lejanos pero de importante significación.
Iniciados los años 70, los distintos puertos del litoral gaditano acogían el regreso de miles de pescadores que después de realizar mareas de 50 días en los caladeros del sur de Marruecos y del Sahara se disponían a descargar las capturas obtenidas. Los puertos de Algeciras y de El Puerto de Santa María contaban también con pescadores de otras localidades puesto que sus flotas eran las más numerosas por aquel entonces. En el transcurso de las faenas de arribadas y antes de la vuelta a sus hogares recibían a pie de muelle los saludos y abrazos de amigos y familiares y compartían con gran entusiasmo las vicisitudes que habían tenido lugar en el viaje.
Posiblemente quien mejor transmitía su alegría de estar nuevamente en puerto era “Morgan”. Aprovechaba cualquier corrillo para escenificar una interpretación del hombre que a través de las pistolas imponía la ley en el viejo oeste. Era todo un espectáculo, no necesitaba ningún aliciente para salir airoso de su representación, tan solo la acogida calurosa de sus compañeros. En alguna ocasión la función se interrumpía momentáneamente por la inesperada presencia del patrón que le demandaba  el cumplimiento de sus faenas en el barco. Pero “Morgan” ya estaba tan metido en su papel que era imposible hacerle cambiar de actitud.
A veces coincidía con su hermano Antonio en El Puerto y actuaban  para  la marinería y los trabajadores de las empresas auxiliares. Antonio toreaba de salón emulando al diestro de Ronda, de ahí que sea conocido por el apodo de “Ordóñez”, y “Morgan” imitaba al legendario personaje del oeste dando muestras de destreza y rapidez desenfundando las imaginarias pistolas. Finalizada la actuación daban gracias a su madre a la que llamaban cariñosamente “Carmen Sevilla”. Estaban tan inmersos en sus personajes que hasta se olvidaban de sus nombres y apellidos.
El bueno de José Ancela Reyes, “Morgan”,  vive actualmente en el barrio alto de Sanlucar con el cariño tan solo de los suyos,  con una pensión que no alcanza las 70.000 pesetas después de mas de 40 años de embarque y no baja al muelle de Bonanza. Su hermano posiblemente percibirá menos incluso por su jubilación.
La misma situación de los hermanos Ancela Reyes las padecen muchos pescadores que con resignación reciben raquíticas pensiones. Ojalá en un futuro próximo queden equiparados al resto de los trabajadores nacionales aunque para ello sea necesario erradicar el más que obsoleto sistema tradicional “a la parte”,  que es el que imposibilita que coticen a salario real en la seguridad social al no existir un marco de relaciones laborales por convenios colectivos
».  Antonio Carbonell López.

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Alfonso XIII, acompañado de una abundante comitiva, visitó las Cuevas Canteras de la Sierra de San Cristobal en 1930, engalanadas para la ocasión con colgaduras y guirnaldas de hiedra. Visitantes de alcurnia, ágapes para la ocasión, jubileo en El Puerto y la provincia. La visita del rey y sus palabras: --»Efectivamente estas son las cuevas mas grandes y maravillosas que he visto», y la publicidad inherente a la misma propiciaron que las cuevas resurgieran de su anonimato y que fueran visitadas por personajes importantes de la época. Hace 78 años, en aquel mes de octubre, el propio rey instó a las autoridades provinciales para convertir las cuevas en un parador de turismo. Las crónicas de la época hablan de que hasta poco antes de su clausura, en el primer cuarto del siglo XX, las cuevas daban trabajo a más de 200 obreros, que a diario socavaban la roca para edificios no solo de El Puerto sino también de Andalucía. La Prioral, Casas Palacios porteñas y de Cádiz, la Catedral de Sevilla, construcciones de Jerez... tienen entre sus edificios el corazón de piedra procedente de El Puerto.

«Dentro de los recios fustes de los pilares, los embovedados que se pierden en las sombras, las crujías, las naves, los salones misteriosos, las reconditeces íntimas y los patios ardiendo en sol y emborrachándose de azul. Altas columnatas de catedrales góticas, vías que parecen urbanizadas, decoración fantástica, peñascos amenzadores que muestran el gesto de un cataclismo geológico. La característica de estas cuevas está en que se discurre por ella sin miedo y sin angustia, pero sin que se pierda el interés curioso, en la sucesión de panoramas y aspectos que los viejos subterráneos atesoran. Y se realiza este milagro de la alegría porque, a cada tramo, irrumpe la luz por las indiscretas claraboyas, abiertas en las bóvedas» Manuscrito anónimo de la década de 1930.

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EL PARQUE ARQUEOLÓGICO QUE NO FUÉ.

Sesenta años después de la visita real vemos en la fotografía, de izquierda a derecha, a Miguel MarroquínTravieso,  Teniente de Alcalde de Turismo, detrás Francisco Giles Pacheco, Director del Museo Municipal, Rosario Sánchez, Teniente de Alcalde de Cultura, Indalecio Rábago Vega, Teniente de Alcalde de Urbanismo, Juan Manuel Torres Ramírez, alcalde de la Ciudad mediante pacto de gobierno PSOE-PP, Fernando Suárez, Diputado Provincial de Turismo, Diego Ruiz Mata, a la sazón director de las Excavaciones e impulsor del proyecto del Parque Arqueológico, Ramiro Cerezo, Teniente de Alcalde de Medio Ambiente, Antonio Álvarez Herrera -ex alcalde- y en aquella época concejal de Vivienda y Fernando Gago García -con el tiempo sería alcalde- en aquella época Director de Relaciones Públicas de Bodegas Terry y del propio Yacimiento.

