
Enrique García Máiquez nació en El Puerto de Santa María el 26 de Abril de 1943, hijo de José García, que era natural de San Fernando, y de Mercedes Máiquez, del Puerto. Es el mayor de sus hermanos José María y Consuelo. Vivió toda su infancia y adolescencia en la misma casa donde nació, en la calle Larga 77 (entonces 79) frente a la plaza Peral. En el portal estaba instalada la antigua panadería Rosado, en la que el propio Enrique despachaba pan antes de irse al colegio y durante todas las vacaciones de verano. Era la gran casa familiar, donde nació también su madre, con tres plantas de altura y una extensión en metros cuadros ahora inimaginable, que terminaba en la calle Curva. De allí salió Enrique para estudiar la carrera de Farmacia en la Universidad de Granada, donde conocería a su mujer Carmen López Llópis, al igual que él futura farmacéutica. Del matrimonio celebrado en 1968 tiene cuatro hijos: Enrique, Nicolás, María y Jaime.

Imagen tomada en el Colegio de la Pescadería, con 10 años.
De todos estos años y de los que vendrían después ha conservado muchos amigos… del colegio, de la carrera, de la siempre mítica milicia universitaria en Montejaque (Ronda), de cuando fue profesor en la Universidad de Sevilla, de su larga vida profesional en el sector de las bodegas. Sería imposible nombrar aquí uno por uno a todos. Suele recitar los famosos versos de Alfonso X el Sabio que ya –tantas veces repetidos- parecen casi escritos por el mismo :
“Quemad viejos leños,
beber vino añejo,
leer libros viejos,
tener viejos amigos”
ESTUDIOS PRIMARIOS Y BACHILLERATO.
Estudió el bachillerato en el colegio de la Pescadería –oficialmente Colegio de San José y San Estanislao- auténtico semillero de posteriores profesionales, debido a su buen hacer con los siempre díscolos, complicados y un poco perdidos alumnos. En el recuerdo los añorados profesores D. Federico Verdi, D. Aureo Sanz, D. Antonio de la Torre, D. David Almorza, D. Eduardo Ballesteros, los sacerdotes hermanos Ruiloba y el inolvidable director D. Miguel Zea que bien merecería tener una calle en nuestra Ciudad. Para Enrique, «Cualquier inspección moderna haría saltar todas las alarmas con respecto al recreo, las clases, los contundentes métodos expeditivos que se utilizaban para mantener la disciplina…; en cambio, la rudeza de una educación exigente, unida al apoyo que los padres daban al profesorado sigue siendo hoy un referente de sabia y buena educación de aquellos alumnos. Los exámenes por libre en Jerez a cuerpo limpio, es decir, en un día había que examinarse de todas las asignaturas y de todo su contenido, método expeditivo de selección natural». (En la imagen, Enrique con sus hermanos José María y Consuelo en la Feria de Ganado de 1949 o 50).

La casa de los García Máiquez, en la calle Larga, frente a la Plaza de Isaac Peral. Donde estuvo la Panadeería Rosado hoy se encuentra la joyería de Fernando Marín, casado con Consuelo García Máiquez.
Siempre ha recordado Enrique García Máiquez con extraordinario afecto, la labor de su madre tomándole tarde tras tarde, noche tras noche y años tras año hasta cuarto de bachiller, las lecciones del día siguiente. No es de extrañar que su primer Tesis Doctoral estuviera dedicada precisamente a ella, con esta sencilla y emocionada dedicatoria: “A mi madre, mi primera maestra”. Y su segunda Tesis “A Carmen”.
LOS COMPAÑEROS DE ESTUDIOS.
El Preuniversitario los estudió en Jerez, en el Instituto Padre Luis Coloma, y el Selectivo en Sevilla. Las carreras las estudiaría una de las ciudades más bonita de España: Granada. Años de estudio y juventud compartidos con amigos de El Puerto: Antonio Gil de Reboleño, Alfredo Bootello, José J. Muñoz Manzanera, Antonio Márquez… y su hermano José María. Allí encontraría nuevos amigos en los compañeros de la Facultad, que gusta nombrar como entonces por sus apellidos: Guevara, Nestares, Ramos, Pleguezuelo, Barutel, Martínez…

