Las administraciones públicas consideran que el sector salinero artesanal puede convertirse en una fuente de ingresos para la Bahía y de ahí que apuesten por el desarrollo de este sector que, en otros países como Francia constituyen todo un atractivo tanto económico como turístico. Para ello del próximo día 1 y hasta el 4 de octubre tendrá lugar en el Parque Metropolitano de 'Los Toruños', situado entre El Puerto y Puerto Real, la segunda feria internacional de la sal, cuya primera edición tuvo lugar en 2007 y a la que asistieron más de 10.000 personas según los datos recogidos por los organizadores. (En la imagen, Juan Martín, director del Parque Metropolitano de 'Los Toruños').
A mediados del siglo XX, según los datos aportados por el director del Parque y coordinador de la feria, Juan Martín, existían en la zona unas 150 salinas en explotación con lo que el sector era uno de los puntales económicos de la Bahía hasta el punto de que esta se exportaba a numerosos puntos de España e incluso al extranjero.

Imagen de una antigua explotación salinera en El Puerto. (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).
MENOS DEMANDA DE SAL
Sin embargo, el desarrollo de las neveras y posteriormente de los frigoríficos hizo que esta potente industria se viniera abajo ya que el principal papel de la sal, el de conservante, se hizo innecesario. La segunda puntilla para el sector sería, luego décadas más tarde, la ley de Costas que hizo que las salinas no pudieran ser propiedad de las empresas con lo que estas perdían gran parte de su valor. Ahora, otra de las grandes reivindicaciones del sector sigue siendo administrativa la de dejar de ser empresas consideradas como mineras para pasar a ser firmas del ramo agroalimentario lo que les permitiría obtener ayudas hasta ahora vedadas y que impiden el desarrollo de los proyectos. Lo cierto, es que después de 50 años de aquellas 150 explotaciones tan sólo quedan 5 salinas artesanales en la zona: San Vicente, El Aguila, Bartivas, El Estanquillo y La Esperanza, esta última dentro de un proyecto de recuperación comandado por la Universidad de Cádiz y cuya recuperación comenzó, precisamente, coincidiendo con la celebración de la primera feria de la sal. Hoy en día la salina produce ya sal y la idea es seguir trabajando en este espacio. Además existen grandes empresas del sector salinero en la provincia, aunque estas llevan a cabo otra clase de producción.

