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Juan Benitez Verano con la sartén que utilizan para hacer sus tortillas desde hace más de 40 años.

El Puerto de Santa María participará en el curso de la primera licenciatura en Tortillología organizado por el Colegio Oficial de Tapatólogos de la Provincia de Cádiz y la revista gastronómica Cosas de Comé. Esta participación portuense consiste en el patrocinio que del curso realiza Bodegas Caballero y en el protagonismo que tomará la famosa tortilla del Bar Apolo, situado en la calle Palacios.

Como se ha informado desde la organización de estos estudios reglados, la famosa tortilla mixta de este establecimiento, que lleva haciéndose ya 40 años, será una de las que tengan que probar los estudiantes de la licenciatura. La tortilla la elaboran actualmente los hermanos Roberto y Juan Diego Benitez a los que enseñó su padre Juan Benitez Verano, que la hacía desde que se inauguró el establecimiento.

Juan Diego y Roberto Benitez junto a su padre con el tortillón del Apolo. Aunque su invención es anterior en el Bar Apolo se sirve desde mediados de los años 70, cuando Juan Benitez Verano se incorpora al local.

La tortilla, que hacen a diario y que suele salir calentita a mediodía, se elabora con huevos, patatas, chorizo, pimientos morrones, guisantes y cebolla. Curiosamente la familia sigue utilizando aún, y sólo para la elaboración de la tortilla, la misma sartén con la Juan Benitez comenzó a hacerla. La sartén, que cuidan aplicándole aceite de oliva, se utiliza aún para hacer el tortillón de este bar famoso en El Puerto de Santa María.

La apertura de curso de la licenciatura en Tortillología tendrá lugar el día 5 de septiembre, a las ocho de la tarde, en el restaurante Los Corrales de Sanlucar, (Calzada del Ejército número 44), y durante el acto, organizado por la revista Cosasdecome,  se cortará “la tortilla inaugural” que será una mixta de 321 huevos realizada por el establecimiento sanluqueño.

Los estudios se darán por inaugurados de forma oficial con el corte de la “tortilla inaugural”, un impresionante ejemplar de tortilla mixta realizada por el establecimiento sanluqueño que tendrá cerca de 100 kilos (entre patatas, chorizo, jamón, pimientos verdes y rojos y cebolla) y en la que se emplearán 321 huevos, la más grande realizada hasta ahora por el equipo que comanda Manuel Rangel Macías, el alma mater del restaurante fundado en 1976.

LECCIÓN INAUGURAL: LA PRIMA DE RIESGO.
El acto comenzará a las ocho de la noche con la lectura de la lección inaugural del curso a cargo del inspector del Colegio Oficial de Tapatólogos, el periodista Pepe Monforte, que disertará sobre la influencia de la subida de la prima de riesgo en el grosor de la tortilla de patatas.

Aunque el curso se abre de forma solemne el lunes día 5, los estudiantes de esta primera licenciatura en Tortillología, comienzan ya sus clases el día 1. A partir de hoy pueden visitar los 15 bares de la provincia, situados en nueve municipios, en donde tendrán que probar su tapa de tortilla para así obtener su título como licenciados en tortillología.


MANUAL DE TORTILLOLOGÍA.
Para realizar sus “estudios” los estudiantes deben ir provistos de su manual de tortillología y su hoja de ruta que se les entrega al matricularse en la “carrera”. Cada establecimiento, una vez que el responsable del bar ha comprobado que el estudiante se ha comido la tapa, colocará un símbolo de control en el manual del alumno que así podrá acreditar ante el Colegio Oficial de Tapatólogos que ha completado sus estudios y, por tanto, puede recibir el correspondiente diploma acreditativo. Este se entregará en la fiesta fin de curso que tendrá lugar en el último trimestre de 2012 en la ciudad de Cádiz.

MATRICULACIÓN Y BECAS.
La matriculación para el curso se hace a través de la revista www.cosasdecome.es, mediante un formulario que tienen que rellenar en la propia página. La matrícula tiene un costo de 15 euros, aunque la revista otorga a los suscriptores de la publicación una beca de 5 euros. Asimismo muchos de los bares que imparten las lecciones becan a los estudiantes con copas o tapas gratis cuando piden la tapa de tortilla.

El plazo de matrícula estará abierto hasta el próximo día 31 de mayo de 2012 ya que aunque el plazo para hacer los estudios es de nueve meses, la visita a los bares y la obtención del título puede hacerse en el tiempo que el estudiante desee. De esta forma turistas que acudan a la provincia durante una semana podrán realizar la licenciatura haciendo de esta manera todo un recorrido gastronómico por la provincia y visitando nueve de sus municipios desde ciudades de la costa, hasta zonas de la campiña o de la Sierra.

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La historia de una Ciudad no la marcan únicamente los políticos que la gobernaron o los hitos históricos que la tuvieron como escenario. Más allá de los manuales, hay miles de relatos que dan aquella otra imagen, la del día a día de un pueblo que se amolda al paso del tiempo. Francisco Rodríguez Ceballos, conocido en vida como Paquito Ceballos, uno de esos hombres, al que los años le permitieron conocer el antes y el después de su Puerto natal, de cuya particular historia, sigue siendo un ejemplo.

Paco nació el 3 de diciembre de 1912, día de uno de los copatronos de El Puerto, San Francisco Javier. A los 10 años dejó el colegio para ayudar a su madre, ya que su padre, al que ni siquiera pudo conocer, murió casi dos años después de su nacimiento. Estuvo casado con Balbina Sánchez Rosso, con quien tuvo cinco hijos: Milagros, Francisco, Baldomero, Robertito e Ignacio. Fallecía con el fin de siglo, en el 2000, contando con 88 años de edad

Siendo muy niño, ya se dedicaba a llevar la ropa que su madre lavaba al Colegio de los Jesuitas y a algunas familias importantes de la Ciudad. Aunque su primer sueldo lo recibió en una imprenta a los 10 años, pronto cambió el olor del papel y tinta por el del pescado y los caldos de la tierra. Su primera oportunidad para aprender el oficio de camarero lo tuvo en el Hotel París de la calle Larga, siendo aún un niño. Desde entonces “no le había faltado trabajo ni un solo día”.

Sentados, de izquierda a derecha, S.A.R. el infante Don Juan de Borbón y Battenberg, Francisco Javier de Terry y del Cuvillo, Bernardo Rodríguez Morgado, de espaldas el teniente coronel, comandante general de la plaza Juan García de Diego, Juan Gavala y Laborde (ver nótula núm. 442 en GdP), Juan Pedro Velázquez-Gaztelu Caballero y Joaquín Calero Cuenca (ver nótula núm. 925 en GdP). De pie, Antonio Osborne Vázquez, Francisco Rodríguez Ceballos, dos camareros desconocidos y Juan Pedro Velázquez Gaztelu presidente del Club Náutico entidad que visitó Don Juan de Borbón el 9 de septiembre de 1930, cuando esta entidad se encontraba en la otra banda del río, junto al desaparecido Puente de San Alejandro. /Foto: Colección Vicente González Lechuga.

DON JUAN DE BORBÓN.
Aunque Paco o Paquito era conocido por ser el fundador de ‘Los Pesebres’ en la actualidad ‘Casa Paco’, su primer bar lo compró allá en el año 1930, por el módico precio de 500 pesetas. “--Estaba yo trabajando en el restaurante Antigua de Cabo, cuando me llamaron para tres servicios: uno en Bellas Artes; otro en el Casinillo que había en la plaza de Isaac Peral y el tercero para la inauguración del antiguo Club Náutico, al que acudió Don Juan de Borbón, padre del rey de España”, recordaba.

En la imagen, Paco Rodríguez Ceballos, escoltado por Fosco Valimaña Lechuga (ver nótula núm. 095 en GdP) y Joselito Escribano Ivison (ver nótula núm. 956 en GdP), durante el homenaje que recibió 70 años después, en el 2000 en el Club Náutico, poco antes de su óbito. Detrás, su hijo Paco, propietario del 'Bar Liba'.

‘LA CASUALIDAD’.
Estábamos en 1930. Ganó de ellos un total de 500 pesetas y aunque su intención era dárselas a su novia “porque estábamos juntado para casarnos”, un amigo se cruzó en su camino. Este tenía un bar en la calle Ricardo Alcón (calle Muro). “--Me dijo que lo vendía. Le pregunté que por cuanto. Me respondió que por 500 pesetas..., así que saqué las 500 pesetas del bolsillo, nos dimos un apretón de manos y encargué a Julián Suárez, un pintor que andaba por allí, que pusiera al bar ‘La Casualidad’. “

Paco Rodríguez, de luto, en el centro de la imagen.

‘LA FUENTECILLA’.
Poco duró el negocio porque enseguida lo llamaron a filas y tuvo que venderlo. Una vez cumplida su obligación con la Patria lo llamaron de ‘La Fuentecilla’. Su empleo en este restaurante evitó que su familia pasase hambre en el fatídico año de 1940. “--Aquí en El Puerto hubieron muchas personas que no tenían con que alimentarse, pero, gracias a Dios, la mía comía en el restaurante”.

En la imagen,  el 'Colmado'  a principios del siglo XX, lugar donde hoy se encuentra 'Casa Paco' conocido tambén por 'Casa Paco Ceballos' o 'Los Pesebres'. A la izquierda al fondo, la Plaza de la Herrería y  Casa de los Diezmos, edificio compartimentado en diversos establecimientos de hostelería. (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

Óleo de Adrián Ferreras, propiedad de 'Casa Paco' que se encuentra en su interior y que, inspirado en una fotografía de la época, recrea los felices años 20 del siglo pasado. Existen datos que corroboran que ya funcionaba como Colmado en 1850, a acrgo del montañés Tomás García de Mesa, establecimiento que fue pasando por diversas propiedades hasta abrir como 'Nuevo Colmado' en 1909 de la mano de Joaquín Faz. (Foto: Colección J.M.M.).

Sus siete años de trabajo en ‘La Fuentecilla’ le sirvieron para abrir en 1946 en la Ribera el bar ‘Los Pesebres’ [por las repisas que tenía en las paredes, donde se arrimaban los parroquianos a beber, según recoge Enrique Pérez Fernández], en la actualidad 'Casa Paco', uno de los establecimientos más emblemáticos de la Ciudad. Pero antes, ya tuvo ocasión de conocer a muchos famosos.

Una característica foto de Paco con un gato que vino con un marinero de Tánger en un barco pesquero y se instaló a vivir en el bar. Un buen día descubrió Paco que, durante los periodos de abstinencia de alcohol en los que solo bebía té con leche, que al gato le gustaba la infusión: le avisaba con la pata, que a continuación metía en el vaso y se disponía a tomar su dósis, por lo que había que preparar para dos. El gato hacía sus necesidades en el servicio del bar y dormía en el lomo de un pastor alemán de la zona. Curioso especimen.

MANOLETE Y EL CARDENAL SEGURA.
“--En cierta ocasión serví una comida a Manolete y durante la inauguración de la Capilla del Castillo de San Marcos --entonces de la Condesa Vda. de Gavia--, me llamaron para atender a los invitados, entre los que se encontraba el Cardenal Segura”. Muchos han sido los marqueses, artistas y ricos en general para los que trabajó Francisco. Sin embargo no cesaba de repetir que para él, tan importante era el trato con estos personajes como con el más pobre de la Ciudad. “--La atención al cliente ya no se cuida tanto como entonces”, se lamentaba.