Alfredo Bootello Reyes, Fernando Pasage, José Joaquín Muñoz Manzanera, Antonio Gil de Reboleño, en una Feria de Ganado a finales de la década de los cincuenta del siglo pasado.
CONOCE A CARMEN.
Allí conocería a Carmen López Llópis, la que sería su novia y luego esposa. Repite García Máiquez, que repetía Santos Cascallana Canóniga, antiguo director general de la Bodega González-Byass, que «El que triunfa en la vida es quien triunfa en la familia»: ahí, con Carmen y con su familia, es donde siempre Enrique ha sentido su máxima satisfacción personal, y como afirma, «también he sentido más nítidamente la mano paternal de Dios»
HERMANDAD DE LA FLAGELACIÓN.
«Volver la vista atrás» afirma «es hacer un recuento de melancolías, siempre agridulces, pero éstas hay que hablarlas, hay que escribirlas, hay incluso que cantarlas como hacen en nuestra tierra, pues las lágrimas que caen hacia dentro encharcan el corazón». Salió por primera vez en la Hermandad de la Flagelación de la Iglesia de San Joaquín del Puerto el año 1978, en agradecimiento por la curación de su mujer, y hace poco en el 2010, ha salido por última vez, dándole el relevo simbólico a su nieto. Para Enriqeue «el círculo se cierra pero, como los círculos del agua, se cierran para expandirse, para abrirse de otra forma que acaso no conocíamos, que no imaginamos, que no podríamos imaginar».

Con su paisano, el poeta universal, Rafael Alberti, en el ingreso de RAM en la Real Academia de San Fernando de Madrid, en 1984.

La dedicatoria de la fotografía, por Rafael Alberti.
FORMACIÓN ACADÉMICA.
Su formación académica es amplia se puede esquematizar en los siguientes puntos:
- Doctor en Farmacia (1969) y Dr. en Ciencias Biológicas (1978) ambos por la Universidad de Granada.
- Diplomado en Sanidad por la Escuela departamental de Cádiz (1981).
- Master en Dirección Técnica por el Centro Superior de Estudios Empresariales (CESEM) Madrid (1982).
- Numerosos cursos de perfeccionamiento en Madrid, Sevilla, Barcelona, Granada, Salamanca Montpeliere… y sobre técnicas tan diversas como cromatografía de gases, espectrofotometría, análisis microbiológico, fermentaciones industriales, etc.
- Asistente académico del programa de Alta Dirección Empresa Cadena Agroalimentaria (ADECA) del Instituto Internacional San Telmo de Sevilla (2007).
- Director de Estudio del Programa Intensivo de Dirección de Empresa (PIDE) en el I.I. San Telmo de Sevilla (2006-07).
PROFESOR UNIVERSITARIO EN GRANADA Y SEVILLA.
La experiencia laboral del Dr. García Máiquez, al igual que su formación es amplia y se inicia en la Universidad de Granada primero como Profesor Ayudante de Clases Prácticas de Microbiología en el curso 1966-67 y en el siguiente obtiene por concurso oposición la plaza de Prof. Adjunto de Microbiología de la Univ. de Sevilla en la Facultad de Ciencias Biológicas. Parece ser que fue el Profesor Adjunto más joven de España en aquella época. También fue Profesor Adjunto de Biología en la misma Facultad, y con unas perspectivas de ser Catedrático de Microbiología en pocos años, abandona la Universidad para integrarse en un grupo de investigación privada en el campo de la Enología a través de la empresa González Byass de Jerez, decisión que no le debió resultar fácil. (En la imagen de la izquierda, escudo de la Universidad de Granada).

En González Byass en el fundacional cuarto de muestras de la bodega de Jerez.
DIRECTOR DE I+D EN GONZÁLEZ BYASS.
Inicia su labor en el campo de la Microbiología Enológica, poco desarrollada en esas fechas siendo en 1985 nombrado Director de I+D de la bodejga jerezana González Byass, cargo que le permite dirigir a una magnífico grupo de profesionales, con innovaciones en procedimientos técnicos, nuevas tecnologías, mejoras productivas, obtención de patentes propias, publicaciones de numerosos trabajos de investigación en revistas nacionales y extranjeras, conferencias en universidades, seminarios, mesas redondas, dentro y fuera de España donde se le reconoce como uno de los grandes expertos en levaduras de “flor”. Tiene escrito un capítulo de su especialidad en el libro “Application à l’oenologie des progrès récents en microbiologie et en fermentation” Paris 1988