Una montaña de sal, apilada a mano por los trabajadores, en una imagen antigua. (Foto : Centro Municipal de Patrimonio Histórico).
FERIA Y CONGRESO.
Juan Martín señala que uno de los principales objetivos de la feria es que los diferentes organismos asistentes, entre ellos los propios salineros artesanales de la Bahía, es elevar luego una serie de conclusiones que se conviertan en una base para el desarrollo del sector. Al encuentro asistirán los máximos representantes europeos. Así estará el presidente de la Asociación de Salinas Artesanales de Europa, el francés Michelle Coquard. Martín destaca la importancia de la presencia de los franceses en este encuentro teniendo en cuenta el potencial de este pais en el mundo de la sal, un producto gourmet muy valorado y empleado con profusión en la alta cocina.
También estarán los máximos representantes de la asociación española de salinas artesanales con lo que los encuentros que se mantengan serán del máximo nivel. El interés científico del evento también está garantizado con la presencia de científicos de la Universidad de Cádiz y del historiador francés Loic Menanteau, un gran especialista en la industria salinera de la Bahía de Cádiz.Otra de las patas del encuentro será la cooperación internacional tratando de ayudar a los artesanos marroquies, que también acudirán por primera vez a la convención para desarrollar esta industria en su país y evitar su desaparición. Pero el objetivo del encuentro no sólo será de cara al interior, según resalta Martín, sino que tiene como interés divulgar a la población la importancia de las salinas y todos los beneficios que tienen estas para la naturaleza. Precisamente la feria tiene lugar en el parque metropolitano, el pulmón verde la Bahía con 1000 hectáreas de terreno virgen y con varios ecosistemas presentes, donde existen unas salinas de cuyo funcionamiento se tienen noticias ya en el siglo XV.
MANTENIENDO EL ECOSISTEMA.
Las salinas permiten mantener especies animales como las aves o algunos peces a la vez que permiten la explotación sostenible de unos terrenos a través de la crianza de la sal o de pescados de estero, otro de los posibles desarrollos del sector. El pescado de estero no tiene nada que ver con la acuicultura intensiva ya que en los primeros los pescados y mariscos se crían con el alimento que contiene la propia salina, sin aportar piensos artificiales y luego esto se nota en el sabor del pescado. Asismimo también suponen mantener un conjunto de especies vegetales características de la zona y que han sido estudiadas por el Grupo de Conservación de Humedales Costeros de la Universidad de Cádiz que comanda el profesor Alejandro Pérez Hurtado de Mendoza, otro de los artífices de estos encuentros.
3000 METROS DE EXPOSICIÓN.
La feria surgió precisamente como consecuencia de un proyecto de 31 organismos, empresas e instituciones públicas del Reino Unido, Portugal, España y Francia que vienen trabajando desde hace varios años en un proyecto europeo bautizado con el nombre de SAL (Sal del Atlántico) que pretende aprovechar las riquezas de las salinas y recuperar su actividad artesanal con diferentes enfoques que hagan rentable estos tesoros naturales. El proyecto se financia con fondos europeos. La divulgación se realizará a través de una exposición de 3000 metros cuadrados que acogerá la “Casa de los Toruños”, un edificio de nueva construcción que servirá de puerta de entrada y como centro de investigación y consulta para el parque metropolitano. La feria será la puesta de largo de este edificio que aún no ha sido inaugurado.
COCINA CON SAL
Una de las grandes novedades de la II Feria de la Sal será la presencia activa de varios restaurantes de la provincia que elaborarán en un restaurante montado en el propio recinto diversos platos en los que sal sea la principal protagonista. Estas exhibiciones gastronómicas han sido coordinadas por la propia patronal de la hostelería Horeca que colaborará de esta forma en el evento. Ahora se está en la fase de recoger ideas de los restaurantes para ver cuales serán los cuatro que intervengan en la convocatoria. La idea es que cada uno traiga varios platos en los que la sal sea la protagonista, como los conocidos pescados a la sal o algunos aderezos que la tienen como principal protagonista. El público podrá tomarlos en el restaurante situado dentro de la Casa de los Toruños, que se utilizará por primera vez en esta feria y que será explotado a la vez durante el evento por los restaurantes participantes.

Monumento a los salineros, en la rotonda que da acceso a la Avda. de la Paz, en Valdelagrana. (Foto Colección Vicente Utrera/Alberto Trigueros).
Asimismo las empresas salineras artesanales de la provincia podrán exponer sus productos. Este es el caso, por ejemplo, de las Salinas de San Vicente en San Fernando, una de las firmas consideradas modelo en la adaptación de la industria salinera artesanal a los nuevos tiempos. San Vicente ha desarrollado productos gourmets como la flor de sal y también realiza actividades turísticas y gastronómicas en las salinas en la que ofrece despesques y comidas relacionadas con el mundo salinero. (Textos: Pepe Monforte).



La clave puede que esté en una tapa que ha cumplido ya más de 40 años, las pavías de merluza, unos trozos de pescado rebozado, de tamaño espectacular que en el bar bordan y del que venden al año más de 7000 kilos, según los cálculos de Ignacio. Empezó en el negocio familiar a los 14 años. Comenzó entonces a colocarse tras la barra junto a su padre: Francisco. Aunque el primer apellido de Paco era Rodríguez, la gente le conocía por su segundo, Ceballos y ese nombre se le quedó al bar. Casa Paco Ceballos comenzó a funcionar en 1947, cuando en El Puerto aún ni se soñaba con la Ribera del Marisco. La taberna sólo ponía vino y servía como lugar de encuentro para pescadores ya que estos, y los armadores de los buques, acudían al establecimiento para hacer los repartos de dinero y pescado tras las mareas. Así se mantuvo el bar hasta la década de los 70. Paco había tenido experiencia en otros locales hosteleros de la ciudad y conocía bien el mundillo de la hostelería, según relata su hijo Ignacio. En esos años se instala el primer cocedero de mariscos en la zona y el dueño pide a Paco que convierta en bar su taberna para así complementar los negocios. Paco, en unión de sus hijos que ya le ayudaban en el bar, comenzó a servir tapas de cocina que, rapidamente, lograron el respaldo de los parroquianos. Huevos a la flamenca, higaditos de pollo, riñones al Jerez, llenaban entonces la carta junto a un llamativo plato llamado merluza al “achilipún”, en honor de la canción que hiciera famosa Lola Flores y que no era otra cosa que un pescado guisado en salsa verde. (En la imagen de la izquierda, Ignacio Rodríguez Sánchez, el otro cincuenta por ciento del tabanco).



