Habitantes y Gente de El Puerto de Santa María » Salud

1.187. MANUEL PÉREZ-BLANCO MUÑOZ. Médico.

3 11 2011

Manuel Perez-Blanco Muñoz nació el 2 de Agosto del 1937 en Benalup-Casas Viejas en plena Guerra Civil, cuatro años después de los tristemente famosos sucesos de Casas Viejas: la insurrección anarquista que acabó en tragedia. Sus padres se llamaban Alfonso y Ana Maria, los dos nacidos y residentes en Benalup. Manuel es el segundo de seis hermanos, tres varones y tres hembras.

1937.
El año de su nacimiento, 1937 fueron alcaldes de El Puerto, Francisco Quijano Rosende y Antonio Rives Brest. Rafael Alberti publica ‘De un momento a otro’. Llega a El Puerto el músico Francisco Dueñas Piñero, que entra a prestar sus servicios en el Ayuntamiento. El General Modesto mandaba la 4ª División del Cuerpo del Ejército de Madrid. El 14 de enero fallecía en El Puerto, José A. Ruiz de Cortázar y Sanginés, Interventor de Fondos del Ayuntamiento, casado con Luisa Tosar y Zurututza.

Como consecuencia de la contienda civil, fueron fusilados en el término de El Puerto, la madrugada del 4 de enero, Luis García Sahagún, maestro nacional y ex-primer teniente de alcalde del último ayuntamiento republicano de Sanlúcar, junto a él, el hijo el ‘Quincallero’ de la Plaza de San Roque, ‘el Manga’, secretario que fue de los viticultores y ‘el Chato de la Dehesa’ padre, todos ellos de Sanlúcar. Al mes siguiente, en febrero, el General Franco le concedía la Medalla Militar individual al falangista Fernando Zamacola. El alcalde socialista de Torre Alháquime Pedro Pérez Álvarez fue condenado a muerte y fusilado en El Puerto el 2 de julio de ese año.

Entrada de las Tropas de Asalto en Benalup-Casas Viejas, el 8 de enero de 1933.

El primero por la izquierda, con bata blanca, es Alfonso Pérez-Blanco, médico y padre de nuestro protagonista, observando las víctimas de la revuelta anarquista, en presencia de la Guardia de Asalto.

La infancia de nuestro protagonista transcurrió entre Benalup y en el colegio de los Salesianos de Utrera (Sevilla). En el pueblo estudió en la Escuela Pública y en los Salesianos de Utrera hizo el bachillerato pasando, seguidamente, a la Facultad de Medicina de Cádiz en donde se licenció en Medicina y Cirugía en el año 1964.

Su carrera profesional la comenzó ejerciendo en Alcalá de los Gazules, para pasar a continuación a Puerto Real y terminando definitivamente en El Puerto de Santa María  a donde llegó junto con sus compañeros médicos, ya fallecidos, Jose Gallego Puerto y Lino Corrales. En aquel año de 1968 compatibilizaba el ejercicio médico entre la Casa de Socorro y las urgencias de la Seguridad Social. También estuvo muy relacionado con el sector pesquero, atendiendo a sus afiliados en la Casa del Mar; entonces se fraguó su amistad con Antonio Regordán, celador de aquella institución, amistad que hoy continúa.

Manolo fue directivo del Racing Club Portuense. Aquí le vemos en 1978 con los regidores del club que presidía Francisco Ferrer Palacios con el alcalde aquel año, Francisco Javier Merello Gaztelu en la fila superior con chaqueta blanca entre Ferrer y Toimil. Entre otros vemos  Alfonso Carreto, Adolfo Ortega, Manolo Toimil, Bartolomé Domínguez Sánchez , Paco Díaz Trillo, Daniel Otero Rascón, Antonio Miranda, José Luis García León, Enero, Gandulla, ... /Foto: Rafa.

EL RACING CLUB PORTUENSE.
Manuel Perez-Blanco Muñoz, fue mucho más médico que directivo del Racing Club Portuense, sin percibir una sola peseta. Todo lo contrario. Le costo dinero como a otros directivos… Su etapa estuvo  íntimamente ligada a la presidencia de Paco Ferrer Palacios, a finales de los años 70 y principios de los 80. Además viajaba también acompañando al delegado de equipo en los desplazamientos del Racing a otras provincias, cuando su profesión de lo permitía.

 Ya en tiempos del presidente Bernardo Sancho, por la amistad que unía al doctor con Ferrer Palacios, que ya era directivo por aquel entonces con Sancho atendía a los jugadores en su consulta. Después de salir la directiva de Ferrer Palacios colaboró de la misma manera, durante bastante tiempo, con los jugadores del Racing, atendiéndolos en su consulta y, como siempre, gratuitamente.

Manuel Pérez-Blanco con el ex jugador del Racing José Trujillo, entregándole un reconocimiento el 1 de agosto de 1978. /Foto: Rafa.

Precisamente, el gran “Chicharito”, Manuel Jarque Martínez, era quien presentaba en consulta a los jugadores y también a través del añorado Manolo Toimil. Con Pepe Basteiro, Domiciano Rodríguez Hernández, Alfonso Carreto, Paco Ferrer Palacios, Victor Martinez Guerra y Antonio Carbonell se daban cita, finalizada la jornada de mañana en la Cerveceria Skol, actualmente denominada Cervecería El Puerto, todos atendidos por Miguel Ferrer que también se unía a la tertulia, hablando siempre del Cádiz y del Racing y de las anécdotas del día.

LA POLÍTICA DE PARTIDO.
A final de la década de los años setenta del siglo pasado ingresó en el Partido Popular (PP) que por aquellas fechas se llamaba Alianza Popular (AP). Manolo irá en la candidatura a las elecciones municipales de 1983 que presentó dicho partido, resultando elegido concejal para el mandato 1983-1987, junto a Manuel Moreno Romero, Teófila Martínez Saíz, Aurelio Sánchez Ramos, Antonio Nogues Ropero –que procedía de Unión de Centro Democrático (UCD)–, Luis Suárez Ávila y Ramiro Cerezo Magán.

Fila superior, de izquierda a derecha, Ramiro Cerezo, Armario (alcalde de Arcos), Álvarez Cascos a la sazón Secretario General de Alianza Popular, Indalecio Rábago y Manuel Pérez Blanco; fila inferior Teófila Martínez y Hernán Díaz Cortés.

