En Mayo de 1979 un grupo de amigos le dedicó un homenaje de respeto a Manolo Bejarano, publicando un librito, con prólogo de Alfredo Bootello Reyes, que ha llegado a nuestras manos, donde se recogía en la dedicatoria «A tí Manuel Bejarano Armario, nuestro gran amigo, que ha destacado, no solo en la Historia del Arte, sino en la historia de esta bella ciudad del Puerto de Santa María, con trazos indelebles».
Cuando la estación invernal está acabándose, nace en una calle portuense, la calle Zarza en el número 53, Manuel Bejarano Armario. Esto ocurría un 12 de marzo e 1920. Como niño de aquella época no estudia, no porque sea indolente, sino simplemente porque detesta los libros de texto. Su familia poco acomodada tampoco le permitía ese lujo.
En algunos colegios donde permaneció, por poco tiempo, “Casa Pinto”, “Doña Conchita Romero” y “Hospitalito”, ya trabajaba, realizaba infatigablemente una labor que absorbía todos sus sentidos, toda su inteligencia, y toda su alma. Este muchacho enjuto, pero fuerte y ancho de espaldas, cantaba, pintaba, toreaba, no con la torpeza y la inconsciencia que es propia de un muchacho de su edad, sino con la seriedad, el tesón y la pericia del que está llamado a ser un Gran Artista del lápiz o del pincel, del cante o del toreo. No hace garabatos como los niños de su edad, sino verdaderas obras de arte.
BOTONES EN EL RACING
A los diez años, es botones del Racing Club Portuense. Su equipo de su alma ¡Cuántos recuerdos! ¡Cuántas alegrías! Durante su permanencia, fueron nueve años, en sus horas libres se dedicaba a pintar, a cantar, a recitar, a torear. Acudía a los homenajes de los necesitados. Era conocido en su ciudad natal. (En la imagen de la izquierda, portda del libreto homenaje a Bejarano. Año 1979).
Llega la hora de incorporarse a los deberes militares. Málaga es su destino. El servicio Militar no le impide desarrollar sus facetas y en la primera oportunidad que se le presenta canta, pinta y torea en un festival dedicado al regimiento. Triunfa y el público le rinde homenaje. Manuel Bejarano Armario llora y puesto de rodillas besa la arena del coso malagueño. Era su primer gran triunfo en tierras lejanas.
…Y SEVILLA.
Cuando en 1940 se licencia, Sevilla es su meta. Ciudad de grandes artistas. Una noche del mes de mayo, un pintor portuense le invita a que asista a un homenaje que se da a una primera figura del Cante. Era en la Campana de Sevilla. Allí acudió nuestro artista acompañado del pintor. Se encuentra con grandes toreros, con empresarios, en resumidas cuentas, con la élite del Arte en aquella fecha. Manuel Bejarano solicita poder unirse al homenaje y la dirección le concede su participación. Su actuación es colosal. El homenajeado se fija en él y le dice:
«--Eres artista. Eres soberano artista, un hombre de alma superior y vida llena de interés. Sigan los jóvenes el ejemplo de su gran voluntad y de su actividad sin precedentes. Eres original, prodigiosamente original, desde que naciste hasta la fecha, la historia del Arte no registra un caso ni igual ni siquiera semejante». Así fue como recibió la alternativa. (En la imagen, autobús en el que Manolo viajaría a Sevilla).
Manuel Bejarano Armario es el creador, el artista por temperamento, el que hubiera creado el Arte de no existir ya cuando él naciera. Veinte años permaneció en Sevilla. Triunfo tras triunfos. Las Peñas Trianeras y Rocieras le rinden homenaje. Ha nacido un gran pintor, un gran torero de Salón, un formidable saetero, un incomparable cantaor. Ha nacido un artista…