TESIS Y CURSOS ESPECIALIZADOS.
Director de seis Tesis Doctorales y por su especialización ha sido requerido como miembro de Tribunal para juzgar otras tantas tesis doctorales. Profesor del Master de Tratamientos de Residuos, impartidos en la Universidad Internacional de Andalucía en su sede de Baeza (Jaén).
Profesor en numerosos cursos especializados: Facultad de Medicina de la Universdad Autónoma de Madrid (1978 y 1980); Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Barcelona (1993); Universidad Internacional de Andalucía Baeza (1997, 1998, 2001).
Ha impartido curso de tercer ciclo de Doctorado en la Universidad de Sevilla; de Climas Cálidos. Colaborador honorario adscrito al Departamento de Química Agrícola de la Universidad de Sevilla de 1997 al 2004.
SABIO MICROBIÓLOGO.
El presidente de la Academia Iberoamericana de Farmacia lo calificó como «uno de los mas sabios microbiólogos enólogo de nuestro país». Desde 1992 y hasta 2003, año en el que cumple sesenta años, fue Director de la División Técnica de González Byass que agrupaba a las Direcciones de Producción, Viñas, Embotellados, Logística y Compras. (En la imagen de la izquierda, escudo de la Academia Iberoamericana de Farmacia).
ORGANIZACIONES EMPRESARIALES.
Miembro fundador, en representación de González Byass, de la Fundación Española de la Nutrición (FEN) en Madrid (1984). Secretario Nacional del grupo especializado de Micología de la Sociedad Española de Microbiología. Vocal electo en los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar (1997). Del Brandy de Jerez (2001). Del Vinagre de Jerez como vocal fundador (1992).
DIRECTIVO DE EMPRESAS.
Fue Consejero en las siguientes empresas:
- Castell de Vilarnau S.A. ( Cava) desde 1985 al 2003
- Bodegas Beronia S.A. (Rioja) 1995-2003
- Bodega Croft Jerez 2001-2003
- Alcoholera de Chinchón/Celidesa. (Anís Chinchón). Desde 1988-2003
- Presidente ejecutivo de Alcoholera de la Mancha (ALSA) y Vinícola Alcoholera Manchega (VAMSA) desde 1991 al 2003.

Lectura del discurso de ingreso en la Real Academia Nacional de Farmacia en Madrid 1997.
LAS ACADEMIAS.
Al mismo tiempo compatibilizó la actividad profesional con la humanística perteneciendo a varias academias y de destacar su presencia en la Real Academia Nacional de Farmacia, único gaditano en dicha institución, anteriormente lo era Lora Tamayo, y en la que solo están seis andaluces: cuatro catedráticos de la Facultad de Granada y uno de la de Sevilla. A modo de resumen podemos recordar sus ingresos y discursos:
Académico de número de la de Bellas Artes de Santa Cecilia del Puerto de Santa María con “Goya y el jerez” (1986) contestado por Rafael Manzano.
Académico correspondiente de la Real Academia Nacional de Farmacia con “El jerez entre la tradición y la tecnología” (1997) contestado por el profesor Gregorio Varela.
Académico de la Iberoamericana de Farmacia de Granada-Sevilla con “Los vinos de ida y vuelta” (2004) contestado por el Profeso Alberto Ramos Santana.