Elaboración: 
Jugaba en el Ejido de San Juan, “el Lejío” como popularmente se le llamaba, a “la vuelta a la manzana”, el “salto del múa” -casi siempre le tocaba en la pared aguantando la fila y le daban el espolique-, a “la china”, a “la comba”. Merendaban pan con aceite y azúcar en casa; en el colegio pan con chocolate y mientras merendaba, de pie hacía cola, relevando a su madre, para comprar el carbón que alimentaba la cocina y la copa o brasero. También llegó a hacer cola en el 

CUIDANDO NIÑOS.









BODEGA LA GALLERA.

VOLPA, LA COLA DEL PUERTO.

Y el jarabe era suministrado por la ya mencionada fábrica valenciana CITRANIA. Como todo acaba en la vida, las grandes empresas se comieron a la pequeña y tuvo que cerrar, a principio de los 70 del siglo pasado, cuando una caja de 24 botellines de 25 cl. costaba 72 pesetas. La maquinaria, moderna y en muy buen estado, fue adquirida por Ruiz Mateos para gasificar vinos y vender 'champagnes o cava' sin denominación de origen. Y El Puerto, volvió a perder otra empresa y varios empleos, en la década de los setenta del pasado siglo.

Esta caseta fue construida por la Comisión Técnica de Fortificación de la Costa Sur, bajo la dirección entre otros de Enrique Letang. En 1946 el Ayuntamiento decide la ampliación de la misma aunque tenía todavía carácter provisional, ya que se compartía su uso, como caseta de feria, con los militares antes citados. Estos trabajos de ampliación se le encargan al contratista Antonio Herrero de los Reyes, con la indicación de aprovechar al maximo los materiales existentes, siendo el importe de estas obras de unas 23.000,00 pesetas. Para la Feria de 1947 se vuelven a hacer modificaciones en esta caseta, que ya para se denominaría "El Cortijo". El importe de estas obras fue de una 20.000 pesetas, según el presupuesto de hizo el ingeniero municipal Enrique Letang, manteniendo aún carácter de provisionalidad. (En la imagen Enrique Letang Drouillon).
En 1948, cuando el Ayuntamiento decide que sea un edificio permanente le encarga al mencionado ingeniero Letang que elabore un proyecto que finaliza en los últimos días de Enero y que ya era como lo hemos conocido los que tenemos cierta edad, con sus pérgolas y su fuente en forma de cruz. El presupuesto de este proyecto fue de 65.000 pesetas. (En la imagen, el cartel de Feria de Primavera de 1948).

A finales de la década de los ochenta del siglo pasado se reprodujo la fachada y primer patio de El Cortijo en el recinto Feria de Las Banderas, como sede de la Caseta Municipal. A lo largo de estos último 20 años, la caseta ha experimentado diferentes pinturas en su fachada, y conocido mejoras en su interior. Pero, habitualmente, no deja de ser solo eso: la caseta de Feria ya que rara vez se ha usado para algo más que espacio de recepción municipal, comedor y actuaciones, en Las Banderas. (Textos: Vicente Gonzalez Lechuga).





RAFAEL ALBERTI.
Viajero incansable, se conoce España al dedillo y lamenta que, para lo que se viaja hoy, apenas conozca el resto del planeta: Ha estado como hemos indicado, en Cuba, Venezuela y Méjico. En Rusia, a la antigua Checoslovaquia, Francia, Portugal, Italia... Aficionado a la filatelia y a la pesca, en sus tiempos fue un gran jugador de fútbol y ha tirado a los bolos, aunque reconoce que nunca alcanzó el nivel de su padre. Alguna vez se desplaza a la Montaña, de la que es oriundo, acompañando al tirador de bolos Alejandro García. (En la imagen, con el poeta Marcos Ana, en una paella que le preparó en su casa. A la izquierda de la imagen, podemos ver a su cuñada, Lourdes Roselló, por medio de la cual y de su esposo, Carmelo Ciria, conoció al poeta porteño).