Poniendo un par de banderillas. De la producción del año 1981. "Se difumina en un mundo alegre y sin complicaciones. Su pintura vuelve al tema taurino una y otra vez. En un mundo, el de los toros, que le atrae desde muy niño, su combinación de colores llama poderosamente la atención" Alfredo Bootello, del prólogo.
ALICAÍDO.
Año de 1960. Una enfermedad, no física sino moral, le impiden nuevos triunfos en tierras sevillanas. Regresa a su ciudad natal, a su Puerto de Santa María. Sucedía un 16 de julio, festividad de la Patrona del Mar. El Puerto estaba en fiesta. Los barcos engalanados. Nuestro artista alicaído cruza la ciudad, no quiere saber nada de fiesta, ni de Sevilla, ni de triunfos. Quiere descansar, reponerse de los disgustos y sinsabores recibidos.
ENCUENTRO CON DURÁN.
Pasan los días, las semanas, los meses. Estamos en el mes de septiembre, hace tres meses que está en su ciudad natal. Su salud es excelente. Está fuerte moralmente. Es una mañana del mes de septiembre, soleada y alegre. Manuel Bejarano acaba de salir de su casa y camina al azar, sin rumbo fijo, con intención solo de aprovechar el cálido y alegre sol de la mañana. De pronto un transeúnte llama su atención y le obliga a detenerse ¿Será posible? ¿Será Durán, un amigo de la infancia, u otro que sea el vivo retrato de él? No, no, es Durán, el mismo Durán. Y para acabar de cerciorarse, se va hacia él y le corta el paso.

La plaza del Castillo, en 1960, durante unas Fiestas de la Hispanidad.
«--¡Durán!». «--¡Bejarano!» En la mente de ambos se produce una nostálgica evocación. Esto ocurría en los alegres jardines de su Plaza del Castillo de San Marcos. Como siempre van hablando de Arte. «--Yo – dice Bejarano- lo que con más empeño he de procurar ha de ser conseguir el relieve». Andando, andando, habían llegado a la Rotonda de la Puntilla.
Varios años estuvieron Manuel Bejarano y su amigo coleccionando obras. Para despedirse Durán ante una obra pintada por el maestro, tiene estas frases de elogio: «--¡Oh! ¿Qué es esto que mis ojos ven y mi alma rechaza? Esas líneas, ese color, ese brío, ese armonioso conjunto. Por favor, Bejarano, dame la prueba de que no he enloquecido». «--Es arte», le responde Durán es hoy pintor consagrado. Reside en Madrid. Es otro artista. Con palabras entrecortadas Manuel Bejarano se acuerda de su fiel amigo. Fue para él su otro gran descubridor. Su compañía le hizo mucho bien.

'En el albero'. Obra correspondiente a finales de la década de los ochenta del siglo pasado. "Se le ha querido encasillar como pintor 'naif'. Disiento. Aunque su pintura no está exenta de infantilismo, si nos fijamos bien en su cromatismo y en su línea, se sale del mundo 'naif' para volverse a encontrar con él mismo". Del prólogo de Alfredo Bootello.
EL AMOR Y EL CASAMIENTO.
Durante los siguientes años, Manuel Bejarano se afianza dentro de ese difícil mundo del arte. Era su bahía gaditana testigo de sus quehaceres. Su alma desolada como un desierto nocturno, en que parece solo puede erguirse la voluntad rebelde a modo de pirámide agresiva, se oye, sin embargo, como el murmullo de una palmera la tierna voz del amor. Era su amor, si su amor, no lo podía abandonar… En vano había luchado contra esa pasión, que aún en él exigía el nombre de amor. Sí, ¡aquello era amor, tiernos sentimientos!, sí, nuestro artista se había enamorado. Pero un artista ha de saber también otras muchas cosas que le distinguían de un analfabeto. Y él las conocía y sus sentimientos se iban perfeccionando. El día 1 de enero de 1969 se casa. Tiene esposa, una esposa que le dedica toda su atención y que no hubiera podido ser superada en buenas cualidades por mujer alguna. Para nuestra artista es su reina, su gran compañera, su alegría, sus sufrimientos, es todo…