LOS ALICANTINOS.
Por aquel entonces,  en plena década de los cuarenta del siglo pasado, había en el muelle mas de un centenar de barcos. “--Los primeros eran de vela y faenaban en la Punta de Cádiz, pero con los años fueron viniendo los armadores alicantinos y, con ellos, el fomento de la industria pesquera”. Su local, en el que sólo se despachaba vino, se convirtió pronto en el lugar de reunión para hombres de mar. “--Allí acudían los armadores para hacer cuentas con los pescadores”. /En la imagen de la izquierda, curiosa publicidad de Bodegas Osborne, en la que usa como reclamo a la popular marisquera 'La Guachi'.

De aquella época recordaba a muchos personajes populares de la historia local, “--Pobres pero muy alegres. ‘El Chumi’ era hilador, ‘el Caneco, betunero y ‘la Guachi’, la primera marisquera conocida de El Puerto”. Con los años, se fue poniendo de moda comer pescaíto frito en los bares: las tajaítas meonas (trozos de delfín seco y salado) y el cazón bienmesabe (así se conocía el adobo) etc., hacían furor.

De izquierda a derecha, Isidro Obregón, desconcido, Francisco Rodríguez Ceballos, José Sánchez Rodríguez 'el Nene' del Bar 'Los Tres Reyes' (calle Nevería), Luis Paloma, Juan García Crressi, Guillermo García de Leániz, Luis Osborne Tosar, desconocido, Juan Fernández Gallero 'el Gasolina' del Bar 'Juanito', Tadeo Sánchez Rodríguez, Manuel Moreno Moreno y José Serrano 'el Pobre Pepe', de Bar Cádiz (calle Nevería). /Foto: Colección Vicente González Lechuga.

La vida entonces se centraba en el trabajo. “--Aquí no había paro, porque tanto en el campo como en las bodegas el trabajo era manual. Luego los españoles se irían a vendimiar a Francia, pero antiguamente eran los portugueses los que venían aquí a hacer la siega”.

LUGAR DE VERANEO.

El Puerto ha sido siempre un lugar de veraneo. “--Venían de Jerez y de Sevilla para bañarse en las playas de La Puntilla y Fuenterrabía, pero el bullicio era mucho menor. No había tantos bares ni tantas fiestas”. Su vida, al igual que la de los jóvenes de su generación, estuvo marcada por el trabajo. “--Sólo descansábamos el domingo, que era el día que aprovechábamos para ir a la playa, jugar al billar o ver una Corrida de Toros. Por la noche, después del trabajo, nos reuníamos en algún bar”.

Recibió el reconocimiento de Bodegas Osborne y en presencia de Ignacio Osborne Vázquez, de manos del desaparecido coleccionista Ramón Bayo Valdés, con nótula núm. 664 en GdP. La imagen está tomada en la Bodega de Mora.


Con Manolo Gutiérrez 'el Cochino', con nótula múm. 284 en GdP, al que le unía una gran amistad.

Esta afición la siguió conservando ya octogenario; de hecho, las pocas veces que salía a la calle las dedicaba a visitar la desaparecida Bodega de González Rico o las actuales de Osborne para encontrarse con sus amigos.

A pesar de haber trabajado toda su vida no llevaba bien su jubilación. “--Hasta los ochenta seguí haciendo cosas en casa. Limpiaba el pescado antes de llevarlo al bar, arreglaba las mesas, etc. porque me calmaba los nervios”, afirmaba. En 1996 recibía un homenaje de la patronal de hostelería HORECA, que le impuso la insignia de oro de la entidad. Había recibido, también, un homenaje del desaparecido Club Taurino del Parque Calderón, del que era su socio número 1./En la imagen, con la distinción de HORECA, en 1996. Por cierto que su hijo Paco ha recibido recientemente, al cumplir 66 años, idéntica distinción.

El establecimiento es gestionado en la actualidad por sus hijos Baldomero e Ignacio, que mantienen una clientela variopinta y ofrecen unas tapas de mucha categoría lo que les ha hecho acreedores de aparecer en la Guía Michelín. Ver nótula núm. 408 en GdP de Baldomero e Ignacio y las tapas de merluza rebozada.

Botellas antiguas de vinos y caldos de El Puerto que se exhiben en el establecimiento.

Para Paquito su pueblo seguía siendo igual de bonito que antaño, aunque mas grande. De sus labios brotaban estos versos:

El Puerto es un tesoro
con rica fruta y abundante,
tenía dos puentes colgantes
y una gran Plaza de Toros,
la calle Larga sobre todo,
Vistalegre al océano
y esas aguas cristalinas,
saludables y muy finas,
del impero gaditano.

Aunque los aprendió de chico, nunca los olvidó y así lo recordaba en septiembre de 1995. (Texto: Mercedes Torrecillas).

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'Amaría Alcanter' puerto o acceso de las salinas, en árabe. Uno de los nombres por los que se conoció la ciudad portuense hasta la Reconquista.

La empresa Eventos y Rutas Amaría Alcanter surge como idea a principios de 2010, aunque no toma forma hasta noviembre de ese mismo año. Con muchas ganas de trabajar ha comenzadoa esta pyme dedicada a la organización de eventos y rutas, que pretende dar a conocer la ciudad tanto a extranjeros como a residentes, y para ello elaboran estas novedosas rutas preparándolas mediante una documentación exhaustiva. Para ello cuentan con la colaboración del Centro Municipal del Patrimonio Histórico y el Departamento Municipal de Turismo, ambos perteneciente al Ayuntamiento de El Puerto.

SAMUEL CAÑAVATE FERNÁNDEZ.
Nacido el 4 de julio de 1983 en Sevilla. Después de un tiempo en Sevilla y en Inglaterra, su familia se vino a El Puerto a vivir y desde entonces esta ha estado aquí. Yendo y viniendo para formarse académica y profesionalmente en Sevilla, Granada y Alemania. /En la imagen, Samuel por la calle Luna de El Puerto.

Estudió en El Centro Inglés y La Gaviota. Diplomado en Turismo, Licenciado en Publicidad y RRPP por la Universidad de Cádiz, y Master of International Business Operations por la Cámara de Comercio de Sevilla y el Instituto Alemán de Comercio Internacional.

“--Disponemos de numerosos servicios turísticos o, para no limitarlo a los foráneos, llamémosles servicios culturales y de ocio para conocer las distintas facetas de la ciudad portuense.

Ya sea un paseo para conocer la Ciudad de los Cien Palacios, visitando muchas de las casas palacio que nos pasan desapercibidas por la costumbre; conocer los patios portuenses, la ciudad en tiempos del Descubrimiento de las Américas, paseos en barcos por la Bahía, visitar las bodegas Terry con una amplia gama de servicios y precios para grupos y un largo etcétera para que todo el mundo conozca los tesoros escondidos de El Puerto”, afirma Samuel. /En la imagen, los guías de Amaría Alcanter enseñando la Casa de Los Leones, en el entorno de la Placilla. Foto: Diario de Cádiz.

Así, tienen creadas las Rutas ‘La Ciudad de los Cien Palacios’, ‘Ruta de las Américas’, ‘Ruta El Puerto y sus orígenes’, ‘Ruta El Puerto Bodeguero’.

PALMA FLETHES MILLÁN.
Nació el 11 de marzo de 1985 en Estados Unidos Con poco más de un año su familia regresó a Cádiz, para más tarde instalarse en El Puerto hasta hoy día. Ha vivido en varios países por motivos de trabajo de su padre, y más tarde por estudios propios, pero siempre volviendo a la misma ciudad. /En la imagen, Palma, en Morges (Suiza).

En El Puerto estudió en El Marqués de Santa Cruz, el IES Juan Lara y El Centro Inglés. Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Sevilla y Master en Protocolo y Experto Universitario en Gestión del Mercado Cultural y del Ocio por la UNED mientras vivía en Alemania.

“--Durante el verano hemos venido realizando una Ruta por El Puerto que llevamos a cabo todos los martes, jueves y viernes a las 19.30 desde la Plaza del Castillo. En esta ruta se obtiene una visión general de la ciudad y se dan a conocer curiosidades de muchos edificios, así como visitar la bodega Gutiérrez-Colosía, catar los vinos y las Tejas Artesanas de El Puerto”, señala Palma.

¿POR QUÉ EL PUERTO?
Sorprende que jóvenes tan bien preparados, que han conocido mundo, hayan apostado por la creación de una empresa en la Ciudad, por el autoempleo, huyendo de la comodidad de que ‘emprendan otros’ o de trabajar en una gran población. Y es que como afirman al unísono: “En El Puerto se vive muy bien, tenemos calidad de vida. A una hora de carretera o tren se encuentra cualquier tipo de oferta, por lo que no echamos de menos vivir en Madrid o Barcelona o cualquier capital europea. Además, en lo tocante a lo profesional, hemos descubierto un nicho de mercado que no estaba suficientemente explotado: había una oportunidad para nosotros. Y… porque somos de El Puerto”. Son gente inteligente. /En la imagen, portada de Diario de Cádiz del 14 de julio pasado en la que aparecía publicado un  reportaje sobre Amaría Alcanter.

Físicamente tienen su empresa en el Centro de Lanzamiento de Empresas en el Polígono Industrial de ‘Las Salinas’, en la calle Delta. En internet, se les puede localizar en la web www.amaria-alcanter.es aunque como cualquier empresa moderna que se precie, hacen uso de las redes sociales (YouTube, Twitter Facebook, …), por lo que la información actualizada de Amaría Alcanter se encuentra en Facebook.

MK-ENGINE ASESORÍA DE MARKETING.
Han creado, también la asesoría de marketing turístico que dirigen, bajo la marca Mk-Engine, registrada en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Prestan, además, sus servicios a empresas productoras o manufacturadoras que en la actualidad estén exportando o quieran empezar a hacerlo, adheridas o no al Plan PIPE (Plan Iniciación Promoción Exterior), impulsado por el Instituto de Comercio Exterior dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

Entre sus servicios, se encuentran el diseño de un Plan Estratégico y Operativo de Márketing. El estudio y la optimización de los envases, etiquetas, envoltorios y embalajes de productos (pakckaging). Asesoría para el registro de marcas nacionales e internacionales y el diseño de identidad corporativa asistida.

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Los artistas flamencos que contribuyeron al prestigio actual del género y que hoy son considerados maestros por la afición, tal que José Cortés Jiménez 'Pansequito de El Puerto', Manuela Carrasco, Diego Clavel, Calixto Sánchez, Chiquetete, Rancapino, Juan Villar, Aurora Vargas, La Macanita, Manuel Molina o La Susi, entre otros, han denunciado “el nepotismo de la Junta de Andalucía” y exigen “un reparto más equitativo del trabajo que el Instituto Andaluz del Flamenco (IAF) origine, no acumulándolo en unos pocos artistas”. /En la imagen, Pansequito. (Foto: J.C. Muñoz).

Este colectivo, liderado por Pansequito, que cuenta con más de mil quinientas adhesiones y que es secundado tanto por la Asociación de Artistas Flamencos que preside Asunción Demartos como por intelectuales, periodistas, colectivos peñísticos y programadores como Pilar Távora, ha dado a conocer un manifiesto en el que su portavoz e impulsor de la iniciativa, Pansequito, criticó “las prácticas de la contratación” y solicitó “la participación de los artistas en la programación flamenca de la Junta de Andalucía”.