Durante la mayor parte del mandato formó parte de la oposición al gobierno formado primero por comunistas y socialistas, presidido por Rafael Gómez Ojeda y tras la ruptura del pacto de los partidos de izquierda, socialistas y populares le dieron la alcaldía a Juan Manuel Torres Ramírez, al presentarle una moción de censura el 13 de octubre de 1986 (una sesión bochornosa donde simpatizantes comunistas agredieron verbalmente a los votantes de la citada moción), formalizando un pacto de gobierno. Manuel llegaría a ocupar la concejalía de Parques y Jardines, dado que el ejercicio profesional de la medicina le absorbía de tal manera, y esa era una parcela municipal que requería poca atención política.



1.181. INAUGURACIÓN DEL HOSPITAL MUNICIPAL. 7 septiembre 1916.

28 10 2011

Hace 95 años, con motivo de las fiestas de la Coronación de la patrona de la Ciudad,  que lo sería al día siguiente por el Cardenal Almaraz, se celebraba el 7 de septiembre la inauguración del Hospital San Juan de Dios, cuya fábrica y equipamiento fue sufragada por Micaela Aramburu Vda. de Moreno de Mora, en la calle del nombre de la primera.

Publicidad de la Revista Portuense el día 7 de septiembre de 1916.

El Ayuntamiento, asistió con el alcalde al frente, Ramón Varela Campos y los concejales Ernesto S. Piury Dagnino, Emeterio Martínez, José Ramírez. Los ex alcaldes Manuel García de Valdeavellano y Joaquín Ruiz López. Los diputados provinciales Javier Jiménez y José Luis de la Cuesta Aldaz. El Vicecónsul de Inglaterra, Roberto Pitman, el ingeniero municipal Juan Gavala y los médicos Francisco Muñoz Seca y Plácido Navas, éste último director del centro hospitalario, entre múltiples representaciones civiles y religiosas.

Poco después de las 3 de la tarde llegaba el Ayuntamiento bajo mazas procedente de la Casa Consistorial, que descansaron en la iglesia, donde descansan restos de hijos ilustres de El Puerto o asentados en él, tal y como figuran en las lápidas que se encuentran en el templo de San Juan de Dios: Juan Vizarrón Aranibar (+1691), Juan Bautista Whintuhisen Gallo (+1751), Ignacio Vizarrón Valdivieso (+1779), Francisco Buadila Arribaja (+1785), entre otras lápidas de yacentes. La campana de la iglesia se llama ‘San Mateo’ y la que hay en el patio principal del edificio, ‘Ntra. Sra. de los Dolores’, siendo la primera construida en la Carraca el año 1771.  /En la imagen de la izquierda, el Cardenal Almaraz.

El edificio y sus modernas instalaciones para la época, estaba repleto de visitantes que ese día conocían de primera mano el centro asistencial. A las 4 de la tarde llegaban al edificio el Cardenal Enrique Almaraz Santos, arzobispo de Sevilla (durante un tiempo la calle de la Zarza llevó su nombre) y el Obispo de Fessea (Marruecos) Monseñor Ferrera, organizándose la comitiva para la bendición del establecimiento. Después se descubrió la lápida conmemorativa en la fachada principal con la siguiente inscripción, que aún permanece:

«La inagotable caridad de la ilustre bienhechora gaditana Excma. señora doña Micaela Aramburu, de Moreno de Mora, le inspiró la sublime idea de reconstruir a sus expensas este Hospital. El Excmo. Ayuntamiento de 1916 mandó grabar esta lápida como recuerdo de la gratitud que esta Ciudad debe a tan eminente dama».

El alcalde, Ramón Varela, flanqueado por los maceros municipales, descubriendo la placa conmemorativa.

El alcalde, Ramón Varela Campos (que ejerció este cargo entre enero de 1916 y junio de 1917) puso de manifiesto la grandiosidad de la obra y el agradecimiento que El Puerto sentía por la ilustre dama, terminando con un ¡Viva! a la caritativa bienhechora gaditana, que fue contestado con el entusiasmo de los presentes.

A la inauguración del acto asistieron, procedentes de Cádiz, María Luisa Gómez Aramburu viuda de Picardo, Aurora Gómez Aramburu, de Abarzuza, Elena Gómez Aramburu Martínez del Cerro y Mercedes Santaolalla, de Gómez de Aramburu.

Nuestro agradecimiento a José Ignacio Buhigas y Vicente González Lechuga.



1.174. ALFREDO JORGE SUAR MURO. Primera víctima de ETA en Andalucía.

21 10 2011

Alfredo Jorge Suar Muro tenía 37 años y había nacido en Argentina -aunque posteriormente se nacionalizó español-, desde donde había emigrado junto a su mujer, María Teresa Decarlini Méndez. El matrimonio tenía dos hijos, Jorge y María Ana, de 8 y 6 años cuando Suar Muro fue asesinado. Vinieron a España a finales de los setenta, “porque esto era más seguro”. “Alfredo estaba convencido de que si seguíamos en Argentina acabarían por matarlo. Estaban desapareciendo médicos. Los llevaban para curar heridas de bala. Nunca volvían. Nada de testigos” (Diario de Cádiz, 21/03/2009). /En la imagen, Alfredo J. Suar.

Después de pasar por Génova, donde Alfredo se especializó en Pediatría, la familia se instaló en El Puerto de Santa María. Allí echaron raíces, y Alfredo se enamoró de los toros y las ferias. “Por fin, después de tanta sinrazón, de tanto miedo, éramos felices. Vivíamos en un lugar en el que podíamos pasear con tranquilidad en la calle, donde se podía charlar, tomar algo en la terraza de un bar” (Diario de Cádiz, 21/03/2009). Además de su consulta de pediatría aceptó trabajar como médico de la cárcel de El Puerto de Santa María desde dos años y medio antes de ser asesinado. Sigue contando el Diario de Cádiz que “allí se hizo rápido con la población reclusa, ‘no miraba a la gente por el delito que hubieran cometido’ e incluso los etarras tenían tal confianza en él que no comían hasta que el doctor Suar no hubiera probado la comida. Es verdad que había muertos cada semana, pero el terrorismo parecía un conflicto lejano”. /En la imagen, María Teresa Decarlini, la viuda de Suar.

14 DE OCTUBRE DE 1983.
A las 18:00 horas del 14 de octubre de 1983, un individuo entró en la consulta del doctor Alfredo Jorge Suar Muro, médico pediatra y facultativo del penal de El Puerto de Santa María, saliendo con él a los pocos minutos en dirección desconocida. Testigos presenciales vieron entrar al doctor Suar Muro en un coche empujado por dos personas,  mientras un tercer individuo también se introducía en el vehículo.

