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Juan Ignacio Varela Gilabert, nació en El Puerto de Santa María el 10 de Agosto de 1924 y falleció en Cádiz el 16 de Enero de 1997. Fue concejal del ayuntamiento de El Puerto en la década de los sesenta del siglo pasado y, a finales de la misma, en junio de 1969, fue nombrado Jefe Local del Movimiento, representando al anterior régimen político en la Ciudad.

1924.
El año de su nacimiento, se cierra el Colegio de los Jesuitas por diversas causas: disminución de jesuitas, disminución de alumnos y sobre todo la necesidad de utilizar el edificio como Noviciado de la nueva Provincia Jesuítica de Andalucía. Muñoz Seca estrena “Los sabios”,  “La raya negra”, “La muerte del dragón”, “La mujer de nieve”, “Los chatos” y “La buena suerte”.  Ese año era alcalde de la Ciudad Sebastián Péndola y Soto, médico de profesión, pero en abril será sustituido por el bodeguero Alfonso Sancho y Mateo. En la Iglesia Mayor Prioral se instalará un arco luminoso en la Puerta del Sol, formado por tiras de madera y bombillas eléctricas. La iniciativa partió del Dr. Francisco Muñoz Seca, para dar mayor realce a las salidas procesionales. La Banda de Música del Maestro Rocafull volvería a ofrecer sus conciertos. Nacen también ese año, en la calle Larga el escultor Fernando Jesús y en Sevilla, el sacerdote jesuita considerado portuense Luis Conradi Toro.

De Juanín Varela o de Juan Ig. como a él le gustaba escribir se refería así en 1962 Manuel Martínez Alfonso: “No podía haber nacido más que en El Puerto. Y en efecto, así ocurrió el hehco un día del año 24. Aquí estudió por libre el bachillerato, con exámenes en Jerez de la Frontera. Su actividad literaria ha sido más para sí mismo que para los demás; un desahogo poético, sin afán ninguno de notoriedad. […] Ha publicado algunas cosas en la revita ‘Cauce’ por los años 44 y 45. Charlas –eso que tan bien sabe hacer—ha dado sobre poesía popular andaluza en RNE en Madrid. Y recitales poéticos de su propia obra en esta misma emisora, en el Aula Manuel Machado, donde fue presentado por Josita Hernán”. /En la imagen, Manuel Martínez Alfonso en 1962.

Publicista, conferenciante, pregonero y poeta fue nombrado académico de la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia de El Puerto de Santa María en Mayo de 1985. Académico de número de la de Ciencias, Artes y Letras de San Dionisio, de Jerez de la Frontera, miembro de número del Ateneo Literario, Artístico y Científico de Cádiz.

En la imagen de la izquierda, el poeta arcense Julio Mariscal de Montes, con quien colaboró en varias ocasiones.

Académico de número de la Real Academia Hispanoamericana de Cádiz, así como miembro del Instituto de España y de la Asamblea Literaria – fundada por Jorge Juan de Cádiz, en 1777 y nuevamente reestructurada – y del Instituto Español Sanmartiniano – filial de Cádiz. Escribió en alguna que otra ocasión con el poeta arcense Julio Mariscal de Montes, de cuyo libro de poemas, inédito, ‘El mar, la caracola y más siglo XIX’ (1947), extraemos el siguiente poema:

LEVANTE
Hay un viento marinero
Que cuando sopla de tierra
Le pone espuelas al viento.
Levante por estribor,
Y un puerto blanco y lejano
Rondándome el corazón.
¡Ay su galope salado
en mi frente sin confines
llena de sombras y barcos!

Juan Ignacio Varela, a la izquierda de la imagen, atendiendo a una visita en Bodegas Terry de cuyo departamento de publicidad y RRPP llegaría a ser responsable.

VIDA LABORAL.
Trabajó en Bodegas Fernando A. de Terry S.A. donde fue responsable del Departamento de Publicidad y RRPP, a donde llegó de la mano del ex alcalde Miguel Castro Merello procedente de la compañía de seguros L'Assicuratrice Italiana en la que fué Inspector Regional de Ventas.    También  en la Caja de Ahorros de Cádiz, hoy incorporada en Unicaja, en El Puerto; en Ubrique fue delegado de la misma,   jubilándose en el departamento de la Obra Social y Cultura de dicha entidad bancaria.

Ha pronunciado numerosos pregones, charlas y conferencias, así como recitales de su obra poética y cuenta en su haber con varios premios literarios. Pregonero de las Semanas Santas de Cádiz, San Fernando, Alcalá de Guadaira (Sevilla), Rota, El Puerto de Santa María (su tierra natal, tres veces), Barbate (dos veces) y de Cádiz en la Casa de Cádiz en Barcelona.

Juan Ignacio Varela Gilabert pregonando la Semana Santa en El Puerto en el año 1970. Instituto Santo Domingo. (Pregonó en tres ocasiones: 1964, 1970 y 1976).

Mantenedor de los VI Juegos Florales de la Serranía Gaditana (Ubrique, donde trabajó en la antes mencionada Caja de Ahorros), y del 1º de las Peñas Gaditanas (Ubrique); del Carmen y la Sal (San Fernando); Fiestas Típicas de Bornos (dos veces) y Fiestas de Chiclana de la Frontera. Premio a la poesía de tema libre por su poema “Sonetos del Buen Amor” en los Juegos Florales de las Fiestas de la Hispanidad del año 1960.

Escenario del Teatro Principal durante los Juegos Florales de las Fiestas de la Hispanidad en 1962. /Foto: Rasero.

Primer Accesit sobre “Décimas del Río Guadalete”, bajo el lema “Guad” en los Juegos Florales de las Fiestas de la Hispanidad de El Puerto  del año 1962. Pregonero en Rota de San Isidro y el Rosario; Primer pregón del Carmen en Prado del Rey; en El Puerto de Santa María dio los primeros pregones del Carmen, Navidad con Amos, del Vino; el 2º del Carnaval. Pregones del Rocío en su Ciudad natal, Puerto Real y Sanlucar de Barrameda, así como del Rosario, en la Casa de Cádiz en Barcelona.

En la caseta del Olivo, recibiendo una distinción en presencia de Luis Ortega, Enrique Pedregal, Luis Suárez Ávila, Manuel Martínez Alfonso, Venancio González y Paco del Castillo.

Ha pronunciado numerosas conferencias sobre los más variados temas y recitales de su obra poética en distintos municipios andaluces, Madrid y Sevilla.

Durante su etapa municipal --fue concejal y Jefe Local del Movimiento-- acompañando al Gobernador Civil Julio Rico de Sanz que aparece en el centro de la imagen con pañuelo blanco en la chaqueta; a su izquierda el concejal Fernando Arjona y a la izquierda de éste, el Comisario de Policía. Al fondo de la imagen distinguimos al clero local, Anastasio Pérez de Andrés, capellán de la Ciudad, Manuel Salido Gutiérrez, Párroco de la Prioral y Arcipreste, Carlos Román Ruiloba, coadjutor, un poco mas abajo su hermano, el también sacerdote, Manuel Román Ruiloba. En el centro de la imagen, con chaqueta blanca, Juan Ignacio Varela, detrás el alcalde de Cádiz y Jefe Provincial del Movimiento, Jerónimo Almagro Montes de Oca.  A la derecha, en primer término Juan Martín Vélez y detrás Péculo. El comandante de la Policía Municipal, Manuel López, aparece de uniforme blanco. 15 de julio de 1969.

PREMIOS LITERARIOS.
Entre los premios literarios, además de los antes citados, figuran los de Nacional de Poesía “Rodríguez de Valcárcel”; Nacional de Poesía “Jerez” en la Fiesta de la Vendimia del Sherry; Flores Naturales  de Alcalá de Guadaira (Sevilla) y La Palma del  Condado  (Huelva) en las Juntas Literarias celebradas en esas Ciudades. Premios de Poesía “Madrigal” de Puerto Real; “Virgen del Rosario” de Rota; “Alfajoa de Oro” de Cádiz; y “Exaltación del Guadalquivir” de Sanlucar de Barrameda; entre otros premios de charlas, pregones, conferencias, etc.

PUBLICACIONES.
Fue colaborador de varias publicaciones, como en ABC de Sevilla, Diario de Cádiz y Confederación Española de Cajas de Ahorro, así como de emisoras de radio.  Posee el Nacional de Artículos Periodísticos “Jerez”, por una colección de artículos sobre el Vino de Jerez,  publicados en ABC de Sevilla; el de artículos sobre la Coronación de Nuestra Señora de los Milagros, de El Puerto de Santa María; “Medusa”, de cuentos, y primero y segundo, también de cuentos, del Concurso Comarcal de la Sierra Gaditana.

Tiene publicados el discurso de los VI Juegos Florales de la Sierra (Publicaciones de la Caja de Ahorros de Cádiz; “Navidad con Amor” y “Muñoz Seca a través de una amistad familiar” por la Fundación Municipal de Cultura de El Puerto de Santa María y varias de sus poesías en publicaciones del Ministerio de Cultura y otros.

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María Soledad Ibáñez Gándara nace siendo la tercera y última de tres hermanos en una casa de vecinos de la calle Santo Domingo, el número 5, de nuestra Ciudad en 1959, falleciendo en Cádiz el día 20 de agosto de 2006, a consecuencia de un cáncer.

En 1959 era alcalde de El Puerto Miguel Castro Merello y, mientras en Buenos Aires Rafal Alberti publicaba las partes I y II de ‘La Arboleda Perdida’, en El Puerto el poeta José Luis Tejada pregonaba la Semana Santa y se refundaba la Hermandad del Rocío. Santiago Montoto sacaba a la luz una edición limitada ‘El Puerto de Santa María en la liberación de Fernando VII’ y se ponía, por parte del cardenal arzobispo de Sevilla, Dr. Bueno Monrreal, la primera piedra del que sería el Colegio de La Salle. Abría en la calle Misericordia el Bar ‘er Beti’.

SIGÜENZA (Guadalajara).
Con poco más de un año, en 1960/1, sus padres, Eduardo de El Puerto y Josefa de Jerez, y sus hermanos José Manuel y Eduardo Juan, emigran por causas de trabajo a Sigüenza (Guadalajara). Trabajó en talleres mecánicos --y nunca tuvo coche, aunque si una moto marca Montesa, donde viajaban primero madre e hija de paquete, y luego los dos hijos en el segundo viaje--; también trabajó en las fraguas como herrero, la última de ellas de su propiedad en la calle Durango. Será contratado luego como mecánico de vehículos y maquinaria en la empresa Ferrovial.

Vista de Sigüenza (Guadalajara).

En Sigüenza, que según sus habitantes, ‘es mucho Sigüenza’ -y en honor a su historia es verdad, desde el doncel Enrique ‘el Doliente’, al encuentro entre Javier Pérez con Javier Khrae, pasando por su Obispado-- vivirán hasta los cinco años en la calle Hospital número 1, iniciando su periplo de colegios desde aquellos párvulos de la época en el colegio público, alternativa al Colegio Episcopal de la Sagrada Familia.

VIVERO (Lugo).
Sobre 1965 se trasladan a Vivero --hoy Viveiro--, en la provincia de Lugo, donde vive su infancia hasta en una casita de la estación del ferrocarril Ferrol-Ribadeo en construcción. Estos años los vive en plena naturaleza combinado su infancia, la ría de Vivero, sus bosques y pazos. Asiste al colegio público Landro, río que desemboca y forma la ría.

Vista aérea de Viveiro (Lugo).

En 1967 se trasladan a vivir a Zorroza, un barrio de Bilbao; dos años mas tarde, en 1969 el destino será Eibar (Guipúzcoa), para volver a Guadalajara en 1971 y regresar la familia, definitivamente a El Puerto en 1974.

DE NUEVO EN EL PUERTO.
Una de las personas que mejor la conoció, la portuense Isabel Pérez Sánchez,  licenciada en Historia, escribe para Gente del Puerto: «En la época del Instituto Sole llamaba la atención. Su forma de hablar y de expresarse eran muy correctas y su acento, debido a los muchos lugares en los que había vivido, no le hacía parecer de El Puerto. Su madurez e inteligencia en su manera de comportarse daba la impresión de ser una persona muy segura. Tenía las ideas muy claras sobre lo que quería y las exponía con contundencia y de una forma que a todos nos encandilaba. Su visión crítica, su modo de escribir y la lectura de multitud de libros le hacían estar muy por delante de todos los de su misma edad. Participaba en todas las actividades que se realizaban en el Centro: en el periódico, en el teatro, en los libro-fórum, cantando con su guitarra, etc.

EL INSTITUTO.
En 1975 inició 1º de B.U.P. y fue el comienzo de muchas cosas; el despertar de lo que después llegó a ser en la vida. La juventud lo marca todo y desde ese año hasta el verano de 1980 fue una etapa determinante. Participó en manifestaciones y asistió a mítines, reuniones... pero el proceso de la Transición no bastaba, parecía hueco, parecía que con ese cambio no se iban a conseguir las verdaderas libertades, ni se iba a acabar con las injusticias de todo tipo que iba descubriendo. Hablaba con los compañeros y las compañeras del Instituto, analizaba la situación política, y poco a poco, fue descubriendo los ideales que se ajustaban a su forma de pensar.