En señal de protesta, además, anunciaron ayer martes en rueda de prensa una manifestación "sin precedentes en el sector" para hoy miércoles 17 de agosto. Partirá a las 11,00 horas desde la sede del Instituto del Flamenco  (en pleno barrio de Santa Cruz) para leer el manifiesto que fue presentado ayer y marchar hasta el Parlamento de Andalucía, para "que la calle se entere" de estas prácticas que consideran "injustas". Para el cantaor, el hecho de que, por ejemplo,a finales de julio no le invitaran a la presentación del Congreso Internacional del Flamenco es buena prueba de que "siempre figuran los mismos".

Pansequito, agachado el segundo por la izquierda junto a Chiquetete, durante la conferencia de prensa que ofreció ayer en Sevilla, rodeado de una veintena de compañeros de la profesión. /Foto: Europa Press.

MANIFIESTO.
En torno a una veintena de artistas presentaron ayer en la capital hispalense un manifiesto, firmado por unas 1.500 personas, en el que piden a la Agencia Andaluza del Flamenco, organismo dependiente de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que "no acumule el trabajo que origine en unos pocos artistas". Igualmente, exigen "una mayor participación de los artistas en los festivales y eventos, aportando exclusivamente criterios artísticos y profesionales".

Los flamencos también han manifestado su "descontento" porque, según aseguran, "mientras un puñado de artistas están copando todos los carteles de festivales, galas y premios, cobrando 6.000 o 10.000 euros por noche", otros muchos profesionales están "sin trabajo" o "haciendo dos galas cada seis años". "Hay trabajo para todos, pero está muy mal repartido", declaraba el cantaor Calixto.

Asimismo, han pedido a la Agencia Andaluza del Flamenco que, "ya que este arte es Patrimonio de la Humanidad", ésta realice "un mayor esfuerzo por generar más trabajo en el sector, lo cual implicaría más difusión y conocimiento del flamenco y un alivio económico en el sector que actualmente pasa una gran crisis".

Portada del último trabajo de Pansequito: 'Un canto a la libertad'.

LOS FLAMENCOS, ASESORES.
Pansequito pedía que sean los flamencos los que intervengan en la confección de “festivales y eventos que el Instituto Andaluz de Flamenco tenga previsto efectuar relacionados con la promoción del flamenco, ya que pueden aportar exclusivamente criterios artísticos y profesionales desde nuestro conocimiento y experiencia”.

FESTIVAL DEL CANTE DE LAS MINAS.
Pansequito manifestaba que desde la Agencia Andaluza del Flamenco "se están gastando grandes cantidades de dinero en promocionar el flamenco en el extranjero y se está olvidando de la cuna de este arte, que es Andalucía". "En veinte años hemos perdido 150 festivales en la Comunidad, y que el evento de referencia del flamenco sea hoy en día el Festival de Cante de las Minas, que se celebra en Murcia, dice mucho al respecto", ha indicado.

Fosforito con la 'Llave del Cante'.

LLAVE DEL CANTE.
"Hay miedo", declaraba Pansequito. "Varios compañeros que apoyan nuestra causa me han transmitido que no se manifiestan porque les han amenazado con retirarles de galas y eventos", señalabaa. Igualmente, expresaba su descontento con la actitud de Antonio Fernández Díaz 'Fosforito', portador de la Llave del Cante Flamenco, ya que mientras este galardón, además de reconocer la trayectoria de un artista, le convierte en un "defensor de este arte", se ha negado a firmar el manifiesto, según informan, por lo que el cantaor le ha pedido que "si no va a defender el flamenco, que devuelva la Llave".

Más información de Pansequito en la nótula núm. 131 en GdP.

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Tres años antes, en 1891, Isaac Peral había pedido la  baja voluntaria en la  Armada. Sus esfuerzos por implantar el  invento del submarino recibían numerosos obstáculos, sobre todo políticos, dada la  afiliación liberal del marino. Frustrado por los  impedimentos en el ámbito náutico, el emprendedor cartagenero puso los  ojos en uno de las  novedades técnicas que brindaba más posibilidades, la  energía eléctrica.

Apostó por el  futuro y tras su paso por la  compañía alemana Lewy Cohetaler, que estaba instalándose en España, decidió crear su propia empresa, bastante tiempo antes de las  fusiones multinacionales y las  subidas de sopetón en los  recibos. El Puerto  había sido una de las  ciudades que le  ofreció cobijo en sus momentos de incomprensión. Una de las  pruebas de su submarino la  efectuó en aguas del Guadalete y en su truncada carrera política fue elegido diputado por la  ciudad portuense, aunque no llegó a tomar posesión.

Con un grupo de inversores, algunos con intención de desquitarse de las  fuerzas conservadoras, y en nombre del progreso en todos los  órdenes, la  firma Electra-Peral Portuense pedía permiso al Ayuntamiento en enero de 1894 para la  construcción de una central térmica en el  centro de la  población (algo que sería inaudito en estos tiempos por motivos medioambientales, que conste).

Una finca con un amplio patio en calle Larga número 78 fue el  lugar elegido para la  instalación, al lado de lo  que sería precisamente Plaza Peral, y al cabo de tantos años, sala de exposiciones de Caja Inmaculada, allí se instaló la  llamada "fábrica de la  luz".

Varias generaciones fueron a las  oficinas de la  esquina a pagar los  recibos, tanto de la  firma pionera como la  que absorbió el  servicio, Sevillana de Electricidad, hoy Endesa tras su posterior fusión.

El  15 de agosto, día de la Inmaculada de hace 117 años, se hizo una prueba del funcionamiento con la  colocación de un alumbrado extraordinario por las  calles con motivo de la  festividad de la  Asunción (a eso se le  llama ahora marketing).El  día definitivo del enganche fue el  8 de diciembre de 1894: la nueva estación térmica de la calle Larga estrenaba la electricidad en El Puerto, para admiración de los  primeros clientes. En el  hotel Vista Alegre se celebró la  cena donde se brindó por el  futuro de la  electricidad en El Puerto. (Texto: Francisco Andrés Gallardo).


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Foto: Raul Doblado. Octubre 2010.

No es la silla, es el torero. Pero la silla sintetiza el clamor. La tarde ronca, el jaleo. Morante, punteado en el trasero tras su segundo par de banderillas, pidió la silla al palco de honor. Ni más ni menos. Lo de este torero es increíble por lo que tiene de inesperado. De mano en mano, la silla se hizo presente en el esplendoroso ruedo de El Puerto, y la gente ahí ya se rompió la camisa definitivamente.

Foto: José Ramón Serrano.6  Agosto 2011.

No es difícil deducirlo: la gente, esta gente de El Puerto de Santa María en representación de otra mucha, quiere alegrías, divertirse. España, está claro, necesita una silla en la que reposar un ratito a gusto. Y hay tardes que, en esto de los toros, el día señalaíto que cantó Raimundo Amador no defrauda. La bajada de la silla a la arena no fue un aterrizaje más: fue la simbiosis de la sorpresa, la pasión y el embrujo. Luego, sentado, Morante sólo pegó un muletazo, otros cuantos más, insólita aquí su facilidad, con la silla en la mano izquierda mientras la derecha obligaba por abajo al toro como si nada.

Foto: José Ramón Serrano. 6 Agosto 2011.

A continuación vino una de esas faenas exprés que jamás se olvidará. Uno a uno, no en tandas tradicionales sino como encerrado a solas en el campo con una becerra, Morante fue espigando los naturales. De adelante a atrás sin excesos ni tirones, y sin saber cuándo ni por qué se acababan. Tal fue que, de seguido, empezó el recital de ayudados por alto. 'Acaganchaos', que decían los mayores del toreo. Muy rumboso, sobrellevando al toro como en volandas, por alto, con una profundidad pocas veces vista. Toda la faena, insisto, estructurada de corrido, como si fuera una serie única. Y excepcional.

Pedrucho 'el Canario', citando con banderillas, en 1905.

Ya en su anterior toro, cuando le aplaudían a rabiar sus redondos, Morante, con el eco aún de la ovación, enjaretó a ese tercero de Cuvillo una rematadísima tanda de naturales. Diríase que era una afrenta al 'tempo' de las faenas de Manzanares, siempre despacioso, ceremonioso, por debajo de los límites del cinemómetro habitual de las faenas. Así, reflexivo entre tanda y tanda, Manzanares terminó de exprimir a sus tres toros. Este torero tiene mucha química, y está en su año. No es recomendable perdérselo.

Rafael 'el Gallo' en 192o. Valencia.

Y, cómo no, Morante con el capote: la sedosa verónica y media al primero, las chicuelinas al quinto y, en el de en medio, el tercero, un saludo monumental. El toro se iba lejos y cuando regresaba al embroque Morante adelantaba la pierna de la 'suerte cargá', así todas las verónicas, solo, inmenso, con un único paso adelante, y el toro que se va y vuelve. A compás. Una media de Manzanares, flexionando una rodilla, realzó aún más la singularidad de la tarde.

La faena de Morante, cortesía de la web Plaza Real.

Me da la sensación de que los dos toreros tenían ganas de lanzar un mensaje. 'Aquí hay partido, señores, y lo jugamos todos, no sólo uno'. Y qué mejor que hacerlo ante más de trece mil espectadores que abarrotaron la Plaza Real. Porque el lleno fue de reventón, aligerado solo por una brisa, maligna para los de luces, pero reparadora para la clientela. Sin ella, en cualquier caso, se hubieran divertido aún más. Porque había muchas, muchas ganas de pasar tres horas incandescentes. (Texto: Fernando Bermejo. Subdirector de deportes de El Mundo).

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Rafael Arvilla Jiménez nace en El Puerto el 23 de Enero de 1928, hijo de José Arvilla Hernández y María Jiménez Sancho. Cursa los estudios elementales y de bachillerato en el Colegio del Pilar de Madrid. /En la imagen, Rafael Arvilla en un autorretrato de 1971, realizado con óleo a espátula.

1928.
En 1928 era alcalde de El Puerto, Alfonso Sancho y Mateos. Ese año era refundada la Hermandad del Nazareno, que empezó su desfile procesional a las 3 de la madrugada la noche del jueves al viernes. Pedro Muñoz Seca estrenaba ocho obras de teatro, entre ellas ‘El Teniente de Alcalde de Zalamea’. El 10 de febrero de dicho año se fundaba el Racing Football Club de El Puerto, celebrándose los primeros encuentros en la Plaza del Polvorista. El maestro Antonio de la Torre González era aquel año Secretario de la Sección Juvenil de la Cruz Roja de Medina Sidonia. El 2 de abril de ese año es nombrado Hijo Adoptivo el benefactor local Elías Ahuja y Andria. Antonio Cruzón Moreno, patrón del Vapor ‘Cádiz’ se calló al agua desde el cantil del del muelle a primeros de junio.

Su padre era un ingeniero industrial de Deusto (Bilbao) que consigue su primer trabajo en Sevilla en una refinería de petróleo. Poco después se traslada a Madrid con CAMPSA (Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleo Sociedad Anónima), la mayor empresa petrolífera de España, y en 1934 es nombrado director general de CAMPSA. Desde la calle Luchana se trasladan a Calle General Mola No. 33 en 1934 y en 1938 se mudan a Burgos. Durante la guerra civil española viven entre Burgos y Ávila. En 1942 Félix de Gregorio le sucede en el puesto de Director General de CAMPSA y comienza a trabajar en una empresa de oxígeno líquido donde ejerce hasta el final de sus días. / En la imagen, nuestro protagonista en El Puerto con sus primos y  hermanos. De izquierda a derecha y de abajo arriba: Teresa Ceballos Jiménez, José y nuestro protagonista Rafael Arvilla Jiménez, y Magdalena Ceballos y María Arvilla.