Horas después, empleados de la residencia sanitaria Fernando Zamácola de Cádiz vieron un vehículo Ford Escort con las puertas abiertas en las inmediaciones del hospital. Los trabajadores se acercaron al turismo y descubrieron el cuerpo del doctor Suar Muro sentado en el asiento del copiloto, recostado hacia atrás y con un impacto de bala visible bajo la oreja izquierda. Los pistoleros de la banda, tras secuestrarlo en su consulta, le habían disparado con un revólver del calibre 38, además de en la cabeza, en la columna vertebral, como se comprobó posteriormente.

MARTÍNEZ BASTARRICA.
El asesinato del médico de la prisión de El Puerto de Santa María se produjo después de que familiares de presos de ETA denunciaran públicamente en un periódico de San Sebastián la atención sanitaria, según ellos deficiente, que recibían los reclusos de esa cárcel. El mismo día en que se descubrió el cadáver del médico, familiares de Juan Carlos Martínez Bastarrica, preso en ese penal, habían denunciado que el etarra no recibía la atención médica adecuada a su hemiplejia progresiva, que se manifestaba en la parálisis de su cara y del brazo y pierna derechos. Los familiares del preso sostenían que los primeros síntomas de la hemiplejia habían sido detectados veintidós días antes y que ningún especialista lo había examinado todavía. Además, según la familia, la solicitud de que Martínez Bastarrica fuera trasladado a un centro hospitalario fue rechazada por la Dirección de la prisión.

DESMENTIDO.
Estas supuestas negligencias médicas fueron desmentidas oficialmente por el director del penal, que dio a conocer el parte médico del Hospital Mora de Cádiz, donde estaba siendo tratado Martínez Bastarrica, según el cual el paciente presentaba una paresia, es decir, una parálisis muy residual que tendría que evolucionar de manera espontánea, además de con los complejos vitamínicos que se le estaban suministrando (ABC, 21/10/1983).

REIVINDICACIÓN.
El 18 de octubre la banda terrorista asumía el crimen y aprovechaba el comunicado de reivindicación para amenazar de muerte a todos los funcionarios de prisiones. En el comunicado se decía que los funcionarios de las cárceles donde había “prisioneros políticos vascos” eran “objetivos militares y, por tanto, reos de la justicia popular”. La campaña se frenaría si hubiese “una reconsideración consecuente en el ejercicio de su tarea profesional”. La reivindicación provocó una gran sorpresa en medios policiales, porque hasta ese momento no se había asociado el asesinato del doctor Suar Muro con un atentado terrorista de ETA y la Policía lo atribuía a delincuentes comunes. “No se me olvidará nunca. Un policía que vino a casa fue muy gráfico. Con una carpeta abierta en las manos la cerró y dijo: ‘Carpetazo. Ha sido ETA’”, contó su viuda al Diario de Cádiz en el año 2000.

ABC del 20 de abril de 1983. 

PRIMERA VÍCTIMA DE ETA EN ANDALUCÍA.
El doctor Suar Muro fue la primera víctima mortal de la banda terrorista ETA en Andalucía y el primer atentado contra un funcionario de prisiones. A día de hoy ningún miembro de la banda ha sido juzgado por este crimen. Los dos atentados siguientes de ETA en Andalucía fueron también contra funcionarios de prisiones. El 11 de agosto de 1989, un paquete-bomba destinado a un funcionario de prisiones, Dionisio Bolívar Muñoz, acabó con la vida de la madre de éste, Conrada Muñoz Herrera.  El 28 junio 1991 explotó un paquete bomba enviado por ETA a la cárcel de Sevilla I, que ocasionó la muerte del funcionario de prisiones Manuel Pérez Ortega, de los reclusos Donato Calzado García y Jesús Sánchez Lozano, así como del visitante Raimundo Pérez Crespo, familiar de un interno de la prisión.

Centro de Reinserción Social ‘Alfredo Jorge Suar Muro’, en Jerez.

CENTRO DE REINSERCIÓN SOCIAL.
En enero de 1984 el portavoz del Consejo de Ministros, Eduardo Sotillos, comunicó que el Gobierno iba a remitir al Parlamento un proyecto de ley extraordinario que permitiese conceder una pensión excepcional a María Teresa Decarlini, viuda del doctor Suar Muro. El proyecto de Ley fue aprobado en mayo de 1984. En octubre de 2004 el Gobierno creó en Jerez de la Frontera un Centro de Reinserción Social que lleva el nombre del médico asesinado. Antes, en el año 2000, se le concedió la Cruz al Mérito Civil a título póstumo y el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María le dedicaba una calle.

Calle Dr. Alfredo Jorge Suar Muro, en la Costa Oeste.

En octubre de 2008, con motivo del veinticinco aniversario de su asesinato, Instituciones Penitenciarias realizó una ofrenda floral en el monolito dedicado al doctor Suar Muro a la entrada del penal de El Puerto.

Viuda, hija y nieta del médico asesinado, colocando flores en el monolito que le recuerda a la entrada del Centro Penitenciario Puerto I.

LA HIJA EN EL 25 ANIVERSARIO.
María Ana Suar, hija de Alfredo, escribió hace tres años una carta en el diario La Voz Digital con motivo del vigésimo quinto aniversario del asesinato, donde, entre otras cosas, decía: «Querido papá: Hoy, 14 de octubre, se cumplen 25 años sin ti. El tiempo pasa volando pero casi todo sigue igual. No sabes lo difícil que se me hace educar a mis hijas en valores como libertad, justicia, generosidad, amistad, compromiso, respeto o perdón […] Cuando me preguntaron por qué yo no tenía papá, la única respuesta que encontré fue que te llevó la Virgen rápidamente para cuidar de los niños que están en el cielo, sentados en las nubes. Ha pasado un cuarto de siglo y poco cambia en España. ETA, en su cobardía, continúa matando por la espalda, dejando viudas y huérfanos, privándonos de libertad por conseguir la suya, con tanto orgullo como para convertirse en mercenarios y sin la humildad suficiente para pedir perdón […]». (Texto: María José Grech).



1.163. FEDERICO RUBIO Y GALY. Médico y Político.

10 10 2011

Federico Rubio y Galy había nacido en El Puerto de Santa María el 30 de agosto de 1827, de familia de escasísimos medios económicos más que nada por el talante liberal inquebrantable que sostuvo su padre, precisamente durante el periodo absolutista. Era hijo de un abogado que había sido compañero de Riego y pinta en sus memorias los años niños de su vida empañados por persecuciones políticas y destierros que sufre su padre por mor de su ideología liberal exaltada.