ACTIVISTA
Decidió que tenía que ser consecuente con sus ideas y no quedarse agazapada sin luchar. Esa conciencia política estaba muy arraigada en Sole. La lucha siempre plantea contradicciones de seguridad personal, de relaciones de familia, de amigos, de futuro... El miedo hay que esquivarlo: hacer pintadas, buzonar octavillas, reuniones, prensa prohibida... En todo te estás exponiendo por unos ideales quizás lejanos, pero en aquellos años todo se concebía posible; uniendo las fuerzas se podía cambiar el mundo y pequeños aciertos iban agrandando ese ideal por poder llegar a conseguir el deseado fin. Entonces, las palabras solidaridad, lucha de clases, conciencia política, cambio social, revolución... tenían sentido, y muchas personas y colectivos luchaban por hacerlas realidad (valga el dato de que a las primeras elecciones de 1977 se presentaron 82 agrupaciones políticas y en las últimas de 2008 sólo 8 contando las regionales).

LA CLANDESTINIDAD.
Pero la Transición y los cauces legales que se estaban imponiendo no satisfacían a muchas personas, entre ellas, Sole (era pan para hoy y hambre para mañana –de libertades-), y decidió dar un paso adelante para seguir luchando. Pasó a la clandestinidad en el verano de 1980. Su lucha fue muy arriesgada pero quería ser consecuente con lo que pensaba y era necesario hacer. Esa exigencia personal le llevó a dar ese importante paso.

PRIMERA DETENCIÓN.
En octubre, tres meses después, la detuvieron en Madrid y fue salvajemente torturada, aplicándosele la Ley Antiterrorista sólo por asociación ilícita, aunque se le inculpó de haber participado en otras acciones. Ingresó en la cárcel de Yeserías, allí estuvo arropada por otras compañeras y muchas presas políticas cuyo único delito fue haber militado en un partido político ilegal.

MUERE SU PADRE.
Salió de la cárcel a primeros de 1981. Su padre murió. Con él mantenía una relación muy estrecha; era un referente y un apoyo muy importante en su vida, por lo que también fue un duro golpe. Quiso continuar estudiando en Cádiz pero no se lo permitieron porque ya el curso había comenzado; la realidad fue que no le quisieron hacer las gestiones pertinentes.

VUELTA A LOS ESTUDIOS.
Sole se matriculó en la Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla para continuar la carrera de Geografía e Historia (ya había realizado el primer curso en Cádiz en 1979-80) y rehizo su vida con sus estudios y su pareja, alejándose totalmente de cualquier organización política. A pesar de que iba preguntando en el juzgado si había algo pendiente por su causa condenatoria, no le dijeron nada y el 27 de enero de 1985 la detuvieron sorpresivamente en medio de la calle sin poder avisar a nadie.

Cárcel de Sevilla.

CÁRCEL EN SEVILLA.
En la cárcel de mujeres de Sevilla lo pasó muy mal; compartía con las presas comunes la galería (entonces todas estaban juntas, no existían celdas) y su soledad fue terrible. Sole buscó en los estudios y en la lectura (siempre decía que los libros eran sus salvadores) la fuerza para seguir adelante.

En El Puerto la noticia fue muy dolorosa. Las calles estaban llenas de pintadas ¡SOLE IBÁÑEZ LIBERTAD! y fue la manera de que se hablara de ella, denunciando la injusticia cometida.

REGRESO A EL PUERTO.
Cuando salió de la cárcel y terminada la licenciatura, volvió a vivir en El Puerto. Estuvo trabajando [para el Ayuntamiento] en uno de los contratos de Andalucía Joven en 1987, desarrollando proyectos de investigación de carácter etnográfico sobre las salinas, las casas de campo, las viñas, las bodegas, etc. Trabajó en la casa de la Cultura de administrativa. Sus dotes de buena redactora le permitieron conseguir un trabajo en Diario de Jerez, siendo muy admirada por sus compañeros. Daba clases particulares; participó en la Revista de Historia de El Puerto, etc.

TELEFÓNICA EN MADRID.
En 1991 se presentó a unas oposiciones de telefónica y las aprobó; con ello debía trasladarse a Madrid. Allí se estabilizó y conoció a Jincho, el hombre que le acompañará el resto de su vida. La muerte de su hermano José Manuel vuelve a romperla. Estaban muy unidos y cada vez que venía de Madrid se quedaba en su casa. Él y su cuñada Milagros le ayudaron mucho.

En 1997 consiguió el traslado a Cádiz y continuó trabajando en el famoso “pirulí” de telefónica, estableciendo definitivamente su domicilio en El Puerto.

REFLEXIONES DE UNA AMISTAD
Desde su regreso de Madrid, nos volvimos a ver, pero sólo de vez en cuando. Va a ser a partir de su operación, a primeros de 2003, cuando ya nuestra relación será continuada y asidua. Habían pasado prácticamente 20 años pero un hilo invisible nos unió a esa juventud pasada que compartimos como grandes amigas. Rescatamos el tiempo, y los periodos buenos que le fue dejando su enfermedad lo fuimos aprovechando hasta agosto de 2006 en que falleció con tan sólo 47 años.
Sole fue una mujer muy luchadora, personalmente y a nivel social. Heredera de una familia con tradición de lucha política, tenía una visión del mundo donde lo que podemos conseguir está en nuestras manos, pero han de ser unas manos unidas y solidarias. Su visión marxista le hizo ver la posibilidad de una lucha de clases para alcanzar un régimen igualitario tanto económico como social y cultural, y actuó en consecuencia. Se tragó sus miedos y sus inseguridades y aportó su grano de arena. Su valentía, su afinado espíritu crítico, su sinceridad (decía siempre lo que pensaba, sin dobleces), le hacían ser una persona íntegra. Hoy, donde los ideales parecen haber sucumbido al desencanto y a la frustración, rescatar en este espacio a esta mujer portuense significa que valoramos las luchas pasadas en cualquiera de los aspectos, y que no debemos olvidar que muchas personas dieron su tiempo, sus palabras, sus vidas… por mirar hacia delante y luchar y confiar a pesar de todo.

OTRA DIMENSIÓN.
Para mí Sole tiene además otra dimensión. Tuve la gran fortuna de conocerla desde la juventud y de compartir sus últimos años en los que aprendí tantas cosas; en los que vi a una persona sabia, madura, muy culta, devoradora de libros y de conocimientos hasta el final, incansable pensadora, muy ordenada, activa, inquieta y trabajadora, alegre (a pesar de las difíciles circunstancias) y con una risa fuerte y peculiar, como una marca anunciadora de su presencia. Templadora de mis agobios y malestares, conversadora hasta el amanecer, acompañante, respetuosa, agradecida... y me sigo preguntando si se puede llegar a ser esa mujer plena que fue, sin pasar por una grave enfermedad, sin tener esa espada de Damocles anunciando otra posible caída. Mi inmensa suerte, no me cansaré de repetirlo, es que esa mujer, Sole, era mi amiga. Sé que ella quería pasar desapercibida, no aparecer ni siquiera en estas líneas, pero para todas las personas que la conocimos, Sole siempre estará presente en nuestras vidas.

Estas palabras suyas, encontradas por Jincho en un trozo de papel, son ahora un regalo para todas las personas que se acerquen a conocer a Sole: ‘Alguien que leyó muchísimo, también estudió mucho. Vivió muchas cosas (quizá demasiadas para una sola vida) y en muchas ciudades. Moró en incontables casas... Con los años va perdiendo la memoria, las lecturas, las vivencias, los nombres de las personas... Y un buen día lo recuerda todo de golpe: nombres, casas, libros, cárcel, madre, novios, partido, clases, sueños, clandestinidad, trabajos, amigos, deseos, conocimientos,... y se ahoga de vida en la enfermedad’. », finaliza Isabel Pérez Sánchez, su amiga.

LA CAMPAÑA: SOLE IBAÑEZ, LIBERTAD.
Esto escribe Juan Rincón Ares, sobre la campaña que se organizaó para pedir la libertad de Sole, cuando fue detenida en Sevilla en 1985: «De ‘Sole Ibañez, Libertad’ hubo muchísimas pintadas alrededor del IES Pedro Muñoz Seca y de la Plaza de Abastos.  Justo donde esta la calle San Bartolomé o el que sería el Apartahotel Casa de Los Leones de la tienda de ultramarinos que había enfrente, pusimos una pancarta que fue de vida efímera con el mismo texto. Hubo octavillas pegatinas y hasta un pequeño festival en el parque de la Victoria. Lo que no hubo fue un solo gesto municipal que no fuera el de retirar la pancarta. /Pegatina de la campaña pro libertad de Sole Ibáñez, en 1984.

NOCHE DE PINTADAS.
Aquella noche en la que supimos de la detención de Sole, volvimos a usar los sprays: ¡Sole Ibañez, libertad!. Yo organicé un par de piquetes pero en los días sucesivos salió mucha más gente a pintar lo mismo sin que supiéramos a quién atribuir la firma. A pesar de llevar varios años ausentes de El Puerto, Sole era una persona muy conocida sobre todo en los medios estudiantiles de principios de los 80 tanto del instituto como de la Facultad y tuvimos muchas ocasiones de comprobarlo.

En los días que siguieron a su detención, mucha gente había sido o era amiga suya se puso en contacto conmigo y todo el mundo se ofrecía a ayudar en la manera que pudiera. Algunas daban dinero, otras su teléfono para “lo que hiciera falta…” y otras venían a las reuniones con miedo pero con dignidad.

ASAMBLEA POR LA LIBERTAD DE SOLE IBÁÑEZ.
Formamos la “Asamblea por la libertad de Sole Ibáñez”, una plataforma  que tuvo mucha vida y agitó mucho la tranquila sociedad de la transición y al recién estrenado gobierno socialista local apoyado por AP, que en ningún momento se interesó por su vecina detenida. Tampoco se preocupó de ella la oposición comunista, recién desplazada del ayuntamiento por el pacto PSOE- AP. En su familia, su hermano José y su cuñada Milagros estuvieron muy  implicados. Su tío Paco Ibáñez, a la sazón secretario de de la Unión Local de CCOO, me dejaba hacer --entre yo y él-- los panfletos en la multicopista del sindicato lo que no era poco implicarse en los tiempos tan traidores que corrían. Gracias, Paco.

PARQUE DE LA VICTORIA.
La primera fase de la campaña “Sole Ibáñez, libertad” acabó en un festival que hicimos un sábado por la mañana en un atril de cemento que había en el Parque de la Victoria y fue un éxito de público, aunque siempre hubiéramos deseado más. Nos habíamos empleado a fondo para  que las paredes recordarán a nuestra amiga con pintadas, carteles, pancartas y pegatinas y no dejábamos que pasara una manifestación sin que nuestra reivindicación se hiciera presente, mientras recogíamos fondos para su defensa y una posible fianza futura».

Este soneto del profesor Juan Rincón, la recuerda:

Para Sole.
(Igual se cae de la silla cuando lo lea)

Tú y yo siempre pensábamos – ¡qué herida,
hablar de ti en continuo pasado!-
que una vez este tránsito acabado
ya no habría otro mundo ni otra vida.

Hoy  me sorprendo, la vista perdida,
ora arriba , en  el cielo, ora al costado,
busco donde dejar  este recado
póstumo, esta – supongo– despedida.

Y es que hoy todo mi ser agnóstico,
ateo, racional, se me rebela
porque estás y no estás, y me reboto,

me peleo, por ti, contra el pronóstico
que envía al muerto al hoyo; me consuela
saber que estarás siempre entre nosotros

Agradecemos a Eduardo Ibáñez 'Epi', su hermano, a Isabel Pérez, su amiga, y a su compañero de militancia Juan Rincón, los testimonios y datos facilitados para la confección de esta nótula.

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En la imagen, de izquierda a derecha, el gerente del patronato Manuel Rebollo Lainez, el alcalde Antonio Álvarez Herrera, José Antonio Lojo y Juan Muñoz de la Caja de Ahorros de Cádiz, José Ramón del Río presidente de la entidad financiera, desconocido, el secretario del Ayuntamiento, Jaime Fernández Criado y el director general de la Caja, José María Salazar. 18 de febrero de 1980. (Foto: Rafa).

Directivos de la desaparecida Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Cádiz, visitaban el 26 de Febrero de 1980 -- hace 31 años--, obras del también extinto Patronato Municipal de la Vivienda ‘Ntra. Sra. de los Milagros’, que en la década de 1970 había construido más de 3.000 viviendas.

El presidente del consejo de administración de la gaditana Caja de Ahorros, José Ramón del Río y García de Sola, acompañado del Director General de la entidad, José María Salazar, fueron recibidos por el alcalde de la Ciudad, Antonio Álvarez Herrera y a su vez presidente del Patronato, acompañado del gerente, Manuel Rebollo Laínez, el asesor jurídico y secretario del Ayuntamiento, Jaime Fernández Criado, consejero de la Caja por esta Ciudad, Juan Muñoz Aparicio, el director de la Oficina Principal, José Antonio Lojo Rodríguez y técnicos de la obra.

Visitaron obras, hicieron un recorrido por las actividades del Patronato y conocieron de primera mano la trayectoria del organismo que, en el periodo 1969-1979 construyó 3.010 viviendas, alcanzando las inversiones un volumen aproximado de dos mil millones de pesetas, realizadas con créditos oficiales y la estrecha colaboración de la Caja de Ahorros de Cádiz que, con 200 millones aproximadamente contribuyó al ejercicio constructor del ente inmobiliario.

Visitaron, también, terrenos propiedad del organismo gestor de viviendas y los que en ese momento se estaba gestionando su adquisición. Al finalizar las visitas, una reunión de trabajo en la que se dio a conocer el programa de viviendas 1980-1990, dando a conocer Antonio Álvarez les gestiones que se estaban realizando ante el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo --a través de la Delegación Provincial--, para construir viviendas en convenio con la administración central, para erradicar las viviendas que entonces carecían de las mínimas condiciones de habitabilidad, previendo entonces la construcción de 100 viviendas de promedio anual, con una amortización a mas largo plazo, a la que pudieran acceder familias con escasos recursos económicos, a la par que el programa normal del Patronato.