Una faena con el capote. 7 de mayo de 1979. "No se le entiende bien si no se le conoce bien, por encima de cualquier técnica, la pintura de Manolo Bejarano es, sin duda, la ilusión hecha arte". Del prólogo de Alfredo Bootello.
VUELTA A SEVILLA.
Y vuelve a Sevilla, ciudad de grandes recuerdos para nuestro artista. Y triunfa nuevamente. Sevilla se rinde ante el arte de Manuel Bejarano Armario, canta, pinta y torea de salón y sus incondicionales lo pasean a hombro, aquellos que años atrás habían sentido la marcha del siempre querido Bejarano.
MADRID Y DE GIRA POR ESPAÑA.
Por fin, Madrid. Sí, Manuel Bejarano Armario como otros grandes de su época quiere consagrarse en la capital y allí acude. Sus triunfos son apoteósicos. El Escorial, la Bilbaína, son testigos de sus actuaciones. Un diario madrileño días después de su brillante actuación en la Bilbaína, decía: «--En sus obras hay algo terriblemente que cautiva». Ocurría esto en el año 1976.
Después, actuaciones tras actuaciones. Málaga, Sevilla, nuevamente Madrid, Jerez de la Frontera, Grazalema, Bornos, Villamartín, Marbella, Campillo de Llerena, Cáceres, Sanlúcar de Barrameda, Rota, Chipiona, Trebujena, Arcos de la Frontera, Sanlúcar la Mayor, Coria del Río, Écija y Córdoba, fueron testigos de sus grandes Éxitos, sí, Éxitos con mayúscula, porque lo realizado por Manuel Bejarano Armario fue muy difícil de llegar a superar.

Exposición en la Casa de la Cultura en 1978.
PROFETA EN SU TIERRA.
Su ciudad natal lo reclama, y el día 14 de julio de 1977 actúa para los productores del Mar en la “Noche Marinera”. El triunfo es extraordinario. Nuevos contratos para otras actuaciones le sale. El aficionado al Arte está entregado.
En octubre de 1978, la Casa de la Cultura Portuense le abre sus puertas y Manuel Bejarano Armario expone 30 artísticos cuadros que son visitados por una masa de personas. La Cadena Ser a través de su programa en Radio Jerez, le dedica media hora y le entrevista; el Artista se emociona y llora de alegría. Y a través de la emisora manifiesta que su ilusión sería exponer en el Sanatorio de Santa Rosalía. Así se lo concedieron y en un detalle digno de hombre superior regala 30 cuadros al Sanatorio.

Cartel de la Exposición en la que se anuncia de la donación al Sanatorio jerezano de Santa Rosalía. El propio artista se encargaría de rectificarlo añadiendo que fueron 30 las obras donadas. Y recordando que Juan Luis de los Santos acuñó la frase que le adjudicaría: 'Soy pobre pero rico en arte'.
Año 1978. Nuevos triunfos en Jerez y El Puerto. La Feria de Primavera son sus metas. En Jerez de la Frontera actúa en la “Solera del Arte” y en El Puerto, en la Caseta de su Racing Club Portuense. Canta, pinta, torea de salón, recita, el éxito es majestuoso. Y por último, la actuación que ha llevado a cabo el día 30 de marzo de 1979, en la Peña “Buena Gente” de Jerez de la Frontera. Le concedieron Diploma de Honor por su actuación en el Concurso de Saetas.
Si hubiera que copiar aquí las alabanzas que la crítica ha hecho del gigante del arte, habría que quintuplicar lo dicho. Manuel Bejarano Armario ha estallado como una tempestad, es todo un Artista. (Texto: Boga. Año 1979).
(Los cuadros que aparecen en esta nótula pertenecen a una colección de 25 obras que fueron regalados hace 20 años por su autor a José María Morillo, quien consciente del valor del legado pictórico de Bejarano los custodia y admira como corrresponde y tiene intención de hacer una exposición retrospectiva con los mismos, en homenaje al pintor y vate porteño).