Sus primeros estudios los realiza en ‘amigas’ y escuelas portuenses, alguna, como la de la Aurora, que daba títulos válidos ‘ante el Rey y ante el Papa’. Cuando decide ser médico, tropieza con la estrechez económica que agobia a su familia, y no duda en costearse su carrera dando clases de esgrima –era especialista en florete– en el colegio gaditano San Felipe Neri.

DE LA DISECCIÓN A SU PRIMER LIBRO.
De estudiante, destacó pronto como disector. [Persona que diseca y realiza las operaciones anatómicas] Todas las horas que podía las dedicaba al anfiteatro, donde pasaba muchas noches a la luz de una vela, descuartizando cadáveres y preparando lecciones de anatomía para sus compañeros. En 1850 termina su carrera. Un año antes había publicado su primer libro: ‘Manual de Clínica Quirúrgica’. Prepara enseguida oposiciones a la cátedra del Hospital Central de Sevilla que no consigue, por causa de su ideología política, a pesar de sus brillantísimos ejercicios. /En la imagen de la izquierda, segundo cuaderno de su primer libro editado en la gaditana Plaza de las Viudad de Cádiz en 1850. Figura su autor como Bachiller en medicina y cirugía, ayudante de disector de la Facultad de Medicina establecida en Cádiz de la Universidad Literaria de Sevilla.

Vista parcial del Hospital de las Cinco Llagas, hoy Parlamento de Andalucía. Los alumnos de la Escuela Libre de Medicina y Cirugía recibían sus lecciones en sus dependencias.

ESCUELA LIBRE DE MEDICINA Y CIRUGÍA.
Ejerce su profesión durante algún tiempo en Sevilla y funda, en 1865, la Sociedad de Medicina y en 1868, al margen de toda oficialidad, la Escuela Libre de Medicina y Cirugía, donde imprimió a sus enseñanzas tal carácter práctico y objetivo que resultaron verdaderamente innovadoras sus maneras pedagógicas.

EMBAJADOR EN LONDRES.
Al poco tiempo, marcha a Inglaterra como Embajador de España. En Londres, asistió a los cursos del célebre Ferguson y allí lució más como médico que como político el ilustre portuense. En el campo de la política, aparte de Embajador, fue Senador, Presidente de la Comisión de Reformas Sociales y Diputado a Cortes. /En la imagen de la izquierda, cartel anunciador del Congreso celebrado en nuestra Ciudad en septiembre de 2002.

A su vuelta a España, Federico Rubio se reveló genial operador, rompiendo antiguas prácticas y viejas y tradicionales teorías. Realizó, por primera vez en España, operaciones tales como la ovariotomía y la extirpación de la matriz. Fue el primero que, en todo el mundo, extirpó un riñón con feliz resultado y espectaculares logros consiguió operando laringes cancerosas.

RAMÓN Y CAJAL.
Ramón y Cajal dijo de Federico Rubio que «se adelantó a todos en disipar el supersticioso temor que inspiraban las cavidades orgánicas, sobro todo el peritoneo, arca santa ante cuyas paredes se detenía miedoso el bisturí». De estos atrevimientos quirúrgicos fueron aventajados seguidores los doctores Salado, en Sevilla; Creus, en Granada; Toro y Díaz Rocafull, en Cádiz y luego, un sin fin de cirujanos.

RENUNCIA AL MARQUESADO DEL PUERTO.
Lo nombraron Académico de la Real de Medicina, Miembro Honorario del Real Colegio de Cirujanos de Londres, fue Director-fundador de la ‘Revista Iberoamericana de Ciencias Médicas’,  la más avanzada publicación de este carácter que contribuyó en su tiempo a crear un verdadero estilo quirúrgico español. Recibió las Grandes Cruces de Alfonso XII y del Cristo de Portugal. La Reina Regente, Cristina, le ofreció el título de Marqués del Puerto de Santa María, que rehusó cortésmente, fiel a sus ideas políticas.

ESCUELA PRÁCTICA DE ENFERMERAS.
Comprendió que la sola vocación religiosa no facultaba para atender debidamente a los enfermos, entonces confiados a manos monacales. Se propuso capacitar a las mujeres, monjas o no, para llevar a cabo tan delicada misión. Para ello fundó la Escuela Práctica de Enfermeras de Santa Isabel de Hungría. Su idea fue mal interpretada por la opinión pública ya que se pensó que lo que don Federico pretendía era eliminar y sustituir a las monjas en esta labor. Nada más opuesto a su sentir, ya que si era católico ferviente, no era peor amigo de los enfermos. /En la imagen, sello conmemorativo del 175 Aniversario de su nacimiento, celebrando su primer día de circulación el 8 de mayo de 2002.

Instituto Rubio. Pabellón de Dispensarios. /Foto: Laurent.

INSTITUTO RUBIO.
Pero su obra cumbre, en la que más empeño puso, fue la creación del Instituto Quirúrgico que llevó su nombre. El Instituto Rubio fue fundado para cumplir, por un lado, fines humanitarios y, por otro, docentes. Se atendían en él gratuitamente a los enfermos y se impartían enseñanzas de cirugía. El 4 de julio la Reina Regente ponía la primera piedra del Instituto Rubio, construcción que costeara don Federico. Tenía en su fundación un presupuesto anual de sostenimiento de 120.000 pesetas de las que sólo 50.000 eran aportadas por el Estado. El resto, se cubría con dotaciones que para camas hacían varios particulares.

En 1897,después de varios años en los sótanos del Hospital de la Princesa,el Instituto Rubio inauguró nueva sede en los altos de la Moncloa.Su estructura de pabellones por especialidades (Urología,Cardiología,Oftalmología y Ginecología) funcionaba como centro docente,asistencial y de investigación.Y la ubicación fue paradigmática,pues situándose junto al asilo de Santa Cristina anunciaba la emergencia del futuro polo sanitario de la Moncloa,luego completado con el Instituto de Higiene Alfonso XIII y el futuro Hospital Clínico,además de las facultades de medicina,farmacia y odontología.

Como dato curioso en la junta administrativa del Instituto formaban parte un enfermo y una enferma, con voz y voto con que el doctor hacía verdad su idea directriz: ‘Hacer de un hospital una familia de enfermos atendidos y cuidados por una familia de sanos’. 

PINTOR Y COLECCIONISTA.
Fue Federico Rubio pintor de exquisito gusto y esmerado coleccionista de pinturas. En lienzos poseía, entre otros, cuatro Murillos de sus dos épocas y un Greco y su colección ocupaba varios salones de su vivienda.  El deporte de la caza fue una de sus aficiones favoritas. Había adiestrado para ello a su perro ‘Gante’, fiel compañero de sus correrías cinegéticas.