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Hace 80 años España se levantó republicana, tras el  resultado electoral de las  municipales del 31 de mayo de 1931, donde las  formaciones de izquierda vencieron en los  grandes municipales. El  nuevo régimen apareció por sorpresa en El Puerto , donde un partido localista independiente, de carácter conservador, había ganado los  comicios. Al cabo de un mes se repitieron aquellas elecciones locales y los  independientes desaparecieron, dando paso al gobierno del PSOE.

Estamos hablando de historia, de hace poco más de tres cuartos de siglo. Al hallarse El Puerto  en la  periferia, la  confirmación de los  cambios del 14 de abril llegaron tarde, a la  hora de la  merienda. Sin globalización, los  acontecimientos políticos eran vividos de forma más distante, y la  efervescencia social era menor. En la  localidad, durante la  víspera ni siquiera se atisba sospecha alguna del cambio.

La  Revista Portuense, testigo histórico, se autofelicitaba en el  número del 14 de abril por el  resultado de la  Candidatura Popular Administrativa, a la  que apoyaba abiertamente, y de que la  candidatura comunista "no hubiera obtenido concejal alguno". El  15 de abril, en un editorial, no puede evitar su sorpresa ante la  noticia de la  instauración republicana.

DATOS ELECTORALES.
El Puerto  de entonces contaba con 19.714 habitantes.
De ellos, 273 se encontraban en el  paro.
3.341 vecinos, hombres mayores de 25 años, pudieron ejercer su derecho al voto.

Las  anteriores elecciones municipales databan de 1923 y los  candidatos se presentaban en algunos de los  cuatro distritos de las  dos circunscripciones en que se dividía la  población.

NO HABÍA JORNADA DE REFLEXIÓN.
La  Revista Portuense se permitió, incluso el  mismo día de elecciones del 12 de abril, sugerir el  voto con adagios como "da prueba de decencia el  que no vende su conciencia".

A los  portuenses les pilló de sorpresa la  proclamación republicana. Entrada la  tarde miembros de los  partidos de izquierda se presentan en el  Palacio Municipal con la  bandera tricolor que ondeó al atardecer en la  plaza Peral, ante el  júbilo de unos y el  estupor de otros. El  alcalde, Eduardo Ruiz Golluri, pese a la  victoria local, dimitió días después.

DE LOS POPULARES A LOS SOCIALISTAS.
El  programa de la  Candidatura Popular Administrativa, la  ganadora de los  comicios portuense del 31 de mayo y liderada por Ruiz-Golluri, establecía en su programa una serie de propuestas que mantenían la  línea de preocupación constante del pasado siglo en la  Bahía: solución al abastecimiento de agua, lucha contra el  paro y estimular el  protagonismo comercial del puerto  local. Las  dos fuerzas conservadoras, los  populares locales y la  candidatura de los  monárquicos, obtuvieron en abril todas las  plazas de concejales. Los  empresarios que dominaban la  vida la  ciudad, sobre todo bodegueros, fueron los  aspirantes que recibieron el  solícito apoyo. /En la imagen, Eduardo Ruiz Golluri.

La  escena cambiará ostensiblemente sólo un mes después, y la  tendencia oscilará hacia las  candidaturas de izquierda. El  12 de abril se repartieron los  24 escaños de concejales entre los  16 electos de la  candidatura popular y los  8 de la  Candidatura Monárquica, con Manuel Ruiz-Calderón al frente. /En la imagen, Francisco Cossi Ochoa.

En las  elecciones del 31 de mayo de 1931, Francisco  Cossi (el  gobernador civil en julio de 1936), quien ocupaba de forma interina la  Alcaldía desde la  dimisión de Ruiz-Golluri, venció con los  21 concejales de la  Conjunción Republicana (PSOE y Partido Republicano). (Texto: Francisco Andrés Gallardo).

2

Mientras el panorama de pactos en la provincia no deja de ser aún una incógnita a despejarse claramente en azul con algunos reflejos verdes, la ciudadanía se sigue preguntando ¿para cuando gobernará la lista más votada, éstas serán abiertas y los mandatos serán limitados a dos ejercicios? ¿estará ahí una de las claves abstencionistas de El Puerto?

Aurelio Sánchez, cabeza de lista del PP, en la inauguración de campaña electoral, en la tradicional pegada de carteles. Vemos a algunos que alcanzarían el acta de concejal, el exjugador del Racing, Carmelo Navarro, José Ig. González Nieto, Pilar Osborne. Entre otros aparecen el abogado Elías Martín, el funcionario de prisiones y ex concejal Arana o Eladio, de Eco Puerto.

Porque aquí el panorama, descartado el pacto a cuatro bandas, deja clara la revalidación de la alcaldía para los populares, pendientes de alcanzar una mayoría a través de pactos y repartos, que al final es de lo que se trata. Hay que recordar que en El Puerto no gobernó la lista más votada, UCD, en los primeros comicios democráticos, merced al pacto de la izquierda. Pero vayamos a la actualidad. Con el partido Independiente con un número de ediles suficientes para darle la mayoría absoluta a Moresco, se ha reducido la capacidad de maniobra (exigencias) de un partido Andalucista muy subido de moral y concejales, pero prudente ante el nuevo panorama dibujado el pasado 22 de mayo.


Pedro Pacheco, alcalde de Jerez y líder andalucista, vino a El Puerto a apoyar la candidatura andalucista, entonces dividida. Junto a él José Gabriel Campos y el número dos de la actual candidatura y concejal electo, Jesús González Beltrán y José María Fernández Oliván. La reunión se celebró en la Venta El Cepo.


El PSOE en la Feria. De izquierda a derecha, el ex concejal Paco Ferrer, el expresidente de la Diputación y actual Diputado, Rafael Román, el ex Delegado del Gobierno Andaluz y actual Viceconsejero de Gobernación, Francisco Menacho, el otrora hombre fuerte del PSOE --dudamos si ha dejado de serlo-- y exconsejero de Gobernación, Luis Pizarro, el Vicesecretario del Parlamento Andaluz  y ex consejero de Medio Ambiente, José Luis Blanco y el ex Primer Teniente de Alcalde, José Antonio Navarro Ortiz, actual gerente de la Mancomunidad del Bajo Guadalquivir.

Para los populares, pactar con los Independientes --entregados como están-- además de darles la tranquilidad de la mayoría absoluta, puede resucitar fantasmas del pasado, dar oxígeno a un partido que ha ido en descenso en los dos últimos comicios y perjudicar la imagen del PP además de encrespar a su militancia, con el acercamiento a un partido cuyo presidente de honor está pendiente de un rosario de causas judiciales, amén de las imputaciones que pesan sobre miembros de sus antiguos gobiernos. Claro que esto se puede arreglar, en una hipótesis descabellada de gobierno, resolviendo el pacto con los números 2 y 3 de la lista, integrándolos en las filas populares y buscando ‘una solución’ a la número 1 de la candidatura, heredera natural de la política del fundador del partido independiente, Hernán Díaz, con quien ya ha tenido discrepancias.


Un cartel electoral de Independientes Portuense, rodeado de carteles indicadores.

Pero vayamos ahora con los andalucistas que han crecido de forma espectacular, a solo 5 papeletas del quinto concejal, lo que les crece para exigir en la mesa de negociación. El PP mira con recelo un nuevo pacto, porque si con 1 han sacado 4 ediles, con 4 ¿podrán sacar 16 en las elecciones de 2015? Dependerá del trabajo de unos y de otros, claro y de la capacidad de comunicación y venta de gestión además, de cada partido. Lo cierto es que los andalucistas han rebajado el nivel de exigencias para entrar en el gobierno y que con Ruiz Aguilar, en una hipótesis de trabajo liberado como diputado provincial, puede ser un verdadero azote opositor conocedor de las entrañas municipales, liderando sin duda la labor de control al gobierno como ya  hiciera, sin concejal alguno, algo que puede darles dolores de cabeza al PP. Queda la última opción, gobernar en minoría, algo complicado que ya ha vivido El Puerto en pasados gobiernos democráticos. Lo cierto es que todos los partidos, incluidos los que ejerzan desde la oposición, deberán hacer un esfuerzo extraordinario para sacar a El Puerto de la situación en la que se encuentra, frente a la crisis económica y de empleo. ¿Un pacto por El Puerto? (Texto: José María Morillo).


En la sede de Izquierda Unida, en la céntrica calle Larga, el parlamentario andaluz Ignacio García, ex coordinador de IU en El Puerto y ex concejal, leyendo a la militancia, entre los que podemos ver al concejal electo Julio Acale y al entonces secretario de CCOO, Francisco Ibáñez. (Fotos: Fito Carreto).

Este país, y El Puerto también, está pendiente --al menos una parte de la ciudadanía-- de los pactos que, a resultas de las elecciones del pasado día 22 de mayo se puedan producir de aquí a 8 días. Mientras los políticos pactan, nosotros recordamos.


Caseta de Feria del PP de hace… vemos en la fila superior a Mari Luz Peralta, Encarnita, Matilde, Aurelio Sánchez Ramos, Pilar Osborne, Jesús Mancha Cadenas, un joven Jorge Moreno. Agachados, el secretario del PP de Andalucía Antonio Sanz Cabello , Carlota Benjumeda y Vicente González Lechuga.


Caseta de Feria de los Andalucistas de hace… Vemos a un jovencísimo Antonio Jesús Ruiz Aguilar, el ex alcalde de San Fernando Antonio Moreno Olmedo, Diego Utrera, agachado Arturo Armario y otros responsables provinciales y locales de dicho partido.


El Partido Independiente con la Peña Los Bolaos de hace…, vemos al desaparecido concejal de la silla de ruedas, Juan Bocanegra Muñoz, al ex alcalde Enrique Pedregal Valenzuela, al ex concejal de Indpendientes Portuenses, Jaime Gutiérrez Perea y a directivos de la entidad afín al partido localista, entre ellos, con gafas, Antonio Mulero Baracho. (Fotos: Fito Carreto).

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Hace tiempo que el virus de la amnesia se instaló en la memoria colectiva, este desorden mental nos llevó al olvido de las hoy, personas anónimas, pero que en su día estaban en primera línea de la lucha por las libertades y la democracia. Sería de justicia un reconocimiento a sus aportaciones desinteresada a esta causa.

Con su padre, en el caballo de cartón del Parque del desaparecido fotógrafo Cuellar.

VIDA LABORAL.
Pepito ‘Alberti’ nació el 1 de marzo de 1946. Pertenece a la promoción de 1965 del Instituto Laboral. Durante su vida ha hecho de todo, especialmente se ha dedicado a la hostelería, después de la Librería Alberti, de la que hablamos a continuación. Fue  Jefe de Partida en el Hotel President (Ibiza). Ha sido Jefe de Comedor del Restaurante Curro El Cojo en Puerto Sherry. Gestionó como autónomo el Asador Don Pollo. Antes de su jubilación ha estado cinco temporadas en el Hotel Torremolinos, como Jefe de Cocina. En la actualidad, aunque jubilado desde el 1 de marzo pasado, ejerce como cocinero a domicilio, por encargo.

En el desaparecido restaurante 'Curro el Cojo' de Puerto Sherry.

LIBRERÍA ALBERTI.
José  Gutierrez Ponce,  más conocido como “Pepito Alberti” por aquello del nombre de su librería es una de estas personas olvidadas y poco reconocidas. En 1973 había que tener mucho valor para poner de nombre a su librería: ‘Librería Alberti’. Cuando vuelvo de vacaciones forzosas [el autor de la nótula ha sido preso político] quiero conocerlo y allí  me recibe en la trastienda y veo a muchos jóvenes que más adelante jugaron un papel importante en la vida cultural y política de El Puerto.

Con el desaparecido Luis Sánchez Matabuena, delante de la fachda de la Librería Alberti, en la calle Alquiladores, punto de encuentro de la disidencia en el periodo previo al cambio político.

En el interior de la Libería Alberti, junto al autor de esta nótula, Miguel Marroquín.

Con Rafael Alberti Merello.

ACTIVIDADES CULTURALES.
Yo creo que con la apertura de la librería se dio un salto cultural progresista de los más importante de esta población. No es que no hubiese colectivos culturales, pero del nivel de esta librería, no. Allí se podía encontrar libros prohibidos editados por Ruedo Ibérico, más adelante fue centro de distribución del Mundo Obrero y punto de contacto de todas las fuerzas políticas incipiente. Pepe organizó conferencias semipermitidas; por primera vez trajo a un desconocido Carlos Cano;  al Grupo Jarcha y algunos más; batalló con denuedo por traer al máximo exponente del cantaor flamenco de denuncias Manuel Gerena, siendo prohibido una y otra vez.

Con el desaparecido cantautor Carlos Cano.

Con un grupo de amigos, camaradas del PCE, de izquierda a derecha, Carmelo Ciria Pino, Jesús Espinar Galán, Luis Sánchez Matabuena, Ana Sánchez Alonso, Lourdes Roselló Tarrío y, sentados, Pepe y su mujer.