La fotografía de Jorge Roa está tomada a finales de la década de 1980. Las autoridades locales giran visita a Doña Blanca, a sus cuevas canteras y a lo que pudiera haber sido el Parque Arqueológico de Doña Blanca, pero que administraciones y empresarios no han sabido, querido o conseguido aun impulsar y que todavía está pendiente de un desarrollo sostenible y una mayor protección tanto por parte de las administraciones como por los agentes sociales. En la actualidad solo funciona abierto al público, con una eficiente gestión, el Yacimiento Arqueológico “Castillo de Doña Blanca”, bajo la tutela de la Junta de Andalucía.

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En esta fotografía dentro de la “Cueva Cantera de la Luz Divina” --denominada así por el Prof. Ruiz Mata-- vemos de izquierda a derecha a los concejales Francisco Corbacho e Indalecio Rábago, concejales de Seguridad Ciudadana y Teniente de Alcalde de Urbanismo respectivamente, el alcalde Torres en apurada postura de escalador, Antonio Bollullos, secretario del Grupo Socialista y el concejal de Disciplina Urbanística, José Antonio Navarro, en la cima.

A aquel acto asistieron, además, otras autoridades e invitados que no aparecen en las fotos que ilustran esta nótula: el Viceconsejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Luis García Garrido, el Delegado Provincial de Cultura, Sebastián Saucedo, el Arqueólogo y Arquitecto de dicha Delegación, Lorenzo Perdigones y José María Esteban, respectivamente; los concejales José Antonio Castro Cortegana y José Antonio Navarro Ortíz, el empresario local José Antonio Romero Sánchez y algunos más entre los que nos encontrábamos.

cesarmanrique_ruizmata_puertosantamariaA finales de los años ochenta del siglo pasado el Ayuntamiento mantuvo conversaciones con un grupo empresarial que trajo al diseñador y urbanista Cesar Manrique quien, admirado de la grandeza de las cuevas --»Puro arte moderno excavado en piedra» según sus propias palabras, se ofreció a redactar un proyecto similar a los Jameos del Agua, en su isla de Lanzarote. La prematura desaparición del artista, unida al poco claro proyecto presentado por los inversores, dejaron aparcada la idea. Algunas cuevas han sufrido, desde entonces y desde su más definitivo abandono y olvido, actos vandálicos y de destrucción que harán más complicado, en su momento, acometer cualquier proyecto sobre las mismas. El Profesor Ruiz Mata, el impulsor de aquella zona de la sierra con el Yacimiento, continúa con sus trabajos de investigación y estudio y siempre tiene una idea en mente para aquella administración o empresario que quiera escucharlo, a pesar de estar centrado en la actividad académica e impulsar el conocimiento de Doña Blanca a nivel internacional. Según sus propias palabras, de hace 30 años: «Algún día El Puerto de Santa María será más conocido por Doña Blanca que por sus vinos». No parece que se vaya a equivocar. (En la fotografía, Cesar Manrique y Diego Ruiz Mata, a finales de la década de 1980).

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La Torre de Doña Blanca da nombre al Yacimiento, a la zona, al Poblado de Colonización. En una próxima nótula hablaremos del Profesor Ruiz Mata, el Yacimiento y su empeño en convertir la arqueología en motor de desarrollo local, poniendo en valor los recursos con los que cuenta El Puerto en la Sierra de San Cristóbal.

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En la fotografía, los miembros de la Peña Unión Racinguista (PUR) y algunos agregados. De izquierda a derecha, fila superior: Desconocido, Agustín Fernández González, Fernando Arjona González, desconocido, levantando la mano Pepín Nogués Ropero, Fernando Gago  García abandarado para la ocasión, José Ignacio González Lechuga, sosteniendo la pancarta junto Enrique Esteban Poullet, desconocido, Torre, Rafael Gómez y desconocido. Debajo de la pancarta, sosteniendo un escudo racinguista, Ignacio Gago García, Fernando León García, Javier Tosar Barrera, desconocido, y Victor Gómez Giménez. En la siguiente fila, de izquierda a derecha: tres desconocidos, Pepe Beltrán Serrano, desconocido, Luis Osborne Tosar, Serafín Martínez, Luis Ortega Calvario, y Falele de los Santos Márquez, Alvarito Osborne Tosar, desconocido y creemos que El Pulgui. Tercera fila: dos desconocidos, Serruti, cuatro desconocidos, Enrique García Máiquez, Agustín Merello del Cuvillo, Fernando Bootello Reyes,  creemos que Rafael Lore y desconocido. En la fila de abajo: Manuel Jesús Merchante Gutiérrez, desconocido, Manuel Carrasco de la Bandera, José Joaquín Muñoz Manzanera, desconocido, el padre de los Morales, dos desconocidos y Luis Pérez. En algún sitio tiene que estar Manuel Pacheco Albalate(Foto Colección Vicente González Lechuga).

La Peña Unión Racinguista (PUR) era un colectivo de jóvenes que animaba en el estadio del Rácing a su equipo hace de ello cincuenta años. La particulariad de esta peña, y la expectación que causaba, gravitaba en la pancarta que llevaban -siempre distinta- alusiva al encuentro de fútbol anterior celebrado fuera de El Puerto por nuestro equipo. En esta ocasión, la fotografía pertenece al 6 de marzo de 1960. El rácing había jugado los dos últimos partido fuera de casa resultando ganador en ambas ocasiones: contra el Riffin (Ceuta) y contra el Morón; la pancarta representa a un jugador del rácing que tiene cogido por el cuello a un moro (ciudadano magrebí) y a un gallo. Los autores de las cartelas solían ser Antonio Andrade del Valle o Macario Valimaña Lechuga y el patrocinio de las mismas corría por cuenta de Fernando A. de Terry, representando una contraetiqueta azul y amarilla. La directiva estaba compuesta por: Fernando Gago García, como presidente, Rafael de los Santos Márquez, Secretario y Agustín Merello del Cuvillo, como tesorero. A lo mejor, si en El Puerto existiera hoy una afición como aquella, el Rácing no estaría pasando por las circunstancias actuales.