Monumento a Federico Rubio en el Parque Oeste, de Madrid, obra de Miguel Blay.

CALLES EN EL PUERTO, SEVILLA Y MADRID.
Murió Federico Rubio el 31 de agosto de 1902, a causa de los estragos que una arterioesclerosis reumática había hecho en su organismo. Fue enterrado en la capilla del Instituto que fundara y su epitafio redactado por Menéndez y Pelayo. Al finalizar la última guerra civil, los restos del Instituto Rubio yacían entre obuses y bombas. Los nietos de don Federico, con paciencia reverencial, lograron rescatar sus huesos que reposaban en las ruinas de la Capilla.

A Federico Rubio se le dedicaron calles en El Puerto [la antigua calle Pozuelo y el ambulatorio de la Seguridad Social de la calle Ganado que aparece en la imagen de la izquierda], en Sevilla [donde también tiene un busto sin rotular en el dintel de una puerta en la calle Madre de Dios], en Madrid donde tiene una avenida y plaza [y un colegio público en la zona de Cuatro Caminos] y donde, en el Parque del Oeste, se le erigió un monumento obra de Miguel Blay. [También tiene calle en Torrelavega (Cantbria) y en otros municipios españoles]. (Texto: Luis Suárez Ávila).

FRAGMENTO DE SUS MEMORIAS.
«Nosotros continuamos hasta la calle de las Neverías, apeándonos ante un portal oscuro de una casa de la acera de la derecha. Esa casa era de mi abuela materna, o por mejor decir, de su tía doña Francisca Gil. Abierto el portón, tirando de un cordelillo que por el zaguán levantaba el picaporte, entramos en un patio enchinado y limpio, si no lo afeara un caño descubierto que, siguiendo el zaguán, corría a morir en otro caño mayor que iba por la calle. El patio, cerrado por sus cuatro frentes, en cada uno ofrecía una puerta: la de entrada, que pasamos; la frontera, al lado opuesto, y en los muros de izquierda y derecha otra puerta, respectivamente, y una ventana de reja a uno y otro lado de ellas. El patio carecía de corredores y arriates: la planta baja solo».



1.153. FRANCISCO VISERAS ALCOLEA. Dos sonetos desenfadados.

30 09 2011

A mi amigo Paco  Viseras,
que me “ordenó” le escri-
biese un soneto.
I

Un soneto me manda hacer Visera(s),
Don Francisco, y debo diligente
ponerme en ello, aunque torpemente
llegar a su final no consiguiera.

¿Qué diré en el soneto? No quisiera
resultar atrevido ni insolente;
pero es arduo callar lo que uno siente,
sin poderlo decir a su manera.

Ya van de mi soneto por delante
los cuartetos en rima consonante,
medidos de manera demostrada;

mas habré de escribirle otro soneto,
pues ando por el último terceto,
y, por miedo a decir, no dije nada.

II

Don Francisco Viseras, que fue otrora
ginecólogo insigne, noble brazo
do se apoyó tantísimo embarazo,
sostén de la sufrida “paridora”,

ha querido, sin más, en esta hora
de homilía con hechuras de latazo,
descubrirnos de golpe y de porrazo
su escondida aptitud de ave canora.

Canta el Sr. Viseras… Gorjea y canta,
cual si hubiese un jilguero en su garganta,
con el que fuera Hermano de La Salle,

niño cantor de Viena, sevillano
seise de andar por casa… Ni en verano
¡tenemos la alegría de que se calle!

5 de agosto 2003.
Francisco del Castillo



1.144. CARMEN LÓPEZ LLOPIS. La boticaria que vino de Murcia.

21 09 2011

En la imagen de la izquierda, la niña Carmen López Llopis, con un año, en Elche (Alicante), ciudad donde nació accidentalmente.

Carmen López Llopiz nació en Elche de casualidad, porque su padre —mi abuelo— estaba destinado allí. Enseguida se volvieron a Murcia, de donde se sintió siempre.

Hija única, en todos los sentidos, de padres amantísimos, rodeada, además, de tías y de tíos solteros, tuvo una infancia muy alegre y un tanto mimada, hay que reconocerlo, aunque se lo merecía. Estudió con brillantez en el Colegio de Jesús-María

Notas de sexto curso de Bachillerato en 1956, Murcia.

Hubiese preferido hacer la carrera de Filosofía y Letras, pero su padre la empujó a la de Farmacia (eran otros tiempos), y ella se lo tomó con filosofía (y letras)

Carmen, en sus años universitarios.

Comenzó la carrera en Madrid, viviendo en casa de su tío el psiquiatra Bartolomé Llopis. Aquella era una casa de locos, no porque su tío pasara allí consulta, sino por sus numerosos hijos, súper cultos, hiper cosmopolitas y extravagantes. Hija única y niña de provincias, disfrutó mucho con sus primos madrileños . Y en cuanto pudo, escapó a Granada.

Acto de licenciatura en la Facultad de Farmacia. Universidad de Granada.

No hemos dicho que era muy guapa, pero lo era (3_[sin pie de foto]). Cuando llegó a Granada, el portuense Enrique García Máiquez, entre otros, le echó el ojo. Comentándolo con sus compañeros de Colegio Mayor, fue respondido: «–Más quisiera el gato/ lamer el plato». Sin embargo, aquello le salió bien y se hicieron novios.

Unos jóvenes Carmen y Enrique, en sus primeros tiempos de noviazgo.

El 6 de abril de 1968 en la Iglesia de Nuestro Padre Jesús, delante de la Dolorosa de Salzillo, en Murcia, se casaron Carmen y Enrique.

El estupor de su hazaña no se le quitó a Enrique García Máiquez en 41 años de matrimonio. Tras dos años en Sevilla, se instalaron para siempre en El Puerto.

En una cena con Elito González y Mamen e Ignacio Osborne.

La cosa tuvo su ironía, porque quince años antes, en un viaje por Andalucía con sus padres, Carmen había preferido pasar la mañana leyendo (y fumando) en la playa de Cádiz a ir de excursión al Puerto de Santa María con sus padres (que no le dejaban fumar). A la vuelta, mis abuelos le recriminaron su decisión, diciéndole, literalmente: «–Es un pueblo precioso, hija, y ya no lo conocerás nunca”.

De izquierda a derecha: Jaime, Carmen, Enrique; y en la fila de abajo, Enrique hijo, María y Nicolás.