ACTIVIDAD POLÍTICA.
Con su ingreso en PCE fue el responsable directo de los actos culturales del mismo: organiza durante la Transición un acto multitudinario en el polideportivo con Manuel Gerena y Carlos Cano. El festival de los Cantes de los Pueblos Ibéricos, fue también un éxito absoluto llenando la Plaza de Toros. Lo daba todo,  y  no quería nada. Yo creo que si Pepe hubiese ido en las lista para las elecciones de 1979, --que no quiso-- y hubiese llevado la concejalía de Cultura, la cultura en El Puerto tendría otros derroteros. Pero como tantos otros, fue devorado por los advenedizos. Hoy disfruta de una merecida jubilación. (Texto: Miguel Marroquín).

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Ayer se cumplía el 190 aniversario de su nacimiento.

Cuando sublevó Juan Bautista Topete Carballo la flota a su mando, el 17 de septiembre de 1868, estando a bordo de la fragata acorazada “Zaragoza”, fondeada en aguas de la Bahía de Cádiz, secundaba un movimiento revolucionario militar que encabezaba el General Prim, al que acompañaban media docena de camaradas sediciosos o, tal vez, suene mejor la expresión disconforme con la política regia. Era, por aquellos tiempos ya tan lejanos, a sus 47 años, un veterano de la Armada de Guerra, condecorado por numerosas acciones militares, algunas de ellas, como el bombardeo del puerto de El Callao, calificadas de heroicas por sus contemporáneos y con varias cicatrices en su cuerpo, incluida la que le infringiera el poeta Campoamor en el duelo de honor que sostuvo en 1862, a sablazo limpio, por una crítica que hizo a sus compañeros de armas en el periódico “La Época”. Entonces ejercía como segundo comandante en La Carraca. Ahora, en el momento de iniciar nuestro relato, Topete era Brigadier y capitán del puerto de Cádiz.

Prim, Serrano y Topete subastan los atributos del trono español, publicado en la publicación 'La Flaca', abril de 1869. Posterior a 'La Gloriosa' o Revolución de 1868. Las caricaturas marcaron época, fijando el estilo y el tipo de caricaturismo político español del siglo XIX. 'La Flaca' está considerada por diversos historiadores como la publicación más incisiva y crítica de la realidad de su tiempo. Poseía buenos colaboradores; los textos aparecían sin firmar o con pseudónimo, pero lo más destacable es la calidad de sus ilustraciones, realizadas en cuatricromía por Tomás Padró.

MINISTRO.

La revolución triunfó, como es bien sabido, marchando al exilio la reina Isabel II. Nuestro personaje ocuparía, a raíz de estos acontecimientos, diversas carteras ministeriales, presidiendo el Consejo de Ministros con carácter interino en tres ocasiones y, finalmente, el 29 de octubre de 1885 fallecería en Madrid, donde residía, ostentando la graduación de Vicealmirante de la Real Armada.

Gobierno Provisional, 1869. Figuerola, Sagasta, Ruiz Zorrilla, Prim, Serrano, Topete, López Ayala, Romero Ortiz y Lorenzana. Foto: J. Laurent (1816-1886).

ASCENDENTES PORTUENSES.
Juan Bautista Topete Carballo, con un destacado protagonismo en la Historia de España, había nacido en Méjico, en uno de los parajes más bellos y visitados del estado de Veracruz: San Andrés de Tuxtla, el 24 de mayo de 1821. Fueron sus padres Juan Bautista Topete Viaña, capitán de fragata, destinado en el apostadero de Veracruz. y María Clara Carballo, miembro de una destacada familia criolla. Este ilustre marino había nacido en Cartagena (Murcia). Su hermano Francisco de Paula Topete --tío de nuestro protagonista--, capitán de fragata, igualmente, fue portuense de nacimiento, al igual que la madre y la abuela de ambos. A Francisco de Paula, lo bautizó en la pila de la Iglesia Mayor Prioral el párroco castrense de la Isla de León el 20 de junio de 1782. Al igual que su padre, fue admitido como Caballero Pensionista de la Real Orden de Carlos III.. No conocemos mucho más de su vida, salvo que en la fecha del nacimiento de su sobrino estaba soltero y destinado en el apostadero de La Habana.

LA ABUELA MATERNA PORTUENSE.
De casta le venía al popular brigadier Topete, pues aparte su progenitor y su tío, estimados miembros de la Armada, el padre de estos, su abuelo paterno, Ramón Topete Fuentes, un bragado marino, natural de la villa de Morón (Sevilla), que ostentó el cargo de Jefe de Escuadra y estuvo en todos los fregados náuticos, que no fueron pocos, de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. Entre misión y misión, plagada de escaramuzas con los tradicionales enemigos, la armada inglesa, navegando de Cartagena a El Ferrol, pasando por Cádiz y viceversa, tuvo lances amorosos con una dama portuense, con la que casó por poderes, tal como se indica en el acta de su boda que figura en el libro de casamientos secretos de la Iglesia Parroquial y Mayor de El Puerto de fecha 16 de diciembre de 1780.

La contrayente era una adinerada dama portuense: Francisca de Paula Viaña Sánchez de Sanz, hija de un hidalgo montañés, oriundo de Lorio, asentado en El Puerto, José Enrique Viaña Fernández, Regidor del Cabildo local y Diputado del Común en el último tercio del siglo XVIII. Este caballero, cuya ejecutoria de hidalguía se conserva en el Archivo Histórico Municipal, contrajo matrimonio con María Pilar Sánchez de Sanz en el verano de 1759,contando la novia 22 años de edad, pues había sido bautizada en la iglesia Mayor, de manos del cura beneficiado de la misma, Juan Gaspar de Cañas Trujillo, el 21 de marzo de 1737. Diez meses y medio después nacería la abuela de Juan Bautista Topete, Francisca de Paula Viaña, que fue bautizada por su tío Juan de Viaña, Lector de Teología en el convento franciscano de Cádiz, el 7 de julio de 1760 en las varias veces mencionada Iglesia Mayor de nuestra Ciudad.

Esta boda en El Puerto, la del bizarro marino, de prestigiosa carrera aunque de escasos recursos, con la primogénita de los Viaña Sanchez de Sanz, de hidalga ascendencia y desahogada posición, idealizaba la pareja pues introducía en la mejor sociedad, la elitista de la Armada, a ella, actualizando y modernizando su rancia estirpe y a él, que dependía de su soldada, escasa y llena de atrasos como era habitual en la hacienda real, la dote nupcial le garantizaba una vida digna y desahogada en los años iniciales de su vida en común. La dote ascendió a 12.000 ducados, que podemos estimar en unos 150.000 reales de vellón, entregados en moneda y frutos del campo, percibidos en distintas partidas. Fueron decisivos para la educación de la prole, especialmente para sostener los estudios de guardia marina de sus hijos Juan Bautista, padre de nuestro protagonista y Francisco de Paula.

RETIRADO EN EL PUERTO.
Retirado en nuestra ciudad después de ejercer cono Jefe de Escuadra, Ramón Topete abuelo de nuestro protagonista, que en realidad debía apellidarse “García” o “García Topete” pues era hijo de José García Topete y María Ventura Fuentes, estando ya viudo, cayó enfermo en el verano de 1821. En esa fecha, dos de los cuatro hijos habido en su matrimonio, José y Ramona Topete Viaña, al igual que su esposa, habían fallecido. Los otros dos se encontraban al otro lado del atlántico y no nos consta que retornasen. Durante los 15 meses que duraron sus dolencias, con mejoras y recaídas, tuvo el consuelo de dos viejos camaradas, el brigadier Cosme Carranza y el que fuera Comandante General del Cuerpo de Pilotos, Joaquín Rodríguez de Rivera que hicieron. compañía a su soledad con sus visitas.

Falleció, creemos que en una casa de la calle Durango, dato este sin confirmar, el 12 de diciembre de 1822, con lo puesto, prácticamente, según el mismo declara en sus últimas voluntades. Refiriéndose a la dote recibida, en diferentes partidas, como antes indicamos, dice: “…, las cuales se consumieron en varias atenciones de la casa y familia, educación de los hijos y otras urgencias para las que no alcanzaban los sueldos del empleo en unas ocasiones y en otras los atrasos que he experimentado en mi carrera militar, falta de pago y otras causas que son bien notorias a mis hijos.” Con este dato finalizamos la pequeña historia de la familia portuense del militar que realizó la primera proclama de la Revolución de 1868, dirigida a los gaditanos, de donde eran algunos de sus ancestros. (Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz. Asociación Cultural Puertoguía).

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Durante la democracia, el Ayuntamiento ha tenido seis alcaldes que han pertenecido a cuatro partidos distintos: dos PC/IU; uno PSOE; dos IP y uno PP. Solo entre 1995-1999 gobernó IP por mayoría absoluta, conformando los diferentes partidos pactos y coaliciones en el resto de ocasiones, para gobernar la Ciudad.

Curiosamente, hoy, el ciudadano además de votar cual es el partido o político de su preferencia, o votando ‘en contra’ del que menos le gusta, ha de hacer otra serie de cálculos mentales adicionales para pensar quien puede acabar gobernando la ciudad, en base de pactos dejando fuera la lista más votada, caso de que ésta no pudiera alcanzar la mayoría absoluta, o no pudiera ponerse de acuerdo con posibles socios de gobierno.

Esta es una de las viejas reivindicaciones ciudadanas: que gobierne la lista más votada para no hurtar la mayoría en la voluntad popular, unida a la limitación de mandatos y listas abiertas. /A la izquierda, Timbre Municipal de antes de la Guerra Civil.

Está claro que, 32 años después de las primeras elecciones democráticas, los partidos mayoritarios no han querido hacer estos cambios que, entre otros ‘Democracia real, Ya!’ están demandando y que hasta ahora han sido motivos para que cerca del 50% del censo (en el caso de El Puerto) no suela acudir a las urnas.

El 19 de abril de 1979 resulta elegido primer alcalde los ayuntamientos democráticos Antonio Álvarez Herrera (PCE), merced al pacto de los partidos de izquierda: PCE, PSOE, PSA. Ver nótula 362 en GdP.

En 1979, merced al pacto de las izquierdas en el que gobernaría la lista de estos partidos más votada (salvo negociaciones en las cúpulas de los partidos), gobernó, primero Antonio Álvarez Herrera Herrera (PCE) y luego Rafael Gómez Ojeda que relevó al anterior por cuestiones partidarias internas. El PCE contó con el apoyo del PSOE con Esteban Caamaño Bernal de cabeza de lista (vendrían dimisiones por cuestiones internas) y el PSA con José María Simón Castilla como alcaldable, que dimitiría durante el mandato por la desaparición de la ‘S’ socialista del nombre del partido, quedando en la oposición la lista más votada: UCD encabezada por Victor Unzueta Gabiola y un testimonial concejal de Coalición Democrática, grupo de derechas que aupó al puesto a Manuel Moreno.

El 18 de septiembre de 1981, Rafael Gómez Ojeda (PCE) sustituye a Antonio Álvarez, por razones de partido internas, acusándole de aburguesamiento. Ver nótula 488 en GdP.

En 1983 Rafael Gómez Ojeda revalidó la alcaldía con el apoyo del PSOE con Alfonso Sevillano de candidato a la alcaldía (el PSA desaparecía de la Corporación); Alianza Popular pasaba a la oposición con Manuel Moreno como alcaldable y con Antonio Nogués Ropero, durante el anterior mandato concejal de UCD, ahora integrado en AP. Antonio Álvarez volvía a la corporación con un concejal obtenido por el Grupo Independiente (GI). Durante el mandato la lista del PSOE, con la dimisión de cuatro concejales por problemas internos llevó a la corporación a dos suplentes. Al finalizar el mandato, en los últimos 9 meses, PSOE y AP realizaron una moción de censura a Rafael Gómez Ojeda, consiguiendo la alcaldía Juan Manuel Torres Ramírez, número 5 de la lista socialista, con el apoyo de los populares. Teófila Martínez, concejala de El Puerto, dirigió el Área de Urbanismo.

La Corporación Municipal de 1983. En 1986 se produciría la moción de censura. De izquierda a derecha y de arriba abajo, Ramiro Cerezo Magán (AP), Rafael Varela Rey (PSOE), José Luis Romero Pacheco (PSOE), Francisco Lara Fernández (PSOE), Miguel Cirera (+) (PSOE), Alfonso Sevillano García (PSOE), Rafael Solo de Zaldívar y Ducasse (PSOE). En la fila de enmedio: Luis Suárez Ávila (AP), Manuel Pérez Blanco Muñoz (AP), Pedro López Fernández (PC), Teófila Martínez Sáiz (AP), Antonio Sánchez González (PSOE), Aurelio Sánchez Ramos (indpendiente en las filas de AP), Mario Peluffo Rojas (PC), Juan Manuel Torres Ramírez (PSOE) Manuel Rodríguez González (PC). En la fila de abajo, Antonio Nogués Ropero (+) (AP, proveniente de UCD), Manuel Moreno Romero (AP), José Serrano (PC), José Luis Sánchez Alonso (PC), Eduardo Bocarando Gándara (PC), Rafael Gómez Ojeda (PC), Ana Perea España (PC) y su marido, Manuel Espinar Galán (PC). En la fotografía falta Antonio Álvarez Herrera, que volvía a la corporación como único concejal del Grupo Independiente (GI). (La fotografía de Rafa está tomada en el patio del Palacio Municipal, en la escalera de acceso a la planta noble el 23 de mayo de 1983, día de la constitución de las corporaciones, siendo el segundo mandato democrático. / Foto Colección V.G.L.

El 13 de octubre de 1986, mediante moción de censura conjunta PSOE/AP a Rafael Gómez Ojeda, Juan Manuel Torres Ramírez, accede a la alcaldía. Ver nótula 827 en GdP.