FALLECIMIENTO DEL PADRE.

El 12 de Junio de 1943, José Arvilla Hernández muere de tuberculosis en Madrid a las 9:10 de la mañana dejando a la familia en una situación delicada y sin medios de subsistencia. Rafael tiene 15 años. Para subsistir, la madre de Rafael, María Jiménez Sancho, se ve obligada a alquilar las habitaciones de la casa y entre los inquilinos se pueden encontrar a Pedro Macabeo, Fernando Esquivias y Osorio. Mientras tanto su hermano Pepe decide montar un laboratorio en la casa lo que conlleva a que esta acabe con un olor que a veces se hacía insoportable. /En el retrato de la izquierda, su madre, María Jiménez Sancho.

ARQUITECTO Y BODA.
Entra en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid donde se gradúa en 1957. Es durante esta época en la que conoce a Marie Françoise Cure Berger, una ciudadana de nacionalidad francesa, al ser ella una de las inquilinas de la casa. Poco después de graduarse, en 1958 se casan y fruto de ese matrimonio nacen sus hijos Carolina, Patricia, Rafael, Cayetana y Javier.

DOCTOR ARQUITECTO EN MARBELLA.
Rafael obtiene el doctorado en Arquitectura en 1961 y poco después de obtenerlo, en Noviembre de 1961, se traslada a Marbella en la provincia de Málaga, con toda la familia, donde continúa desarrollando su actividad profesional. La marcha a Marbella se efectúa bajo contrato con la empresa Torregrosa con un salario de 12.000 pesetas mensuales. Es el primer arquitecto que reside de forma permanente en Marbella, en lo que en su día era un pequeño pueblo de la costa andaluza, e instalándose originalmente en el Hotel El Fuerte desde donde inicia la dirección del Hotel Bellamar. /En la imagen, 'Pinares', óleo y acrílico original de Rafael Arvilla.

EN LA MILLA DE ORO.
En mayo se separa amigablemente de Torregrosa y se instala de forma temporal primero en El Palangre y después en la Calle Valdés. En 1963 se compra una finca en la zona que más tarde se denominará La milla de oro debido a la gran afluencia de dinero, prestigio y personalidades que se incorporan en la zona comprendida entre Marbella y el puerto de yates de lujo Puerto Banús. En 1965 se traslada a Ricmar, un lugar situado a unos 11 kilómetros del centro de la ciudad marbellí, en una casa que llamarían mas tarde Los cuatro olivos, donde vive los próximos 11 años. En 1976 deja la casa de Los cuatro olivos y vive durante un año en un piso del edificio AMI en el corazón de Marbella donde también se encuentra su galería de Arte Art. En 1977 deja el apartamento de AMI y se muda definitivamente a su nueva residencia en el camino del ángel en la finca La Judía, donde continuará viviendo el resto de su vida. Rafael Arvilla Jiménez muere el 19 de febrero de 2008 en Marbella después de una larga enfermedad. /'Palmeras', óleo y espátula. Año 1996, original de Rafael Arvilla.

LA PINTURA.
Para nuestro protagonista, la pintura, que le acompaña desde su niñez, es su gran pasión mientras que la arquitectura es su medio de vida. Todo esto le permite compaginar su gusto por la pintura y el dibujo con la arquitectura, que tiene reflejo en sus obras arquitectónicas donde funcionalidad, gusto por los espacios y armonía visual se mezclan para dar sensación de un lugar que no está fuera de sitio, sino todo lo contrario, que es parte del entorno.

EL RETRATO Y SUS TÉCNICAS.
Rafael Arvilla realizó más de seiscientos retratos al óleo, que estamos en proceso de añadir, además de haber concurrido igualmente en innumerables certámenes de dibujo y pintura desde 1956, año en el que gana el primer premio para carteles de Semana Santa en Cartagena,(Murcia). Llegó a fundar su propia galería de arte, y entre sus exposiciones caben destacar las realizadas en la galería Zurbarán en Madrid, en la sala de exposiciones de Club de Golf de la Moraleja también en Madrid, en la Casa de la Cultura de Fuengirola (Málaga), y por supuesto en Marbella en varias exposiciones. Utilizaba el óleo con la espátula con absoluto dominio y con motivos centrados en retratos, paisajes y bodegones, compaginando tanto la pintura acrílica como el óleo o bien una técnica mixta. /En la imagen, la mujer de Manuel Lores, técnica de óleo y espátula.

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‘Retales de Torería’ es el título de esta exposición de fotografía taurina inaugurada anoche en la Sala Rosa Capote de la Real Plaza de Toros de El Puerto, que recoge los detalles toreros del último lustro de Toros en El Puerto. Con una mirada distinta y renovada, los dos autores, el fotógrafo Víctor Bellvís con las imágenes, y el periodista José Pablo García con los textos, pretenden sorprenderle en esta original galería de arte efímero en la que se convierte la sala de exposiciones de la plaza porteña. Junto a una cuidada selección fotografías en distintos tamaños que reúne pases, retratos y detalles taurinos, y con una pincelada torera, una reproducción de los burladeros del ruedo portuense a escala, las palabras complementan estas instantáneas taurinas. /Portada del catálogo de la muestra, con una imagen de Morante de la Puebla.

Las fotografías expuestas son una selección de retales de la torería de los grandes Maestros de la Fiesta, desde Morante de la Puebla hasta José Tomás pasando por José María Manzanares, sin olvidarnos del torero eterno de El Puerto, José Luis Galloso. Junto a ellos, pequeños trazos artísticos en forma de imágenes de tardes de toros en el coso portuense. Todo reunido en un marco excepcional como es esta Plaza Real y su abono veraniego portuense.

Un momento durante la inauguración, de izquierda a derecha José Pablo García, Millán Alegre concejal de Cultura y Victor Bellvís.

Vista de uno de los dos bodegones que ocupan la muestra consistente en 14 fotografías tamaño 40x50cms y 2 de 70x50 cms, junto a unos 'burladeros' donde se insertan los textos que ilustran la fotografía.

Un detalle de la exposición, ante una imagen y texto sobre el torero José Tomás.

La exposición se puede visitar durante los días de festejo: 4, 5, 6, 7, 12, 14 y 15 de agosto una hora antes del comienzo del espectáculo taurino y hasta media hora después de la finalización del mismo. Para el público en general el recinto expositivo estará abierto de forma gratuita solo dos días, 8 y 10 de agosto, entre las 19:00 y las 22:00 horas.

VICTOR BELLVIS ACOSTA. (BELVA). Fotógrafo.
Nace en El Puerto el 13 de julio de 1985. Viviendo junto a la plaza de toros, pronto descubre una de sus grandes aficiones: la tauromaquia. A este amor, con la edad, a pesar de su juventud, le suma uno nuevo: la fotografía. Empieza en el año 2004 con una cámara réflex de carrete, de forma autodidacta y agradeciendo los consejos de los profesionales que va conociendo, con los que llega a entablar una relación de amistad. En estos años ha colaborado con la revista Aplausos, con el portal taurino www.burladero.com así como durante una larga trayectoria lo hizo con la web www.desdelcallejon.com. La fotografía le ha dado muchas satisfacciones, no solo en forma de premios. Además de esto es Diplomado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Cádiz y, actualmente, estudia un Master de economía y desarrollo en la Universidad de Sevilla.

Más información en la nótula núm. 250 en GdP.
Web de Victor Bellvis.

JOSÉ PABLO GARCÍA BAEZ. Periodista.
Nace en El Puerto el 23 de julio de 1984. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Dio sus primeros pasos en la profesión en su tierra natal; primero en El Puerto Información y un poco más tarde en Radio Puerto. Ya en Sevilla, como becario, inició su andadura en la que fue su mejor escuela de periodismo: El Correo de Andalucía. Después estaría en la Cadena SER y en el equipo fundacional de la edición de Sevilla de La Razón. De la prensa escrita pasó a la televisión. Desde entonces ha trabajado en la productora audiovisual Mediapro (La Sexta), en distintos proyectos: como redactor en la serie ‘Andalucía es su Nombre’ (galardonada con el Premio Andalucía de Periodismo); más tarde trabajaría en la serie documental ‘Andaluzas’; y como guionista en el programa ‘Abrapalabra’, todos para Canal Sur. De una u otra forma, siempre ha estado ligado al mundo de la información taurina escribiendo en los citados medios o a través de las ondas en el programa de radio que dirigía y presentaba en Sevilla fc Radio. Actualmente es colaborador de varios medios de comunicación así como de otras publicaciones digitales especializadas en viajes.

Más información en la nótula núm. 661 en GdP.
Web de José Pablo García.

Ayer Gente del Puerto consiguió pasar los 5.000.000 millones de visitas tras tres años a diario con los lectores. A todos, muchas gracias!!

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Sus padres provenían de Puerto Real. Hasta seis hermanos nacieron fruto del matrimonio entre el maestro Felipe Lamadrid (padre) y Ana Gutiérrez: Carmen, Ana, Maruja, Pepe, Felipe y Paz. Hasta dos estos hermanos llegaron a estudiar lmagisterio como Felipe. Fue el caso de Carmen, que no llegó a ejercer, y de Maruja.

Felipe se casó en su Puerto Real natal con María Muñoz, natural de Ubrique. Ambos se habían conocido mientras estudiaban juntos el magisterio. Pero antes de ejercer de Maestro nacional en El Puerto Santa María, estuvo destinado por otras localidades como Trebujena o Sanlúcar de Barrameda. De dicha unión nacen: Manuel, Milagros, María, Ana y Felipe. Vivían en la portuense calle Cielo.

Por sus colaboraciones en prensa y recuerdos familiares podemos intuir que fue seguidor de Alejandro Lerroux. Primero con el Partido Republicano Radical, ya que colaboró en El Radical Gaditano, semanario que dirigía la Juventud de dicho partido, más tarde en la II República, con Izquierda Republicana. Su relación con la prensa no acaba aquí pues tenemos constancia de escritos suyos durante la segunda época de El Obrero Portuense, en la década de los años 20.

Patio del Colegio del Hospitalito, antes de su restauración.

El matrimonio Lamadrid Muñoz podía pasar para la mayoría de los ciudadanos portuenses contemporáneos como un tanto inusuales, puesto que ambos trabajaban de maestros. Así, mientras María lo hacía en el colegio del Hospitalito –que se situaba en la esquina de las calles Ganado y Zarza-, Felipe ejercía en el colegio de la plaza del Polvorista.

En el Día del Árbol. Vemos con mascota y de perfil a Felipe Lamadrid. Su nieto, el artista Felipe Lamadrid, hijo a su vez del conocido ATS ('Practicante' en aquellos tiempos), del mismo nombre, lo identifica en la foto y recuerda que, en cierta ocasión, camino de La Puntilla su padre le dijo: "--Hijo, estos eucaliptos los plantó tu abuelo". El profesor Juan Gómez  Fernández, preparando su tesis doctoral, descubrió en la sede de la Dirección General de Seguridad de Madrid, el expediente de su abuelo, título de maestro, así como los nombres de quienes lo delataron.

Sus hijas todavía recuerdan los largos paseos que daban y cómo en las noches de verano se sentaban juntos a tomar helados. A veces junto con otros matrimonios entre los que destacaban personalidades de la Inspección de la Enseñanza donde, como advierte la familia, le tenían mucha envidia a Felipe Lamadrid.