Desde El Puerto, volvía a Murcia a tener sus hijos, cuatro, al abrigo de su madre. Por entonces se puso gravísima, con una leucemia letal. Los médicos perdieron toda esperanza, pero precisamente eso fue lo único que no perdieron ni ella ni mi padre ni sus amigos. Se curó. En el ínterin se hizo miembro del Opus Dei, demostrándose una vez más que no hay mal que por bien no venga

En Roma, con motivo de la beatificación de Josemaría Escrivá de Balaguer con todos sus hijos, el 17 de mayo de 1992.

Reanudó su vida familiar, profesional —como boticaria y como ama de casa— y social. Tuvo siempre tiempo para todos, y cuando digo todos, es todos, empezando por Dios, eje de su vida, siguiendo por su marido, por mis hermanos y un servidor, y acabando por sus conversaciones inacabables con sus incansables amigas

Carmen, con Cruz Pérez de Eulate.

No creo que ninguno se sintiera desatendido nunca. Cómo lo conseguía, no lo sé. .

Sófocles sentenció que nadie puede considerarse feliz hasta su muerte. A pesar del profundo respeto que debemos sentir por Sófocles, se diría que Carmen fue feliz desde muchísimo antes.

Otra foto de familia con los hijos ya mayores.

Enferma otra vez de cáncer, murió de camino al hospital, cuando pasaba justo por Elche. Habrá quien vea en esto sólo una curiosa coincidencia, aunque a uno más bien le parece el símbolo de una vida redonda, perfecta. (Textos: E.G-M.L.)

LA “SEÑÁ” GABRIELA
«Gabriela Ortega fue, como dijo el poeta, un “molde de fundir toreros”. La”señá” Gabriela, bailaora de fuste, de la estirpe gaditano-sevillana de los Ortega, se casó con el torero Fernando Gómez “El Gallo” y fue madre de José Gómez Ortega “Joselito” y de Rafael “El Gallo”. O sea que la “señá” Gabriela parió toreros a pares. A más, la “señá” Gabriela fue suegra de Ignacio Sánchez Mejías, torero, dramaturgo y mecenas de la Generación del 27.

Yo tengo una especial admiración por mi amiga Carmen López Llopis. Por eso la vengo apodando cariñosamente la “señá” Gabriela, porque, por derecho propio, se lo tiene merecido. Carmen, además de tener un marido que hace versos, es un molde de fundir poetas y los funde a pares, tal cual la “señá” Gabriela. Despuntó primero Enrique García-Máiquez López, hijo mayor de tan ilustre matrona y copó los premios y puso en la calle dos magníficos libros de poemas. Pero la sorpresa fue mayúscula cuando  nos enteramos de que Jaime García-Máiquez López había obtenido el premio “Luis Cernuda” de poesía y empezaba a ser gente en el mundo de las letras.

Yo todavía no sé por qué llamo a Carmen la “señá” Gabriela, cuando podría haber echado mano de Doña Ana Ruiz, madre de Manuel y Antonio Machado, para ponerle el mote. Pero lo de la “señá” Gabriela es más entrañablemente racial y más gráfico. A mí, la verdad, se me cae la baba viendo a esos dos hijos de mis amigos Enrique y Carmen triunfar y hacerse sitio en el hostil y espinoso campo de minas de los poetas, donde han plantado, con pie firme, sus reales. Y yo no tengo más remedio que acordarme de la madre de “Joselito” y de Rafael “El Gallo”, esposa de Fernando Gómez y seguir llamando a mi amiga Carmen López Llopis la “señá” Gabriela, como un timbre de gloria. (Texto: Luis Suárez Ávila).

Carmen, paseando por un parque…

IN MEMORIAM
Ahora entre los muertos una voz
está hablando de mí. Quizá les cuente
mi último artículo o mis memorables
—para ella— poemas del colegio
o les enseñe fotos en smoking,
cuando estaba delgado e iba a fiestas.
Ignoro qué, pero de mí hablará
pintándome mejor de lo que soy,
más ocurrente, listo, guapo, bueno,
más valiente, más hondo, más honrado,
exactamente igual que supo verme.
Les convence seguro —la conozco—
de que vayan haciéndome algún hueco,
de que tenerme allí con ellos les conviene.

[Enrique García-Máiquez López,
Con  el tiempo (Renacimiento, 2010)]



1.130. INAUGURACIÓN DEL AMBULATORIO ‘VIRGEN DEL CARMEN’. 1968.

7 09 2011

El 29 de julio de 1968, hace 43 años, se inauguraba el Ambulatorio de la Seguridad Social, ‘Virgen del Carmen’. Ese año, José Luis Tejada publicaba en El Puerto su poemario ‘El cadáver del alba’. Se proyecta en el Teatro Principal ‘El Planeta de los Simios’. Se estrena en la Scala de Milán, un ballet basado en el poemario de Rafael Alberti ‘Sobre los ángeles’, que ese año publica ‘Roma, peligro para caminantes’. El 16 de junio el Racing Club Portuense, campeón de la Temporada 1967/68, jugaba la promoción de ascenso de Tercera División (equivalente a la Segunda B de hoy) a Segunda contra el Alavés, perdiendo 2 a 0. Tenían un gran equipo y una gran directiva. En la Real Plaza de Toros actúan en una corrida nocturna el sábado 20 de julio, los diestros Miguel Mateo ‘Miguelín’, Palomo Linares y Ángel Teruel.  El grupo de teatro ‘Bellas Artes’ representa ‘Mentir a Tiempo’ sainete de Pedro Muñoz Seca. Nace el cantante afincado en El Puerto, Enrique Bunbury.

El presidente de la Diputación, a la izquierda, Fernando Portillo, desconocido, el alcalde Luis Portillo Ruiz, el gobernador civil Santiago Guillén Moreno. Bendecía las instalaciones en la primera planta el párroco de la Prioral, Manuel Salido Gutiérrez.

El alcalde, Luis Portillo Ruiz recibió junto a las autoridades locales al Gobernador Civil, Santiago Guillén Moreno,  el presidente de la Diputación Fernando J. Portillo Scharfhausen, el presidente del Consejo del Instituto Nacional de Previsión, Pedro J. Lahera y de Sobrino así como el director provincial de dicho organismo Agripín de Acevedo, el doctor Martín Alcázar, inspector provincial jefe de los Servicios Sanitarios de la Seguridad Social, el inspector provincial de Sanidad, Pérez Álvarez, el arquitecto provincial Barquín Barón, así como ingenieros, técnicos y contratista de la obra.

Los bungalows del Motel Caballo Blanco, lugar donde recibieron a las autoridades provinciales, visto desde la actual Avda. de la Paz, inaugurada el mismo día con el nombre de XXV Años de Paz. /Foto: Rafa.