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Veintidós años más tarde, el 10 de junio de 1982, vemos una instantánea tomada en el vomitorio del Estadio José del Cuvillo. Aparecen, entre aficionados y directivos de la entidad rojiblanca, de izquierda a derecha, Manuel Gómez Barrera, Manolin el del bar "La Lucha"; el pequeño,Antonio Miranda Alonso; Antonio Miranda García, por detras Francisco Ferrer Palacios; Bartolome Dominguez Sánchez; Victor Martinez Guerra; el chiquillo, hijo de Bartolome Dominguez; Antonio Carbonell López; El ayudante de "Chicharito", "Pimpollo"; Joaquin Roso Morro; Manuel Gutierrez Morillo, Manolito "El Cochino"; su hijo, Manuel Gutierrez Castro. (Fotografía Rafael Pérez 'Rafa'. Colección de Antonio Carbonell López).

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joaquinbellidoganaza_a_puertosantamariaJoaquin Bellido Ganaza, hijo y nieto de marineros (su padre llegó a ser Patrón Mayor de la prácticamente desaparecida Cofradía de Pescadores), Licenciado en Historia, especializado en historia contemporánea, Master en Cooperación al Desarrollo. ha estudiado los últimos tiempos de la pesca en El Puerto. Sus aportaciones pueden ayudar a que no se repitan los errores de siempre en el maltrecho sector pesquero de la Ciudad. Ha impartido conferencias sobre derechos humanos, “El movimiento obrero en el sector pesquero portuense (1960-2000)” o “La pesca portuense (1940)”. Ha colaborado en la revista Horizonte Libre de la Asociación Razzia Artis con el artículo “Nostalgia Marinera (1940-2000)” y documentó el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural de la Iglesia de Jerez,  San Juan de los Caballeros Tiene publicados varios artículos de opinión en Diario de Cádiz en la columnas de opinión de la desaparecida sección Calle Sol y, posteriormente, Visto y Oído para las páginas de televisión. Ha documentado para el Ayuntamiento las exposiciones: "75 Aniversario de El Vapor" y la exposición permanente "Casa del Regidor".  En noviembre pasado ha publicado un libro “Auge y Decadencia del sector pesquero en El Puerto de Santa María. Del Desarrollismo a la Pesca Ecológica (1960-2000)”. En la actualidad escribe en Noticias Locales, “Media Etiqueta”, y trabaja como reportero en Noticias Locales Radio en El Puerto, pero no abandona la investigación histórica, especialmente, sobre temas de la ciudad que lo vio nacer. Es presidente del Club de Baloncesto “Gymnástica Portuense”. Piensa que en esto del mundo pesquero “Se quieren quedar con el cebo y la captura”.

joaquinbellidoganaza_libro_puertosantamariaAUGE Y DECADENCIA DEL SECTOR PESQUERO
Joaquín Bellido publicaba el 13 de noviembre pasado su proyecto de investigación, «Auge y decadencia del Sector Pesquero de El Puerto de Santa María. Del Desarrollismo a la Pesca Ecológica (1960-2000)». Como afirmaba el propio Bellido en la presentación del libro: «El sector pesquero es un sector económico que desgraciadamente no ha gozado del interés de los investigadores. La crisis a la que se enfrenta a la actualidad, motivada por la dejadez política y administrativa, así como por los últimos desastres ecológicos, han motivado la aparición de numerosas vías de investigación. El Puerto de Santa María, Ciudad que, a lo largo de su historia, ha gozado de una gran tradición marítimo-pesquera, no ha escapado de las garras de la crisis. Por ambos motivos, la virginidad del tema y la decadencia de la pesca en El Puerto, me he lanzado al estudio del sector pesquero.» El libro publicado es la Tesis de Licenciatura, que fijó el punto de mira hacia el sector pesquero de los años del desarrollismo en la época franquista y a la etapa democrática. Analiza Bellido en el trabajo editado los años de la posguerra hasta el final del franquismo, profundizando en los factores que propiciaron que en los años setenta El Puerto se convirtiera en uno de los principales centros extractivos de la Región Sur-atlántica, en particular, y de Andalucía en general. «Es necesario entender que El Puerto posee dos ingredientes vitales para que, en los años sesenta y setenta, el sector pesquero florezca. En primer lugar, una tradición histórica imponente, y en segundo lugar, ricos caladeros en los que faenar. A partir de estas ideas desgrana otros factores que posibilitaron el esplendor de la flota pesquera portuense», concluye. (Ilustración: portada del libro. Pedidos: joaquin.bellido@ono.com. Precio 10 € más gastos de envío).

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La Lonja del Pescado, en la década de los sesenta del siglo pasado. En la actualidad, este edificio alberga a  bares de copas, una macrotienda de ropa barata y locales cerrados. (Foto: Colección Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

joaquinbellidoganaza_barcos_puertosantamariaENTREVISTA
Usted tiene un estudio sobre la pesca en El Puerto que va desde 1960 hasta nuestros días. Como ha cambiado todo… --El Puerto parece otro. De un muelle con más de cien barcos a otro sin éstos, en menos de veinte años. Así somos la provincia europea con mayor índice de paro.
¿Con el problema de la pesca no ha pasado como con el pez que se ve cogido en la nasa, que una vez dentro empieza a reflexionar? --Cuando se ven los toros desde la barrera, nadie imagina el peligro real que corre el torero. No estaría de más que alguno participara en algunas “capeas”.
Y ahora con los artesanales… --Asunto delicado. No todo el mundo está preparado, ni siquiera para reflexionar, como el pez en la nasa.
Aquí, ¿es que no hemos querido perder el cebo para coger una buena captura?. --Aquí, el que tiene el cebo “cogío” se quiere quedar con el cebo y con la captura.
¿Qué le diría al ministro de Agricultura y Pesca en privado? --Que la  historia sirve para sacar a la luz el pasado y entender el presente. Esto nos daría visión de futuro e impediría que cayésemos en los errores de siempre.