Curiosamente las palabras 'botica' y 'bodega' tienen la misma etimología: 'afotega' que significa almacén; uno de medicamenteos y otro de vinos. Le gusta el vino. Afirma que "--Cualquier vino fino de las bodegas de El Puerto es un buen vino". Más adelante se aficionó al Rioja, no solo como vasodilatador, sino porque está bueno. Se considera bebedor social: en casa no prueba una gota, pero en la calle, una copa de vino fino sirve como excusa para entablar una conversación, además de para degustarlo, porque, insiste, está muy bueno. Su familia tuvo varias bodegas en la Ciudad: en la calle Ricardo Alcón, junto a la Placilla; dos en la calle Nevería, y una en la calle Cervantes o Lechería. Tuvieron, además una Destilería (la etiqueta que vemos de 'Anís Flor de Valdáliga' se corresponde con uno de los productos que allí se destilaban) y regentaron varias tabernas y bares a lo largo de más de un siglo de ejercicio comercial, tal y como recoge Enrique Pérez Fernández, en su obra 'Tabernas y Bares con Solera': El Alba, Las Campanas, La Caridad, Las Delicias, Milindres, el Bar Las Flores, La Sacristía, Los Maeras, Los Maeras Chicos, El Resbaladero, El Imperial, La Solera, Triana, El Bar Moderno, el Bar Pontevedra, La Caballa y El Ermitaño.

Le seguía la antigua pescadería de los hermanos Gago, cuyos descendientes tienen el Bar 'El Nuevo Pescaíto' detrás de la Clínica Santa María de El Puerto. A continuación venía el Restaurante Económico 'La Placilla, de Manuel González Ceballos y aquella cafetera de agua caliente... cuyos primos regentaban el restaurante del Hostal Loreto. Hoy se encuentra otro establecimiento con el nombre de 'La Placilla', una tienda de electrodomésticos. Luis el de 'la Liebre' en una accesoria de la casa donde 
Pero volvamos otra vez a la calle Luna. Iniciemos de nuevo el recorrido, esta vez desde la acera de enfrente al Teatro Principal y al carrillo de Severo. En la esquina con Luna el almacén de ultramarinos de los hermanos Genaro, donde hoy se encuentra una tienda de Telefónica. A continuación venía la ZapatEría Heredia y junto a ésta, años mas tarde, pondría Juanito Malete una frutería. Le seguía el 
Luego vendría la tienda de Los Dos Pepes, el de los picos brasileños, extravagante personaje que bien merece nótula aparte. Baste recordar que viajaba en su Mini, con un maniquí sentado al lado en el asiento del copiloto y que editaba billetes de 500 pesetas con su efigie, que luego sería la Confitería La Perla. En la Casa de los Leones, hoy apartamentos turísticos, vivía la famlia de los Rodríguez Ceballos, propietarios del 'Bar Casa Paco Ceballos' el de las populares 'pavías rebozadas' y el "Bar Liba" al frente de cuyos establecimientos se encuentran en la actualidad Baldomero e Ignacio Rodríguez Sánchez, en el primero y Paco en el segundo. Y cerrando el recorrido el 