En 1987 se revalida el pacto PSOE/PP (el partido de derechas había sido refundado y en El Puerto su alcaldable y luego primer teniente de alcalde sería Indalecio Rábago Vega) y Juan Manuel Torres vuelve a ocupar el sillón de la alcaldía. El exalcalde Álvarez Herrera iba en la lista del PSOE en el puesto número 10, que fueron los concejales obtenidos. La oposición la integran IU con Rafael Gómez como alcaldable, el PA, con Diego Utrera en idéntica situación y Manuel García Campos, alcaldable del Centro Democrático y Social, junto a Enrique Bartoloméz, quien dimitió unos meses antes para preparar su candidatura a las siguientes elecciones por el PA, aunque se quedó fuera. Fue una candidatura convulsa, con pasos de concejales de sus respectivos partidos al grupo mixto: (Hernán Díaz Cortés, Francisco M. Arniz Sanz, José Antonio Hernández y Juan Vaca Ramos) y de IU apoyando al PSOE: Ana Alonso Lorente, Manuel Espinar Galán, Manuel Rodríguez, tras la ruptura del pacto con el PP y los concejales de derechas no adscritos.

Corporación Municipal en sesión del Excmo. Ayuntamiento Pleno, durante el mandato 1987-1991.  Podemos ver de izquierda a derecha a Rafael Gómez Ojeda, José Antonio Castro Cortegana, Carlos Álvarez (IU) Indalecio Rábago Vega, Ramiro Cerezo Magán, José Antonio Hernández, Francisco Arniz Sanz, Juan Vaca Ramos, Hernán Díaz Cortés (PP); Manuel García Campos y Enrique Bartolomé (CDS); Manuel Rodríguez, Manuel Espinar Galán y Ana Alonso Lorente (Grupo Mixto); Rafael Contreras de Oliveras, Antonio Álvarez Herrera, Francisco Sánchez Gatica, Pedro Alamillos Ortega, Juan Vicente Sucino Rico, Rosario Sánchez, Francisco Corbacho, Miguel Marroquín Trravieso y José Antonio Navarro Ortíz.,(PSOE). Presidía la sesión Juan Manuel Torres Ramírez, alcalde socialista.

El 15 de junio de 1991 Hernán Díaz Cortés accede a la alcaldía, primero en solitario, gobernando luego con el apoyo del PSOE.

En 1991 gana la elecciones por mayoría minoritaria Independientes Portuenses con Hernán Díaz Cortés que ocupará la alcaldía gobernando en solitario los seis primeros meses hasta que, en enero de 1992 firma un pacto de gobierno con el PSOE. Juan Manuel Torres Ramírez dimitiría de concejal al no obtener la portavocía que pasó a ocuparla el siguiente en la lista (le sustituye Josefa Andrades) y luego Primer Teniente de Alcalde, Luis Benvenuty. José Antonio Navarro, Primer Teniente de Alcalde en el anterior mandato fue apartado del pacto. En la oposición, Rafael Gómez Ojeda por IU y Francisco del Castillo, por el Partido Popular. Diego Utrera y Basilio Lloret, concejales del PA, no entregaron sus actas y permanecieron en el mixto al pasarse al PAP de Pedro Pacheco. El pacto con los socialistas se rompe un año antes de finalizar las elecciones, pasando Fernando Gago del PSOE al grupo mixto y dimitiendo de concejal antes de las elecciones, al anunciar su compromiso con IP para las siguientes municipales. En este mandato fallece Antonio Requena, concejal popular, que es sustituido por Carlota Benjumeda Abreu y dimite de su cargo Alejandro Moreno, del mismo partido.

Elección de alcalde en 1991. Los ediles, antes de la votación, sentados en los asientos del Salón. No aparecen en la foto, por estar presidiendo la mesa de edad, Fernando Gago García (PSOE) y Alejandro Moreno (PP). La Corporación estaba compuesta por IP (9), PSOE (8), IU (3), PP(3), PA (2). De izquierda a derecha, Juan Manuel Torres Ramírez, Luis Benvenuty Morales, José Antonio Navarro Ortíz, Manuel Palma Silgado, Diego Caro Cancela, José García González, Josefa Andrades García (del PSOE); Rafael Gómez Ojeda, Marisa Montes Hurtado, Sebastián, por IU); Requena, Francisco del Castillo (por el PP); Basilio Lloret Llinares, Diego Utrera Sánchez (por el PA); Javier Camacho Barba, José Fernández Sánchez, Jaime Gutiérrez Perea, Eduardo Moreno Zamorano, Juan Gómez Fernández, Miguel León Ortega y Hernán Díaz Cortés (por IP).

En 1995 IP revalida el sillón de la alcaldía produciéndose, por primera vez en la historia de los nuevos ayuntamiento democráticos, que un partido obtenga la mayoría absoluta con Hernán Díaz Cortés de nuevo como primer edil, con 16 concejales. El PSOE sufre un descalabro pasando a tener dos concejales con Benvenuty, e IU, de nuevo con Rafael Gómez Ojeda. Pasará a liderar la oposición con el PP, el gaditano afincado en El Puerto, Rafael Vallejo. Marisa Montes, concejal de IU pasará un año antes de finalizar el mandato, al Grupo Mixto, afiliándose al Partido Democrático de la Nueva Izquierda (PDNI).

Corporación Municipal de 1995. De izquierda a derecha, Carlos López (IU), Fernando Jiménez, Secretario General, Silvia Gómez, María del Carmen Cantos, Eduardo Moreno, María Angeles Fdez. Bustabad, Jiménez Portela, (todos de IP), Luis Benbenuti (PSOE), Miguel León, Jaime Gutiérrez Perea, José Manuel Cauqui, Hernán Díaz, Pedro Pablo Lamadrid, (todos de IP) Pilar Osborne (PP), Marisa Montes (IU), Aurelio Sánchez, José Ignacio González Nieto (los dos de PP), Ignacio García (IU); en silla de ruedas, Juan Bocanegra Muñoz, agachados, Fernando Gago y Juan Gómez Fernádnez. Con la chaqueta blanca, Rafael Alberti que resultaría nombrado alcalde honorario y perpetuo de El Puerto en un pleno solemne celebrado en el Monasterio de la Victoria. El mismo día se le haría entrega del Premio a la Promoción Turística de la Ciudad.

En 1999, IP pierde la mayoría absoluta pasando de 16 a 10 concejales, pero permaneciendo Díaz Cortés en la alcaldía. El PSOE, con Consuelo Gamero de alcaldable obtendrá cuatro concejales --aducido a una fractura interna en el partido--; IU estrena líder, Ignacio García, azote de IP a lo largo de dos mandatos, y el partido popular rescata como número uno a un antiguo militante que habrá sido parlamentario andaluz y luego diputado nacional: Aurelio Sánchez Ramos. Se produce un estrangulamiento a la política de IP, haciendo un pinzamiento entre los partidos de la oposición a la política de los Independientes. Juan Vaca Ramos y José Antonio Español, entraron por el PA, acabando con disputas que llegaron a las manos.

El 2 de agosto de 2006, Fernando Gago García (IP), accede a la alcaldía tras la inhabilitación por prevaricación de su antecesor, Hernán Díaz Cortés. Ver nótula 974 en GdP.

En 2003 continúa Hernán Díaz al frente de la alcaldía, con mayoría minoritaria, gobernando --tras la pinza en la que participó en el anterior mandato con el apoyo del PSOE-- desde el principio de este nuevo periodo de gobierno municipal. Consuelo Gamero obtiene de nuevo cuatro concejales y ocupará la Primera Tenencia de Alcaldía que abandona 13 meses antes de finalizar el mandato, cediendo su puesto a Ignacio García de Quirós. Aurelio Sánchez por el PP e Ignacio García por IU completan las cabeceras de lista por sus respectivos partidos. A partir de las 11 horas del día 21 de julio de 2006 Hernán Díaz Cortés era inhabilitado para cargo público por un delito de prevaricación, con sentencia firme 508/05 de 2 de noviembre de 2005, del Juzgado de la Penal nº 4 de Cádiz, causa que se seguía desde hacía años, sustituyéndole en el cargo el 2 de agosto de 2006, Fernando Gago García, del mismo partido.

El 16 de junio de 2007 accede a la alcaldía Enrique Moresco García, con el apoyo del concejal andalucista, Antonio Jesús Ruíz. Meses más tarde conformará la mayoría absoluta con Fernando Gago García que abandona IP y se pasa el Grupo Mixto.

En 2007 ocupará el sillón de la alcaldía por el Partido Popular Enrique Moresco García, concejal que fue de IP durante 15 años y que dejó, abandonando la Corporación Municipal, un año antes. Lo apoyó en la investidura el concejal andalucista, única representación del PA, Antonio Jesús Ruiz y, al inicio del otoño, Fernando Gago García que se marcha de IP, tras el trato recibido por sus compañeros de partido, al grupo mixto, con lo que el equipo de gobierno alcanzaba la mayoría absoluta. Por el PSOE, con cinco concejales, su alcaldable Ignacio García de Quirós, por IU, Pepa Conde y por IP Fernando Gago. El mandato ha vivido dimisiones: por el PP, Ignacio Colón, David Páez, Beatriz Fuentes; por IP, además del trasvase de Gago al mixto y su dimisión a dos meses del final del mandato, dimitirá Juan Gómez Fernández, ocupando sus puestos Enrique Ramírez y María del Carmen Cebrián, pero renunciando a integrarse en el grupo del partido por el que se presentaron, IP, pasando al Grupo Mixto. (Texto: José María Morillo).

ÚLTIMA HORA: RESULTADO ELECCIONES.

Fuente: Ministerio del Interior.


Fuente: Espacio Digital El Puerto.

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En la Feria de Las Bandeeras, de izquierda a derecha, Paco Camacho Carrasco, Miguel Llorca Fraguela, los concejales Mario Peluffo Rojas y Manuel Espinar Galán, delegados de Policía Local y de Fiestas, respectivamente, el alcalde, Antonio Alvarez Herrera. La niña de la izquierda es Rocío Garrán Garrucho. Año. 1982.

El paseo principal del Recinto de las Banderas el 12 de mayo de 1983. Los árboles --plátanos-- recién plantados. Las atracciones, entonces, se encontraban en este lado de la Feria. En La Charanga se afirmaba que ‘la Feria estaba al revés’.

Jugadores del Racing Club Portuense en la Feria. Vemos a la izquierda de la imagen al responsable comercial de Osborne, durante años, Pedro Calvario, a continuación José Luis Alcántara Torrent, ATS de la Seguridad Social y representante de Osborne en el Puerto; Pedro, que montó la cervecería de la escalinata de la zona comercial de Valdelagrana junto a Hotel Puertobahía, Miguel Merino, Manolin, el 9 del Racing, Luis Marroquin Sánchez, "Maño", Morro, Rafael Alonso Gómez, "Fali", y agachados, Fernando Güelfo Moresco, durante toda su vida en Banco de Andalucia y Luis Soriano. Feria de Crevillet.

Las glorias locales de las letras de una época: Juan Ignacio Varela Gilabert, Juan Durio Silóniz, Paco del Catillo y Manuel Martínez Alfonso escuchan a Enrique Pedregal Valenzuela, al centro, y a la derecha, de espaldas, Ventura Lozano Moreno, brindando, no cabe dura, con Fino Quinta.


Hace 10 años, en la Caseta de Diario de Cádiz. De izquierda a derecha, Rafael Navas Renedo entonces delegado del Diario en El Puerto y hoy director del periódico; José María Morillo, Ignacio García de Quirós, Francisco Menacho entonces Delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía y hoy Consejero de dicho departamento, Francisco Soto, Delegado Comercial del Grupo Joly en El Puerto, José Antonio Gómez Periñán, Pepa Caro hoy alcaldesa de Arcos, Paco Vázquez Cañas, entonces Secretario General del PSOE en la provincia, Consuelo Gamero Brun y Luis Benbenuty Morales.



Delante de la caseta municipal, Tily Santiago, las hermanas Rosado y una amiga, para nosotros, desconocida. Feria 2008.


La familia de Paco Bollullo Estepa y Milagros Prado, con los trajes de faralá, en la Feria.


En 2008 se dedicó la Feria a la Comunidad Foral de Navarra. En la imagen, con algunos pañuelos, José María Morillo, Katia Sánchez y Modesto Barragán, de Canal Sur, José Manuel Vela Cordones, concejal de IU, la periodista Pipi Gago, un técnico de Canal Sur y la locutora Salud Botaro y la productora Socorro López, del mismo medio, delante de la caseta de Navarra.

Brindis en la caseta de Afanas en la Feria 2011, dedicada a Cádiz. De izquierda a derecha, Miguel de Santiago, desconodico, Teófila Martínez alcaldesa de Cádiz, 3 desconocidos, Paco Ferrer, Enrqiue Moresco alcalde de El Puerto, Carlos Montero, Teté Fernández-Shaw, el concejal de Fiestas de Cádiz y Hortensia Aguilar. (Foto: Roa).

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... y todo siguió gracias  al testigo recogido por Rafael Rivero, que mantuvo la llama encendida.

Acostumbrados que solo aparezcan en la historia escrita los líderes o los que los historiadores quieren, es hora de que se conozcan y se les reconozca el mérito a los verdaderos artífices de la democracia. Nombres de hombres y mujeres, en su mayoría anónimos, que con su esfuerzo plasmaron la utopía de la libertad convirtiéndola en realidad, sin importarle perder la suya personal. Desde aquí, el reconocimiento a los que aun están y el recuerdo a los que se fueron. /En la foto, Rafael Rivero.