En su casa, cenando entre el pintor Juan Lara y el poeta universal Rafael Alberti.
ACADEMIA SANTA CECILIA.
El haber estado en dos ocasiones al frente de Junta Gestoras de la Academia Santa Cecilia y ser académico de la misma desde la constitución del Cuerpo de Académicos, le ha llevado a proponer a distintos Ayuntamientos que la Academia sea órgano consultivo para gestiones relacionada con el patrimonio y urbanismo local, asesoramiento totalmente gratuito y por personas expertas pero, afirma «nunca se ha tenido en cuenta, porque ya se sabe lo que quieren los políticos».
Ha contestado numerosos discursos de ingreso en la Academia de Bellas Artes. Santa Cecilia, entre otros a Carmen Garrido, Rafael Manzano, Juan Lara, Javier Maldonado, Alfonso Pérez Moreno, el Dr. Argemi…..
Ha pregonado la Semana Santa del Puerto en 1992, a la Virgen de los Milagros, a la del Carmen,… aunque nunca se ha considerado pregonero y ha escrito en distintas revistas y periódicos a nivel nacional. Actualmente, y desde su creación, forma parte del jurado que concede el Premio de Invención e Investigación Química Aplicada Prof. Martínez Moreno de la Univ. de Sevilla; y preside el comité de asesoramiento de la Asociación portuense Rocalla.
AFICIONES
Entre sus aficiones está la lectura, visitar exposiciones de pintura, escribir en la prensa y pescar, pescar sobre deportes como el paddel, el golf, el tenis. Con catorce años ya iba al puente del tren y al de San Alejandro y por detrás del molino a pescar en el Guadalete, con una antigua caña de madera que aún conserva regalo de su padre. Aunque ha cambiado el lugar de pesca, han ido modernizándose las cañas, los anzuelos y los barcos, la afición la mantiene intacta, y la ha heredado con igual entusiasmo su único hijo farmacéutico, Nicolás, y su único nieto varón, Nikito. (En la imagen, pesca de una corvina de 36 kg. en aguas de la bahia con Alejandro Hiniesta en 2005).
EL PUERTO EN EL RECUERDO.
«El Puerto de mi niñez» rememora «con sus tiempos lentos, perezosos, casi holgazanes, con tardes que se eternizaban como días de junio y noches luminosas como de luna llena, los recuerdo ahora con melancolía como es natural, agolpándose en mi memoria estampas irrepetibles recordando solo su calle Larga: el convento de las Salesas, la misa de madrugada para cazadores y pescadores en los Agustinos, con el aspecto a las 7 de la mañana de ser todos un poco cazadores furtivos, o la misa del Gallo en Las Capuchinas y calle Larga que terminaba en la Victoria y huerta de San Javier de los Tejadas. Por el Sur el campo de la 'Gimnástica' con sus partidos de futbol y por Levante el muelle pesquero con la Parte y la Jarampa; y Juan Hernández, Miguel Roselló, 'el Agarrao' y La Otra Banda; y en esta el Resbaladero y La Lucha, y el colegio de la Pescadería como centro neurálgico de los otoños, inviernos y primavera de mi infancia».

En la fotografía, con los amigos gaditanos: matrimonios Lacave, Acaso, Paredes, Ruiz Tagle y Martinez del Cerro en Regla, Chipiona.
Continúa «y los paseos por el Parque en las tardes de verano para terminar en el Cinema España, en el Macario o en el Colón, el puesto de la Rubia, donde se podía comprar un par de 'Bisontes”' sueltos… y ese largo etc. con tantas cosas inolvidables y sentidas. Y todo ello enmarcado en casas señoriales –de los Sánchez-Cossio, Galarza, Gutiérrez Martel-, por citar solo las cercanas a la Plaza de Isaac Peral, posiblemente viejas pero realmente maravillosas que se nos fueron tirando, perdiendo o desgraciadamente renovando con auténticos adefesios; y personajes retenidos para siempre en la retina: 'la Bilili', 'la Tula', Cándida 'la Negra', 'la Farfolla'.. y casa Lucas, Bar Central, Puerto Bar,..»

Calle Larga, frente a la altura de la casa donde nació y vivió Enrique García Máiquez.
REFLEXIÓN SOBRE EL PRESENTE Y FUTURO DE EL PUERTO.
«Resulta muy difícil volver, devolver al Puerto, esa clase innata que tuvo en tiempos pasados pero aún reciente, hemos tenido unos últimos treinta años, donde los gestores municipales han hecho del servicio público una profesión, donde lo que les interesa ante todo es mantenerse en el cargo recibiendo y ejecutando las ordenes recibidas del partido, salvo honrosas excepciones, mientras que otros han defraudados estrepitosamente. Se ha perdido mucho tiempo y buscar ahora soluciones es realmente complicado; entre otras cosas porque se han dejado de inculcar, desde pequeños, valores fundamentales: disciplina, esfuerzo, capacidad de trabajo, sacrificio, educación….. y a la larga todo esto tiene un coste, aunque inmaterial, pero carísimo. No se ve a nuestra sociedad dispuesta a asumir los cambios necesarios».

Juan Bautista Poquet Moreno nació en la Placilla, en la Casa de Los Leones, hace 49 años, arriba de donde estaba la charcutería de Los Pepes. Más tarde el matrimonio formado por sus padres, Juan Bautista y Pilar y sus cuatro hijos se trasladarían a la Torre de Fermesa. Su padre, hombre de mar por tradición familiar, de siempre, es sobrino del desaparecido 


aquí. Su relación con los populares en El Puerto pasa por ser solo un militante de base.
EN SEPTIEMBRE, RNE.