A las seis de la tarde el alcalde se concentraba en el Motel ‘El Caballo Blanco’ a la entrada de la Ciudad, junto a los jueces de Instrucción y Municipal, capitán Ayudante de Marina, capitán y teniente de la Guardia Civil y los claveros municipales: secretario, interventor y depositario de fondos, párroco de la Prioral y coadjutores, directores de colegios nacionales y otras representaciones de la vida local.

La azotea del centro inaugurado. A la izquierda podemos ver al coadjutor de la Prioral, Carlos Román Ruiloga, Pbr.

Se inauguraban , además otras realizaciones ‘del régimen’, pero la que nos ocupa, el Ambulatorio de la Seguridad Social tuvo un presupuesto por valor de 13.000.000 de pesetas. Las autoridades fueron cumplimentadas por los facultativos y personal auxiliar del centro sanitario, visitando las instalaciones que ya llevaban utilizándose con varios meses de antelación.

Girando visita a la consulta de Radiología. Las autoridades salen de visitar el laboratorio de revelado de las radiografías que se encontraba dentro de la misma consulta. La enfermera es Conchita Oviedo González, A.T.S. y diplomada en Radiología.

El Instituto Nacional de Previsión (INP), mas tarde Instituto de la Seguridad Social (INSS) y ya con la autonomía el Servicio Andaluz de Salud (SAS), era conocido como el ‘seguro’, el ‘instituto’ o el ‘médico’ a secas. Antes de su traslado a la Avda. de la Constitución, 4 (hoy Eduado Dato), estaba situado en la calle Cielos, con acceso también por la calle Diego Niño, donde se prestaban los servicios médicos y estaban las oficinas, que por aquella época dirigía Manuel Lojo Espinosa, quien también sería concejal del Ayuntamiento.

El Gobernador Civil, acompañado por el director facultativo del Centro. Detrás, cámara en mano, vemos al fotógrafo local, Rafael González ‘Rafa’, testigo de muchas historias de la vida local durante muchos años como corresponsal de prensa y Diario de Cádiz, fue captado por la cámara del fotógrafo gaditano Juman, autor de las imágenes de esta nótula.

Hoy, el ambulatorio ha sido transformado en Centro Periférico de Especialidades y Urgencias, existiendo otros ambulatorios en la calle Ganado, 20 (con entrada también por Ricardo Alcón); en la calle Manuel Álvarez, en la Plaza Tula Ruiz Golluri (Pinillo Chico), en la Casa del Mar en Avda. Bajamar, 11, en el Paseo Marítimo de Valdelagrana, 13 y Salud Mental que atiende al distrito sanitario que comprende la zona Vejer-Bahía de Cádiz, en la calle Jesús de los Milagros, así como el Hospital concertado ‘Santa María del Puerto’. (Fotos: Archivo Municipal. Juman).



1.125. VICENTE CRESPO FERRER. Catedrático de Medicina de la Universidad de Granada.

2 09 2011

Pascual Vicente Crespo Ferrer nació en El Puerto el 15 de marzo de 1957, en el seno de una familia de procedencia alicantina, que se instaló en El Puerto en la primera mitad del siglo XX. Forma parte de una estirpe de científicos muy vinculados al humanismo. Estudió el bachillerato elemental en el Colegio La Salle y el superior en el Instituto Pedro Muñoz Seca. Estudió la carrera de Medicina en Cádiz, compañero de Facultad y del Colegio Mayor ‘Beato Diego de Cádiz’ de nuestro paisano Ángel Salvatierra Velázquez, con nótula núm. xxx en GdP. Se licenció en 1981 con la calificación de sobresaliente ‘cum laude’ y premio extraordinario. Pertenece al cuerpo de Académicos de la de Bellas Artes ‘Santa Cecilia’ (2008) y a la de Medicina y Cirugía de Andalucía Oriental (2010), donde ocupa el sillón de Biología y Terapia Celular.

De izquierda a derecha, Vicente Crespo, Ángel Salvatierra, Manuel Pico y José Luis Lojo en la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, donde pronunció su discurso de ingreso en 2008 sobre ‘Federico Ruibio Galí y la histología de su tiempo’. Le contestó Ángel Salvatierra, Hijo Predilecto de El Puerto, colega y amigo personal quien resaltó sus valores profesionales y su extraordinario currículum en el campo de la investigación histiológica, elogiando a nuestro protagonista “como hombre capaz, apasionado, valiente, generoso y honesto”.

PRESIDENTE DE LA SOC. ESPAÑOLA DE HISTOLOGÍA.
Entre 1993 y 1998 fue catedrático del Área de Ciencias Morfológicas de la Facultad de Medicina de Oviedo y, desde entonces, es catedrático de Histología de a Facultad de Medicina de Granada, universidad en la que se doctoró. Ha participado en 19 proyectos de investigación tanto nacionales como internacionales, financiados por agencias externas; ha dirigido 12 tesis doctorales; es autor de 83 trabajos científicos publicados en revistas y de 166 comunicaciones o ponencias científicas en congresos de ambos ámbitos, obteniendo numerosos premios científicos. Preside, desde 2007, la Sociedad Española de Histología e Ingeniería Tisular.

Vicente en el momento de la investidura como Académico en la de Medicina y Cirugía de Andalucía Occidental, en Granada, el pasado año 2010.

Casado con la también portuense María Eugenia Lora Predegal, tiene dos hijos, Vicente y Benjamín que han seguido los pasos de su progenitor en lo vocacional, desde diferentes parcelas de la medicina. Viven en Granada. Reproducimos, por su interés, parte de la entrevista realizada por Pedro Ingelmo para los medios del Grupo Joly:

LAS CÉLULAS MADRES.
–Las células madre nos regenerarán, veremos cosas maravillosas…
“–Seamos cautos. Aún estamos diseñando la hoja de ruta. Es un momento tan revolucionario como cuando en 1839 Schwann y Schleiden demostraron que todos los seres vivos están formados por unidades fundamentales llamadas células. Nosotros asistimos a un hecho tan decisivo como aquél, pero estamos al principio del camino.” –¿Camino largo o corto? “–Tenemos que valorar los éxitos en su justa medida. Es necesario prevenir que un supuesto beneficio no se convierta en lo contrario. Hay que ver su repercusión y evitar que proliferaciones celulares provoquen tumores. Algunos de los logros conseguidos en medicina regenerativa serán realidad en diez o quince años.”

Cajal en el laboratorio, con sus discípulos.