18 DE JULIO DE 1936.
Pronto llegaron los regulares al muelle de El Puerto de Santa María, según se cuenta a las cuatro de la tarde del 18 de Julio. Esa misma madrugada fueron en busca de Felipe Lamadrid a su casa y se lo llevaron ante el horror de su familia. Fue llevado al Penal. En el tiempo que estuvo en la cárcel su familia, como casi siempre ocurría, le llevaba alimentos.

El Monasterio de la Victoria convertido en Penal, visto desde las vías del tren procedente de Jerez, antes de llegar a la Estación.

EN EL PENAL.
Un buen día María se dirigió al comandante Martos para preguntarle sobre la situación de su marido a lo que respondió: “Señora, su marido es fusilable...” De vez en cuando entraban, en la cárcel, falangistas y se llevaban a unos cuantos. Posteriormente el propio Felipe contó a sus hijas como estos iban con un papel de estraza donde llevaban apuntados los nombres de los que sacaban para fusilarlos. Así fusilaron a un inspector de enseñanza amigo de Felipe: Juan López de Tamayo, figuramuy importante en la cuestión de la enseñanza en la provincia durante la II República. Tras la depuración fue separado del servicio y se le dio baja en el escalafón. Cesado de empleo y sueldo, salió del Penal el 6 de octubre.

Colegio del Polvorista, en la plaza del mismo nombre esquina con Sol.

TRABAJOS DISPARES.
Tuvo que realizar muchos y dispares trabajos para sacar adelante a su familia: salinero, operario en las Obras del Puerto, representante de achicoria o dando clases particulares. Durante seis años estuvo sin poder ejercer de maestro. En 1941 fallece su esposa María con 54 años. Así, cuando le permiten volver a ejercer su profesión lo destinan a distintos pueblos como Algodonales, Écija, Puerto Real... En esta última localidad conoció a la que sería su segunda esposa Isabel Aguilar. Con ella se trasladó a trabajar a Écija donde tuvieron a María Isabel, María Concepción, María del Carmen, Juan Pedro y José María.

Felipe falleció en 1958 en tierras sevillanas con 72 años. Todavía hoy algunos portuenses dan gracias a la familia Lamadrid por lo que les enseñó don Felipe. (Textos: Santiago Moreno Tello. ‘Periodistas Represaliados en Cádiz’).

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Paco del Castillo Merino-Tellería nació en la calle Larga el 2 de abril de 1936, siendo el segundo hijo del matrimonio formado por Alonso del Castillo, natural de Benaocaz y Josefa Tellería, de El Puerto.  Casado el 27 de diciembre de 1965 con Pilar Otero Rascón con quientuvo tres hijos, Francisco, Daniel y Pilar, falleció con casi 70 años de edad el 26 de marzo de 2006. Entre sus amigos se encontraban Francisco Gómez Real, Luis Ortega García, Abelardo Gil y Javier Díaz Cortés.

1936
En el convulso año del nacimiento de nuestro protagonista, El Puerto conoció varios alcaldes. Ramón García Llano accedió a la alcaldía de forma accidental el 3 de enero, sustiuyendo a José Luis Macías Caro.  En las elecciones municipales celebradas a mediados de febrero resultó elegido Francisco Veneroni Arcos, al frente de la coalición electoral de izquierdas denominada Frente Popular. Al mes siguiente tomó posesión de la alcaldía, el 18 de marzo, José Blandino Mitjes y al mes siguiente el 24 de abril, Manuel Fernández Moro, que es desalojado de la alcaldía tras la sublevación militar del 18 de julio, desapareciendo, sin que hayan sido hallados sus restos mortales. El día de la rebelión ejerció en funciones de alcalde el teniente Fernando Ristori; luego el 27 de julio, el capitán Ramón Iribarren Jiménez ocupa el sillón de primer edil y será el 23 de diciembre cuando, subiendo el escalafón en la graduación militar se hará cargo de la vara de alcalde el coronel Ángel Guinea de León Garavito.

El primero por la izquierda delante es Francisco del Castillo Tellería y junto a él, José Vázquez, el hijo de Luciano (que tenía el almacén en la calle Cielo esquina a Lechería) casado con Josefa Rendón.  Año de la Fundación del Colegio San Ignacio. Curso 1947/1948. El segundo por la izquierda de pie detrás de Don Juan es Estanislao Jiménez González Nandín (padre de Andrés Jiménez, ex director de TelePuerto) /Foto Fabra. San Fernando.

MAESTRO.
Paco vivió de pequeño en la calle Larga, cursó estudios en el colegio de Don Juan ‘el Cojo’, en la calle San Sebastián, 23 y de bachillerato y magisterio en Madrid. A su regreso a El Puerto imparte clases en los colegios de La Pescadería y de San Luís Gonzaga, y, luego durante dos cursos académicos en las Escuelas profesionales de la Sagrada Familia en Andújar (Jaén) de donde regresa, definitivamente, a nuestra Ciudad.

Claustro de Profesores: Arriba, de izquierda a derecha: Francisco del Castillo Tellería, Manuel Sierra, Antonio Muñoz Cuenca, Manuel Montalvo, Francisco Menor, Antonio Montes, Enrique Cabrera. Abajo, de izquierda a derecha: Lino Alonso,  Diego Mora, Doña Vicenta, D. Justo, Ginés Hidalgo Crespo. Imagen tomada en las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia (SAFA), también conocida como ‘Escuelita’. Año 1971.

ADUANAS Y AGENCIA MARÍTIMA.
Posteriormente, después de haberle dedicado los mejores años de su vida, abandona la enseñanza, dedicándose a una actividad bien distinta, como es la relacionada con el comercio marítimo, en la que estuvo hasta finalizar su vida laboral, primero como administrativo en la Agencia de Aduanas y, con posterioridad como gerente en una Agencia Marítima. Tuvo su residencia en El Puerto en diversos domicilios, además del citado en Larga, en la calle de la Victoria, Plaza de Cristóbal Colón, Maestro Juan Pinto y por último en calle Mayorga.

CONCEJAL POPULAR.
Se presentó en las elecciones municipales de 1991 como cabeza de lista del Partido Popular para el Ayuntamiento de nuestra Ciudad, ejerciendo como concejal, en la oposición, durante el mandato comprendido entre los años 1991 a 1995 así como Portavoz del Grupo Municipal del dicho Partido Popular. Fue el año en el que Independientes Portuenses alcanzó la alcaldía, liderados por el ex concejal popular Hernán Díaz Cortés. Le acompañaron en aquella lista, Alejandro Moreno, Antonio Requena, que fallecería durante el mandato. /En la imagen de la izquierda, portada del folleto electoral del Partido Popular, con la imagen de Paco del Castillo.

INICIOS EN LA POESÍA.
Desde muy joven fue lector asiduo de los grandes poetas de lengua castellana: Bécquer, San Juan de la Cruz, Juan Ramón Jiménez --quien estudió en El Puerto--, por citar algunos. Eso le empuja a escribir sus primeros poemas, que guardaba para sí mismo y que luego destruía pensando, como el mismo afirmaba “consciente de su pobreza literaria e impulsado por su elevado sentido del ridículo”.

De izquierda a derecha, Tomás Osborne Domecq, Francisco del Castillo Tellería, José Luis Poullet Ramírez, José y Javier Osborne Domecq y José María Benjumeda, en los Carnavales de Cádiz, entonces Fiestas Típicas Gaditanas.

Con el paso del tiempo la lectura de los hermanos Machado, su paisano José Luis Tejada Peluffo, García Lorca, Góngora, Lope de vega y Quevedo, entre otros, aumentará sus deseos “--mis ansias--” afirmaba, de escribir.

De la mano de su amigo, el también poeta portuense Juan Ignacio Varela Gilabert,  --Juanín Varela-- conoce, como él llegaría a afirmar, “un tanto tarde”,  a los hermanos José y Jesús de las Cuevas, a los también arcenses Carlos y Antonio Murciano y al sanluqueño Antonio León Manjón, quienes, junto con nuestro paisano Juanín, le empujan a recitar sus primeros poemas en las recordadas para una generación de amantes de los versos, las “tardes Poéticas de Grazalema”. /En la imagen de la izquierda, Juan Ignacio Varela Gilbert.

Su admiración por otro insigne de las letras de los cincuenta y sesenta, Francisco Montero Galvache, genio de la oratoria y de la poesía pregonera bajo andaluza, en el que encuentra un valioso valedor y consejero merced a una corta pero entrañable amistad, le lleva a mostrar su escondida vocación pregonera, luego de superados “el respeto humano y el temor al riesgo del ridículo”.   /En la imagen de la izquierda, Francisco Montero Galvache.

PREGONES EN EL PUERTO.
Más de sesenta pregones ha proclamado por la provincia gaditana, entre los que cabría destacar el de la Semana Santa de El Puerto de Santa María: el primero de sus pregones en 1983, en la Capilla del Hospital San Juan de Dios. De aquel pregón estas líneas: “Porque si pregonar es alabar en público los hechos, virtudes o cualidades de una persona, el ejercicio del pregón requiere un conocimiento exacto y perfecto de la persona pregonada. Pero ¿conocemos a Cristo?”. Siguiendo en El Puerto, ese mismo año de 1983 pregonaría, el 5 de noviembre, las Bodas de Plata de la Hermandad del Dolor y Sacrificio, de la que fue hermano fundador y la que perteneció toda su vida.

Podemos decir que Paco pregonó, exaltó, glosó, emocionó con casi todo en El Puerto. Bueno... todo no, que tenía como todos, sus filias y sus fobias. El 21 de abril de 1984 ofreció el Pregón del Vino Fino. Al año siguiente, el Pregón del Costalero en en marzo de 1985. El año 1987 ofrece el 16 de mayo el Pregón del Rocío. Y se atreve con el Carnaval, en la Peña ‘El Chumi’ en 1988. Al año siguiente, en 1989, el 4 de marzo glosa las Bodas de Plata de la Hermandad de la Flagelación. En 1990, exalta el 150 Aniversario de la Fundación de la Congregación de las Hermanitas de los Pobres, el 27 de octubre. Y en 1992, los actos del Hombre del Mar con la Hermandad del Carmen, el 3 de julio. En 1993, el Pregón de la Virgen de los Milagros, el 5 de septiembre, de cuya tradición era muy devoto. En 1997 nuevo doblete con la Hermandad del Rocío, el 19 de abril.

Paco del Castillo y Juan Villarreal, pregonando la Feria el 8 de mayo de 2001, al alimón.

Y de nuevo, en esta ocasión al alimón con Juan Villarreal Panadero pregonando la Feria del Vino el 8 de mayo de 2001. Y la Exaltación de la Mantilla el 21 de marzo de 2002. La Cruz de Mayo de las Amas de Casa el 31 del mismo mes y año. Al año siguiente, 2003, el 20 de abril, en el Barrio Alto pregonaría la Fiesta de los Patios. Para finalizar su vozarrón, en El Puerto, con las Bodas de Oro de la Hermandad de los Afligidos el 18 de febrero de 2005, un año antes de su óbito.

PREGONES EN LA PROVINCIA.

Paco no descansaba los años que aparecen en blanco desde que empezara con la actividad de pregonero en 1983. Le reclamaban en otros lugares de la provincia e incluso fuera de ella. Exaltaría la Semana Santa, el Rocío y el devenir de diversas hermandades de penitencia en la provincia. Así en Sanlúcar de Barrameda la Semana Santa el 20 de marzo de 1988. La Festividad de San Daniel, en Ceuta, el 30 de abril del mismo año. De nuevo en Sanlúcar, el 24 de marzo de 1990, a las Dolores. El mismo año en Jerez, la Oración Poética de la Semana Santa. el 7 de abril. La Semana Santa de Puerto Real el 17 de marzo de 1991. Un año mas en Sanlúcar, el Rocío, el 27 de abril de 1991.