Juan Fabra es un porteño aficionado al vuelo con planeadores que está descubriendo El Puerto desde otra perspectiva a la mayoría de los portuenses e incluso a quienes nos visitan. El Puerto desde el aire, en movimiento y a una distancia cercana a la tierra. Tiene, de momento, una serie de vuelos sobre las playas de El Puerto que iremos publicando en Gente del Puerto, pero sus proyectos no se paran ahí. También piensa en sobrevolar edificios desde el interior. E incluso con un amigo, Rafael Rodríguez, están estudiando grabar vuelos en helicópteros en miniatura.
VUELOS CON CUATRO AVIONES.










Eva María Marín Ares, nace el 1 de noviembre de 1970 en la calle Larga, Día de los Tosantos, 215 años después del Terremoto de Lisboa que descabezó las tres estatuas de la Puerta del Sol de la Prioral y también del Maremoto (o Tsunami) que arrasó nuestras costas y que, en El Puerto, subió el nivel de las aguas hasta la calle de la Victoria.






SUS CREACIONES.
INTERNET.

Hoy día, el Patchwork es una expresión artística que permite realizar obras de gran originalidad y belleza, debido a la evolución y riqueza de las diversas técnicas de diseño y confección de las obras y aplicarse a multitud de elementos modernos: Bolsos, carteras, manteles, agendas, ropa, cuadros...??Como toda obra creativa genera paz y satisfacción.
Manuel del Pino, El Niño del Matadero, fue un artista polifacético. Aparte de un grandísimo torero, fue pintor y escultor. Según creo hay personas que todavía conservan algunas esculturas. La familia de Juan Barrero y, quizás, la de Jose Luis Osborne Vázquez, --según mis noticias--, podrían tener algunas. Es una lástima que no se conozca su obra. Quienes han tenido el privilegio de verlas, me cuentan el realismo con que plasmaba, la impresionante pelea de dos toros bravos.



Cuando no el barro, el papel; o el cartón; o las mismas paredes encaladas del Matadero; en uno de cuyos muros llegó a pintar a carboncillo un tren completo y bien trazado, que a la hora de dar nueva cal a las paredes, respetaron los brochistas aquella infantil obra de arte, que perduró hasta que el tiempo acabó con ellas. El dibujo y el modelado erean su verdaderas aficiones.
Nace en la clínica del Dr. Frontela el 22 de noviembre de 1978. Hijo de Miguel Sánchez Santos, agente tributario del Ayuntamiento y de Ángeles Ivars Rojas, quien lleva marcado a fuego los 40 días que el pequeño Miguel se llevó llorando durante 24 horas cuando nació. Es el mayor de tres hermanos, Oscar el ‘pequeño’ es policía nacional, destinado en Melilla y María, diseñadora gráfica de la marca ‘Si Quiero Bodas’.
En todos ellos, el que perdía o se iba, se llevaba el cosqui y la pringá, así que en alerta toda la tarde hasta que su madre le diese una voz por la ventana. A medida que se hacía adulto se daba cuenta de lo feliz que había sido de pequeño y a la mas mínima recalca “er Migué ….de Durango”, como homenaje a su reducto patrio y nostalgia de esa infancia.