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La flota pesquera amarrada al cantil del muelle, en una fotografía tomada el 2 de enero de 1976, hace 32 años.  (Foto Rafa. Colección J.M.M.)

¿Usted cree cierto el proverbio español que reza ‘a los hombres, como a los gatos, nos gusta comer peces pero no mojarnos’? --Tiempos difíciles para mojarse, hay mucho virus de gripe “malina” ¿no le parece? En tierra, ¿también el pez grande se come al chico? --El pez chico ha de ir con cuidado: sabe que terminará en el estómago de cualquier tiburón o en la red de cualquier pescador “light”, que a veces no se sabe que es peor.
“Hace falta fuerza y valor para nadar contracorriente, mientras cualquier pez muerto, puede flotar en ella”. joaquinbellidoganaza_b_puertosantamariaVaya frasecita… --Como  diría el famoso ensayista y diplomático Juan Donoso ...” "Lo importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa"...
El siguiente trabajo de investigación que ha acometido versa sobre la pesca en la Bahía ¿muchas diferencias con El Puerto?. --Solo matices. Lo particular es reflejo de lo universal. De nada serviría una historia local sacada de su contexto. El fin de la microhistoria debe ser la construcción de una historia total. (Foto: Joaquín Bellido, fotografiado en el estudio de Radio Noticias, de El Puerto).

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José Gómez Barrera -Joselete- y su hijo José Luis continúan al frente de “La Lucha”, o lo que queda de ella. Como si en la batalla del tiempo el duelo hubiera quedado en tablas, la mitad de este legendario establecimiento local permanece abierto desde 1897 -el Estanco-, mientras que el Bar cerró hace ahora 10 años. Carmen Barrera Terrada, la madre de José y Manolín carmenbarreratejada_puertosantamaria-jugador del Rácing- dejó dispuesto antes de su fallecimiento que cada hermano se haría cargo de uno de los negocios instalado en los bajos de lo que fue, primero, el edificio de la Real Fábrica de Aguardientes y Licores, y luego Casa de la Aduana. Manolín no supo continuar con el Bar La Lucha y ahí está el espacio vacío y desaparecido su interior (dos intentos de manos extrañas no han conseguido reflotarlo como negocio de hostelería). En la fotografía, Carmen Barrera Tejada.

José, en activo desde el Estanco, no quiere hablar de aquello, pero por su cabeza pasan tantas historias vividas en La Lucha... Recordaba que D. Juan Botaro, el humanista que vivió en El Puerto tantos años, era cliente diario de la casa. E incluso oyó contar un suceso del que se hicieron eco la Revista Portuense y Diario de Cádiz, allá por 1929. (Ilustración: antigua propaganda de cigarrillos 'Ideales').

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EL CRIMEN DEL SABONÉS.
Estamos en 1929. Francisco García Rico, Paco “el Sabonés”, era armador de una flota de 23 barcos. Era un hombre que tenía un concepto bastante peculiar de la vida. Acaso pudiera gastar mas de lo que tuviera y viviera de forma extravagante, aunque -en 1888- se le recuerda en los periódicos por haber salvado a una mujer que quiso ahogarse, tirándose al Guadalete o incluso que en una reyerta hirió a un paisano, según los datos que nos facilita el investigador Antonio Gutiérrez Ruiz. El caso es que el Sabonés creía que donde le arranchaban los barcos le estaban engañando -era en el Resbaladero-. Ya le habían quitado cinco barcos por no atender sus deudas, y el siguiente embargo por una trampa de 48.000 pesetas de la época, venía de camino. (Fotografía: El edificio de la Casa de la Aduana, donde se encontraba 'La Lucha', antes de construirse las viviendas de La Pescadería'. Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

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Pero Francisco García Rico, en un momento de enajenación mental, citó al dueño de «La Lucha», José Tomeu y al dueño del Resbaladero, Primo Díaz, en el despacho que tenía junto a “La Lucha”, con la promesa del pago. Cuando éstos entraron, primero vieron dos sobres -presumirían que era el pago a sus deudas- , llegaron hasta el fondo y see llevaron dos tiros a la barriga que les produjo el Sabonés con una escopeta, y éstos salieron a la calle, moribundos, aguantándose las tripas con las manos. El armador fue condenado a la cárcel por sendos asesinatos, pero las influencias de la época -su amistad con León de Carranza- consiguió que, con el tiempo, fuera al Penal solo a dormir. Acabada la condena murió en su casa, por un mal cuidado de las uñas de los pies -era diabético- que derivó en gangrena y su posterior fallecimiento. "(Fotografía: Muelle existente delante del edificio de la Casa de la Aduana, donde se encontraba 'La Lucha'. Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

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“Tras el trágico suceso” -escribe el historiador Enrique Pérez Fernández en su libro “Bares y Tabernas con Solera"- “reabrió el negocio Ezequiel Cortínez García, nacido en la aldea cántabra de Celis en 1896 y residente en El Puerto desde 1926. Debió de seguir los pasos de un familiar, Eusebio  Rubín Cortínez, afincado aquí en 1878. en 1952 comenzó a trabajar con Ezequiel, Gonzalo Camacho, quien hoy sigue al frente de La Lucha”. Ezequiel se casaría con Carmen Barrera Tejada, quien aportaría dos hijos al matrimonio: José y Manuel. En la fotografía, de izquierda a derecha, niño desconocido, Eduardo, detrás del mostrador Carmen Barrera Terrada, Ezequiel Cortínez García y Jesús Nimo Real. Ignacio Pérez Garcés. Delante los niños José y Manuel Gómez Barrera.  Detrás de Carmen, en una pizarra sobre las botas y a la vista de todos, aparece escrito a tiza una 'trampa', 'perrillo' o deuda de 'La Abuelita':  8490 y 1680 ¿pesetas de la época?. (Foto: Colección Vicente González Lechuga).