SEIS PREGONES EN 1992.
En Jerez, donde empezó a sentirse cómodo, fue llamado para que el 21 de marzo de 1992 pregonara al Nazareno y Ntra. Sra. del Traspaso en la iglesia de San Juan de Letrán. El Rocío en Puerto Real, el 24 de mayo de 1992. El Cristo de la Viga en Jerez, el 6 de agosto de 1992. El Pregón de la Cruz, en San Fernando, el 19 de septiembre de 1992. La Navidad, en Jerez, el 19 de diciembre de 1992. Seis pregones, seis, junto con el de El Carmen en El Puerto, pronunciaría el año de la Exposición Iberoamericana de Sevilla.

De nuevo en Sanlúcar de Barrameda, donde actuaría en total en cinco ocasiones, en esta pregonando al Costalero el 21 de marzo de 1993. En Cádiz, ese mismo año pregona a la Virgen de las Penas el 25 de marzo. La Romería de San Isidro Labrador en Rota sería su siguiente intervención el 30 de abril de 1993. Y la Feria del Caballo de Jerez, el 1 de mayo de 1993. La Hermandad de la Virgen del Rosario en Rota, el 6 de octubre de 1993. La Hermandad de la Virgen de la Salud de Cádiz, el 21 de diciembre de 1993. 1993 será otro año con media docena de exaltaciones poéticas.

SEMANA SANTA EN JEREZ.
El 20 de marzo de 1994 Paco pronunció el Pregón de la Semana Santa de Jerez, en la iglesia de San Miguel, presentado por el cofrade jerezano José Luis Zarzana Palma. Al impecable pregón que presentó se unió la polémica por unas declaraciones efectuadas a Diario de Jerez, en la que resaltaban en titulares una frase por el pronunciada “Por fin Jerez ha tenido un pregonero digno en Semana Santa”. Durante días el asunto estuvo rondando en los periódicos, alimentado por el columnista de dicho rotativo Manuel Liaño, hasta que Paco explicó el sentido de sus palabras.

En 1995, de nuevo en Jerez, Paco ofrece en mayo el IX Pregón del Toreo. El 24 de noviembre de ese año, el de la Virgen del Desamparo, de la popular hermandad del Prendimiento, vulgo ‘Prendi’. El 8 de diciembre, en San Fernando, el de la Hermandad de la Virgen de la Piedad. En 1996, el 23 de febrero, el de la Hermandad del Transporte de Jerez, y el 8 de marzo del mismo año, el de la Hermandad de la Virgen de la Piedad jerezana. Y el 3 de mayo de 1996 el del Rocío en la Bodega de La Concha, de González Byass. En 1997, el Descencimiento de Cádiz, el 20 de septiembre. En 1998, el 15 de marzo, en Puerto Real pregona a la Hermandad de la Amargura y en Jerez, el 3 de abril del msimo año, el Pregón Flamenco de la Semana Santa de Jerez. En 1999, el 17 de diciembre pregona a la Hermandad de la Esperanza en Sanlúcar de Barramaeda. El año 2000, en Ubrique, pregona el 14 de abril la Semana Santa. En 2001, la Oración Poética de la Semana Santa de Jerez, el 23 de marzo de 2001. La IX Glosa Poética de la Semana Santa de Jerez, el 5 de abril de 2001. La Navidad de Arcos de la Frontera el 21 de diciembre de 2001. /En la imagen, El Prendimiento, de Jerez.

15 PREGONES EN JEREZ.
Quince intervenciones en formato de pregón en la ciudad de Jerez, dos menos que en El Puerto, regaló Paco del Castillo a la ciudad vecina. Un año antes de su fallecimiento, la XXX Oración Poética de la Semana Santa de Jerez, el 19 de febrero de 2005, siendo con ésta cinco intervenciones con dicha temática: Pregón, en dos ocasiones Oración Poética, Pregón Flamenco y Glosa Poética, además de a seis hermandades, amén de haber pregonado la Navidad, la Feria, el Toreo y el Rocío

CHARLISTA , CONFERENCIANTE Y POETA.
Otro medio centenar largo de charlas, presentaciones de carteles, homenajes y conferencias hablan de la facilidad versificadora de este portuense que, “conocedor de mis limitaciones poéticas, me siento incapaz de publicar mi poesía personal e íntima, ante el temor de no poder llegar al corazón de nadie”.   A pesar de ello, publica a finales del año 2002 sus ‘33 Sonetos Insolentes’ donde retrata a caras conocidas de la vida de El Puerto, presentándolo en un multitudinario acto celebrado en el auditorio de San Luis Gonzaga. /En la imagen de la izquierda, portada de su libro.

Practicaba la ironía y el sarcasmo, como lo demuestra esta dedicatoria de su libro, a uno de los asistentes al acto: “A n.n. con mi gratitud por molestarse a venir tan lejos a escuchar mis ‘ripios’. Un abrazo, Fco. del Castillo”. Genio y figura...

COLUMNISTA EN DIARIO DE CÁDIZ.
Es de justicia señalar que su facilidad para el verso, en especial el referente a la poesía satírica, a veces intrascendente y muchas veces irónica como se ha indicado, --“para ser leída entre amigos” afirmaba--, le llevó durante un tiempo a aparecer quincenalmente en la columna de opinión de Diario de Cádiz, en su edición de El Puerto, donde su alter ego, un personaje ficticio de nombre Benito, le contaba cosas de la actualidad local que Paco escribía para deleite de sus seguidores y, en ocasiones, con alguna puya para los personajes objeto de sus críticas.

Joaquín Muñoz-Seca Manzanera con Paco del Castillo, en los habituales cafés que tomaban en el Bar La Herrería.

DEL PREGON DE LA FIESTA DE LOS PATIOS.
“Se lo oí decir a una vecina de Espelete: Dejaron el Barrio, el patio, su rincón de siempre, y se fueron a vivir a un piso cuadriculado y moderno en un bloque, que bien parece una colmena laboriosa en donde cada uno va a lo suyo. Mayores comodidades, por supuesto; pero menor calor humano. Los problemas son ahora de puertas para adentro, personales, intransferibles. No es lugar ni hay momentos para compartir nada: ni la alegría, ni la pena; ni la abundancia, ni la escasez; ni el llanto, ni la risa. La puerta que al patio daba, siempre abierta, estaba tan sólo protegida por una humilde cortina, tela de saco, recia y translúcida, que era como una manera de abrir el corazón a los demás. La puerta del piso nuevo, o del chalet suntuoso, será sabe Dios de qué noble madera; pero tras de ella se termina el mundo. Y, sobre todo, no se sabe si el anafe de la vecina del segundo está apagado, porque no tiene nada que poner a hervir. Y no le falta razón al decir esto. Mientras así decía, yo recordaba el fugaz saludo de un amigo: Me he mudado hace bien poco a un piso nuevo, y no me encuentro bien. No estoy a gusto. ¿Por qué?, le pregunté. ¿Acaso por pequeño?... ¡Que va!, me contestó. Es amplio, suficiente, con tres cuartos de baño; pero... ¡no veo la luz! Aquella luz, aquel cielo, aquella estrella, aquel sol, que la vecina veía desde su patio”.

DEL PREGÓN TAURINO DE EL PUERTO 1996.
Soñando en la soledad
de la plaza... Olé sonoro
cuando arrastraron al toro:
al toro y a su verdad.
Verdad grande y orfandad
de apaños y componendas.
A él que nadie le reprenda
por su cómoda cabeza,
porque le falte la fuerza,
o ambas cosas a la vez.
Id al dueño de la hacienda,
y preguntadle el "por qué"...
¡Que así, tal vez, se comprenda!

Estrofa del pregón taurino de El Puerto de Santa María de 1996, original de Francisco del Castillo Tellería

7

José Alonso Martín nació en Madrid el 29 de agosto de 1935. Tenía tres hermanas: Maruja, Carmen y Conchita y estaba casado con la portuense Eloisa Govantes Pico, a la que conoció cuando llegó a nuestra Ciudad en 1960. Fallecía el pasado domingo en Cádiz, a la edad de 75 años.

1935
Manolo Prieto, el creador del Toro de Osborne, presenta diversas obras en el "XVII Salón de los Humoristas" celebrado en Madrid y obtiene 2 primeros Premios en el Concurso de Carteles Turísticos Pro-Guipúzcoa organizado por la Diputación de Guipúzcoa. Se funda la Bodega Obregón. Abre al público en junio el Cine Orpheo, en Puerto Escondido, permaneciendo funcionando hasta noviembre de 1941. En junio, Luis Cómpanys, expresidente de la Generalidad de Cataluña, ingresa en el Penal de El Puerto.  Era alcalde de la Ciudad, José Luis Macías Caro. Rafael Alberti le dedica la elegía ‘Verte y no verte’ a Ignacio Sánchez Mejías, ‘Poesía (1924-1930)’ y ‘Versos de Agitación’. Muñoz Seca estrena las obras ‘El Gran Ciudadano’, ‘Papeles’, ‘El rey Negro’, ‘La Plasmatoria’, ‘Soy un sinvergüenza’ y ‘Triple Seco’.

Muere el fundador de la Revista Portuense, Dionisio Pérez Gutiérrez.  Muere el Conde de Osborne, Tomás Osborne y Guezala, en posesión de este título pontificio desde junio de 1900. Su hijo, Ignacio Osborne Vázquez se hace cargo de la bodega hasta 1972. Nacen el humanista Rafael Esteban Poullet, ediácono Francisco Prieto Ramos, adscrito a la Parroquia del Carmen y San Marcos y el corredor local Pedro Rizo Pérez.

Gran Vía, 19 con los Almacenes Rodríguez a la derecha en el edificio obra de Modesto López Otero. A la izquierda podemos ver la parte trasera del Oratorio del Caballero de Gracia, tal y como eran antes de la reforma llevada a cabo en los años 70/80 que le dejó su aspecto actual.

ALMACENES RODRÍGUEZ.
Como hemos señalado, Pepe Alonso llegó a nuestra Ciudad el año 1960, como representante de zona de los afamados Almacenes Rodríguez, gran almacén instalado en el número 19 de la Gran Vía madrileña. Edificados en 1921 fue inaugurado por Alfonso XIII y contaba con 9 plantas dedicadas al mundo del hogar: muebles, electródomésticos, ropa de la casa… Desapareció en 1977 levantándose un edificio que nada tiene que ver con la Gran Vía que albergó primero la sede de las Cajas Rurales y, actualmente, unos juzgados.

Eloisa Govantes Pico que luego sería su mujer, José Alonso Martín, Milagros Govantes Pico y Marina Rábago Vega, de espaldas en la Feria de 1964. Perteneció, a sus inicios, a la Peña 'El Binomio' con su caseta en la Feria.

ASOCIACIÓN DE ARMADORES DE BARCOS.
Una vez cerró Almacenes Rodríguez, fue contratado por la Asociación de Armadores de Barcos de Pesca, presidida por Genaro González Padilla a la que también pertenecía José, el hermano de éste. Colaboró también en asuntos de secretaría particular de María del Carmen Osborne Fernández.