DESDE CÁDIZ.
–¿Cómo se adentró usted en este campo? “–En la Facultad de Medicina de Cádiz, en el curso 1974-75, cuando comencé a estudiar la carrera, el departamento de Histología y Anatomía Patológica estaba dirigido por José Gómez Sánchez, un excelente profesor universitario que había venido de Madrid con la intención de quedarse en Cádiz y formar escuela. Con él estaban muchos de los que son hoy catedráticos: Antonio Campos, mi maestro, José Vilches, Antonio López.. Era estimulante aprender de ellos.” –España tiene buenos antecedentes en el estudio de los tejidos. “–Naturalmente. La Escuela Española de Histología fue un hito mundial. Y dentro de esa Escuela, Cajal es la figura que nos atrae a todos, y es nuestro referente.”

¿CORAZÓN Y CEREBRO ARTIFICIAL?
–¿Estamos cerca del corazón artificial? “–Se trabaja en moldes y estructuras muy útiles en el tratamiento de los infartos. De ahí a hablar de un corazón artificial… Ojalá.” –Entonces, del cerebro ni le hablo. “–Cuidado con las falsas expectativas. Esto es muy complejo. Cuesta muchísimo conseguir que la célula se diferencie en un cultivo de laboratorio, pues figúrese en un paciente. Estamos modelando una esperanza que, como toda esperanza, es una lucha y una ilusión.”

Vicente Crespo, presidiendo en Albacete las Jornadas de la Sociedad Española de Histiología.

CLONACIÓN
–¿Si le digo la palabra clonación, da un paso atrás? “–No me da miedo la palabra clonación. Existe una clonación terapéutica, que consiste en fabricar células madre del propio paciente. La clonación no asusta, lo que asusta es que este trabajo caiga en manos de personas con una bioética poco desarrollada.” –¿Cómo asiste al debate iglesia-ciencia sobre la clonación? “–Hasta ahora se han hecho debates prematuros. Partimos de células embrionarias y ahora tenemos células adultas con las que podemos hacer lo mismo si las reprogramamos. El gran avance ha sido las IPS, que consiste en crear células madre pluripotenciales inducidas, no hay que introducir virus para reprogramarlas. Es un gran paso. Esto da para un debate científico. Para nada más.”

ENTRE LA MEDICINA, GOOGLE Y EL HUMANISMO.
–¿Cómo son los futuros investigadores? “–A Medicina sólo llegan buenos estudiantes, pero cada vez los veo peor preparados.” –Pues son los más preparados. “–Sí, lo son, pero, a mi juicio, tienen el conocimiento fragmentado de Google y de la información a la que acceden en la red. No comprenden la lectura. No se han detenido en un buen texto, en ese conocimiento que viene de la pausa.” –¿Tiene arreglo? “–Lógicamente se arregla, maduran académicamente. A veces empiezo mis clases con una poesía y lo agradecen. Medicina es una carrera humanista, estudias al hombre en su totalidad y cuando explicas Histología lo haces desde la perspectiva de la enfermedad, pero al tiempo explicas que no existe la enfermedad, sino los enfermos, hombres y mujeres con una biografía. Para alcanzar ese conocimiento necesitamos el arte, la filosofía, la literatura, la historia…” /En la imagen de la izquierda, el actor Boris Karloff, caracterizado como Frankestein.

FRANKESTEIN
–¿Leyó Frankestein? “–Naturalmente.” –Trata del hombre jugando a ser Dios.
“–Tenemos nuestras limitaciones. Nunca seremos dioses, sólo somos instrumentos de Dios. No somos felices todo el tiempo. ¿Por qué? Porque no somos dioses y, por muchos avances que consigamos, jamás lo seremos.”



1.069. LAS PLAYAS, ENTRE 1957 Y 1942.

8 07 2011

1957. Playa de La Puntilla. De izquierda a derecha, niño en la arena, desconocido; Juan Suárez Ávila con las piernas cruzadas; niño con gorra desconocido; con traje, chica de un pueblo de Sevilla, Rafael Corzo Gamaza; Milagros Rodríguez gonzález, hermana de José María y Miguel; el niño al que solo se le ve la cabeza puede ser Nicanor Gómez; José Jacinto Cossi, con pelo y María Muñoz Gonzalez, actualmente, su mujer. Agachados con gorra, Felipe Bononato Saez, el niño sevillano José Luis Calle Fernández; debajo de éstos el madrileño Rafael Mayo (+), marido de Tere Osorio y Eloy Bayard Izaguirre; niño desconocido y, tirado en la arena, José María Rodríguez González.

1957. Corría el mes de julio en Valdelagrana, desde el otro lado del ‘canal’, por donde navega el vapor Adriano. Al fondo la escollera de la playa de La Puntilla. De izquierda a derecha, Francisca Lechuga Camacho, Vicente González Bruzón, un jovencísimo y delgado Vicente González Lechuga y su hermano José Ignacio.

1954. Niños en La Puntilla. De izquierda a derecha, Milagros González Herrero, José Ignacio González Lechuga, su primo Manuel Valimaña Lechuga, María de los Ángeles González Herrero y Vicente González Lechuga.

1951. En La Puntilla. De izquierda a derecha, Mercedes Valimaña Lechuga,  y sus hermanos Fosco, el pequeño Manolo, Macario, Juani e Ignacio, con su madre, al centro, Mercedes Lechuga Camacho.

1948. En La Puntilla. De izquierda a la derecha, Elena González Bruzón, María de los Ángeles Herrero Tello, Rafael González Bruzón, su hermana Milagros, José Domínguez Neto. Al centro, las niñas Milagros, Joaquina y Josefa Domínguez González. Sentados en la arena, Antonio Herrero Tello y señorita desconocida.

1947. En La Puntilla. El niño Vicente González Lechuga, Francisca Lechuga Camacho, Rosario Sánchez Carvajal y José Ignacio González Lechuga.

1942, 31 de julio. En la Playa de la Puntilla, de izquierda a derecha, Victor Giménez Benito, propietario de la panadería ‘La Divina Pastora’; Rafael González Bruzón y José González Narváez, ‘Pepito el del Horno Las Cañas’.

1942, 25 de julio. En la Puntilla, el día de la Marea de Santiago, cuando el agua llegaba a las casetas. De izquierda a derecha, Miguel Rodríguez, Milagros González Muñoz, Vicente González Bruzón, Francisca Lechuga Camacho, desconocida. Delante los niños Milagros, Miguel y José María Rodríguez González y Vicente González Lechuga, a cuya colección particular pertenecen las imágenes de esta nótula.






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