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Veleros y redes en el Guadalete. (Foto Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

Francisco Andrés Gallardo, escribió un interesante artículo para Diario de Cádiz el 22 de octubre de 1995; nadie sabía que el establecimiento cerraría tan solo tres años después: "Abierta desde 1897, “La Lucha” es una reliquia de la ciudad marinera que El Puerto fue. Castiza taberna que nos evoca “El Tatuaje” de Concha Piquer, siguen tomando su primer café de cada día, jugando a las cartas o bebiendo en su copa, los marineros en tierra y muchos jubilados que recuerdan sus travesías. Gonzalo Camacho, como desde hace 43 años, sigue despachando en la barra. En el saloncito lateral Manolo el Gallego se ha retirado a zafar con sus hombres; es el momento de ajustar cuentas de la última travesía.
El barco ha llegado lleno de carga en un puerto lleno de barcos. En la mesa, dos copas de fino C y tres de vino tinto de Nicanor de Cádiz, los billetes de mil con la efigie de Sorolla se reparten, a un lado se han dejado las colchonetas, preparadas para embarcar pronto. Eran otros tiempos para El Puerto y sus marineros.
celtas_puertosantamariaPero con el mismo sabor añejo permanece en la calle Pintor Veneroni (Pescadería, Plaza del Carmen) número 2, en el marco de la casa de la Aduana, el bar “La Lucha.
El grifo de cerveza, la inmensa nevera, la máquina tragaperras y el televisor en color han sido las únicas incorporaciones en los últimos años.
Carmen Barrera, viuda de Ezequiel Cortínez, sigue sentada, junto a una de las mesas, regentando el estanco que siempre ha estado en la taberna. Ya no hay “Peninsulares”, ni “Celtas” con estacas, de todas formas el sabor americano en la mayoría de los cartones palidece entre los estantes que rezuman marinería.
amontilladobasilio_puertosantamariaUna desnuda bombilla sigue iluminando la cocina que, aunque hace décadas que no sirve tapas, siempre estuvo presta para freír el pescado que algunos traían para compartir con los amigos. En sus tiempos, se ofrecían suculentos guisos.
Un desvencijado farol custodia la entrada, en el oscuro almacén reposan mercancías, los clásicos anaqueles exhiben, casi como museo arqueológico, botellas de amontillado “Basilio”, cream “Descarado” o quina “Cicerón”. Es el anteayer perviviendo hoy.

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Detrás del mostrador, José Gómez Barrera, 'Joselete'  y Gonzalo Camacho Bolaños, a quien todo el mundo llamaba Pepito y nadie Gonzalo. Quien aparece por fuera del mostrador,era Manuel de la Cruz Santilario, Jefe maitre del Restaurante "El Resbaladero". (Foto: Colección Vicente González Lechuga).

"Gonzalo Camacho sigue abriendo a las seis y media de la mañana. Con ponche o brandy y café -en la despensa todavía se guarda un rudimentario moledor-, en invierno el cuerpo lo agradece. Aunque cada vez haya menos marinenos, los incondicionales siguen acudiendo a un lugar que les devuelve la vida pasada y permite a todos evocar la ciudad marinera que El Puerto fue.
cartasveteranoosborne_puertosantamariaLas partidas de cartas siguen celebrándose desde muy temparao, al mus, la brisca o la ronda. Abarquilladas barajas de don Heraclio, con propaganda de Osborne, que pueden contar mil veladas ociosas de jubilados o marineros a la espera de zarpar.
En rincones de la barra todavía se vislumbra la presencia de “Morriño”, el tío Agustín, “el Manga” o Jaime Roselló. La casa de la Aduana sigue guardando secretos de vecinos mirando de perfil al Resbaladero. Un hostal, donde sobre todo se alojan marinos forasteros, fue la más emprendedora innovación al edificio. En el patio interior de la casa, el aroma de las cocinas del “Guadalete” de los Espinosa, sigue inundado de sabor el aire.

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(En la imagen, la antigua Plaza de la Pescadería, con los bloques de viviendas y la Cofradía de Pescadores, que aún no había sido demolida. Foto: Mata. 2002).

"El barrizal que se formaba en la plaza fue sustituido, a principios de los sesenta, por bloques de pisos y la sede la Cofradía. Hasta hace poco, en la esquina se encontraba uno de los quioscos de la Bajamar para tomar una en tertulia de pie.
«La Lucha» continúa cerrando sobre las once y media de la noche, cuando se retiran los últimos hombres para su casa. El único cambio de horario se produjo hace algunos años, con el cierre los domingos al mediodía.
cognac_osborne_anuncio_puertosantamariaPocas mujeres han entrado, y mucho menos tomarse un vino. Forma parte del estilo masculino y machista que dominaba la hostelería en un tiempo. Perder este carácter sería deshacer el aire original. Todavía hoy, algunas esposas llaman desde la puerta o entran tímidadmente, franqueando una “sala prohibida”.
Gonzalo Camacho está seguro que cuando él se jubile, los hijos y nietos de Carmen y Ezequiel mantedrán el negocio hasta que la clientela siga siendo fiel o los impuestos lo puedan permitir.
“La Burra”, “La Colmena” fueron los últimos del gremio en cerrar. Resistiendo, como el propio sector pesquero local, El Puerto añejo sigue palpitando en “La Lucha”, como testimonio, rememorando el pueblo que siempre fuimos.» Y cerró tan solo tres años después de escribirse este artículo, en 1998.

