El farmacéutico que no confundió el mostrador con un negocio

En junio de 1976, José María Giráldez Deiró abrió la primera farmacia del extrarradio norte de El Puerto de Santa María en una zona que aún estaba por construir. 50 años después, el barrio que creció a su alrededor recuerda a un hombre que nunca confundió el mostrador con un negocio.
| Texto: Rafael Morro Rascón
Hubo un tiempo en que El Puerto terminaba bastante antes de lo que hoy marcan sus avenidas. Más allá de la estación de tren y de la Venta Millán arrancaba otro éxodo: el de muchas familias que dejaban atrás las casas de vecinos del centro para mudarse a pisos de nueva construcción. La barriada, ese extrarradio que iba ocupando poco a poco el lugar de lo que antes era casi campo. Allí, en junio de 1976, abrió sus puertas la Farmacia Giráldez. Medio siglo después, el establecimiento sigue formando parte del paisaje cotidiano de la Ciudad, pero su origen fue la apuesta personal de un farmacéutico llegado desde Utrera que acabaría convirtiéndose en un portuense con corazón utrerano.