EL CORTEJO O LOS PALOMOS RATEROS.
PALOMAS AUTÓCTONAS. 

En nuestra ciudad existen tres clubes de aficionados a este palomo: Los Bravos, La Portuense y el Club deportivo Los Bravos que acumulan decenas de aficionados, amen de las personas que practican esta modalidad sin estar incluidos en asociación alguna y que se cuentan por cientos. (Cartel Certamen año 2009).














El pescado que llegaba a la fábrica se cocía; después, en unos patios que estaban detrás de la fábrica, se extendían al sol para secarlos, tarea quellevaba varios días. Después de seco se molía y salía la harina usada como base para hacer el pienso. Todo este proceso hacía que, cuando soplaba Levante El Puerto oliese, y no precisamente a agua de colonia concentrada Álvarez Gómez, sino a demonios, puñeta. Pero oye, a todo se acostumbra uno, llega un momento que las cosas que no te gustan se instalan a tú alrededor, que te llenas de paciencia y dices, que le voy a hacer.
Algunos veces, paso por alguna frutería y la fruta no huele a nada. Recuerdo la frutería de Félix Pérez Peral en calle Larga, donde hoy se encuentra Cajamar: olía desde diez metros antes de llegar. Como olían los montones de melones blancos y escritos, que en este tiempo se ponía en La Placilla; la fruta que traían los mayetos al mercado: ciruelas, peras, perillos de Palacio, brevas, tomates de Rota,… que sensaciones.
Había un establecimiento en la calle Ganado, junto al desaparecido almacén de los Verde, que fue antes una farmacia. Era el puesto del Mellado; vendía sardinas arenques, aceitunas y queso de cabra. Otra tienda, donde hoy está la charcutería de Ramón Insua Lavin, a la que le decían Casa del Tío Luis, vendía lo mismo que el Mellado. Me gustaban también estos sitios.

Cuando el varadero de Pastrana daba las boqueadas surgió el del Guadalete que todavía subsiste y se encuentra en la Avenida Bajamar próximo al Club Náutico, donde reparan en la actualidad la escasa flota, apenas 14 unidades, de las 132 de barcos base que teníamos a mediados de los años 70.






La iniciativa del cortejo marítimo partió del Ayuntamiento encabezado por el Alcalde Eduardo Ruiz-Golluri, (en la imagen de la izquierda) quien promovió los festejos durante su mandato. Fue un emprendedor alcalde que truncó su inquieta trayectoria con la llegada de la Segunda República. Entre otros eventos ideó la denominada Fiesta del Vino en el Parque de la Victoria, una de las precursoras de nuestra actual Feria de Primavera. El turismo estival, demasiado elitista entonces, se convertía en uno de los mimos del gobierno local más por prestigio que como una fuente de ingresos de primer orden. Aunque algunos empresarios y políticos visionarios comenzaron a sospechar de las posibilidades del sector.









Nani jugaba en las calles Cantarería, Ganado y Zarza; y en la Plaza Peral y en el patio de la casa de su abuela paterna, Rosario, donde estaba la fragua del ‘Chico de la Herrería’, al final de la calle de la Arena, por el Ejido de San Juan; allí pelaban burros y les hacían decoraciones en el pelo.
En 1976, de adolescente, con un grupo de amigos entre los que se encontraban Juan José López Amador y José Antonio Bedoya, hacen una petición a Manuel Martínez Alfonso, a la sazón alcalde de la Ciudad, informándole de que tienen material que había recogido en superficie en diversos lugares de interés arqueológico, con la idea de que se cree un Museo. Por aquel entonces estaba de moda en España el programa de televisión ‘Misión Rescate’, que fomentaba entre la juventud la recuperación de piezas y materiales de interés histórico y arqueológico, concienciándoles en la conservación del patrimonio. Pero la respuesta que recibieron por parte de la primera autoridad municipal fue muy inquietante: «--Y es que se presentó en casa la brigadilla de la Guardia Civil, a ver que era lo que habíamos recogido, dándose la circunstancia de que yo no me encontraba allí en aquel momento».
LAS PIEZAS, VISTAS Y NO VISTAS.
COMISIÓN DE ARTE DE LA PRIORAL.