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Personal del Bar La Lucha, a finales de la década de 1930. Ezequiel Cortínez es el segundo por la derecha.

ZAFAR.
Zafar, aquí en El Puerto, ha consistido, de toda la vida en deducir de las ventas totales efectuadas en la Lonja, conocido como monte mayor, los gastos propios de la actividad pesquera, consumos de combustible, de aceite, hielo, víveres, cuotas de la seguridad social y los gastos de lonja, tales como los del concesionario, etc., etc. El resto, conocido como monte menor, se divide en dos partes, una para la tripulación y otra para el armador. De la parte de la tripulación se hacen tantas partes como tripulantes hay embarcados y eso es lo que gana cada marinero, conocido con la parte.

barlalucha_14_puertosantamariaEn Calpe, nuestros hermanos de la mar lo llaman “contar”. Es de cualquiera de las maneras, el Régimen Económico por el que se rigen o Sistema a la Parte en los demás puertos, incluidos los de EE.UU, Canadá y los de América del Sur. En los puertos según las modalidades de pesca, sean de  arrastre, cerco o palangre existen algunas diferencias en el sistema de reparto de las tripulaciones. Esas diferencias estriban en el pago de las partes técnicas que incluyen las partes del redero de tierra, de los motoristas y de los patrones, tanto de pesca como de costa. En algunos puertos, las partes técnicas salen de la mitad del armador, es decir de su parte de beneficio, en otros de la tripulación y en otros del monte mayor. Todo de acuerdo con los usos y costumbres de cada puerto.

Por extensión,  en El Puerto se conoce como zafar, descansar, librar, no ir a trabajar, palabra muy introducida en el habla porteña. (En la fotografía, el antiguo Bar La Lucha, en la actualidad, con las dependencias en barbecho, y a continuación la Expendeduría de Tabaco que continúa regentado Joselete Gómez Barrera).

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patesca_puertosantamariaFrancisco Galán Rodríguez, “Patesca”, nace en El Puerto en 1880. En ese año Alfonso XII decreta la abolición de la esclavitud en Cuba; en Panamá comienza la construcción del famoso Canal y, mientras se aprueba en Madrid el Reglamento de las corridas de toros, en El Puerto se inaugura el coso taurino. Menendez y Pelayo publica la “Historia de los Heterodoxos Españoles”. Un heterodoxo sería a lo largo de su centenaria vida nuestro Patesca, nacido en una Casa Palacio venida a menos, la de Aranibar, esquina frontera con el Castillo de San Marcos. Hijo de Antonio Galán natural de Cádiz, Marino Mercante, y de Josefa igualmente nacida en Cádiz. Desde muy joven se traslada a Sanlúcar de Barrameda --andando-- para ver a su novia. Allí se casa con Josefa Espinosa, y es allí donde comienzan a llamarle “Patesca” apodo heredado de su padre. (Fotografía: Patesca con su esposa, Josefa Espinosa, en 1946. Nótense la cantidad de anillos de oro que luce en sus manos. Colección Antonio Leveque).

Francisco Galán Rodríguez, "Patesca", was born in El Puerto in 1880. In that year Alphonse XII ordered the abolition of slavery in Cuba; in Panama the construction of the famous Canal was started; in Madrid the Regulation on bull fights was approved, and while this was going on the bullring was inaugurated in El Puerto. Menendez y Pelayo published the “History of the Unorthodox Spanish”. One unorthodox person throughout his 100 years-long life would be our Patesca, born in a now run-down Casa Palacio, belonging to Aranibar, on the front corner opposite the San Marcos Castle. He was the son of Antonio Galán from Cadiz, a merchant seaman, and Josefa also born in Cadiz. From a very young age he used to go to Sanlúcar de Barrameda, on foot, to see his girlfriend. There he married Josefa Espinosa, and it was there that people started to call him “Patesca”, a nickname inherited from his father.

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Muy pronto empieza a trabajar como marinero. En aquella época existía una modalidad de pesca “en parejas”, en barcos de vela que faenaban de dos en dos arrastrando así las artes de pescar. (Fotografía: el río Guadalete, con la trasera de la Casa de las Cadenas, sin haber caído aun, fruto de la barbarie en pleno siglo XXI. Colección: A.L.)

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Regresa a El Puerto en la década de los años treinta del siglo pasado, y pronto empezó a desarrollar la actividad de Armador. Con el paso del tiempo llegó a tener seis barcos, siendo éstos: “Los Dos Hermanos”, “El Plus Ultra” y “La Latera”, adquiridos de segunda mano; por otro lado, “El Josefa Espinosa”, en homenaje a su mujer y “Francisco Galán”, al que le puso su nombre. Éstos barcos fueros fabricados en El Puerto por el Varadero de Pastrana; y por último “Mi voluntad” fabricado en Alicante, fue un barco que llamó mucho la atención por su envergadura y modernidad, se caracterizaba por ser el primer barco de la flota portuense que poseía dos mástiles.(Foto: Varadero Pastrana. En la actualidad se encuentra en ese sitio un aparcamiento, frente al Restaurante El Cortijo.  Colección J.M.M.)

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“Patesca» era un gran contador de anécdotas, por ejemplo, que había pescado esturiones en el Guadalquivir que le llamaban en Sanlúcar “sollos” y que las “galeras” las tiraban o se las quedaban los marineros para su consumo, pero nadie las quería por ser un marisco de “pobres”. (Fotografía: Lonja del Pescado. Colección A.L.)