PERSONAJES POPULARES.
Francisco Rodríguez Mateo, 'El Pajarito'. Nació en 1959, y parece que nació con un capote en la mano. Desde chico le gustan los toros y habitualmente se le puede encontrar en los ambientes taurinos y alrrededores de la Plaza: el bar 'Sol y Sombra', la cafetería 'El Paseíllo' el estanco de su mánager Miguel en la calle Valdés o en la propia plaza, que es donde gira su vida. Es un hombre que se busca la vida donde puede, ayudando en Villa Julia o donde haga falta, aunque el tiene su 'paguita'. Vive con su hermana en el Camino de los Enamorados, cerca del Bar Mora. En los corrillos taurinos se afirma que tiene postura, o por mejor decir 'miedo y postura'. Cuando se embute en el traje de luces -alquilado- tarda muchas horas en volvérselo a quitar, de lo que le gusta sentirse 'en torero'. Actuará vestido de luces, aunque no sabemos muy bien cual será su papel, el próximo día 11 de agosto en el Pago de la Arreijaná. Hace poco ha adquirido un traje de luces a 'El Melena' un novillero de Valencia, pero que no piensa estrenar no vaya a sufrir algún percance y actuará, de nuevo, con un conjunto alquilado.
Antonio Andrades Arana, 'Carambito'. Mozo de Espadas. Natural de El Puerto, transportista de profesión junto a sus hijos. Aficionado taurino ayuda unas veces como mozo de espadas a su amigo 'Pajarito' y otras se intercambia las funciones de apoderado de éste con Miguel López-Cepero. Carambito tiene un hijo que estudia con Galloso en la Escuela de Tauromaquia y ahora viste de plata poniendo 'varapuyas' --banderillas-- en algunos espectáculos con el nombre artístico de Antonio Jesús 'Carambito'. La familia de 'Carambito' proviene de Sanlúcar de Barrameda y, que él recuerde a su tatarabuelo ya le apodaban así, por su forma de hablar. Era tan bien hablado que no soltaba ningún taco, solo se permitía decir: 'caramba'. Y 'Carambito' se les quedó por los siglos de los siglos.
Miguel López-Cepero. Apoderado. Es uno de los propietarios de la Venta El Cepo,
Un crítico taurino de la Revista '6 Toros 6' ha escrito de nuestro protagonista: "El Pajarito es un artista singular. Si fuera plural sería "Los Pajaritos". Torea de oído, como los pianistas, pero con capote y muleta. Y torea de oído, porque no hay más que ver el retrato y los pabellones auditivos que ostenta y lo adornan. Cuando oye al público pedir una oreja, se pone a temblar, y si, además, piden las dos, se jiña, porque cree que piden las suyas. Pero todo se le va en orejas, porque es monórquido. Para formar el paquete en la taleguilla su mozo de espadas lo suplementa con una patata de siembra, simulando un testítculo. A veces la patata se desliza hacia abajo por la taleguilla y da la apariencia de estar mejor dotado, pero solamente en apariencia. Por lo demás todo en él es arte y sentimiento. Lo acompaño en el sentimiento." Machaquito.







ESPUMOSOS VALDELAGRANA.
LA FABRICACIÓN.
LOS ISOCARROS Y EL REPARTO.



EL DEPÓSITO Y VENTA DE HIELO.
EL PRINCIPIO DEL FIN DE LOS ESPUMOSOS.
Los costos de producción y distribución eran superiores a los precios que se pagaban por los productos y la fábrica dejó de ser rentable. Se pagaban dos pesetas por un sifón y cuando intentó subirlo a cuatro pesetas para ajustar los costos y beneficios, no tuvo la acogida esperada. Otros productos de multinacionales, implantados a nivel nacional, acabarían ocupando su espacio, con ofertas mas interesantes para los negocios de hostelería y con ellos ya no pudo competir, lo que le abocó al cierre. Conseguiría vender la lavadora automática de botellas a una empresa de Torre Donjimeno y el resto del tren de embotellado --que estaba prácticamente nuevo con apenas ocho años de uso-- a una fábrica de refrescos de Sevilla. (En la imagen, 'Caza y Pesca' en la calle Ganado, uno de los negocios familiares de la familia González, que vendía radios y televisores. Precisamente Miguel colocó la primera antena de TV que se instaló en El Puerto, en el Bar Puente de Manolo Muñoz, en el año 1957).
Los caminos de gaseosa La Casera y de Miguel se volvieron a encontrar, ofreciéndoles éstos que les distribuyera sus productos en El Puerto, ya con caseras de distintos sabores... Como los márgenes comerciales que le proponían no le parecieron ajustados a la realidad, Miguel le volvió la espalda a La Casera, en esta ocasión como distribuidor, después de haber sido durante muchos años competidor directo, una especie de lucha entre David y Goliath.
Para colmo una enfermedad hoy felizmente superada, le obliga a prejubilarse con 63 años, lo que le obliga también a cerrar el negocio de la Distribución. Hoy vive felizmente retirado del mundo de los negocios, disfrutando de su familia en los Altos del Berbén.







RECETA PARA PREPARAR CHURROS.