Día del Trabajo de 1979. Entre los manifestantes, se puede ver a José Marroquín “Alicate” y a la derecha de la fotografía, al padre de Isabel Oreni Mayi, suegro de Antonio Álvarez Herrera, Fernando Oreni. Miguel Marroquín y su mujer, Maruja. La fotografía está tomada en la calle Luna, a la altura del antiguo Banco Hispano Americano, esquina con la calle Larga. Ya se habían celebrado las primeras elecciones democráticas a los ayuntamientos, consiguiendo el PC la alcaldía, gracias al pacto de la izquierda, gobernando conjuntamente con el PSOE y el PSA.

Cuadro 'El Cuarto Estado', de Giuseppe Pellizza da Volpedo

SPAIN IS DIFERENT.
Cuando en el mundo se celebraba el 1º de Mayo como Fiesta del Trabajo, en España, los prohombres del régimen también deciden celebrar ésta. Si bien, en vez de denominarla 1º de Mayo le ponen el nombre de San José Artesano, por aquello del nacional-catolicismo. La fiesta del 1º de Mayo lo es en conmemoración de los trabajadores de Chicago. Trabajadores asesinados por el capitalismo por pedir mejoras en sus condiciones laborales: 8 horas para el trabajo; 8 horas para su instrucción y ocio y 8 ocho horas para el descanso.

Manifestación del Primero de Mayo en Madrid, de obreros de Hispano,  a principios del siglo XX.

ANTECEDENTES EN EL PUERTO.
En los últimos años de la década de los cincuenta y primeros de los sesenta, resurgen los primeros conatos de la lucha antifranquista en El Puerto. Se decide simultanear la lucha desde la legalidad del régimen con la extralegal, es decir, copar el sindicato vertical para socavarlo desde dentro.

Elecciones Sindicales. Año 1966. /Archivo: Fundación Largo Caballero.

En 1963 se celebran Elecciones Sindicales, resultando elegidos en la mayoría de las secciones sindicales los componentes de las incipientes CC.OO.: la vid, construcción, el metal, hostelería, banca, artes gráficas, viticultura, servicios, vidrio y cerámica. En 1964, por primera vez después de la Guerra Civil, se celebra esta fiesta con una manifestación, que se repetiría los años 65 y 66, donde ya se vivieron  las primeras represiones policiales y detenciones.

Elecciones para Jurado de Empresa. /Archivo: Fundación 1º de Mayo.

DETENCIÓN DE ANTONIO ÁLVAREZ.
En 1967, durante el mes de marzo, con motivo de las negociaciones del Convenio de la Vid, hubo en Jerez una manifestación del sector, a consecuencia de la cual detienen a Antonio Álvarez. El Sector de la Vid y otros gremios hacen Huelga General. La represión no se hace esperar y en Bodegas Osborne despiden a Manolo Vela, Manolo Luque y a Bernal. Se producen nuevas manifestaciones de mujeres, concentración ante la Policía, entrevista con la condesa de Osborne, manifestación ante la casa de Joaquín Osborne y nueva concentración ante la comisaría hasta que se consigue la libertad de Antonio Álvarez, que es readmitido sin problemas en Bodegas Caballero, donde trabajaba. /En la imagen de la izquierda, Antonio Álvarez Herrera.

En 1968 muere Manolo Vela, cuyo féretro llevamos a hombros en manifestación hasta el cementerio con una corona de flores que decía: ‘El Mundo del Trabajo No te Olvida’, (hay que tener en cuenta la época y la prohibición que había a cualquier manifestación, por menos te condenaban a cinco años de cárcel). Posteriormente, en la lapida se le puso: ‘El Mundo Obrero No Te Olvida’.

Portada de 'Mundo Obrero', órgano de comunicación del Comité Central del Partido Comunista de España.

En Agosto de ese mismo año se produjeron detenciones en Chiclana donde facilitan los nombres de Antonio Álvarez y Federico Iglesias a los que vuelven a detener.  Esta detención duró apenas tres días, los mismos que fueron de lucha pacífica en la calle: manifestaciones, concentración ante la Policía y encierro en la Iglesia de San Joaquín hasta conseguir la libertad de ambos.

EL PUERTO, REFERENTE.
El clima de lucha y compromiso por la libertad que ejercía El Puerto, se irradiaba hacía otros lugares y éramos el punto de mira de otros pueblos por saber conjugar la pelea legal con la extralegal. Pero es que, también, las fuerzas represivas hacían su trabajo y estábamos en constante vigilancia. Entonces se decía que junto a San Jose de la Rinconada (Sevilla) y Tarrasa (Barcelona), El Puerto era una de las Zonas de Libertad.

30 DE ABRIL.
En 1969, el 1º de Mayo conseguimos legalizar la concentración de los trabajadores en las Dunas de San Antón. Para ello, se hizo una manifestación el 30 de Abril desde la sede del sindicato vertical en la calle Micaela Aramburu hasta el Ayuntamiento, donde se haría entrega de un documento al alcalde, Juan Melgarejo Osborne, con nótula núm. 890 en GdP, con las peticiones de los trabajadores. Hubo más de una carga de la Guardia Civil y a punto estuvo de ocurrir una desgracia. /En la imagen de la izquierda, Juan Melgarejo Osborne.

El alcalde se puso  en contacto con el Gobernador Civil, Julio Rico de Sanz y éste accedió a la petición de los manifestantes. El escándalo que se formó, las fuerzas represivas, los caciques y los capitalistas no se lo podían creer, pero nosotros celebramos la Fiesta y no pasó nada. Nos habíamos comprometidos con el gobernador y los trabajadores cumplen su palabra. /En la imagen de la izquierda, el gobernador civil, Julio Rico de Sanz

NOMBRES PARA LA HISTORIA.
Relación de nombres de algunas de las personas que hicieron posible la libertad de la que hoy disfrutamos. Que me perdonen los que no se vean reflejados, es que es casi imposible acodarse de todos.

De izquierda a derecha, Pepe Marroquín 'el Bloque', Antonio Álvarez Herrera, Pepe Marco y Esteban Caamaño Bernal.

Aldana, José;  Almirante, Pepe; Álvarez, José; Álvarez Herrera, Antonio; Álvarez Herrera, Pedro; Artola Beuzón, Paco; Bernal; Bueno, Pepe; Barcia, Antonio;  Borrajo, Paco; Camacho, Antonio; Cárdenas, Antonio; Ciria del Pino, Carmelo; Chico; Conejo, Agustín; Cumbreras, Juan; Escudero, Rafael; Espinar Galán, Jesús; Espinar Galán, Manolo (que aparece en la fotografía de la izquierda); Fernández, Manolo; Franco, Juan; Gallardo, Joaquín; Gallardo, Santiago; García Caballero, José María (el Carnicero); Gatica, Luis; Gatica, Paco; Gómez Ojeda, Rafael (Ceferino); González, Andrés; González, Joaquín; González, Sebastián; González Delgado, Juan Antonio; Guilloto, Fernando; Gutiérrrez de Celis, Francisco (Paco ‘el de las Flores’); Gutiérrez Ponce, Pepe (Pepito Alberti, que aparece en la segunda fotografía de la izquierda); Herrera, Benito; Iglesias, Federico; Jaramillo, Luis; Jiménez, Pepe; Luque, Manolo; Malete; Marcos, José; Marroquín Gómez, José I y II; Marroquín Travieso, Pepe (el Bloque); Mendoza, Miguel; Molina, Juan Ramón; Muñoz Benítez, Miguel; Noni; Núñez, Manolo; Ortega, Antonio; Palma, Pascual; Pecho, Antonio; Pellicer Bohórquez, Pepe; Perea España, José María; Portilla, Ismael; Rivero, Rafael; Revuelta, José Manuel; Romero, Paco;  Sánchez Alonso, José Luis (Selu); Sánchez, Antonio; Sánchez, Paco; Sanchez Cortéz, Manolo; Sendra; Serrano, Pepe; Tey, Paco; Vela, Manolo.

De izquierda a derecha, Miguel, Manuel Espinar Galán, Santiago Gallardo, Pepe Marroquín y agachado José Marco, de excursión al Valle de los Caídos (Madrid), durante unas jornadas sindicales en los años sesenta del siglo pasado.

Veteranos ugetistas que al no existir este sindicato colaboraban con CC.OO., entre otros: Cruz, Joselito; Guillén, Rafael; López, Paco. Sector de la Iglesia militando en USO, entre otros: Caamaño Bernal, Esteban; Fernández Cortabarría, María Ángeles; Gálvez, Isidoro (que aparece en la fotografía de la izquierda); Gálvez, Manolo; Rincón Noya, Luis; Rodicio, Rafael. (Texto: Miguel Marroquín Travieso).

DOMINGO DE QUASIMODO.
El primer domingo después de Semana Santa, Pascua de Resurrección, se conoce bajo el nombre de “Domingo de Quasimodo”.

Este Domingo se llama de Quasimodo por las primeras palabras de la Antífona de Entrada, o “In Albis”, («Quasi modo géniti infántes, allelúja») porque los neófitos de la Iglesia acababan de dejar sus blancas túnicas. La Iglesia compara a sus hijos con los niños recién nacidos .

Antífona Ad Introitum.  1 Petri 2, 2 Quasi modo géniti infántes, allelúja: rationábile, sine dolo lac concupíscite, allelúja, allelúja, allelúja. Ps. 80, 2. Exsultáte Deo, adjutóri nostro: jubiláte Deo Jacob. V. Glória Patri. Antífona de Entrada. Como niños recién nacidos, aleluya, ansiad la leche espiritual, y sin mezcla. Aleluya, aleluya, aleluya. Ps. Regocijaos alabando a Dios, nuestro protector: cantad al Dios de Jacob. V. Gloria al Padre.

6

Alfonso X el Sabio (n. 1221) fue, sin lugar a dudas, el monarca más universal y brillante que produjo la Edad Media hispánica; el más universal, por la amplitud de sus conexiones, y el más brillante, por la amplitud de su cultura, por el hálito renovador de sus leyes y por la generosidad y ambición de sus empresas artísticas y culturales. También fue un rey controvertido, en vida y en muerte. Su triste final ha llevado a los historiadores a efectuar de su reinado un balance excesivamente negativo, y a distinguir, de manera errónea, entre su fracaso como político y gobernante y sus logros en el campo de la cultura. Esta valoración ha dominado en la consideración que la Historia ha hecho del gran rey castellano desde que en el siglo XVI el padre Juan de Mariana sentenciara aquello de que “mientras estudia el cielo y observa los astros, perdió la tierra”. Tiene, sin duda, algunos fundamentos ciertos. Pero, veremos, es falsa en términos generales.

ACCESO AL TRONO.
El 1º de junio de 1252, a la muerte de su padre Fernando III, Alfonso accedía a un trono prestigioso. Llegaba al poder con fama de hombre refinado y culto, protector de artistas y poetas, y dotado de una curiosidad insaciable por acceder a todos los saberes. /En la imagen inferior, su padre, Fernando III, 'el Santo'.

No era, desde luego, un joven inexperto ya que tenía 30 años cumplidos. Pero de su larga etapa formativa, de la que emerge hacia 1240, a punto de cumplir los 20 años, ignoramos muchos aspectos fundamentales. Sabemos, sí, que tenía una más que aceptable experiencia política y militar. Había llevado a efecto, entre 1243 y 1246, la conquista del reino de Murcia; había participado en la conquista de Jaén y Sevilla; había negociado con Aragón el tratado fronterizo de Almizra (1244), y se había visto envuelto, al lado del rey portugués Sancho II Capelo, en la guerra civil que enfrentó a éste contra su hermano el conde de Bolonia, el futuro Alfonso III de Portugal. Pero ignoramos casi todo acerca de su formación intelectual: qué maestros tuvo, qué libros estudió, quiénes formaban el círculo intelectual de sus más allegados. Así, pues, cuando accede al trono de Castilla, en junio de 1252, Alfonso X era un personaje maduro y perfectamente conocido en el mundo político europeo.

INICIOS DE SU REINADO.
Los inicios de su reinado fueron, ciertamente, prometedores. En ellos pudo esbozar cuáles iban a ser sus principales líneas de actuación. Algunas prolongaban iniciativas ya en marcha en tiempo de su padre Fernando III, como la Cruzada contra el norte de África o, como se decía en la época, el fecho de allende, que el Rey Santo proyectaba llevar a cabo. La construcción de la atarazanas de Sevilla y la creación del cargo de almirante mayor de la mar, junto con otras iniciativas, prueban que este proyecto ocupó a Alfonso X por lo menos hasta las Cortes de Sevilla de 1261. /En la imagen de la izquierda, Alfonso X, con el manto de castillos y leones.

ATRAER POBLADORES: SEVILLA.

Las primeras medidas de gobierno de Alfonso tuvieron, como no podía ser menos, un claro carácter coyuntural. Había que afrontar una serie de problemas cuya solución se había ido aplazando debido a la larga enfermedad de su padre y a otras circunstancias. Este era el caso, por ejemplo, del repartimiento de Sevilla, que su padre no pudo ultimar y que Alfonso X retoma con energía y concluye a 1º de mayo de 1253. Retengamos un dato: el repartimiento de Sevilla estuvo presidido por el principio de atraer el mayor número de pobladores a Sevilla, y entre ellos se repartió el 88 por ciento de las tierras disponibles. Quiere ello decir que la nobleza debió contentarse con una mínima parte de la tierra repartida. Era el primer indicio de un enfrentamiento larvado entre el rey y sus nobles. En la misma línea habría que entender la recuperación para el realengo del enorme señorío otorgado por su padre al infante don Enrique, centrado en torno a Jerez, y de algunas de las villas dadas a su segunda esposa, doña Juana de Ponthieu o de Pontis, como Carmona.