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Algo que le llama mucho la atención a su nieto Antonio es que que toda esta actividad comercial la realizó siendo analfabeto. Mucha gente trabajó para él, siendo muy exigente en su trabajo. En la Plaza Bizcocheros poseía un cuarto para la reparación y confección de redes. En su afán empresarial en la década de los cuarenta del siglo pasado montó una Trapería, dedicada a la compra y venta de trapos, en la calle Cruces, en la que trabajó su padre.(Fotografía: el muelle en plena ebullición, a finales de la década de los cincueta del siglo pasado. Foto Colección: A.L.)

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Siempre iba muy trajeado con su inseparable mascota, y su puro, y con muchos anillos de oro: llevaba hasta once, resultaba tan llamativo, que las niñas de la época cantaban una canción que hacía mención a los anillos de “Patesca”. Le gustaba tanto el oro que su dentadura era entera de oro, y cuando reía, asustaba.(Foto: Descarga de Pescado. Colección A.L.)

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Vivió primero en la calle Javier de Burgos nº 17, luego en la calle Sol, donde actualmente está ubicada la oficina de Suvipuerto, y más adelante restauró una antigua casa en la calle Vicario nº 18. Tuvo ocho hijos, cuatro varones y cuatro hembras. Los cuatro varones trabajaron con él en el mundo del mar. (Fotografía Rafa: Patesca, a la izquierda, mostrando la placa que le entregaron en el homenaje que le hicieron en la Parroquia de San Marcos, en 1983. Tambien aparecen en la foto J. Ramón López Seguí, Jaime Devesa Mañó y Antonio Pomares de Asís. Colección Antonio Leveque).

patesca_4_puertosantamariaLa leyenda de la placa dice así: «La Comisión del Apostolado del Mar a Don Francisco Galán Rodríguez, marinero jubilado, en su centenario y como público testimonio de afecto y agasajo por su dilatada vida y méritos laborales. Puerto de Santa María, 8 de diciembre de 1983». De la celebración de este acto se cumplen mañana lunes veinticinco años. Murió en 1986, a los 106 años, en posesión de sus plenas facultades mentales.

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Foto tomada en la Playa de Punta Candor (Rota), con parte de la tripulación del pesquero portuense que se hundió en 1985, el ‘Pascual Baldó’.  En ella podemos ver, entre otros, el primero por la izquierda de pie con gafas es Fernando Cañas, padre del que fue torero José Cañas Bejarano “Cañitas” junto a Emilio Lechuga Núñez. Arriba a la izquierda a Manuel Guzmán Piñatel ‘el Tarifa’, vestido de oscuro, suele ir con su perro ‘Manolo’ en moto, al que le hemos dedicado un artículo en Gente del Puerto; junto a él, Chema; justo debajo de ‘el Tarifa’, con gafas y jersey rojo Joaquín Rosa Gallardo; a la derecha Miguel Vega Luna; Antonio García Bernal; detrás, Antonio Rosa Gallardo, Antonio ‘el Lobo’ excelente jugador de rentoy; a su derecha con las manos metidas en la cazadora, Manuel Macías; con gafas y jersey a rallas rojas horizontales; Antonio Guardiola, ‘el Camborio’; detrás, canoso, con gafas, José María Más Florido sacerdote, natural de El Puerto fue franciscano y todos los años venía a la Virgen de los Milagros. Su familia marchó a Rota. Él, después de dejar el convento, siguió de sacerdote en Rota; a continuación, Miguel García León; don Elías Rodríguez Martín,  el cura con gafas oscuras que está a la derecha, tío de Elías Py Rodríguez, dirigente sindical de la UGT, y en la punta derecha de la foto, Manuel Montes Quirós quien, con el tiempo, sería Patrón Mayor  de la Cofradía de Pescadores. Abajo agachado a la izquierda, Miguel  Pineda Martí; Manuel Lechuga Núñez, ‘El Picha’; D. Ramón González Montaño, Párroco de la Iglesia del Carmen y San Marcos; el  niño conocido como ‘Moy’ en aquella época ahijado de Manuel Montes Quirós; Antonio Carbonell López, Secretario de la Cofradía de Pescadores; Miguel Ángel Fernández,  periodista en la SER que emitía desde Huelva para toda Andalucía La Mar de Radio, un programa de madrugada al estilo de Onda Pesquera que dirigía Jesús Ferreiro para toda España. Hoy Miguel Ángel Fernández presenta desde Canal Sur el programa “La Mirilla” que se emite de lunes a jueves a partir de las 20 horas y Luis Ayala Naveiro. ¡Que tiempos aquellos cuando la lonja vendía pescado y en las márgenes del Guadalete se amontonaban los barcos!.

Esta excursión a Rota, fue motivada y organizada conjuntamente por la Cofradía de Pescadores y el Instituto Social de la Marina como acción de gracias por los supervivientes del pesquero ‘Pascual Baldo’. Fueron más de cuatrocientos pensionistas junto con los pescadores y recorrieron Sanlúcar, con desayuno en el Colegio ‘El Picacho’ del Instituto Social de la Marina; Chipiona, visitando el Santuario de la Virgen de Regla para recalar por último en Rota donde en la Caseta Municipal se celebró comida merienda y cena, actuando, entre otros artistas,  El Kako’ de El Puerto con nótula en Gente del Puerto y ‘Cantinflas’ de Rota.

El nombre del barco “Pascual Baldó” --diseñado por Vicente Belliure y construido en los Astilleros del mismo nombre de Calpe (Alicante), en el año 1.969--, se debe a  los nombres del Armador que lo construyó Antonio Pascual Ortiz y Angela Baldó Such. En el año 1.985, cuando se hundió ,los armadores eran Miguel Pineda Martí, Federico Caules Mercadal y Francisco Cuervo Millan.

The  boat "Pascual Baldó", designed by Vicente Belliure and built in the shipyard of the same name in Calpe (Alicante) in 1969, was named after the shipowners who built it, Antonio Pascual Ortiz and Angela Baldó Such. In 1985, when it sank, the owners were Miguel Pineda Martí, Federico Caules Mercadal and Francisco Cuervo Millan.