MADRIDISTA ACÉRRIMO.
Contrajo matrimonio con nuestra paisana Eloisa Govantes Pico el 9 de septiembre de 1967. Y como era un grandísimo aficionado al Real Madrid, en la despedida de soltero, los amigos le gastaron una de esas bromas de tanta retranca que siempre se han dado  en El Puerto: lo obligaron a lucir durante bastante tiempo la camiseta con los colores del Atlético de Madrid.

BAR CENTRAL.
En El Puerto se integró con la reunión de jóvenes que solían parar en el desaparecido Bar Central, en el crucero de las calles Larga y Luna, donde hoy se encuentra el Banco de Andalucía. Allí trabó amistad con Manolo Pico, Angel Zamacola, Luis Poullet, Paco Acosta, Jacinto Cossi, Vicente González, los hermanos Bononato, Peña… todos ellos fundadores de la novísima hermandad del Dolor y Sacrificio, de la que pronto pasaría a formar parte nuestro protagonista.

Reyes Magos de 1979, de pié Miguel Lobato Quintero, Juan Martín Vélez, Rafael Sevilla López, rey Baltasar, rey Gaspar, Javier Merello Gaztelu a la sazón alcalde de la Ciudad, Enrique Pedregal Valenzuela, rey Melchor, José Antonio Español Caparrós. Agachados, Pepe Alonso Martín, Luis Poullet Ramírez, n.n. y Felipe Bononato Saez.

HERMANO MAYOR.
Tal fue su grado de implicación con el Dolor y Sacrificio que llegaría a ser Hermano Mayor de la cofradía entre los años 1973 y 1975. Tres años mas tarde colaboraría con dicha hermandad en la organización de la Cabalgata de Reyes Magos de ese año, encarnando a SSMM los Reyes de Oriente Rafael Corzo Ganaza, Francisco Sordo Díaz y Juan Díaz Sara.

De izquierda a derecha, el diputado de UCD, Antonio Morillo Crespo, desconocido, el ministro Juan Antonio García Díez, Pepe Alonso y Luis Frontela, durante una visita a la clínica de dicho doctor, hoy Santa María de El Puerto, en su etapa de concejal.

CONCEJAL DE UCD.
En 1979 formó parte de la lista que Unión de Centro Democrático, presentaba a las primeras elecciones municipales tras la dictadura, encabezada por Victor Unzueta Gabiola, resultando elegido concejal de la corporación municipal y, si bien UCD ganó las elecciones no lo hizo por mayoría absoluta, alcanzando la alcaldía el comunista Antonio Álvarez Herrera, merced al pacto de los partidos de izquierdas: PC, PSOE, PSA. Fueron compañeros suyo de candidatura Antonio Ariza Albaiceta, Daniel Arias Fernández, Antonio Cordero Velázquez, Enrique Miranda García, Carlos Campoy López, José Luis Poullet Ramírez, Manuel Fernández de la Trinidad, Elías Martín Velázquez, Antonio Nogués Ropero, Manuel Pacheco Albalate, entre otros. /En la imagen, Pepe Alonso, concejal de la Corporación Municipal, con 43 años.

Representantes de la primera corporación municipal democrática, Eduardo Pérez (PSA), Manolo Moreno (CD), el alcalde Rafael Gómez Ojeda (PCE), Rafael Valera (PSOE) y Pepe Alonso (UCD).

En animada convivencia en la Feria de Primavera, la última que se celebró en Crevillet, brindando con Fino Pavón con el edil comunista Miguel de Santiago en presencia de otro concejal, Luis Poullet. A la izquierda vemos a Manuel Rodríguez, concejal del PC y al entonces secretario de la alcaldía, Pepe Gil.

Colaborador de la Parroquia del Carmen y San Marcos, tenía una fuerte amistad con el desaparecido presbítero Ramón González Montaño, con nótula núm. 232 en GdP. También colaboró con AFANAS.

Los que habían sido concejales en los ayuntamientos democráticos y los que lo eran aquel 6 de diciembre de 2003, posan juntos y revueltos tras el acto institucional celebrado en el Auditorio Municipal del Monasterio de la Victoria, a la finalización del acto conmemorativo del XXV Aniversario de la Constitución Española. Fila superior: Ignacio García de Quirós Pacheco (PSOE), Alberto García (IU). Siguiente fila: Miguel Cirera Jiménez (PSOE), Francisco Sánchez Gatica (PSOE), Miguel Marroquín Travieso (PSOE), José Alonso Martín (UCD), José Fernández Sánchez (IP), Antonio Sánchez González (PSOE), Pedro López Fernández (PCE), Francisco Lara Fernández (PSOE).
Siguiente fila: Fernando Jiménez Romero, Secretario General del Ayuntamiento, José Valiente Moreno (PSOE), Eduardo Bocarando Gándara (PCE), Antonio Muñoz Cuenca (PSA), Manuel Rodríguez González (PCE), Victor Unzueta Gabiola (UCD), Ignacio García Rodríguez (IU), José Luis Romero Pacheco (PSOE).
Siguiente fila: Patricia Ybarra Lalor (PP), Juan Ramón Castillo (PP), Carmina Porra Pérez (PP), Rafael Vallejo (PP).
Siguiente fila: Jaime Pombo (IP), Manuel Romero (IP), Silvia Gómez (IP), D, Carlos Montero Vítores (PP), Carlos Campoy López (UCD), Rafael Valera Rey (PSOE), José Galán (PP), Juan Arana (PP), Pepa Conde (IU) Rosario Sentís (IU), Julio Acale (IU).
Siguiente fila: Vicente Sucino Rico (PSOE), Francisco del Castillo (PP), Carlota Benjumeda (PP), Juan Gómez Fernández (PP), Joaquín Corredera Andrés (PSOE), Carmen Lara (IP), María Jesús Sánchez (IP), Yolanda Nimo (IP), Consuelo Gamero (PSOE), Lola Caballero (PSOE), Manuel Moreno Romero (CD-PP), Antonio Alvarez (PCE-PSOE), Francisco Corbacho (PSOE), José Antonio Navarro (PSOE), Maria del Carmen Martín (PSOE), Manuel Pérez Blanco (PP), Carlos de la Flor Morales (PSOE), Enrique Moresco (IP-PP), José Manuel Cauqui (IP).
Agachados: Manuel González Cordero (IU), José Antonio Castro Cortegana (IU), Mª Angeles Fernádnez Bustabad (IP), Hernán Díaz Cortés (PP-IP) Fernando Gago García (PSOE-IP). (Foto Jorge Roa).

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Se denominan ‘tiendas de ultramarinos’, al establecimiento comercial que vende especialmente productos alimenticios, tanto envasados como a granel, al peso, abarcando un sinfín  de productos de nuestra gastronomía.

'Casa Joselito', de José Fernández, el 25 de noviembre de 1958./ Foto: Rafa.

El vocablo ‘ultramarino’, proviene de que los productos que antiguamente se vendían en estas tiendas procedían de territorios de Ultramar, eran artículos de importación; actualmente es una palabra en desuso y estos establecimientos han quedado en ‘tiendas de alimentación’, en  El Puerto ‘almacén’. Al propietario del almacén se le solía decir ‘almacenero’. Quiero referirme a los años de mil novecientos cincuenta del siglo pasado en El Puerto, en la zona comprendida dentro del casco antiguo.

EL ALMACÉN.
El Almacén, era un local de medidas de determinadas, curiosamente, las tiendas hacían esquina, perspicacia comercial del comerciante de entonces; el suelo solía ser de losas de Tarifa, mostrador de madera o fábrica de ladrillo con frente que podía estar forrado de azulejos y la parte interior de cajones que podía servir para guardar los pequeños artículos que, previamente, se habían envasado en pequeñas porciones en papel de estraza, tales como el café, pimiento molido, ... Algún cajón podía servir de caja registradora, balanza de la marca Berkel, encima del mostrador, como garantía de una pesada justa. La fábrica de balanzas Berkel, inventó más tarde las rebanadoras para chacinas que tanto éxito tuvieron en los años de mil novecientos sesenta. Además se solía colocar un artístico molinillo de café, el aparato para medir aceite y una guillotina para cortar bacalao, quizás también un recipiente con garbanzos “remojaos” y alguna bandeja con “carne membrillo”, cubierta adecuadamente para evitar las moscas. /En la imagen, estanterías del 'Almacén Casa Nicanor', en la esquina de Ricardo Alcón con Placilla. (Fotografía tomada el 15 de octubre de 2008).

Instantánea de Martín Peris Felices en 1990, padre de Vicente Peris Tey. (Foto: Carmelo Ciria Pino).

LAS ESTANTERÍAS.
El frente de la tienda lo conformaban estanterías de madera donde se colocaban, cantidades de conservas de pescado y vegetales. Recuerdo las tiendas de entonces con los productos de Conservas Sur, cajas de galletas María, grandes bolsas de paquetes de café, paquetes de Malta, leche condensada, cajas metálicas bellamente policromadas de pimentón murciano, azafrán El Aeroplano, especias de todo tipo, licorería, con vinos quinados, anises y vinos de nuestra zona, caldos Potax, --eran unos dados de un extracto de carne, que las amas de casa ponían un cazo con agua hirviendo y ya estaba el puchero hecho--.

Cajas de pimentón murciano.

Una chirigota de Cádiz, llamada “Los tontos de pueblo” sacó un cuplé al respecto,  que decía:

Con ezo de las comías
paecen cozas de medicina
con una pastilla jervía
ya er puchero jabe a gallina
con unos porvos amarillos
a los ciquillos le hazen flan
que igan lo que quieran
lo mas güeno en una telera
una buena jolla berza
y ju pringá.

PRODUCTOS CON PREMIO.
Como les decía y siguiendo con los caldos Potax, que eran unos dados del tamaño aproximado de un centímetro y medio envuelto en un papel que por el anverso venía la publicidad de Potax  y por el reverso la relación de premios que esta firma obsequiaba a los clientes por el consumo de los famosos cubitos del concentrado, recuerdo que el primer premio: “Un balón de reglamento con bomba y vejiga de recambio”, segunda premio: “Una pluma atómica” –consistía en un bolígrafo dorado con dos puntas una escribía rojo y otro azul, que no escribía nada bien, ya que fueron los comienzos de los bolígrafos– . El chocolate Elgorriaga también regalaba un balón de reglamento (de cuero), con la compra de un determinado número de tabletas de chocolate. Hubo casas en las que se llegó a aborrecer tan, entonces como ahora, apreciado producto.

CARAMELOS Y TAQUILLAS.
En lugar de la estantería, bastante visibles, existían algunos recipientes con caramelos. Había un espacio para colgar la chacina, una tabla para cortar ‘los avíos del puchero’, chacinas, ... La parte baja de las estanterías eran unas taquillas, donde se colocaban las legumbres para venderlas a granel; ver un a almacenero envolver en papel de estraza medio kilo, de alubias, garbanzos, arroz, dos reales de pimiento molido, una peseta de café o un octavo de ‘mantequilla de reino’,  era un primor. Por fuera del mostrador se solían colocar sacos de alubias del Barco, garbanzos y garbanzas, arroz, harina de trigo, lentejas, azúcar, harina de garbanzo para hacer las famosas “panizas”, que después se cocinaban aliñadas o fritas; alguna caja de frutas, alguna barrica de sardinas arenques como la de la imagen de la izquierda...

El Almacén de Nicanor en 1948.

LA TRASTIENDA.
El interior  de almacén o trastienda, era utilizado como almacén propiamente dicho, en donde se ubicaba en algún rincón o, colgada del techo, una balanza romana para pesar sacos y todo envase que pudiese pesar más de veinte o veinticinco kilos; un barril de buen vino fino, jamones colgados del techo. Quizás era el sitio adecuado para que el almacenero pudiese hablar con representantes o amigos, después de la jornada de trabajo. La contabilidad era bien simple, dos clavos en la pared, en uno facturas pagadas y en otro facturas pendientes de pago.