Hipólito Sancho Mayi Díez de Aux-Sopranis (Sancho de Sopranis) nació en el número 21 de la calle Palma de nuestra ciudad, el 2 de marzo de 1893falleciendo el 17 de agosto de 1964 en su casa del número 26 de la calle Luna. Combinando los apellidos de sus ascendientess utilizó con frecuencia seudónimos y criptónimos, por los que ha sido ampliamente reconocido, siendo el más habitual entre todos ellos el de Sancho de Sopranis, aunque usaría los de Rafael de Ayraldo, Sancho de Melgar, Sopranis, Senex, Pedro Hisam, Cibo de Sopranis, Cibo d'ria... Con unos y otros firmaría casi medio millar de trabajos de investigación entre libros, artículos, colaboraciones en revistas y periódicos, etc.
Ésta abarca amplios y variados temas, entre ellos los religiosos –él conocía como nadie la orden dominica y su historia-, las épocas medieval y moderna, la historia comarcal, sobre todo la de las ciudades de Jerez y El Puerto en las que acometió trabajos tan ingentes como la elaboración de una historia de las mismas; y también artísticos, aspectos este ultimo en el que destaca la organización de la muestra del museo de la catedral gaditana y su vinculación a la restauración del Castillo de San Marcos portuense, que él realizó junto a extensos estudios del edificio. También fue quién gestó y desarrolló las visitas a los monumentos jerezanos, tan populares y célebres por su contribución al acercamiento de la ciudad a sus habitantes y a los que otorgó un reconocido merito. (En la imagen de la izquierda, portada del libro de 'El Puerto de Santa María y el Descubrimiento de América, escrito con Rafael Barris y publicado en 1926. En la fotografía, facsímil publicado por la Academia de Bellas Artes 'Ssanta Cecilia' en 1992. Hubo que pedir un ejemplar a la Biblioteca Nacional de Madrid, al no existir ninguno en las de la zona. Fue un homenaje y la recuperación de un libro para los lectores de hogaño).
A lo largo de su trayectoria profesional recibió Hipólito diversos premios, nombramientos y condecoraciones. Entre otros, le fue concedida la Medalla de Oro de la Ciudad de Melilla y obtuvo el nombramiento de miembro de la Orden de Mehdauía en Marruecos, etc… Igualmente fue miembro de Academias como la Real Hispanoamericana de Ciencias y Artes de Cádiz o la Real de Historia de las Bellas Artes de Sevilla, y tuvo una intensa y activa participación en la fundación y desarrollo del Centro de Estudios Históricos Jerezanos, tarea esta en la que colaboró estrechamente con su fundador Tomás García Figueras. Con este investigador jerezano le unían también temas de investigación, como los trabajos realizados en el Archivo de Jerez, su etapa africana y la publicación de sus trabajos en revistas como África o Mauritania, etc… Se relacionó asimismo con otros estudiosos como Rafael Barris, Juan de la Lastra Terry o Fernando Monguió Betcher, colaborando en ocasiones con alguno de ellos. (En la imagen de la izquierda portada del libro 'Alfonso X el Sabio y El Puerto de Santa María', editado en 1984, que recoge artículos dispersos de Sancho y que fue presentado por el invetigador y hoy director del Centro Municipal de Patrimonio Histórico, Javier Maldonado Rosso y la historiadora Mercedes García Pazos. Como afirmó Maldonado, 'A Hipólito Sancho le debemos el que sentase el conocimiento de este periodo de la historia de El Puerto sobre bases científicas).
Impartió clases entre otros centros, en la Academia Poullet en la calle Cruces, en el Instituto de Jerez y en el colegio los Marianistas de dicha ciudad; trabajó en el Archivo y Biblioteca Pública Municipal. Fue secretario General del alcalde de El Puerto, Antonio Rives Brest, en 1939. Cronista Oficial de El Puerto, por nombramiento de 13 de febrero de 1939, finalizando su vinculación con la instiución municiapl en enero de 1941. Fue el responsable de la imagen actual que presenta el Castillo de San Marcos y de su restauracion y hemos de señalar, además, que estuvo en los negocios de la vinatería, tan propios de El Puerto, en una aventura empresarial familiar, una de cuyas etiquetas mostramos en la imagen de la izquierda.


HISTORIA DEL PUERTO DE SANTA MARÍA. Desde su incorporación a los dominios cristianos en 1259 hasta el año mil ochocientos. Ensayo de una síntesis.
El libro IV, El Iluminismo, quizás el título menos afortunado tiene su inicio en la incorporación del Puerto a la Corona, coincidente con la estancia en la ciudad de la familia real de Felipe V, cuyos pormenores relata Sancho. No olvida Sancho en las páginas que dedica al siglo XVIII, efectuar un repaso a la vida religiosa de la ciudad. Parcas son en cambio las páginas dedicadas a la vida económica local, con las que remata la obra y que ofrecen un sumario testimonio de la roturación de alrededor de doscientas aranzadas de arenales para viñas, la ruina de las salinas y el desarrollo comercial. La síntesis de Hipólito Sancho se completa con unos nutridos apéndices dedicados a las magistraturas portuenses durante la Edad Moderna, que vienen acompañados de sendos índices onomástico y toponímico. (En la imagen, portada del libro, edición 2007).