La empresa  de los Astilleros Belliure fue fundada en 1953 por  Vicente Belliure en Calpe (Alicante), ciudad con la que está hermanada El Puerto y con cuya provincia tiene fuertes vínculos dada la laboriosidad marinera de ida y vuelta. Su actividad principal fue la construcción y reparación de embarcaciones de Pesca de madera, entre 1953 y 1974 se construyeron más de 150 embarcaciones de pesca, antes de la crisis pesquera, con desplazamientos entre las 70 y 350 toneladas, todas ellas diseñadas en el propio Astillero.  Entre ellos se encontraba el “Pascual Baldó”.  Los Astilleros de Calpe están situados en el Puerto Pesquero en la base del Peñón de Ifach en las siguientes coordenadas geográficas: 38º 38' 1'' N y 0º 4' 2'' W. (Fotos: Colección Vicente González Lechuga).

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Los amigos de Casa Lucas en el homenaje a José Poquet

La Peña Casa Lucas, que toma el nombre de un bar existente en la calle Larga desde finales del siglo XIX  hasta la década de 1970, justo donde hoy está ubicada la Copistería HIVA, organizó un homenaje en el Restaurante “El Resbaladero” a José Poquet, conocido armador al que llamaban “Tio Pé”.

The ‘Casa Lucas’ Club, who took their name from a bar in calle Larga that was open from the end of the 19th century until the 1970s, right where the Stationers HIVA is located, organised a tribute to José Poquet, a well-known ship-owner who was known as "Tio Pé", in the restaurant "El Resbaladero"

José Poquet Cabrera, natural de Calpe, era Presidente del Pósito de Pescadores en los años 1934-1941, lo que hoy sería la Cofradía de Pescadores, concejal del Ayuntamiento de El Puerto desde el 3 de febrero de 1952 al 21 de mayo de 1958 y Diputado en Cortes en la legislatura 1943-1946 por el grupo de Representación Sindical. La foto está fechada el 27 de diciembre de 1956, con motivo del 25 aniversario de la vecindad. de Tio Pé en El Puerto. Vicente González, amante de la fotografía y poseedor de una gran colección de imágenes de El Puerto, identifica así la fotografía, con algunas correcciones que hemos efectuado:

Fachada Casa Lucas (Foto Colección V.G.L.)

En la fotograía primera, la de arriba: de izquierda a derecha: Eduardo Cossi Aboza, Juan Puyana (natural de Rota y mancebo de la farmacia de José A. Fernández Prada), Jacinto Cossi, detrás de pié Rafael Vélez (Falu), Antonio Gálvez Torres (tenía una tonelería en la calle Pagador), a su lado semiescondido, Antonio de la Torre (maestro nacional con un centro escolar que lleva su nombre), Matías Ayuso (Practicante), Francisco García Máiquez (bancario y muy aficionado a la pesca), Antoñito Castilla (empleado de la Imprenta Pérez Pastor), detrás Francisco Lara Izquierdo (empleado de Aguas), Francisco Rascón, sentado Paco Máiquez, José Lucas Morillo León (Delegado de Sucursal de la Caja de Ahorros de Cádiz y actor de teatro aficionado), Manuel Lojo Espinosa (Director de la Agencia del Instituto Nacional de Previsión y concejal del ayuntamiento portuense a finales de los sesenta y principio de los setenta del siglo pasado), de pié Javier Fernández Prada, (agente de seguros) el homenajeado José Poquet Cabrera, detrás un poco escondido el pintor Juan Lara Izquierdo, a la sazón funcionario de la Ayudantía de Marina, no sabemos quien pasa la mano a “Tio Pé”, pero si que a su lado, en el centro de un grupito está el funcionario municipal Manuel García Sánchez, padre del que fuera concejal Manuel García Campos, Federico Jiménez, Daniel Rascón, José Muñoz Carrera, Manuel Nieto (empleado de Ferrocarriles Epañoles), Manuel Camacho Cala (capataz de Osborne), a la derecha, al fondo, Juanito Salas Martínez, Ignacio Pérez Garcés, Cayetano Vélez, Fernando Torrent (empresario fabricante de tapones) sentado en el vértice de la mesa, entre otros que no se reconocen, uno de ellos es José Brión.

El desaparecido recientemente Manolo Lojo, secretario emérito y perpetuo de la Peña, publicó en 2002 un volúmen con el título de “Casa Lucas”, donde cuenta anécdotas, relaciona actividades y detalla correrías de los tertulianos de aquella bendita y todavía añorada institución de la ingesta vínica:
«En pleno centro de esta maravilloso Puerto, muy cerca del cruce de la calle Larga y Luna, conocido por «Las Cuatro Esquinas», donde se desarrollaba la vida activa de la ciudad, tanto comercial como administrativa, festiva o sentimental, era además lugar de paseo nocturno especialmente en festivos y domingo, en la finca señalada con el número ciento diez, en su planta baja, estuvo situada la tienda conocida por «Casa Lucas» [...] «Ocupaban todo el frente de este clásico despacho un envejecido mostrador y tras el mismo, sobre un llamado caballete cinco hermosas medias botas de roble americano y un barrilito de dos arrobas para el vino dulce. Las medias contenían el vino de El Puerto. Siempre de las bodegas Osborne y Cª y en un principio fueron el “Amontillado X”, conocido por el “Nº 10”, luego el llamado “El Caballo” y últimamente el “Fino Menesteo”. Los vasitos en los que se servía el vino, de los llamados “chica” y “chico”, se llenaban directamente del barril, estando cada uno provisto de su correspondiente canilla.»

Antes de la foto de Grupo, ya se estaban preparando ante el objetivo...

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