MODERNIZACIÓN Y REFORMA ADMINISTRATIVA.
Pero Alfonso X hizo algo más que afrontar problemas heredados. Para empezar renovó, con algún que otro problema, los principales cargos de la corte, dando entrada a hombres nuevos, de su propia generación, al tiempo que emprendía una reforma administrativa tendente a dotar de mayores competencias a los responsables de la administración de las grandes circunscripciones territoriales del reino, los antiguos merinos que, a partir de 1253, comienzan a ser sustituidos por los adelantados. La corte misma, en cuanto centro de la administración, debió reformarse en el sentido que se expresa en las Partidas, dando entrada en ella a un numeroso y especializado cuerpo de funcionarios, entre los que destacaban los alcaldes reales.

REFORMA LEGISLATIVA.
Otro problema de urgente resolución era la reforma legislativa, acorde con las nuevas corrientes jurídicas, y a tono con lo que el propio rey pensaba acerca de sus propias competencias. Y entre ellas estaba, en un primerísimo plano, la de crear derecho o fazer leyes y administrar justicia. Como ha señalado el Prof. Aquilino Iglesia, Alfonso X reivindicaba para sí de manera exclusiva el "monopolio legislativo". Pero al mismo tiempo pretendía "la renovación jurídica" incorporando lo mejor del derecho común y la "unificación jurídica de sus reinos".

De esta forma, sucesivamente, Alfonso X promulgó el Fuero Real (1254-55), que se difundió preferentemente por Castilla la Vieja; el Espéculo (1255), promulgado antes de su definitiva redacción que quedó interrumpida al iniciarse en 1256 la elaboración de las Partidas, concluidas, al parecer, en 1265.

Al hablar de la obra jurídica de Alfonso X estamos hablando del principal monumento de la ciencia jurídica, peninsular y europea, de la Edad Media y de uno de los logros más destacados de su reinado, no importa el fracaso relativo del rey a la hora de hacer efectivas sus leyes. /En la imagen de la izquierda, Alfonso X ‘el Sabio’ uno de los legisladores retratados en el edificio del Capitolio, en la galería de visitantes de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, donde existen 23 relieves con retratos de legisladores cuya obra se considera que ha servido de base para la legislación americana.  Fue seleccionado por su autoría del Código Real, recopilación de legislación local de uso general que establecía las normas sobre las relaciones jurídico-políticas entre los reyes y sus vasallos, y por redactar el Código de las Siete Partidas, considerado por los estudiosos como el legado de más relevancia aportado por España a la Historia del Derecho. A cada lado de la sala hay 11 retratos. Todos están mirando al del centro, que pertenece a Moisés.

PROFUNDA REFORMA FISCAL.
Cimientos de la Hacienda Pública moderna.
Estas reformas exigían un amplio soporte financiero que sólo podía ser el resultado de una profunda reforma fiscal. Hasta entonces la hacienda real se había nutrido de algunos impuestos tradicionales (moneda forera, martiniega, fonsadera), ingresos por vía de multas y confiscaciones, además de los recursos obtenidos de la explotación de su propio patrimonio territorial o realengos, algunos impuestos heredados del mundo islámico (los almojarifazgos de Toledo, Murcia y Andalucía) y algún que otro impuesto extraordinario./En la imagen moneda alfonsí: vellon  (Dinero Blanco de la guerra)- En la leyenda de la moneda se lee: ALFONSVS REX CASTELLE ET LEGIONIS. Cayon 1144.

Tras duras negociaciones con la Iglesia, Alfonso X se hizo con el control de una parte del diezmo eclesiástico (las llamadas tercias reales), que sumadas a las parias o tributos que pagaban los reinos musulmanes vasallos de Granada, Murcia, Niebla y Jerez, además de los ingresos fiscales pactados con los mudéjares andaluces que habían permanecido en la región tras la conquista, daban a la corona una amplia capacidad de maniobra. A estos ingresos hay que añadir, en años posteriores, servicios aprobados en Cortes, los impuestos aduaneros o diezmos de la mar y los que aportaban los ganados trashumantes de la Mesta, institución creada por el rey, a la que dio privilegios y controló de forma muy eficaz. Estas medidas permiten afirmar sin género de dudas que Alfonso X puso los cimientos de la Hacienda pública moderna. /En la imagen, óbolo alfonsí.

ACTIVIDAD REPOBLADORA.
Igualmente notable fue su actividad repobladora, tan brillantemente iniciada con el repartimiento de Sevilla. En efecto, la obra repobladora de Alfonso X se centró especialmente en Andalucía y en Murcia, es decir, en los territorios conquistados por su padre y por él mismo. En este sentido, a Alfonso cupo la gloria de repoblar y organizar Sevilla, Carmona, Niebla, Jerez, Écija, Cádiz y El Puerto de Santa María, la última de sus actividades repobladoras, por citar las principales villas y ciudades del reino de Sevilla, además de Murcia, Lorca, Orihuela, Alicante y otras más en el reino de Murcia. Pero su actividad repobladora no se redujo al sur. Por el contrario, se extendió, de forma más o menos intensa, por todo el reino, desde Villa Real (hoy Ciudad Real) hasta Villafranca de Ordicia, en Guipúzcoa; desde Galicia a la Rioja. Especialmente intensa fue la fundación de “polas” o pueblas nuevas en Asturias  y las villas nuevas de Álava y Guipúzcoa. /En la imagen, vista interior del Catillo de San Marcos.

EL ‘FECHO DEL IMPERIO’.
El fecho del Imperio es, probablemente, uno de los aspectos de la política de Alfonso X sobre el que más ríos de tinta se ha vertido, y no siempre de forma acertada. Frecuentemente la cuestión se considera como si se tratase de algo que se cruzó en la vida del rey, desviándole del camino que se había trazado al comienzo de su reinado. Otras veces se piensa que se trató de un empeño personal del rey en el que se obcecó hasta el punto de perder todo sentido de la perspectiva y hasta de la realidad. Creo que se trata de puntos de vista que no tienen en consideración la globalidad del problema y, por supuesto, desconocen lo que de verdad pretendía Alfonso con su obsesiva reclamación del título imperial.

Libro de Juegos.

A comienzos de 1256, estando en Soria, Alfonso X recibió una embajada de la república de Pisa que venía a ofrecerle, en nombre de las ciudades gibelinas de Italia, el Imperio al que por su linaje tenía todo el derecho.

Este ofrecimiento no debió de coger por sorpresa al monarca castellano ya que, desde el fallecimiento de Conrado IV, dejando como heredero a un niño de corta edad, entraba dentro de lo posible que, en su condición de cabeza del linaje de los Staufer, su nombre se viese implicado en cualquiera de las previsiones sucesorias relacionadas con la casa imperial: el ducado de Suabia, el reino de Sicilia y el mismo Imperio. Una vez propuesto para el título imperial y efectuada, en 1257, aunque de forma irregular, la elección preceptiva, contando incluso con el apoyo inicial del papado, el Imperio parecía algo al alcance de su mano. Renunciar a ello era renunciar a algo que le correspondía por derecho y que redundaba tanto en honor suyo como en el de su reino. Pero, además, ser emperador era algo que reforzaría sus proyectos políticos sobre el papel de Castilla dentro del contexto político peninsular.

PROYECTO DE FERNANDO III
En efecto, desde el comienzo de su reino Alfonso X se propuso hacer efectivo un antiguo proyecto de su padre: ser "emperador de España". No se trataba simplemente de resucitar la vieja idea imperial leonesa, cuyas bases ideológicas correspondían a un pasado marcado por el ideal neo-goticista o por un feudalismo trasnochado. Se trataba más bien de reforzar, a partir del título de emperador, la preeminencia efectiva de Castilla sobre los restantes reinos peninsulares. /En la imagen de la izquierda, libro sobre Fernando III 'el Santo', de Manuel González Jiménez, Premio Antonio Domínguez Ortíz de Biografía 2006.

A la luz de este proyecto se entienden muy bien algunos hechos que, por sí solos, no se explican de manera suficiente: como la cesión temporal a Navarra de los puertos de San Sebastián y Fuenterrabía; la renuncia de Alfonso X al Algarbe portugués y hasta el mantenimiento, a trancas y barrancas, del fecho de allende o Cruzada a Africa. En una palabra, detrás de la obsesión por el Imperio había algo más que orgullo dinástico y afán de notoriedad. Por tanto, la idea no era en modo alguno, como  algunos piensan, una muestra más de su falta absoluta de olfato político.

“Aparición de la Virgen a Alfonso X” Cuadro de grandes dimensiones que se exhibe en el Auditorio Municipal San Miguel. Anteriormente se encontraba situado en la escalera del antiguo Ayuntamiento de Plaza de Peral, para donde fue originalmente concebido. Ha sido restaurado por los técnicos de Museo Municipal, Javier de Lucas y Juan José López  Amador. /Foto Servicio Municipal de Restauración del Excmo. Ayuntamiento).

EL ‘FECHO DE ALLENDE’ DESDE ALCANATE.
La idea de proseguir la conquista del norte de África la había concebido el rey Fernando III. Alfonso retomó la cruzada, o como solía él mismo llamarla, el fecho de allende. La cantiga de Santa María 328 refiere como el rey Alfonso preparó personalmente en 1260 la expedición a Salé, residiendo una larga temporada en Santa María del Puerto desde donde pudo seguir los preparativos de la expedición. El lugar, llamado entonces Alcanate fue escogido, sobre todo, por su riqueza agrícola y ganadera. La cantiga 328 refiere, en efecto, que

“Este lugar está en una tierra
muy buena y abundante
en pan, en vino, en carne
y en fruta muy sabrosa;
y en pescado y caza;
por lo que es tan deliciosa
que muy raro sería
en un largo día poder contarlo”


Óleo sobre tela (3760x32o0 cms. obra de José María Rodríguez Losada. (Año 1852).  El cuadro, antes de su restauración y anterior a la desaparición de los lampareros, rrepresenta una idealización de Alfonso X recibiendo del alguacil moro de Jerez las llaves de la aldea de Alcanate. Al fondo el Castillo de San Marcos y, sobre la torre del homenaje, aparición de la Virgen de los Milagros, escudo de la Ciudad. / Foto: Colección LSA.

Fue restaurado, a instancias de la Academia de Bellas Artes de forma altruista, a finales de 2010 por parte de su equipo técnico, formado por José Sánchez González, José Zamorano Franco, Fernando Sánchez García, Salvador Rodríguez Sánchez y Rosario Navarro Giner, bajo la dirección del Lcdo. en Bellas Artes José Ramón Villar Juan. | Foto: Academia de Bellas Artes.

El cuadro está situado arriba y delante de la Capilla de la Patrona, en la Iglesia Mayor Prioral. Fue entregado por Bellas Artes el 22 de noviembre de 2010. Podemos comprobar que ya no se pusieron los lampareros. /Foto: Vicente González Lechuga.

Pues bien, el interés estratégico de El Puerto de Santa María llevó a Alfonso X a solicitar su entrega por parte del alguacil [moro] de Jerez, a cuya jurisdicción pertenecía la zona. El objetivo de esta nueva repoblación finalizada en 1268 era evidente: disponer de un puerto excelente para la empresa del fecho de allende.

FUNDACIÓN DE EL PUERTO.
Los hitos principales, hasta 1281, fecha de la concesión de la carta puebla a El Puerto de Santa María son: 1268: Conclusión del repartimiento de Cádiz-Puerto de Santa María. 1272: El Puerto de Santa María es segregado de la jurisdicción de Cádiz, pasando a depender de la recién creada Orden de Santa María de España. 1275 - 1277: Incursión de los benimerines por el territorio de la Bahía de Cádiz. 1277: Saqueo y destrucción de El Puerto de Santa María por los benimerines. 1279: La Orden de Santa María de España traslada su convento mayor a Medina Sidonia que había sido concedida a dicha Orden, junto con Alcalá de los Gazules y, probablemente, Vejer de la Frontera. 1280: Extinción de la Orden de Santa María de España e integración de sus freires y propiedades en la Orden de Santiago. 1281: Alfonso X otorga a Santa María del Puerto la condición de concejo autónomo de realengo mediante la carta puebla --la última que otorga antes de morir-- del 16 de diciembre. Le concede también el título de ciudad y manda que en adelante fuese llamada El Gran Puerto de Santa María. /En la imagen vista parcial perteneciente al retablo barroco del siglo XVII, de la escuela de Pedro Duque Cornejo en el que se representa, en la cúspide del mismo, la aparición de la Virgen al rey Sabio. Capilla de la Virgen de los Milagros. Iglesia Mayor Prioral.

LA CARTA PUEBLA.
Las concesiones y privilegios que otorga Alfonso, abarcan diferentes aspectos: Se dota a El Gran Puerto de Santa María de término municipal. Se otorga la norma foral (el Fuero de Sevilla). Los habitantes podrán elegir alcalde de la villa, del mar y un juez. Los extranjeros podrán tener sus ‘rúas’ apartadas y tener cónsules. Se le eximirá de impuestos como el portazgo y el diezmo. El Rey renuncia al “quinto de cavalgadas” a favor de los vecinos. Se favorece la pesca sin impuestos por captura y pesca. Se establecen mercados --miércoles y sábados-- y dos ferias, una al principio de la cuaresma y otra en octubre. /En la imagen, Privilegio rodado concediendo carta puebala a nuestra ciudad. Traslado hecho en el siglo XVI. Archivo Municipal.