Su padre, funcionario de Patrimonio Nacional, había sido detenido en su domicilio de San Lorenzo del Escorial por milicianos republicanos, y trasladado a Madrid. A partir de ese momento su madre, que también se traslada a la capital, no tendrá ya más noticias ciertas de su marido. (En la imagen, Antonio Alonso Sotillo, su padre).
PICOLO: INFANCIA EN EL PUERTO.
Javier (en la imagen de la izquierda, vestido para la Primera Comunión) estudiará en El Puerto, hizo la primera comunión en las Carmelitas y en el Colegio de San José y San Estanislao, donde tendrá como condiscípulos a Crespo, Rascón, Gonzalo Benjumeda, Borja Osborne Vázquez, … ; luego vendría el Colegio de El Palo (Málaga), donde cursa el bachiller para mas adelante trasladarse a Madrid a hacer lo que siempre quiso hacer, periodismo. “Siempre me gustó escribir”. Así obtiene el título de Periodismo en la Escuela Oficial de Madrid.
En septiembre de 1985 es contratado como subdirector por la Revista ¡Hola!, al año de fallecer su fundador, el rondeño Antonio Sánchez Gómez, donde ya lleva 25 años y, desde hace dos en las funciones de Director Adjunto. Recientemente, el 14 de julio pasado, ha fallecido Eduardo Sánchez Junco, hijo del fundador de la revista y, en la actualidad, continuando la saga familiar, el medio es dirigido, con gran éxito por su nieto Eduardo Sánchez Pérez, con la colaboración de sus hermanas Mamen y Mercedes, quienes tienen casa en El Puerto.




‘A MI MARIDO LO ASESINARON EN PARACUELLOS’.
1943
Miguel del Pino toma la
FERNANDO T. DE TERRY GALARZA.
Eduardo conoce a la catalana que será la mujer de su vida: Antonia Palacios, con quien se casa a la edad de 26 años y con quien tendrá cuatro hijos; además es abuelo reciente pues el pasado agosto ha tenido a su primera nieta. Dos años más tarde, en 1971, deja la carrera militar y se marcha a trabajar en una empresa de distribución del aperitivo francés Ricard, llegando a ser el Delegado para las provincias de Gerona y Lérida.


Como ya se ha dicho, Eduardo visita El Puerto, a veces hasta en 10 ocasiones en el año, lamentando que le hayan quitado el tren hotel que venía desde Barcelona, y del que era usuario habitual. El Puerto sigue siendo su referencia, donde permanecen amigos y familia, entre ellos Rafael Rodríguez Macías, director propietario del Hotel Playa de Valdelagrana, con quien comparte sus días de estancia en nuestra Ciudad. Sin temor a equivocarnos, ejerce de ministro plenipotenciario de El Puerto –de embajador de nuestras excelencias—en la Cataluña que le ha visto crecer y que le posibilitó crear una gran familia. (En la imagen, el hotel Playa de Valdelagrana).
Los padres de Antonio Camacho Caballero (1901-1991), fueron Miguel Camacho Soldado y Josefa Caballero Muñoz originarios de Iznájar (Córdoba). Quedó huérfano de padre siendo muy niño. Junto con su hermana Aurora --unos años mayor-- y su madre se vinieron a El Puerto a vivir con el hermano mayor --Juan- 20 años mayor que él.
COMESTIBLES LA DIANA. EL BAR Y LAS BICICLETAS.