EL ALMACENERO.
La indumentaria del almacenero, solía ser un babi color beige o gris. Nuestro protagonista, salvo excepciones, era una persona amable y educada, con gran visión comercial, desde que entraba un cliente por su establecimiento, sabía en un alto porcentaje sus posibilidades de compra. Recuerdo una frase de Miguel Caro Beato, que tuvo sus comercio en la esquina de calle Larga y Chanca donde se encuentra hoy la Caja de Galicia, que decía: “--Un comerciante al que le entra un posible cliente y lo recibe con una sonrisa amable, tiene el cincuenta por ciento de la venta hecha”. Los clientes llevaban el control de turno a la hora de ser atendidos, preguntando: ”--¿Quién es la última/ o el último?”. Recuerdo, también, que había una forma de dirigirse al almacenero, que puede parecer hoy un tanto pintoresca; era utilizada por los niños que, poniendo en el mostrador  una cantidad de dinero aproximada de lo que iba a compra, decía: “--Pepe, me ha dicho mi madre que dé un cuarto y ortavo de aceite y la vuerta.”. / En la imagen, papel encerado de 'La Giralda'.

MIXTURA DE OLORES.
Las cantidades de artículos tan dispares que existían en estos comercios, producían una  la mezcla del olores nada desagradable, que hoy han desaparecido: el olor del bacalao, sardinas arenques, legumbres, aceite, café, chacinas, especias, el olor de los garbanzos ‘remojaos’, galletas... En Navidades estos olores se acentuaban ostensiblemente con la matalahúva, ajonjolí, anís, miel que se vendía a granel, además de los dulces propios de esta fecha como polvorones, alfajores, turrones, y las botellas de anís Periquito tan solicitadas, de las Destilerías Morphy dirigida por los Benventuy. Habían tiendas que adornaban sus escaparates en Navidades, con luces de colores, virutas de papel celofán, cajas de bombones, tarros de frutas escarchada, fiambres envueltos en bonitos papeles de colores, cajas de mazapanes y cajas familiares de cinco kilos de polvorones y alfajores de Estepa, Medina y Antequera./En la imagen, papel encerado de 'La Diana'.

El almacenero Diego Utrera Sánchez y Ramón Matiola Gutiérrez, empleado del Banco Hispano Americano.

Recuerdo algunas  tiendas que en aquellas fechas navideñas hacían un  alarde de buen gusto e incitaban al cliente a comprar, arreglando sus escaparates: La Argentina, La Giralda, Las Campanillas y el almacén de Diego Utrera. En algunas tiendas se ponía una cartel “Hay pavo trufado”.

La Argentina, en la esquina de la calle Luna con Nevería, cuando era propiedad de López Terán.

AUTOEXPLOTACIÓN POR DECRETO.
Por reconocimiento hacía estos profesionales que se autoexplotaban, con jornadas de trabajo interminables, vendiendo artículos casi al coste por prescripción gubernativa, siempre con el ánimo de servir al cliente, quisiera recordar algunos establecimientos emblemáticos que de alguna forma marcaron una época y que fuero la antesala de lo que después fueron economatos, supermercados e hipermercados:

En la imagen, José Sánchez Berrocal, desaparecido hace pocos años, propietario de La Argentina.

En la plaza de la Herrería, Casa Serafín. En calle Misericordia; esquina con Luna Almacén de Suárez. En calle Larga; esquina con Chanca,  Miguel Caro Beato; esquina con Federico Rubio, José Gómez Recalde. En calle Nevería; esquina con Ganado, Almacén de José Montes Enriquez --hoy Droguería de Roque Morales Augusto--; esquina con Luna, La Argentina de José Sánchez Berrocal (Ver más en nótula núm. 008 en GdP); esquina con Santo Domingo, Almacén de Cañadilla. Dentro del Mercado de Abastos estaba el almacén de Manuel Carrasco de la Bandera.

José Joaquín Sánchez Sena, en 1969, en Ultramarinos 'La Diana' que continúa abierto en la confluencia de Palacios con San Bartolomé.

En calle de San Bartolomé; esquina con calle Palacios, ‘Ultramarinos La Diana’, hoy de José Joaquín Sánchez Sena, (antes de Isidro Gómez Recalde y antes de Antonio Camacho Caballero), comercio tradicional de El Puerto --así fue distinguido por el Ayuntamiento-- que tiene el coraje y mérito de continuar en la brecha (Ver más en nótula 090 en GdP); esquina con calle Luna, ‘La Giralda’ de la familia Ruiz, almacén de siempre en nuestra ciudad, continua su actividad que además de los productos tradicionales, ha incrementado su oferta a productos de macrobiótica  y delicatessens (Ver más en nótula núm. 043 en GdP). Esquina con Luna, almacén de los hermanos Genaro y José González Noval; esquina con calle Luna y la Placilla, Almacén de Leopoldo. El almacén de ‘Los Dos Pepes’, esquina con Ricardo Alcón el almacén de Nicanor Gómez Soto y terminamos esquina con Ganado el almacén de Antonio del Valle.

Concha y Angelita, en Ultramarinos 'La Giralda'.

En calle Cielo esquina con Espíritu Santo, almacén y bar de Manuel Gatica; en el número, 54 se encontraba el almacén de Luciano Vázquez y junto a éste haciendo esquina con calle Chanca estuvo el ‘Almacén de Coloniales’, suministrador de casi todas las tiendas de El Puerto de José Velarde Díaz-Munio; en la esquina con calle Santa Clara estuvo el almacén y estanco de la familia de Ricardo Velarde Sánchez de Cos y esquina con Ganado, estuvo el ‘Almacén de las Campanillas’ de Juan Custodio.

La imagen muestra la tienda de Ultramarinos de calle Cielos esquina con Espíritu Santo en 1989, poco antes de su cierre. A ella vino de chicuco Nicanor Gómez Soto y de la que se hizo cargo allá por 1920. Luego pasaría, en la década de los cuarenta del siglo pasado a manos de Manuel Gatica, quien la tuvo abierto con una tienda de bebidas separada por una mampara, tal y como que se puede apreciar en la foto, hasta finales de la década de los ochenta del siglo pasado. (Foto José Ignacio Delgado Poullet. Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

El Almacén de Joselito Verde, en la confluencia de las calles Ganado y Cantarería.

En calle Ganado, frente a lo qué fue la antigua droguería de Roque, estuvo el Almacén de Diego Utrera; en la esquina con Cantarería (también se llamó la calle Pedro de Villa) estuvo el Almacén de José Verde, que más tarde fue regentado hasta hace poco tiempo por sus hijos Manuel y José, fallecido el primero y felizmente jubilado el segundo. En calle Vicario, esquina con Ganado estuvo ‘El Cañon’; esquina con Sierpes estuvo el almacén de Eloy Fernández Moro (ver nótula núm 087 en GdP), a su jubilación  lo regentaron sus hijos Manuel y Eloy; en la esquina con calle San Juan el almacén ‘La Puerta del Sol’ de Federico, después pasó a Isidro Gómez Recalde.

Eloy Fernández Moro y su hijo Eloy Fernández Lobo, en el almacén situado en la confluencia de las calles Vicario y Sierpes, frente al Mercado de Abastos. Eloy Fernánez Moro, había nacido en 1906 en el municipio onubense de Cumbres Mayores. Era marchante, viajante o representante de Ultramarinos y se acabó estableciendo en El Puerto con su padre y hermanos, abriendo un almacén de ultramarinos que, fíjense que curioso,  no era gestionado ni por gallegos ni por montañeses.

En la imagen de la izquierda, Manuel Leveque Delgado, que regentó un almacén de comestibles en la confluencia de las calles San Juan y Cruces, frente al desaparecido Almacén de Rafael y el Bar 'El Golpe'.

En calle Santa Lucía esquina con Federico Rubio el almacén-estanco-taberna de Martín Peris Felices y después su hijo Vicente Peris Tey (ver nótula núm. 714 en GdP).  En calle Cruces, esquina con calle Ganado estuvo el almacén taberna de Eloy Eizaguirre, después lo llevó su hija Julia, a continuación el hijo de ésta Eloy Bayard Eizaguirre y después fue adquirido por Roberto Carmé Ramírez; esquina con Arena, estuvo el almacén de Antonio Rodríguez; en la esquina con San Juan estuvo el almacén de Manuel Leveque Delgado (ver nótula núm 097 en GdP) y en la esquina con San Sebastián estuvo el almacén de González Heredero.

Ultramarinos 'El Carmen', almacén de Eloy Eizaguirre, luego gestionado por Eloy Bayard Eizaguirre y más tarde adquirido por Roberto Carmé Ramírez, en calle Ganado esquina con Cruces. En la imagen, el establecimiento a principios del año 1960.

El Almacén de Nicanor, en la calle Ricardo Alcón, esquina con Placilla. 1948.

En calle Federico Rubio, esquina con Micaela de Aramburu estuvo el almacén ‘Los Caballos’ propiedad de Nicanor Gómez Recalde (ver nótula núm. 080 en GdP), después hasta su cierre lo arrendó José Manuel García Gómez; esquina con calle Cañas, estuvo el almacén de Nicanor Gómez Recalde; en la esquina con plaza Juan de la Cosa, estuvo el Almacén de Julián, que después paso a manos de José Montes Enriquez;  en la esquina con calle Gatona estuvo el Almacén y Taberna de Panseco.

Solar del almacén y vivienda de Victoriano García Linares, derribado el pasado año, en la confluencia de las calles San Juan, 5  y Postigo.

En calle San Juan esquina con calle Postigo estuvo el Almacén de Victoriano García Linares, (en la imagen de la izquierda) natural de El Puerto, pero hijo de santanderino de La Montaña (Cabanzón) (Ver nótula núm. 848 en GdP). En la esquina con Santa Fe estuvo y sigue estando el Almacén de Manila, hoy regentado por Manuel Rodríguez Tey. En calle Postigo; en el número 24 estuvo el almacén de José Fernández Rodríguez, “Casa Joselito” (Ver nótula 122 en GdP). En calle Zarza  esquina con Arenas estuvo el almacén de Benito; frente al Colegio Hospitalito estuvo el Almacén de Fernando Güelfo; en la esquina de Santa Clara estuvo el almacén de Ramona y Máximo Fernández Lobo y en la acera opuesta haciendo esquina también con calle Santa Clara estuvo el Almacén de Noriega.

Casa Joselito, con José Fernández Sánchez en los comienzos en calle Postigo.

Probablemente puede que alguna tienda se me haya quedado involuntariamente olvidada, pero creo que el colectivo de ultramarinos o almacenes de alimentación está suficientemente representado en el casco antiguo. Sé que había otras tiendas que, además, vendían otros artículos que tenían más rotación que en el centro como, hortalizas, frutas, verduras, refrescos, pan, etc.; pero estas al igual que la mayoría de los almacenes  fueron absorbidas, por lo que son supermercados de barrios y  los  grandes espacios comerciales, donde se vende de casi todo y se compra cosas que no necesitamos. Puede ser que hayamos ganado con esto algunos ochavos con estos cambios; pero se ha perdido un colectivo importante de trabajadores autónomos y el contacto humano que existían entre  cliente y almacenero. (Texto: Francisco Bollullos Estepa. Fotos: Colección J.M.M.)