Dejemos aquí la historia de la fundación de El Puerto, de la que se cumplen en diciembre 730 años y volvamos con la de Castilla y León y nuestro personaje.

1264. SUBLEVACIÓN MUDÉJAR EN ANDALUCÍA Y MURCIA.
Hasta la sublevación de los mudéjares andaluces y murcianos, en 1264, la estrella política de Alfonso X brilló sin discusión dentro y fuera de España. A partir de entonces, los problemas se acumularon. Pretender tan siquiera enumerarlos es algo que desborda mis pretensiones. Voy, por ello, a referirme tan sólo a los asuntos que considero fundamentales.

1272. SUBLEVACIÓN NOBILIARIA.
Dejando de lado la cuestión con el reino musulmán de Granada, cuyas relaciones con Castilla no volverían a ser las mismas que antes de la ruptura de 1264, y el interminable fecho del Imperio al que acabamos de referirnos, Alfonso X hubo de afrontar en los últimos años de su reinado dos graves problemas: la sublevación nobiliaria de 1272 y la cuestión sucesoria, planteada en 1275 a raíz de la muerte imprevista del heredero don Fernando de la Cerda. /En la imagen de la izquierda, sello de cera alfonsí. En la imagen inferior, Alfonxo X a caballo, en la tumba del Apóstol Santiago.

No voy a detenerme mucho en el primero de los problemas. Lo traigo simplemente a colación por ser una manifestación muy significativa de la resistencia que la nobleza, en cuanto grupo, ofreció a las innovaciones y reformas legislativas del Rey Sabio.

A través de sus leyes y de otras disposiciones concretas Alfonso X había recortado el poder de la nobleza y, sobre todo, su ámbito de actuación, especialmente en las villas y ciudades. En efecto, la política del rey de fundar pueblas nuevas en las propiedades reales, o realengos, dispersas por todo el reino y, especialmente, por Galicia, Asturias y León, había substraído estas tierras al beneficio de los ricoshombres e hidalgos locales. Por otra parte, las nuevas pueblas reales se estaban convirtiendo en focos de atracción del campesinado de la zona que abandonaba sistemáticamente a sus señores para acogerse al seguro del rey y a los beneficios de un régimen jurídico más beneficioso y menos arbitrario. Fue el primero de los enfrentamientos de un largo conflicto que, con altibajos, se prolongaría hasta el reinado de los Reyes Católicos.

Escultura de Alfonso X en la escalinata de acceso a la Biblioteca Nacional (Madrid). Obra de José Alcoverro y Amorós. Año 1892

EL PROBLEMA SUCESORIO.
El problema sucesorio tuvo mayor repercusión y complejidad. A mediados del siglo XIII la sucesión al trono se regía por una norma tradicional que primaba la primogenitura por línea masculina y, en defecto del primogénito, al mayor de los hijos supervivientes. A falta de hijos varones, podían acceder al trono las mujeres. Estos fueron los principios que rigieron la sucesión al trono durante los siglos XI, XII y XIII, desde la muerte sin sucesión directa de Sancho II (1072) hasta el accidente que puso fin a la corta vida de Enrique I, el tío de Fernando III, en 1217. Y así hubiera seguido siendo de no haber sido por la recepción en Castilla del derecho romano, de mano de la obra legislativa de Alfonso X el Sabio. Muy lejos estaba el Rey Sabio de pensar que esta intrusión en el derecho público de un principio de derecho privado romano (ius representationis) iba a provocar no sólo la división del reino y de su propia familia, sino una guerra civil que sólo interrumpiría su fallecimiento en abril de 1284.

Escultura de Felix Tejada, situada en uno de los laterales exteriores del Castillo de San Marcos.

En efecto, el problema de la sucesión no era una simple cuestión de optar por una u otra solución: por la práctica tradicional o por las Partidas. La cuestión no era tan simple, ya que Alfonso X estaba cogido entre dos fuegos: por las leyes que él mismo había creado y por los compromisos contraídos con Francia cuando Fernando de la Cerda casó con Blanca, hija de San Luis IX.

NOMBRAMIENTO DE HEREDERO: SANCHO.
Tras largas vacilaciones, en abril de 1278 Alfonso X reconoció a su segundo hijo, el infante don Sancho, como hijo mayor heredero. Y fue entonces cuando el problema se exacerbó. La reina doña Violante se refugió en Aragón acompañada de los hijos y de la viuda de don Fernando de la Cerda, y Felipe III de Francia, tío de los “infantes de la Cerda”, exigió el cumplimiento de  los compromisos firmados con ocasión de la boda de don Fernando. La tensión entre ambos reinos estuvo a punto de provocar la invasión de Castilla. La intervención del papa y del rey de Inglaterra consiguió conjurar de momento el peligro. Para satisfacer al francés, Alfonso X se mostró dispuesto a ceder a su nieto Alfonso de la Cerda el reino de Jaén. Pero esta solución no satisfizo a Francia ni menos aún al infante don Sancho.

SUBLEVACIÓN, GUERRA CIVIL, SUSPENSIÓN Y DESHEREDO.
Sintiéndose amenazado en sus derechos y temiendo que Alfonso X cambiase sus disposiciones sucesorias, don Sancho rompió con su padre e inició, en 1282, contando con el apoyo de la mayor parte del reino, una sublevación que culminaría con la sentencia de la suspensión de Alfonso X en sus funciones de rey, pronunciada en Valladolid el 20 de abril de dicho año, 282 por el infante don Manuel, hermano del Rey Sabio.

Ante este acto de rebeldía, la reacción de Alfonso X no pudo ser otra que la de maldecir y desheredar a don Sancho. Y esta maldición parece que le acompañó hasta la tumba, a pesar de que poco antes de morir el rey su padre manifestase la intención de perdonarle. Pero nunca lo hizo, al menos formalmente, aunque otra cosa se diga en la Crónica del rey escrita sesenta años después de su muerte.

Arqueta que contiene las entrañas del rey Sabio. Catedral de Murcia. El sepulcro con el resto de el cuerpo se encuentra en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla.

La muerte de Alfonso X el 4 de abril de 1284 puso fin a la crisis sucesoria, al menos dentro del reino. El infante don Juan y todos los ricos hombres castellanos que habían regresado a la fidelidad del rey difunto reconocieron como rey a don Sancho. En 1304 se produciría, en un contexto político muy diferente, la renuncia de don Alfonso de la Cerda a sus derechos al trono castellano, reinando entonces su primo Fernando IV.

LEGADO CULTURAL: UNA CORTE DE SABIOS.
Puede discutirse la capacidad política de Alfonso X, aunque, como hemos visto, la valoración que hoy podemos hacer de su actuación como gobernante no es tan negativa como tradicionalmente se ha dicho. Pero lo que, sin duda, está fuera de toda discusión es su legado cultural, que le mereciera, justamente, el título de “el Sabio”.

Heredero de una tradición cultural riquísima, en la que se entremezclaban influencias de todo tipo, tanto orientales y clásicas, vía al-Andalus, como occidentales, Alfonso fue un hombre que amó por encima de todo la sabiduría, las artes y la literatura. Dotado de una especial sensibilidad para apreciar la belleza de las obras de arte y de una curiosidad universal, puso a disposición de estas aficiones toda su capacidad de organización y de mecenazgo. Y lo hizo en extraordinaria medida, como señalara hace años Evelyn Procter en un extraordinario libro titulado “Alfonso X de Castilla, patrón de las letras y del saber”. Como resultado de estas aficiones, su corte se convirtió en punto de atracción de poetas, sabios, juristas, astrónomos y astrólogos, traductores y compiladores, músicos e iluminadores de todas partes y de toda condición: judíos y cristianos, portugueses, provenzales, italianos, castellanos y leoneses.

Libro de Ajedrez, Dados y Tablas.

POETA DE LO SAGRADO Y LO PROFANO.
Alfonso X fue, además de mecenas e impulsor de traducciones, un buen poeta en la lengua entonces de moda en la corte de Castilla, el gallego-portugués. De su obra poética de tema profano nos ha llegado un conjunto de cantigas de tema amoroso, burlesco o crítico, que los especialistas consideran como de las mejores de su época. Pero su gran obra es de carácter religioso, las Cantigas de Santa María: una extraordinaria colección de más de 400 milagros y loores a Nuestra Señora, originales unos, tomados de otras colecciones otros, muchos de ellos referidos al rey, a personajes de su familia y corte, y a acontecimientos de su propio reinado, en los que está presente la mano del rey trovador, unas veces como autor y otras, las más, como inspirador.

Libro de Cantigas de Santa María.

CANTIGAS DE SANTA MARÍA DEL PUERTO.
Del cancionero mariano destaca, sin duda, el ciclo de cantigas de Santa María del Puerto, reflejo de una de las devociones marianas más personales de Alfonso X. Las Cantigas nos han llegado en una serie de códices preciosos en los que los poemas se acompañan de su música y se ilustran con centenares de viñetas que constituyen todo un friso de la sociedad, de las costumbres y de la vida real de la Castilla de la segunda mitad del siglo XIII.

Cantiga 375, del Cancionero de Santa María de El Puerto 'En todo nos faz mercee'. "De como Santa María del Puerto sanó un caballo moribundo que pertenecía a un escribano del Rey". Eduardo Paniagua, de su serie Música Antigua, tiene editados sendos trabajos discográficos (Santa María del Puerto I y Cantigas de Jerez), que contienen un número de cantigas que forman parte del Cancionero de Santa María del Puerto.

TRADUCCIONES: ASTRONOMÍA, ASTROLOGÍA O ASTROMAGIA.
Menos sello personal tienen las muchas traducciones hechas directamente del árabe de obras de astronomía y de astrología o astromagia, aunque muchas de ellas se encabezan con prólogos redactados personalmente por el monarca. Los traductores fueron, por lo general judíos, oriundos muchos de ellos de Toledo, pero también pudieron intervenir en esta tarea mozárabes toledanos. En cualquier caso, a pesar de su probable vinculación a la famosa “escuela” de traductores de Toledo, los traductores que trabajaron para Alfonso X lo hicieron en la corte o en algún centro cultural secundario, como Murcia.

Libro del Saber de Astronomía.

Y dado que la corte de Alfonso X residió durante buena parte de su reinado en Sevilla –donde, además, el rey creó un Estudio General del “latino y del arábigo”–, es muy probable que en esta ciudad trabajasen de manera asidua muchos de estos traductores y otros muchos colaboradores en las empresas literarias del monarca Sabio. De esta tarea “científica” fueron resultado, entre otras obras, los Libros del saber de astronomía, las llamadas Tablas alfonsíes, hechas en Toledo y que estuvieron vigentes hasta Kepler y Copérnico, y el Lapidario, sobre las virtudes y efectos mágicos de determinadas piedras.

COMPILACIONES: PRIMERA CRÓNICA GENERAL DE ESPAÑA.
Ya hemos hablado de sus compilaciones jurídicas. Notabilísima es también la aportación de Alfonso X a la historiografía. Él fue el creador de las primeras historias escritas en castellano, inaugurando el género de las Crónicas Generales de España con su Estoria de España, conocida también, desde don Ramón Menéndez Pidal, su editor, la Primera Crónica General de España. Se trata de una gran compilación, que nunca llegó a ser revisada del todo, que abarca desde los orígenes míticos de España hasta la muerte de Fernando III (1252), hecha a partir de materiales de muy diversa procedencia, históricos los más y, también de cantares de gesta, hoy desaparecidos, que los compiladores de la Estoria prosificaron para incorporarlos al relato. También mandó hacer una monumental e inconclusa historia universal, desde la creación del mundo, titulada la General Estoria.

CREADORES DE LA LENGUA CASTELLANA.
Este magno esfuerzo de traducciones y de poner en castellano “derecho” materias y conceptos que hasta entonces se habían expresado solamente en latín o en árabe produjo unos resultados realmente sorprendentes.

La lengua que,  según Gonzalo de Berceo, empleaba todo el mundo para “fablar con su vecino” se convirtió, gracias a Alfonso X, en instrumento de transmisión de conocimientos, científicos, jurídicos o literarios. En este sentido es de justicia reconocer que el Rey Sabio y sus colaboradores fueron los creadores de la prosa castellana, situando el viejo romance nacido en aquel “pequeño rincón” donde surgió Castilla a la misma o superior altura que las otras lenguas románicas. /Ilustración de Gonzalo de Berceo.

LA SENDA DEL ESTADO MODERNO.
En conclusión, puede afirmarse que Alfonso X vivió en una época histórica esplendorosa, pero también plagada de dificultades. Su tiempo fue un tiempo de grandes cambios, y el monarca, sin duda, fue el impulsor en su reino de alguna de estas profundas transformaciones. En este sentido, Alfonso X introdujo de forma decidida a Castilla en la senda de eso que llamamos el Estado Moderno. Y lo hizo de forma consciente, aunque muchos de sus proyectos y directrices se vieron, aparentemente, abocados al fracaso.

Alfonso X fue, sin duda, un gran intelectual. Pero también fue un gran político. La opinión del historiador Juan de Mariana no solo es injusta, sino simplista y superficial. Porque, como ha escrito el prof. O´Callaghan, "los más de treinta años del reinado de Alfonso X estuvieron marcados por extraordinarios triunfos y por logros definitivos eimportantes", que hicieron de su reinado todo un hito en la historia de Castilla y de España. (Texto: Manuel González Jiménez. Catedrático Emérito de Historia Medieval. Universidad de Sevilla).