SAN SEBATIÁN, 5.
Con el paso de los años fueron desapareciendo el bar, las bicicletas y los taxis quedando solo el almacén de La Diana que fue traspasado a Isidro Gómez Recalde en el año 1960. En esta fecha el propietario de la finca y almacén era Doña Quintina Caballero, santanderina, posiblemente descendiente de Marcelino Aguaro. En la actualidad el establecimiento es propiedad de José Joaquín Sánchez Sena, quien primero por traspaso de Isidro Gómez Recalde y luego adquiriéndolo, pasó a ser de su propiedad, como ya se ha indicado.
El día 26 de Diciembre de 1931 da parte de baja al Ayuntamiento motivando la baja por avería en el motor. Este vehículo fue trasladado más tarde al garaje de la casa núm. 5 de la calle San Sebastián --casa natal de su esposa María Teresa-- donde permaneció inactivo hasta el año 1952 en que fue transformado en la furgoneta conocida como el “coche o forito de La Diana”. (Antonio Camacho y su mujer, en el interior de 'La Diana').
Este vehículo tiene su historia: Conocido como el ‘Forito de la Diana’, fue inscrito con placa provisional para pruebas num. TO 50035 el 10 de Noviembre de 1925 a nombre de Don Roberto Osborne domiciliado en Sevilla y matriculado posteriormente el 25 octubre 1926. Sus posteriores propietarios fueron: Don Ignacio Osborne Vázquez, Doña Angeles Campos Caro y por último Don Emilio Romero Aranda --todos de El Puerto-- siendo éste último el titular a partir del 12 de Noviembre de 1946 quien lo transfirió a Doña María Teresa García Rodríguez, convertido en furgoneta y con motor sustituido por el perteneciente al Ford Matrícula SE 2719 que, según hemos dicho más arriba, permanecía encerrado en el garaje de la casa numero 5 de la calle San Sebastián desde el 26 de Diciembre de 1931, dando origen –repetimos- a la furgoneta conocida como el “coche de La Diana”. (En la imagen, Antonio Camacho al volante de uno de sus coches de pedales y a su derecha Juanín Barcala, íntimo de Camacho y quien le acompañó a una Feria a Córdoba con dichos vehículos).
Enrique Fernández de Bobadilla y Lassaletta es de los portuenses nacidos en Sevilla, el 9 de octubre de 1957. Es el cuarto de siete hermanos, tres por delante y tres por detrás, fruto del matrimonio celebrado entre Rafael Fernández de Bobadilla y González Abreu y la portuense Pilar Lassaletta Pemartín, apellidos que recuerdan claramente su vinculación con el mundo de las bodegas del Marco del Jerez-Xérès-Sherry.
Su infancia la vivió repartiendo su tiempo por estaciones: los otoños e inviernos en el Hotel Madrid donde su padre, abogado que nunca ejerció, --acaso de ahí vendría su vocación de director de hotel como lo ha sido en El Puerto-- y la primavera y los veranos en la sevillana Barriada de los Americanos --Santa Clara--, y pasaba temporadas en la casa de sus primos, en el Recreo de las Marías, en la carretera de Sanlúcar, donde hoy existe una Escuela de Hípica del mismo nombre. Estuvo hasta tercero de bachillerato en el Colegio Portacoeli de los Jesuitas, en la capital hispalense. En 1972 se traslada con la familia a Madrid, ya que su padre se hace cargo de la Restauración de los Hoteles Ritz y Palace (en la imagen de la izquierda, fotografía nocturna de la puerta principal de éste último), estudiando en el madrileño Colegio Velázquez hasta la finalización del bachillerato.


SEVILLA Y LA EXPO’92
En su última etapa en hoteles ha ejercido como director en el Hotel Los Jándalos de Vistahermosa, durante siete años, (2002-2009) hasta que, hace un par de años ha sido fichado por la nueva propiedad de Puerto Sherry, trabajando en el Area de Desarrollo de dicho complejo náutico, deportivo y turístico. Ahí ocupa su tiempo profesional actual, atareado en buscar nuevas actividades y oportunidades de negocio para crear y dotar de más vida el entorno del puerto deportivo más grande del atlántico sur de Europa.
SU FAMILIA.